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Tatiana se puso en cuatro patas en la cama de espaldas al profesor. Este no tardó en penetrarla. Le dio duro. Un rato largo. Aquí el profesor se mostró como un verdadero semental. Tatiana sintió un intenso y rato largo de bombeo de verga bien firme y erecta. Finalmente como era de esperarse, le llenó el culo de leche. Como una putita con lindo culito como Tatiana se merecía. Su culo lo pedía. Hubiera sido un insulto que así no lo fuera.

Continúan las aventuras de Tatiana en su nuevo y especial colegio. En la primera parte de esta historia, esta chica rebelde aprendió algunas cosas, acerca de cómo sus rebeldías y desplantes los iba a pagar con sexo. Fue poseída por Wilson, el portero; por el Profesor de Geografía y fue desnudada por la Directora y también en un desfile de modas para juntar dinero para su viaje de egresados. En esta segunda parte Tatiana es designada como voluntaria por la Directora para ir a ayudar en otro colegio en una clase de educación sexual para alumnos de segundo año.

Como les comentaba en el párrafo anterior, Tatiana es designada como “voluntaria” para realizar un intercambio con otro Colegio. Ella va para ayudar en una clase de educación sexual que iba a dictarse en el otro Colegio.

Llega el día en que dicho intercambio se iba a concretar. La Directora manda a llamar a Tatiana a su despacho. Tatiana estaba impecablemente vestida en su uniforme. No quería tener más problemas ni con la Directora ni con profesores. “Párese aquí” le dijo la Directora señalando uno de los costados de su escritorio. Tatiana se paró donde le indicaron. “Firme señorita” le dijo la Directora imponiendo una disciplina casi militar. Le levanto la pollera para constatar que clase de tanga tenía puesta, si era la del instituto o no. “Bien, veo que ha aprendido ha cumplir las reglas del instituto, por lo menos en lo que hace al uniforme” le dice la Directora y le baja la pollera a su posición normal. La Directora sabía como eran las clases de educación sexual y quería evitar un papelón, una desprolijidad. Tatiana es llevada junto a otras dos chicas que iban a colaborar también con la otra escuela pero en otras clases en una combi escolar.

Al llegar al otro Colegio, la portera las saluda y las conduce cada una al aula donde iban a ayudar. Primero a las otras dos chicas y por último a Tatiana. La profesora de Educación Sexual la saluda y la presenta al curso. “Bueno, ella es Tatiana, nos viene a dar una mano en esta clase tan importante”.
Profesora de Educación Sexual: -“Bueno Tati como nuestro modelo vivo de esta clase te voy a pedir por favor que te quites toda, toda la ropita”.

Y de esta forma la hace desnudar ante toda la clase. Tatiana se sacó el jumper sin problemas. Se sacó los zapatos para hacer un poco de tiempo y juntar coraje. Y quedó en tanga pero también en camisa, que como era larga le tapaba el culo. No se quitó las medias y comenzó a desabrocharse muy despacito los botones de la camisa. Tan despacio como si no quisiera hacerlo. Pero por más lento que lo hiciera llegó hasta el último y se tuvo que quitar la camisa. Quedó ahora sí en su tanguita blanca con el fino logo del instituto bordado en ella. La Profesora de Educación Sexual, cuyo nombre de pila es Roxana, le dejó permanecer en tanga y sostén por un tiempo más.

Prof. Educación Sexual: – “Ven alumnos, esto es una mujer. Y que pedazo de mujer tenemos hoy aquí con nosotros, nada que ver con la que este mismo Colegio nos envió el año pasado. Pobre chica era tan gorda y tan fea que la clase se tornó muy poco interesante”.

La profesora hace que Tatiana se pare en el medio del aula. Los alumnos miran fascinados. Excitados. Calientes. La Profesora comienza su clase al lado del pizarrón, hablando acerca del cuerpo humano, la anatomía, la sexualidad, las enfermedades y todos los temas relacionados con el sexo. Luego de los primeros 10 minutos la Profesora comienza a acercarse a Tatiana y mientras va dando su clase, la usa para explicar, la toca, la señala, la manosea, hace que otros alumnos la toquen, etc.. Tatiana ya era un útil más de la clase. Como el pizarrón, las tizas o el borrador. Su culo, su vagina y sus tetas eran por ese instante, material de estudio para el otro Colegio.

