‎"Te traté como a una princesa.
Te lo hice como a una puta"
Se paró cerca a la ventana con tan solo sus bragas y mi polo puesto. Con sus delgados dedos, delicadamente, abrió la cortina para poder observar las calles pintadas de naranja por el viejo y gordo sol que lentamente llegarÃa a desaparecer. Se quedó contemplando el hermoso acto de ver entrar a la noche. Acaba de sentir el placentero éxtasis que un orgasmo ofrece y solo estaba esperando que yo vuelva al acecho. La abracé por atrás y la rodeé con mis brazos que acabaron en su plano vientre. La empecé a besar por el cuello, y una de mis manos se escabulló lentamente bajo sus bragas. PodÃa sentir la poca vellosidad de su sexo mientras mi dedo acariciaba en cÃrculos ese botón llamado clÃtoris. Su trasero se pegaba cada vez más a mi entrepierna y empezaba a mover sus caderas paulatinamente. Cuando bajé mis dedos un poco más, noté que estaba empapada, mis dedos rozaban con facilidad y su caliente y abundante fluido me excitaba muchÃsimo.
Se ...
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