Según dice el refran español.. cuanto más primo/hermano/tio/abuelo más me arrimo

MI HISTORIA (II)

Continuación del relato erótico ” Mi Historia ” publicado en “El Rincón de Marqueze.net” el día 27 de Febrero de 2002.

Después de esa noche mi hermano y yo seguimos haciéndolo a diario, en

cualquier sitio, en la cama, en la sala, en la cocina, incluso varias veces

me obligo a salir sin bragas y sin sostén mientras íbamos de compras o en

un supermercado, había veces que lo llegábamos a hacer hasta tres veces al

día, mi hermano era un semental y yo me estaba convirtiendo en una puta,

aunque suene mal decirlo, pero así me sentía, y créanlo o no, me gustaba ser

así, yo era muy feliz con mi hermano su polla de 20 cm. me volvía loca, a

los 18 años el se hizo de una novia. Pero nuestra relación siguió como

siempre, solo que lo hacíamos menos veces para mi desgracia, y el aunque lo

hacia con su novia, me decía que conmigo era mucho mejor, yo tuve novio

después de eso, porque no pude aguantar la baja de sexo en mi vida, aunque

con el solo llegue a sexo oral, porque el creía que yo seguía siendo virgen,

si se hubiera enterado, el era un amor, pero no se comparaba en nada a mi

hermano y menos en lo descomunal de su polla; a los 17 corte con mi novio

porque no me satisfacía como Juan, y obligue a mi hermano a cortar a su

novia, lo quería solo para mi, desde ese momento fuimos como novios, mis

padres no sospechaban nada de nuestra relación filial, solo creían que

éramos muy cariñosos entre nosotros, a esa edad yo ya estaba completamente

desarrollada y los 20 cm. de Juan a los 17 ahora eran a los 19 años 25 cm.

Como mis padres trabajaban hasta noche, nosotros nos habíamos acostumbrado a

coger en la tarde, en la casa sin ninguna consideración, incluso ya ni

llegábamos a poner llave a la puerta, pero esto fue un grave error; un día

de esos en que nos hacíamos el amor salvajemente en la cocina, yo estaba

completamente inclinada en la mesa, mientras el me penetraba por detrás, en

la tarde nunca tuvimos reparos y hacíamos el amor a grito abierto, sobre

todo mío, ya comprenderán porque, verdad

—metemela hasta el fondo juanito, rompeme—

—como te gusta mi polla hermanita, te vuelve loca—

—si Juan cogeme fuerte…así…argggggggggg—

Estábamos tan absortos en los gritos, que nunca escuchamos la puerta de la

casa, y mucho menos la puerta de la cocina, de pronto escuchamos un ruido

¡era mi padre viéndonos en la puerta de la cocina!, oh dios, no supimos que

hacer, nos quedamos congelados, mi padre se quedo inmóvil en la puerta, no

se cuanto tendría parado ahí viéndonos; no dijo nada, se dio media vuelta y

se fue a su cuarto, Juan y yo nos quedamos fríos, papa nos había visto

cogiendo, que pensaría de nosotros, me vestí como pude, no encontré mis

bragas, así que me puse mi minifalda sin ellas, me puse mi blusa, no llevaba

sostén y me fui a hablar con el, yo desde niña he sido mas cercana con mi

padre que Juan, así que pensé en ir a arreglar las cosas con el, me arme de

valor y subí a su cuarto, toque varias veces, no abrió, intente abrir la

puerta y esta no tenia seguro así que lo hice, al abrir la puerta me

encontré con el en la cama llorando

—papi discúlpanos—

—pero subí—

—lo siento debimos tener mas cuidado—

—pero corazoncito, desde cuando—-

—desde los 17 papá —

—y con tu hermano o con otros—

—con Juan—

—pero son hermanos, hija mía, mis hijos…dios, que hice mal—

—ay papito…no hiciste nada mal, al contrario nos has dado todo—

—si pero que han hecho—

—es que…papito, siempre nos hemos deseado—

—y lo dices así como así—

—ay papá, vamos a ser sinceros—

—pero corazón, esta mal—

—al principio yo tampoco quería, pero desde la primera vez a sido

maravilloso—

—me duele oírte hablando así susy—

—ay papito ¿tu nunca deseaste a tus hermanas?

—no, claro que no, hija, como vas a creer que haría algo así—

—yo lo hago papá—

—si hija, pero esta mal, que tiene el, que no tenga otro hombre hijita—

—ay papá, si yo te dijera…..que no le viste la tranca a tu hijo—

—susy!….no

puede ser que hables así, y ¿solo por que tiene una verga

grande lo haces con él?

—pues no es solo por eso papá, pero si influye—

—ay corazón si no es tan grande, es casi del mismo tamaño de la mía,

normal, estoy seguro que si buscaras encontrarías amigos igual que el—

—claro que no papá, nunca he encontrado—

—porque no buscas cariño, el es tu hermano por dios—

—ay papá….tu no entiendes el me llena tanto—después de que dije esto

ultimo, mi papá rompió en llanto en la cama, se mecía los cabellos, yo no

supe que hacer y fui a consolarlo

—no llores papito—

—corazón—

—papá—lo abrace y pegue a mi cuerpo al suyo, su cabeza quedo acurrucada

en mis pechos

—no llores papá, por favor— no sé como fue que paso, pero mi mano rozo

su pantalón a la altura de la polla, y por el tamaño me di cuenta que era

mas o menos como la de mi hermano, como ha de gozar mamá pensé, mis ojos se

posaron en el bulto de papá y no se, si porque le toque la polla o por que

estaba en mis pechos, pero el hecho es que se le estaba poniendo dura al

viejo y en mi presencia, supongo que era por mi, la verdad me sentí

halagada, me daba morbo estar con mi padre y que este se estuviera excitando

—no llores papá, yo te juro que estoy muy bien—

—no lloro por ti hija, creeme—

—entonces porque lloras papá—

—por mi corazón….me siento culpable—

—pero de que —

— ¿de que hija?, ¿quieres saber de que?….mira como tienes a tu padre

corazón—me dijo esto, mientras tomo mi mano y la puso sobre su durísima

polla, —-mira como tienes a papito…..me siento tan culpable de haberme

excitado con mi hija—

—ay papito—le di un beso en la boca, que el me correspondió con la

lengua, en un momento estaba dándole a mi padre el beso mas apasionado de mi

vida, que morbo, con mi mano le saque la polla del pantalón, era enorme

también, no tanto como la de Juan , pero unos 20 cm mas o menos, el me tomo

los pechos y se puso a lamerme los pezones, que para ese entonces estaban

durísimos, le empecé a hacer una paja a papá, estaba ardiendo y el también

no quise esperar mas, me levante la minifalda y me clave su polla en mi coño

hasta el fondo, no saben ustedes que sensación tan placentera es que tu

padre te meta su rabo, yo estaba como loca, subía y bajaba tan rápido, que

no aguantamos mucho, yo me corrí y unos minutos mas el lo hizo dentro de su

hija, nos recostamos en la cama mientras nos besábamos, el se notaba que

quería mas, por su tronco erecto, así que como buena hija, baje hasta su

polla

—tu susita bonita te puede comer la polla papá—

—si bonita cómele la verga a papi–

—gracias papá—me trague todo lo que pude de su polla, nunca pude

comérselas por completo eran demasiado grandes para mi boca, soy de boca

exquisita, con mis manos le hacia una paja, mientras mi lengua recorría su

cabeza, su tronco, sus huevos…que delicia

— ¿tu hijita te lo hace bien?

— si maravilloso mi vida—

–papi….—

—dime corazón—

—tengo hambre, ¿me das lechita?—yo creo que esto lo puso a mil, porque

en seguida descargo una buena cantidad de semen en mi boca, me lo trague

todo, ya tenia experiencia, le limpie la polla

—gracias por tu leche papá esta riquísima—le dije mientras pasaba la

lengua por mis labios, tomando lo ultimo de semen.

— ¡dios! Hija que divino, es la primera vez que me la maman y que se

tragan mi lechita—

— ¿cómo es eso papá?—

—si hija tu mamá nunca lo ha hecho, no le gustan muchas cosas, de hecho

solo lo hacemos ahora una vez al mes, ella piensa que es sucio

corazón

—ay papá…. ¡si supiera de sus hijos! y ¡si nos hubiera visto!—

—se moriría hija, es muy recatada, cuando lo hacemos, es con la luz

apagada, para que te des una idea—

—bueno papá, entonces tu hija te va a enseñar muchas cosas

—nock, nock…se oyó un toquido en la puerta del cuarto, era Juan que

había visto todo, me imagino

— ¿ya terminaron o me espero?—

—Juan hijo…

—a poco no esta rica tu hija papá

—gracias—dije

—si hijo esta riquísima—dijo papá

—bueno—dijo Juan, y se dirigió hacia mi, —nada mas que yo no termine

lo que estaba haciendo— se puso de

trás de mí y me metió su polla hasta dentro

del coño, papá se quedo mirándonos hasta que terminamos, Juan se corrió en

mis pechos, fue riquísimo, después no dijimos nada y cada quien se fue a

hacer algo.

CONTINUARA…….

Autor:

M.de Sade

Escríbeme a crs1018 (arroba) hotmail si tienes algún comentario.

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Mi tío lejano (II)

Gay, primera vez, filial-tío-sobrino. Su tío le narra como tuvo su primera experiencia homosexual tras la muerte de su esposa. Se aman varias veces más hasta que el tío parte a su casa.

Como les conté antes pasé un fin de semana espectacular con mi tío me enseñó muchas maneras de tener placer . Me confidenció que él había comenzado las practicas sexuales con hombres dos meses después que murió su mujer , debido a que se sentía tan mal por la perdida de ella; un amigo le invitó a pasar unos días a la casa de campo de sus padres , él aceptó dejando a mi primo Andrés con su abuela . Lo siguiente es lo que él me narró:

Los primeros días solo fue llorar y sentirme triste, pero , una tarde comenzamos a beber con mi amigo hasta embriagarnos ,posteriormente Marcelo me llevó a mi habitación y comenzó a desnudarme , me sorprendí dentro de mi embriaguez que tuviera una erección, Marcelo por su parte vio que mi slip ya no podía contener tremenda erección ,me dijo Claudio ¿parece que tienes mucha tensión acumulada? ¿Quieres liberarte un poco ? No alcancé a decir nada cuando él comenzó a besar mi verga por encima del slip , para luego quitármelo¡¡¡¡¡oh qué hermosa la tienes !!!!!Y tan gorda te la voy a exprimir sin dejarte una gota me decía ,lo raro era que esto me estaba gustando mas que desagradarme. Me lo lamió desde la punta hasta las pelotas y que no dudó en metérselas completamente en la boca. Luego sin dejar de tocarme se fue desnudando , tenia un cuerpo musculoso el cual me llamó la atención sobremanera , se tendió desnudo al lado mío para formar un 69 , me di por enterado y en forma instintiva comencé a succionarle la verga mientras que él hacia lo propio conmigo . No demoramos mucho en contorsionar nuestros cuerpos y en forma paralela eliminamos cada uno las respectivas leches las cuales se depositaron garganta abajo yo no quería tragarla pero no me pareció tan mal. Marcelo dijo quiero que me comas el hoyito , no soy maricón le contesté, entonces, Marcelo respondió, el que tengamos un momento de sexo no quiere decir que lo seas , me sentía un poco atolondrado por el alcohol y dándole un beso en la boca le respondí afirmativamente, me lo succionaba para levantarlo nuevamente, no tardó mucho tiempo en lograrlo ya que me caliento con mucha facilidad a pesar de mi edad (50) (a propósito Marcelo tenia 45), se la ensalivó bastante para luego sentarse en mi mástil que como les decía antes mide 25 centímetros, se quejaba por el dolor y a la vez por el placer que le estaba prodigando mi tremendo pedazo de carne . ¡¡¡oh mi amor , me estas rompiendo las entrañas!!! Me decía , mientras lo cabalgaba , no aguanté mucho el mete y saca y me corrí dentro de él . Luego el sueño y el cansancio nos venció y nos quedamos dormidos . Ya en la madrugada el canto de los gallos me despertó , pero no sólo eso ; sentía mi culo húmedo , Marcelo me estaba comiendo el hoyito y eso me hacia sentir una sensación de placer indescriptible , la verdad es que estaba gozando sintiendo la lengua de Marcelo dentro de mí . Sin pensarlo le miré y le dije ¡¡¡¡quiero que me la metas !!!!!!!!!. Me sorprendí yo mismo el haber dicho eso pero la sensación de placer se había apoderado de mí, que ya no pensaba en nada más , Marcelo me alzó la piernas y las puso en sus hombros, y trató de introducírmelo por mi estrecho hoyito que hasta ese entonces era virgen. Le rogué¡¡¡¡¡métemela toda papito!!!!!! , se la comenzó a meter hasta que logró dilatarme el anillo de mi culito apretadito que tenía .Sentí dolor pero a la vez placer ,me culeaba cada vez más rápido , ambos gemíamos de placer, me atacaba el culo frenéticamente mientras me masturbaba después de varios minutos que me parecieron horas, me gritó ¡¡¡¡ te voy a llenar ese culito con mi leche!!!!! Y se vino dentro de mí, mientras yo tenia la eyaculación más hermosa de mi vida descargándola sobre su pecho, y él tomando mi leche con sus manos se la metió en su boca y me dio un beso compartiendo mi leche aún caliente. Se quedó un instante con su verga dentro de m&iacute

; para luego sacarla y darme nuevamente otro beso , el primero de muchos que nos dimos , lo que duro mi estadía en la granja de sus padres.

Claudio me dijo que se habían quedado 3 semanas pero que no hubo día que no se la metieran ambos. Después que regresaron a la ciudad tuvieron varios encuentros sexuales hasta que un día le avisaron a mi tío que le habían asesinado en un asalto; estuvo con pena durante mucho tiempo porque había perdido a su primer amor (hombre ) , cuando me contaba no pudo contener sus lagrimas y lloró en mi hombro , luego le besé y le dije que no se preocupara que siempre yo estaría con el para ayudarle a superar sus penas.

La noche anterior a su ida de vuelta a casa , hicimos el amor toda la noche hasta la madrugada , le fui a dejar al terminal de buses , no sin antes decirme que deseaba que fuera a verle , también para conocer a su hijo mi primo Andrés .

Después de un tiempo le extrañé mucho, a pesar que nos comunicábamos por teléfono, sobre todo me faltaban sus caricias que él me daba por las noches me decidí a visitarlo. ¡¡¡ah!! No les dije que con mi novia terminamos , le dije que no estaba seguro de que la amaba y que nos diéramos un tiempo para pensar si nos queríamos realmente . Ella aceptó aunque lloró mucho porque decía que me amaba mucho , no quise decirle nada para no herirla como les decía me fui a casa de mi tío sin avisarle. Pero eso se los contaré en otra ocasión .

si les gustó mi relato y quieren saber como termino ese fin de semana de locura escribanme a mi imail gustavofigueroa (arroba) uole.com

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Me gusta tu novio

Bisex, trío, filial-hermanastros, relato del dia. Acostarse con el novio oriental de su hermanastra es la pasión de nuestro protagonista. Hay confianza con ella porque no en vano ya han tenido muchos encuentros en la cama y se conocen muy bien sus preferencias. Y qué trío pueden hacer…

Con mi hermanastra Mónica nos llevamos apenas tres años, yo tengo 28 y ella 25 recién hechos. Muchos fines de semana los pasamos en una casa en la sierra a la que se acerca nuestra madre, separada, el domingo. No queda lejos de la ciudad y eso nos permitía, ya de pequeños, escapadas a ella sin el estricto control de los padres. Hacía unos meses que Mónica se veía con Kazuki, un estudiante japonés algo menor que ella, un cielo de chico. El pelo lacio y negrísimo, apenas sin vello, con una piel clara y tersa como un niño y una carita arrebatadora, casi de niña. Por supuesto, Mónica sabía que mis miradas a su noviete no eran casuales, años atrás había descubierto mi secreto cuando me pilló follando con uno de nuestros primos. Sin embargo optó por ayudarme en todo y, a veces, incluso salíamos de ligue juntos aunque, algunas veces volvíamos los dos juntitos. Hacíamos juntos el amor de vez en cuando e incluso se ocupaba de mi culito con una polla para cinchar que compramos a medias. Nuestra relación era sencillamente genial. Uno de mis mejores recuerdos hasta entonces era el polvo que nos echamos juntos con uno de sus exnovios, que terminamos jodiendo ella y yo mientras él me rompía el culo, quedando clara ya mi bisexualidad más absoluta. El caso es que ella se dio cuenta enseguida de la atracción que yo sentía por Kazuki. Me pilló un viernes y charlamos de ello. La intención de Mónica no era excesivamente seria con el japonés, pero tampoco le gustaba la idea de que me follase a todos sus novios. Sin embargo, me confesó que había visto a Kazuki, que ya conocía mis aficiones, husmeando por mi cuarto un sábado en el que yo había salido.

Eran las cuatro o cuatro y media de la madrugada y Mónica, según dijo, se despertó. Su amante no estaba en la cama, así que pensó que habría ido al baño, pero el joven se demoraba demasiado. Además, en cuanto se asomó al corredor, vio que había luz en mi habitación. En lugar de dirigirse a ella directamente, Mónica abrió sigilosamente el balcón que compartíamos ambos y se acercó a la ventana. Lo que vio la dejó de piedra primero y cachondísima después.

El efebo asiático sabía que Mónica no se despertaba ni a tiros hasta el amanecer, así que campaba a sus anchas por mi cuartito. Andaba por él en pelotas, tal y como dormían los dos. Sobre la cama habían echadas algunas de mis revistas gay que Kazuki devoraba con fruición. Aún estando de espaldas Mónica sabía que el joven se estaba masturbando, ya que sus movimientos le delataban. Más sorprendida se quedó en cuanto su noviete agarró uno de mis finos consoladores y sustituyó con él al dedo que se metía insistentemente en su anito. Se puso en cuatro, con su carita apoyada en mi almohada, y se lo enterró lentamente sin dejar de pajearse con la otra mano. En estas, Mónica había empezado a acariciar su abultado clítoris entre divertida por el descubrimiento y furiosa por no colmar del todo a su amante. Estaban ambos en lo mejor de la paja, cuando Kazuki sustituyó el pequeño falo plástico por una polla de látex de considerables dimensiones. El japonesito continuaba ajeno a todo, devorando la revista de jóvenes homosexuales y apuntando el dildo hacia su culito. De un solo empujón tragó la polla sin esfuerzo aparente, lo que evidenció su destreza en esas lides. Quedó quieto unos instantes y, al poco, inició un mete y saca delirante. Mónica se quedó de piedra al ver que su amante se corría sin siquiera tocarse el nabo, ya que con una mano manejaba el dildo y con la otra aguantaba su postura. Un hilillo de semen cayó sobre las sábanas entre espasmos del chico que se desplomó sobre ellas acto seguido. Según ella, mi hermanastra volvió a su cuarto a esperar y, al cabo de unos quince minutos, apareció el asiático con cara de no haber roto nunca un plato y volvió a la cama con ella.

Mientras la escuchaba, no podía casi creer lo que Mónic

a me contó. Parecía casi demasiado bueno para ser cierto. Lo que faltaba saber era hasta qué punto llegaba la bisexualidad de Kazuki ya que, según mi hermanastra, se la follaba a menudo y a conciencia. Decidimos, entre los dos, descubrirlo el próximo fin de semana. Nos pasamos los días siguientes planeando nuestros movimientos por la casa, en busca de la mejor manera de pillar a Kazuki en nuestras provocaciones.

Al fin llegó el viernes y los dos tortolitos se dirigieron al chalé. Yo no debía llegar hasta el sábado a mediodía, así que se instalaron en su habitación y salieron hacia el pueblo más cercano. Después de una corta tanda de copas, volvieron a su nidito, en el que ya les estaba esperando en mi escondite. Pasaron a su habitación y Mónica, con total desfachatez, le comentó que ese día no tenía ganas, así que se echó a dormir. A eso de las dos de la madrugada, cómo esperábamos, Kazuki salió en una de sus excursiones nocturnas después de asegurarse del "profundo sueño" de mi hermanita. Pude verlo a contraluz, desnudo por el pasillo dirigiéndose al baño. Estaba hermoso, con su esbelta figura, sin un pelo y su melenita a lo Cleopatra. Un culo respingón y terso remataba la escultura andante que era el japonés. De pronto, pasando de largo el cuarto de baño, se metió en mi habitación, momento que aproveché para colarme en la habitación de Mónica y avisarla.

Salimos al balcón y espiamos por la ventana. No parecía ser ni la tercera ni la cuarta vez que hacía eso, ya que andaba por mi cuarto como si lo conociese perfectamente, su confianza era tal que no se molestó siquiera en ocultar las luces que encendió. Sabíamos que, con las luces encendidas y la persiana medio bajada, éramos casi invisibles para él, así que nos pusimos algo más cómodos. El bello Kazuki abrió el cajón de mi mesita que contenía mis revistas, sin dudar un instante acerca de cual era. El caso es que yo había puesto sobre las revistas un par de sobres con fotos mías, sólo o con algún amigo e incluso unas pocas en las que salía Mónica dándome mi ración de polla plástica. Se tumbó de lado sobre mi cama mirando con atención las fotografías ofreciendo a nuestra vista el hermoso culo dorado. Era imposible saber cuales de ellas serían aquellas en las que mostraba mayor atención. Lo que no pudo ocultar fue su sorpresa cuando descubrió lo que contenía el segundo de los sobres.

Reconozco que arriesgamos mucho al usarlas, pero era la única forma de descubrir hasta dónde podía llegar. Las fotos eran suyas. Aparecía él desnudo en la terraza tomando el sol, de cara y de espaldas. También conseguí unas tomas suyas en la cama, con su cuerpo brillando a la luz de la luna. En realidad fue Mónica quien me las prestó, pero el japonesito no tenía modo de saber que no era yo el que le había estado espiando. Afortunadamente pareció gustarle aquello y, esparciendo las fotografías por la cama, comenzó a pajear su pollita. Muy despacio se la agarró y pasó su mano por encima de ella mientras se masajeaba el trasero con la que tenía libre. Entonces encontró la ampliación de una de las fotos, la única que sabíamos positivamente qué era. Detuvo su masaje y quedó mirando fijamente la imagen. Era él, a dos vistas. Una de cuerpo entero, durmiendo y con la tranca empinada como estaba en ese momento. La otra era de su culito, abierto en una postura que mostraba a las claras el estrecho orificio anal que me volvía loco. Todo ello rematado por un corazón dibujado en rojo junto a su sexo. Aquel detalle me pareció innecesariamente amanerado, pero Mónica insistió en él.

De inmediato pasamos a la segunda parte del plan, tratando de aprovechar el estado en el que se encontraba la maravilla asiática. Procurando hacer bastante ruido, pero sin pasarme, cerré la puerta de entrada y abrí la luz del pasillo. Lo hizo rápido, pero alcancé a ver cómo apagaba las luces. No le di más tiempo, ni siquiera a que saliese por la ventana, según nos dijo luego mi hermanastra. El chico hizo exactamente lo que Mónica dijo que haría, se tumbó bajo la cama. Entré resuelto a mi habitación y descubrí mis fotos amontonadas junto a la almohada -¡Maldita sea, ya ha vuelto Mónica a husmear po

r aquí!-, dije en voz alta. Dejé caer mis ropas al suelo, deliberadamente cerca de la cama y, desnudo, me acerqué al escritorio, dónde Kazuki podía observarme.

Tomé las fotos del joven y las puse sobre la mesa, la ampliación la colgué del espejo por el que, fugazmente, llegué a ver al asiático "espiándome". Casi me da por reir, pero me aguanté. Contemplando las imágenes empecé a acariciar mis pechos, el culo, el sexo… Me enchufé un dedo en mi hambriento ojete mientras murmuraba entre suspiros el nombre del chico que había bajo mi cama. Al poco, me incliné sobre la cómoda, exponiendo mi culo abierto a tope a la vista del muchacho y, del cajoncito de la mesa, tomé el pollón de látex que la semana anterior visitase el paraíso anal de Kazuki. Le estaba echando tanto teatro a la cosa que pensé que se notaba demasiado. Gimiendo como una puta y sin dejar de suspirar ni proclamar mis pensamientos para con el oriental, me enchufé el dildo e inicié un mete y saca lentísimo. Hacía demasiado que no me lo metía, sentía mi ano abrirse con dificultad para dejar paso a la tremenda polla que, gracias a la relativa flaccidez del látex, se amoldaba a mi conducto. El hecho de conocer la presencia del guapo efebo bajo mi cama, combinado con el tratamiento que yo mismo me daba, me calentó como hacía tiempo que no me sucedía.

De pronto, saliendo de la nube en que estaba, recordé el plan que debíamos ejecutar hasta el final. Aguantando el pene de látex con una mano, salí de mi cuarto y me dirigí al baño. La verdad es que ahí se torció un poco la cosa. Esperábamos que Kazuki me siguiese o bien permaneciese en mi habitación, esperando mi vuelta. Sin embargo, lejos de eso, regresó a la habitación que compartía con Mónica. Ésta ni siquiera tuvo tiempo de terminar su entrada hacia la cama. Mis dos amores se encontraron cara a cara, en pie junto a su cama. En ese momento, Kazuki comprendió la mitad del plan. Pensó tan sólo que era mi hermanastra la que nos espiaba a los dos en nuestros trasteos por mi cuarto. Afortunadamente, demostrando su rapidez de reflejos, así se lo contó ella. -¿Me has estado espiando?-, preguntó el guapo asiático sin demasiada convicción. -Creo que has descubierto algo más hoy, ¿Verdad?-, respondió Mónica en referencia a sus fotos conmigo. A Kazuki no pareció sorprenderle ni disgustarle nada, así que confesó su bisexualidad de una forma un tanto directa. -Sé que a Marco le gustas, creo que él te gusta a ti, y ahora ya sabes que mi hermanastro y yo también somos amantes, ¿No crees que deberíamos aprovecharlo?-, soltó de golpe Mónica.

Mientras tanto, habían pasado ya más de diez minutos que se me hicieron larguísimos esperando en vano la irrupción del asiático. Un tanto desconcertado, regresé a mi habitación con la esperanza de encontrarle en ella, pero no había nadie. Entonces fue cuando, pegando mi oído a la pared, escuché las voces de los dos novios en la habitación contigua. Apenas lograba entender lo que decían, pero lo que sí entendí es que su puerta se abrió. Permanecí en pie ante mi propia puerta, cuando ésta se abrió y aparecieron, desnudos, Kazuki y Mónica.

Rompiendo el hielo, mi hermanastra se soltó de la mano de su novio y se acercó a mi. Poniendo suavemente sus manos sobre mi culo, me atrajo a ella y me estampó un beso larguísimo. Puestos a la misma altura, mi pene jugueteaba a la altura de su entrada vaginal, acariciando el abultado clítoris de Mónica. La chica comenzaba a calentarse de forma evidente, acercando más su pubis hacia mi tranca, hasta conseguir la irrupción en su caliente y húmeda concha. Kazuki se decidió enseguida a participar colocándose tras de mi hermanastra y besuqueando su cuello y sus orejas. Enseguida noté como ahora ya no eran dos manos, sino cuatro las que manoseaban mis nalgas. Mónica retiró las suyas permitiendo a su novio la total posesión de mis glúteos. Parecía increíble, pero sus manos eran más suaves incluso que las de Mónica, que se había separado ligeramente de mi, lo justo para sacarse mi babeante cipote de su coño. Como respuesta, alargué mis brazos acariciando la espalda del japonés con uno y su hermoso y duro culo con el otro. Mó

nica ladeó su linda cabecita y quedamos cara a cara el asiático y yo, mirándonos por unos instantes. Sin palabras de por medio, nos fundimos en un beso, chocando con nuestras lenguas, momento que aprovechó la chica para escabullirse de entre nosotros. Quedamos así pegados un rato, hasta que nos tumbamos sobre la cama para seguir descubriendo nuestro cuerpo. Lamí su piel amarilla por todos sus rincones, con especial atención a sus tetillas, duras y paradas, como saludándome con sus pezoncitos. Él me correspondía del mismo modo mientras, a nuestro lado, Mónica se metía el nabo de látex en su vagina y nos animaba a seguir.

El japonesito se las arregló para quedar encima de mí y se fue deslizando hacia el nabo tieso que yo le ofrecía. Mirándolo con cierta curiosidad, se llevó el glande a los labios y me estampó un beso delicioso. Su inexperiencia quedaba compensada por la enorme delicadeza que ponía en su tarea chupadora. Asesorado por Mónica, repasó con la lengua toda la barra hasta llegar a los huevos y volver a subir. Mi hermanastra se tumbó a su lado y se unió a la mamada, uno me comía el glande y el otro se dedicaba a los huevos. Ya me encontraba en la gloria, deseando que no terminase nunca aquella doble mamada, pero fui incapaz de resistir. Sin aviso alguno, solté una andanada de leche en la cara de mis dos amantes. Kazuki se llevó la mayor parte, alcanzado en la boca y nariz, mi hermanastra sólo tuvo tiempo de embadurnar sus mejillas con los últimos trallazos. Enseguida empezaron a besarse como locos, furiosamente, pugnando por cada goterón de semen que les había regalado.

Sin dejar de besuquearse, sentí cómo un dedo hurgaba en mi pozo íntimo, entrando y saliendo lentamente. Pronto fueron dos los intrusos que abrían mi esfínter de forma casi dolorosa. Los dos novios me miraron maliciosamente, con sus caritas brillantes aún por el tratamiento anterior, y se regodeaban viendo mi rostro ansioso. Mónica tomo el control y me levantó las piernas hasta que casi chocaron con mis hombros. El guapísimo asiático comprendió de inmediato las intenciones de la putita y, lentamente pero sin pausa, me ensartó en su polla. Kazuki y yo nos miramos fugazmente mientras él comenzaba a entrecerrar sus rasgados ojitos. La expresión de profundo placer que mostraba me excitó aún más que la dura y vibrante polla clavada en mi ano. Sus lentos movimientos folladores no se hicieron esperar y nuestras respiraciones se acompasaron enseguida. Por mi parte, al ver mi pene de nuevo erguido, opté por hacerme una paja al compás de la jodienda. Mónica se puso detrás de él y le lamió el culo. El muy cabrón llegó a pararse para facilitar las cosas a la chica, aunque reanudó su tarea a instancias de mis súplicas. La caliente hermanita, se incorporó y, acariciando el pecho de su amado con una mano, le clavó el dildo con la otra. La muy puta, según contó luego, sólo le había entrado la mitad al japonés, reservando la otra parte para su propio goce. Comenzó a chocar su pubis con el precioso trasero amarillo, follando a Kazuki que me transmitía cada embolada. Un polvo glorioso, allí estábamos yo enculado por el más guapo de mis amantes, él follado por mi hermanastra y ésta jodiéndose con la mitad del consolador. Por un rato jodimos alocadamente hasta que empezamos a corrernos. El primero, curiosamente, volví a ser yo. La leche bañó tanto mi pecho como el de Kazuki, que se vino casi a continuación. Se soltó dentro de mi recto, que acogió el caliente líquido acompañado por una descarga de placer para dejarse caer sobre mí. Seguidamente, ayudada por nuestros gritos, Mónica se corrió lánguidamente cayendo rendida a nuestro lado con la polla de látex saliendo de su coño mojado y pegajoso. Sólo escuché el suspiro de Kazuki al perder el tapón que ocupaba su culo hasta instantes antes mientras algo del cremoso regalo del japonés rezumaba por mi abierto culo.

Al cabo de unas horas me despertó mi querida hermanastra. Acariciaba mis tetillas, pellizcando los pezones hasta que entreabrí los ojos. Vi que también había dado a mi polla un tratamiento especial, ya que se encontraba apuntando al techo de nuevo. En cuanto me desperecé hizo lo mismo con su novio, sólo que me ordenó a mí ocuparme de su sexo. Tomé la fláccida tranca entre mis manos

y la descapullé suavemente dejando el glande al descubierto. Lo besé tiernamente y el japonés respondió con un respingo. Seguí manoseando el falito de Kazuki hasta que adquirió una consistencia importante sin llegar a estar totalmente erecto. Mónica no perdía detalle y, tomando una mano del aún bello durmiente, se la acercó al coño. Se estaba haciendo una paja monumental con la mano de Kazuki, hasta el punto que llegó a meterse cuatro dedos. Sudorosa y jadeante, me exigió que despertase al efebo asiatico. Delicadamente y sin dejar de prestar atención a su polla, agité un poco su pecho. Viendo que aquello no surtía efecto, me decidí a levantar un poco su culo y, con el ano a la vista, le enterré un dedo en él. Kazuki gimió un poquito pero no despertó. Animado por Mónica, que no cesaba de pajearse, metí otro dedo en el tierno esfínter y comencé a follarle. Esta vez sí salió de su letargo.

Nos miró como extrañado al principio, como si no recordase ya el nuevo estatus al que había llegado nuestra reciente relación a tres. A los pocos segundos despertó por completo y, sin siquiera mirar a Mónica, me dio un beso con lengua impresionante. Seguidamente, se volvió hacia su novia, a la que ya el coño le chorreaba a mares, y repitió la ceremonia. Mónica, sin poder resistirlo más, me apartó de forma un tanto brusca y, sin contemplaciones, se clavó en la estaca del japonés. Se puso a horcajadas sobre el chico y bajó hasta que su pubis chocó con el vientre de Kazuki soltando un grito desgarrador. Inició una alocada secuencia de sube y baja a lo largo de la tranca, ya tiesa, del oriental acompañándola con grandes jadeos.

Mi excitación había crecido para entonces tanto como la de los dos amantes. De forma un tanto apresurada, me afané en llenar la boquita de Kazuki con mi polla. Se la acerqué a sus húmedos labios y él, girando levemente la cabeza, los entreabrió. No hizo esfuerzo alguno para tragar el falo que le ofrecía, sino que me invitó a metérselo por mí mismo. Suavemente, con gran lentitud, empujé hacia la mojada cueva. Sentí mi glande apoyado en su lengua que comenzaba a abrazarlo. Dejé que jugase con él mientras la amazona de Mónica, sin parar de follarse, no perdía detalle de lo que acontecía, recordándonos en voz alta lo maricones que éramos. Aquello me ponía aún más cachondo de lo que ya estaba, me venían ganas de enchufarle todo el nabo a mi nuevo amante, pero logré contenerme. En lugar de eso, viendo que mi hermanastra se hallaba próxima al orgasmo, aproveché para zafarme de Kazuki y me puse tras de mi amada hermanita. La tumbé ligeramente hacia delante, cayendo ella sobre el guapo japonés y, de paso, ofreciéndome su prieto esfínter. Sin más preámbulo que una lubricadita rápida, le endosé mi polla buscando el roce con la de Kazuki. Cuando llegué al fondo, entre los gritos y jadeos de la zorra de Mónica, mi glande me transmitió el contacto con el nabo asiático a través de la fina pared que nos separaba. Fue como si una descarga eléctrica nos estuviese sacudiendo. Nuestro ritmo se incrementó mientras mi hermanastra orgasmaba sin parar, vertiendo su flujo sobre el vientre de Kazuki. Mordíamos a la niña como posesos, él en sus tetas y yo en su cuello, aproximándonos a la más salvaje de las corridas que recordábamos en tiempo. El hermoso amarillo puso sus ojos en blanco y, con un sonoro bufido se vació en el coño de Mónica que lo agradeció con varios grititos de placer. Poco después, sacando mi mástil del esfínter femenino, le esparcí mi leche por su espalda mientras me aferraba a sus tetas. Mónica se derrumbó junto a nosotros, destrozada al tiempo que los dos nos afanábamos en chupar mi semen que correteaba por su espalda.