En un momento la Profesora de Educación Sexual le dice: -“Necesito que te desnudes completa por favor. O sea, si te quedás en bombacha ya no me sirve. Los chicos y chicas tienen que ver todo ¿Me entendés? Todo”. Tatiana se desabrochó el corpiño y lo arrojó a un costado. Todos los alumnos le vieron por unos breves instantes sus hermosas tetas. Luego como pudo con sus dos manos intentó en vano taparse sus enormes senos, que se escapaban por todos lados. Tatiana permanecía en tanguita y con las dos manos tratando de tapar sus senos.  La profesora al ver esto, le dio instrucciones a una alumna de nombre Mariela: -“Mariela, ayudala a sacarse la tanguita”. Y mirando a Tatiana agregó: “Sí total, con lo minúscula que es no te cubre casi nada”.

Mariela primero dudó un poco, pero luego se paró, recorrió la corta distancia desde su pupitre  en la segunda fila de asientos hacia el frente y suave y delicadamente tomó entre sus manos la bombachita, última prenda que cubría el cuerpo de Tatiana, y se la bajó muy despacito.

Un repentino calor de pudor recorrió el cuerpo de Tatiana, quién ya estaba desnuda nuevamente. Aunque esta vez, la cosa tenía una finalidad educativa y no sexual. Pese a ello, eran increíbles las miradas de los pibes hacia ella. Estaban como locos, sacados, frenéticos. Tenían a una perra que estaba bárbara, desnuda en el aula de clases junto a ellos. Algunos comenzaron a pensar que los milagros existen y que la escuela no es en realidad tan aburrida como creían. Mariela se quedó con la bombachita de Tatiana en la mano por un instante la miró y aunque no dijo nada, para sus adentros pensó: “Que tanguita tan chiquita que pedazo de ramera debe de ser esta chica, que está aquí en bolas en frente de todos”. Luego la dejó sobre el escritorio de la Profesora junto con el corpiño.

Una alumna le preguntó a la profesora por la profundidad de la vagina. Y la profesora para responderle no tuvo mejor idea que tomar una regla e introducirla en Tatiana.

Profesora: -“10 cm. como pueden apreciar en este caso”. “¿Y el ano preguntó otra alumna?”. Tatiana pensó si había sido una pregunta malintencionada o no por parte de la otra alumna. La profesora volvió a repetir el mismo procedimiento metiendo ahora una regla más chiquita en el culito de Tatiana y dijo: -“Como podrán ver, 4 cm”.

A esas dos preguntas siguieron muchas otras. En algunas era innecesario que la Profesora utilizara el cuerpo de Tatiana para ejemplificar, pero a veces igual lo hacía. Un alumno preguntó si el pene erecto entraba completamente en la boca. La profesora le dijo a ese alumno que se acercara al frente. “Tatiana arrodillate” luego mandó. Al alumno le dijo: -“Sacate la verga del pantalón”. El alumno así lo hizo. “Tatiana, metételo en la boca hasta el fondo”. Tatiana así lo hizo. Abrió la boca bien grande y metió el pene del alumno casi hasta el fondo de su garganta. El alumno sintió una hermosa sensación por un instante, aunque solo por un instante, ya que Tatiana no le practicó sexo oral, solamente cuando la profesora le dio la indicación correspondiente se sacó la verga del alumno de la boca.

Profesora: -“¿Otra pregunta?” Un alumno: -“Yo profesora. ¿Es factible la doble penetración?”. Profesora: -“Vení Juancito pasa a la frente que vamos a probar. Vení también vos Ernesto”.

Ambos alumnos se acercaron al frente y a Tatiana. Mirando y admirando su belleza y su desnudez. El piso era de madera, así que podían recostarse perfectamente. La profesora hizo acostarse primero a Juan. Encima de él fue Tatiana a quien Juan enseguida comenzó a intentar introducirle la verga por el ano, que finalmente entró con la ayuda de la mano de la joven, que sabía perfectamente dónde tenía sus orificios. Encima, medio de costado, se ubicó Ernesto, de frente a Tatiana. Quien se la metió de lleno y hasta el fondo por la vagina.

A Tatiana le gustó esta sensación. Sentirse bien “llena”. Pese al pudor y rubor de la situación le hubiese gustado que en ese momento la hubieran penetrado hasta el final. La Profesora tal vez percibió esto en la mirada de ella, y cuando le estaba por decir a los alumnos que salgan, cambió de parecer en un abrir y cerrar de ojos y les dijo a Juan y a Ernesto: -“Dense el gusto, cójanla un poquito, acabénla bien adentro. Derramen su leche, joven, potente y adolescente dentro. Aparte sus padres pagan cuotas bien bien costosas como para que ustedes tengan lo mejor”.

Los alumnos no perdieron un instante y comenzaron a darle “masita”. A penetrarla con todo. A cogerla. Tomaron un ritmo frenético. Le daban muy duro. Tatiana pese a estar delante de por lo menos 30 personas disfrutaba muchísimo y gemía todavía más. Se sentía bien puta, y le encantaba.

Los pendejos la seguían cogiendo. Eran unos años menores que ella. Le estaban metiendo verga por el culo y por la vagina. Y poco a poco se soltaron y comenzaron a manosearle las tetas, a besarla y a acariciarla. Ella los dejaba hacer. En un éxtasis que le permitía evadirse del aula. Los demás miraban. Finalmente los alumnos acabaron. Y la llenaron de semen caliente. Pero ella también se vino en un grito orgásmico tremendo y muy fuerte. La Profesora les alcanzó una toalla a cada uno para que se limpiasen.

Tatiana se limpió sus propios flujos y el semen. La Profesora muy atenta le preguntó. –“¿Estás cansada?”. Tatiana le contestó que sí. Profesora: -“Bueno chicos vamos a hacer un recreo de 10 minutos y luego seguimos una horita más con esta clase”.

Los alumnos salieron al recreo. Tatiana esperaba que la Profesora le acercara algo para cubrirse pero esta no lo hizo. Entonces así desnuda como estaba comenzó a juntar su ropa. Empezando por lo primero, la bombacha. La agarró con la intención de ponérsela. “¿Qué haces?” le dijo la Profesora. “No te vistas que ya seguimos con la clase”. Y rápida de movimientos le quitó de la mano su tanguita a Tatiana. Tatiana: -“Pero, me visto y luego si es necesario me vuelvo a desvestir”.
Profesora: -“No, quédate desnudita para no perder el clima”. Tatiana insistió. La Profesora llamó al portero del Colegio que justo pasaba por la puerta del aula le entregó en un montoncito la ropa de Tatiana y le dijo: -“Llevate esta ropa hasta que termine la clase”. El Portero obedeció a la Profesora y se llevó la ropa a la Conserjería. Tatiana quedó ahora más desnuda que nunca. Desnuda y sin posibilidad de vestirse.

A los 10 minutos los alumnos volvieron del recreo. Tatiana continuaba en el aula. Desnuda y sin su ropa. Peor aún, sin idea, en que parte de todo el Colegio su ropa estaba. La clase continuó con más de lo mismo por otra hora más. No solo los alumnos preguntaban. Las alumnas también lo hacían. Y las preguntas de estas eran más maliciosas y perversas que las de los alumnos varones.  Durante una hora más Tatiana estuvo sometida a distintos jueguitos y toqueteos sexuales mezclados con una clase de Educación Sexual.

La Profesora de Educación Sexual tuvo otra magnífica idea sobre el final de la clase: -“¿Se acuerdan cuando en la escuela primaria teníamos una tortuga y se la llevaban a casa un día cada uno?”.
“Sí” contestaron algunos en la clase. Roxana: -“Bueno, vamos a hacer algo parecido. Son en el curso un total de 25 alumnos. Tatiana va ir un día a la casa de cada uno de ustedes por todo un día. Ella hará todo lo que ustedes le pidan. Pero por supuesto que deben tratarla con respeto”.

La clase estaba terminando. Ese día le tocaba a Tatiana irse a la casa del primero de la lista. Un alumno de apellido Araoz. La profesora le preguntó a este alumno: -“¿Vos como te volvés a tu casa hoy?”.  Alumno Araoz: -“Hoy me tomo un taxi para volver a mi casa”.  Profesora: -“Perfecto”.
Sonó el timbre que marcaba el final de la clase y el inicio del recreo largo, el de 25 minutos. Pero nadie parecía traerle a Tatiana su ropa de vuelta, pese a que la clase de Educación Sexual había terminado. La Profesora le dio a Tatiana una especie de toalla o manta con la que se cubrió como mejor pudo y luego el portero le indicó y acompañó en el camino a la Conserjería. Ahí la hicieron pasar a un cuarto y el Portero la observó todo el tiempo mientras se vestía.

Tatiana se vistió rápidamente. La hicieron esperar un rato allí, otro rato en el patio, otro rato en la Rectoría del Colegio y finalmente vino el fin de las clases de ese día. El taxi de Araoz estaba esperando en la puerta. La Profesora de Educación Sexual acompañó a Tatiana casi hasta la salida del Colegio junto con el alumno. Y le dijo a este último: -“Trátala bien. Mira que tiene que aguantar 25 días y luego hay que devolverla al otro Colegio”.

Araoz: -“Va a ser tratada como una reina Profesora. Esté tranquila”. Profesora: -“Confío en usted”.
Araoz: -“Lo que sí Profe, me parece que está muy vestida esta chica. Que se quite la tanguita por debajo de la pollera. Así se va sintiendo bien ramera”. Profesora: -“Tatiana. Ya lo escuchaste”.
Tatiana se quitó la tanguita roja y se la dio en la mano al alumno Araoz: -“Ahora sí podemos partir”. Subieron al taxi que estaba esperando y se fueron.

Así transcurrió Tatiana de casa en casa por 25 días hábiles. Era como un objeto de aprendizaje, como una maqueta del cuerpo humano de esas que se venden en casas especializadas y hay en cualquier facultad de medicina. Por eso en todas las casas que iba, la tenían desnuda. A un costado, como si fuera un adorno, algunos la trataban mejor que otros. Pero otros simplemente la trataban como si fuera un mueble, la dejaron a un costado, desnuda sin ofrecerle siquiera comida o agua. Otros se aprovecharon de ella y la toquetearon toda a más no poder. Ninguno tuvo sexo con ella porque eso no estaba pre-establecido dada la finalidad educativa del tema. Pero si podían tocarla e introducirle dedos en la vagina y el ano. Y muchos lo hicieron. Algunos sin consideración, y por eso acabó varias veces, en distintas casas, en algunos casos con mucha lujuria.

“Como te mojas perrita” le decía un alumno que le colaba dedos a más no poder una y otra vez. Este la hizo correrse 6 veces en un día y la hizo sentirse una verdadera zorra. “Basta por favor” le pedía Tatiana. “Basta por hoy”. “Yo voy a decidir cuando es basta” le replicaba este alumno. Además le estrujaban mucho las tetas, hasta un punto que le dolían. También la nalgueron mucho en estos 25 días, tal vez por la impotencia de no poder cogerla. Como la hicieron gemir aquellos que le colaron los dedos una y otra vez, varias veces por día.

Y así de a poco entre una aventura sexual y otra se fue acercando el final del año.

En el nuevo Colegio de Tatiana al final del año había una ceremonia muy especial, la Cena Anual de Graduación con los Profesores. En este acontecimiento todos se vestían de la más absoluta gala. Los Profesores vestidos de traje, las chicas vestidas de fiesta, con vestidos de noche. El glamur y la belleza desbordaban el lugar. El glamur y belleza de las chicas, ya que los profesores si bien estaban vestidos muy elegantemente, solo dos o tres de ellos eran buen mozos, el resto eran tipos comunes y ordinarios.

Bailaron el vals, todos con todos. En el baile del vals, no fueron pocos los profesores, por no decir casi todos que ya comenzaron a aprovecharse y a tomar a las chicas por la cintura pero muy, muy abajo, no sé si se entiende lo que quiero decir. Fue una fiesta con mucho glamur, se tomó mucho champagne, del bueno y costoso. También se sacaron muchas hermosas fotos, que quedarían de recuerdo para siempre en los anuarios privados del Colegio. Todos charlaron animadamente, bebieron y comieron. Todos parecían pasarla muy bien. Cuando la fiesta se estaba ya acercando al final, la Directora tocó unas campanadas y dijo: -“Bueno, bueno, esta fiesta está llegando a su fin. Vamos a hacer la tradicional ceremonia de sorteo en la que se determina que Profesor se va con que Alumna”.

Se hace el sorteo/asignación correspondiente y a Tatiana le toca el Profesor de Finanzas. Eso fue luego de varias rondas, Tatiana debe de haber sido la nro. 15 en salir sorteada. La Directora tomó el papel del bolillero nro. 1 y dijo: -“Tatiana”. Hubo un aplauso breve, como sucedía luego de que se nombrara a cada uno y cada una de los que iban saliendo en los bolilleros. Al final del sorteo todas las alumnas quedarían asignadas a un profesor, y si los números no coincidían perfectamente, algún profesor se llevaría a más de una alumna. Continuemos con la ceremonia, la Directora luego de sacar la bolilla con el nombre de Tatiana, sacó una del otro bolillero, el que contenía los nombres de los profesores y dijo: -“El Sr. Jorge Renzoni, prestigiosísimo y reconocido Profesor de Finanzas de nuestro instituto”. La Directora lo saludó y haciéndole un chiste le dijo: -“Este año no se me puede quejar se lleva buena mercadería” en obvia alusión a lo buena que estaba Tatiana. Tatiana estaba vestida con un vestido negro de noche, pero corto y bien ajustado que marcaba en plenitud todas sus formas. Sus pechos, sus caderas, su cola. Todo quedaba casi expuesto. Se sentía bien expuesta. Pero llevaba ese lomazo que tenía con soltura y desinhibición.

Se acerca al Profesor de Finanzas, hacen los saludos de cortesía como era tradición y se dirigen rumbo a la puerta del salón como era tradición. Ya otras 14 chicas habían partido junto a 14 profesores en distintos vehículos hacia distintos lugares, pero todos y todas con un mismo fin. Finalmente, se van en la limousine con el Profesor de Finanzas. Él la lleva a un lujoso hotel en dónde van a pasar más que un buen momento. Tatiana va dispuesta a todo, no tiene objeciones, esas eran las instrucciones que les habían dado en la escuela la Directora y la Vice respecto a esta fiesta. La formación sexual era parte de los objetivos académicos del Colegio y veían en esta noche su punto de culminación. Llegaron al hotel, entra la limousine, se detiene, estaciona y ellos bajan. El Profesor intercambia breves palabras con el empleado del hotel y luego pasan a la habitación.

Una habitación lujosísima por cierto. De 5 estrellas, todo pago y a cargo del Colegio. Los dos entraron, primero costó un poco romper el hielo. Algunos chistes malos y comentarios de ocasión. Pero nada raro, hasta que el Profesor empezó a poner picante la noche:

Jorge: -“Estás muy linda esta noche. Ardiente diría yo”. Tatiana: -“Gracias”. Decía al tiempo que el profesor le miraba el culo de reojo pero con mucha lujuria. Que bien se le marcaba la bombacha dentro de ese vestido negro ajustado. Que bien le quedaba el collar de perlas plateadas que estaba utilizando. “Que poco tiempo más ese vestido le cubriría el escote” pensaba el profesor. Tatiana mientras tanto pensaba: “Que hice yo para terminar en esta escuela, si me hubiera puesto las pilas y hubiera estudiado en la otra escuela que iba antes. No tendría que haber chupado tantas pijas de gente que no me atrae físicamente”.

Como sea, el Profesor iba muy rápido y le sacó el vestido negro al toque. Se le acercó y se lo subió de abajo hacia arriba. Sin siquiera besarla, ya la puso en ropa interior. Ropa interior blanca de lencería con encaje llevaba puesta Tatiana. La ropa de interior de cada una la había elegido especialmente la Directora de acuerdo a la personalidad de cada una de las alumnas. Incluso había hecho una revisión previa de la misma para ver como le quedaba cada conjunto de lencería a cada alumna. Y no podía negar que si bien Tatiana era algo indisciplinada la ropa interior le quedaba muy bien.

Una vez Tatiana en ropa interior, esta pensó que el Profesor se le iba a abalanzar encima enseguida, en lugar de eso pidió un champagne al servicio de habitación y un whisky. Se sentó y se relajó un poco. Se sirvió un whisky el primero, y le sirvió una copa de champagne a ella. “Brindemos” le dijo y ambos brindaron. Pensó en pedirle que bailoteara un poco para él, que le hiciera un strip tease. Pero ya había visto tantos en su vida, que estaba aburrido de ellos. Tuvo una mejor idea. Tatiana le preguntó: -“¿Qué quiere que haga Profe? ¿Qué baile? ¿Qué me desnude?. No sé, dígame lo que quiera que haga, así terminamos rápido y me voy a mi casa”.

Jorge: -“Justamente eso no, no quiero que bailes y ya algo desnuda estás, pero no te desvistas del todo, todavía. Ah y por cierto, esta noche termina cuando yo te diga. Cuan rápido te vayas a tu casa lo decido yo. Ba! No yo, sino mi pene. Hasta donde haya leche te la vas a tomar o la vas a recibir en tus tetitas, tu culito o tu conchita”.  Tatiana: -“Sí ya lo sé”. Dijo muy sumisa.

El profe se sentó con su whisky y se relajó, Tatiana, en ropita interior y ya acostumbrada y re-educada por este nuevo colegio como una servidora sexual se acercó a él, y se sentó con él. Comenzó a acariciarle muy suave y delicadamente el pelo. El se relajó. Ella tenía una actitud muy dulce, pero el profesor no la respetaba. Sino como alumna, ya que la consideraba muy inteligente, pero no como mujer. Le tiró algo de whisky entre los pechos y le hizo sacar el corpiño. Entonces se tomó su whisky no “On the rocks”, sino “On the boobs”. Le chupó las tetas un rato largo. Las lamió, las tocó, las estrujó.

Tatiana dejaba hacer, aunque de a poquito comenzó a relajarse y a disfrutar también. Mientras le chupaba las tetas, con un mano le estrujaba la otra, con su mano libre dejó el whisky en una mesita y comenzó a juguetear con la bombacha de Tatiana que no tardó en terminar en el suelo. Una vez desnuda y explorado manualmente su culo y su vagina, decidió tomar posesión final de ella. La alzó y la llevó hacia la cama matrimonial. La tiró allí.

Ella se puso prácticamente en cuatro patas, en una posición muy de puta. Como era evidente que ocurriría, él le condujo su cabeza y su boca hacia su pene. Tatiana comenzó a felar. Ya era casi una especialista en el tema. Y realizó todo el procedimiento que tan bien realizaba ya.

Se tragaba la verga hasta el fondo de la garganta, miraba con cara de putita al hombre a los ojos, y cada tanto paraba se la sacaba de la boca y succionaba dulcemente los testículos del macho en cuestión. Con este mecanismo y su cuerpazo infernal, caliente y sexual, Tatiana se había convertido en una gran extractora de semen del semental que se tratase.

Habrá tardado unos quince o veinte minutos ya que practicó el “ritual” muy pausadamente a efectos de que durara más y el profe disfrutara más. Cuando acabó fue la gloria para él, una sensación hermosa, el mejor pete de su vida, uno que su esposa no podría imitar ni de cerca. Para ella fue una buena ración de leche en la boca. Lo que no le cayó en la boca, se ingenió para que le cayera en las tetas. Terminaron y ella se limpió con una toalla que había ahí cerca.

Después de un tiempito de descanso hubo sexo vaginal, el cual fue bastante tradicional y aburrido para Tatiana. Ella abajo, en posición de misionero, el arriba de ella, bombeando sin mucha intensidad. Ella pensando en otra cosa. Él le tocaba las tetas. Creía que estaba haciendo un gran trabajo, pero apenas si Tatiana pensaba en el sexo mientras él hacía lo suyo. Algo que se parecía más al sexo que tenía la abuela de Tatiana en su época, que en la actualidad. Este misionero empezó tan rutinariamente como empezó.

Profesor:- “Y para cerrar la noche ya sabés lo que vas a tener que entregar, no?” Tatiana: -“Me imagino que el culito”. Profesor: -“Acertaste. Así que date vuelta y ofreceme bien ese culito divino que tenés”.

Tatiana se puso en cuatro patas en la cama de espaldas al profesor. Este no tardó en penetrarla. Le dio duro. Un rato largo. Aquí el profesor se mostró como un verdadero semental. Tatiana sintió un intenso y rato largo de bombeo de verga bien firme y erecta. Finalmente como era de esperarse, le llenó el culo de leche. Como una putita con lindo culito como Tatiana se merecía. Su culo lo pedía. Hubiera sido un insulto que así no lo fuera.

Así terminó la noche, la limusina dejó primero al Profesor, y luego a Tatiana en su casa. Había terminado en el Colegio, ahora volvía a su hogar, a su vida normal, tal como la conocía antes. Sus padres la esperaban con los brazos abiertos, habían depositado en un instituto de primera categoría a su hija rebelde, a la descarriada, a la oveja negra de la familia, ahora esperaban recibir una estudiante modelo y futura universitaria.

Si esto finalmente fue así o no, tal vez lo sepamos en un próximo relato. Lo que sí les puedo adelantar es que de aquí en adelante todos los novios que tuvo Tatiana u hombres con los que salió quedaron más que satisfechos con la excelente performance sexual de Tatiana. Había aprendido mucho, casi todo y le gustaba ponerlo en práctica.

Cuando algún amante, le decía frases como “Sos una Diosa del Sexo”, ella se acordaba de la Directora principalmente y de todas las valiosas enseñanzas que había aprendido en el Instituto.

Tatiana se había graduado.

Autora: Julieta

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1 comentario »

  1. eowyn dice:

    Me encanto tu relato pero te queria pregunta como se llama la primera parte ya que no la pude encontrary me enterasaria leerla

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