Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

GOZANDO LA ZANAHORIA

3 de octubre de 2007

Me llamo Paula, tengo 18 años, mi novio quería penetrarme por el ano, yo no lo dejaba porque temía que me doliera, luego nos distanciamos y me arrepentí de no haberlo probado.

Una amiga que tengo por internet, con quien tengo sexo virtual me animó a que me penetrara yo misma con una zanahoria.

Aquí va la carta que le envié luego de haberlo hecho.

Hola mi amor: ¡Lo hice! ¡No puedo creerlo! Estoy temblando aún, Me tiemblan las manos, no puedo escribir.

Casi no pude almorzar, tenía el estómago duro, mi madre me preguntaba que me pasaba, se preocupo, creía que estaba enferma, por momentos estaba pálida y por momentos toda colorada.

Me quedé en la mesa hasta que se fue a trabajar. Tomé de la heladera una zanahoria, como tú me has dicho, elegí una cuyo lado más pequeño y más grueso era casi igual, tomé un centímetro para verificar la medida, era de 16 cm. de largo, por 2,90 cm. de ancho en la parte más delgada y 3,10 cm. en la parte más ancha. Me acordé de ti, que me decías que iba a poder hacerlo, entonces respiré hondo y me lo llevé a mi cuarto.

Me encerré para que no entrara la empleada de casa, puse la zanahoria debajo del agua caliente del baño, ya que estaba muy fría, mientras tanto me desnudé por completo puse el frasco de vaselina y una toalla en la mesita de luz.

Fui a buscar la zanahoria que estaba tibia, la sequé y me acosté en la cama de costado, quería tomarlo con calma, jadeaba de los nervios y de la excitación. Comencé a acariciarme las piernas, luego las nalgas y finalmente fui a tocarme mi cuito. Me acordé de ti todo el tiempo, pensaba que tú me acariciabas.

Me pasaba los dedos por el agujerito, luego de un momento de excitación, abrí el frasco de vaselina y comencé a pasarlo por mi agujerito. Esto hizo que pudiera meter un dedito dentro sin mayor esfuerzo, comencé a masajearme, a moverlo dentro de mi culito.

Cuando me sentí cómoda con esto, me puse más vaselina, y traté de meter otro dedo, pero no pude. Puse más vaselina y trate de abrir más las piernas, ahí hice un poco de fuerza y metí los dos deditos hasta la mitad, me dolió un poco, pero aguanté, se podía soportar el dolor. Dejé los dedos quietos y cuando pasó la tensión, los metí por completo.

Estaba a mil, parecía que el corazón se me salía del pecho.

Saque mis dedos unté más vaselina, y los metí otra vez, ahora fue más fácil, y no dolió.

Me pareció que había llegado el momento, tomé la zanahoria, le di una mamada como si fuera un pene, lo unté con vaselina y probé ponerlo del lado más pequeño. Imposible, quedo en la puerta. Me puse otra vez vaselina, y me metí los dedos, haciendo movimientos dentro.

Intenté otra vez poner la zanahoria con más fuerza, se metió un poco, pero el dolor fue terrible, así que lo saqué. Volví al juego con mis dedos, y volví a intentar, pude meter una puntita, pero otra vez el dolor era insoportable, lo saqué.

Pensé que era un éxito ya haber metido la punta, miré la zanahoria y mis dos dedos juntos y note que la zanahoria no era tanto más ancha que los dos dedos juntos, entonces pensé que podía, me acordé de ti nuevamente diciéndome que podía.

Otra vez me puse más vaselina y jugué con mis dos dedos, mi respiración crecía, no aguantaba más, había decidido meterme toda la zanahoria de una vez, estaba decidida.

Puse más vaselina en la zanahoria, apoye la punta, y empujé con fuerza, sentía que me llenaba las entrañas, un dolor punzante se metío muy profundo, pero era un dolor soportable, dolía menos que los intentos anteriores.

Sentí que un calor me subía y mi cara estaba totalmente roja. El dolor paso enseguida, me gustaba tener la zanahoria dentro. Decidí cambiar de posición, no estaba muy cómoda.

Me saqué la zanahoria, me puse en 4 patas, pero como necesitaba mis manos, apoy&eacu

te; el torso en 2 almohadas, y mi cabeza también. Mi culo apuntaba al cielo, apoyé la zanahoria nuevamente y empujé adentro, esta vez el dolor fue mínimo, de inmediato, comencé a mover la zanahoria para adentro y para afuera, estaba toda mojada.

Luego de ese masaje, estaba por correrme, me tendí boca abajo, puse una mano en mi rajita, mientras con la otra movía la zanahoria y me corrí de una forma increíble.

Mi vida, fue un orgasmo que jamás olvidaré, mucho más intenso de los que haya tenido. Me costó un poco sacar la zanahoria luego de correrme, me dolió al sacarla.

Me tumbé boca arriba y seguí jadeando hasta que mi respiración comenzó a ser normal.

Gracias a ti me he animado a esta experiencia, he pensado en ti todo el tiempo, me lavé las manos y corrí a escribirte, todavía tiemblo un poco.

Te quiero. Adiós. Un beso grande.

Autor: Tu hembra puta

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
GOZANDO LA ZANAHORIA, 5.0 out of 10 based on 2 ratings
  
categoría:

Ningún comentario »

Aún no hay comentarios

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados