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Desvirgué el culo de mi hija

30 de abril de 2009

Me excitaba mucho escuchar lo que ella me decía, seguía metiendo y sacando como un loco, cogeme más fuerte, soy tu perra. Cuanto más me hablaba así, más me excitaba, ella que siempre fue tan delicada, era una verdadera perra, me enloquecía sentir la forma en que ella empujaba, y comencé a bombear sin ningún tipo de clemencia, sus gemidos de placer me enloquecían.

Para empezar esta historia diré algo de mí. Me llamo Thomas, tengo 36 años, me casé muy joven (a los 17 años) y por amor (sí ya se, soy un antiguo) 1 año después nacieron mis hijos mellizos, Pamela y Marcos. Mido 1,75mts. y peso 72 kg. tengo músculos, no mucho, más bien estoy marcado, sobre todo mis bíceps, hombros y mi estomago, ya que voy al gimnasio desde los 14 años y nunca deje de ir, además me gusta mucho hacer deporte, sobre todo correr.

Los que les voy a contar, pasó hace 4 meses, fue algo maravilloso. Era un sábado, serían como las 6 de la tarde, mi mujer y mi hijo se habían ido al shopping (y cada vez que se van tardan horas), Pamela se estaba preparando para ir a bailar, a pesar de tener 18 años, aparenta menos, sus pechos no son muy grandes, pero tiene un trasero formidable, mide 1,60mts, de cabellos rubios oscuro y ojos color miel.

Yo estaba tirado en el sillón del living mirando tv, vistiendo solo un pantalón pijama largo, estaba  descalzo, justo como me gusta estar en casa los fines de semana, bien cómodo. Vi pasar a Pamela hacia el baño, se lo que haría, se bañaría, luego se cambiaria, y se maquillaría para ir a bailar…ese era su “ritual” de todos los sábados, pensar en eso me hizo sonreír.

Al rato la vi salir del baño, envuelta en una toalla, yo sabía que ahora se cambiaría, y que volvería al  baño con su kit de maquillaje, a terminar de prepararse. Ese día me sentía muy excitado, demasiado, rogaba que mi mujer volviera pronto para tener sexo con ella, estaba tan excitado, que comencé a dar vueltas en el sillón, y para colmo no había nada entretenido en la tv, eso tampoco ayudó.

Apagué la tv, me coloqué boca arriba en el sillón, y me puse a mirar el techo, de repente Pamela volvió a pasar al baño, como ya lo imaginaba, ya estaba cambiada, tenía puesta una pollera muy corta, con bolados en el final, una remera top que dejaba ver su ombligo, creo que era de “Hello Kitty” o algo así. Me excitó mucho verla caminar, la forma en que movía sus caderas y su trasero, además con esa pollera corta, era magnifica.

Recuerdo haberme horrorizado por el pensamiento que cruzo por mi mente, pero mi excitación gano, me levante del sillón prácticamente de un salto, y me puse en un lugar donde podía espiarla sin que ella me viera, pude ver como se pintaba los ojos, y sus labios, como tiraba besos al espejo, eso me gustó mucho.

Decidí hacer el primer movimiento, la puerta del baño estaba abierta, así que entré…

- Hola Pame. – Hola Papi.

Me hice el que buscaba algo en un estante del baño, y haciéndome el distraído pude ver que ella me miraba a través del espejo.

- ¿Pasa algo Pame? – No papi.

Ella se sobresaltó, al ver que yo me di cuenta que me miraba, y siguió maquillándose. Me paré detrás de ella, a un costado, de forma que yo también podía ver mi reflejo en el espejo

- ¿Vas a bailar? – Si, con las chicas…

Me acerqué un poco más a ella, sin rozarla.

- Y ¿con algún chico? – No papi, no hay ningún chico.

Vi en el reflejo del espejo que ella se puso colorada, que mi pregunta le había dado vergüenza.

- ¿Que me mirabas recién? – Nada. – ¿Estás segura?

Me acerqué aun más, esta vez apoyando mi entrepierna en su cola vestida por esa increíble pollera. La miré fijamente a través del espejo, ella hizo lo mismo, y no se movió. El hecho de saber que ella  aprobaba que yo la esté apoyando así me excitó aun más, y comencé a hacer movimientos de frote contra ella, a la vez dije:

- Contame más de tu salida (sin dejar de frotarla) – Voy…a…bai…lar (su respiración era entrecortada) con…las…chi…cas…

Ella también se movía, de modo que nuestras frotaciones eran sincronizadas, ella tenía sus manos apoyadas en el vanitory, yo coloque mis manos al costado de las manos de ella, para poder presionar mi frotación un poco más contra su cola. La miré fijamente de nuevo a través del espejo.

- Saca un poco más para afuera la cola, Pame.

Ella no pronunció palabra, he hizo lo que le pedí, parando hacia afuera esa tremenda cola suya, mi  respiración estaba tan entrecortada como la de ella, y podía sentir mi pene latiendo dentro de mi  pantalón pijama.

Deje de frotarla y me corrí un paso atrás, ella me miro fijamente a través del espejo, como con mirada acusadora de porqué estaba dejando de frotarla. Levanté su pollera, y quedó al aire una bombacha muy delicada de encaje rojo transparente, la fui bajando lentamente, hasta llegar a sus tobillos, ella levantó primero una pierna, después la otra para finalmente quedar liberada de esa prenda.

Me incorporé, acomodé su pollera de nuevo, a modo que le tapara de nuevo su increíble trasero, y comencé a frotarla de nuevo, como lo estábamos haciendo antes.

- ¿Te gusta lo que te hago, Pame? – Si, mucho, papi. – ¿Querés seguir, Pame? – Si, hasta el final.

Sus palabras sonaron a gloria en mis oídos, no podía creerlo

- Abrí el espejo Pame, y saca de adentro un pomo llamado “lubrix”

Ella hizo caso, abrió el espejo, y enseguida sacó el pomo, me lo dio, todo esto sin dejar de frotarnos,  yo sentí que iba a morir de placer, abrí el pomo, la tapa salió casi volando, obviamente no me importó, levanté de nuevo su pollera, de forma que una vez más el monumento de trasero quedó al aire, desabroché mi pijama, y los pantalones cayeron hasta mis tobillos. En ese momento mi pene esta tan parado, y podía sentir la forma en que latía. Pamela dio vuelta su cabeza para verme.

- No, no me mires (la agarré de la cabeza y la hice girar de forma que no me viera)

Embadurné todo mi pene con el lubricante, puse bastante en mis dedos y se lo pasé por la raya de la cola.

- ¿Estás lista, Pame? – Si, aunque tengo miedo. – No lo tengas, papá te va a tratar bien. – Si, ya lo se, papi. – Ahí voy, Pame.

Tomé mi pene, que ya no podía más.

- Saca bien para afuera la cola, Pame…

Ella hizo caso, la sacó lo más que pudo, mi respiración estaba muy entrecortada debido a la excitación, sentía que todo el cuerpo me temblaba, coloqué mi pene bien en la entrada de su ano y empujé un poquito.

Empujé un poco más.

- Ayyyyy… – Ya casi Pame, tenés que aguantar un poco.

Empujé un poco más de modo que entrara todo el resto, Pame se dejó caer sobre el vanitory.

- Ya está Pame, la tenés toda adentro. – Uyyy, no sabía que dolía tanto. – Ya va a pasar, me voy a quedar un rato así, y después empiezo a moverme. – Bueno papi.

Di un paso más, de forma de dejarme caer sobre ella, comencé a moverme en círculo, ella estaba dolorida, pero un minuto después ya hacía movimientos circulares conmigo, nuestras respiraciones estaban muy agitadas.

- Voy a empezar a moverme ya Pame. – Espera. – ¿Esperar que Pame? – Quiero acomodarme.

Y así lo hizo, sin sacar mi pene de dentro de su trasero, ella se incorporó del vanitory, apoyó bien sus manos. Yo obviamente hice lo mismo, ya estábamos los dos bien parados. La agarré de las caderas

- Voy Pame. – Si papi.

Empecé a meter y sacar muy lentamente, podía sentir y ver como ella empujaba para atrás de forma que yo pudiera penetrarla más profundamente, su pelo bien largo se movía creando un solo ritmo con nuestras caderas, empecé a empujar más fuerte y rápido, meter y sacar, meter y sacar, yo estaba enloquecido, ella comenzó a gemir tímidamente, pero después sus gemidos se convirtieron en gritos de placer

- Más fuerte papi…más fuerte.

Yo le hice caso a mi hembra, y la penetraba más fuerte y más profundo, comencé a gemir como un condenado, me dejé caer sobre ella mientras seguía metiendo y sacando, le besaba la espalda por encima de su remerita y el cabello, yo tenía mis manos pegadas a su cadera, ella seguía gimiendo de manera increíble, y se movía de una forma alucinante.

- Te quiero puta. – Cogeme papi.

Me excitaba mucho escuchar lo que ella me decía, seguía metiendo y sacando como un loco desesperado, nuestros cuerpos estaban bañados de sudor.

- Cogeme más fuerte, soy tu perra.

Cuanto más me hablaba así, más me excitaba, ella que siempre fue tan delicada, era una verdadera perra, me enloquecía sentir la forma en que ella empujaba, de modo que mis penetraciones eran profundas, la agarré del pelo, y eso pareció enloquecerla aun más, puse mi otra mano sobre su espalda y comencé a bombear sin ningún tipo de clemencia, sus gemidos de placer me enloquecían.

- Voy a acabar dentro de ti.

Y diciendo esto embestí de una forma brutal que hasta sentí que casi le metí los huevos adentro, ella  gimió de una forma increíble, y yo sentí como mi leche se estampaba en su recto. Volví a empujar una última vez, para llenarla con lo último que quedaba de mi leche, y nos quedamos así, yo no quería salir de adentro de ella, cuando creí que ya tenía que salir, sentí una de sus manos en mi nalga y que ella presionaba contra ella, de manera de hacerme saber que ella no quería que yo saliera de dentro. Nos quedamos un par de minutos así, y finalmente salí de dentro de ella, saqué mi pene rápidamente, y pude ver un poco de mi leche en el borde de su ano.

- Llenita de la leche de papá. – Eso fue increíble.

Levanté mis pantalones y me los abroché, ella seguía apoyada en el vanitory con el trasero al aire,  acomodé su pollera y la ayudé a incorporarse.

- No sabía que eras virgen de tu trasero Pame. – Era, bien dicho papi. – ¿Te gustó Pame? – Me encantó papi.

De ahí en más, tenemos encuentros cuando podemos, encuentros que compartiré en el futuro con Uds.

Comentarios…por favor…

Autor: Thomas

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Desvirgué el culo de mi hija, 8.1 out of 10 based on 46 ratings
  
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6 comentarios »

  1. caricarmen dice:

    muy rico todo muy rico yo quisiera ser pamela

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  2. profe zamora dice:

    orale men esta bueno ese relato

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  3. zepelin dice:

    mmmmmm a mi me encantaria que mi hija fuera como Pamela

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  4. zepelin dice:

    mmmmmmmm a mi me encantaria que mi hija fuera como Pamela

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  5. Thomas dice:

    Muchas gracias a todos por sus comentarios! Seguire mandando historias! :)

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  6. malu dice:

    Pues a mi me encantaria que mi padre fuera así, seria fabuloso que me cogiera en la cama donde duerme con mamá solo de pensarlo mi puchita se moja. felicidades por ser un buen padre.

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  7. Jhomira dice:

    hola minombre es jhomira quiciera saber un poco mas de este geneero me gusta mucho

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