A partir de aquel día, nuestra relación a tres fue consolidándose, hasta el punto que, incluso con el consentimiento de nuestra madre, nos mudamos definitivamente a la casa en donde todo empezó.

P.d.: Si os ha gustado este relato, hacédmelo saber. También me gustaría que me propusieseis personajes, situaciones, o cualquier cosa que se os ocurra. Email: pollaloca (arroba) latinmail.com

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EL PEPINILLO

Filial, lésbico, madre e hija. Enseñándole a su madre como hacía para meterse el pepinillo

(Continuación del Relato "Sin Palabras" publicado el 24-02-02)

Gracias por las cartas, consejo y demás a las personas que me escriben. Debo

advertir que en relato anterior que publicaron ("Sin Palabras", el día 24 de

febrero), todo es verdad, excepto que hubo un error de redacción con

respecto a mi edad y como soy una mujer que no le gusta ocultar su edad,

confieso que tengo 39 años.

Pues bien, lo que me pasó con mi hijo, que una noche se acostó en mi cama y

me hizo suya, fue algo que cambió mi forma de ser, estaba entre dos

posibilidades: sumergirme en un sentimiento de culpa o superar y

disfrutarlo, elegí lo segundo, aunque a pesar que ya pasó un mes desde

aquella experiencia, con él no volví a hablar del tema. Además hace algunos

días que él se fue a la capital a pasar unos días de vacaciones en casa de

unos parientes y volverá recién a mediados de marzo. Por lo tanto, en casa

sólo nos hemos quedado mi hija y yo. Hago un paréntesis para complacer a

quienes se quejaron porque no dije mi nombre y sí el de mis hijos, me llamo

Isabel.

Como es lógico, desde aquellos días en que fui descubriendo el

comportamiento sexual de mis hijos, estuve más pendiente de sus movimientos,

ya era inevitable acercarme sigilosamente cada vez que alguno de ellos se

conectaba a internet y utilizaba la computadora.

Como Facundo se había ido de viaje, era mi hija (quien también esta de

vacaciones en estos días) la que pasaba mas tiempo conectada al internet y

yo me había acostumbrado a hacerlo cuando ella se iba a dormir para tener

mas privacidad y para poder ver y leer todo lo que quisiera. El sábado

pasado tuve que asistir al bautizo del hijito de una amiga a lo que mi hija

no quiso acompañarme aduciendo que estaba sin ganas de salir a una reunión

social. Como aquel evento era a las 4.00 pm., me tuve que alistar después del

almuerzo, elegir algún vestido elegante (blusa, falda y tacones); al salir

me despedí como siempre de mi hija con un beso en la mejilla, diciéndole que

no me esperara temprano, que vendría como a las 11.00 de la noche. La

reunión no estuvo tan amena, después de la Iglesia, nos fuimos a la casa de

los padres del nene y como es costumbre aquí improvisaron una fiesta, con

música y cervezas, yo nos soy mucho de tomar, por lo que después de unos

tres vasos y en vista que no me sentía tan bien en la reunión, me disculpé

con mi amiga diciendo que me sentía un poco mal y que me iba a casa. Calculo

que cuando llegué eran como las 8.15 de la noche, así que imaginé que mi

hija podía estar haciendo algo aprovechando que estaba solita. No entré por

la puerta por la que acostumbramos entrar, sino por una puerta que da a la

lavandería de la casa y que está por un costado de la casa, esto para no

advertir de mi llegada y así presentarme sorpresivamente, que quité los

tacones que hacían un ruido al caminar y como supuse mi hija estaba en mi

habitación que como ya les conté es donde tenemos instalada la computadora.

La puerta de entrada a mi habitación estaba abierta y la visión que tenía

era la espalda de quien estaba sentada frente a al computadora y más allá mi

cama. Mi hija había cambiado la silla algo acolchada y cómoda que usamos

para estar frente a la computadora por una de madera que la teníamos en la

cocina, viendo bien, me expliqué porqué: había cortado un pepinillo para

tener una base plana y poder pararla en la silla, la verdura no era muy

gruesa, ella estaba completamente desnuda viendo unas fotos en la pantalla y

sentándose en el pepinillo, logrando que la parte superior se introdujera un

poco en su vagina, se movía levemente y con mucho cuidado, era, yo tenía la

visión completa de sus nalgas y de su coñito que se abría un poco con la

leve presión que ella ejercía, sentía que mi calzón empezaba a mojarse y me

quedé unos tres minu

tos viéndola en esa posición, quizás se percató por

algún reflejo en la pantalla que podía haber alguien detrás de ella, pero el

reflejo no era total, pero hizo un movimiento brusco y la verdura se resbaló

y cayó hacia atrás de la silla, cuando ella volteó a buscarla me vio.

Lógicamente se asustó… ¡¡¡¡mami¡¡¡ fue lo primero que exclamó, pero al ver

en mi rostro una sonrisa cómplice, comenzó a tratar de dar una explicación

mientras yo me acercaba hacia ella… "mami… este… pensé que llegarías

tarde…", me acerqué a darle un beso en la mejilla y le dije: "perdóname,

no quise interrumpirte veo que estabas a gusto… pero… esto no te hace

daño a tu cosita?" mientras le decía esto yo había levantado la verdura y se

la devolvía y entonces ella agarró confianza y me dijo: " no mami, está bien

lavada"… "hijita, me enseñarías como lo utilizas?"… "bueno, mami,

este… me da vergüenza", "bueno, pero ya te vi desde hace rato, no tenemos

porqué avergonzarnos una frente a la otra, total estamos solitas y la verdad,

como comprenderás, yo también me masturbo a veces, pero sólo con mis dedos y

ahora me estás dando una nueva idea… será nuestro secreto, esta

bien?"…"ya mami, cómo quieres que te enseñe??"… "bueno, primero me voy a

poner más cómoda" le dije mientras empezaba a desvestirme, "para que estemos

iguales me quitaré toda la ropa… te gusta tener así tu cosita sin

pelos??"… "si, es que, no sé, como que los pelos allí me incomodan y me

los depilo desde los 18 años"… "ya está, ahora para que no se te resbale,

yo me pongo detrás de la silla y te sostengo el pepinillo si???", entonces

me puse detrás sosteniendo la verdura y le dije "ya, ahora siéntate que yo lo

sostengo" entonces ella empezó a sentarse, yo desde cerca tenía una mejor

visión, el pepinillo se introducía poco a poco en su vagina y ella se movía

suavemente como cabalgando y se agarraba las tetas, fue un momento

excitante, hasta que con mi otra mano empecé a jugar con el agujerito de su

culito, mojé mi dedo medio y se lo introducía un poco… "mamita…ahh…

que estássss haciendooo"… "te gusta?" … "siii, mamiitaaa, peero nunca me

metiii nadaa por allíii"… "tu sigue hijita hasta que te vengas", y así fue

que ella empezó a temblar cada vez mas y se vino en un orgasmo que mojó

completamente la verdura y un poco mi mano… "Bien, ahora me toca" le dije.

"Esta bien mami, ahora te la sostengo yo"… con lo mojada que estaba y como

la verdura no era tan gruesa, entró con mucha facilidad que llegué

rápidamente a tocar mis nalgas con su mano que sostenía aquel objeto que nos

estaba dando placer, sentí que mi hija me daba besitos en las nalgas

mientras yo cabalgaba sosteniéndome de la mesa donde estaba la pantalla…

"siempree vesss estass fotoss hijitaaa?"… "si mami, me gustan mucho…"

eran fotos donde con diferentes aparatos las mujeres se daban una

autosatisfacción, algunos eran vibradores, pero también había una donde una

mujer se metía un pepinillo mas grueso que el que teníamos nosotras por el

culo… "mami, alguna vez lo has hecho por detrás???" me preguntó y le dije

" si, algunas veces a tu papá se lo permití"… "mami quieres intentar

metértela por detrás???", yo ya estaba excitadísima y le dije "esta bien,

moja unos de tus dedos y juega con mi agujerito para que no me duela. Ella

me hizo caso y al igual que yo empezó a meter uno de sus dedos en mi culito.

Me paré e intenté sentarme de nuevo, pero esta vez para intentar meter el

pepinillo por mi culito. "Sigue mami, yo sostengo fuerte" me decía mi hija

para darme ánimos, entraba un poco pero lo suficiente, me molestaba la

posición, así que le propuse mejor ir a mi cama para tener otra postura.

Amaba

s teníamos los pezones hinchados producto de la excitación. "Ahora tu

me lo vas a meter" le dije y me puse en mi cama en posición de perrito,

apoyé mi cabeza en la almohada para levantar y abrir más mis nalgas y ella

empezó a meterla, cada vez más, hasta que introdujo la mayor parte de

aquella verdura, empezó un mete y saca leve que me produjo un orgasmo como

el que nunca tuve, quizás ayudaba el morbo de saber que era mi hija quien me

estaba haciendo eso, ella me frotaba el clítoris con su otra mano hasta que

caí rendida. Ella se quedó echada a mi lado, las dos completamente desnudas;

descansamos un rato, hasta que luego de unos minutos, comenzaron las

caricias, evidentemente, esa noche sería para las dos, pero eso se los

cuento en el siguiente relato.

Escríbanme a digavi53 (arroba) hotmail.com

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Súper

Gay, masturbación, felación, filial-primos. Súper y su primo se masturban mutuamente viendo películas porno. Y por qué no probar a hacer una buena mamada…

Bueno, antes de nada os diré que me llamo "súper" soy un chico de 21 años, mido 1,69 y peso 70 Kilos, estoy cachitas por que todos los días me pego una paliza en el gimnasio de una hora por lo menos. En cuanto a mi orientación sexual os diré que soy completamente heterosexual, o eso creía yo. Me encantan las mujeres, pero hace un tiempo que empecé a tener alguna relación con tíos y la verdad es que me gusta. O sea que actualmente soy bisexual, aunque realmente no le hago ascos a nada. Pero bueno, vamos a la historia que os quiero contar hoy.

Todo empezó un día que me encontraba con mi primo (de mi misma edad) en mi casa. Como casi siempre que nos encontrábamos solos poníamos una película porno y nos hacíamos unas pajas, nada mas. Ese día cuando estábamos viendo la película, me contó que unos amigos suyos le habían contado que se masturbaban mutuamente, eso de tu me la haces a mí y yo a ti. A mí la idea me resultó graciosa, y en un principio flipé un poco. Al cabo de un rato y cuando ya estábamos los dos bien cachondos, se me pasó por la cabeza la idea de que mi primo me la pajeara. Eso estaría genial, me dije, pero para ello tendré que hacérselo yo a él también. Nunca imaginé que sólo de pensar que tenía que coger una polla que no era mía y pajearla como yo me lo hacía, me fuera a excitar tanto. Así que cuando estaba bien cachondo le dije: "¿por qué no hacemos lo que hacen tus amigos a ver que pasa?". La idea no pareció disgustarle. De antemano acordamos que esto no se lo contaríamos a nadie y nos pusimos manos a la obra.

Yo tomé la iniciativa, estábamos sentados en el sillón completamente desnudos y con una película porno en el video. Dejé de lado mi polla y me centré en la suya, la cogí con mi mano derecha y empecé un sube y baja suave, como a mí me gustaba. Dios, fue increíble, me puse a 100, sentir como su polla palpitaba en mis manos me puso súper caliente. Comencé un ritmo más acelerado, yo estaba cada vez más cachondo, entonces él me cogió mi polla y me dijo: "buena polla", a lo que yo contesté: "la tuya tampoco está mal". Comenzó un sube y baja delicioso, que se aceleraba por momentos. El hecho de estar masturbando a mi primo y que él me lo estuviera haciendo a mí me volvía loco. Sentía un placer indescriptible. Entonces después de un rato de continuo sube y baja y tocadas de huevos, me dijo:

– Me corro

– – – Vamos hazlo, le dije – Y soltó un chorro de leche sobre su pecho y mi mano. Dios que placer, fue sentir el calor de su leche y venirme acto seguido. Fue una corrida inmensa. Una vez que los dos descansamos nos limpiamos y una vez mas coincidimos en que no se lo contaríamos a nadie.

Estos encuentros se han seguido repitiendo en múltiples ocasiones, cuando se quedaba en mi casa a dormir o yo en la suya. Recuerdo una vez en verano que cogimos una pistola de agua que tenía yo y con el calor que hacía decidimos mojarnos. Empezamos con la tontería que te disparo aquí, que si allí, hasta que, como estábamos solo en calzoncillos, le disparé en pleno paquete. En ese instante y gracias a la presión con que salía el agua, se le puso la polla bien dura. Entonces me quitó la pistola e hizo lo mismo sobre mi polla, también me gustó, y decidí quitarme los calzoncillos y quedarme desnudo, entonces le dije hazlo otra vez. Me disparó sobre la polla y me gustó aun mas. Le pedí que se quitara los calzoncillos, que le iba a hacer lo mismo para que viera como molaba.

Lo hizo y al igual que a mi le pareció muy placentero. Después de un rato de dispararnos y cuando ya estábamos muy cachondos, empezamos a tocarnos. Primero los huevos, jugábamos con ellos, los acariciábamos y chupábamos. Luego pasamos a la polla primero yo y luego él en unos deliciosos sube y baja que nos ponían a 100. Yo estaba súper cachondo, a punto de correrme y le dije que parara, que yo seguiría un buen rato con él. Accedió instantáneamente y se dejó hacer. Estaba muy cerca de su polla, viendo como el sube y ba

ja de mi mano le ponía la polla cada vez mas dura. Entonces y sin saber por qué me apeteció saber que sensación produciría chupar una polla, (como ya os he dicho yo le hago a todo).

Me la metí en la boca sin decir nada, y dios que si me gusto. Tener ese pedazo de carne en la boca y con ese sabor tan rico me volvió loco. Mi primo no se quejó, le encantó la idea por que no dijo nada. Yo empecé un sube y baja con la boca y las manos, de vez en cuando me la sacaba y jugaba con mi lengua sobre su capullo. Entonces ocurrió, justo una de las veces que me la metía en la boca, zasss, se corrió sin decirme nada, si avisarme, el muy cabrón. Eso me pilló de sorpresa, lanzó varios chorros y alguno de ellos me llegó hasta la garganta, se me llenó la boca de su leche caliente. Me saqué su polla de la boca dejando caer sobre ella los restos de lefa que no me había tragado ya. Le miré y le iba a decir algo, pero en el fondo aquella experiencia me encanto, así que terminé de saborear su leche y le dije que por lo menos acabara de hacerme la paja.

Como ya os he dicho yo hago de todo, pero ya os contaré mas cosas en futuros relatos. De todas maneras si queréis entrar en contacto conmigo escribirme a super (arroba) listin.com podremos hablar de lo que queráis.

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DOBLE PLACER (II) DEBORAH

Esta es la segunda entrega, aquí hablare de otro miembro de la familia, pero antes un poco de historia.

Cuando Isaac y yo, Daniel nacimos nuestra madre contaba con solo 17 años.

Lo doloroso fue que cuando mi gemelo y yo teníamos 3 años, ella se separo de mi padre por problemas que un tercer fulano, Bernardo.

Mas tarde ella tuvo un hijo de Bernardo, el se llama Héctor, pero no nos llevamos nada bien.

Luego ella dejo a Bernardo y, sorprendentemente volvió con nuestro padre. De ese regreso nació Deborah.

Entre Deborah y nosotros, los gemelos hay siete años de diferencia.

Papa murió al poco tiempo de nacida Deborah, y mi madre la entregó a una tía de papá, la cual se la llevo a vivir a Madrid ella nos visitaba cada verano, pero a partir de su décimo cumpleaños, dejo de hacerlo, pues los estudios y el costo del viaje hasta México, lo hacían prohibitivo.

He aquí que un buen día mama recibió una llamada de Deborah, diciendo que venia al día siguiente.

Para colmo mama tenia una salida para dos días después, ella es pintora y escultora y tenia que realizar una exposición. Mi hermano Isaac la acompañaría, así que solo tenían tiempo para recibirla en el aeropuerto y, dos semanas después reunirnos todos.

Yo debía quedarme en el pisito que comparto con mi hermano, realizando algunos pendientes de la música.

Así que fuimos todos a recibir a mi hermana, la cual llego con dos horas de retraso.

¡Cómo describir ese momento? Fue maravilloso.

Por las fotos vía mail que recibíamos, yo tenia idea de que ella era guapa.

Pero el verla en persona era otra cosa.

Llevaba puesto un pantalón de licra muy ajustado y un top negro.

Rubia, de ojos azules como mi madre, para nada el color oscuro que Isaac y yo tenemos.

Sus medidas (días después lo comprobaría) son perfectas.

Un busto generoso, de 95 cm., una cintura estrecha, 63 cm. Y unas caderas de 95 cm.

Su culo parado, arrogante haciendo contrapeso con las tetas deliciosas.

No pude evitar el empalmarme ante aquella visión.

Mi hermano Isaac experimento lo mismo nos fuimos todos a comer juntos y mi hermana declaro que quería recorrer la ciudad. Así que no acompañaría a mama.

Ella tiene 19 años y muchas inquietudes.

Así fue que después de la comida, despedimos a mama y a Isaac y nosotros solos nos fuimos al pisito.

Cabe añadir que el pisito es muy pequeño, una salita comedor, una cocina reducida, dos habitaciones y un solo baño.

Bien, una de las habitaciones la utilizamos como estudio, la otra es dormitorio.

Es tan estrecha que solo cabe una cama matrimonial donde Isaac y yo dormimos juntos(nadie piense mal, aun no se nos aloca la hormona, así que no pasa nada) así que la decisión fue acomodar a mi hermanita en la habitación y yo dormiría en el estudio, en un lecho improvisado.

Después de cenar le prepare la cama, mientras ella se ponía cómoda en el estudio, luego se metió a bañar y yo me prepare mi lecho.

Salió de bañarse envuelta en una toalla que me hizo empalmar nuevamente.

Por un segundo fantasee con la idea de arrebatársela y contemplarla desnuda, pero ¡como iba a hacerlo, si ella es mi hermana? Nos deseamos las buenas noches con una corto beso y me metí al estudio.

Ahí me di cuenta de una característica que tenemos todos mis hermanos en común.

Ella también es desordenada, y dejo tirado en el piso su pantalón y su top.

No pude evitarlo, acaricie las prendas pensando en su piel y cayeron sus bragas, de algodón blanco.

Las inhale como si fuese una droga.

Una prenda tan intima, impregnada por sus mas deliciosos u secretos olores.

Me metí en el lecho y no pude resistir la tentación de pasármela por el miembro, totalmente excitado.

De pronto escuche que gemía.

Ella gemía muy bajito y me acerqué a la puerta.

Me asome por la rendija del marco para espiarla.

La pude ver totalmente echada en la cama, desnuda, masturbándose con violencia.

No me pude contener. Mordí sus braga

s, aspirando ese aroma delicioso, y me masturbe ahí mismo, frente a la puerta, procurando no hacer ningún ruido.

Me vine a la vez que ella se venia.

Limpie mi semen con la playera que llevaba puesta, hubiera querido hacerlo con sus bragas, pero no me atreví a dejar señales.

Me metí al estudio dejando la puerta abierta.

Al poco rato, Deborah salía y yo, haciéndome el dormido la espiaba a través de las pestañas.

Por toda prenda llevaba una playera hasta las rodillas.

A la luz del farol que se ve por la ventana, se transparentaba su cuerpo.

Fue al baño, seguramente a asearse.

Cuando regreso a la habitación, intente dormir y luego de mucho rato lo logre.

Al otro día me levante temprano y prepare el desayuno.

Ella se levanto luciendo su playera de anoche y desayunamos juntos.

Nos preparamos para el paseo que ella deseaba dar y salimos a eso del medio día, a la zona rosa, que es un hermoso lugar donde hay tiendas y muchas cosas que ver.

Caminábamos de la mano, riéndonos de cualquier cosa, de pronto se soltó una de esas lloviznas que duran poco y solo sirven para alborotar el calor.

Nos resguardamos debajo de un balcón, yo protegía su cuerpo.

Su cuerpo escultural, que se pegaba al mío.

Abrazados soportamos lo mas terrible de la llovizna, pero mi excitación volvió. Ella estaba pegada a mi, nuestras bocas muy cerca.

Nos miramos a los ojos y ella se sonrojo, pero me apretó mas.

Juraría que si noto mi miembro erecto contra su vientre.

Cualquiera que nos viera pensaría en una pareja de enamorados.

La lluvia amaino y seguimos nuestro camino, de la mano de teniéndonos aquí y allá.

Nos metíamos a cuantas tiendas y lugares le llamaban la atención, hasta que llegamos a un sex shop.

Entramos de la mano y contemplamos las mercancías.

Consoladores, revistas, pollas andantes, ropa de piel, látigos.

Ella reía imaginándome amarrado mientras ella me golpeaba.

La encargada del lugar nos pregunto: -son pareja?- -somos hermanos- fue mi respuesta.

Deborah se soltó a reír mientras la empleada nos miraba como bichos raros.

Salimos de ahí y regresamos a casa, pero antes de eso pasamos al video club a rentar una película llegamos a casa y nos pusimos cómodos.

Ella se coloco su playera larga (conservando las bragas)y yo un short y playera, prepare botanas y nos fuimos a la habitación a ver la película en la única televisión del pisito.

Me tumbe en la cama y ella se acostó sobre mi pecho, recordando los tiempos en que, siendo pequeña, veía la tele conmigo y con Isaac.

La película tenia un tema erótico, donde la protagonista descubría el placer paso a paso, sin ser porno, me excitó la trama y la presencia de ella.

Le frote la espalda mientras ella me frotaba el pecho.

-¡es posible tanto placer?-pregunto ella al ver una escena donde la chica disfrutaba las caricias de su amante.

-yo-continuo diciendo- solo he tenido un novio, y debo confesarte que jamás he experimentado lo que llaman orgasmo, salvo cuando me masturbo.

-es posible hermana- respondí, para ese momento mi erección era total y se notaba perfectamente.

-quisiera conocerlo- me dijo Deborah, con esa voz sensual que me derrite desde entonces no pude evitarlo y no me arrepiento.

La bese en los labios cálida y apasionadamente, como si besar a mi hermana fuera el único medio de salvar al mundo.

Ella respingo en un primer momento, pero luego se dejo hacer, incluso introdujo su lengua en mi boca.

-me emocionas- dijo ella en un suspiro.

Le retire la playera y comencé a besar esos enormes y deliciosos pechos, entreteniéndome en los pezones enormes y oscuros.

Fui bajando poco a poco, me dedique a besar su cintura, en busca de las zonas erógenas.

Pasaba mi barba de un día por su piel sensible, produciéndole sensaciones que antes no creía conocer.

La puse de costado y mordí sus nalgas, deleitándome en el sabor de su piel.

La puse de nuevo boca arriba y me dedique a su sexo.

Mi hermana tiene el sexo mas delicioso que jamás haya probado, un aroma fino, delicado, pliegues exquisitos entre los que hundí mi lengua.

Succione con dulzura, pero luego con un ansia ciega, hasta que la escuche gemir y venirse.

Me separe de su deliciosa gruta y le coloque la cabeza de la verga en sus labios sexuales.

Ella me estrecho con sus talones y empec&eacu

te; a penetrar poco a poco, sintiendo la calidez de sus entrañas, que me daban la bienvenida.

Empecé a moverme con ritmo, ella respondía, haciendo presiones con sus músculos internos, dándome muchísimo placer, pues no todas las mujeres pueden hacerlo.

-asiiiii hermanooooooooo”””””””””””””” ¡¡¡¡¡me llenas como no creí que fuera posibleeeeeeeeeeeeeeeee¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Y comenzó a ascender a una cadena de orgasmos múltiples que me brindaban presiones inenarrables en la verga.

Me sumí por completo en su vagina y comencé a eyacular de un modo demencial, sintiendo los orgasmos que sentía mi hermana.

Me vine hasta sentir que el ultimo espermatozoide quedaba en su interior.

La abrace, con la verga bien clavada en ella.

¡en mi propia hermana¡¡¡ era inaudito, pero maravilloso, quería guardar en nuestros cuerpos para siempre la mas maravillosa compenetración que hombre y mujer pueden sentir.

Una cosa aquí.

Cualquiera que piense que el sexo entre hermanos es prohibido o pecado, le respondo que si podemos gozar así con una pareja extraña, ajena a nosotros, podemos y debemos compartir las maravillas del sexo también entre gente que comparte nuestra sangre.

Es la unión mas maravillosa que la carne puede ofrecer.

Me recosté sobre ella, procurando no abusar de mi peso sobre su cuerpo.

La escuche sollozar. A través de mi verga bien encajada y erecta en sus entrañas sentí los estertores de su llanto suave y manso.

-hermana… Lo siento- musite asustado.

-no digas nada hermanito- -pero me siento…- ella calló mis palabras con un tierno beso en mis labios.

-no lloro por lo que ha pasado, amado hermano, sino por ver que los sueños a veces se hacen realidad. Me has dado el mayor placer que mi cuerpo ha conocido, y yo siempre soñé contigo, y con Isaac haciéndome el amor. Desde que supe lo que es follar, siempre deseé este momento.

Bien, espero que este relato les haya agradado porque aquí no termina, en un futuro muy cercano les contaremos lo que sigue, especialmente cuando mi hermana continua conociendo sensaciones que pensaba no existían.

Se agradecerá cualquier comentario, del tipo que sea y sobre todo que compartáis historias con nosotros.

GRACIAS MARQUEZE POR LA ATENCION A ESTE RELATO, ESTAMOS PREPARANDO MAS.

lobojuglar (arroba) hotmail.com

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EL PESADO SUEÑO DE MI CUÑADA

Filial, hetero, infidelidad, cuñado y cuñada. Su novia y su rica cuñada en la misma cama con él, podría resistir la tentación???

El siguiente relato les toca a ustedes decidir si es real o no; ya que la mayoría de los relatos de marqueze empiezan jurando que son reales. Empezaré por decirles que en estos momentos me estoy separando de mi esposa quizás por la situación que viví con mi cuñadita. Ella, mi cuñada, me llamó la atención desde que la conocí auque yo estaba seguro de estar enamorado de mi novia.

En ese tiempo mi cuñada tenia 17 años (yo tenía 27 años, ahora ya tiene 23 años) con un cuerpo de envidia para sus compañeras de la prepa, ya que a ella le gustaba jugar fútbol en un equipo de su escuela y por lo tanto estaba delgada lo que hacia resaltar mas sus grandes tetas, su esbelta cintura y unas nalgas nada grandes pero eso si muy formadas y del tipo que se ven separadas entre sí lo que hace que se adivine su rico anillito rosado de su anito virginal; como verán me vuelve loco y de solo recordarla me excito mucho.

Bueno todo empezó desde que empecé el noviazgo con su hermana en la universidad y como ella es de una ciudad que esta a una hora de la mía; pues varias veces íbamos a la casa de sus padres los fines de semana y me quedaba a dormir en su casa, por lo que varias veces pude observar a mi cuñadita con minúsculos shorts que casi enseñaban media nalga, y yo me calentaba viéndola, en otra ocasión por la tarde entre a su dormitorio sin que ella me viera ya que dormía solo con un camisón trasparente y una pequeña pantaletita (calzón en mi tierra) que no dejaba nada a la imaginación; pude admirar sus grandes tetas con minúsculos pezones que invitaban a lamerlos. Por cierto varias veces fui su paño de lagrimas por que era tímida y recatada por lo que no tenia mucha suerte con los chicos.

Como les conté yo todavía era novio de su hermana, mi esposa (todavía) y los dos estudiábamos en la universidad juntos que fue en donde nos conocimos y mi cuñada todavía iba en la prepa, cuando a ella le toco pasar a la universidad ya me había casado con su hermana y vivíamos en una pequeña casa de dos recamaras con su sala y comedor, cocina y un baño; Aunque como aquí en mi tierra hace mucho calor teníamos clima(aire acondicionado) en nuestro cuarto; y claro que ella se vino a vivir con nosotros, y ahí empezó mi martirio.

Muchas veces la espié mientras se bañaba por debajo en una abertura entre la puerta y el piso para que al salir ella, me metiera al baño a masturbarme pensando en sus ricas tetas. Yo creo que ella siempre sospecho que yo aprovechaba cualquier momento para fisgonearla y no sé si ella sé hacia tonta o le gustaba que la espiara; nos llevábamos muy bien y me contaba muchas cosas intimas de ella y siempre le decía lo guapa que estaba sobre todo cuando ella se quejaba que nunca había tenido novio.

Cuando empezó la temporada de calor ella empezó a dormir en nuestra cama con su hermana y conmigo en una cama King Size (de las mas Grandes) y yo siempre me las ingeniaba para quedar entre las dos una a cada lado mío. En una de esas ocasiones ya de madrugada sintiendo su calor a mi lado y sin poder conciliar el sueño por tenerla a mi lado con poca ropa (en un short de licra pegadito y un top de algodón como los que usan para hacer aeirobics donde se le marcaban sus pezoncitos por él frió aunque nos tapábamos con un cobertor).

Me atreví a acariciar sus piernas, primero con el dorso de mi mano como empujándole para ver si estaba bien dormida, como no hubo reacción con la otra mano le empecé a acariciar la rodilla lentamente subiendo por su pierna, para eso yo ya tenia una erección tremenda cuidando de que mi esposa no se diera cuenta, con lo cual por el peligro crecía mi excitación, mi mano llego hasta la tela del short y siguió su camino por sobre la tela hasta la entre pierna y ahí pude sentir el calor de su vulva y cierta humedad que me decía que entre sueños ella también disfrutaba. Ya que yo sobaba con fuerza su puchita, sintiendo latir en mis manos sus labios vaginales y sintiendo todo el con

torno de su rajita, busqué su clítoris por encima de la tela restregándole en ese lugar de placer quería hacerla gozar. Mi calentura era tal que con mí otra mano me empecé a masturbar por debajo de mi ropa interior en eso estaba yo a punto de acabar cuando siento que ella se voltea y me pasa un brazo por encima de mí como abrazándome y su cara en mi pecho por lo que me dio mucho miedo ser descubierto solo atine a darle un beso en la frente muy levemente.

Al día siguiente yo esperaba que ella me reclamara algo, pero nada paso, se fue a sus clases y cuando regreso me hablo como si nada hubiera pasado. Me comento que iba a una reunión con unas amigas en la noche, ya que era viernes por lo que llegaría tarde.

Como a las tres de la mañana me desperté la sentí, se había acostado nuevamente en nuestra cama pero con la cabeza hacia mis pies por lo que sus piernas me quedaban hacia mi cara, le oí que estaba profundamente dormida y por el olor había tomado algo por lo que la moví un poco y ella no se despertó eso me dio valor para acariciar sus pies ella quizás por instinto juntó sus pies contra mis manos buscando calor y caricias jale sus piecesitos hacia mis cara y sentí el aroma a jabón de baño por lo que intuí que se había dado un regaderazo antes de acostarse; no resistí la tentación y empecé a pasar mi lengua por entre sus dedos sintiendo esa suavidad que se hace entre los dedos de las mujeres, la sentí gemir de placer y me retire pensando ser descubierto, como no paso nada volví a darle lengua en sus pies y a acariciar con mis manos su pantorrilla firme y suave ya que era lampiña sin nada de vellos, yo estaba bastante excitado y estirando mis brazos con ambas manos fui subiendo por sus rodillas buscando ese rincón húmedo y lleno de calor entre su entre pierna, mi excitación era ya incontenible solo mesurada por los sonidos de sueño de mi mujer y mi cuñadita a cada uno de los lados de la cama. Cual no seria mi sorpresa que mi cuñadita no llevaba esa licra apretada a su cuerpo como siempre dormía; llevaba un short corto de algodón delgado y holgado por lo que sin medir consecuencias adentre mi mano derecha entre su pierna y esa ropa que me permitía acariciar toda su parte interna de la pierna, ahí estaba yo con mi verga a punto de estallar avanzando lentamente para no despertarla y creyendo oír sonidos de placer de mi cuñada o al menos eso quería yo imaginar.

El llegar a la costura de su pequeño bikinito fue para mi un triunfo y no me decidía a atacar a fondo por miedo al escándalo (imagínense) cuando sentía yo muy próximo el calor de su raja a mis manos escuche un leve ronquido de mi cuñadita lo cual interprete como una señal de que me decía sigue que estoy dormida yo ya tenia la verga fuera de mi truza tipo bikini rozando con ella su pierna y regándola con el liquido preseminal.

En ese momento supe que me tenia que arriesgar y lleve mi mano por debajo de su calzón y rápidamente pude sentir sus vellos pubianos entre mis dedos y avance mas, muy despacio, lentamente hasta que sentí en la oquedad de mi mano su puchita caliente y húmeda por la excitación quizás pensando que lo hacia con el chico que le gustaba, con mis dedos empecé a recorrer toda su rajada; Con la otra me masturbaba frenéticamente, decidí contra toda prudencia tocar su clítoris y masajearlo suavemente y mi lengua en ese instante envidio terriblemente a mis dedos yo estaba como loco y ya en el paroxismo de la excitación intente introducir uno de mis dedos en su vagina, habrán sido unos instantes que a mí me pareció una eternidad tocando la gloria, cuando ella se movió al sentir un estremecimiento superior o quizás toque su himen, yo saque rápidamente mi mano y ella se incorporo y no sabia si lo había soñado o que, me movió para ver si yo estaba despierto pero ni loco conteste a pesar que decía mi nombre. Ella se fue a acostar a su cuarto sin saber que había pasado en su puchita o si lo sabia se calló por gusto o por no hacer un escándalo.

Yo por mi parte me levante a masturbar en su honor en el baño con uno de mis dedos en mi nariz y chupándome otro para sentir el sabor dulce de sus jugos vaginales en mi boca, mi chorreada fue tremenda como nunca la había tenido.

