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EN EL RANCHO DE LA FAMILIA

23 de abril de 2006

Hey gente soy Criss de nueva cuenta… debo aclarar que esto pasó a los 18, exactamente a un mes de haber perdido mi virginidad, sí, todavía salía con Chase, de hecho por su cumpleaños habíamos ido al rancho de su familia a pasar un fin de semana junto con algunos amigos en común, llegamos al rededor de las 9 de la mañana del viernes, después de establecernos en las habitaciones y cambiarnos decidimos pasar gran parte del día en la alberca, ¡¡puff!! Pronto el día se nubló y la “fiesta” tuvo que trasladarse hacia la sala… El ambiente se hizo muuy aburrido así que Chase y yo decidimos montar un rato y dar la vuelta por los alrededores de la propiedad. De verdad que la estábamos pasando muy bien, pero las primeras gotas de lluvia nos hicieron regresar a las caballerizas, ahí estuvimos platicando de muchas cosas mientras la semejante tormenta que estaba cayendo se detenía…

Definitivamente a oscuras, yo corrí asustada a sus brazos, fue mi primera reacción, odiaba las tormentas tan fuertes como la que estaba cayendo esa tarde, él me abrazó muy fuerte y que rico fue sentirme nuevamente en sus brazos. Levanté la mirada, sus ojos brillaban, yo me hice a un lado entrando a cubículo vacío, sentándome sobre la paja, estaba muy calientita y yo me moría de frío, él me siguió, cerró las puertas y se sentó a mi lado mirándome.

-te veías hermosa con ese bikini blanco en la mañana- susurró él tiernamente. -gracias- dije cubriéndome con una manta que estaba ahí, me estaba muriendo de frío y él también.

Él deslizó sus manos hacía las mías apretándolas con fuerzas. Hubo un silencio entre los dos, -Charlie… lo que más deseo en estos momentos en sentirme tuya una vez más – susurré tan segura de lo que sentía, él quedó sin palabras que decir ante mi confesión, con mucho miedo caminé de rodillas hasta él, me senté a su lado y abrí la manta para cubrirnos ambos con ella, él recorrió sus manos por mi cintura, yo recosté mi cabeza sobre su hombro. -Criss… ¿estás segura? – preguntó él nervioso.

Me acerqué a sus labios besándolo suavemente, esa era la respuesta perfecta. Él sonrió y rápidamente accedió ante mi petición, besando suavemente mi cuello, era tan fuerte que me levantó con mucha facilidad, haciéndome sentar sobre él, mis piernas hizo que rodearan su cintura, nos mirábamos a los ojos y él sonrió. Se incorporó una vez más, enredó sus manos en mi cabello agarrando mi cabeza con fuerza, presionó mis labios con los suyos, convirtiendo ese suave beso en un beso apasionado, empezó a besarme por el cuello, sus manos se movía suavemente por mis muslos, subiendo lentamente por la piel bajo mi blusa, no traía sostén, maravillosa sorpresa para él, encontrase con mi pecho desnudo y mis pezones duros, agarró mi blusa, me la quitó rápidamente y la lanzó a un lado, dejé caer la manta, él hizo que me inclinara un poco hacía atrás para inclinarse sobre mi pecho, lamiendo suavemente mi pezón, su saliva caliente quemaba la delicada piel de mis pechos, empecé a gemir de puro placer, que se desaparecían entre la fuerte lluvia, estaba tan relajada, no tenía miedo de que doliera como la primera vez. Se inclinó más hasta que mi espalda estuviera sobre el pasto, se tumbó sobre mí, yo apoyé mis manos en su espalda, él seguía mamándome el pecho y sus manos bajaron hasta el cinturón de mi pantalón, desabrochando el botón, metió su mano dentro de él hasta la parte más sensible de mi cuerpo, frotó sus dedos sobre mi, mientras sus labios fueron a encontrase nuevamente con los míos.

Él respiraba agitado, preso de una gran excitación y empezaba a mecerse presionando su miembro contra mi centro, tenía ganas y tomé la iniciativa soltando el cinturón de su pantalón, ya estaba bajando por mi pecho, besándolo suavemente y seguía bajando

por mi vientre, bajó mi pantalón y mi pantie justo hasta donde empezaba mi ingle y empezó a morder suavemente esa área, yo no hacía más que disfrutar de las maravillosas sensaciones que él me hacía sentir, se arrodilló para despojarme por completo y de una sola vez el pantalón capri y mi pantie y ya estaba desnuda frente a él, todo estaba en penumbras solo podía ver su silueta, él agarró mis piernas abriéndolas, deslizando sus manos por la parte interna de mis muslos hasta mi centro, acariciándome, me retorcí e incliné mi cuerpo bruscamente, agarré la paja que había alrededor, solté gran gemido -tranquila Crissy- susurró él, besando mi muslo, mientras seguía frotando sus dedos en mi, pero como podía estar tranquila sí me estaba matando de placer, hasta el olor muy peculiar del lugar había desaparecido para mi. Sus labios iban bajando por mis muslos, y sus dedos seguían frotándome -que estas haciendo- me senté exaltada al sentir su lengua sobre mi clítoris, intenté cerrar mis piernas, pero su cabeza estaba en medio de ellas, lamiéndome toda. -me da vergüenza- gemí.

Él sonrió, levantó su cabeza. -déjate de llevar Crissy, no sientas vergüenza de tu cuerpo- Me besó tiernamente en los labios volviendo a sumergirse entre mis piernas y del placer que sentí no pude mantenerme mucho tiempo sentada, me tumbé nuevamente sobre la paja y hierba seca -¡Oh! Dios, Chase, Mmm, ¿qué haces?, Ooh- gemía, agarrándome de su cabello, sudaba en exceso, tenía mucho calor a pesar del frío que hacía, él movía muy rápido su lengua sobre mí, me sentía estallar, sin aliento, me estaba matando; solté su cabello dejando caer mis manos a los lados, exhausta y él aún no había entrado en mi.

Se detuvo para quitarse rápidamente él pantalón y su bóxer, estaba desnudo y muy excitado, se acostó suavemente sobre mí, entrando con un poco de dificultad en mí, él hizo todo lo posible por no hacerlo doloroso, y le fue mucho más fácil que la primera vez, sentí algo de molestia y un dolor mínimo, pero me supuse que era normal, me imaginé que con el tiempo esa molestia desaparecería. Gemí suavemente casi sin energías, amarrándome a su cuello y él se mecía muy despacio, yo estaba al borde de alcanzar el clímax y llegué mucho antes que él, que me hiciera sexo oral me llevó a la cima y él lo culminó penetrándome suavemente, estallé, me vine, gritando de placer, ahogados en la fuerte lluvia y él siguió estimulándome y acariciando mis puntos erógenos, besando mis labios sensualmente, meciéndose, yo no aguanté mucho, me vine enseguida entró en mi y él apenas estaba empezando. Giró, quedando yo sobre él para no tener que soportar su peso, estaba realmente cansada, el trajín de todo el día, la competencia y ahora esto. Él puso sus manos sobre mis caderas, haciendo que me meciera sobre él, hasta que presa de la excitación que estaba volviendo a sentir empecé hacerlo yo sola, meciéndome sobre él, que presionaba mis senos entre sus manos y gemía escandalosamente, él hizo que apoyara mis manos sobre su pecho, dándome instrucciones para poder controlar más fácilmente la profundidad de su penetración que hasta ese momento estaba todo dentro de mi.

Se sentó abrazándome, alborotando mis cabellos, para luego comerse mis labios muy despacio, casi no nos movíamos, apoyé mi cabeza sobre su hombro, en esa posición él estaba todo dentro de mi y yo no paraba de gemir, él sostenía mi cuerpo por la espalda, dándome apoyo cuando me retorcía de placer y me inclinaba hacía atrás y él aprovechaba para disfrutar de mis senos. -ven aquí- gimió él, girando nuevamente sobre mi, apoyando mis piernas sobre sus hombros y él se mecía muy rápido, se venía y ya lo sentía, su sudor caía sobre mi rostro, él gemía muy fuerte casi opacando los míos y reventó dentro de mi ese cálido torrente llenándome toda de él y yo me vine por segunda vez casi a la par de él, mi corazón se detuvo por milésimas de segundo, él se acercó a mis labios besándolos.

-¿estás bien? – preguntó él muy tierno, acariciando mi cabello. -sí- susurré muy suave, respirando muy lentamente. Él era muy tierno, besaba muchas veces mi mejilla, abrazándome, yo solo sonreía exhausta.

Él se movió saliendo de mi, se estiró alcanzado la manta, cubriéndonos con ella, me haló hacía su cuerpo, yo estaba casi dormida, solo sentía su movimiento. Como mi almohada su pecho desnudo y sudoroso, yo sonreía, era la sonrisa de una mujer satisfecha completamente después de hacer el amor.

Gracias por tomar tiempo y leer esto… ya saben cualquier comentario tienen mi email.

Autor: Criss kirschen69 (arroba) gmail.com

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