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HACIENDO EL AMOR CON MI MAMI

6 de septiembre de 2008

Me encontraba caliente y excitada después de una chateada muy rica con un amigo colombiano, me puso a mil y me quedé con ganas de que siquiera metiendo su tranca en mi agujerito, al rato de que terminamos, llegaron mis padres y quedamos en que el sábado los acompañaría a un pueblo que queda como a 3 horas, donde ellos compran frutas, hortalizas y todo lo demás para el restaurante que tienen, yo me duché y me acosté con un gran ardor en mi culito, por la fuerza con que la noche anterior me había metido el consolador y pensé que me había desagarrado algún músculo.

Me levanté como a las 7:30 y mi ano me seguía ardiendo y tenía un poco de fiebre, les dije a mis papás que no iría con ellos, mi mamá al verme así, dijo que se quedaría conmigo y mi padre se fue solo, regresaría el domingo en la tarde, yo seguía con un gran ardor en mi culito, así que me volví a acostar, además estaba pendiente de la llamada de una amiga, me quedé dormida y me desperté como a las 3:00, mi mamá no estaba…

Almorcé y prendí el PC a ver si podía volver a culear por chat, casi no pude sentarme en la silla del dolor que tenía, al no ver a nadie pasé a ver relatos a ver si alguna de mis historias estaban en buen lugar, pero no, entre por curiosidad a amor filial, donde lo hacen en familia, tíos, primos, padres, etc. y me llamó la atención un relato de una señora que lo hace con su hija, me excitó un poco, saqué mi consolador, lo miraba y no podía creer que me había metido todo eso en mi culito la noche anterior, es enorme, tenía ganas de pajearme otra vez pensando en lo de anoche, pero me abstuve por el dolor aunque ya estaba cediendo un poco.

Me bañé y me puse como siempre, una tanga blanca y una camiseta hasta las rodillas y me metí a la cama de mis papás a ver tv, al rato llegó mi mamá, comimos y yo seguía viendo tv, me sobaba mi rajita por encima de los pantys, pensando en esa mujer y su hija, como seguía con un poco de fiebre mi mamá me dijo que me quedara a dormir con ella ya que mi papá no estaba.

Ella se llama Sofía Carolina, por eso a mi me pusieron así, tiene 42 años y está muy bien conservada, somos casi de la misma talla, solo que ella tiene los senos y las caderas un poquito más grandes que las mías, siempre hemos sido muy chéveres, nos contamos todo, a veces la veía desnuda mi lado, sentía su calor y me abrazó, yo apoyé mi cabeza en sus pechos, que subían y bajaban con su respiración, me daban ganas de chupárselos, pues la camiseta le traslucía los pezones y se notaba un pequeño bultito.

No encontramos el control del tv y mi mamá se arrodilló a cambiar los canales, estaba en cuatro, arrodillada sobre la cama, la camiseta se le subió y le pude ver toda la conchita, grande y muy peluda, también le vi por un instante el agujerito del ano, y sentí unas ganas enormes de meter mi lengua, estaba muy caliente, seguimos acostadas, me paré al baño y me quité la tanga, estaba mojada, me di una buena sobada a mi concha y volví al cuarto, al rato fui yo la que me puse sobre la cama a cambiar otra vez de canal.

Descaradamente subí mi blusa y le dejé ver a mi mamá toda mi rajita y mi culo completamente depilados, ella lo notó y me dijo que desde cuando me lo depilaba, yo le dije que hacía varios años, que ella por que no lo hacía, me dijo que ella quería hacerlo, pero mi papá no la dejaba, lo excita mucho ver esa conchita toda peluda y que le había prohibido que se depilara, le dije que lo hiciera, que yo la afeitaba y le daba la sorpresa a mi papá, además que era más higiénico y se sentía más cómoda, me levanté la blusa y le mostré descaradamente mi cuca, mi mamá sonreía tímidamente y vi que sus ojos brillaran, le dije que me dejara ver su cosita, ella accedió, nos quitamos las cobijas, abrió las piernas.

Me arrodil

lé frente a ella y pude ver toda esa raja súper peluda, nunca había visto una cosa tan grande, sus labios vaginales eran enormes y era muy gorda, mis fosas nasales se dilataron al máximo aspirando aquel aroma de hembra, tímidamente puse una mano sobre su vulva y acaricié sus pelos, separé su vagina con mis dedos y vi su clítoris que sobresalía en ese matorral de vellos, noté que ella estaba mojada y caliente, alcé la vista y vi sus senos subiendo y bajando aceleradamente al compás de su respiración, yo quería chuparme esa concha, ella lo debió notar, cerró sus piernas y me dijo que tal vez otro día, yo le dije que claro, me fui al baño y me pajeé nuevamente muy rico recordando la vulva gorda y peluda de mi mamá, me acosté y de nuevo apoyé mi cabeza en sus senos, así nos dormimos.