Varias veces mas

le di el mismo tratamiento y siempre me ha quedado la duda si ella se dejo hacer por gusto o ni se entero de mis placeres nocturnos con su cuerpo, ya que hasta los pezones les llegue a tocar en otras ocasiones. Desde ese día cada vez que hacia el amor con mi mujer pensaba que se lo estaba haciendo a mi rica cuñadita.

Me gustaría que sobretodo las mujeres que lean este relato me den su punto de vista y que me escribieran a mi mail cualquier comentario, o si simplemente les gustó.

Mail: cali68 (arroba) msn.com 27 de febrero de 2002

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Uno aprende poco a poco (III)

Hetero, polvazo, zoofilia, filial-tía-sobrino-prima-trío, sodomización, maduras. Lo tiene todo y además en grandes dosis. Satisfacer a la prima, a la tía y a su amiga, ayudado por el pastor alemán, en una sola noche y con la guinda de sodomizar a la amiga y darle las últimas gotas de leche.

Y vaya si se quedo relajada……- y sonó el timbre de la casa ,Ana salió a ver quién era, mientras yo iba al bar por una cerveza, la necesitaba,-Pam!!! como estas, pero pasa-oí que decía Ana, -MAMIIIII, -decía Ana con una cara de felicidad.-si nena respondió mi tía- Adivina quien acaba de venir, -no, se nena si no me lo decís…,-ES PAMELA.—-se oyó un grito y dijo— Ahorita bajo, en eso hice mi aparición-mira Tim ,ella es Pam una gran amiga de mi mama, -mucho gusto dije, y la vi bien, una mujerona de aquellas, como de la edad de mi tía cargaba una falda por arriba de las rodillas pegado, con una blusa de seda, que dejaba ver su sostén que era tipo media copa, con una boca sensual y unos ojos negros, que decían mil cosas,- encantada, dijo

Vos sos el sobrino de Margy, ¿verdad? Sí, respondí.–No hagas esa, cara me dijo, lo que pasa es que ella me hablado de vos, por la empresa. En eso bajó mi tía y se fundieron en un gran abrazo, -Pam por que no avisaste que venias,-es que hice este viaje de ultima hora, y pasé camino al hotel en el que voy a estar a saludarte porque si no , no me lo hubieras perdonado, ¿o no?-sí, me hubiera enojado, pero eso sí nada de irse a un hotel ,esta es tu casa y aquí te quedas hay lugar suficiente, ¿verdad nena?,- sí , Pam ,mínimo es lo menos que podés hacer.. -mi tía se me queda viendo.-hay perdón este es mi sobrino…del que tanto te he hablado, te acordás, ya hace varios años que no te veía, Pam, estas linda, y -vos no te quedas atrás..,jajajaja se rieron las dos. -ay Pam sin este sobrino que tengo no se adónde hubiera ido a parar la empresa….- sí que bueno que tengas este tesoro, dijo Pam- Ni te lo imaginas respondió mi tía, pasándome el brazo por la espalda, que terminó con un pellizco en las nalgas. Bueno entonces acepto, voy por mi equipaje, que está en el taxi, -como todo un caballero, me ofrecí a traer las maletas de Pam a la casa. -ay , que lindo, gracias me dijo y me dio un beso en la mejilla, y se fue con mi tía y Ana , que le enseñarían el cuarto donde se quedaría el tiempo que ella quisiera, y pude ver ese tremendo traste de la amiga subiendo las gradas al segundo nivel, y eso que los otros dos no tenían nada que envidiarle….

Después de la cena, nos fuimos a recostar con Ana a la alberca ya que hacia luna llena y estaba fresca, mientras mi tía y Pam se dirigieron a la biblioteca que esta al otro lado de la casa a platicar sin fin de cosas… -Oye Tim, -qué respondí yo acostado en la catre -tengo ganas de sentir tu polla en mi boca y estiró su mano y empezó a sobar mi polla por encima del pantalón y ésta se empezó a levantar al sentir el contacto de su mano, se arrodilló a la orilla del catre y empezó a bajar el cierre de mi pantalón y para sorpresa de ella no llevaba interiores, así que salió disparada como un hasta el plena batalla, pasó sus manitas sobando todo el tallo de mi tolete, y pasando el pulgar por la cabeza, haciendo un poco de presión sobre ella que se sentía rico, y acercó su boca, a mi polla, soltó un poco de saliva y empezó a besarla, mientras con una mano esparcía, la saliva por todo mi tallo , empezó a mamar con una paciencia, que me estaba poniendo a mil, estaba como absorta, tenía cerrado los ojos, y sólo miraba como en su boca desaparecía poco a poco mi mástil, y se la sacaba y volvía a comérsela y poco a poco fue haciéndolo más rápido y en ese momento paró y me vio, sonrió y empezó a metérsela de nuevo en la boca, sacaba la cabeza y empezaba a besar todo el tallo,bajó hasta los huevos y me hizo un masaje de bolas que por poco y acabo en ese momento , pero como sabiendo eso, se llevó de nuevo a su preciosa boca mi mástil y empezó a engullirlo hasta donde podía, me mordía un poco la cabeza, y eso me estaba poniendo a cien , empezó a mamar más rapido y ese cambio de velocidad me puso a mil, y AHHHHHHHGGG, A..n..a……….me vengo, y vi como abrió sus ojos

, me miró y sonrió, y con esa carita empezó meterse hasta donde pudo mi tolete, y no aguanté más y reventé, HUMMMM…HUMMM, uno…dos…tres …cuatro…chorrros que ella recibió dos en la boca y trató de tragar, el tercero, en la mejilla y parte en el ojo y el cuarto quedó en medio de sus dos manos que puso frente a mi polla, que después ella chupó…y todo esto ocurría a los ojos de alguien que había captado todo nuestro encuentro……….ZINGO, el pastor alemán.

Esa noche nos dimos las buenas noches algo tarde, pero como esa noche había visitas no me podía quitar las ganas con mi tía, así que ya entrada la noche, entré al cuarto de mi prima y me acerqué , la desperté con un beso en los labios, y con mi mano en los pechos, los empecé a sobar y ella solo se dejaba hacer, le quité la camisa que usaba de pijama, y quedo desnuda, empecé a besar, uno a uno su pechos, los lamía con delicadeza pero a la vez con fuerza, Ana solo gemía, mientras con mis dedos jugaban con su botón, que se estaba inflamando, a cada paso, que daba esta gemía más y más,-AHHHHH….que rico….decía, y con su mano tomó mi mástil que estaba a mil, y empezó a pajearme, pasaba sobando mi tallo con delicadeza al igual que mis huevos, que los masajeaba de una manera tal que le metí tres dedos en su concha, ella se estremeció-MMMMMMMM qué bien se siente -dijo- Tim, métemela ya…..please….-no me hice de rogar ante el llamado de la carne, y apoyé mi cabeza en su entrada jugando un poco a frotarla con su clítoris, así estuve un par de minutos sobando solo la entrada con mi cabeza y ella explotó en un orgasmo-AHHHHH, cabrón Ahhhh y tomaba con sus manos sus pechos y se los apretaba, se veía que estaba gozando la muy perra, para no quedarme atrás le di una estocada que le entró hasta la mitad, dada la dimensión de mi herramienta, ella estaba tan mojada que sólo hubo un poco de interferencia, y abrió los ojos en ese momento, pero al tenerla ya adentro, los volvió a cerrar y dio rienda suelta a moverse para los lados y en circulo, ella estaba haciendo todo, yo apenas contribuía, -ella gemía….ASIIII; ASIII desgárrame, métemela, quiero sentirla toda dentro, pero quería que disfrutara como ella me había hecho disfrutar con esa mamada a la orilla de la piscina…… METEMELA………gritó, pero éste era mi juego así que empecé a retirarla, poco a poco y ella sintió y me dijo, ¿¿¿qué te pasa ??? pero en sus ojos se notaban aquella pasión de locura de querer más y más…… así que la complací en un arrebato de locura o calentura como quieran, se la metí hasta el fondo , la abracé y empecé a moverme a cien, las caderas tenían una sincronización exacta, así fue como sentí que se clavaban sus uñas en mi espalda y empezó a jadear, se le entrecortaba la respiración, ahhh mmmmm más más….mmmmm ahhhhgggggggg, y sentía su cálida cueva como se humedecía ,más y más, se estaba corriendo en un orgasmo múltiple, mientras me abrazaba con las fuerzas que podía, yo seguía clavando más y más, ella se dejaba hacer, cambiamos de posición pero sin sacársela ni siquiera una pulgada se puso tipo perrito y empecé a bombear más despacio ahora, ella sólo decía……AHH..MMMM PAPI SOY TODA TUYA……..y lamía sus dedos, que los untaba de su propia leche que tenía chorreando de su chocha y que tenían mis huevos mojados, empecé a jugar con su puerta trasera y ella sólo gemía, ella sobaba sus pechos y me miraba con lujuria, en eso empecé a bombear más rápido y ella tuvo otros orgasmos, la estaba llevando al límite, mientras mis dedos seguían jugando con su esfínter que poco a o poco y dada la excitación se dilataba más y más, empecé a bombear más y más y la saqué de un solo empellón y con la pericia se la dirigí a su retaguardia, sólo se la metí un poco ella no gritó, pero sí sintió la presencia en su interior, —despacito papi,…- la quiero toda….to..da.. y así empecé a bombear suavemente, a lo que ella me recibió con un empujón que ella dio, se la comió toda de un solo trago, y ella fue la que empezó el movimiento, parecía una maquina, mientras yo contribuí

a, así pasó un buen rato hasta que ella volvió a explotar en orgasmos, y yo con tal estrechez y calentura no pude aguantar más…-me vengo….Anna.—ahhhhgggg, y así ella apretó su esfínter como queriendo ordeñar mi palo, y exploté dentro de ella,tuve una acabada fabulosa que se mezclaba en todo su intestino, estaba agotado, ….nos besamos con pasión al terminar, ella se bebió los restos de leche que quedaba en mi palo.. se quedó dormida, yo me dirigí al baño a lavarme un poco y escuché unos ruidos que venían del cuarto de mi tía cuya puerta estaba entre abierta…

Mi tía con el propósito de que Zingo no pasara una noche fría en el jardín de la casa y tampoco desordenara la sala y el comedor lo dejó entrar a su cuarto, cosa rara en ella por que nunca antes lo había hecho… después de charlar con Pam su amiga y confidente, prosiguió a cambiarse de ropa para ir a dormir, y se puso un camisón corto con unas chiqui bragas y sin sostén el cual dejaba a relucir esos dos melones que estaban para besarlos y lamerlos por horas, ella después de la calentura que tenía, y que no podía recurrir a su sobrino por las visitas en la casa, decido que si Zingo se aprovechó de la situación era el turno de ella de aprovecharse pero de Zingo…. y así como saliendo del baño ella se dirigió a su cama , se acostó en la orilla, y sobandose su pepita por encima de la braga, empezó a imaginarse a su fiel compañero con ese nabo que a ella tanto había llenado, horas antes, y en un santiamén se mojó toda, a lo cual Zingo por su nariz olió y avanzó hacia ella en clara invitación, ella al sentir el hocico del perro se mojó más por el morbo, y con su mano y por la calentura de sentir esa lengua áspera y larga hurgando por su raja, con dos dedos hizo a un lado el pedazo de tela que impedía que su amante canino no pudiera lamer, tremendo coño ya caliente y preparado para lo que viniera, el perro al no tener ya ningún impedimento, empezó a lamer, ella al sentir el primer lengüetaza en su chocha, sintió una vibración por todo su cuerpo ,Zingo, como si fuera agua de manantial empezó a beber aquellos jugos que en ese momento empezaron a brotar de tan húmeda y caliente gruta, mientras ella, solo gemía y gemía de placer al cual se había desbocado de una mamada de película, ella solo disfrutaba, -ammm, ahhhhhhhh así perrito bésal….e el co…ññ.ño… a tu a…m..am.a., ahhhggggg, y seguía haciéndola venirse, ella sintiendo como esa lengua áspera entraba hasta dentro de su coño, estaba sudando por todos lados era tal la calentura, que el perro se quiso encaramar de ella , pero como estaba en la cama y al no sentir ese hocico dentro de ella se dio cuenta que Zingo quería más acción y ella al ver aquel nabo rojo que seguía creciendo, no lo iba a dejar así, lo sobó un poco pero no se animó a mamarserlo, se puso en cuatro, y el perro quiso atinarle al primero pero no pudo así que ella agarró su nabo y lo dirigió a vagina que estaba encharcada de tantas corridas que había tenido, el perro al sentir esa humedad y por instinto empezó a arremeter contra aquel orificio que le fue ofrecido, mientras mi tía empezó a gozar de lo lindo al tener esa tranca hasta el fondo y que ya se había acostumbrado a su tamaño, por estar bien lubricada , empezó a gemir y de nuevo desde las primeras estocadas de Zingo empezó a correrse, hundió su cara en la cama que estaba enfrente para ahogar los gritos de placer y así no despertar a nadie en la casa…. el perro seguía bombeando a una velocidad frenética, y mi tía lloraba,….pero de felicidad hasta que empezó a sentir que la cabeza le daba vueltas, y tuvo un pequeño desmayo., a lo que el perro nunca se dio cuenta, y este siguió bombeando como una maquina perfecta , ella reaccionó del mismo placer y pensó que estaba en el paraíso, en eso sintió que se estaba hinchando la herramienta de Zingo, y su ya dilatada concha empezó a sentir un poco más de presión, y sintió como Zingo explotó dentro de ella llenándole toda su cueva de hirviente leche animal, ella se sintió morir y sólo dejo salir un -mmmmmmmmm, que fue la corrida sincronizada había salido sin saberlo el can.. ella se rehizo del placer en unos segundos cuando Zingo al satisfacer su necesidad, quiso retirarse del lugar,

pero esta vez no había agua fría a la mano para separarlo más rápido, y mi tía sabia por experiencia que tardarían como unos 15 minutos en que el nabo saliera de esa hinchazón, así que se dio la vuelta como pudo y quedó debajo de él, acariciándolo, y Zingo como buen perro se dejo hacer, en eso la puerta se abre..- Margi quisiera ¡¡¡q…!!! pero-¡¡¡qué diablos pasa aquí, dijo Pam!!!, Margie sintió que un balde de agua fría caía sobre ella, Pam su mejor amiga, acaba de descubrir su secreto, -Pam, t tr ..anquila, no pasa nada,- Margie, cómo que nada, estas desnuda y con el nabo de tu perro en tu concha.-al no tener que decir nada y ni que fuera una chiquilla quinceañera, le dijo- Mira Pam, .. pero ven siéntanle acá conmigo deja que te explique…-pero Margie decía Pam….mientras tomaba asiento junto a ella y la miraba desnuda y toda sudada, por la acción antes tenida con Zingo, y se fijó en la entrepierna de ella y se excitó al ver como salía la leche del perro por una comisura de la raja de Margie…

Mira Pam, ya estamos grandes y no te voy a hablar pendejadas, este perro que miras acá es un fabuloso amante, para cuando no tengo a nadie a mano, y te aseguro que es de lo mejor que he probado,–pero Margie..decía Pam, pero no podía quitar su mirada de la tranca del perro que si bien ya no estaba dura, todavía tenia un tamaño respetable. Cuando vio que salía el nabo de la chocha de su amiga hizo un ademán de querer tocarlo pero no se atrevió, mi tía al ver esto la alentó, y guió su mano al nabo del noble animal, que se dejaba hacer, Pam tomó entre sus dedos el nabo de Zingo, y empezó a sobarlo tímidamente primero y con pasión después, mientras Margie miraba a su amiga , tomó la bata de Pam, y se la quitó que para sorpresa de ella, iba completamente desnuda, Pam como hipnotizada seguía pajeando aquel nabo que a reacción de tales caricias empezaba crecer, Margie nunca había o pretendido un encuentro lesbico, pero la calentura y el morbo hacen actuar de diferente manera y empezó a besar la espalda de Pam, esta sintió la caricia y se dejó hacer, mientras con sus manos empezó a recorrer el cuerpo entero de Pam, Margie estaba calentándose otra vez por el cuerpo tan bonito que tenia su amiga, empezó tocar su vagina, que ya estaba mojada, y no le fue difícil, meter 3 dedos en ella, esta al sentir esta invasión dentro de su ser arremetió contra el nabo de Zingo, que seguía quieto y con el nabo descolgado, Pam se agachó y pasó su lengua por la cabeza del nabo, y probó resto de la leche que éste había sacado, un poco amarga y con cierto olorcito, pero al final la calentura pudo más y se lo metió lo que pudo a la boca , y empezó a mamarsela rítmicamente mientras Margie seguía, metiendole por ambos orificios sus dedos, Pam solo gemía y gozaba, mientras mi tía empezó a besarle toda la orilla rosada de su orificio anal, empezó a darle un beso negro… su lengua recorría cada centímetro de ese orificio que se ofrecía, a su amada sin ningún contratiempo, mientras con la otra mano estaba jugando con el clítoris pues estaba hinchado de tanta excitación , mi tía seguía y metía su lengua lo más profundo del culo de Pam, esta solo asentía con la cabeza ya que hasta los gemidos se apagaban por el nabo que tenia en suboca, Margie, untaba los jugos que salían de la chocha al culo de Pam, para que se lubricara lo más posible, Pam, al sentir que le metían 3 dedos al culo, pegó un pequeño grito que se escuchó …justo cuando Tim iba al baño… me asomé por la puerta y miré aquel cuadro maravilloso, Pam la amiga de mi tía le estaba chupando el nabo a Zingo el perro de ellas, y mi tía le estaba metiendo varios dedos al culo de Pam, y a la vez por estar agachada lo besaba , yo iba completamente desnudo por ser ya bien entrada la noche no corría el peligro de encontrarme a nuestra invitada por los corredores pero grata fue mi sorpresa, al descubrir aquello, a lo cual mi mástil que había tenido lucha hace unos instantes, se irguió como todo un profesional, la vista que tenía me puso a cien por hora y abriendo la puerta, ninguna se fijó en mi presencia solo Zingo que por sus instintos son más sensibles, volteó a verme pero como si nada hubiera pasado volvió su vista al frente como invitándome a la fi

esta, cuando me hinqué al lado de mi tía, esta me recibió con un gran beso en la boca, y empecé a magriarle sus tetas que estaban a reventar, pero sus dedos seguían hundidos en el culo de Pam, bajé mi mano a su chocha y ésta estaba súper mojada, a lo cual mis dedos jugaron a diestra y siniestra con su clítoris ,a lo cual ella respondía, mordiéndome los labios, luego me dirigí a la entrada trasera de Pam y empecé a besarle también su hermoso y rosado orificio mientras sustituía los dedos de mi tía por los míos , que al ser más grandes sólo fue como un sobresalto que tuvo, pero no se voltió a ver que pasaba, se dejó hacer, le metí tres y luego cuatro dedos, estaba ya dilatado y luego pasando mi lengua pudo llegar más hondo, ella se estremecía, mientras mi tía se había bajado a mi tolete y empezó a tragárselo con hambre de hembra en celo, sin querer levanté la vista y pude ver la cara del perro , que me miraba fijamente como diciéndome "la estamos pasando de a huevo, ¿ehhh?" mi tía dirigió mi tolete al orificio trasero de Pam, y esta vez si reaccionó ya que dejo de lamer el nabo de Zingo, y se voltió y me vio,y se inclinó más invitándome a que hiciera de ella lo que quisiera, no la hice esperar mucho le puse la cabeza y la metí poco a poco, pero se ve que tenía experiencia, ya que entró pulgada a pulgada, más rápido que con mi tía y mi prima, -ahhhhhhh, así,,que rico,,,,,ahhhhhhhhhh,mmmmmmmm, dejaba escapar ella de su boca, mientras mi tía no se quedó atrás y quiso darle el mayor placer a su amiga, así que se puso debajo de los dos, y empezó a lamerle toda su chochita, al sentir la lengua de su amiga, Pam, tuvo su otro orgasmo que bañó por completo la cara de Margie que imitando a Zingo lamió y tragó su néctar con verdadera devoción, mientras ella recibía todo el nabo, a lo cual dijo–Mi vida…..ahhhgg, déjalo un ra….ti..to así, déjame …se.nt.rtirlo…mmmmmm, y seguí teniendo una serie de orgasmos, y bajo ese éxtasis hizo acercarse Zingo y empezó a mamársela de nuevo, empecé a bombearla lentamente, y ésta se movía, como queriendo más, y se lo daba, le daba más empecé a arremeter sacándola casi toda y dejándose la ir de una sola estocada otra vez, estos empellones ella por poco y pierde el equilibrio y solo se la mamaba con la boca a Zingo dado el tamaño del nabo de él no le era difícil.

Bombeaba y bombeaba hasta que mi tía sincronizada con mis estocadas en ese culo rico y cliente cuando la saqué casi toda ella la agarró con la mano y la sacó y la dirigió a la chocha de Pam, esta al sentir el cambio, puso la mirada en blanco pues nunca había experimentado esa sensación que por poco la desmaya pues sentir ese garrote dentro de ella , la estaba matando de placer, y así empecé arremeter en la chocha de ella, esos cambios hicieron que dejara a un lado la picha de Zingo y se dedicara por completo a gozar estas metidas de verga que él estaba pegando pero Zingo ni lento ni perezoso al ver su ama sola, empezó a lamerle el cono, para deleite de ésta, se empezó a correr por la calentura que estaba viviendo en esta orgía, ya había hecho dos cambios, culo-chocha,chocha-culo, y estos cambios también me estaban matando a mí por los cambios de presión pues del culo apretado y la chocha caliente y súper mojada, le dije a Pam, que me venía y me dijo, venite..pero en mi culo quiero sentirte todo, y la ultima estocada la saqué de su chocha y la puse de nuevo en ese ojete que estaba ya dilatado al máximo el cual volvió a recibir mi tolete, pero al sentir el contacto con el recto me hundí hasta el fondo y solté la poca leche que me quedaba que fueron 2 chorros pero con buena leche todavía, mientras nosotros acabamos, mi tía había empezado una serie de orgasmos múltiples, gracias a la lengua de nuestro gran amigo Zingo…

Después de tremendo bacanal, nos besamos y sobamos nuestras partes íntimas, dijeron–Pam,–nunca me imaginé que esta visita fuera de lo más gratificante y placentera-tía Margareth- ahora sabes mis dos secretos, mi perro Zingo y mi sobrino son las personas que han satisfecho mis momentos de intimidad desde hace poco, y que ahora vamos a compartir.-Pam-Margie, creo que me quedaré más tiempo del que había pensado, me m

iró , y me dio un beso, con ternura, gracias me dijo, pensé que ya había vivido todo en referente al deseo carnal, pero tu botaste todos mis esquemas, esta ha sido la noche más rica en la que he gozado como una perra, –Margie-con tanto ruido mejor levantémonos que la nena se puede dar cuenta que hago aquí desnuda con mi sobrino y mi mejor amiga, y eso jamás me lo perdonaría…..yo sólo solté una pequeña sonrisa que sólo yo me entendía, más adelante tal vez yo se lo diría o ella se enteraría sola… poco a poco se aprende, qué piensan ustedes…

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