Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

Follada por mi vecino y mí marido

26 de febrero de 2009

Mi coño se tragaban esas dos pollas y pedía más, Julio y mi marido estaban a punto de correrse, me paré un poco y continué follando, ellos gritaban, gruñían de placer corriéndose ambos dentro de mí, su leche manaba por mi coño llegándome de nuevo otro orgasmo, ahora quien gritaba era yo. Aquello era el cielo, sentí una serie de espasmos por mi cuerpo, nunca había sentido tanto placer.

Han pasado ya dos meses desde que se fue el verano, y mi vecino Julio al estar ya mi marido en casa todos los fines de semana apenas me visita, deseo tanto tener esa enorme polla entre mis piernas, que con solo pensarlo me pongo caliente perdida. Pero lo que nunca podía imaginar ocurrió la semana pasada.

Estamos haciendo una pequeña casita a las afueras del pueblo, está casi toda amueblada, solo nos falta algunos retoques y algún trabajo de fontanería para regar las plantas y árboles que tenemos en el jardín, mi marido Jaime había llamado a Julio nuestro vecino, para que nos echara una mano (él es fontanero).

Habíamos quedado el fin de semana con Julio y su mujer, pasaríamos el fin de semana y de camino arreglaría algunas cosas, yo estaba totalmente nerviosa y a la vez enojada, pensaba que él estaría follando con otra aunque fuera su mujer y yo estaría a dos pasos de él. Quedamos el viernes por la noche, cenamos y tomamos unas copas, hacia las dos de la mañana cada pareja nos fuimos a la cama, al siguiente día había mucho trabajo por hacer, al poco de estar acostados oía como Julio follaba con su mujer, se escuchaba como ella gritaba de placer, se escuchaba como ella pedía más y más, que suerte pensé tenía mi vecina con esa polla entre sus piernas, estaba caliente perdida al igual que mi marido al escucharlos e hicimos el amor, yo pensaba que era con Julio mi vecino con quien lo hacía, terminamos y ellos aún continuaba follando.

Al siguiente día se veía a Isabel mi vecina con una cara enorme de felicidad, no era para menos había estado follando toda la noche con el semental de su marido, hacia las 12 de la mañana sonó el móvil de Isabel, era su madre estaba un poco enferma y debía de ir con ellas, Julio quiso llevarla pues viven a 120 Km. de nuestro pueblo, pero ella se negó, debería terminar el trabajo y además según ella estaría bien cuidado por nosotros, (no lo sabía ella bien) mientras mi marido la acompañó a su casa para coger su coche nos quedamos Julio y yo a solas, mi cuerpo temblaba, por fin solos los dos aunque fuera por unos momentos, mientras limpiaba la casa, me encontraba a cuatro patas con un pequeño vestido que casi dejaba ver todo mi culo…

No lo oí entrar, pero sentí sus manos frotarme mi culo a través de mis bragas, sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo, sacaba más el culo para ponerlo caliente mientras lo meneaba de un lado a otro, deslizó mis bragas a un lado metiendo sus dedos en mi húmedo coño, me puso a cien, agachándose me besó el coño introduciendo su lengua en mi clítoris, en ese momento me daba igual que llegara mi marido, estaba en la gloria, incorporándose me levantó y me sentó en una mesa…

Levantándome las piernas me quitó las bragas, yo le bajé los pantalones, pude ver un enorme bulto a través de sus slip, lo toqué varias veces, hasta bajarlo, su enorme polla salió de sus slip como un resorte, era imponente, grandiosa, lo agarré por la cintura y me lo puse a la altura de mi coño.

-Metémela-le grité con lujuria. -Espero que no llegue tu marido. –Metémela, le grité de nuevo, aún me tienes caliente perdida de cuando te follabas a tu mujer anoche.

Él no se hizo rogar de una embestida me la clavó entera, sentí un placer enorme, me la metía con fuerza, era poco el tiempo del que disponíamos y teníamos que aprovecharlo, seguía follándome con fuerza, su polla entraba y salía de mi coño con una fuerza descomunal, me corrí una vez y quería más, en ese momento se escuchó el coche de mi marido, a toda prisa nos quitamos y nos pusimos a seguir haciendo nuestras tareas. Por la noche, después de cenar, estuvimos tomados unas copas, estábamos un poco mareados los tres, la conversación se convirtió más caliente.

-Oye Julio-preguntó mi marido-si tú le fueses infiel a tu mujer con quien sería. Julio se quedó un poco pensando y riendo dijo-con tu mujer…

Mi marido y yo nos quedamos callados pero luego reímos a carcajadas, pusimos música y empecé a bailar con mi marido agarrados, él le pidió a Julio que se acercara y se pusiera con nosotros a bailar.

-No déjalo-dijo él. -Vamos no seas tonto-dijo mi marido- ya que no está tu mujer, al menos diviértete con nosotros.

Julio se acercó a nosotros y poniéndose detrás mío me agarró la cintura, notaba como su polla se endurecía detrás de mí, con sus manos sigilosamente tocaba mi culo, mientras mi marido tocaba mis pechos besándome el cuello y la boca.

-Ahora te toca a ti-dijo mi marido dirigiéndose a Julio. -¿Como? Preguntó mi vecino. -Te digo que ahora te toca a ti besarla.

