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El video de mi esposa

14 de mayo de 2011

Hace unos días recibí de mis compañeros de un grupo sado, que hemos denominado Dominican-sado. Al ver este video quede pasmado, atónito, asombrado, deleitado y fascinado. La verdad que luego de verlo tengo la necesidad de compartirlo mediante este relato con otros grupos sados. Voy a hacerles una versión escrita de lo visto en ese video. Primero debo contarles que el grupo que formamos Dominican – Sado (DS) une a un grupo pequeños de amigos que compartimos este gusto por sodomizar y esclavizar a un (a) esclava para llevarla a placeres que normalmente entendemos irrealizables por tabúes o simplemente costumbre en las acciones sexuales.

Mi esposa con la cual llevo una relación de más de 15 años sabe de mis gustos pero ella no comparte esta forma de sexualidad por encontrarla muy fuera de sus límites de tolerancia. En una de las reuniones de DS, platique sobre esta situación y de lo que me gustaría compartir con ella todo esto, pero que ella no aceptaba. Entre tragos los muchachos me propusieron invitar a mi esposa a una finca de la montaña y que yo dijera que se fuera con ellos que iría mas tarde. La idea de ellos era que yo no participara para que ella no tuviera el apoyo mío para negarse a ser una esclava. Me pareció interesante y procedimos a coordinar para el próximo fin de semana. Llego el viernes y procedimos a salir para Constanza un pueblo a 2 horas de la capital. Juan, Domingo y Luis llegaron a casa a buscarnos y ella los recibió. Les dijo que estaba en el trabajo y que esperaran a que yo llegara.

Juan me llamó a preguntarme por donde iba y cuanto me tardaría. Como habíamos acordado les dije que teníamos mucho trabajo y estaba en un pueblo que al regresar me quedaba de ruta. Juan le paso el cel a mi esposa y le explique que se fuera con ellos y que yo iría de camino y nos juntábamos allá. De aquí en adelante hasta el lunes no supe mas de ellos cuando me trajeron el video que quiero contarles.

Ellos llegaron a la casa de veraneo de la montaña, medios bebidos como podía notarse en como hablaban a la cámara sobre todo mi esposa. Entraron a la casa y de inmediato todo cambio, Juan y Luis la agarraron, y ella pregunto: que pasa ¡suéltenme!

Mientras Domingo filmaba, Luis agarraba las manos de mi esposa y Juan le puso unas esposas de metal en sus muñecas y otra en los tobillos. Estaba atada, con una cara de pánico, pues ella sabía que ellos compartían conmigo el gusto de sadomizar. Juan le dijo: este fin de semana eres nuestra esclava y harás todo lo que queramos. Si tu esposo es tan flojo que no puede dominarte nosotros si vamos a enseñarte perra puta. Tu crees que no lo sabemos, ¿acaso andar con 3 hombres con esa micro minifalda y esa blusa sin sostenes que se te marcan los pezones no te delata lo puta que eres?

Mi esposa solo sollozó y les pidió que por favor la dejaran ir que ella no le gustaba eso y que no iba a participar. Parada frente a la cámara, con sus manos en la espalda, dijo: les exijo que me suelten bárbaros.

Luis le respondió: para pedir favores tienes que estar de rodillas y no se te ocurra mirarnos a los ojos.

Ella no reacciono, lloro y bajo la cabeza. Luis la halo hacia una mesa que había en medio de la habitación. Ella tropezaba por tener los pies esposados y el la halaba con mas fuerza. Ella cayó en el piso y se oyeron sus sollozos. La ayudo a levantarse halándola de sus brazos y la llevo a la mesa.

Le ordeno acostarse boca arriba sobre la mesa, lo que ella hizo, el halo desato las esposas de sus muñecas y halo sus brazos hacia atrás atándolos con la esposa y una soga a las patas de la mesa. Así mismo Juan ato sus piernas a las otras 2 patas de la mesa. Atada con sus brazos y piernas abiertos la siguieron filmando. Podían verse sus piernas grandes y torneadas, completamente ya que su minifalda a penas cubría parte de su panty, su terso abdomen quedaba también descubierto terminando en sus bellas montañas con sus pezones erectos. Estaba totalmente indefensa. De su rostro corrían lágrimas y ella se mantenía inmóvil.

Luis le dice a Juan: la verdad que esta perra es una mujer preciosa, vamos a domársela a su maridito.

Luis tomo unas tijeras y agarro la parte de debajo de su suéter y comenzó a cortarlo descubriendo todo su torso quedando totalmente visibles sus dos senos. Domingo enfoco con detenimiento esos senos, sus pezones de diversos ángulos como haciendo una película pornográfica. Juan no se resistió a tocar sus senos, los apretó de manera que ella chillo, luego hizo lo mismo con sus pezones ejerciendo fuerza que causaron gritos en Teresa. Ella se sacudía tratando de zafarse de sus ataduras pero le era imposible. Mientras mas chillaba mas la apretaban. Así pasaron un buen rato cada unos ellos masajeando y besando sus senos. Sus mordiscos producían gritos fuertes de Teresa.

Luego Juan tomo la tijera y comenzó a cortar su minifalda quedando solo con una tanga blanca. Se veía su monte espectacular como un promontorio entre sus dos huesos laterales. Le corría algo de sudor desde su vientre. Por la forma de amarre con las esposas se veía su protuberancia que asomaba con cada respiración. Ella se veía tensa por que sabía lo que vendría.

Luis la soltó de su atadura a las patas de la mesa dejando sus piernas atadas solo a las esposas. La pusieron boca abajo aflojando la atadura de sus manos para que sus pies pudieran llegar al piso. Así quedo acostada boca abajo con sus senos aplastados y pegados a la mesa y sus piernas en el piso. Sus 2 piernas abiertas de par en par y sus tobillos atados a cada pata de la mesa. Sus nalgas se veían exuberantes con esa tanga atravesando su ralla dividiéndolas en dos al igual que el inicio de sus labios mayores.

Pusieron la cámara de frente a este espectáculo y comenzaron a darles nalgadas. Los dedos de ellos quedaron impresos en sus nalgas de color rojo intenso como si toda la sangre se acumulara en cada uno. Luego de un buen rato de darle la dejaron sola. La cámara la filmaba desde atrás y esa vista era un espectáculo maravilloso.

Un tiempo después Ella, de seguro acalambrada y adolorida seguramente, comenzó a llamarlos: Paco por favor ven, Luis no me hagas esto… Dominguito por favor vengan… que tengo que ir al baño.

Pero ellos no respondían, ella siguió suplicándoles y les pedía que la llevaran al baño. Pero no hubo repuesta. Ellos escuchaban todo pero la dejaban así como estaba. Y cuando ella se venció y no pudo mas, dejo salir su fluido y se pudo ver como se mojaba su panty y derramo sus chorros por sus piernas. Aquí ella empezó a entender que estaba totalmente sometida, que el sado es mas que sufrir de simple dolor, que conlleva una entrega mas haya que sus sentimientos, necesidades y deseos.

Entraron los 3, y Paco dijo: Teresa hasta ahora te hemos enseñado que tienes que someterte a nuestros deseos ¿tu estas de acuerdo?

Teresa: respondió con voz suave casi imperceptible… si

Paco respondió: muy bien. Quiero que sepas que si te sometiéramos nosotros sentirías que somos tu amigos y que te hemos obligado pero el sado va mas allá.

La cara de Teresa cambio de repente no sabia que significaba esto.

Paco dijo: vas a ser sometida y ni nosotros sabemos por que situación pasaras. Tengo aquí dos personas desconocidas que a través de Internet han pagado un buen dinero por pasar la noche contigo. Con le acuerdo que podrán hacerte lo que les plazca. Ahora serás una prostituta para ellos. Parte del compromiso es seguir firmándote para entregarle este video a tu esposo que no sabe nada de esto.

Teresa empezo a llorar y a suplicar que no hicieran esto. Que ella nunca había tenido una relacion fuera del matrimonio y mucho menos ser sometida por extraños.

Paco dijo: déjenlos entrar y salgamos nosotros.

Entraron los 2 tipos con bolsos en la mano. De inmediato uno de ellos se coloco detrás de Teresa agarro su panty que estaba mojado todavía y lo coloco en el lado de su nalga. Introdujo su dedo mayor por su ano introduciéndolo con fuerza para causar dolor. Teresa trato de evadirlo pero estaba muy bien atada. El tipo le entraba y sacaba ese dedo con rapidez y yo diría que con violencia, ella lloraba. El otro la mando a callarse, pero Teresa no podía.

En su posición como estaba acostada boca abajo en la mesa con los pies en el suelo no podía moverse. El hombre saco algo como una bola con cintas de amarar y volteo la cabeza de Teresa e introdujo esta bola dentro de su boca y la ato a la parte trasera de su cabeza. Ya Teresa no podía emitir sonidos.

La otra persona seguía su mete y saca del dedo. Cuando lo enfocan se ve que había ido introduciendo mas dedos. Se ve como introducía por el ano de Teresa sus cuatro dedos, mientras Teresa desesperada volteaba la cabeza de un lado a otro que era lo único que sus ataduras permitían.

El otro saco una vela y la encendió, cuando la misma comenzó a derretirse comenzó a esparcirla por toda la espalda de Teresa. Con las primeras gotas Teresa hizo un gran esfuerzo tratando de zafarse de la mesa pero todo fue en vano.

