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LA FANTASIA DE MI ESPOSO

20 de julio de 2007

Mi esposo al que llamaré Raúl y yo RoSyMar ambos de 39 años, somos una pareja muy caliente, que nos gusta disfrutar del sexo y siempre que cogemos nos gusta ver películas pornográficas para estar más cachondos e imaginarnos que estamos cogiendo como los actores de dichas películas.

Más de una ocasión cuando estábamos cogiendo y viendo las películas porno, Raúl me había sugerido, que le gustaría verme cogiendo con otro hombre, me preguntaba que pensaba acerca de ello, en esos momentos de calentura y cachondez, yo le decía que me encantaría ser cogida por dos hombres a la vez y que además me ponía bien cachonda y super excitada pensar que mientras me estuviera cogiendo otro hombre él me estuviera observando.

Mi esposo me decía — mi vida es lo que más deseo, no tienes idea como me excita imaginarme que estas cogiendo con otro hombre mientras yo observo toda la acción –, esas palabras provocaban que nos pusiéramos más cachondos y más lujuriosos con lo que nos dábamos unas ricas cogidas que ambos disfrutábamos mucho.

Todos estos comentarios lujuriosos y cachondos sucedían mientras estábamos cogiendo, cuando terminábamos de coger se nos olvidaba o por pena no comentábamos nada al respecto, pero la verdad a mi me ponía bien cachonda pensar en esa fantasía, y a cualquier hora del día me imaginaba el ser cogida por otro hombre, mientras mi esposo observara como era poseída por ese hombre, mi vagina se humedecía y lo único que anhelaba en ese momento era tener una verga para mamarla y que me dieran una ricas cogidas, además disfrutar con los dos una doble penetración, independientemente de que nunca le había permitido a mi esposo que me culeara, por temor a que me lastimara, cabe hacer mención que nosotros nunca habíamos tenido relaciones swinger.

La fantasía de mi esposo se llegó a hacer una obsesión también para mi, misma que no habíamos podido realizar por distintos motivos a pesar de que yo estaba dispuesta a hacer realidad su fantasía.

Un domingo nos encontrábamos solos en casa ya que nuestros hijos estaban de viaje, la mañana entera estuvimos un buen rato cachondeándonos con lo que nos excitamos.

Raúl me pidió que me pusiera un vestido super entallado con tanga, brassiere, liguero y medias negras, a Raúl le excita que me vista de esa manera, pues se pone bien caliente, además de que le encanta como resaltan mis nalgas, ya que las tengo bien redondas y paraditas, subí a la recamara para satisfacer su lujuria, al verme bajar por las escaleras con esa vestimenta se le paro la verga de inmediato, acerque mis nalgas a su dura verga y las empecé a mover rítmicamente restregándole mi culo en su verga y diciéndole – que tal me veo amor, estoy cachonda para ti – si me respondió él, mira como se me ha puesto dura la verga, disfrútala.

Él empezó a acariciar lujuriosamente mis pechos sobre el vestido, con lo que mis pezones se erizaron de inmediato al sentir sus ricas caricias, yo empece a jadear pidiéndole que me metiera la verga, lo que hizo él fue ponerme de a perrito en el suelo de la sala y empezó a darme lengua en el culo, todo esto sobre el vestido, que placer tan delicioso sentía en esos momentos, estuve a punto de venirme, pero él se retiró, se sacó la verga y me la ofreció para que se la mamara, yo procedí a tragármela completita y él empezó a gritar lleno de lujuria y placer, aghhhhhhhh, mmmmmmmmmmh así puta cómetela toda, que rico mamas mi amor, eres una golosa come verga, estábamos disfrutando los dos la calentura en todo su erotismo, cuando llamaron a la puerta.

Yo me dirigí a la cocina para esconderme y tratar de recuperar la respiración ya que con la mamada que le di a mi esposo, estaba super excitada y por consecuencia mi respiración estaba muy acelerada.

Raúl se vistió rápidamente fue a ver quien era, entro con Daniel un amigo nuestro, Daniel le preguntó que por que estaba tan exc

itado, mi esposo le contestó que estaba tratando de hacer ejercicio, Daniel preguntó por mi, Raúl le dijo que estaba en la recamara.

Raúl le ofreció una copa a Daniel, que la aceptó de inmediato, le pidió que se sentara mientras las preparaba, mi esposo se dirigió a la cocina, le dije a mi esposo, que hacemos, no puedo salir así, ¿a ver a que hora se va?

Lo que mi esposo hizo fue acariciarme lujuriosamente los pechos nuevamente, con lo que me puso cachonda de inmediato, yo le decía que se estuviera quieto que nada más me iba a calentar a lo pendejo, en eso se le ocurrió decirme, ¿que te parece Daniel para realizar nuestra fantasía?.

Me quedé de a cuatro, pues me tomó por sorpresa su petición, yo le dije – estás pendejo — ¿como crees que voy a coger con él?, Daniel es nuestro amigo, — Raúl dijo —- el mejor que nadie amor, ya que es de nuestras confianzas, mientras me decía esto, mi esposo me seguía dando unas ricas caricias en mi vagina, y me decía imagínate que los dos te estemos dando verga, esos argumentos aunados a las caricias, bastaron para ceder ante sus peticiones, además yo estaba ya muy caliente y los dos queríamos realizar esa fantasía, así que acepte su petición y si a eso le agregamos que ya estaba bien cachonda y que yo deseaba que mi esposo viera como me cogía otra persona, me puso de a mil.

Quedamos que yo llevaría las bebidas a la sala, tal y como estaba vestida, para despertar la lujuria y pasión de Daniel y con eso facilitar que participara en nuestra fantasía.

Mi esposo se fue para la sala, Daniel le preguntó y las cubas, mi esposo le contestó, espera en un momento estarán listas, en eso salí de la cocina llevando tres cubas, Daniel recorrió todo mi cuerpo con una mirada muy cachonda, esas miradas hicieron que se mojara abundantemente mi vagina y a Raúl lo súper excitaron puesto que estaba a punto de realizar su fantasía.

Daniel me dijo "no que estabas dormida."

Estoy segura que se imaginó mi cuerpo a través del vestido por lo entallado, mis pezones de inmediato se pusieron duros ya que más de una vez soñé con meterme a la cama con él, pero no dejaba de ser solo una fantasía.

Fui directa al grano y le dije a Daniel que estábamos a punto de tener una relación erótica, cuando llego él, por eso estaba tan excitado Raúl, no por hacer ejercicio como te había dicho él, Daniel dijo perdón de haberlo sabido ni me acerco a la casa, no te preocupes le dije, ya tendremos tiempo.

Daniel venia a ver el juego de fútbol, él y mi esposo son fans de uno del América y otro del Guadalajara, Daniel llego con la idea de ver perder a el equipo de mi esposo, que es el Guadalajara.

Raúl se fue a la cocina a preparar otros tragos, Daniel y yo nos sentamos a ver el juego de fútbol, yo me senté en el sofá, a propósito dejé que se levantara el vestido más de lo permitido, mostrándole mis bien torneadas piernas, con lo que se puso nervioso, él trataba de desviar su mirada, pero como todos los hombres, se calentó al observar unas piernas y unas nalgas sin importar de quien eran.

Raúl regreso de la cocina con otras tres cubas, haciendo el comentario, Daniel con ese espectáculo que te están dando, ¿que juego vas a ver?, Daniel no supo que contestar.

Ellos hicieron una apuesta de $500 pesos al equipo que ganara. En el primer tiempo no hubo goles pero si más tragos de nuestra parte, con lo que todos nos desinhibimos un poco y nuestros comentarios y acciones eran más abiertas, en el transcurso del medio tiempo aproveché para fajar ligeramente con Raúl, mi esposo entendió el mensaje y empezó a acariciarme lujuriosamente, Daniel no apartaba sus ojos de mis nalgas y piernas, las cuales tenía más descubiertas con el propósito para ponerlo cachondo.

Daniel no dejaba de verme aunque disimuladamente, con los tragos, los tres estábamos completamente desinhibidos y sin consultar con Raúl, yo también hice mi apuesta y les dije a los dos, que por cada gol sin importar de que equipo fuera les haría un table dance, mi esposo dijo –órale – no me importa que goleen a las chivas con tal de que nos des ese show.

Para mala suerte de todos el juego quedó empatado sin goles, Daniel ya con cuatro o cinco cubas adentro, hizo el comentario, — ni modo nos perdimos del show, — mi esposo le contestó –, yo creo que RoSyMar nos dar&aa

cute; el show de todas maneras, – "Estás de acuerdo, ¿verdad cariño? Me preguntó.

Yo estaba muy excitada y sudaba erotismo, se notaba a leguas que estaba bien caliente, los mire a los dos como gata en celo y les dije — claro que les voy a dar el show papacitos.

Vi como mi esposo se acomodaba su ya erecta verga ante mi comentario, Daniel y él se miraron y sonrieron con cara de complicidad.

Mi esposo le pidió a Daniel que preparara otras bebidas, él se dirigió a la cocina a hacerlo, cuando nos quedamos solos en la sala mi esposo me dijo, mira como tengo la verga nada más de pensar que vas a coger con Daniel, ella me contestó, — amor estoy igual o más caliente que tú nada más de imaginarme el tener la verga de Daniel en mi boca –, adelante amor – me dijo mi esposo – ponnos bien calientes danos un show bien sabroso, con esos comentarios nos pusimos más calientes.