Volví la cabeza hacia detrás, él me cojió por el cuello y me besó tiernamente, yo abrí la boca pidiendo más y él introdujo su lengua en mi boca, mientras mi marido con sus manos la introdujo entre mis piernas hasta llegar a mi coño…

Despacio me quitó las bragas, subiéndome el vestido hasta la cintura, mi culo ahora tocaba la polla de Julio a través de su pantalón, terminada la música nos acercamos todos a sentarnos en el sofá, yo me bajé el vestido y me senté, ellos se sentaron a cada lado mía, mi marido volvió a subirme el vestido dejando a la vista mi velludo coño.

-Pongámonos cómodos -dijo mi marido- quitándose la ropa. -Vamos Julio, no te cortes.

Julio con cara de incredulidad se quitó la ropa, mostrando su enorme polla.

-Vaya Alicia, esta polla es la que te ha estado dando caña todo el verano ¿no?

La cara de Julio y la mía se transformaron, no esperábamos que él lo supiera.

-¿Lo sabías?-le pregunté- -Claro, no soy tonto, pero no me importa, con tal que tú disfrutes cualquier cosa es poco, además así disfrutaremos los tres.

Nos dirigimos a la cama, desnudándonos todos, mi marido recostado boca arriba en la cama mientras yo introducía su polla en mi boca, mientras Julio me comía todo el coño, sentía un gran placer, hasta correrme…

Después ambos se recostaron en la cama dejando sus pollas para ser mamadas por mí, la de mi marido entraba bien en mi boca pero en cambio la de Julio apenas entraba…

Mientras estaba a cuatro patas mamándole la polla a Julio, mi marido se colocó detrás mío introduciendo su polla en mi coño, estaba como fuera de si, dándome unas embestidas tremendas.

-Que gusto – grité… -Ahora puedes gritar lo que quieras, cariño, nadie se enterará-dijo mi marido… Sacó su polla de mi coño, ahora fóllatelo a él-dijo…

Poco a poco fui sentándome encima de la polla de Julio, hasta tenerla completamente entera en mi coño, él arqueaba su cintura para metérmela más y más, mientras mi marido tocaba mi culo con su lengua, introdujo primero un dedo, aquello me gustaba, después mientras Julio seguía follándome, mi marido introdujo su polla en mi culo, sentí un poco de dolor pero nada comparado a cuando Julio me la metió por primera vez.

Estaba siendo penetrada por delante y por detrás, mis gritos ahora eran enormes, mi cuerpo se movía como poseída, sentía un placer difícil de explicar, seguía gritando de gusto hasta correrme, creo que tuve tres o cuatros orgasmo seguidos, porque mi cuerpo sentía gran placer con un orgasmo y continuaba con otro orgasmo, sentí como Julio y mi marido se corrieron a la vez, que extenuada, los tres quedamos rendidos, juntos, abrazados descansamos un poco.

Después fuimos a la ducha los tres entre risas empecé a enjabonarlos con mis manos, parándome en sus pollas, poniéndome de rodillas me puse sus pollas en mis bocas, notaba como de nuevo crecían, entre ambos me agarraron y me llevaron a la cama, acostada me besaban todo el cuerpo, mientras mi marido besaba mis tetas, Julio me besaba el coño, metiéndome la lengua y moviéndola por todo el clítoris, de nuevo estaba caliente perdida.

-Quiero que me metáis los dos la polla en mi coño-dije yo. -¿Los dos? Preguntaron ellos. -Si, es algo que deseo.

Julio se acostó de nuevo boca arriba, yo sentada encima de él me introduje su polla, empecé a moverme poco a poco, debía de amoldar mi coño a tremenda polla, cuando llevaba unos minutos, mi marido se puso detrás de mi, tomando su polla con las manos introdujo poco a poco su polla en mi coño…

Al principio no cabían, pero mi coño se fue amoldando a dos pollas, cuando ambas pollas estaban dentro de mi coño empecé a moverme, al principio despacio, me dolía pero a la vez me gustaba, mientras Julio besaba y tocaba mis tetas, mi marido me besaba el cuello y volviendo mi cabeza me besaba en la boca.

Ya mi coño tragaban bien esas dos pollas y ellos empezaron a entrar y salir dentro de mi, cada vez con más fuerzas, notaba como sus pollas entraban y salían de mi coño, gritando de placer, nunca había sentido nada igual, de nuevo tuve un orgasmo intenso, mientras ellos seguían follándome, aún después de correrme mi coño pedía más y más, ahora era yo quien me los estaba follando…

Mi coño se tragaban esas dos pollas y pedía más, noté como Julio y mi marido tensaban sus cuerpos estaban a punto de correrse, me paré un poco y continué follando, ellos gritaban, gruñían de placer corriéndose ambos dentro de mí, su leche manaba por mi coño llegándome de nuevo otro orgasmo, ahora quien gritaba era yo…

Aquello era el cielo, sentí una serie de espasmos por mi cuerpo, nunca había sentido tanto placer, ambos acostados boca arriba con sus pollas medio caídas…

Me levanté e introduje primero una y después la otra, hasta limpiarles la última gota de leche de sus pollas, aquella noche dormimos los tres juntos como niños, la suerte de los tres y mía aún más es que la obra duraría varios meses, no había prisas por terminar, aunque nos hacía falta otro albañil, pero esa es otra historia.

Autor: Doblej

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Follada por mi vecino y mí marido, 8.3 out of 10 based on 3 ratings
  
categoría:

Ningún comentario »

Aún no hay comentarios

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados