Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

Con mi compañera de clase

3 de junio de 2003

Me gusta ir así, me hace sentir más mujer

Me llamo Tycho, y lo que voy a contar ocurrió hace ya tiempo. Yo estaba en primero de preparatoria, en un colegio nuevo en las afueras de Balamb. Pues bien, en mi clase de empresariales había una chica, no era muy guapa pero de estatura normal y tenia una cintura bastante sexy, se le marcaban los huesos de la pelvis y, aunque tenia el culo bastante plano tenía unas tetas inmensas, eran la envidia de toda la facultad. Solía llevarlas bien prietas en tops o ropa muy ajustada y a veces lucía una cruz muy adornada junto con un escote impresionante, casi permitía verle el sujetador. Yo no solía fijarme mucho en ella, ya que esa clase solía tocarme de buena mañana y no estaba yo para esas cosas. Sin embargo, un día que estaba especialmente más despierto me fijé en ella. Llevaba una especie de top blanco que apenas le cubría las tetas y se las levantaba descaradamente, a la vez que permitía que se le viera toda la barriga, bastante fibrada y con los huesos de la pelvis bien marcados. Los pantalones eran de una especie de color azul, acampanados, de cintura baja, que dejaban ver las bragas marrones de esas grandes que llevaba puestas, tanto por el culo como un poco por delante según como se colocaba. La verdad es que verla entrar por la puerta me puso un poco a tono. De cara no estaba mal, lástima que se maquillaba mucho, aunque tenía unas cejas pomposas y unos labios bastante carnosos aunque un poco planos.

La clase me estaba aburriendo bastante así que decidí pasar del tema y empezar a admirar ese par de melones que lucía la niñita. Una de las veces me pilló descaradamente, y rápidamente aparté la vista; sin embargo, ella me miró a los ojos, me sonrió y acto seguido se colocó el pantalón de manera que yo podía verle prácticamente todo el culo, tapado casi entero por unas grabas marrones de lycra. No quise pensar mal y me lo tomé como una casualidad.

Cuando acabó la clase, me sorprendió que se ofreció voluntaria para quedarse la última y cerrar puerta y persianas. Yo me disponía a salir cuando, al cruzar la puerta, me cogió del brazo y me dijo “tu quieto ahí”. Cuando estaban todos fuera cerró la puerta con lave, apagó la luz y rápidamente me aplastó contra la pared, de espaldas a mí, mientras me decía “tu ya te has calentado conmigo, ahora me toma a mí pasármelo bien”. Dicho esto, en esta misma posición me desabrochó rápidamente el pantalón, me sacó la polla y se la empezó a frotar por la entrepierna, sin ni siquiera quitarse el pantalón. Yo estaba flipando, la pava de las tetas grandes me estaba haciendo una paja con su entrepierna. Cuando pareció que se cansaba de la postura ( o quizás estaba bien caliente ella también) me tiró contra uno de los asientos y me dijo “venga, se bueno que si dejas que me corra en tus huevos tendrás premio”. Esto me puso más caliente aún, pero no tuve tiempo ni de reaccionar. Se quitó los pantalones con un rápido gesto de las piernas y así, con las bragas puestas, se las apartó un poco y empezó a cabalgarme como unas bestia. Las bragas me apretaban un poco el tronco de la polla pero no me importaba. Ella llevaba el ritmo, yo sólo pude clavar mis manos en su culo y ver como esa mata de pelos y esas caderas y cintura con los huesos marcados engullían mi tranca una vez tras otra. De repente paró y con toda mi polla dentro puso todo su cuerpo en vertical y empezó a correrse, mojándome la entrepierna y poniéndome más caliente aún. Como vio que yo también estaba a punto, me miró y me dijo “te gustan mis tetas, eh?” y se quitó el top y se desabrochó el sujetador, dejándome ver esas espléndidas peras que destacaban entre las costillas del tórax, que también se le marcaban, con unos pezones pequeñitos pero que en esos momentos parecían dos piedras. Me desmontó con habilidad y después de dedicarme una sonrisa me puso sentado en el pupitre, se agachó y se metió mi polla entre esas masas de carne. Con las manos las moldeaba para que me la rodearan toda, aunque eso no era muy difícil. En seguida mi polla ni se veía entre sus tetas, solo asomaba la puntita. Entonces se metió todo el capullo en la boca y empezó a presionar sus tetas contra mi tranca, haciendo un vaivén rapidísimo que me vol

vió loco. En medio de esta descomunal paja cubana empecé a notar las convulsiones y comencé a correrme, soltando cantidades industriales de leche a gran presión. Cuando lo notó se la sacó de la boca y empezaron a chocar contra su cara como si fueran escupitajos, incuso tuvo que cerrar los ojos porque mi polla no paraba de emanar leche contra su rostro. Cuando al fin terminé solté un suspiro y vi como le goteaba toda la cara y mi corrida iba a parar a sus tetas e incluso algunas gotas corrían por su cintura. Ella se restregó todo el semen por las tetas como si fuera un bronceador y acto seguido se volvió a vestir. “Me gusta ir así, me hace sentir más mujer”. Dicho esto, desapareció de la sala y me dejó ahí sentado, con los pantalones bajados y un palmo de narices.

Autor: Tycho

Tycho_666 ( arroba ) latinmail.com

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Con mi compañera de clase, 8.8 out of 10 based on 5 ratings
  
categoría:

Ningún comentario »

Aún no hay comentarios

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados