BORRACHO NO VALE, NO SEÑOR

Eso es lo que le escuché decir a un abogado colega mío, cuando estaba hablando con él y una tercera persona, le preguntó sin vergüenza alguna delante de mi, ¿como tenía el culo? después de las múltiples cogidas, que le dieron en el bar, la noche anterior. Mi colega se quedó inmutable, como si le hubieran dado las buenas noches. Tras un profundo silencio, alcanzó a decir, en un tono serio y grave. Borracho no vale, no señor. Tras ese comentario, disculpándose, se levantó de la mesa en la que nos encontrábamos y se marchó.

Él recién llegado, otro colega abogado, a quien conocía de vista, y que por lo visto le tiene muy mala voluntad al que se marchó. De inmediato se presentó, tras decir su nombre, me dijo. Perdone colega, pero el hijo de la gran puta ese, representó a mi ex-mujer en nuestro divorcio, y me hizo una muy sucia jugada. Como el que se había marchado no era Santo de mi devoción, cuando ingenuamente le pregunté que se había atrevido hacer. Secamente me comentó, nada el muy hijo de la gran puta se buscó una menor que dijo que yo me había acostado con ella. Por suerte, pude demostrar que para el momento y lugar en que supuestamente habían ocurrido los hechos, me encontraba con mi novia en casa de sus padres. Pero de todas maneras me fastidió, ya que logró que el tribunal fallase en mi contra. En ese momento, por esa curiosidad morbosa que me caracteriza, le pregunté, como quien no quiere la cosa. ¿Qué fue lo que le pasó anoche al colega?

Conocen el dicho que reza, ¡el niño que es llorón y la madre que lo pellizca! Bueno aplica por completo a esa situación. Bastó nada más que realizara la pregunta, para que mi colega comenzara hablar hasta por los codos. Resulta que Héctor que fue el que se marchó, apenas el recién llegado hizo el comentario de que a él, le habían comido el culo la noche anterior en un bar. Al parecer se encontraba con unos clientes, pero después de que la reunión terminó y despedirse, decidió seguir bebiendo, para pasar el rato. Por lo que entró a otro bar. Negocio que mayormente su clientela son hombres solos, al rato de estar bebiendo en la barra, se puso a platicar con alguno de los clientes del bar. La conversación se hizo amena, y ya no eran ellos dos solos, sino que se habían integrados otros dos tipos más. Por lo que de la barra, pasaron a una mesa. La conversación comenzó sobre el tema de deportes, luego pasaron a tocar la política del país, y finalmente sobre religión. Hasta ese momento Héctor ya se había tomado una gran cantidad de cervezas, y de momento comenzó a hacer apuestas tontas, haber quien tenía mayor conocimiento sobre los temas hablados.

La que la mayoría de las veces perdía el dinero apostado. Hasta que llegó un momento, tras cancelar la cuenta de todos los de la mesa y quedarse sin nada de efectivo, en ese momento en medio de la borrachera que ya tenía, quiso apostar sobre el nombr había perdido, y aunque no lo quiso aceptar en principio, uno de sus compañeros de apuesta, colocó unas cuantas monedas en la máquina y tocando los botones que correspondían a esa canción, la puso a sonar nuevamente. Por lo que Héctor aceptó que había perdido.

En ese momento hizo el intento de salir corriendo, pero fue inútil sus compañeros de mesa ya lo tenían sujetado por los brazos. Uno de los tres que lo acompañaban, se dirigió al encargado de la barra, y le solicitó la llave del reservado, la que sin demora alguna le entregó, con una gran sonrisa en el rostro. Ya en el reservado, Héctor se encontraba bastante mareado y dando tras pies. Cuando sus compañeros de apuestas, le indicaron que se bajase los pantalones. Él sin reserva alguna, no tan solo se bajó los pantalones, sino que en medio de su borrachera, se quitó toda la ropa quedando completamente desnudo. En esos momentos, el mayor de los tres hombres que lo acompañaban, sacó su miembro del encierro, diciéndole a Héctor. Te voy a pedir un favor antes de metértelo por el culo, quiero que me le des una buena mamada, para que se lubrique, y te pueda entrar suavecito mi amor. Héctor no lo pensó mucho y agarrando entre sus dedos la verga del extraño, como si la palabra lubricar le hiciera gracia, pr

ocedió a ponerse a mamar la verga de ese hombre, mientras los otros dos le acariciaban las nalgas y las tetillas. Por un rato el abogado deleitó con su boca la verga de aquel hombre. Hasta que el dueño del instrumento, decidió clavárselo entre las nalgas. El cuerpo de Héctor parecía el de un muñeco de trapo, aunque alto y delgado, no ofrecía resistencia alguna, cuando ese hombre lo colocó sobre la mesa del reservado, se quedó en la misma posición que lo había puesto.

Boca abajo con su torso sobre la mesa, y sus nalgas del todo al aire. Sin que nadie le dijera nada, abrió ampliamente sus piernas. En ese instante, el hombre agarrando su verga con una de sus propias manos, la dirigió a las pálidas nalgas del que estaba postrado sobre la mesa. Por unos momentos, se divirtió pasando la cabeza de su glande por sobre el esfínter del culo de Héctor, sin llegar a penetrarlo realmente. Hasta que Héctor, dando muestra de que no estaba del todo sin sentido, comenzó a su vez a mover las nalgas, de un lado a otro, y por voluntad propia a cerrar y abrir su esfínter. Ya a los pocos segundos, el hombre, comenzó a penetrar con calma y sin prisa el culo del que estaba sobre la mesa. Lentamente se podía apreciar como la gruesa verga de ese hombre, desaparecía entre las nalgas del abogado. Que a medida que se lo iban introduciendo, aparte de continuar moviendo el culo de la manera más lasciva posible, en su rostro se dibujaba una gran sonrisa de satisfacción, al tiempo que mantenía sus ojos cerrados. Era como si quisiera disfrutar de ese momento al máximo, y no perderse ni olvidar ningún detalle de lo que le sucedía en esos instantes. Pero su concentración fue rota, por otro de los hombres que lo acompañaban, dentro del reservado.

Al abrir los ojos encontró frente a su rostro una erecta verga, la que sin demora alguna se la introdujo a su boca, para ponerse a mamar como un desesperado. Héctor en esos momentos, se encontraba ensartado tanto por el culo como por la boca. A medida que lo clavaban, él movía su cuerpo con mayor empeño. Hasta que el que le daba por el culo, sintió que se iba a venir, y sacando su verga, regó las nalgas y espaldas de Héctor con su semen. Al poco rato al que se lo mamaban comenzó a venirse dentro de la boca de Héctor, el cual como si eso fuera un ma y luego regresó cargando una cámara digital con la que oculto tras la puerta, había estado tomando una que otra foto comprometedora. En esos momentos continuó tomando más fotos, para luego llamar a su abogado por teléfono. Que resultó, no ser otro, que la persona que me narró dichos eventos. Hasta donde tengo entendido, por lo que me enteré posteriormente, Héctor tiene muy mala bebida, y aún no se le quita la mala costumbre de hacer apuestas tontas que inevitablemente siempre pierde.

Autor: Narrador narrador ( arroba ) hotmail.com

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Kara Marqueze
Kara Marqueze
Buenas! soy Kara de Relatos.Marqueze.net, vuestra anfitriona. Bajo mi nombre republicamos relatos que, estando incluidos desde hace tiempo en Relatos Marqueze.net, no sabemos su autor. Si eres autor de uno de estos relatos y/o sabes quien es el autor, escríbenos y le daremos el crédito que se merece! Un besito donde quieras...
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