Mientras Andrea seguÃa con mi polla yo me dediqué al coñito de Sandra, las puse una encima de la otra y follaba a las dos alternadamente, metÃa en Sandra sacaba y metÃa en Andrea, no pude más, se giran las dos juntando las bocas para recibir mi cremoso regalo, tomen mi leche, venga dispara. Les cubrà las bocas y la cara de leche, pero ellas con las lenguas jugaban con mi semen en sus bocas.
El otro dÃa al llegar a casa me encontré a Sandra, la amiga de mi hermana, en el comedor. Esta tiene 18 añitos recién cumplidos, es un bomboncito listo para comer. Un culito respingón, cuerpo estilizado, unos pechos redonditos y puntiagudos. La verdad es que cuando venÃa a nuestra piscina a bañarse y la veÃa en bikini me ponÃa a cien.
- Hola Sandra, ¿que tal? -Bien, aquà esperando a Andrea. – ¿Donde anda?. -Ha ido un momento a casa de Ruth, vendrá en una hora, me ha dicho que la esperara aquà por si venÃa alguien y no tenÃa llaves para entrar. – Ah vale.
Yo la dejé viendo la tele y me fui a mi cuarto a cambiarme de ropa. Me desnudé y me puse a buscar unas bermudas para ponerme. En eso estaba yo cuando de repente se abre la puerta y entra Sandra.
-Oye Jose, ¿podrÃas?….. , perdón, perdón creÃa que estabas visible.
La verdad es que no, allà estaba yo desnudo y con la tranca al aire. Al ver a Sandra tan cerca y solo con su bikini y un top que cubrÃa lo justo me comencé a empalmar. Sandra no dijo nada, solo miraba mi tranca. Los pezones se le comenzaron a poner de punta y las mejillas coloradas, pero no se iba.
- ¿Que pasa Sandra? ¿Nunca has visto un hombre desnudo?. -Si claro, pero es que … – ¿Que pasa que te has excitado? -No, no, que va. – ¿entonces porqué tienes los pezones de punta?. -Es que sabes, tu hermana Andrea ya perdió la virginidad y yo no sé cuando…- ¿Qué me quieres decir?
-Pues eso, estamos los dos solos, sé que te gusto por la forma que me miras cuando me baño en la piscina y eso, que si tú me hicieses el favor de… – Ven acércate. Tócala que no muerde. Tómala con las manos. -Uff, mira como crece. – Si acarÃciala. Mueve las manos arriba y abajo.
-¡Que grande se ha puesto! – Ven arrodÃllate, dale besitos. -Ummm, ¡que caliente está! – Ahora métetela en la boca y chúpala como si fuese un helado.
Joder, que bien la chupaba la niña, como siguiera asà me iba a correr. La detuve y la tumbé en la cama, le quité el top y comencé a chuparle los pezones.
-Agggggggggg, que gusto, sigue, sigue. – Tócate el coñito con las manos, si frótate. Siiiiiiiiiiii.
Luego bajé las manos y le quité el bañador lentamente y comencé a chuparle encima del coño, luego seguà con los labios mayores, chupándolos, mordiéndolos con cuidado hasta que llego el momento y me dediqué a sus labios menores, comencé a chupar lentamente para pasarme a su clÃtoris, que parecÃa un pezoncito duro.
-Aaahhhhhhhh, Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, me corro, que gusto. – Toma lengua… Si que coñito tan delicioso tienes. -Sigue, sigue.
Como se retorcÃa, acababa de tener su primer orgasmo. Los ojos se le quedaron en blanco mientras seguÃa retorciéndose.
-Ah sido fantástico. – Pues ahora viene lo mejor, te la voy a meter toda, voy a llenarte el coño de polla. -Si venga métela que me muero de ganas. – Espera que busque condones. -No, no, sin condón, no te preocupes, tomo la pÃldora desde hace tiempo, una es previsora. – ¿Seguro?.
-Si no te preocupes. – Pues vamos allá. Acércate que te ponga la almohada bajo el culo para que te entre mejor y te roce más la parte alta de la vagina. Asà te entra mejor y te dará más gusto. -Si, pero métela ya que me muero de ganas. – Venga, la puntita, despacito.
Que maravilla ver como se iba enterrando mi polla en su coño. Que coño tan prieto y cerradito. Empecé a meter y sacar la puntita mientras ella se morÃa de gusto. Cuando ya estuvo bien lubricada empujé y le rompà el himen para entrar hasta el fondo y comenzar a meter y sacar toda mi polla en su coño.
- Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, Siiiiiiiiiiii, que gusto joder esto es fantástico, sigue, sigue. – Joder chica que coño más precioso tienes, como me aprieta la polla. – Siiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, la siento entrar, la siento abrirme, joder que gusto. – Ven gÃrate que te la voy a meter desde atrás. – Si, si métemela.
- Joder que espectáculo, me encanta verte el culito mientras te entra. – Y a mi sentirla dentro, empuja, empuja. – Aaaahhhh, me voy a correr, gÃrate que te la tire en la boca. – Si, en la boca. – Toma mi lechita, toma. – Ummm que rica, mira como me la trago.
- Joder chica, eres una viciosilla. – Si, ya lo sé, quiero disfrutar todo lo que pueda del sexo. – Pues siempre que quiera una polla lista puedes utilizar la mÃa. – Si ya veo como recobra vigor, asà que no perdamos más tiempo y sigamos, tengo que recuperar todo el tiempo perdido, y tú me vas a ayudar. Asà que por donde seguimos ahora.
- Bueno, para empezar chupa un poco que se ponga a tono, que me tengo que follar esas teticas tan ricas que tienes. – Ya sé que te encantan mis teticas, de hecho cuando me bañaba en la piscina y tenÃa que salir lo hacia cara hacia tu ventana porque sabÃa que estabas mirando, me encantaba exhibirme para ti.
En eso estábamos cuando de repente se abre la puerta de golpe y aparece mi hermana Andrea.
- Pero serás cochino Jose, y tu Sandra, no te puedo dejar un momento a solas, a la mÃnima te tiras a mi hermano. – Lo siento, es que estaba caliente y la ocasión no se podÃa desperdiciar. – Andrea, esto no es lo que parece, esto… – No, si lo que me fastidia es que no me invitéis.
Andrea se quitó el bañador que traÃa de golpe, apartó a Sandra y se tiró sobre mi polla como una posesa. Yo me quedé sin palabras y la dejé hacer, no sabÃa que decir, y lo mejor es que esa morbosa situación me ponÃa más caliente.
Mientras Andrea seguÃa con mi polla yo me dediqué al coñito de Sandra, hasta que las puse una encima de la otra y comencé a follarme a las dos alternadamente. MetÃa en Sandra, sacaba y metÃa en Andrea.
-¡Joder que rabo tiene tu hermano!, y tú sin decirme nada. -Si, si, tú bien que te has aprovechado de él. -Veas, lo pillé en pelotas y no podÃa dejarlo escapar. -Pues a partir de ahora tendrás que pedirme permiso pues va a ser mÃo.
En eso estaba con Andrea cabalgándome y chupando el coño de Sandra cuando…
- Venga chicas no se peleen que hay rabo de sobra para las dos. Y dejen de hablar que me voy a correr.
En eso se giran las dos juntando las bocas para recibir mi cremoso regalo.
- Siiiiii tomen mi leche. -Leche. Venga dispara.
Les cubrà las bocas y la cara de leche, pero ellas no se lo pensaron en limpiarse con las lenguas y jugar con mi semen en sus bocas.
-Jose no se te ocurra desperdiciar nunca más tu leche, por aquà tienes dos perritas en celo cuando quieras.-Eso, eso, y una de ellas en casa. – Vale. Dejen de hablar y chupen, que hay que levantar mi polla para una nueva arremetida. -Yo prime…
-De eso nada, primera yo que para algo es mi hermano. – Venga, no se peleen, si hay rabo de sobra para las dos. -Siiiiiiiii, siiiiiii.
La verdad es que es un dÃa que no podré olvidar. Dos guarrillas solo para mÃ. Lo que tendré que probar un dÃa de estos es sus lindos culitos, pero eso ser otra historia.
Saludos.
Autor: xmo
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