Me desperté muy temprano y excitada, desayunamos sin hablarnos, pero de vez en cuando cruzábamos miradas cómplices y sonreíamos pícaramente, ella se fue a bañar y yo me quedé en la sala, pensando en lo que había ocurrido la noche anterior, de pronto oí su voz:

- Caro, ¿puedes venir un momento por favor?

Me dirigí hacia el cuarto, la puerta del baño estaba abierta y desde afuera le dije- aquí estoy – ven entra, es que quiero que me ayudes a cepillarme la espalda, ¿quieres hacerme el favor de enjabonármela? – claro mami, le respondí, tomé el jabón comenzando a pasarlo por la espalda, no podía dejar de admirar su cuerpo, era como el de una jovencita, no había arrugas, celulitis, todo era firme, la cola, los muslos, la espalda, tenía una piel muy lisa y dura, cerré los ojos mientras acariciaba la espalda de mi madre, quien volteándose de frente a mí me dijo, ¿por qué ahora no me enjabonas por esta parte?

Sentí mi sexo caliente, mis manos se apartaron del cuerpo de mi madre quien suavemente las tomó y las depositó sobre sus senos diciéndome: no tienes de que avergonzarte, ¿es que acaso no somos iguales?. Y poniendo sus manos sobre las mías que aún descansaban en sus pechos, como lo haces bonito Caro, y tocándome la piel dijo: y una piel muy suave, te pareces mucho a tu mami, lindura, anoche dejamos algo sin terminar, ¿no crees que debamos acabarlo hoy antes de que llegue tu padre?

Ni corta ni perezosa mi madre subió una pierna al borde de la bañera y con las manos se abrió la concha diciéndome, mira, ves cómo son de grandes estos labios, mira como cuelgan, aquellos labios eran enormes, colgaban por fuera de la concha, yo los miraba una y otra vez, mis ojos parecían salirse de sus orbitas, viendo aquella raja negra, peluda y sus enormes labios, luego mami dijo: a ver, muestra los tuyos, a lo que automáticamente respondí haciendo lo mismo que ella y enseñándole mi conchita depilada, ella me miraba y sonriendo dijo: huy, también tienes tu vagina grande, a ver, y sin darme tiempo a nada alargó una mano y los tomó con sus dedos.

Yo no me moví de donde estaba, la dejé hacer y comencé a sentir calentura, ella pasó de los labios al clítoris y lo masajeó hasta que se puso duro.

- Ummm, y también éste no, éste también es grande, yo también lo tengo grande, toca aquí – y tomando una mano la puso sobre su clítoris que ya había comenzado a crecer, era realmente descomunal, ambas nos estábamos tocando y tomando calor.

Cuando mi mami percibió que yo estaba suficientemente caliente me dijo:- ¿te gusta? ¿Nunca lo has hecho? ¿No te masturbas? – sí, de vez en cuando, le dije tímidamente, si supiera lo puta que es su hijita consentida- bueno, si quieres te enseño, pero ahora terminemos con el baño.

No más terminamos de secarnos, mi madre me besó en la boca y sentí como su lengua se introducía en ella buscando la mía, me dejé llevar y también la besé con mucho deseo, nos fuimos derechito a la cama donde se acostó y me preguntó ¿has mamado alguna vez una concha? Yo desde luego lo negué, ella tomó mi barbilla y me dijo:

- Bueno, entonces será tu primera vez.

Se acomodó en la cama y abrió desmesuradamente las piernas invitándome a poner entre ellas mi cabeza. – - así lo hice y ya sin más miramientos tomé aquellos labios entre los de mi boca tirando de ellos, mi madre se estremeció y me dijo: – chúpame el clítoris mi niña, ch&uacu

te;palo duro con tu lengüita rica. Comencé a darle en el clítoris y ella a menear la cadera, tenía que estar abriendo sus labios con mis dedos para que me dejaran respirar y poder llegar mejor a su perla que ya se había puesto grande y dura.

Mi mami apretaba duro contra mi lengua y se frotaba, yo comencé a frotar mi concha contra el borde de la cama y cuando creía que mi mami se iba a venir, me dijo: – para, para un momento y ven que te voy a enseñar cómo gozar de verdad, sube aquí a mi cama de frente a mí, abre las piernas, así, ahora crúzalas en tijeras con las mías, así, eso, concha contra concha, ahora muévete, así, fuerte, frótate bien contra mí, así mamita, así de rico, mi ángel, dale la lechita a tu mami, que te va a enseñar a gozar.

Nuestras conchas se encontraban pegadas y frotándose una contra otra, los líquidos de mi corrida anterior se mezclaban con los de mi madre y habían puesto brillosas nuestras conchas y el lado interno de los muslos, ella se incorporó y se acostó sobre mí colocando su muslo entre mis piernas y haciendo lo mismo con el mío. Continuamos frotándonos las conchas, pero ahora contra los muslos, nuestros pezones se rozaban y las lenguas se entrecruzaban unas veces en mi boca y otras en la de ella, yo nunca había sentido nada como aquello, me sentí primero, un segundo orgasmo, esta vez más intenso, comenzó a nublar mis sentidos, me abracé fuertemente a mi madre y me incrusté su muslo en mi concha.

- ¿Te gustó mi niña, ya no sientes vergüenza, ya sabes que también entre nosotras se encuentra el goce? – sí mami, gracias por esto tan rico e inolvidable, y le di un beso en la boca que me salió de lo más profundo.

- ¿Habías practicado algún tipo de sexo antes? me preguntó – sí, con un novio que tenía, ¿recuerdas?, pero de verdad que nada como esto – ¿te acostabas con él? – no mami, mentí yo, sólo nos masturbábamos y cuando había más tiempo nos dábamos una que otra mamada, pero aún soy señorita, volví a mentir – ¿de veras? no lo imaginaba ¿te gustaría tener relaciones con un hombre? – creo que sí, pero me da miedo – ¿pero por qué, si eso es lo más fácil del mundo?, y más con esa concha que te gastas, por ahí puede entrar cualquier cosa sin que te duela mucho, ¿y no has intentado por el culito? – sí, pero me duele mami – Oh, es que seguramente no han sabido hacértelo, yo te enseñaré, ya verás.

Si mi madre supiera cuantas vergas y consoladores se ha tragado mi culito se moriría, ella se incorporó y saca de debajo de su cama un consolador de silicona de tamaño nada despreciable, aquello me impactó y ella se dio cuenta por l o que me dijo:- no te asustes, es para mí, ya verás lo fácil que es metérselo en el culo – no lo puedo creer mami, todo eso – ven levántate, me dijo, me levanté y de pie una frente a otra comenzamos a abrazarnos y besarnos como si fuéramos dos enamorados, – hazte la idea que estás con tu novio mi niña, así bésame y tócame.

Mi mami quería que nos calentáramos nuevamente, y así fue, nuestras conchas comenzaron a humedecerse, deslizamos nuestras manos hacía la entrepierna de la otra y de pronto sentí un dedo acariciando mi culo, me dejé hacer, estaba descontrolada,- acaríciame tú también el culo y cuando te diga méteme el dedo, así, mételo ahora, ven acuéstate aquí, me acostó nuevamente y me abrió bien las piernas, – te voy a untar algo en tu culito para que no te duela nada, ya verás, pero antes déjame olerlo un poquito, es que me fascina ese olor – uuuummm.

De repente sentí que me llenó de algo y que otra cosa comenzó a entrar en mí y me quise incorporar, pero ya era tarde, un dedo estaba totalmente dentro de mi culo- tranquila mamacita, tranquila, ya pasó ¿te dolió?, ves que no, sólo fue el susto y la impresión, sacó su dedo y se puso en cuatro patas sobre la cama, embadurnó bien el consolador de una grasa y se puso también en el culo, me entregó el aparato engrasado y me dijo:- bueno linda, ahora tú me metes esto despacio en el culo ¿si? Mi mami subió las nalgas todo lo que pudo y se las separó con las manos dejándome ver claramente un culo grande y marrón y por debajo los labios colgantes de

su concha peluda.

El culo le latía acompasadamente, se abría y se cerraba y de vez en cuando ella pujaba y los bordes rosados se proyectaban hacía afuera como para pedir que comenzara, yo comencé a introducir aquello que se iba con una facilidad enorme, cuando llevaba unas pulgadas dentro ella llevó una mano hacía atrás y tomó una de las mías y comenzó a planificar la entrada del resto que era bastante. luego que todo estuvo dentro me dijo:

- Ahora mi niña comienza a sacarlo y meterlo primero despacio y después más deprisa, yo empecé él entra y una parte adentro, de un tirón recosté todo mi cuerpo hacía detrás y me lo acabé de meter. sentí como si algo adentro se me hubiera aflojado, dolor, ardor, me quemaba, era como si me estuviera poniendo una brasa de candela en el culo, sentía mi estómago ocupado, pero no hice nada por sacarlo, allí lo dejé, ese era su lugar, me estuve tranquila por un rato y mi mami no habló hasta después de algunos segundos – te va pasando, tienes mucho valor ¿sabes?, quédate así tranquila, no te muevas ahora, sentías ardor y dolor, verás estrellas, pero eso pasa rápido y podrás gozar después ¿te lo saco un tantito? – sí tía un poquito, es que duele y quema mucho.

Mi mami me sacó un poco, pero al salir sentí una sensación muy agradable en los bordes de mi culo y le dije: – vuélvelo a meter y sácalo de nuevo, es rico, así lo hizo una y otra vez, una y otra vez hasta que ya me estaba cogiendo por el culo y yo apenas sentía dolor, me empecé a frotar el clítoris que ya estaba duro y en pocos minutos estaba corriéndome salvajemente, nunca antes había sentido aquello, esta no tiene descripción- mami me corro, dije, me estoy corriendo por el culo, qué rico, no puedo más, creo que me voy a desmayar – y era cierto, las cosas me daban vueltas, estaba viendo puntos de colores, no tenía fuerzas, me dejé caer y continúe frotando mi clítoris contra mi dedo mientras mi mami no paraba de meterme y sacarme del culo aquella verga de silicona.

Sentí salir chorros de fluidos de mi concha – dale duro mami, dale duro a ese culito malcriado para que aprenda, ¿qué es esto?, ¿qué me haces? dame más, más, y sin dejar de darme se montó sobre mi cola y se frotaba la concha contra ella, en pocos instantes también sus líquidos comenzaron a salir y a correr por mis nalgas. Las dos quedamos agotadas, ella tendida sobre mis espaldas y sin sacar la silicona de mi culo y yo como en un letargo. Cuando se incorporó me dijo: – sube un poco la cola para sacarte la verga, te va a doler un poquito ahora, pero pasará.

Eso fue cierto, me dolió, de mi culo salió una mezcla de líquido y sangre, me ardía, pero estaba feliz y extenuada. mi mami me consintió, me dijo que había sido muy valiente, que me había portado muy bien, me acariciaba mi adolorido culito, lo besaba, le pasaba la lengua, lo olía, lo consistió tanto que casi me estaba calentando otra vez, pero preferí dejarlo así y no le puse mucho cuidado a sus caricias, finalmente me quedé dormida, pensando que ya se por que soy tan puta, eso viene de herencia, mi madre resultó ser toda una experta y me lleva varios años de experiencia y por supuesto de kilometraje de verga comida.

Mi amiga me consuela.

El jueves en la tarde había quedado con un amigo de que nos comunicaríamos por chat al día siguiente, podríamos decirnos cositas ricas para ponernos bien calientes, y darme una buena pajeadita en mi conchita, así que me preparé y el viernes me fui para la oficina con una falda larga, pero con botones en el frente, así podría desabotonarla disimuladamente en mi escritorio y acariciar mi conchita, la cita era a las 12:00, llegó la hora, me fui al baño y me quité los pantys, me desabotoné mi falda, mis pezones estaban erectos, nos conectamos, pero mi jefe empezó a molestar con llamadas y cosas de esas y total, no pude chatear. A las 2:00 regresó Jacky de almorzar y me vio de mal genio, me preguntó que me pasaba y yo le conté todo, ella tomó mi barbilla entre su mano, se acercó a mi oído y me dijo: "no te preocupes linda, no estés triste, tamaños, formas y colores, se me hacía agua la boca…

Me puse a escoger y rápidamente mis ojos se fijaron en una tranca roja de látex de 30 cms y bastante gruesa, debajo de las bola

s tenía una "chupa", para adherirla a las paredes o al suelo, quedaba bien fija y venía con un frasquito de lubricante, me recordaba la vergota de mi ex, casi me voy para atrás cuando vi cuanto costaba, Jacky se acercó y posó sus manos en mis nalgas y me dijo: "no te preocupes, yo te la regalo", la abracé y le di un besito en sus labios de agradecimiento.

Seguimos mirando y encontramos unos consoladores anales, son como un cono, los había de varios tamaños, ella escogió uno de 10 cms y como de 4 cms en su parte más ancha, yo me animé y compré otro, pero un poco más largo, como de 15 cms y 5 cms de grueso en la base, también compramos un pote de crema anal y varios paquetes de condones; nos despedimos de Vicky y salimos muy excitadas, yo quería ir a mi casa a probar mis nuevos juguetes, Jacky me dijo que sus padres iban a salir esa noche a una fiesta, que por que no me quedaba en la casa de ella, así que nos fuimos para mi casa a pedir permiso a mi mamá, empaqué en una bolsa ropa interior y mis cosas de aseo y salimos agarradas de la mano y felices como dos chiquillas estrenando juguete.

Ella vive por los lados de las lomas, en una casa grande y muy bonita al entrar en la sala estaba sentado un señor como de unos 48 años, bien parecido, me lo presentó como el papá, yo me senté en la sala con aquel hombre, que no dejaba de mirar mis piernas, al rato apareció la mamá, era una mujerzota de unos 43 años, llevaba un vestido de fiesta largo y rojo, pero era muy escotado y podía ver perfectamente ese par de tetas, eran enormes y se le marcaban los pezones ya que no tenía brasier.

Luego de varias recomendaciones que nos hicieron al fin se fueron y tan pronto cerramos la puerta, echamos seguro y nuestras lenguas se unieron desesperadamente, ambas estábamos muy caliente, nos dimos lengua por un buen rato, yo le tomé las nalgas y se las apreté, estaban duritas y bien paraditas, ella se separó y me dijo "tranquila, tenemos toda la noche para nosotras dos, ricura, saca los juguetes y ponlos en la sala ya vengo", yo le obedecí y al rato apareció ella, estaba completamente desnuda y traía en las manos otros aparatos, me desvestí rápidamente, me senté en una silla y tomé la enorme verga roja que había comprado, empecé a metérmela en la boca, el contacto con el látex era muy rico, Jacky mientras me miraba.

Estábamos en eso cuando sonó el teléfono, era mi mamá a preguntarme como estaba, Jacky se arrodilló me abrió las piernas y empezó a lamerme mi botoncito, lo mordía y chupaba como si fuera una verguita diminuta, todo esto mientras yo seguía al fono, me ponía muy arrecha, colgué, cogí entre mis manos la cara de mi amiga y le introduje la lengua en su boquita, ella me la chupaba, recorría con su lengua mi lengua, como si estuviera lamiendo una tranca, yo seguía sentada y me empezó a masajear mi cuca con los dedos, metiéndolos y lubricando mi rajita, era muy excitante.

Luego me dijo que nos metiéramos los consoladores anales, a lo que yo acepté encantada, me dijo, primero vas tú mi reina, me paré de la silla y me arrodillé allí mismo, mis manos y mi cara estaban en la silla y estaba arrodillada en el piso, dejándole todo mi culo para ella; primero me pasó la lengua varias veces por mi rajita y mi agujerito, ensalivándolo bien, trajo la crema anal y me embadurnó todas las nalgas, le pusimos un condón y alternadamente nos lo metíamos en la concha, era maravilloso, sentir dos cosotas llenándome mis agujeros, ¡era fabuloso!

Así duramos no se cuanto tiempo, luego nos acostamos en un hermoso 69 y empezamos a darnos lengua en nuestros clítoris, poniéndolos gordos y duros, yo le metía la lengua lo más que podía y veía su consolador en su culo, era muy caliente, cogimos los consoladores y nos dábamos en nuestras panochas, hasta que no aguanté más y me vine en la boca de mi amiga, ella empezó a tragarse todos mis jugos y al instante ella también se derramó, le chupé una y otra vez su vagina, me comí todos sus jugos…

Ambas nos seguimos dando lengua, sentía como ella recorría toda mi vulva, mi ano, mi entrepierna, yo hacía lo mismo, estábamos sudando a chorros, nos paramos, aún con nuestros consoladores en el ano, nos duchamos, recogimos los juguetes y el desorden y nos fuimos a dormir, temíamos que llegaran sus padres.

Cerramos la puerta de la habitación con llave y nos dormimos acariciándonos los pechos, dándonos lengua y con nuestros consoladores anales bien adentro.

Si te gustó, porfa tu voto ¿si?.

Autor: Carolina

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HACIENDO EL AMOR CON MI MAMI, 9.4 out of 10 based on 28 ratings
  
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1 comentario »

  1. f107619 dice:

    MUY BUENO PERO PIERDES EL HILO Y NO ESTA MUY CLARO. PERO ESTA MUY CALIENTE. SIGUE ASÌ

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