Damian

Bueno , mi nombre es Damián y lo que les voy a contar es lo que me paso hace un año en casa de tío Gabriel, el hermano de mi padre, tengo 19 años, soy moreno claro, de 1.70 cm de estatura cabello negro de ondas suaves, no muy delgado ni muy gordo, diría normal. No hago ejercicio ni muy guapo y mi verga no mide 20cm ni mi culo es de burbuja, soy normal, mi pene es de 16 o 17cm, eso sí, muy pero muy dura.

Bueno, todo comenzó un fin de semana, principio de una semana santa, mis padres y yo nos íbamos a casa de mi tío Gabriel a pasar las vacaciones, él vive cerca de un rio en el campo, por lo cual es un  sitio ideal para vacacionar, junto con nosotros si iba la hermana de madre, mi tía Lucia, junto a su esposo Esteban y sus tres hijo (piojos fastidiosos) y su sobrina. En fin íbamos muchos pero como la casa de mi tío es grande no había problemas en eso.

Llegamos a Sacramento a medio día, directamente a la casa de mi tío, por la tarde iríamos a casa de mis abuelos a reunirnos con el resto de la familia que también se iba a reunir por la semana santa,  yo realmente estaba poco entusiasmado, hace mucho tiempo que no iba y no conocía a nadie de por allí, hubiese preferido mil veces haberme quedado solo y romperme a pajas en mi casa que estar rodeado de niños fastidiosos y viendo a mis padres pelear, pero como había causado yo la última pelea de mis papas (y seguí a estas altura sin saber exactamente como) me había tocado ser el receptor de la ira de ambos por lo que estaba castigado, yéndome con ellos.

El viaje fue tedioso, la sobrina de mi tía, hija de la hermana de mi tío Esteban era la típica niña engreída y parlanchina, ni mis intentos de ignorarla con mis audífonos funcionaron, aunque al menos su presencia evito que mis adres discutieran abiertamente, y prefería mil veces su compañía a la de los terremotos de los hijos de mis tíos, el pequeño no es terrible pero las gemelas son devastadoramente  malcriadas, así que no me queje, del todo.

Mi tío nos esperaba en la reja de su propiedad, he de decir que es una casa enorme de tres plantas muy antigua, estilo europeo. No reconocí a mi tío se veía diferente a como lo recordaba, se veía un poco más fornido que la última vez que lo vi, no era excesivamente abultado era más como robusto, muy parecido a mi padre, no tan alto como el de 1,80cm, más robusto como decía, cabello castaño claro, un poco más bronceado que mi padre pero con brazos velludos como los de él, y con una perenne  sonrisa, que mi padre ya hace mucho no llevaba.

Le estaba viendo con nuevos ojos, era realmente atractivo, con unas piernas marcadas y un culo decente marcado por sobre lo pantalones de cargo que llevaba. Nos saludó con la mano, cerro la reja y se reunió con todos cundo bajamos de las dos camionetas en las que veníamos, abrazo a mi padre dándole palmadas muy varoniles en la espalda paso a saludar a mi madre y después a mi tía, hiso lo propio con los pequeño y luego conmigo, diciéndome lo grande que estaba y lo atractivo que me veía, no como el feo de mi padre, me dijo en broma guiñándome un ojo.

En fin, cuando los saludos y los chismorreo pararon mi tío nos dirigió a la casa y nos enseñó las habitaciones, nos contó de lo aliviado que estaba de revivir visitas, que al fin la casa estaría llena de gente, así al menos no se sentiría solo, dijo guiñándome de nuevo un ojos, a los chicos los instalo en la segunda planta, dio una habitación a mis padres, otra a mi tía Lucia y el tío Esteban, a los piojos los dividió en dos puso a las dos niñas juntas, al barón más pequeño compartiría con un primo que llegaría más tarde, y a Diana (l sobrina) en una pequeña habitación cerca del baño,  por lo que me tocaba en el tercer piso junto a mi tío. Me dio igual bueno, estaba aliviado de no compartir habitación, mi tío me guio a la mía tomándome del hombro diciendo que lo había planeado para que no me molestaran, me estaba dando una sonrisa muy caliente y me estaba poniendo duro, no sé por qué. Era muy parecido a mi padre, no debería excitarme así solo por su contacto, pero lo hacía. Me dejo solo y me acomode en mi habitación descargando la mochila que había traído con mis cosas.

Como había quedado, por la noche fuimos a casa de mis abuelos, allí estaba las hermanas de mi padre, junto con sus hijos y esposos, he de decir que entre los nueve primos que tenía allí ninguno (a pesar de que 3 tenían mi edad) me caía del todo bien, soy antisocial, siempre lo he sido y lo seré, la cena, o más bien la hecatombe transcurrió entre griteríos risas y cerveza, incluso alguno de mis primos menores se les permitió tomar. En otra circunstancia habría aprovechado y tomado, pero traía otras cosas en mi cabeza, la de abajo. No me podía sacar de la mente a mi tío, que de vez en cuando sonreía en mi dirección o me guiñaba un ojo discretamente. No tengo experiencia en este tipo de cosas y podría ser que estuviese confundiendo la actitud. Pero creí ver algo allí más allá de interés familiar.

Mi papa discutió de nuevo con mi mama. Claro creo que nadie se dio cuenta, pero yo ya era un experto en leerles. Mi mama estaba distante y cortante y mi papa estaba retraído y un poco ceñudo, mi tío Esteban le recordó a mi tío Gabriel que tenían que acomodar las cosas para una pequeña acampada que harían al día siguiente, Esteban es un friki del aire libre, mi mama dice que como se crio en la cuidad, en apartamentos, siempre se pone como loco cada vez que viene aquí. Así que entre quejas de mis abuelos y mis tías saco a rastras a mi tío Gabriel. Papa se ofreció a ayudarles, todo con tal de alejarse de mi madre, pero entre las quejas de mi abuela, las miradas de mi madre, la insistencia de Esteban de que se quedara y viera todo lo que pudiera papa desistió y se quedó enfurruñado.

Yo estaba soberanamente aburrido, mis primos no eran, o mejor dicho no soy una persona a fin con los gustos juveniles actuales, no escucho su mismo estilo de música, ni veo los mismos programas y de seguro no tengo nada de experiencia con mujeres de que hablar, y menos que menos información de programas rosas y esas mierdas, así que me escabullí como pude, se lo dije a mi madre, que estaba más concentrada en darle miradas cortantes y asesinas a mi padre que en mí,

El trayecto de la casa de mi abuelos a la de mi tío no es muy largo, eran unos veinte minutos a pie, era un camino solo, si, pero seguro. Ralamente lo disfrute.

Llegue a la casa de mi tío y estaba muy silenciosa, supuse que no estaban, como entre por el lateral no me fije si la camioneta estaba en la entrada o no, subí los dos tramos de la casa hacia el tercer piso e iba a entrar a mi habitación cuando escuche ruidos raros viniendo de la habitación de mi tío. Me fije que estaba entreabierta, quizás si mi tío estaba en sus cosas, o preparando la acampada.

Me acerque a la habitación, mientras más se me acercaba más claro escuchaba que era el ruido, eran quejidos, escuchaba pequeños “si, si” y “mas, dame mas, mas” pero me pare en seco porque me pareció reconocer la voz.

Me acerque a la puerta y me arriesgue a abrirla un poco más, y vi muy cuidadosamente escondido tras puerta.

Estaba el tío Esteban doblado contra la pared paseándose furiosamente mientras el tío Gabriel estaba taladrándole el culo de forma furiosa, el tío Gabriel tenía las manos en sus caderas y el tío Esteban estaba gimiendo de placer. Era increíble y se me puso tiesa de golpe.

-sí, más duro, más duro- gemía el tío Esteban – te extrañe, te extrañe- gimoteaba mi tío. Como dije él es una especie de friki, delgado, con lentes, muy tímido y a veces nervioso, no es de las personas que haga cosas temerarias o divertidas. Así que verlo siendo brutalmente follado por su cuñado me estaba alucinando, se le veía una verga increíble, gruesa diría como de unos 18 cm rosada y venosa, salpicando líquido a todas direcciones por la paja brutal que se estaba pegando, y el tío Gabriel, wow era impresionante, solo atisbaba verle parte de la verga por el mete y saca que le estaba dando al culo lampiño de mi tío.

Era, al igual de lo que había visto, igual de velludo que mi padre, las nalgas más blancas en comparación al resto de su cuerpo, redondas y contraídas, tenía la camiseta pasada por detrás de su cuello y en sus brazo dejando al descubierto un torso bien formado, no con musculo marcados sino fuerte, y un poco velludos, estaba increíble, tenía los ojos cerrados estaban de perfil a puerta por lo que podía ver lo mucho que lo disfrutaban, comencé a tocarme por sobre la ropa, la situación era alucinante,.

De repente el tío Gabriel abrió los ojos , me paralice, el simplemente  taladro más duro al tío Esteben –sí, que rico culo- le dijo- te extrañe, delios, si, si, si,-

-Follame, reviéntame el culo, hazlo Gabe, hazlo-  el tío Gabriel lo levanto le giro la cara y le dio un beso increíble al tiempo que aún seguía clavándosela, no resistí y me viene en mis pantalones, apretando los dientes y tirando con la fuerza que no tenia de hacer ruido.

El tío Gabriel siguió follandole y me escabullí mientras el orgasmo me había regresado la cordura. Me metí en mi habitación muy silenciosamente me quite los pantalones y trate como el infierno de dormirme.

Me desperté al día siguiente con una erección matinal fuera de lo común, no era esa típica dureza suave de las mañana, era esa dureza rígida de la excitación me volvió a la cabeza la imagen de lo que había visto anoche y de lo que había estado fantaseando de como acabarían el tío Gabriel y Esteban. Se escuchaba mucho ruido en la casa, así que esperé  que se me bajara (tarde como unos veinte minutos) y después baje a la cocina. Mi madre, mi tía Lucia y consuelo, su amiga, estaba preparando el desayuno, el tío Gabriel estaba muy animado, y con una sonrisa más grande que nunca, no vi a mi padre, ni a mi tío Esteban pero los niños ahora 5 estaban correteando por todos lados.

Lucia le estaba preguntando al tío Gabriel que Harían en la acampada, a donde irían y por cuanto tiempo.

-Vamos al claro de la vieja- dijo el tío Gabriel  encogiéndose de hombros-

-eso no esta tan lejos- le confirmo Lucia – es donde el tío Luciano los llevaba a ti a Frank no?

-si, en la base del pozo, voy enseñarle a pescar a Esteban-

-esta como loco desde que Frank se fue con tu padre a la laguna de miradores el año pasado- dijo mi madre- deberías llevarte a Damián también, a ver si hace algo más que jugar por internet-

– ¡no, no te lo lleves!- se apresuró a decir mi tía Lucia- tiene que ayudar a Frank con los niños para que podamos ir a cala mañana Aurora.

-no Frank que se quede solo con ellos- ya le conocía ese tono malicioso a mi mama, aún estaba molesta con mi papa y creía (y estaba yo malditamente seguro también) de que papa se lo tomaría como un castigo- además así aprende algo diferente que falta le hace.

Al rato cuando mi tío Esteban regreso (estaba comprando suministros para la acampada dijo) no se veía muy contento del todo, y supuse el por qué. Si lo que vi anoche es indicio él y mi tío Gabriel iban a estar follando todo el viaje y yo iba a ser un impedimento a todo esto. Papa tampoco se veía muy contento del todo, al parecer había hecho planes para acompañar a mi tío, claro auto-invitándose sin haberles avisado, pero mama, como todo una experta, le arruino los planes,  cuando salimos de acampada aún tenía el ceño fruncido y estaba muy silencioso.

Estuvimos una hora y media en carretera por la reserva, el viaje fue muy silencioso, el tío Esteban siempre ha sido muy silencioso, pero el tío Gabriel no dijo mucho y yo menos que menos. Luego de aparcar en un desvió para senderistas el tío Esteban por fin hablo.

-Gabriel, este no es el sendero- dijo el tío Esteban al tiempo que se acomodaba sus gafas

-ya lo sé,  vamos a otro sitio. Vine aquí hace unos meses, es muy solo y hay una pequeña chaca muy hermosa también – se giró en su asiento y me guiño el ojo. Era la primera vez que me miraba directamente desde el incidente de ayer, estaba tratando de que no se me notara la culpa, tratando de estar lo más relajado posible, era muy difícil. Este viaje de acampada no me apetecía del todo, si me excitaba, tenía morbo, quizás viera acción entre ellos de nuevo, pero no me hacia ilusiones, y sabia más que nada que estaba arruinando las cosas entre ellos, y no quería ser la tercera rueda.

Estuvimos caminando por alrededor de dos horas, mis hombros me dolían, llevaba una mochila de excursionista endemoniadamente grande, aunque las de mi tío Gabriel y esteban  eran más grande, subimos hasta una pequeña parte plana escondida entre rocas y aboles había un pequeño riachuelo que terminaba en un pequeño poso de unos tres metros de diámetro muy cristalino, era muy hermoso, el tío Gabriel nos contó muy animado que hacía unos meses había venido con unos antiguos amigos aquí, que era lo suficientemente alejado para que alguien viniera por sorpresa, y muy cerca de las carreteras para que cualquier animal grande se acercara.

Estuvimos un  rato descargando las cosas, montamos una carpa grande mi tío Esteban y yo, y el tío Gabriel fue a juntar ramas secas para una fogata. Quería disculparme con Esteban ¿pero que podía decirle? “oye tío, perdón yo no quería interrumpir tu acampada de cogidas” o “lo siento tío ve y folla cuanto quieras que yo no diré nada, eso sí, ¿me dejas mirar?

A medida que la tarde fue cayendo y ya teníamos el campamento montado me vi sin mucho que hacer, el tío Gabriel había metido unas latas de cerveza al riachuelo, cuando las saco le dio una al tío Esteban y me paso una a mí. Intente rechazarla pero el insistió, así que me tomo una, y a la fuerza.

Ya tenían barias encima, el tío Esteban estaba más achispado de lo que jamás le había visto, estaba bromeando y no paraba de reírme de las anécdotas de trabajo que nos estaba contando, lo estaba viendo bajo otra mirada, me recordó a mi padre, era un hombre típico casado, con responsabilidades en su hombro y un matrimonio que es más un asunto de costumbre que de amor.  Por lo que estaba contándonos, realmente sentí lastima, no era feliz, al igual que mi padre estaba en un matrimonio muerto, entendí que quizás el tío Gabriel era su válvula de escape. Y yo lo estaba ruinando, maldita sea.

Me excuse para ir a dormir. Argumentando que la cerveza se me había subido.

-Por dios Damián, ¡si solo fue una! – Me dijo el tío Esteban- espera que mañana saque la de Whisky que traje, con esa si vas a caerte desmayado- se carcajeo-

Entre a la tienda y espere que al menos, se hubiese tragado mi mentira y pensaran que caí muerto por la cerveza, así al menos podían divertirse. Pero mis esperanzas se fueron al trasto porque el tío esteban poco después entro con la linterna a la tienda seguido después por el tío Gabriel que había estado apagando la fogata.

-pobre Damián, no aguanta nada- dijo el tío Esteban arrastrando las pobras.

-es como su padre- dijo el tío Gabriel- no resiste mucho la bebida

-si hombre, Frank es ligerito como una pluma. Vieras la que se pegó la navidad pasada, parecía un loco desbocado-

-Tu no es que resistes mucho, Evan- dijo el tío Gabriel en un susurro audible

-¡fueron seis!- dijo Esteban en ese típico susurro borracho muy, muy audible- y no tomo desde hace bastante, estoy fuera de practica

– hay otras cosas en las que no mesitas prácticas para resistir bastantes-

-no Gabe, para, para, Damián está aquí y no podemos hacer nada ahora-

-Te necesito Evan, tengo mucho tiempo sin sentirte cerca, quiero follarte o que me folles,- dijo Gabriel más duro de lo normal. No sé si estaban fijándose en mi pero de haberlo estado haciendo se habrían dado cuenta que estaba muy rígido para estar dormido, estaba duro de nuevo, furiosamente duro y deseoso se girarme- anda vamos hagámoslo, Damián está dormido-

-shhhh, no Gabe, no, ahora no, mañana o esperemos, pero aquí no, ahora no-

-Siénteme Evan, mira tócame estoy duro- le susurraba sensualmente el tío Gabriel, no sé cómo estaba Esteban, pero esa voz, ese tono, y los ruegos que tenían excitadísimo.

-No Gabe, yo…. Si estas duro, pero aquí no, no con el aquí, ¿y si nos ve?-

-será rápido, tú me chupas y yo te chupo y acabaremos rápido-

-no, tu siempre dices eso y tardas mucho, no mejor….. no… para para-

Escuche ruiditos de besos y me gire muy lentamente con los ojos aun cerrados, pararon los ruidos, esperaron un rato más y continuaron.

-¿ves? está dormido, chúpalo Evan, así, así, lento, como tú lo haces. Hooo si, así, así ufff rico que boquita Evan – entreabrí los ojos y vi al tío Gabriel sobre sus rodillas y el tío Esteban en cuatro frente a el chupándosela, el tío Gabriel lo tomaba por los cabellos al tiempo que tenía los ojos cerrados y la cara hacia el cielo de la tienda. Maldita sea era hermoso. Le follaba lentamente la boca al tío Esteban. Estuvieron como unos dos minutos hasta que el tío Esteban se separó.

-ya Gabe, no más, continuamos mañana-

-no, no, no – se apresuró el tío Gabriel- no, estas duro y yo no he acabado.

-no Gabe, por favor, ¿y si se desierta y si nos ve?-

Comenzaron forcejear y escuche el tintinea de cinturones y ruidos de quejidos. Supuse que estaban luchando y me asuste ¿qué demonios? el tío Esteban estaba borracho, y Gabriel tenía su parte también, me acurruque pensando que tal vez vería algo desagradable y sentí que se movían muy cerca de mí, hasta que se detuvieron pero no cesaron los ruiditos.

El tío Esteban estaba gimiendo de nuevo así que abrí los ojos. Para que ver que a escasos cincuenta centímetros estaba su verga increíblemente dura y deliciosa goteando líquido. Esteban se tensó, los ojos muy abiertos, Gabriel lo tenía fuertemente abrazado por el pecho una mano sobre sus hombros y una por debajo de su axila, al tiempo se molía contra su culo.

-Quiero tu culo Evan, quiero metértela por siempre- no estaba susurrando, hablaba muy fuerte y claro, no perdí tiempo y me fui directo a su verga, me la metí a la boca, no me importo nada más, lo chupe como un desesperado, saboreando el líquido salado que choreaba de esas verga dura y resbalosa, Esteban gimió, sin contemplaciones. Era incomodo, tenía la cabeza doblada y no podía metérmela mucho a la boca, pero ame cada segundo de eso, pase mi lengua como pude por la punta, succionando la raja tratando de sacar más líquido, que a pesar de lo margo era delicioso.

-Mira Evan, ya no importa que nos vea, le gusta tu verga, mita como se la traga- sentí que me tomaban por la arte posterior de mi cabeza y me urgían a tragar más, realmente no podía, era muy grande.

Sentí de pronto unas manos en mi culo, me saque la verga de Esteban de la boca y me gire a ver a Gabriel arrodillado tras de mí, estaba masajeándome el culo –no pares, sigue chupando precioso- me dijo sin soltar mi culo. El tío Esteban se sentó en el suelo de la tienda, abriendo sus piernas permitiéndome estar más cómodo mientras le chupaba, el tío Gabriel dejo mi culo, no preste mucha atención porque estaba como loco concentrado en la verga de Esteba.

Gabriel se arrodillo frente a mí, pajeandose, le mire por primera vez la verga, no era tan gruesa como la de Esteban, pero era larga como de unos buenos 18 o 19 cm, venosa, como de terciopelo deliciosamente dura ya cubierta con un condón– Muévete Damián, ponte para este lado que tengo que cogerme el culo de tu tío- lo ice me coloque junto a Esteban mientras Gabriel le quitaba los pantalones cortos dejando al descubierto las delgadas piernas junto a los pequeños cojones de Esteban. Estaba como embobado viendo la escena más excitante de mi vida. Gabriel le estaba metiendo uno a uno los dedos por el culo a Esteban mientras este gemía quedo.

Esteban estiro su brazo y tomo por detrás mi pierna, halándome así si, hacia su cara, comenzó a sobarme torpemente la entrepierna, me abrí los pantalones dejando salir mí ya durísima verga, el comenzó a masturbarme lento, era increíble la sensación de su mano envuelta alrededor de mi verga, me estaba apretando firmemente pero no duro, lo mire fijamente acostado en suelo, sus labios entreabiertos y su mirada velada atreves de sus gafas. Dios, era mi tío, el silencioso esposo de la hermana de mi padre, Esteban me estaba haciendo una aja increíblemente buena mientras el hermano de mi padre se pajeaba y le metía los dedos por el culo.

Gabriel lo tomo sus piernas y se las coloco sobre sus hombros. Lo penetro lentamente Esteban me soltó apretando sus puños, cerrando sus ojos en un gesto de dolor y placer realmente hermoso, nunca había visto alguien hacer así, estaba con los ojos cerrados como concentrado y con la mandíbula apretada, Gabriel estuvo quieto por un rato hasta que Esteban le dijo que se moviera, yo me pajeaba furiosamente.

Comenzó con un ritmo lento, moviendo solo su pelvis mientras masajeaba sus piernas, ambos tenían los ojos cerrados, dando pequeños gruñidos guturales a cada embestida de Gabriel, me acerque más a la verga de Estaban tomándola y masturbándolo lento al ritmo que marcaba Gabriel.

-sí, sí, si Evan, no voy a durar, eres muy apretado- aumento lentamente el ritmo abriendo mas sus piernas al tiempo que me masturbaba y a Esteban, era lo más asombroso que había hecho jamás, ver como follaban a un hombre al tiempo que lo masturbaba era asombroso, más que decir que el tío Esteban gemía más y más y Gabriel comenzó a taládralo con más fuerza.

Esteban comenzó a gritar, realmente a gritar pidiendo más, que lo follara más, que este era su culo, que amaba esa verga dentro de él, el tío Gabriel  solo decía mío, mío, una y otra vez.

Me corrí muy rápido, la situación era demasiado para resistir, mi leche salió disparado como nunca lo había visto. Cerré los ojos porque estaba como mareado, mientras Gabriel le daba furiosamente a Esteban.

Unas cuantas estocadas más y Esteban se vino con un gruñido atronador, su mano no dejo de moverse en su verga incluso después de la increíble acabada que había tenido. Gabriel no tardo mucho más, cayó sobre esteban devorando su boca en un beso desesperado.

Me estaba sintiendo como la tercera rueda, me levante todo lo que la carpa permitió y abroche los pantalones tratando de entrar al saco de dormir.

Gabriel me tomo por la parte de atrás de mi sudadera, haciéndome tambalear y caer torpemente sobre ambos.

El tío Esteban se puso en sus rodillas tomo  mi cara y me beso, fue mi primer beso, caliente torpe, era más como un enfrentamiento de lenguas y derramamiento de saliva, me separo y luego fue el turno de Gabriel, era más lento, cálido relajado me beso largo y perezosamente.

Cuando no separamos descanso su frente sobre la mía, susurrándome- he querido hacer esto desde que llegaste Damián- mordió mi labio y regreso a besarme, nos tumbamos los tres entre un revoltijo de ropa pegajosa y sudada.  alternaban entre besarme y besase entre ellos, fue delicioso y estuve duro muy rápidamente, estuvimos así hasta que el tío Esteban se durmió, y Gabriel continuo besando, me saco la verga y me masturbo, hasta que me corrí en su mano, con su lengua dentro de mi boca, cayendo en un sueño perezoso y excitado.

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