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Con mi hermana

4 de julio de 2003

Hola, esta es la historia de cómo mi hermana y yo nos “conocimos”. Para proteger identidades, cambiaré los nombres de ella y el mío. Yo me llamo “Felipe”, tengo 20 años y mi hermana se llama “Alejandra” y tiene 22 años….. Todo lo que escribo es real

Hola, esta es la historia de cómo mi hermana y yo no “conocimos”. Para proteger identidades, cambiaré los nombres de ella y el mío. Yo me llamo “Felipe”, tengo 20 años y mi hermana se llama “Alejandra” y tiene 22 años….. Todo lo que escribo es real

Al igual que casi todos los días, estaba yo viendo páginas porno a eso de la media noche.

Como mi familia ha sido siempre tan reservada en cuanto al sexo, mis escapadas a estas páginas sólo eran posibles cuando todos estuvieran dormidos y con las luces apagadas.

Pues bueno, resulta que un día de esos estaba yo a eso de la una de la mañana concentrado viendo una página en la que había unas mujeres lamiéndose las tetas. Como pensaba que todos estarían dormidos a esas horas, yo ya me había quitado la camiseta y había sacado mi dura y reluciente polla para meneármela a gusto, pero gran susto me di, cuando por detrás de mí, estaba mi hermana que me dijo con voz un poco asombrada:

“Ahh, entonces eso es lo que haces todas las noches?”…

Yo no respondí nada, pues apenas había alcanzado a esconder mi polla, la cual estaba seguro que ella había alcanzado a ver completamente dura y además estaba tan nervioso y apenado que no era capaz de pronunciar palabra. Pero tampoco me dio tiempo de hablar cuando dijo:

“Pues me alegro por ti que no saliste como nuestros padres que no pronuncian nunca la palabra sexo”… Diciendo esto, se fue hacia la cocina desde donde se oía que estaba sirviéndose algo de tomar.

Apenas mi hermana salió de la cocina, se fue hacia su habitación como si nada hubiera pasado. Pero yo tenía el corazón a mil y no podía evitar pensar en lo vergonzoso de la situación, lo cual hizo que mi erección se bajara y me acosté enseguida.

Al otro día me levanté un poco tarde, pues ya estaba en vacaciones de la universidad y como mi hermana y mis padres trabajaban estuve todo el día solo en mi casa, por lo cual tuve tiempo para pensar en lo que había pasado la noche anterior.

Ya habiendo pasado la vergüenza del momento, me di cuenta que el hecho de que mi hermana hubiese visto mi polla me excitó un poco, lo cual me extrañó pues nunca me había fijado en ella como una verdadera mujer, no porque no sea atractiva porque si lo es (mide aprox. 1.65, delgada, ojos claros, senos de tamaño mediano, cintura pequeña, rostro normal y un culo que seguro muchos hombres había deseado antes), sino que es de esas cosas que nunca se te pasan por la cabeza. (Yo por mi parte les diré que no soy el más guapo que hay, pero no estoy nada mal…)

Para cuando mi hermana llegó del trabajo yo estaba cenando y apenas me vio me saludó como si nada y yo hice lo mismo.

A eso de las once de la noche estaba yo jugando un juego en el PC y mis padres se acostaron, entonces casi inmediatamente mi hermana fue hacia donde yo estaba, primero pasó para ver que estaba haciendo, pero al ver que estaba en un juego, regresó hacia su habitación. Unos minutos después volvió hacia mí, se sentó a mi lado y me dijo:

“Oye, no he podido dejar de pensar en lo pasó anoche, lo que me tiene un poco excitada”

Me extrañó un poco, porque aunque me imaginaba que mi hermana tenía apetito sexual, no me imaginé que se excitara viéndome desnudo.

En ese momento voltee a verla y me di cuenta que se había cambiado de ropa; tenia puesta la ropa con la que ella dormía, era un pantalón deportivo oscuro que se ceñía muy bien a su hermoso cuerpo y una camiseta blanca de algodón.

Aunque yo estaba en la misma situación que ella, hice como si no entendiera y le pregunté: “si?… y por que?”

“porque desde hace un tiempo he notado que te has puesto muy guapo y cuando te vi desnudo me excité” dijo ella.

Al decir esto noté en su cara una expresión un tanto pícara a la cual respondí con una sonrisa. Entonces ella me tomó de la mano, se acercó a mí y me dio un breve y tierno beso en los labios, lo cual hizo que mi corazón latiera a mil. Cuando se quiso alejar de mi, la tomé de la cintura y nos dimos un largo y apasionado bes

o en el que nuestras lenguas se juntaron y se tocaron hasta que quisimos. Estuvimos así un rato abrazados besándonos y tocándonos suavemente. Entonces ella se separó de mí y me dijo con voz excitada: “Tómame, quiero que me hagas tuya”

Sin dudarlo un momento puse una de mis manos en sus tetas y la otra la empecé a subir por sus hermosas y delgadas piernas llegando a su apetecible y firme culito el cual acaricié con gran avidez. Mientras le besaba el cuello le dije que había pensado en ella todo el día y que también me había excitado mucho lo de la noche anterior. Al decir esto, me miró a los ojos y nuevamente nos besamos. Cuando se me empezó a notar la erección de mi polla a través de mis jeans, Alejandra puso su mano en ella, la agarró firmemente y dijo: “Siéntate que te voy a hacer gozar como nunca”

Dicho esto me senté y ella se arrodilló frente a mí, me quitó los jeans y sacó mi polla, que estaba igual que la noche anterior… dura y reluciente… y le dio un beso en la punta, lo que me excitó mucho e hizo que mi polla se pusiera aun más dura de lo que estaba. Además, la imagen de mi hermana besando y acariciando mi polla y mis huevos hizo que me calentara muchísimo. Ella parecía disfrutarlo también, pues lamía toda la extensión de mi polla y me acariciaba los huevos y succionaba tan bien que ya sentía que me iba a correr, pero alcancé a contenerme y le dije que nos fuéramos a mi habitación donde inmediatamente la tiré bocabajo en mi cama quedando su espectacular culito al aire el cual empecé a acariciar y a besar por encima de su pantalón deportivo el cual segundos después estaba tirado en el suelo ya que no pude contener las ganas de quitárselo. Entonces quedó a la altura de mi cara el culito de Alejandra que estaba cubierto con unas sexys braguitas de algodón las cuales no pude evitar tocar para acariciar su culo y su coño. Ella se dio vuelta y cuando puse mi mano en su coñito pude darme cuenta que estaba muy excitada ya que estaba húmedo de sus líquidos los cuales pude saborear cuando me acerqué mi cara a el.

Cuando ya estábamos completamente desnudos nos acomodamos e hicimos un 69 en el que lamí su coño como nunca lo había hecho antes, tocaba su clítoris, lamía sus labios y hasta le metía un dedo en su culito, lo cual me pareció que disfrutaba mucho pues cada vez que lo hacía succionaba mi polla con más fuerza. Yo notaba que ella estaba muy caliente y entonces lamí su coño con mayor agilidad, lo cual hizo que tuviera un orgasmo que hizo que tuviera que tapar su boca con la almohada para que no se escucharan los gemidos que eran casi gritos de placer.

Cuando se pudo reponer de su orgasmo me dijo que me quería adentro de su coño, entonces la acosté con las piernas abiertas y le metí mi polla de un solo golpe. Entró muy fácil por el orgasmo que ella había tenido. Estuve penetrándola unos minutos y cuando le dije que ya me iba a correr ella me dijo que también se iba a correr y que lo hiciera en su culito, a lo cual le di la vuelta y le metí mi polla por su ano. Se notaba que nadie había entrado antes en ese culito, pues ese pequeño agujero era tan apretado que apenas cabía mi polla, lo cual hizo que nos corriéramos juntos con unas pocas embestidas en el mejor orgasmo que he tenido jamás.

Después de un rato de descanso en el que estuve pensando, hablaba conmigo mismo y no podía creer que había tenido sexo con mi propia hermana, definitivamente esto era lo mejor.

Ella estaba dormida y cuando despertó me dio un beso en la boca y me dijo que había estado genial y que esperaba que esto lo pudiéramos repetir. Estuvimos hablando un rato abrazados, tocándonos y besándonos y cuando mi polla estuvo dura de nuevo hicimos un 69 y nos corrimos de nuevo. Así nos quedamos dormidos hasta la madrugada siguiente, en la que ella se fue a su habitación.

Por la mañana cuando se iba para su trabajo, Alejandra fue hacia mi habitación, puso su mano en mi polla y me dio un beso genial…

Ese fue el comienzo de una increíble relación y desde hace un poco más de dos meses he tenido la mejor época de mi vida en la que tengo sexo con mi hermana cada vez que queremos.

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Autor: camilo_vr

camilo_vr ( arroba ) hotmail.com

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