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Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

por Ragazzzo

Me llamo Ramiro, tengo 32 años, mi esposa Carolina tiene 30 años los mismos que Martha nuestra comadre y amiga de ella desde la preparatoria

Juntas estuvieron planeando viaje para ir de compras de zapatos a Leon Guanajuato hasta que finalmente un dia coincidimos y pudimos ir las 2 parejas, Saul, esposo de Martha tiene 35 años, es chofer de un autobús de pasajeros y el llegaría varias horas después que nosotros para terminar el dia juntos y de regreso vendríamos como pasajeros en su autobus.

Debo comentar que Martha y Saul ya estuvieron separados varios meses hace aproximadamente 2 años, mi comadre es una rubia espectacular, tiene una cara bellisima, la sonrisa mas coqueta natural que conozco y un par de tetas que me vuelven loco sobre todo porque frecuentemente no usa sostén.
Mi esposa es morena clara y es tan hermosa como nuestra comadre, me tiene comiendo en su mano porque es muy atrevida en el terreno sexual, siempre está dispuesta a complacerme y frecuentemente me sorprende por su creatividad, hemos tenido una vida sexual maravillosa.

Cuando mis compadres estuvieron separados Martha tuvo una relación breve con un viejo pretendiente que también es amigo de Carolina, ellas siempre conversaban sobre los encuentros que tenía con su amante.

Varias veces las encontré en casa platicando sobre las cogidas que se daba con el y aunque no me aceptaban abiertamente a platicar sobre el tema los 3 sabíamos el secreto y yo lo he manejado todo el tiempo con mucha discreción.
Martha y su pequeña hija, nuestra ahijada, se quedaban a dormir en nuestra casa algunas veces los fines de semana, la niña se dormía temprano y mi esposa y mi comadre se quedaban conversando en la cocina hasta la medianoche, mientras tanto yo sabía que cuando mi esposa llegara a nuestra cama me iba a contar todo lo que platicó con Martha provocando una gran excitación, luego me llegaba la recompensa por esperarla pacientemente, nos gusta mucho hacer el 69 e incertarnos un dedo mutuamente en el culo, a los dos nos multiplica el placer hacerlo de esa manera

La cama donde se queda a dormir nuestra comadre está separada de la nuestra solo por la pared por lo que en esas visitas yo trato de hacer más ruido durante el acto intencionalmente para que nos escuche mi comadre mientras yo fantaseo en que es mi comadre con quien estoy cogiendo.

Los 3 sabíamos que ella adoraba a mi compadre, que era el hombre de su vida y que el también la adoraba pero ella era insaciable en el sexo, le gusta mucho la verga, no podría vivir sin coger.

Pues bien, ya tenían un par de años de buena relacion de nuevo nuestros compadres cuando hicimos este viaje a Leon, el nos alcanzó antes del mediodía cuando el llegó nosotros ya teníamos varias horas recorriendo zapaterías y yo contemplando las tetas sin sostén de mi comadre, cada que se agachaba a probarse el calzado yo procuraba ponerme en frente para verle mas las tetas, varias veces me di cuenta que se le endurecían los pezones como muestra inequívoca de que también se estaba excitando, el resto del dia nos la pasamos haciendo lo mismo pero ahora eramos 2 los observadores mi compadre y yo, caminando atrás de ellas, cargando sus cajas de zapatos, contemplando el vaivén de sus nalgas y observándolas probrarse los zapatos. Las dos muy bellas y sensuales.

En nuestro programa del viaje habíamos incluido comer en un restaurant Argentino y cuando llegamos a el mi esposa discretamente me hizo a un lado y me dijo, “haz estado todo el día viéndole las chichis a la comadre”
” Gulp, es cierto, pero mi compadre también te ha estado observando mucho, porque no te quitas tu también el sostén? “
Me miró con ojos ardientes y me dijo, “Juega, pero voy a enseñar más que ella porque traigo una blusa muy delgadita ”
“ Me encantaría que lo hicieras “
“ MMM papito luego no te la vas a acabar “

Ya que nos asignaron mesa Carolina y Martha fueron al WC de donde regresaron muy sonrientes, mi comadre traia cara de complice y mi esposa portaba una inigualable sonrisa triunfal.

Los clientes y meseros la miraban con lujuria, no solamente se quito el sosten sino que también se desabrocho un botón mas y cuando se sentó a la mesa, mi compadre se atragantó notoriamente, las 2 comadres se dedicaron una sonrisa pícara

Durante la comida ninguno hablo del asunto pero era evidente que los 4 nos estábamos poniendo cachondos, tanto a Martha como a Carolina se les mostraban perfectamente el contorno de sus pezones pero a mi esposa inclusive se le llegaban a transparentar, nunca nos faltaron atenciones de los meseros ni desfiles de clientes que iban y venían por un lado de nuestra mesa.

Pero faltaba lo mejor, el mas exquisito de los postres

Cuando salimos del restaurant me dijo discretamente mi esposa “te gustó?”
” Me encantó, sería capaz de cogerte en éste sitio, en éste momento ”
” Espérate y verás ”

El autobus estaba casi lleno, yo subi al ultimo y me fui platicando una media hora con Saul mientras que Carolina y Martha se sentaron como 3 filas antes del final, una de cada lado del pasillo y las 2 tenian vacio el asiento junto a ellas.

Cuando me fui a sentar me fui hasta la ultima fila que estaba totalmente vacia, no escuchaba lo que decían pero iban platicando, platicando y platicando.

En la primer población se bajaron muchos pasajeros quedando prácticamente nomas nosotros en la parte de atras del autobus y subieron como 5 personas nada más, algunos se sentaron al frente con la excepcion de 2 tipos aproximadamente de nuestra edad que se fueron directo a ellas y se sentaron uno con cada una, como una hora después de camino ya era totalmente de noche y se escuchaban algunos pasajeros del frente roncando
Yo tenía mejor vista de mi esposa que de mi comadre y me di cuenta que ya iban conversando con los pasajeros.

Intenté no ponerle atención y me recosté para dormir pero repentinamente un presentimiento me hizo voltear hacia ella y en la oscuridad me pareció ver que la mano de el estaba acariciando sus piernas y la mano de ella aunque no la alcanzaba a ver me parecía que estaba dirigida hacia las piernas de el.
Lo que sentí en ese momento fué indescriptible, no lo podía creer, la verga se me puso dura como nunca y me invadió un deseo enorme de ver a mi mujer siendo penetrada por un extraño, yo siempre había tenido fantasias en las que yo tenia sexo con otras mujeres pero nunca que mi esposa lo tenia con otros hombres.
Fingí estar dormido, me saqué la verga y me empecé a masturbar concentrándome en los movimientos de ellos, pronto ya no hubo duda, el desconocido tenía una mano entre las piernas de mi mujer y la otra parecía estar dentro de su camisa, mi esposa por su parte parecía tener su mano en el instrumento de el y volteaba constantemente hacia mi como para asegurarse de que yo estuviera dormido, pude ver los movimientos de mi esposa desabotonándose totalmente la blusa luego como el se agachaba para mamar sus tetas, asi estuvieron varios minutos hasta que la percibi que se estaba agachando hacia el, NO HABIA DUDA, MI ESPOSA LE ESTABA MAMANDO LA VERGA A UN EXTRANO, luego de varios minutos recordé a mi comadre trate de levantarme un poco para ver que estaba haciendo pero en este movimiento el tipo junto a mi esposa me vio, todos suspendieron el cachondeo, mi esposa volteo hacia mi y se dio cuenta de que no estaba dormindo y que me estaba haciendo una puñeta.
Se escuchaban sus cuchicheos, pasaron varios minutos, yo no decía nada y me seguía puñeteando la verga, mi esposa volteaba y me observaba pero no me decía nada, ellos cuchicheaban y yo seguía masturbándome cuando repentinamente se levanta mi comadre de su asiento y se dirige hacia mi acomodándose la ropa, se notaba que también ella había tenido las tetas descubiertas.
Llego a mi lugar y me pidió en voz baja que le hiciera un campito junto a mi sin darme tiempo a ocultar mi verga, ella la vio y sonriendo se sentó a mi lado junto a la ventanilla, mientras tanto mi esposa observando en silencio y todavía con las manos quietas.
“ Estás muy excitado compadre “
“ Estoy muy caliente comadre, no lo puedo creer”
“ Todos estamos igual “
“ No puedo creer que me haya calentado tanto viendo a mi mujer con ese cuate “
Martha levantó su camiseta y puso a mi disposición sus ricas tetas tomando mi verga en sus manos y la empezó a acariciar, mi esposa nos estaba observando y su acompañante creo que ahora estaba asustado, ya no se movía.
De repente mi comadre se agachó y me empezó a mamar la verga de una manera deliciosa, era justamente como yo la había soñado, una vez mas no podía salir del asombro.

Mire hacia mi esposa y vi su silueta agacharse de nuevo a mamarle la verga al desconocido, después de unos minutos terminé en la boca de Martha quien con una maestría muy especial se tragó todo mi semen y siguió mamando, era la primera vez que yo podría hacer eso pues cuando mi esposa me mama la verga siempre me retiro de su boca al momento de terminar porque no puedo eyacular dentro de su boca, tal vez fué por el talento de mi comadre

Ya que tragó todo mi semen y me limpió totalmente la verga y los testículos se levantó y me dijo, tuviste más leche que el de adelante, ahora me vas a mamar tu a mi compadre, hace años que te traigo ganas!!!
Vaya sorpresa !! tengo años deseando a mi comadre y ella deseándome a mi y yo sin saberlo
Miré hacia mi mujer y ella le seguía mamando la verga a su acompañante pero ya tenía el pantalón y las pantaletas en la rodilla su hermoso culo estaba frente a mi y la mano de su acompañante entrando por detrás, me pareció que le estaba metiendo los dedos en sus dos orificios, como a ella le gusta.

Antes de empezarme a comer la puchita de mi comadre le pregunté si la había penetrado el otro pasajero y me dijo que no, que solo se lo había mamado pero que había terminado muy rápido.
No lo podía creer, que cosa tan rica la panocha depilada y extremadamente mojada de mi comadre, estaba empapada hasta las rodillas, le estuve lamiendo su deliciosa panochita depilada y metiéndole un dedo, después de unos minutos senti la presencia de otra persona, era mi mujer que se nos estaba uniendo solo que fué muy complicado acomodarnos los 3 simultánemante en el asiento pero mi esposa si se las ingenió para acariciarme la verga mientras yo me comía la panochita de mi comadre hasta que después de unos minutos se estremeció y apretó fuertemente mi cabeza contra su panochita, ya estaba terminando.

Los dos tipos no se movieron de sus lugares y ellas se quedaron conmigo el resto del camino, me dijeron que ellos les habían comentado que eran del Distrito Federal, que eran médicos y estaban trabajando en Guadalajara

Seguimos una parte del camino semidesnudos, yo tomaba turnos besando y acariciando las tetas de ambas, los pezones de Martha son casi rositas, de pequeño diámetro y se le endurecen como pequeñas lanzas, los de mi esposa son más obscuros y de un diámetro como 3 veces más grande.

Me confesaron que ya habían conversado algunas veces sobre la posibilidad de hacer un trio con cada uno de nosotros por separado y que esa noche debido a que ambas estaban cachondas estaban haciendo planes para llevarlo a cabo en unas vacaciones en Vallarta y fué cuando subieron los dos tipos quienes de paso resultaron ganadores sin haberse esforzado.

Pinches suertudos !!!, ellos, ellas y yo ya habíamos tenido un gran viaje, un gran dia y estábamos exhaustos

Carolina y Martha no han hecho la tarea completa porque la segunda parte es con mi compadre quien seguramente se lo merece pero, pero a mi ya me está creciendo un nuevo deseo, ahora quiero verlas a ellas mamarse las panochitas mutuamente

Eso espero para nuestro futuro viaje a Vallarta
Ramiro

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Con mi esposa y nuestra comadre en un autobus de pasajeros, 8.1 out of 10 based on 14 ratings
  
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1 comentario »

  1. Guidar Rivera dice:

    Pues mira, a mi me gusta que a mi novia se la cojan pero no cualquiera, tiene que ser un cabrón que la tenga muy grande porque a pesar de que yo soy muy alto la tengo chiquita. Ya he visto a mi novia con varios de los que yo le escojo y me exito demasiado.
    Una vez estaba con un tipo bajito pero con una vergota que se la metía hasta adentro de su panochita le dije que si podía yo besar mientra entraba y salía y me dijo que si, pues cual fué mi sorpresa que salió un poquito y yo que me pesco de la cabeza y la empecé a chupar por mucho tiempo y le gustó tanto que hasta se vino muchísimo dentro de mi boca.
    Soy de Xalapa y me he encontrado poca gente como el.
    La verdad los de aquí la tienen muy chiquita

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