El siguiente relato que os narro sucedió hace unos años, una noche de fin de año, me decido a contaros esto pues el otro dÃa estuve en un foro que trataba sobre relatos, asà que recordé lo que me sucedió. HabÃamos cogido todos los amigos, unos quince, una casa vieja para celebrar las navidades, la cual tenÃa un patio grande, tres habitaciones, un salón, un baño y una cocina. La climatologÃa era buena, asà que para celebrar el fin de año lo preparamos en el patio donde podÃamos estar todos cómodamente.
Entre los asistentes estaba mi novia Celia, morena de pelo rizado y largo, medÃa 1″70, con ojos grises, un buen cuerpo delgado, guapa, culo redondito y tetas grandes con pezones pequeñitos, ella llevaba unos pantalones ajustaditos vaquero y un top muy fino con gran escote, los pezones se le marcaban, en el culo llevaba un chaleco. También estaba Manolo con su novia Natalia, la cual es castaña con pelo lacio largo, un poco más bajita que mi novia, ojos marrones, delgada, guapa, un buen culo respingón, también con tetas grandes, ella llevaba una faldita por las rodillas y una camisa blanca ceñida al cuerpo, con lo que se resaltaba sus grandes tetas, en los hombros llevaba un chaleco.
Conforme fuimos llegando empezamos a beber, algunos tras las uvas tardaron más que otros, pero al final estuvimos todos allà reunidos. A las cinco de la mañana más o menos mucha gente decidió irse de allà hacia alguna discoteca, nos quedamos seis, tres parejas, estábamos ya bastantes bebidos. Una hora más tarde, se fue la otra pareja pues el novio estaba fatal, nos quedamos en la casa Celia, Manolo, Natalia y yo.
Continuamos bebiendo mientras jugábamos a las cartas, el juego elegido era el mentiroso, en una mesa en el salón, cada vez que uno perdÃa la partida se bebÃa un chupito de todas las bebidas alcohólicas que tenÃamos, a Manolo se le daba fatal el juego, se bebió casi todos los chupitos. Pasado un rato, Manolo nos dijo que estaba fatal, se fue hacia una habitación y se tumbó en la cama, Natalia fue con él, minutos después salió ella, cerró la puerta y nos dijo que estaba muerto, que estaba dormido y casi no respondÃa. Los tres continuamos jugando a las cartas.
Entonces aproveché ese momento en el que nos quedamos los tres para sugerir un cambio de juego, ellas aceptaron sin saber cual era el nuevo. Les dije que el juego consistÃa en que el que sacara la carta más alta ganaba y el que tuviera la más chica perdÃa, y que el perdedor debÃa de beberse un chupito de todas las bebidas, nadie puso impedimento, asà que empezamos, fuimos alternando las derrotas y los chupitos, hasta que en una de las partidas perdió Celia, se bebió el chupito y nos dijo que ya no podÃa más, que estaba reventando, Natalia la animaba a seguir, pero ella no querÃa, entonces propuse un cambio en las normas, en vez de beber, lo sustituÃamos por quitarnos prendas, como cuando éramos niños, ellas ya desinhibidas por el alcohol aceptaron, y Natalia además propuso que el que se quedase sin ropa tenÃa que ir haciendo lo que el ganador dijese cada vez que perdiese, yo acepté, y Celia no puso impedimento, Natalia se reÃa eufórica, a la vez decÃa que iba a ser divertido, que nos Ãbamos a reÃr mucho.
Contabilizamos las prendas para todo el mundo tener las mismas, seis, y al final empezamos la partida, la primera la perdà yo, me quité el chaleco, la segunda también me quité los zapatos, después perdió Celia, se quitó los zapatos, luego nuevamente yo, me quité los calcetines, en la siguiente partida también perdÃ, me quité la camisa, dejando mi pecho al descubierto, mientras ellas se reÃan sin quitarme ojo de encima. La nueva partida la perdió Celia, se quitó el chaleco, la otra Natalia, se despojó de los zapatos, mientras lo hizo pude contemplar sus hermosas piernas.
Celia fue la siguiente perdedora, se quedó pensando un momento que se iba a quitar, se levantó y se bajó los pantalones bajo la atenta mirada de nosotros dos, llevaba el tanga negro que portaba, la parte trasera se perdÃa entre sus nalgas, una vez que terminó, se sentó y nos dijo que dejásemos de mirarla y qu
e continuáramos jugando, en la siguiente tirada volvió a perder Celia, tuvo que quitarse el top dejando a la vista sus pechos, pues tenÃa puesto un sujetador de pecho descubierto, estaba irresistible, me morÃa de ganas de follarme a mi novia, tirármela allà mismo delante de Natalia.
Continuamos jugando y perdió Natalia, optó por quitarse el chaleco, seguimos jugando y volvió a perder, se quitó su camisa, se quedó con su sujetador marrón, con un canalillo espectacular, la siguiente partida también la perdió ella, se levantó y muy lentamente fue desabrochándose el sujetador, cuando acabó lo tiró al suelo, entonces pudimos contemplar sus enormes pechos, eran redondos y con unos pezones grandes.
Natalia se cogió las tetas, cada una con una mano y se las juntó, riéndose me preguntó que si me gustaban, Celia interrumpió y le dijo a Natalia que parase de calentar al personal y que siguiéramos jugando, se notaba que el alcohol estaba en nuestros cuerpos, no era normal lo que pasaba, entonces Celia nos dijo que siguiéramos jugando, que de no hacerlo rápido iba a llenar la mesa de babas, asà que continuamos, perdió Celia, tuvo que quitarse el sujetador, dejando ver completamente sus pechos, espectaculares también, pero a diferencia de Natalia con los pezones pequeños.
En ese momento noté como se miraban los pechos la una a la otra con curiosidad, me hubiese gustado saber en que pensaban. En la nueva partida perdà yo, asà que me quité los pantalones y me quede en calzoncillos, con un bulto enorme que no podÃa disimular, las dos se quedaron mirándome la prominencia, riéndose al verlo. La siguiente en perder fue Natalia, se quitó la falda, dejándonos ver su tanga negro, me estaban poniendo muy excitado.
La siguiente partida nuevamente la perdió ella, se quitó el tanga, comprobando asà que tenÃa el coño rasurado, sin ningún pelo, era muy bonito. Después perdió Celia y se quitó lo que le quedaba, el tanga, dejando su rasurado coñito al aire, las dos estaban desnudas al completo, y yo aún mantenÃa los calzoncillos, parecÃa que la situación tan erótica no les importaba.
Celia perdió la siguiente partida, ganando Natalia, la cual dio un brinco de alegrÃa, no tenÃa más ropa que quitarse, asà que tras un momento de silencio, le dijo a Celia que tenÃa que acariciarse las tetas durante diez segundos, ella sonrió y lo hizo, primero tÃmidamente y luego con más decisión, agarrándoselas con fuerza y moviéndolas en todas las direcciones, estuvo un poco más del tiempo estipulado. La siguiente la perdà yo, asà que me quité los calzoncillos, dejando libre mi polla que estaba muy tiesa, mi miembro era el centro de atención de las dos chicas, estaba deseando que me la comieran.
Volvimos a jugar, ganó Celia y perdió Natalia, ella le dijo que se hiciera una paja durante treinta segundos, Natalia empezó a acariciarse sus rajita con sus deditos, no podÃa creer lo que estaba viendo, la novia de mi amigo acariciándose el clÃtoris, para después meterse un dedo en el coñito, y empezar lentamente a follarse, Celia terminó la cuenta, entonces Natalia se llevo los dedos a la boca para limpiarlos y saborear sus propio jugos.
Por fin gané yo, perdió Natalia, como la gente estaba muy desinhibida y haciendo barbaridades, le dije que se acercara a Celia y le diera un morreo de veinte segundos, Natalia se puso en posición de perrito, se aproximó a Celia y empezó a besarla suavemente, mientras contaba pude ver como jugaban sus lenguas, además de contemplar el culo impresionante de Natalia.
La siguiente la perdà yo y ganó Natalia, me miró y me dijo que le comiese el coño a mi novia durante un minuto, no me lo pensé dos veces, me arrodille delante de ella y le empecé a dar lenguetazos, chuparle el clÃtoris y a jugar con la lengua en el agujero de su vagina, sus suspiros pasaban a ser gemidos, Natalia no perdÃa detalle, acabado el minuto tocaba jugar otra vez, volvà a perder, pero esta vez ganó Celia, me dijo que le comiera las tetas a Natalia durante un minuto, asà lo hice, me acerqué a ella y le lamà los pechos, le mordà suavemente los pezones varias veces, mientras ella empezaba a suspirar fuerte de gusto.
La siguiente partida la gané yo, y ellas sacaron el mismo número, les dije que ten&ia
cute;a que mandarles algo a las dos, que ambas habÃan perdido, no les importó, les ordené que me chuparan la polla las dos a la vez hasta que me corriese, las dos protestaron porque eso era demasiado tiempo, pero les dije que no serÃa mucho porque estaba muy excitado, al final aceptaron, se acercaron a mÃ, estaba sentado en una silla, se arrodillaron delante mÃa una al lado de la otra y se miraron fijamente, la primera en lanzarse fue mi novia, me empezó a lamer el glande, después Natalia pasó su lengua por mis testÃculos, metiéndoselos lentamente en su boca, Celia se metió mi polla en la boca y empezó a bajar y a subir lentamente, luego fue el turno de Natalia, la cual hizo lo mismo unas cuantas de veces.
Me estaba muriendo de gusto, después Celia y Natalia pasaban sus lenguas por toda mi polla, cada una por un lado, acabando en la punta, donde podÃa contemplar como sus lenguas se unÃan por unos instantes, lo repitieron varias veces, para después irse alternando mi polla en sus bocas, ya con algo más de ritmo, finalmente comenzaron a metérsela lo más que podÃan, Celia logró metérsela entera en la boca, aunque le costó una arcada, después Natalia intentó emularla pero no pudo, cuando llevaba más de la mitad comenzó a dar arcadas, dio varias.
Celia continuó con mi polla, metiéndosela entera, Natalia al rato le dijo que se la dejase, lo iba a intentar de nuevo, poco a poco se la fue introduciendo, hasta que lo logró se la metió entera, tenÃa la boca abierta, no tardó en dar arcadas y sacarse mi polla, estaba a punto de correrme, no les dije nada, Celia me la chupó un poco más hasta que se la saqué de la boca y exploté, el primer chorro se lo llevo Natalia y el siguiente fue para Celia, les llené sus caritas de leche.
Cuando terminaron de limpiar mi polla de restos de semen, ellas empezaron a besarse, fue espontáneo, las dos chicas intercambiaban mi semen de una boca a otra, a la vez Natalia le acariciaba el culo a Celia y esta hacia lo propio con los pechos de la otra, la situación era muy morbosa, yo estaba muy cachondo aún, tras correrme mi polla todavÃa seguÃa erecta, asà que mientras ellas se besaban, me puse detrás de Celia y le metà mi polla hasta el fondo de su coñito sin recibir mucha dificultad, estaba muy húmeda, ella paro de besar a Natalia para dar un gemido de placer, seguidamente continuó besando a su amiga.
Minutos después, puse a Celia a cuatro patas, para poder follármela mejor, a continuación se la metà de nuevo y empecé a taladrar su vagina, Natalia se tumbó boca arriba delante de Celia, querÃa que le chupasen el coñito, mientras yo penetraba a mi novia, Natalia le dijo a Celia que le chupara un poquito su coñito, Celia no se lo pensó y asà lo hizo.
Ahà estábamos los tres, mi novia comiéndole el coño a su amiga mientras yo me la follaba, en la misma posición permanecimos durante bastante tiempo, hasta que le saqué la polla del coño a Celia, entonces me tumbé en el suelo, le dije a Natalia que se pusiera encima de mi polla y a Celia que sentara su coño en mi cara mirando hacia Natalia, ellas lo hicieron, nuestra amiga se metió mi polla en su coño, mientras yo le chupaba el coño a mi novia, a la vez ellas se besaban y se tocaban por todas partes.
Natalia subÃa y bajaba, mi polla iba entrando y saliendo de su vagina, los tres gemÃamos de placer, Celia se puso de rodillas, aun con su coñito en mi boca, y le empezó a acariciar el culo a Natalia, se lubricaba los dedos y los pasaba por el ano de su amiga, estaba lubricándolo, estuvo un rato asÃ, hasta que pasó a meterle un dedito en su culito, Natalia paró un momento, pero tras meterle y sacarle parte del dedo varias veces, Natalia continuó con el ritmo, estaba siendo follada por mi polla por su coñito y por el dedo de mi novia por su culito.
Al rato, mientras estaba lamiéndole el coñito a Celia, esta le dijo a su amiga que se la metiese por el culo, inmediatamente Natalia sacó mi polla de su coño, levantó su culo, se escupió en la mano, mojó mi polla y puso mi miembro en la entrada de su culito, se la iba a meter por el culo, seguidamente se empezó a meter la polla por el culo, primero entró el glande y luego fue bajando poco a poco, me encantaba, era delicioso el notar como mi verga entraba en su agujerito tan apretado, pero aun asà no virgen.
Pront
o comenzó a follarse su culito, bajaba y subÃa su culito, gritaba de placer alocadamente, mi novia la besaba para intentar que aquello no fuera tan ruidoso, le encantaba recibir por el culito, estaba en la gloria, yo notaba como poco a poco su culo se iba abriendo, me encantaba abrirle el culo, ella disfrutaba cada vez más, adoraba tener su culito roto, yo le dije a Natalia que lo estaba haciendo muy bien, que era una buena perrita, que me gustaba partirle el culo.
Al rato y tras gozar un buen rato en esta posición, les dije que hicieran un sesenta y nueve, asà lo hicieron, mi novia se puso debajo y Natalia arriba, estaban chupándose sus coñitos, yo al lado de pie las observaba, entonces le dije a Natalia que tenÃa el culo muy abierto, que parecÃa una putita, ella no dijo nada y siguió con su tarea.
Mientras ellas se chupaban sus coñitos, levanté las piernas de Carla, la cual estaba debajo, y le puse la punta de mi polla en su ano, estaba muy mojado debido a la saliva de comerle el coñito Natalia, le metà el glande muy lentamente, para poco a poco irle metiendo más, ella gritaba de dolor y de placer, a mi novia le encantaba que le dieran por el culo, cuando ya tenÃa toda mi polla hundida, esperé unos instantes para que se acostumbrara y empecé a penetrarla, mientras Natalia le chupaba el clÃtoris, estuvimos haciendo lo mismo unos minutos, después de vez en cuando sacaba mi polla para que Natalia me la chupara y volver luego a encular a mi novia, la cual gemÃa disparatadamente, a Natalia le gustaba lo que hacÃamos, se empleaba a fondo en chupar mi polla cuando podÃa.
No aguante más, saqué mi polla, se la metà en la boca a Natalia y me corrà allÃ, aunque algunos restos cayeron sobre el coño y el culo de Celia, tras esto me tumbé en el sofá y las dos chicas continuaron con su sesenta y nueve, hasta que poco después las dos empezaron a gemir y a moverse desenfrenadamente, para finalmente correrse ambas de placer, cuando terminaron, mutuamente se limpiaron sus coñitos, para después Celia apoyar su cabeza en mi cadera, y Natalia hacer lo mismo en la de mi novia, quedamos los tres tumbados en el sofá desnudos, poco después nos dormimos.
Al rato se despertó Manolo y cuando salió a donde nosotros estábamos dio un grito preguntándonos que hacÃamos desnudos, nos despertamos los tres a la vez, no sabÃamos que decir, pasados unos segundos Natalia le dijo a su novio que estuvieron jugando a las prendas y que cuando terminamos pues nos quedamos dormidos en el sofá, Manolo se fue para el cuarto de nuevo, Natalia detrás de él, mi novia y yo nos vestimos y nos quedamos en el sofá de nuevo dormidos. Pasadas unas horas, Natalia nos despertó, nos dijo que ya se le habÃa pasado el cabreo a su novio, que al final lo convenció de que solo fue un juego, el tÃpico de las prendas, que dentro del cuarto habÃan echado un polvo y que él se quedó dormido.
Por la mañana cuando nos despertamos mi novia y yo nos fuimos hacia el baño para asearnos e irnos a nuestras casas, cuando pasamos por el cuarto pudimos oÃr a Natalia y Manolo follando, él le decÃa que era una puta, que la iba a tratar como lo que era, que no se quejase por tener su polla en el culo, que eso le gustaba a las putitas como ella, Natalia le pedÃa que no fuera tan brusco, él le contestaba que se dejase de tonterÃas, que él hacia lo que le daba la gana, que le iba a destrozar el culo para que se acordase de esa noche, por desnudarse delante nuestra, nosotros nos aseamos y nos fuimos a nuestras casas.
Por la tarde fui a recoger a mi novia para tomar un café, ella entonces me contó que Natalia la habÃa llamado, que le habÃa contado que ya habÃan echo las paces, y que por ahora a Manolo se le pasó el cabreo, Celia le dijo que cuando nos Ãbamos los oÃmos dentro del cuarto, Natalia le contó que su novio le habÃa destrozado el culo, que le dolÃa mucho, que habÃa tenido que pagar un precio muy alto para hacer las paces, que aún tenÃa el ano enrojecido, que el agujero del culo lo tenÃa abierto, que no se podÃa sentar, que Manolo habÃa sido muy brusco.
Autor: Fary pabloeresmas (arroba) hotmail.com
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