La Persona que estaba detrás ya forzaba por introducir sus 5 dedos, se veía la presión que hacia el ano. Y de repente paso, su mano se introdujo por el ano de Teresa llegando a sus intestinos. No paro, la sacaba y volvía y la introducía. Salía con sangre de los vasos capilares que había roto al producirse la introducción. Dijo la persona: ya le rompi el culo, ya esta lista.

El otro había llenado de cera la espalda de Teresa que en estos momentos estaba totalmente roja. Dijo: bien hagámoslo que quede para el resto de su vida marcada con nuestras iniciales, que esta puta sepa y todo el que este con ella que nosotros somos sus amos.

Saco de la bolsa algo parecido a un atizador de ganado pero más pequeño. Lo mostraron a la cámara. La persona fue a la estufa a calentarlo. Mientras la segunda persona seguía disfrutando su introducción y sacado de mano del culo de Teresa.

Llego el otro con el atizador al rojo vivo y se lo mostró a Teresa. Sus lagrimas corrían por su cara, estaba llena de sudores y sabia lo que iba a pasar. El se coloco el la parte de atrás y enfilo en medio de su nalga derecha. Sin pensarlo y con toda precisión le pego el atizador saliendo humo de la piel quemada. Teresa se retorcía del dolor y se desmayo. En tocaron la cámara en su nalga y se leyó las siguientes siglas AD Y DR. Esta marca de posesión quedará para toda la vida de Teresa.

Colocaron un banco como para sentarse y le colocaron un tubo metálico o algo así en su centro. Debía medir alrededor de 30 cms por unos 4 centímetros de ancho. Aprovechando su desmayo, la desataron y la colocaron atada desde el techo con una soga que colgaron de una viga. Ambos orinaron en una cubeta y luego la echaron encima de ella que están colgada de las manos. De esta manera reacciono y despertó.

Su posición era parada con las piernas abiertas y sus pies sobre dos piezas que le permitían estar a la altura de la pieza metálica que estaba armada en el banco tocando sus labios superiores. Teresa se veía agotada, sus piernas temblaban por que ella se sostenía en ellas para que no le dolieran tanto las ataduras de sus manos. Ellos aflojaron un poco la cuerda de sus manos y Teresa bajo un poco, todo su equilibrio quedo en sus piernas. Seguía con sus brazos atados pero sin que ellos la sostuvieran.

Uno de ellos abrió sus labios de su vulva y coloco la pieza metálica alineada a su hueco. Le tomaron una de sus piernas la levantaron y sacaron uno de los calzos que la sostenían el otro hizo lo mismo del otro lado y Teresa comenzó a sentir como esa pieza de metal comenzada a penetrar sus entrañas. Ella no podía gritar por lo que tenia en su boca, pero la expresión de su rostro decía que sentía que la estaba partiendo en 2. Le temblaban las piernas pero se sostenía tratando de que ese metal no se introdujera más dentro de ella.

Ellos prendieron cigarros (puros) y comenzaron a realizar quemaduras en sus senos, ambos con cara de satisfacción iban pegando la punta de los cigarros en diferentes partes de los senos de Teresa. Ella casi ni se movía estaba extenuada mientras ellos seguían. Al final el primero apago el cigarro en su pezón, lo que ocasiono que teresa se retorciera de dolor y perdiera el equilibrio dejando que la barra de metal se introdujera casi totalmente. El Otro hizo lo mismo apagando su cigarro en el cuello de Teresa.

Ella inmóvil fija a la barra que tenia dentro de su vagina esperaba que sería lo que le vendría. Ellos excitados por haber realizado lo que le plazca con Teresa le quitaron la bola de su boca, advirtiéndole que no podía emitir ningún sonido. Luego sacaron sus miembros para que Teresa se los chupara.

Ella sin poder moverse ni un milímetro, accedió y ellos introdujeron sus penes cuantas veces lo desearon. En ocasiones agarraban su cabeza para hacerla ahogar con sus penes. El primero ya listo para venirse le dijo al otro ayúdame que quiero hacer lo que tu sabes. El otro agarro la cara de Teresa y con sus dedos agarro sus parpados para que no pudiera cerrarlos. Así el primero tuvo una eyaculación enorme dentro de los ojos de Teresa, dejándola con la vista totalmente nublada y desesperada con toda esa leche en sus ojos. El otro agarro la cabeza de Teresa y comenzó a entrar y sacar su pene como si fuera haciendo sexo hasta que soltó su eyaculación en la garganta de Teresa,

Le preguntaron a Teresa: ¿Quiénes son tus amos?

Ella respondió: ustedes……

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1 comentario »

  1. mauricio25 dice:

    <Muy fuerte, aunque esperaré la segunda parte para saber cuál fue su reacción.

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