Regreso Daniel con las bebidas, nos sentamos en el sofá a disfrutar el espectáculo, Fui a la cocina por una escoba para que la hiciera de tubo, empecé a bailar alrededor de ellos con poses muy cachondas y provocativas, mi esposo le preguntó a Daniel — ¿que te parece mi mujer? –, él no supo que contestar por temor a ofenderlo, Raúl le dijo: con confianza amigo, dímelo con confianza, no me molesto al contrario te agradeceré que no seas cínico conmigo.

Daniel ya más suelto por las bebidas, dijo: Mis respetos para ti y tu mujer, la verdad tiene un cuerpo magnifico que encendería la pasión a cualquier hombre, mi esposo le pregunto – te incluyes tú en ese comentario – claro dijo Daniel -incluyéndome yo.

Mientras yo seguía dándoles su espectáculo, él que era cada vez más atrevido, erótico y cachondo, ya que me metía el palo de la escoba entre las piernas como si estuviera cabalgando un potro a pelo, y le daba unos lengüetazos como si fuera una verga que tenía entre mis manos, me puse de espaldas a ellos para que disfrutaran mis magnificas nalgas, eso bastó para que a los dos se les parara la verga.

Me di la vuelta y los pillé a los dos acariciándose cada uno su verga por encima de los pantalones… Abrí los ojos con cara de morbo total… lleve una mano a mi pecho derecho y la otra a mi concha y las empecé a acariciar suavemente, ya perdiendo totalmente la timidez, los observaba de manera muy lasciva… me dirigí a Daniel… (la bebida también estaba ayudando a desinhibirlo ) y le dije: "Cariño, sácatela y déjame ver cómo te la meneas…"

Daniel mi esposo se había quitado la corbata… rápidamente, como para no perderse lo que sabía que iba a pasar, se puso de pié y se desnudó quedando solamente en calzoncillos, volviéndose a sentar con su verga bien parada, entre sus manos, meneándola lentamente y esperando…. yo lo observaba muy excitada… volví la vista hacia mí marido, y vi que se acariciaba la verga por encima de los calzoncillos.

Me hinque y me acerqué gateando meneándome lenta y cachondamente mis nalgas hacia Daniel hasta tener su enorme verga delante de mi.

Mientras, mi esposo aprovechó para despojarse de los calzoncillos…. Su verga estaba como una roca, no me quitaba la vista de encima y veía como me acercaba relamiéndome los labios a la verga de Daniel, con una perspectiva inmejorable de mis tetas que estaban a punto de hacer erupción, mis pezones hinchados se marcaban perfectamente a través de la tela del vestido… Puse mis manos sobre los muslos de Daniel, acariciándolos… Volví la mirada hacia mi esposo y le dije: "Creo que esta era una de las cosas que querías verme hacer amor… así que disfrútala como la voy a disfrutar yo.

Y mientras le decía esto y manteniendo la mirada hacia Daniel deslicé mi mano derecha hasta su verga y la acaricié suavemente sobre los calzoncillos, soltando un suspiro de excitación… A continuación separé las piernas de Daniel y me metió entre ellas mientras seguía acariciándole la verga… "Tienes una buena verga, eh" le dije… Y agachando la cabeza la mordí suavemente por encima de la tela de los calzoncillos… mi cabellera caía sobre la verga de Daniel, yo quería que mi esposo disfrutara del morbo de verme con la verga de Daniel en mi boca, no quería que se perdiera el espectáculo que tanto tiempo había esperado, así que le pedí a Daniel que hiciera a un lado el cabello. Mientras yo recorría todo el largo de

su verga (todavía enfundado en el calzoncillo) con la lengua, Dirigí mis nalgas hacia Raúl para ofrecerle una excitante vista de mi culo, lo que acrecentó su lujuria.

Le pedí a Daniel que me quitara el vestido, él ni tardo ni perezoso me lo quito muy lentamente acariciando todo mi cuerpo mientras lo hacia, con lo que me puso como una loca deseando que me metiera la verga…". Me dejó únicamente con medias, liguero, tanga y brassiere, con lo que me veía mi esposo bien cachonda, Daniel empezó a lamerme todo el cuerpo, le pedí que le desabrochara el brassiere y me mamara los pechos, de reojo veía cómo mi esposo no me perdía detalle, tenía su verga hinchada y morada de tanto masturbarse y pensé que no tardaría mucho en venirse.

Tomé mis pechos por la parte de abajo y los levanté provocativamente y se los ofrecí a Daniel… "¿Te gustan papacito, quiero que me los mames muy rico y cachondamente?" le dije… Daniel los cubrió con sus manos sintiendo la suavidad de mi piel, la dureza de mis pezones, el palpitar de mi acelerado corazón… Cerré los ojos disfrutando del momento mientras mi esposo nos miraba con los ojos como platos, estaba excitadísimo

Acerqué mis pechos al cuerpo de Daniel, con lo que nuestras caras quedaron juntas, con lo que aproveché para darle un beso lujurioso metiéndole la lengua hasta la campanilla, Daniel aprovechó para alargar sus manos y poner una mano sobre cada nalga y sobármelas a conciencia mientras continuaban besándome cachondamente, apartándome las nalgas una de la otra levemente, sabiendo que mi marido no se perdería detalle alguno.

Me senté en la cama y le pedí a Daniel que se colocara junto a mi, de lado para que mi marido no perdiera detalle de lo que iba a pasar.

Le pedí a Daniel que acercara su cuerpo (todavía en los calzoncillos) a mi cara puse la mano derecha sobre su verga y empecé a recorrerla de arriba abajo… Después lleve una mano a cada lateral de los calzoncillos de Daniel y fui bajándolos lentamente hasta que su verga saltó como un resorte junto a mi cara, era una verga espléndida.

Me relamí los labios ante el manjar que estaba a punto de saborear, le bajé los calzoncillos hasta los pies y le di un beso a la verga, ya totalmente desinhibida agarré su verga con la mano derecha y comencé a sobársela lentamente mientras con la izquierda sopesaba sus huevos… tenía mi boca a pocos centímetros de la cabeza de su verga.

Mire a mi marido con cara de lujuria total y le pregunte: "¿Esto es lo que querías verme hacer papacito? Y sin esperar la respuesta engullí la verga que tenía delante de mi y comencé a mamarla lentamente, con delicadeza… Llevé la mano izquierda al culo de Daniel y acompañé la impresionante mamada con unas caricias a las nalgas de Daniel clavándole suavemente sus uñas… si Daniel se sentía en el séptimo cielo estoy segura que mi esposo se sentía en el octavo al ver el espectáculo que le estaba dando su mujercita.

Yo continuaba, mamándole la verga a Daniel como una golosa, la verdad que estaba disfrutando las mamadas que le proporcionaba a Daniel… Daniel hizo a un lado mi cabellera, para que mi esposo no se perdiera detalle de lo que tanto tiempo había estado esperando ver.

Yo seguía comiéndome la verga, mi lengua ávida recorría cada centímetro de su piel. Con la mano izquierda levante la verga al vientre de Daniel y arremetí contra sus huevos, metiéndomelos alternativamente en la boca y chupándolos, mientras introducía mi mano derecha bajo mi tanga y comenzaba a masturbarme lentamente… Vi como mi esposo seguía masturbándose ahora con un ritmo más acelerado, y con la cara roja por el morbo de verme chupándole la verga a otro hombre, por fin se le estaba cumpliendo su fantasía de verme coger con otro hombre.

Le pedí a mi esposo que se acercara. – porque quería tener dos vergas, una en cada mano abrí los ojos y creí estar en el paraíso al tener las dos vergas en mis manos… saque mi mano derecha de la tanga y atrape la verga de mi marido y la engullí mientras lo masturbaba con su mano izquierda…. yo gemía y temblaba de lujuria, mamaba y masturbaba alternadamente las dos vergas , moviéndome acompasadamente el culo en el mismo borde de la cama, intentando sentir más…. Ya necesitaba que alguien se encargara de darme placer, con una cara de golfa impresionante, no paraba

de intercambiar las vergas en mi boca, mis tetas parecían dos flanes moviéndose al compás de las mamadas que les proporcionaba y abriendo y cerrando las piernas, ansiosa por que ya me penetraran..

Daniel se dio cuenta y no me hizo esperar, con las bragas puestas me dio unos leves besos en la cara interior de sus muslos que las medias no cubrían, Daniel me metió los dedos índice a cada lado de su tanga y comenzó a bajarlas lentamente. Levanté el culo para facilitarle la operación, no se imaginan lo cachonda que estaba.

Mi marido miraba extasiado cómo la concha de su mujer, por fin, quedaba a disposición de otro hombre.

Una vez que me las bajó del todo quedó ante la cara de Daniel mi concha delicadamente depilada, sólo con un mondonguito de pelo en forma de triángulo en el pubis y el resto totalmente afeitado… Daniel trató de meterme su verga, Yo le dije no quiero que me la metas todavía papacito, lo tomé de la cabeza, y agarrándolo de los cabellos dirigí su cabeza hasta mi sexo mientras le ordenaba: "¡Chupámelo, cómemelo yaaaa!" Daniel me puso una mano en cada curva de las rodillas y las levantó separando las piernas hasta casi hacerlas chocar con mis pechos, de esta forma mi concha quedaba totalmente abierta y a su entera disposición, mi esposo aprovecho para acercarme su verga a la boca.

Daniel empezó lamiéndome los labios vaginales con delicadeza yo empecé a revolverme como una gata en celo ante tanto placer.

Cuando Daniel me empieza a introducir la lengua y a mordisquearme el clítoris le agarré la cabeza con ambas manos y me vine en su boca, mientras emitía unas palabras in entendibles por tener la boca llena de la verga de mi esposo, quien me miraba extasiado y lleno de placer a punto de venirse.

Daniel seguía dándome lengua en mi concha y se la movía en círculos, la metía y sacaba a modo de miembro, Daniel me soltó la otra pierna y metió sus manos debajo de mis nalgas levantándome el culo para introducirle la lengua con mayor facilidad.

Daniel se dedicaba a besarme y a mamarme las tetas mientras yo suspiraba y me retorcía de placer… Mi marido se acercó a mi concha para mamármela, que placer y que orgasmos tan maravillosos tuve en ese momento, mi esposo fui bajando su lengua a todo lo largo de mi vagina hasta llegar a mi culo.

Mi culo era virgen ya que siempre me había negado a que me culearan pero al sentir que invadía con su lengua aquella zona hasta ahora virgen, di un suspiro sonoro por el placer que me estaba proporcionando… mi marido seguía lamiéndome el ano haciendo círculos con su lengua yo sentí cómo relajaba mis músculos, en señal de placer y aprobación… Siguió comiéndose mi culo y finalmente introdujo levemente su lengua en mi ano, ensalivándolo bien. Cada vez que le daba una lamida yo experimentaba unos ricos temblores de placer… Mi marido volvió con su lengua a mi concha y la pasaba a todo lo largo, desde arriba hasta abajo como si lamiera un helado, yo le agradecí gimiendo y retorciéndose de placer.

Mi marido puso un dedo sobre de mi culo y trato de introducirlo, yo tuve el reflejo de apretarlo, pero segundos después lo relaje y él aprovechó para introducírmelo, el cual que entró sin demasiado problema por la cantidad de saliva que me había dejado anteriormente… Como no sintió ninguna reacción negativa continuó con su impresionante mamada sobre mi concha y me introdujo otro dedo.

Yo cerré el culo con fuerza… Pensé que mi marido se molestaría por negarle ese placer, por lo que cerré mis muslos en torno a su cabeza y la apreté con fuerza como dándole mi aprobación de que estaba disfrutando que me metiera sus dedos en el culo, mientras yo gemía, temblaba y gritaba de placer.

En eso me di la vuelta y me puse en cuatro patas con el culo hacia los pies de la cama y la cara mirando hacia la cabecera… Miré a Daniel y le dije: "¡Qué esperas… debes estar a punto de correrte!".

Daniel se colocó detrás de mi y me metió la verga de un sólo golpe, dando un grito de sorpresa y placer.

Empezó a cogerme como un desesperado, con un mete-saca desenfrenado que yo recibía con una especie de lamentos y gemidos entrecortados… me estaba viniendo como una loca. Mi marido observaba la situación junto a la cama, extasiado por el espectáculo… hasta que yo le hice una señal para que se sentara e

n la cama delante de mi mientras recibía la verga de Daniel desde atrás.

Tenia con la boca la verga de mi marido otra vez… Daniel había cambiado el ritmo de su cogida… ahora me sacaba el miembro lentamente y se lo volvía a meter de un solo golpe… así una y otra vez… Yo jadeaba, gemía, me atragantaba con la verga de mi marido, mis pechos se balanceaban al ritmo de la cogida… Daniel quiso darle morbo a la situación y le preguntó a mi marido… "¿Te gusta ver coger a tu mujer mientras te mama la verga…? él respondió con voz entrecortada por el placer…: "Ssiiiiii, ¡me encanta!… me excita muchísimo ver lo puta que es mi mujer ¡Quiero ver cómo te la tiras destrózala con tu verga!". Mientras yo soltaba un "¡¡ Aaaaaaaaghh de placer por las palabras que dijo mi marido..!! Daniel volvió otra vez al mete-saca desenfrenado… Mi marido y yo no nos movíamos, yo me limitaba a mamarle la verga con los impulsos que me estaba dando Daniel… que incrementó aún más el ritmo y empezó a soltar toda la tensión (y la leche) acumulada)… Yo solté la verga de mi marido y así en cuatro patas recibí la descarga de Daniel.

Yo agarraba las sábanas tenía los ojos cerrados y la cara desencajada. Con las embestidas de Daniel mis pechos saltaban mientras yo me venia como una loca poseída abrí los ojos y en ese momento mi marido se acercaba a mis pechos para acariciarlos y pellizcarlos.

Daniel seguía bombeándome la concha, ya a un ritmo menor, terminando con aquella monumental corrida… Yo estaba como atontada, sudorosa, en ese estado de aletargamiento en el que te quedas después de una buena cogida…. pero aún no habíamos terminado… Daniel me sacó la verga lentamente, yo di un extraño gemido mezclado con suspiro cuando sentí que me la sacaba… me puso de rodillas en la cama todavía de espaldas a Daniel y me giré levemente para darle un beso bien lujurioso.

Le dije a mi marido: "Quiero que mires, quiero complacerte y quiero que sepas lo puta que puedo ser con la verga de otro, trataré de ser lo puta que siempre me pediste que fuera con otra persona mientras estábamos en la cama … Quédate donde estás para que tengas un primer plano de la verga entrando en mi concha, de rodillas como estaba me fui acercando hasta dejar mi concha a la altura de la verga de Daniel.

Daniel estaba boca arriba con media espalda apoyada en la cabecera de la cama, yo quedé de rodillas sobre él, ofreciéndole una espectacular perspectiva de mi cuerpo desnudo y sudoroso (sólo llevaba las medias y el liguero). Daniel se inclinó y le ofrecí mis pechos que estaban como un volcán a punto de hacer erupción colocándolos frente a su cara.

Lógicamente él aprovechó para pegarse a ellos como un bebé, chupándolos como si le fuera la vida en ello. A veces le daba mordisquillos a los pezones que estaban duros como rocas, yo soltaba gemidos entre placer… Bajé un poco mi cuerpo y coloqué mi concha a la altura de su verga, con la mano derecha le agarré la verga y comencé a hacerle una suave masturbación, frotándome su dura verga y caliente por la entrada de mi chochito sin introducirla, mientras yo suspiraba y jadeaba sin parar… Daniel no podía más. sentía mis pechos aplastados en su pecho… Besé a Daniel.. con mucha calentura… le metí la lengua hasta la garganta… llegaba el momento de sentir la verga de un desconocido clavado en mi concha como siempre lo había pedido mi marido, y que había llegado a ser una obsesión también para mi para él.

Le dije a mi marido: "¿Cariño… quieres ver lo que has estado esperando tanto tiempo…? ¿ Quieres ver como le meten la verga a tu mujer? ¿Quieres verme cogiendo con él…? ¿Quieres ver cómo me meto su verga…? Míralo mi amor." Diciéndole esto se volvió hacia mí y se quedó mirándome fijamente a los ojos mientras se masturbaba y me dijo si mi amor quiero verlo, me pone bien caliente ver como tratas de meterte la verga de Daniel, mientras yo le agarraba la verga a Daniel con la mano derecha y me la iba introduciendo lentamente…

Mientras me metía la verga, le decía a Daniel quiero ser tu puta y has de mi lo que quieras pero también déjame disfrutar de tu enorme verga… ahhhhh" El momento y la situación tenían un morbo indescriptible.

Yo sentada a horcajadas sobre la verga de Daniel me la metió hasta la empu&n

tilde;adura y me quedó totalmente quieta, sintiendo cómo me llegaba hasta el fondo de mis entrañas mientras seguía mirando a mi marido fijamente a los ojos — le dije — amor, estás disfrutando ver como me cogen.

Mi marido tenía el miembro como una roca incandescente, y se estaba masturbando ante el espectáculo que tenia a la vista, por fin se cumplía su fantasía de ver coger a su mujer con otro hombre, Mi marido me preguntó yo si yo también lo disfrutaba, le respondí: mi amor, el solo verte tan caliente y cachondo con los ojos desencajados me pone bien cachonda, la verdad estoy disfrutando la verga de Daniel, si me gusta…. me gusta su verga…. mira cómo me está cogiendo y lo hace rico, lo hace bieeeeen ricoooo. perdóname pero me gustaaaa …. ahh…ahhhh, me estoy corriendoooo", y a ti verte masturbando, estoy a punto de venirme, sigue papacito no te pares le dije a Daniel, quiero que la metas hasta el fondo, destrózame, hazme gozar papacito

Yo continuaba moviéndome encima de Daniel, contoneando sus caderas mientras subía y bajaba sentada sobre su verga diciéndole quiero venirme otra vez en tu verga papacito, muévete, agghhhhhh, AAAhhhhh, que rico me vengo, me vengo, tuve un orgasmo como nunca lo había disfrutado, lo mismo que mi marido que termino eyaculando sobre mi cara.

Mi marido aprovechó lo caliente que estaba para volver a introducirme un dedo en el culo, yo tensé mi cuerpo…. me estaba viniendo una vez más… Daniel, con la voz ronca por la excitación, exclamó: "Así me gusta cariño, que seas muy puta… me gusta que seas muy perra…"yo no aguanté y les dije "Me gusta ser la puta de mis dos mis dos amores. quiero ser su puta por siempre.. aaaaaaahggg….." casi chillé de placer y lujuria.

Jooooder ..!!!" exclamó mi marido"¡¡ No sabía que tenía una mujer tan puta…!!" "Y más puta voy a ser, cariño… le dije, a partir de ahora todo lo que me pidas ya no tengo miedo Voy a ser tu puta…. y luego te voy a hacer un regalo, mi amor…" le dije con la voz entrecortada, recuperándome de mi último orgasmo.

"¿Qué regalo…?" preguntó mi marido…. "Ten paciencia… Ya verás… es algo que me has pedido varias veces… pero que nunca te he dado y hoy lo vas a tener…." le dije a mi marido sonriendo con cara de malicia.

Yo estaba acostada boca arriba, mis pechos todavía se movían al compás de mi agitada respiración… Mi marido se acercó por el otro lado de la cama, se sentó junto a mi e inclinándose nos fundimos en una serie de besos… "Te quiero…" me dijo mi marido mientras me acariciaba los pechos suavemente…. "Yo también te quiero a ti…" le respondí

Me quedé mirándolos con pasión y lujuria… los miraba de arriba abajo, deteniéndome en sus vergas y les dije ¡Ahora me toca a mí…!. Ahora los dos van a hacer lo que yo les indique, ¿de acuerdo?" dije mirando a mi marido… Daniel me observaba con cara de curiosidad… "Mi amor… ¿Confías en mí…?" le pregunté a mi marido mientras cogía el sillón y lo colocaba a pocos centímetros del lado izquierdo de la cama… "Por supuesto" respondió mi marido con una picara sonrisa para darme más ánimos. "Pues siéntate aquí, masturbate y míranos….. por ahora, ¿está bien?" le dije a mi marido mientras lo cogía de la mano y lo sentaba en el sillón…

Te prometo que después tendrás algo especial y lo entenderás todo…., ¿está bien?" Le dije a Daniel con voz casi autoritaria Acuéstate en la cama boca arriba, cerca del borde por favor…". Yo se acerque a los pies de la cama con cara de lujuria… me llevé la mano derecha a mi concha y comencé a masturbarme también, Me encanta ver a un hombre masturbándose, le dije a mi marido, así que….por favor continua , con mi mano izquierda empecé a sobar mis pechos mientras seguía dándome dedo a mi concha…"Asiiiiií….. " susurraba…. Asiiii" Me encantaaaaaa…" Me acercó a Daniel, le tomé la cara con las dos manos y mirándolo a los ojos le dije: "Mi amor, primero vas a ver algo que tengo ganas de hacer y te gustará.

Cariño, ya me has visto coger con otro hombre ¿Te ha gustado…?". "¡Mucho!… me gusta y me excita mucho ver cómo te mete su verga y lo mucho que disfrutas

con la verga de otra persona…". "¿Sabes una cosa?" le dije suspirando entrecortadamente, mientras Daniel ya me daba suaves golpes con su lengua en el clítoris… "¿Sabes que a mí también me gusta y me excita muchísimo que me mires mientras tengo la verga de otro hombre dentro de mi…?… me gusta tener dos vergas para mí sola….¡Uffffff…que rico es tener dos machos a la vez …… ahhhhh! "

Daniel me lamía todo la concha con avidez… mis jugos iban inundando su boca… y su lengua no paraba de explorar cada centímetro de mi caliente e inundado sexo… Mientras esto ocurría yo seguía de rodillas sobre su cabeza… me puso a cuatro patas y le agarró la verga con la mano derecha, empezando a meneármela lentamente… La postura intuía un próximo "69". "¿Te gusta mirar cómo se la mamo…?" le pregunté a mi marido, y con voz ronca por la excitación me contestó: "¡Chúpasela!"… yo no se hice del rogar… y engullí la verga de Daniel de un golpe y comencé a mamarme el miembro como si me fuese la vida en ello… Estábamos haciendo un fantástico "69"… Daniel seguía comiéndose mi concha cambiando de ritmo… chupando, lamiendo, comiendo, mordiendo… yo suspiraba con mi boca llena de su tranca gorda, dura, caliente… yo detuve mi mamada, levante la cabeza y con voz libidinosa le pedí: "¡¡ Mámame el culo, mete tu lengua.

Daniel me separó las nalgas con sus manos, me abrió bien el ojete y sin miramientos me atacó su culo con su lengua…. "Aaaaaaaaaaaggggghhhh…. Asiiiiiiií…". "Me gussssstaaaa….mi amor….., me gusta que me coman el culoooo me lamió todo el contorno del culo para terminar metiéndome su lengua a modo de verga.

Yo volví a la carga y me metí su verga en la boca…pero sólo le di un par de chupadas y la volví a soltar… me enfrasqué en lamerme los huevos, me los metía alternativamente en la boca y los chupaba… Segundos después seguí lamiendo por la base de sus huevos… y metí mi lengua entre los huevos y su culo empecé a lamerle las nalgas… su verga se puso aún más tiesa y dura… le separe y levante las piernas ligeramente y entonces,… entonces metí mi lengua con avidez, con fuerza en su ojete y empecé a lamérselo mientras suspiraba con fuerza…

Yo seguía trabajándole su ano, incluso había apoyado mi índice muy cerca del agujero y se lo acariciaba junto con mi lengua… Los dos suspirábamos por el placer que nos estábamos dando…. "¡¡ mierda que rico mamas, que puta eres !!" oímos exclamar a mi esposo… yo seguía comiéndome su culo, Daniel me correspondió y me introdujo un dedo en el culo sentí cómo se contraía mi culo para luego volver a distenderse y permitir la entrada de su dedo yo exploté con un grito de placer Aaaaaaaaaghhhhh !!… ".

Volví a sentir cómo vibraba mi cuerpo sobre el de Daniel entregándonos a un nuevo orgasmo… separé mi culo de su cara, yo me apoyé en sus brazos y empecé a suplicarle con voz ronca: ¡ Cogeme!… ¡Cogeme!… ¡Cogeme!… me levanté rápidamente, y me coloqué sobre su verga (cabalgándolo de frente), ahora colocando mi concha sobre su verga. mis pechos brillaban por el sudor, lo miré una vez más fijamente a los ojos, le agarré la verga con la mano derecha y de un sólo golpe se me metí en lo más profundo de mis entrañas…"¡¡ Qué puta soyyy… te gusta amooor, te gustaaaa, mi esposo estaba excitadísimo que no supo que decir¡!" yo comencé a saltar sobre la verga de Daniel, que entraba y salía con facilidad de mi concha embadurnada de mi saliva y mis jugos….

Brincaba sobre él haciendo que la penetración fuera profunda… mis pechos se bamboleaban al salvaje ritmo que me estaba dando Daniel… " ¡¡ Cariñooooo…..!! . ¡¡Te lo voy a darrrrr… !! ¡¡Aaaaaaaaghh….!! " me dirigí a mi marido casi gritando, con la cara congestionada por el placer, excitada por lo que sabía que iba a pasar…. Podía ver a mi marido con su verga en la mano.. dura y roja por la excitación… le grité a mi marido: " ¡Coge mi bolso!…". Cuando lo tomó, me dijo, ¿que hago ahora? me preguntó "Aaaaaaghhh… ¡Saca el bote pequeño rosado que hay dentro!…." Vi cómo mi esposo revolvía en el bolso y sacaba lo que le había indicado… e

n un segundo la expresión de su cara cambió mostrando una amplia sonrisa:

¡¡¡ Vaselina !!!" " ¡¡ Ssiiiiii… mi amorrrr… !! ¡¡ Rómpeme el culo!! ¡¡ Es tuyo…!!. le gritaba. ¡¡ Rómpeme el culo…!! repetía mientras seguía cabalgando a Daniel… su verga casi se salía de mi concha dada la enorme cantidad de flujo que humedecía todo… incluso lo sentía correr por sus huevos y sus muslos…

Ante los acontecimientos que se avecinaban Daniel decidió ayudar a mi esposo, puse una mano en cada de mis nalgas y se las separo con fuerza, abriéndome el ojete todo lo que pudo… " ¡¡ Ssiiiiii….. ábremelo…. Quiero sentir dos vergas dentro de míiiiiii…….como me lo dijiste aquella vez amor como me lo dijiste !! " mi esposo se untó la verga de vaselina y sentí cómo hacía lo mismo con mi agujero hasta ese momento virgen ¿Quieres mi culo…? ¿Quieres culearme? ¡Es tuyo, mi amor…! " Daniel estiró sus piernas poniéndolas rectas para facilitar la postura de mi esposo…

Yo sentía la verga de mi marido en la entrada de mi culo… mi cara se había puesto tensa… las mandíbulas apretadas, yo miraba a Daniel fijamente a los ojos con una expresión entre temerosa y putísima… " Relájate… relájate si no quieres que te duela me dijo y al instante pude sentir cómo la punta de la verga de mi marido iba penetrando muy lentamente mi culo, e iba descubriendo aquel reducto virgen del cuerpo de su mujer…. mi esposo empujó con suavidad pero con firmeza y… al principio me dolió al sentir su verga en mi estrecho culo, pero conforme iba pasando el tiempo y con sus ricos movimientos empecé a disfrutar como nunca una cogida, era maravilloso tener dos vergas dentro de mi

Mi esposo no tardó en venirse, en aquel culito que tanto deseaba y que yo tontamente siempre le había negado, no saben mujeres el placer que se pierden si no las han culeado.

Agotados nos acostamos los tres, estuvimos platicando de lo rico y sabroso que había estado el encuentro y de el buen disfrute que habíamos tenido, Daniel se despidió, no sin antes hacer el comentario, cuando hay juego de fútbol, amigos, todos soltamos la carcajada.

Una vez solos mi marido y yo comentamos si habíamos disfrutado la experiencia, yo le dije, amor que bueno que te gusta verme coger con otro hombre, no sabes como lo disfrute esas dos vergas, dándole un beso muy rico en los labios, nos acomodamos para dormir, no sin antes decirle a mi marido, saber mi amor que yo tengo una fantasía que me gustaría realizar, ¿cual es?, me preguntó, le dije me gustaría que el próximo encuentro fuera con una mujer, me gustaría mamarle os pechos mientras tu nos coges, que te parece, adelante mi amor, para cuando me dijo. Pronto amor, pronto, le respondí.

Autor: Larosadita69 larosadita69 (arroba) yahoo.com.mx

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LA FANTASIA DE MI ESPOSO, 9.6 out of 10 based on 7 ratings
  
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