Casada y diez años intentando ser madre

Infidelidad. Hetero. Cuando quieres tener un hijo,  no importa la manera si lo importante es el resultado.

Este relato me lo han contado, la madre de Rosario, Carmen, que ya han follado ella y su marido con nosotros, en uno de nuestros descansos, de estar follando nos lo contó a mi mujer y a mi.

Rosario

Estaba preocupada pues últimamente su ciclo menstrual era cada vez más irregular. Estaba harta de tomarse la temperatura basal para ver si su 0,5 de aumento daba a entender que estaba ovulando y con ello su posible embarazo. A sus 29 años ya estaba cansada, llevaba casi diez así, pues era ella, o eso parecía, la que no cumplía con los pormenores básicos para conseguir procrear como toda pareja normal. Su marido ya se había hecho todas las pruebas médicas de semen, sangre y otras complementarias y no resultaba ni estéril ni incompatible con ella, lo que aumentaba la desorientación de los especialistas por cómo aconsejar a aquel matrimonio.

Así pues, era un día más de aquellos en que se levantaba después de haberse despedido su marido y se iba al gimnasio iba a la terraza del dormitorio en verano, a estirar su cuerpo de lo anquilosado en que te queda tras dormir mal y poco como aquella noche pasada al pensar todo su angustioso problema. Normalmente y cuando no estaba en crisis dormía más, pues habiendo perdido la ilusión y siendo tan estéril la labor de hacer un hijo, los dos se habían enfriado en cuanto a sexo se refiere. Uno por no amargar y la otra por no requerir un esfuerzo vano, pues en ella la semilla no arraigaba.

Así las cosas y encontrándose pasados catorce días del inicio de la última menstruación, o sea, en plena ovulación, sonrió pensando “otro mes perdido… y así cuántos?…”

Estaba doblando el cuerpo tocándose los pies con la punta de los dedos, aquel cuerpo del que todos, desde su esposo hasta el último amigo la felicitaban, incluso ellas, o bien cualquiera que la conocía lo admiraba en secreto, por ser tan espectacular, para no ofender y guardar las distancias. Ella no era una fanática de la belleza a cualquier precio pero si sabía de lo útil que eran unos ejercicios tras los cuales se encontraba mejor. Gracias a ello podía comprarse ropa estandard, sin tener que modificarla, pues su talla 94-66-98, era de las comunes en referencia a todos las marcas del mercado, bueno, las marcas que su alto poder adquisitivo le permitían adquirir pues era una rica heredera con considerable fortuna.

Decidió salir a comprar unas exquisiteces para la cena del sábado en la que tenía invitados, donde solía ir y que era una charcutería de tipo gourmet y que la atendía siempre su dueño, un sesentón super amable y cariñoso con sus clientas y que estaba al nivel de conversación y consejos, que producían un efecto inmediato en su parroquia que las inducía a creer en lo que D.Ramón les aconsejaba, fuera el precio que fuera. Y aquel día, además, Rosario estaba dolorida por su perpetua frustrada maternidad y aún no se había quitado de la cabeza las mil preguntas que se hacía.

-Hola

-Muy buenos días doña Charo, en que la puedo servir hoy?…

Don Ramón era de los que admiraban con excitación aquel cuerpo y le costaba mucho disimular, pero su aire falso de despreocupado y mirada lánguida, le servían para poder mirar como quién no le interesa lo que ve. Aquella mañana ella llevaba un corto vestido muy sugerente y unas sandalias de tacón, enseñando sus delicados y blancos pies.

-Ay no se… que me aconseja?

-Bueno no soy nadie para aconsejar a una mujer como usted, pero veo que está algo desorientada, no?

-Es que … estoy ..

Rosario no estaba por la labor y el comprendió que tanto por tratarse de una buenísima clienta, con un gasto superior a los mil euros al mes, como por intentar tenerla cerca y poder oler su fragancia natural, le ofreció se sentara en la mesita de degustaciones especiales que tenía en la parte de la trastienda.

-Ay gracias D.Ramón si me sentaré y usted me aconseja…

Aunque era el mediodía y no sabiendo cómo tenerla más convencida de su apoyo, le sirvió rápidamente un tinto con hielo, bebida que sabía ella bebía muy a menudo. Ella lo sorbió con la mirada todavía como extraviada y se tomó la mitad, con lo que el tendero se sorprendió y le acercó la botella.

-Es que no funciono sabe…

-Usted funciona de maravilla doña Charo…

Ella puso la cara algo contraída, para no lanzarse a llorar en aquel lugar y delante de aquel viejo.

-No, no funciono…

-Será para descargar baúles pero para todo lo demás creo es una persona capacitada para lo que sea. -y se le fueron los ojos al escote que tenía a su perfecto alcance por estar de pie. Oh, qué barbaridad de pechos, pensó.

-Usted sí que es capaz, cuantos hijos tiene D.Ramón?-le preguntó sin mirarlo

Quedó descolocado por un segundo y reaccionó enseguida

-Bueno yo, tengo, cinco hijos, con mi pobre Rafi que en paz descanse.

-Ve! Usted es normal, soy yo la anormal, no tengo ninguno!

Estaba como histérica agonizante una actitud psíquicamente compleja de colérica pero a la vez resignada por su problema.

-Bien Charo –se dio cuenta enseguida que no había dicho el doña- , eso no es cuestión para estar acongojada. –y se sentó a su lado. Ella sorbió el resto del vaso y el se lo volvió a llenar hasta arriba, sosteniéndolo ella misma.

Don Ramón tenía a sus dos dependientes atendiendo la tienda por lo que no le preocupó dedicarle todo el tiempo que hiciera falta a su desesperada y suculenta clienta.

Charo se giró hacia él y como si fuera su consejero se le acercó más, con lo que a D.Ramón se le movió la parte central del pantalón, aquel perfume de su piel y el olor de su aliento hicieron mella en su reprimido deseo.

-Quiero un hijo Ramón,abrazándose sollozando a el como consuelo cercano y de tanta confianza que le tenía por los más de diez años que la atendía exquisitamente, mejor que su propio padre que estaba siempre en sus negocios.

-Pero… y su esposo…? es que …

-El está perfecto!… la mala soy yo … buaaaa… -sollozos más fuertes

-Ni lo diga eso Charo es usted una hermosura de hembra… perdón… de mujer … preciosa!

Charo ya iba por el tercer vaso de Tinto y se le soltaba el sollozo mucho mejor. Se estaba relajando de la tremenda intensidad que le dio al saberse ovulando sin las consecuencias ansiadas. Además le hacía gracia oír a D.Ramón piropearla. Todo le resultaba ahora mejor, aunque su cabeza, por el poco sueño y el Tinto, la tenían en un semisueño y ayudaban a verlo todo mucho más relajado. Cuando se tomaba su cuarto vaso de Tinto, no pudo controlar sus palabras

Estoy desesperada,no se qué hacer… cree usted que tiene solución? ya quedó completamente abrazada al viejo que la acariciaba con cuidado, sin pasarse, mientras ella sollozaba en su hombro. A él se le puso su polla peligrosamente sobre salido de sus bajos y temió que ella se diera cuenta pero parecía que no se había apercibido hasta que le resbaló un brazo que fue a parar al regazo de él y notó aquello  grande.

-Ay va qué pasa  Ramón… es que…? bueno y se quedó con los ojos cerrados y como sonriendo, agotada por las carencias de descanso, la crisis emotiva y, naturalmente, el Tinto.

El la sostuvo con su formidable fuerza de toda la vida trabajador con sus brazos, la depositó en donde tenía su pequeño cuarto de descanso, al fondo de la trastienda y se la quedó mirando. Estaba súper sensual con su pose de figura descompuesta, con sus brazos en total abandono, sus piernas separadas y su boca semiabierta emitiendo murmullos incoherentes y deslizándose la saliva por la comisura de sus gordezuelos labios. Estaba para comérsela y no pudo resistirse.

Se acercó y le movió los tirantes del vestido que al no ser de los ceñidos, se deslizaron sin más problema que el levantar los hombros para que corriese todo el vestido hasta la cintura y se encontró que, como ya se lo figuraba, iba sin sujetador. Madre mía qué tetas! preciosos de tamaño y turgencia pero lo que le maravillaron fueron sus pezones que hacían como si fueran como un pecho pequeñito sobre el pecho principal, sobresalidos y con una punta rosa algo hinchada ya por la ovulación. Se aproximó y lamió uno mirando a los ojos de ella por si los abría pero sólo advirtió una leve sonrisa añadida a su relajada cara.

Siguió chupando y pasó a meterlo en la boca y succionando con delicadeza toda aquella protuberancia mórbida y sabrosa, se estaría todo el día así pero la situación no daba para entretenerse mucho. Le sacó las sandalias y le lamió los dedos de los pies, aquellos pies que más de una noche se había masturbado recordándolos, cogía uno a uno sus deditos y los aspiraba como si fueran palitos de caramelo. En aquel momento su polla ya estaba más que levantada. Le acabó de sacarle el vestido por los pies y se quedó otra vez contemplando su tanguita, cómo separaba los labios de su sonrosada y apretado coño, parecía que estuviera virgen de tan cerrados los labios.

Ohhh… uhmmm… siii…. Ramónnnn… -susurró Rosario  aunque sin abrir los ojos pues si los hubiera abierto hubiera visto al exquisito de D. Ramón, desnudo y con su gran polla –conocida últimamente y tras su viudedad por bastantes clientas a las que también follaba.

Se colocó sobre Rosario y le comenzó a refregar su cabezota por los labios, sabía del estímulo que eso provocaba y la segregación de flujo en la hembra para facilitar la introducción. Estuvo un rato pero pensó que no tenía por que ir directo a follarla y mejor si la preparaba con una auténtica mamada a su precioso coño y puso su cabeza, en la entrada y comenzó a lamer y poco a poco separando los labios, meter su gorda lengua por la raja. Entonces  Charo se irguió como si la hubieran electrocutado y gritando

AAhhh!!!… qué… me… haces… -y se volvió a dejar caer comenzando a retorcerse

-Ohhh… nunca me lo… han hecho esto… ahhh qué bueno…

Don Ramón estaba degustando el abundante flujo que salía del fondo de aquella olorosa y precioso coño, ya tenía toda su boca dentro y su larga y gruesa lengua.

Le tocaba las paredes de su coño haciéndola estremecer en fuertes convulsiones. Cuando la tuvo bien lubricada y ella estaba relajándose del orgasmo alcanzado, se colocó conforme al perfecto misionero y le apuntaló la cabeza de la polla en la raja ahora viscosa y llena de babas y flujos.

El grito de ella se debió de oír hasta la calle y no tuvo otra solución de pegarle el su boca,por un acto reflejo, se la abrió y le metió su lengua en la boca de él. Entonces el siguió entrando sin prisa pero sin pausa notando lo sumamente estrecha que era su túnel  y pensó que su marido no daba la talla. Lo confirmó ella cuando despegando su boca de la del viejo, exclamó

Ahhh!!! es muy gorda! me duele… ohhh… qué larga…

Entonces Charo abraza con sus piernas la cintura del viejo y lo ciñe hacia ella para que llegue hasta el fondo de su vientre.

Ohh … si… si… asíiiii… fóllame!!!

Su trastornada consciencia sacaba sus más profundos deseos por ser follada por un macho que la preñe.

Uhau… qué polla tienes Ramoncito

Él estaba bombeando de lo lindo su ya dilatado chocho, llegando donde jamás nadie llegó, ella estaba volviendo a sentir otro orgasmo demoledor y se comía la boca del viejo con fruición, mamándole la lengua y pidiéndole que la escupiera su saliva.

Cuando pasada casi media hora de estarse follando a aquella maravilla de mujer, el sintió la llegada de su inminente corrida le dijo en su oído

Vas a ser mamá…

Siiiiii… quiero ser mamáaa!!!

Su corrida fue espectacular, como pocas veces el había tenido tantos chorros de leche espesa que inundaron el coño de la hembra aquella, que estaba tan deseosa de que un espermatozoide fecundara aquel óvulo que tanto se le estaba resistiendo, que el se quedo varios minutos dentro soltando leche en su matriz,la cabeza de su capullo no dejaba de pegarle fuerte en su matriz dejando le toda la leche,él le dijo,a ti te dejo yo preñada aunque me cueste la vida,se la saco y Charo le cogió la polla arrodillándose y empezó a limpiarla, empezó a chuparle el capullo y a los cinco minutos otra vez se le puso tiesa, le dio la vuelta y por detrás se la metió otra vez, ella solo decía “otra vez Ramonsin que vitalidad tienes con tu edad dameee damee fuerte asiiii,asiii que me corro venga”, la polla se veía llena de su leche y los flujos de ella, en un momento se la metió por el culo tan hermoso que tenia, y ella dijo por ahí no,y él le contesto no te preocupes cariño que cuando me vuelva a correr te la meto por el coño,cuando noto que se iba a correr se la metió de un solo empujón, ella al notar que el capullo le volvió a golpear la matriz, se puso un trapo en la boca para que no se oyera el grito que estaba dando, la podían oír en la tienda, Ramón otra vez soltándole leche, se la volvio a dejar dentro hasta que se la flojo, se inclino sobre la espalda de ella, luego se dio ella la vuelta y descansaron los dos abrazados un par de horas y despertaron al mismo tiempo, encontrándose ella con una sensación de placer jamás conocida y su sistema nervioso relajado gracias a las corridas que había tenido ella que tampoco había tenido con su único hombre, su marido. Al moverse se dio cuenta de que la enorme polla del viejo estaba   morcillona y saliendo le  por las ingles ,sus vellos estaban pringosos, por todos lados había restos de la follada que le había dado aquel super  macho y sin pensarlo se giró sin separarse, y se colocó encima de el,ella quería otro polvo y él quería descansar,pero tampoco quería desaprovechar a esa hembra aunque después se la follara más días,aprovecho en el descanso y se tomo una viagra y siguieron con sus jueguesitos, sobre los 15 minutos,ella se subio encima de él moviéndose encima de la polla don Ramón notó que los músculos del coño de Rosario le exprimían su polla y aquello lo excitó queriendo rebelarse ante aquella postura, poniéndose tieso otra vez. Entonces ella se movió separando sus piernas y la polla de su amante le entró hasta la matriz..Ahhhh… qué polla tiene don Ramón… más del doble que la de mi marido… ahhhh… que bien me folla … ahhh…y asi le hizo que se corriera la tercera vez, ella le dijo que jamas le habia echado su marido tres polvos seguidos, que aunque la dejara preñada follaria con él hasta que ya no pudiera.D.Ramón.

Rosario volvió varias veces aquella semana, en que su temperatura basal estaba aumentada en los 0,5 grados en los dos días anteriores y los dos posteriores a su ovulación. Don Ramón la esperaba en el fondo de la tienda a la que ella entraba como buscando alguna lata de algo especial y rápidamente se desnudaba del todo y se echaba en los brazos de su semental. Don Ramón se la follaba dos veces en dos horas que estaban en la cama desnudos y comiéndose el uno al otro.

Cómo puede ser que estés casada y en los brazos de otro hombre?

Sabía muy bien que había descubierto que el valor del sexo era una compensación al valor de la falta de procreación y esto ya no le importaba tanto, pues además su esposo la tenía casi abandonada, y ella se había encaprichado con su polla

Así transcurrieron casi cinco semanas y ella un día entró, en la tienda gourmet en donde las clientas y el personal quedaron estupefactos, más que gritando, Estoy preñada!!!,D. Ramón la hizo pasar dentro, una vez la felicitan las clientas y le dijo , si entrar del todo a donde habían follado todo el tiempo, le levanto la falda por detrás y sin preámbulos se la volvió a meter por detrás, allí mismo le volvió a echar otro polvo, diciéndole que la estaría follándola hasta que ya por la barriga no puedas, y cuando pases la cuarentena ya seguiremos cariño, ella solo contesto, soy tuya para que me folles todas la veces que quieras.

El marido de Rosario se tragó que el hijo era suyo, y se alegro porque creía que ya podría dejarla preñada más veces y así fué, primero, primero tuvo un niño que le pusieron Ramón y al año y medio se volvió a quedar preñada y a la niña le pusieron Rosario como su madre.

 

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