Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

El hombre de la casa

16 de julio de 2009

Sentí como movió la cabeza de mi bicho en su chocha y se dejaba caer sobre mi verga, guiándola con su mano todo el trayecto, hasta yo sentí que sus vellos púbicos estaban sobre mi pelvis y allí comenzó un suave movimiento, como tratando de que mi erección se acomodara a su apretada chocha, sentía como se fue acomodando… a mi madre se le escapó un gemido.

He tenido la oportunidad de entrar a la página, primero solo navegaba para ver las fotos de amateurs y de otros grupos de fotos. Soy Elvis, tengo 24 años, casado, trabajo y estudio al mismo tiempo. Vivo en una pequeña casa de madera junto a la casa de mi madre. La historia que les voy a relatar es para que ustedes los lectores de relatos puedan juzgar lo que es cierto y lo que es una fantasía.

Todo esto ocurre después de que mi padre falleciera en accidente de auto (guiaba en estado de embriaguez.) Mi padre siempre fue un alcohólico. Somos una familia campesina, nada de esas cosas de lujos ni de vida social. Simples campesinos que trabajamos la tierra, que caminamos una 1/2 hora para llegar hasta la carretera para transportarnos al pueblo más cercano. Cuando mi padre falleció todo cambio en nuestras vidas, mi padre era mayor que mi mamá ya que se casaron, más bien se fueron a vivir juntos, cuando ella era apenas una niña y él era mayor, tenía 35 y era un respetado agricultor del área. Fueron nuestros abuelos quienes le obligaron a casarse.

Actualmente mi mamá, que llamaré Adela, es delgada, tiene un cabello largo hasta la espalda y color azabache, su figura era, hasta ese momento, de muy buen aspecto. Socialmente era retraída lo que yo consideré se debía a la constante ingestión de alcohol de mi padre y los bochornos que le  hacía pasar. A pesar de que era un hombre trabajador y teníamos una buena casa y un gran finca cultivada. Yo apenas cumplía los 18 años, soy el mayor de mis hermanos, me siguen 2 hermanas de 16 y 14, y ante la necesitad de dinero tuve que ser ajustes a mi vida. Conseguí un trabajo de seguridad en un edificio de oficinas, era un trabajo nocturno y durante el día estudiaba en la escuela del pueblo. Nada de colegios privados.

Con mi trabajo podía aportar dinero en la casa para mantener a mi madre y mis hermanas. Apenas cubría para las necesidades básicas de la casa. Mi madre hizo arreglos con los campesinos del área para que cultivaran y colectaran en la finca y ayudaba un poco económicamente para completar los otros gastos.

Durante ese primer año de la muerte de mi padre las cosas fueron cambiando en la relación con mi madre. Lo fui notando de poco a poco, primero me dio autoridad sobre mis hermanas. Luego me trataba diferente a la hora de servir la comida, ocupando el lugar y la preferencia en la selección de los alimentos. Lo que más me gustó fue cuando frente a nuestros familiares ella les dice a todos que yo era el hombre de la casa.

Un sábado que estuve libre, planificamos ir a comprar ropas para mis hermanas y otras cosas para la casa. Un amigo me prestó su carro y bajamos del campo al pueblo para conseguir las cosas que necesitamos. Durante el viaje me hablaba de las cosas que mi padre le hizo, no la atendía y  hacía más de 5 años que no intimaban. Que solo los unían nosotros, que éramos la más importante en su vida.

-Cometí el error de casarme muy joven, me dijo, pero lo peor de nuestras vidas resultaron ser los problemas íntimos que se colapsó después del nacimiento de María, (mi hermana menor) Yo, ingenuamente le pregunté a mi madre que entonces ” imagino que hace tiempo nada de nada” Nos reímos…ella un poco nerviosa…

Cuando estábamos por llegar al pueblo pasamos frente a un motel, que son utilizados para amantes para sus citas clandestinas de amor. Nos encontramos de frente a un auto que entraba, casi le impactamos pues cruzó frente a nosotros. Yo entonces le dije, -Esos parece que van con muchas ganas, ¿tú sabes que hacen ahí? Ella bajando la vista me asintió y comenzamos a reírnos en complicidad.

Cuando estábamos comprando ropa para mis hermanas, ya había planificado y sacado un dinero que tenía guardado, pensaba darle la sorpresa a mi mamá para que comprara ropa más juvenil….así que cuando llegamos al área escogí unos vestidos de moda y unos suéteres en combinación y se las llevé. -Quiero que te pongas esto, a ver como te queda. Ella me miró, yo la miré y le acerqué la ropa para que la tomara. Se fue al vestidor a probársela. Cuando salió, se veía más juvenil, un brillo especial salía de sus ojos.

La miré viendo su cuerpo delineado por el vestido y pude notar que mi madre tenía un cuerpo bello y el suéter ajustado  hacía que sus senos se notaran grandes y en armonía con su cuerpo. Cuando levanté mis ojos ella me miraba esperando una respuesta, le dije, -Mami, estás chula, vírate a ver como te queda por detrás. Hummmmm no podía creer, al no ver su rostro tuve la reacción normal de deseo y pasión, sentí un temblor recorrer mi cuerpo según mi vista se fijaba en sus caderas y nalgas ajustadas a una ropa más juvenil de lo que estaba acostumbrado a verla.

-Waaooooo ma’ todo lo que se estaba perdiendo mi pa”. Se reía y parecía más jovial y más divertida, algo desconocía de mi mamá, que fuera pícara. -Pero yo espero que no sea tarde para ponerme al día de esa dieta…jajajajaajajaja. -Y mami, ¿no hubo nadie que te enamorara durante ese tiempo? a lo que ella me aclaró que nunca y si alguien la miraba mucho le retiraba cualquier confianza por respeto a mi padre.

Como del campo se baja temprano subimos antes del mediodía y compramos pollo a la barbacoa y viandas para mis hermanas. Así que después de eso nos montamos al carro y continuar nuestro viaje. Cuando estábamos en marcha le comenté sobre el tipo desesperado que se nos cruzó en el camino para entrar al motel. -Mami, ¿papi nunca te trajo a estos sitios? Ella aceptó que no y que ella perdió la virginidad con mi padre a los tres días de haberse fugado con él. Entonces le dije:

¿Quieres entrar a ver como es por dentro, los cuartos y esas cosas que dicen de espejos? -¿Contigo?, si tú eres mi hijo. A lo que yo le respondí…- Tú dijiste que soy el hombre de la casa, ¿que hay de malo? Además es pura curiosidad entremos y veamos como es eso.

Dicho y hecho cuando llegamos a la entrada del motel entramos (bajo la protesta de mi mamá) busqué una cabaña, según les llaman, que tuviera acceso y lejos del movimiento de los carros que entran y salen. Me metí a una cabaña y salí a bajar la cortina que oculta el carro, regresé y entré a ver como estaba por dentro, todo en orden, dos toallas y dos jabones pequeños encima de la cama, un tv y videocasetera, un radio, todo limpio.

Regresé al auto y abrí la puerta de mi mamá….-Ven, está todo bien. –Tú estás loco, se bajó diciendo, -Pero que vamos hacer nosotros aquí. -Ven, no protestes, piensa que esto es un tour. Sentí como su mano temblaba, estaba nerviosa, pero sus ojos tranquilos y se notaba estaba alegre compartir esto con su hombre de la casa.

Ella miró la cama como centro de la habitación, luces indirectas en el mueble que estaba al lado de la cama, una mesa con dos sillas y una pequeña mesa. Le dije que muchos le llamaban “bañarse con jabón chiquito” cuando van un motel. Y se lo señalé con las dos toallas, entramos al baño y me preguntaba por la pieza al lado del inodoro cuando tocaron por una pequeña ventanilla, fui y pagué la estadía. Mi madre no se movió de donde estaba en el baño y le expliqué sobre el bidet, que era utilizado por las mujeres para lavar sus partes íntimas con agua, te sientas y controlas el agua aquí…

Mi mamá se reía y decía que se parecía una fuente de la escuela…-Ok, déjame sola que voy aprovechar y usar el baño. Me salí y aproveché,  apagué la luz principal y dejé las luces indirectas. Puse el aire acondicionado y me quité la ropa. Sabía que mi madre había aprovechado la experiencia y estaba usando el bidet pues escuchaba su risita de niña traviesa. Abrió la puerta y me vio acostado en la cama. -Oye ¿y no nos vamos a ir?, esto era solo una visita para ver como era. -Ya pagué así que podemos quedarnos aquí por las próximas 4 horas, así que aprovecha y acuéstate que yo voy a dormir un sueño, estoy cansado, salí a las 5:am de trabajar y estoy que me duermo de pie.

Ella se sentó y yo la miraba haciéndome el dormido, recogió mi ropa y la puso en la silla, cuando vio mi ropa interior la subió a la luz del baño para cerciorarse que era mía y luego me miraba. Se sentó y no  hacía más que mirarme, tal vez todos los temores que puede tener una mujer en esta situación pasaban acelerados porque se notaba que estaba meditabunda.

Me volteé, la llamé, -¿Que haces ahí?, ven acuéstate aquí a mi lado, tú nunca has probado el aire acondicionado, se siente friito aunque el que tenemos en casa es natural por la finca y las lluvias de todas las tardes. Ella titubeó pero sentí como se levantó y se paró frente a la cama, como adivinando como estaba yo debajo de la sábana, sabía que estaba desnudo, así que tomó una almohada y se colocó a mi lado sin atreverse a meterse debajo de las sábanas. Me volteé y puse mi cara entre su cuello y su fragancia me envolvió y dormité. No se cuanto tiempo dormí pero cuando desperté mi madre estaba dormida y se había metido debajo de la sábana de espaldas a mi.

Tenía toda su ropa puesta y yo tenía una erección que siempre despierto con ella, así que me pegué a su espalda, ya despierto y puse mi erección entre sus nalgas y me quedé allí abrazado a ella. No podía dormir así que comencé a sentir como mi pene se empalma más y más entre las nalgas de mi madre. Mis caderas empezaron a moverse rítmicamente despacio para no despertarla, en una sentí que ella despertaba y me quedé quieto.

Sentí cuando ella gimió un poco y sus nalgas se apretaron más contra mi erección y su pie me lo colocó detrás de los míos, como para retenerme pegado a ella. Mami llevaba un vestido holgado así que metí mis manos y le fui subiendo para ver su nalgas al desnudo por la cuales pase mis manos acariciándola, no quería que despertara. Otra vez vuelve y como despierta siento que se aprieta más y luego se vira boca arriba, así mis manos en sus caderas fueron resbalando hasta sentir su pelvis, empecé explorando desde su pelvis tomando todo con mis manos y movía los dedos como midiendo el ancho de sus partes íntimas, sentía su vello púbico con una suavidad exquisita y luego traté de tomarla más íntimamente bajando mi mano, esto hizo que mami gimiera un poco y abriera sus piernas un poco como para permitirme acariciarla toda, en eso estuve buen rato y comencé a sentir como se humedecía su ropa interior y un casi imperceptible movimiento de sus caderas.

Yo seguía con mi mano cubriéndola toda y moviéndola de abajo y suavemente hacia arriba presionando un poco en ese movimiento. De pronto sentí la respiración agitada de mi madre, su mano tomó la mía que traté de retirar pero no me lo permitió apretándomela contra su pelvis y guiada por su mano seguí en el moviéndola hasta sentir como mi madre alcanzaba un orgasmo, y sus movimientos involuntarios contra mi mano hasta que fue cesando poco a poco. Se levantó y fue al baño.

-Eaaaaa, rayossss, -¿Que hice?, ahora que venga lo que sea pero a lo hecho pecho. Cuando salió del baño, se sentó en la cama y me dice: -Creo que has conseguido lo que querías, ah. Me has hecho olvidar que eres mi hijo, y si un hombre con necesidades de gozar del placer de una mujer, no debí decirte que  hacía años no me sentía mujer, deseada por un hombre que yo quisiera entregarme. Pero contigo ha sido muy diferente tú has sabido tomar a cabalidad tu obligación de hombre. Y me has demostrado que sigo siendo mujer, no un mueble de la casa como tu papá. Creo que hemos hecho algo que no esta permitido entre madre e hijo pero tú necesitas la atención de una mujer y de ahora en adelante yo seré tu mujer, solo que debemos evitar que alguien se entere y para no arriesgarnos a que nos descubran deberíamos hacerlo en la intimidad de nuestra casa.

Yo asentí y le dije que si quería nos podíamos ir ya. Pero ella levantó las sábanas y miró que todavía mi pene esta erecto, como asta de bandera. – Tú me complaciste a mi, ahora quiero sentir eso pero en mi cuerpo. Quiero sentir ese bicho (polla) dentro de mi, moviéndose hasta que te saque toda esa leche que guardas en tus huevos. Quiero sentir ese chorro de leche dentro de mí, que me hagas gritar de placer.

Mi madre tomó mi miembro entre sus manos y comenzó a explorarlos como quien va comprar algo al mercado. Yo cerré los ojos para sentir mejor sus manos suaves como movían mi piel hacia atrás y me acariciaba los huevos con su otra mano. Uhmmmmmmmmm, decía ella en aprobación, -Que rico Elvis, la verdad que superas por mucho lo que puedo recordar de tu padre. Siento como responde al toque de mis manos y se yergue más, siento como pulsa al movimiento de mi mano, rígido, muy rígido, creo que me puedes lastimar, porque hace tanto no siento nada así dentro de mi…

-Tú quieres, amor. Quieres disfrutar de mí. Quieres penetrarme, mi amor. Yo respondí moviendo mi cabeza.

Entonces ella se levantó y se quitó la ropa interior, un panty color carne, que acomodó en la mesa yo pensé que se desnudaría toda pero no, volvió a la cama y se montó sobre mi. No podía ver sus partes íntimas, tal vez ella no se sentía cómoda, pero aun así tomó mi bicho y se lo acomodó en su chocha, pude sentir como movió la cabeza de mi bicho en su chocha, y mojaba bien la cabeza de mi bicho con su humedad, luego se detuvo y sentí como se dejaba caer sobre mi verga, guiándola con su mano todo el trayecto, hasta yo sentí que sus vellos púbicos estaban sobre mi pelvis y allí comenzó un suave movimiento, como tratando de que mi erección se acomodara a su apretada chocha, sentía como se fue acomodando… a mi madre se le escapó un gemido…

-Mmmmmmmmmmmmmm mmmmmmm, que ricoooooooooooooo bebe. Que rico, coño tanto tiempo, Elvis soy tuya, bebe…no te muevas Quédate quietecito, los movimientos de mi madre comenzaron a ir en aumento estrujando su pelvis contra la mía.

Mi bicho comenzaba a sentir como si se inflara ya estaba presto a soltar su carga de leche…mi mamá lo presentía y como que giraba más alocadamente su caderas, para detenerse un momento y decirme… -Me vengooooooo, bebe…me vengooooooo, tomalaaaaaaa, gózate esa chocha de mami, venteeeeeeee, dame esa leche, dale, venteeeeeeeeeeeee conmigooooo, dámelaaaaaa, quiero sentir que me bañes con tu leche….Sentía las contracciones de la vagina de mi mamá, como ella apretaba mi bicho dentro de ella y no pude evitarlo, sentí como mi pene en un impulso derramaba mi leche dentro de mi madre, mientras ella gritaba, -Asiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, dámela toda…coño, me vengo también, dale bebe, dámela toda…que rico….gózame mi amor, así… sentía como ella volvía a venirse, como todo su cuerpo temblaba de placer, levanté mis ojos y ella tenía su traje enrollado en su pecho y pude ver su piel blanquísima y sus vellos púbicos negros como su pelo, tenía unas caderas amplias jamás imaginada por mi, pensé que debía ser porque estaba montada sobre mi…

Rendida se acostó sobre mi pecho y pudo sentir como mi corazón latía, -Ya cálmate, sigues siendo el bebe de mami, y serás siempre el hombre de la casa y mi hombre también. Nos arreglamos, salimos y llegamos a casa un poco tarde pero con una felicidad indescriptible, ya no la veía como mi mamá, de ahí en adelante era mi mujer y yo voy a ver como iba hacer para mantener mi lugar de ahora en adelante. Tenía que probarle a ella y a mi mismo si era cierto que soy el hombre de la casa…pero eso lo dejo para contárselo luego…

Autor: Elvis

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
El hombre de la casa, 8.9 out of 10 based on 13 ratings
  
categoría:

Ningún comentario »

Aún no hay comentarios

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados