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Emputeciendo a mi suegra

16 de julio de 2010

Con mi novia estamos pisando los 4 años como pareja. Lo que os contare a continuación, sucedió cuando teníamos poco mas de dos años saliendo.
En ese entonces mi novia tenia 19 años y yo 20. Ella es una morocha de pelo largo, muy largo dueña de unos hermosos ojos claros, unos labios bien marcados y delineados y un cuerpo, sin exagerar, maravilloso.
Sus piernas son largas y se van ensanchando de manera perfecta hasta culminar en una hermosa cola, redonda, parada y dura.
Su cintura tiene la talla justa para esa cola y sus senos tienen el tamaño ideal, ni son chicos, ni gigantes, son bastantes grandes y redondos, con los pezones bien rosados.
Al leer esto mucho de ustedes podrian estar pensando que es la mujer perfecta, sus atributos son perfectos para muchos y vale aclarar que su personalidad tambien es envidiable, una de las mejores personas que conozco. ¿Donde esta el problema entonces?
El problema es su mama.
La señora rondaba los 40. Alta, delgada, pelo corto teñido de un tono rubio. Su cara era muy linda pero a priori no diferenciaba del resto de muchas mujeres, en cambio una vez que la tratabas podias notar los hermosos gestos que esta mujer hacia, gestos dejenme decirles de zorra.
Sus tetas eran mas grandes que las de mi novia al igual que su cola ya que su cintura tambien era un poco mas ancha.
Siempre vestia de manera provocativa a mi entender pero parecia de lo mas normal ese tipo de vestimenta para ella, sus hijas y su esposo.
Mi novia, la cual llamare Natalia y su madre la cual llamare Fernanda, vivian en una gran casa, junto a Jorge (padre de Natalia y esposo de Fernanda), Silvana y Andres (hermana mayor de Natalia y cuñado respectivamente).
La casa contaba con dos pisos, en el de abajo vivian Natalia junto a su mama y papa y el piso de arriba habia quedado para Silvana con su marido que recien se casaban y dicidieron vivir ahí para ahorrar plata y asi poder comprar una casa propia.
Un calido sabado de un verano estaba en la casa de mi novia junto a su familia disfrutando de la pileta que tienen en el patio trasero.
En realidad dentro de la pileta estaba Natalia, Fernanda y yo.
Jorge se ubicaba a un lado de esta sentado en una silla de aspecto caro leyendo una revista deportiva y bebiendo un whisky.
Silvana y Andres casi nunca estaban en la casa y ese momento no era la excepción.
Todo concurria sin sobresaltos hasta que Fernanda salio de la pileta para tomar sol.
Mientras subia la escalera no pude evitar, si buen estaba mi novia delante, mirarle el hermoso culo que tiene. Este momento ocurrio en camara lenta para mi, vi esos cachetes moviendose y al instante senti ganas de ser el dueño de ese cuerpo.
Fernanda se acosto en una silla/cama a tomar sol y se quedo ahí un buen rato mientras Natalia y yo continuabamos en la pileta.
Al salir de la misma Jorge y Fernanda ya habian entrado y para ese momento daban las 8 de la noche.
Salimos y mientras nos secabamos no pude evitar recordad a mi suegra subiendo por esa escalera y comence a tener una ereccion.
Al tener el short de baño mojado mi novia enseguida se dio cuenta y me dijo: – ¿Qué pasa? ¿ Te provoco? (mientras decia esto se tocaba los senos.)
Rapidamente y sin dudarlo conteste: – Claro que me encanta lo que veo, tenerte asi y no poder hacerte nada por culpa de tus padres me pone mal-.
Natalia se acerco a mi y metio su mano en mi short, tomo mi verga y subiendo y bajando mi prepucio dijo: – Quedate a dormir mi amor y te prometo que esta noche haremos de todo.
No me tomo mucho tiempo la decisión de quedarme a dormir.
Cenamos y luego de un poco de sobre mesa nos fuimos a dormir.
Natalia y yo si bien dormiamos en el mismo cuarto, el padre nos exegia a dormir en camas separadas, eso obviamente no era impedimento para que ella venga a mi cama y tuvieramos todo el sexo que quisieramos y claro esta eso fue lo que ocurrio.
3 y media de la mañana terminamos de cojer y poco a poco Natalia se quedo dormida.
Los minutos pasaban y yo no podia quedarme dormido.
Decidi levantarme e ir a la cocina por un poco de agua, quizás caminar un poco y un bazo de agua despejaran mi mente y pudiera dormir.
Para ir a la cocina tuve que pasar por el cuarto de mis suegros el cual tenia la puerta abierta, casi sin querer mire para adentro y pude notar como mi suegro dormia profundamente y roncaba pero a su lado no estaba mi suegra.
Pense que a lo mejor habia ido a la cocina tambien o quizas al baño.
Al llegar a la cocina me servi el agua y mientras la tomaba senti la puerta del baño, que quedaba proximo a la cocina, abrirse.
Del baño salio Fernanda, llevaba puesto un camisón corto, muy por ensima de sus rodillas, sus grandes senos parecian querer salirse de este y si mirabas atentamente se podia notar una tanguita blanca debajo de este. Verla vestida asi enseguida me puso a mil.
Ella se acerco a mi y dijo:
- ¿Tenias sed?
- No – conteste- no podia dormir y pense que lo mejor era venir por un vaso de agua.
- Yo pense lo mismo, pero decide hacer una primera parada en el baño- dijo sonriendo.
- Te sirvo agua?
- Por favor.
Notaba algo extraño en Fernanda, no estaba igual que siempre, la notaba como safada por asi decirlo.
Tomo un poco de agua, respiro profundamente y luego dijo:
- No creas que no se que estuviste haciendo con mi hija hasta hace rato.
- Nnno sse que decir- Me puse nervioso al instante.
- No te preocupes no es nada del otro mundo, es mas, me alegro que lo hagan, su relacion va a ir mejor asi, si no lo hicieran estarian mal como Jorge y yo.
Al principio pense que se le escapo lo de Jorge pero mas adelante me di cuenta que lo habia dicho a proposito.
- Como Jorge y vos?- dije
- Asi es, nosotros hace mucho que no lo hacemos, sospecho que el tiene aventuras con otras.
- Ehh esteemm me dejas helado.. – no sabia que decir.
- No te preocupes, en cambio se ve que vos si sabes tratar a una mujer, a juzgar por los gemidos de mi hija.
Se dio media vuelta y se fue.
Desde este momento por mi cabeza no pasaba otra cosa que tirarme a mi suegra, tal asi era mi deseo que no solo queria tirarmela, queria que ella sea mia y que este para mi siempre que lo quisiera, queria hacerla mi sumisa, mi puta.
Mi suegra me habia demostrado que era una zorra y estaba seguro de que me deseaba.
Los siguientes dias frecuente la casa de mi novia mucho mas seguido que antes, prácticamente estaba todo el tiempo ahí.
Mi suegra que no era estupida, lo noto y su provocador forma de vestir se torno aun mas provocadora.
Vestia calzas muy ajustadas y camisetas de licra pegadas al cuerpo. Ambas cosas marcaban su figura al maximo y me hacian desearlas aun mas.
Ella aprovechaba los lugares mas estrechos de la casa para refregar su gran culo contra mi polla, haciendose la desentendida.
La situación no daba para mas, ella queria que yo la follara y yo no iba a esperar mas tiempo, estaba esperando la oportunidad para hacerlo. Oportunidad que finalmente llego.
Una tarde con mi novia decidimos ir al cine, entonces antes de irnos ella dijo que se bañaria.
Ni bien cerro la puerta mire a mi suegra que estaba sentada en una silla en la cocina.
Yo sabia que Natalia demoraria mucho duchandose como habitualmente lo hacia.
Me acerque a mi suegra y sin pensarlo mas dije:
- No te voy a hacer esperar mas Fernanda.
Mi suegra me miraba con cara de zorra y yo al terminar de decir esto, desabroche mi pantalón, lo baje junto con mi boxer y tomando mi verga le dije: – Cometela.
Fernanda sin decir nada, pero mirandome muy deseosa la tomo con sus suaves manos, enseguida me estremeci, comenzo a masturbarme despacio y cuando mi pija ya se encontraba en su esplendor se la metio muy despacito entera en la boca.
Mi suegra me la estaba mamando, no lo podia creer.
Comenzo a chuparla muy suavemente, despacio, como con mucho amor, cada tanto pasaba su lengua por la punta y la movia.
De un segundo a otro recorde mi deseo de hacerla mia asi que casi con violencia, la tome de la cabeza, la separe de mi polla. Hice que se parara, la di vuelta y le apoye la cabeza contra la mesa.
Baje su calsa fuertente, ella gemia de la exitacion, le di una nalgada que le dejo la marca de mi mano en su nalga.
De un solo empujon le meti mi pija hasta al fonde de su conchita, ella solto un gemido y quiso levantar la cabeza.
En seguida le apoye la cabeza en la mesa nuevamente, de forma violenta y le dije hace silencio putita que tu hija puede escuchar.
Comence el mete y saca cada vez mas violentamente, muy fuerte.
Fernanda queria gemir pero se notaba como se aguantaba las ganas.
Cuando escuche la ducha del baño cerrarce le dije:
- Arrodillate putita que tu hija ya sale
Ella lo hizo y le meti la pija en la boca, la tome de la cabeza y comence el mete y saca muy violentamente, me estaba cojiendo con gran violencia su boca, no paso mas de medio minuto hasta que me corri dentro de su boca, hice que la cerrara sin dejar caer una gota de semen y le ordene que se lo tragara, asi lo hizo ella, le di mi pija nuevamente diciendo:
- Limpiamela puta, ahora sos eso, sos mi puta entendido?
- Si entendido
- Vas a dirigirte a mi como señor entendiste?
- Si señor
- Vas a estar dispuesta para mi en todo lo que yo quiera, me vas hacer caso en todo sin quejas
- Si mi señor
- Ahora vestite y andate puta que ya sale tu hija.
Ella se levanto, subio su calsa y con carra de zorra emputecida se fue.
Continuara…

Por favor dejenme comentarios, es mi primer relato, haganme saber de que manera puedo mejorar y si les ha gustado.

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Emputeciendo a mi suegra, 7.2 out of 10 based on 44 ratings
  
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1 comentario »

  1. emipe dice:

    No esta mal tu relato, pero el trato a tu suegra tiene que ser unas veces de amo y otras de caballero, por que es lo que necesita. Asi la tendras asi para ti siempre

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