mi esposa cristina de calienta vergas con los vendedores

Otra de las aventuras de cristina, fue hace poco, cuando me dijo que había comprado algo de ropa y se la iban a llevar a la casa,

Yo de principio pensé que no podía pasar nada malo, hasta que después de unos minutos de que me dijo eso, salió de la recamara vestida únicamente con una pequeña bata semitransparente, que dejaba ver perfectamente su ropa interior, me le quede viendo algo extrañado y le dije,

– ya estás pensando en estar de puta, verdad., cristina,

Ella solo me sonrió y me dijo,

– bien sabes que si me sale algo interesante, pues no voy a dejar pasar la oportunidad, además el chico que me atendió ayer estaba bastante guapo y espero que sea el quien me la traiga, así que mejor ni digas nada,

Y después tomo asiento, saco su lápiz labial y comenzó a retocarse los labios, no llevaba ni diez minutos, cuando sonó el timbre, Cristina de inmediato se levantó, se paró frente a la puerta se acomodó el cabello y abrió, y del otro lado, apareció un muchacho como de unos 20 años, bastante guapo y llevaba cargando una bolsa, Cristina lo invito a pasar, pero para nuestra sorpresa detrás de ese chico apareció otro, como de su misma edad, cristina volteo a verme y sonrió complacida y cerró la puerta

– pasen muchachos, siéntense,

– Gracias señora, donde le ponemos las bolsas,

– aquí en el sillón por favor,

Los dos chicos dejaron las bolsas en el sillón y uno de ellos le paso la nota a Cristina y le dijo que la firmara, ella rápidamente firmo las hojas y justo cuando los chicos se disponían a salir, ella les dijo,

– esperen un momento, les voy a traer algo de tomar,

Y de inmediato se fue hacia la cocina, los chicos al no tener de otra solo tomaron asiento, se podía ver que estaban algo nerviosos y no era para menos, la forma en que vestía cristina y yo a unos pasos, supongo que pondría nervioso a cualquiera, así que para hacer menos tensa la situación, les hice platica,

– cómo va el trabajo muchachos,

– bien señor., respondió uno de ellos,

– me alegra, ahorita mi esposa les traerá algo de beber,

– muchas gracias, respondieron ambos

Y a los pocos minutos salió Cristina con dos vasos y se los dio a los chicos y después se sentó justo a un lado de ellos y les comenzó a decir,

– que bien que me pudieron traer mi ropa hoy chicos, me urgen algunas prendas para una fiesta que tengo,

– no es nada señora, no se preocupe,

Ambos chicos apresuraron sus bebidas, dieron las gracias y se disponían a salir, cuando de nuevo cristina les dijo,

– chicos me podrían hacer otro favor..??

Los dos se quedaron viendo uno a otro y contestaron que sí,

– es que me gustaría que me ayudaran a probarme la ropa,

Ahora los dos chicos se quedaron boquiabiertos, y no era para menos, ya que una mujer les pidiera eso, estando su esposo presente supongo no era muy común, pero uno de los chicos tomo de inmediato la palabra y le dijo,

– bueno señora, pero algunas son prendas íntimas y pues su esposo está presente, no creo sea correcto,

Cristina comenzó a reír y les dijo,

– por mi esposo no se fijen, el no sabe nada de ropa femenina….jajajaja…y que mejor que ustedes que son expertos,

Cristina se estaba lanzando con todo, así que deseaba ver en que terminaba esto y les dije

– claro chicos por mi no se preocupen, es más hagan cuenta que no estoy,

Encendí un cigarrillo y me fui a sentar a un rincón de la sala, Cristina volteo a verme y después se paró justo frente a los dos chicos y así sin más, comenzó a desabrocharse la bata, dejando a la vista, una diminuta pantaleta morada, con bordes de encaje, aventó hacia un lado la bata y les comenzó a decir,

– me gustaría comenzar por la íntima, si no tienen inconveniente,

Los dos chicos se quedaron boquiabiertos, al tener a cristina semidesnuda a tan solo unos metros de ellos, Cristina comenzó a abrir las bolsas y a hurgar dentro de ellas, hasta que saco algunas pantaletas, que no eran muy diferentes a la que llevaba, le dio una a cada chico y después les dijo,

– a ver quién me ayuda a quitarme las que traigo,

Rápidamente uno de los muchachos se acercó a cristina, tomo su pantaleta por los extremos y comenzó a bajarla lentamente, y mientras lo hacia Cristina comenzó a decir,

– hayyyy…..chicos, que pena que me vean sin depilar, es que e estado tan apurada

– no se fije señora,

El chico termino por sacarle las pantaletas y después se las dio, quedando cristina desnuda de la cintura para abajo, los dos chicos estaban casi babeando, ya que Cristina no dejaba de moverse de una forma muy cachonda frente a aquellos dos chicos, como si se estuviera exhibiendo y claro los dos estaban dispuestos a admirarla,

–  bueno, a ver, vamos a comenzar por la blanca,

Cristina se acerco hacia el chico que tenia la pantaleta blanca en sus manos y le dijo,

– me la pones por favor,

Aquel chico se agacho hasta los pies de cristina y comenzó a ponerle la pantaleta, pude ver que aquel chico lo hacia de una manera lenta tratando de disfrutar semejante visión que tenia enfrente, y claro cristina solo se apoyaba sobre sus hombros para evitar caer, aquel chico termino de subírsela y cristina les dijo,

– que tal me queda..??

Ambos chicos contestaron al unísono que se veía excelente, que era su talla perfecta, Cristina se termino de acomodar la prenda y comenzó a girar tratado de lucir al máximo frente a los dos muchachos, que no dejaban de mirarle las nalgas,

– bien chicos, ahora vamos a probarme la roja,

De nuevo se paro frente a ellos, pero ahora le toco al otro chico, quien de inmediato sujeto la prenda por los costados y comenzó a bajarla hasta quitársela por completo y comenzó a ponerle la otra, cristina complacida se acomodo la prenda y volvió a girar mientras les preguntaba,

– como se me ve esta  muchachos,

– excelente señora, resaltan bastante sus curvas, es usted muy bella,

– haayyy….muchachos me apenan, pero nada mejor que la opinión de un par de profesionales,

Cristina comenzó a caminar por la sala, moviendo sus nalgas de una forma mas que provocativa, ante la atónita mirada de los jovenes y es que si algo tiene muy sabroso cristina son sus nalgas y las estaba luciendo a mas no poder,

– bueno chicos, ahora vamos con los bra,

Volvió a las bolsas y comenzó de nuevo a hurgar y saco un bra, del mismo color que una de las pantaletas, se los enseño a los chicos y les dijo,

– quien me ayuda,

A estas alturas los dos chicos estaban más que dispuestos, así que uno de ellos rápidamente se ofreció, se levanto del sillón y comenzó a desabrocharle el brasiere, dejando libres sus grandes y bien formados pechos,

– bien ahora quien me pone el otro,

El otro chico se levanto y comenzó a ponerle el brasiere, una vez así cristina comenzó a pasearse frente a ellos,

– y bien que les parece..??

– muy bien señora cristina, sabe, ese brasiere ayuda a que sus pechos se ven mas firmes se ve muy muy muy bien,

Cristina comenzó a reír y después continuo paseándose en la sala luciendo su cuerpo, yo a estas alturas ya tenia una enorme erección y no dejaba de fumar, pero de pronto cristina hizo algo que me dejo asombrado,

– bueno chicos, pues muchas gracias por la ayuda, pero tengo que hacer algunas cosas, pero déjenme decirles que muy pronto volveré a la tienda

Y después de decirles esto, tomo las bolsas, dio media vuelta y subió a la recamara, no sin antes decirme

– cariño despide a los muchachos,

Y tanto los chicos como yo, nos quedamos algo asombrados, pero ellos bien sabían que no podía hacer nada mas, así que rápidamente salieron del apartamento sin despedirse, cerré la puerta y de inmediato subí a la recamara y cristina ya estaba acomodando la ropa así que le pregunte

– y  bien cristina por que no te los cojiste como es tu costumbre,

Ella volteo a verme y me contesto,

– no te voy a dar ese placer cornudito, si quiero coger con alguien lo hare cuando yo quiera,

Y después se metió a la regadera

 

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