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DESVIRGUE A MI SIRVIENTA

28 de diciembre de 2006

Déjame platicarte algo que me pasó en estos días. Sucede que llevé a mi familia a pasar el puente a un hotel que se encuentra como a hora y media de la ciudad. Para aprovechar el puente y para que mis hijas nadaran, cosa que les encanta. El problema es que yo no tenía posibilidades de tomarme el puente así que las dejé y el domingo por la tarde regresé para ir de nuevo el lunes en la noche después de la oficina y regresar todos juntos el martes por la tarde.

De regreso por la carretera mi mente se empezó a calentar y salió de nuevo mi Mr. Hide, así que tramé que podría hacer para portarme mal. Pensé en prostitutas, bares de table dance y cosas así pero la verdad es que después del viajecito, estaba un poco gastado de dinero así que pasé por un sex shop que conozco y compré una película porno de puro sexo anal y me dispuse a ir a mi casa para masturbarme como un loco en ausencia de mi familia.

En eso estaba viendo esta buena cinta de sexo anal cuando me acordé de nuestra conversación respecto a lo del vibrador de mi esposa y dije, ¿seré capaz de tragármelo por el culo completo? y que voy por eso. Ya bien embarrado de gel y todo, empecé el proceso. He de reconocer que sí me costó un poco de trabajo, pero de repente ya lo tenía todo adentro. Estaba por alcanzar mi tercer orgasmo meneando fuerte mi verga cuando estaba en la tercera historia de la cinta, algo relacionado con una sirvienta a la que el patrón le propinaba un castigo por su bajo desempeño. En un momento me cansó la posición y me saqué el vibrador, las sensaciones fueron tales que no pude contener mi orgasmo, que llegó de tal forma que te juro me hizo gritar.

La verdad es que fue una experiencia interesante. Me pareció interesante lo de la sirvienta castigada. Recordé que la muchacha que nos ayuda en casa tendría que regresar al día siguiente por la mañana y sabía que era calentona ya que estoy seguro que ha visto en más de una ocasión alguna de mis películas especiales.

Le tendí una trampa para que estuviera lista cuando yo regresara. Yo sé que cuando no estamos gusta de ver sus novelas en la tele que se encuentra en el cuarto de TV ya que es la más grande y de mejor distribución. Así que le dejé la película puesta como por error, tomando nota de la lectora de avance de la cinta y en pausa. Justo en la historia de la sirvienta. Esta niña no está nada mal, tiene apenas cumplidos 19 años y lleva con nosotros un par de ellos, tiempo en el que me he ganado su respeto y cariño a base de atenciones, por lo que pensé que era el tiempo de cobrarle la factura.

Tenía que mover bien mis cartas para que esto no resultara en un problema para mí. Así que lo que hice fue llegar antes a casa para ver si había visto la película, pero cuál fue mi sorpresa que me la encontré casi desnuda viéndola. Ella no me vio, así que me dediqué a observarla y fue algo muy estimulante ver cómo se notaba la inexperiencia, pero a la vez la pasión con la que movía sus manos para alcanzar su máximo placer posible. Bajé de nuevo, sin hacer ruido y entonces repetí el acceso, pero ahora con mucho aspaviento, ella lo notó de inmediato y cuando llegué de nuevo al cuarto de tele estaba como un fósforo, con sus mejillas encendidas, sudando y arreglándose como pudo la ropa. Entre jadeos me explicó que estaba limpiando y que se encontraba algo cansada. Todavía olía a sus jugos en toda la pieza cuando se disculpó y pasó junto a mí con la cabeza baja.

Encendí la tele y ahí estaba la escena. La muchacha ya bien entrada en al castigo era penetrada en el culo por su patrón y con claras vistas de que lo disfrutaba, entonces empecé. La llamé por su nombre y le pedí que subiera. El volumen estaba muy alto como para que desde las escaleras ya supiera lo que estaba pasando. Cuando llegó tenía la cara morada. Le pedí una explicación

y me dijo que no sabía. Para no hacer el cuento largo la hice confesar que estaba viendo la cinta, que se estaba masturbando, que ya lo había hecho antes, que usaba mis películas y por último que estaba de acuerdo en que merecía un castigo. Le dije que si mi esposa lo supiera, ella la correría sin remedio, así que acordamos que el castigo sería entre nosotros.

La película seguía corriendo así que el ambiente se empezaba a calentar de nuevo. La atraje hacia mí y la abracé por la espalda, ella de frente a la tele. Ya que me aseguré que se daba cuenta de que el culo era lo que estaba siendo atacado le pregunté si era virgen y ella me dijo que sí, que sería un deshonra muy fuerte para su familia si no llegara así al matrimonio que sus padres ya habían arreglado para un poco más adelante. Así que eso facilitó todo, porque le expliqué que como se veía en la película había opciones y entonces empezamos, primero le empecé a masajear sus tetas, esas tetas que se veían grandes y jugosas, pero a su vez bien torneadas, mi sorpresa fue el sentir que estuvieran tan duras, pronto sentí sus pezones duros como balas y era increíble ver lo sensibles que eran. Ella con sólo ese masaje ya estaba como loca, claro había que sumar no sé cuánto tiempo de estarse masturbando hacía rato ella sola.

Le abrí el vestido y ella sola se lo quitó quedando ante mí con su muy sencilla, pero a la vez dulce ropa interior. Así como estaba la acerqué hacia mí y le dije que así como seguro lo había visto en la cinta quería que me mamara el pito, no opuso ninguna resistencia, es probable que ella lo hubiera deseado desde antes, así que se agachó de rodillas y comenzó a mamar mi cipote, nada de experiencia, más bien ganas de hacerlo y mucho placer. De repente sus dientes participaban y ese dolorcito era encantador. Así como estábamos le quité su sujetador y regresé a sus pezones, ella se retorcía casi como yo le retorcía sus botones, fue aprendiendo muy bien o no sé si ya tuviera práctica con algún mozalbete de su pueblo, pero lo estaba haciendo muy bien, tanto que le dije que acabaría en su boca y sin repelar se lo tragó todo mientras a mí se me doblaban las rodillas y le pellizcaba sus senos.

Yo estaba muy caliente y se ve que ella igual así que le pedí que se quitara todo y que siguiera masturbándose como hace rato y yo mientras fui por el gel y por el vibrador de mi esposa, si se enterara me mata, no sé por quién le daría más coraje si por mí cogiéndome a la muchacha o por ella usando su vibrador, pero de cualquier forma lo traje, pensé que si me la iba a coger por el culo la tendría que tener muy excitada así que en cuanto llegué la acomodé en 4 cobre el sillón y le pedí que abriera las piernas y parara el culo, le empecé a aplicar lubricante por su chocho y por el ojete, pero me insistió en no desvirgarla, así que empecé a frotarle el clítoris con los dedos, cosa que le encantó y entre viaje y viaje de adelante hacia atrás, le metía un poco de un dedo y ella daba respingos, pero poco a poco aceptaba más y más así que encendí el vibrador y se lo apliqué al clítoris y ella prácticamente se vino en ese momento y no dejaba de venirse, era impresionante cómo lo estaba disfrutando, ella solo atinaba a decir, "así que para eso sirve", "así que así se usa", por lo que entendí que en adelante iba a gastar más en pilas.

Si bien es cierto el aparato ese tiene buen tamaño no es tan ancho como mi verga así que serviría para ir dilatando el ojete de esta morenita que si ella era de tez obscura, su culo era como un agujero negro del espacio. Se abrió bien y con toda la lubricación que ya existía, le entró muy bien. Esa era la señal así que ya con mi verga totalmente repuesta y lista para el ataque, la puse en posición y sin mucha consideración ya que en realidad era un castigo, ¡SAS se la dejé ir toda!

Gritó y todo, se movía como fiera, si no la he agarrado me hubiera acabado saliendo, le pedí que se calmara y le puse de nuevo el aparato ese. Empezó de nuevo su placer y ya con eso lo demás fue de lo más fácil, me la estuve cogiendo por el culo un buen rato hasta que no aguanté más, ella con e

l aparatito se había venido cuando menos tres veces mientras tanto y al final nos venimos los dos juntos y le dejé el culo bien regado de leche.

Se quedó acostada en el sillón boca abajo y le dije que tenía que arreglarme para salir de viaje y recoger a la familia. Cuando regresé al cuarto de tele, ahí seguía ella, la película había terminado y la pantalla estaba azul, sólo me dijo, que la perdonara por su falta, pero que entendía su castigo y que estaba dispuesta a ser castigada de nuevo si cometía más fallas. La ayudé a levantarse y la obligué a que así desnuda me ayudara con mis cosas, y que me acompañara al auto, en la cochera yo ya subido le metí un par de dedos por su vagina para después metérselos en el culo donde sentí el semen escurriendo. Ella cerró los ojos y me dio un beso en la boca. Se retiró y se quedó ahí mientras sacaba el coche y me iba. Cuando llegué a una estación de gasolina tuve que lavarme la mano, porque no sé a qué olería cuando llegara por mi familia.

¿Qué te pareció mi historia? déjame decirte que me seguí masturbando un largo rato más y pensé mucho en ti, cosa que ayudó a mis últimas venidas, imaginándote perforada por el culo por tu amigo y disfrutando con gusto.

Bueno Sissi, espero poder platicar contigo de nuevo pronto. Te mando un besote y si me permites el atrevimiento, también te mando otro beso, pero muy húmedo en tu ojete que tanto ha despertado mi imaginación.

Autor: Tono

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