CURA MILAGROSA

Esto aunque sea algo difícil de creer, le esta pasando a una pareja con la cual comparto en ocasiones. Para que tengan una mejor idea les voy a describir en términos generales su situación, John es un hombre de unos sesenta aproximadamente abuelo de un trío de pequeños monstruos (como él los denomina, cuando con cariño se refiere a ellos), alto delgado con casi todo el cabello canoso, usa lentes para leer y padece de uno que otro achaque propio de su edad, además de mala digestión crónica la mayor parte del tiempo, ya se encuentra semi jubilado como él mismo dice. Patricia, Pati para su esposo y amistades, es una abuela jovial y simpática de unos cincuenta y tantos años de edad, excelente ama de casa, todavía tiene buenos cantos de carne que se le pueden ver, cuando se maquilla y viste bien, más de uno la sigue con la mirada fija en el buen par de nalgas que tiene cada vez que sale de compras ya sea sola o con su esposo.

Durante un buen tiempo el matrimonio la pasó de lo mejor, hasta que en cierta ocasión John fue hospitalizado de emergencia por lo que se sospechaba en un principio era un ataque al corazón, lo que resultó ser luego sencillamente una hernia esofágica mal tratada. Pero eso tuvo sus repercusiones en él, la depresión en que se encontraba lo había anulado prácticamente desde el punto de vista sexual. Desde luego que John fue donde su medico de cabecera, y tras un corto rodeo le preguntó sobre su condición, el médico a su vez lo refirió a un especialista, cuando John llegó a la oficina del Urólogo, fue atendido a los pocos momentos, luego de la ocultación de la próstata y de todos los laboratorios y pruebas necesarias, el medico en la siguiente consulta, le indicó que se físicamente se encontraba en inmejorables condiciones, por lo que lo refirió a su vez donde una psicóloga especializada en el área sexual, tras como un mes de terapia y de orientarlo sobre el poder de la mente en ese tipo de casos, le brindó una gran variedad de estrategias y alternativas para que pudiese mantener una sana relación sexual con su esposa, de vez en cuando la pareja mantenía escasos encuentros sexuales, en los que al final el pobre John terminaba por lo general con una mayor frustración.

John y Pati, continuaron viviendo su vida casi normalmente, ya que John no lograba mantener una erección, lo que continuaba deprimiéndolo, hasta que como a las dos meses de haber ido donde la psicóloga, fueron invitados a una fiesta en el Club Náutico del cual eran socios. John no se encontraba con ganas de asistir a dicha fiesta, pero a pedido de Pati accedió, una vez que llegaron al club, se tomaron unos tragos y bailaron unas cuantas piezas, luego se dirigieron a la mesa, estando sentados John comenzó a ponerle atención a un grupo de bellas y alocadas jóvenes que se encontraban en la mesa de al lado, de vez en cuando su mirada se detenía en el grupo, hasta que se percató que una de ellas que vestía una corto mini vertido de una sola pieza, definitivamente no estaba usando ropa intima, de momento comenzó a sentir un sabroso calor que le subía por todo su cuerpo y le llegaba hasta el cuello, la joven por su parte, se dio cuenta de la indiscreta mirada del viejo, y lejos de tratar de disimular o de ocultar su desnudo coño, daba la impresión que se divertía abriendo sus piernas para deleite y sufrimiento del viejo, al cual se le salían las babas.

El pene de John se encontraba en tal grado de erección, como jamás y nunca recordaba le hubiera producido una mujer en muchos años. Se sentía y veía como que si de momento hubiera tomado agua de la fuente de la juventud, Pati que se encontraba a su lado observándolo, sorprendida le preguntó que le sucedía ya que ella no se había dado cuenta del espectáculo del que disfrutaba su marido en esos momentos. Por su parte la joven, que aparentemente se encontraba algo metida en tragos, continuó con su particular juego, pero como para hacer la cosa más caliente al tiempo que compartía con sus aco

mpañantes de la mesa, comenzaba a introducir sus dedos dentro de su vulva y luego de la manera más sugestiva y seductora posible se lo pasaba por sobre sus labios para luego delicadamente chupárselo.

John que la observaba fijamente sin perder un solo detalle de lo que hacía la joven, dejó correr un poco su imaginación y se visualizó a si mismo agarrando a la joven por la cintura y colocándola sobre la mesa donde sin ponerle la menor atención a las personas que se encontraban a su lado levantaba el vestido de la joven y enterraba su cara en el desnudo coño de ella, ante la mirada estupefacta de todos los presentes, al tratar un par de tipos de separarlo del cuerpo de la muchacha, John en su mente veía como con un brusco movimiento de su parte los dos inoportunos atorrantes salían disparados por el aire, mientras el se levantaba y se sacaba ante la vista de todos una gigantesca verga, la cual al verla la joven se puso a gritar pidiendo que no le enterrase esa monstruosidad.

Para esos momentos Pati se había puesto algo nerviosa, y al llamarlo en repetidas ocasiones lo sacó de su trance. John como si no pensase, se levantó de la mesa al tiempo que agarraba a su mujer por un brazo, esta algo sorprendida con los ojos completamente abiertos se dejó llevar por su marido, el cual dando grandes pasos y mirando hacía todos lados como quien busca algo con urgencia, se dirigió a la salida del club, en rumbo a su automóvil. Cuando pasaban frente a las casetas, donde él al igual que otros socios del club, guardaban los aparejos de pesca, sin mirar si quiera para ver si alguien lo estaba observando sacó su llave y abrió la puerta de la caseta de su propiedad, definitivamente John actuaba como un desesperado, al entrar jalando a Pati por un brazo, de inmediato cerró la pequeña puerta. Ya dentro y en la penumbra que combatía una pequeña cantidad de luz que se colaba por el traga luz colocado en el techo de la caseta, John comenzó a besar, a manosear y acariciar el esbelto cuerpo de su esposa.

Pati entre sorprendida y contenta por la conducta de su esposo, trató tontamente decirle que se abstuviera de continuar, por el hecho de encontrarse en un lugar casi público, pero como ella al igual que John se encontraba a "dieta" desde que él fue hospitalizado, poco le importó a ella lo que le dijese o pensasen las otras personas. Por sobre la tela del pantalón de su marido podía sentir su erecto y caliente miembro, en eso él dentro de su desespero, metiendo una de sus manos por debajo del vestido de su mujer, le hecho mano a las pantaletas de ella y de un tirón se las arrancó rompiéndolas, produciéndole una ligera laceración en la parte interior del muslo a Pati. John se encontraba actuando con un desespero propio de un violador, le había subido el vestido hasta la cintura, luego la levantó y sentó sobre una pequeña mesa de metal, las nalgas de Pati sintieron de inmediato el frío de la mesa, acto seguido John se sacó su erecta verga únicamente bajándose la cremallera del pantalón y extrayendo de su ropa interior con algo de dificultad su dura y caliente verga, la cual dirigió directamente al coño de su mujer. Las cosas habían sucedido de forma tan rápida que a Pati ni siquiera le había dado tiempo de prepararse para lo que le estaba pasando en esos momentos, su coño casi se encontraba sin lubricar, por lo que la penetración fue algo brusca y hasta dolorosa para ella, pero al mismo tiempo se sentía dichosa por lo que estaba pasando.

La boca de John rápidamente buscaron los labios de Pati, la cual al sentir la lengua de su marido siendo introducida bruscamente en su boca la mordió ligeramente, pero él continuaba con el mismo desenfreno que había comenzado, sus manos buscaron afanosamente el broche del vestido de ella, hasta que casi lo rompe al abrirlo, y a medida que le propinaba varios embates a su mujer como pudo se las arreglo, para sacar el vestido de ella por sobre la cabeza de Pati, su peinado que tanto tiempo había demorado en hacer la estilista ese día en la mañana, se desbarató casi por completo. Pero ahí se encontraba ella parcialmente desnuda sobre esa pequeña mesa de metal, únicamente le quedaban cubiertos sus bellos senos por un pequeño sostén negro de encajes que hacía juego con la braga que su marido había roto minutos antes, antes de que John colocase sus manos sobre sus pechos cubiertos por el delicado material, ella misma se los arrancó, quedando totalmente desnuda en la penumbra d

e la caseta de pesca, en esos momentos la energía a John como que le aumentó y mientras se lo metía y sacaba a su mujer se las arregló para comenzar a magrearle las tetas a ella, sus dientes mordisqueaban los pezones de Pati, la cual chillaba de placer cada vez que sentía que el vergajo de John le llegaba hasta lo más profundo de su ser.

Contrario a los encuentros anteriores, John había mantenido la erección por un largo y sabroso rato, mientras que ya el coño de Pati se encontraba completamente inundado por sus líquidos vaginales, ambos disfrutaba de ese particular encuentro dentro de la caseta de los aparejos de pesca, las manos de él acariciaban todo el desnudo cuerpo de su mujer, mientras que ella gemía de placer, tras haber alcanzado un sin numero de orgasmos, cada vez que lo hacía de no haber sido por que John se encontraba vestido, las uñas de ella habrían dejado su rastro en la espalda de su marido. Llegó el momento en que John tomó a su mujer por la cintura y con fuerza sobre humana la jalaba contra su cuerpo una y otra vez hasta que un gran chorro de su semen salió expulsado con fuerza de su verga, John continuó metiendo y sacando su miembro dentro del coño de su mujer hasta que esta comenzó a reír con fuerza y con lagrimas en sus ojos de la alegría que sentía en esos momentos.

Al terminar los dos permanecieron abrazados por un largo rato, se dieron yo no se cuantos besos más, y se separaron, él rápidamente se arregló su ropa y posteriormente ayudó a vestir a su mujer, las prendas intimas de ella fueron guardadas dentro de uno de los bolsillo de la chaqueta que él usaba en esos momentos, el vestido de Pati se encontraba manchado de grasa y todo ajado, su peinado por lo menos en esos momentos no era ni sombra del que le habían hecho en la mañana, y lejos se encontraba de que volviera a ser el mismo en esos momentos, una vez que ambos se arreglaron lo mejor que pudieron, salieron de la caseta ante la absorta mirada de unos cuantos socios del Club, pero como si nada hubiera pasado la pareja se dirigió a su auto y se marchó.

Durante el camino a su casa cambiaron algunas impresiones, y fue cuando Pati comenzó a pasar su mano por sobre el pantalón de su marido, al principio parecía que no sucedería nada, pero al entrar al trafico de la ciudad esa noche, el solo pensar de que alguien viera a su mujer acariciándole su pene por sobre el pantalón, hiso que se le pusiera como un hierro en cosa de segundo, ella sorprendida y emocionada continuó acariciándolo por sobre la tela, y sin detenerse a pensar a medida que su marido conducía se dio a la tarea de sacar de su encierro la verga de su esposo, la cual se encontraba plenamente erecta al momento que abandonó su encierro, sin decir una sola palabra como si lo hubieran concertado previamente, Pati colocó su boca sobre el colorado glande de John, al principio se limitó a lamerlo, luego continuó besándolo hasta que finalmente se lo fue tragando lentamente, a medida que su marido conducía lentamente, sin detenerse a pensar que podían ser vistos por cualquier otra persona que anduviera en la calle a esas horas de la noche.

Mientras llegaban a su casa Pati hizo disfrutar a John de una tremenda mamada, pero deteniéndose con regularidad cada cierto tiempo, para evitar otra erupción de ese volcán que tenía en su boca. Al llegar a la puerta de su casa, Pati mientras se dirigía a su casa se despojó de su vestido quedando completamente desnuda a las puertas de su casa, cuando John se bajó de su auto y al verla en esas condiciones, sin mediar palabras se le tiró encima, ella le dio la espalda en señal de que deseaba que se lo metiese por el culo, John agarró el par de nalgas de su mujer, y enterró su cara en ellas le lamió el esfínter hasta que ella casi a gritos le pidió que se lo metiese, cosa que no demoró en hacer su marido, John sintió a un par de autos pasar frente a su casa cuando se lo estaba metiendo por el culo a su mujer, pero eso lejos de reprimirlo como que lo excitaba más aun, la posibilidad de que fueran visto por otras personas manteniendo una pesada sesión de sexo en plena puerta de la calle. Finalmente, tanto ella ayudada por los dedos de él que se encontraban clavados en el coño de ella, como él alcanzaron un sabroso orgasmo, tras el cual entraron a su casa dándose besos y agarrándose con rumbo a su dormitorio.

Desde ese día John descubrió lo mucho que lo excita el mantener relaciones con su esposa

en sitios públicos o que puedan ser vistos por otras personas. Por lo que no ha vuelto a sufrir de esa condición de impotencia que le vino tras su convalecencia.

Autor: Narrador narrador (arroba) hotmail.com

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Kara Marqueze
Kara Marqueze
Buenas! soy Kara de Relatos.Marqueze.net, vuestra anfitriona. Bajo mi nombre republicamos relatos que, estando incluidos desde hace tiempo en Relatos Marqueze.net, no sabemos su autor. Si eres autor de uno de estos relatos y/o sabes quien es el autor, escríbenos y le daremos el crédito que se merece! Un besito donde quieras...
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