Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

LA HERMANA DE MI NOVIO

10 de diciembre de 2004

Por fin vería a mi novio, hacía casi tres semanas que el no podía venir por el trabajo y yo no podía aguantar más sin una buena polla. En el tiempo en el que estuve sin mi novio me había besado con un hombre y le había dejado que me tocara los senos pero esa noche no estaba inspirada y no me acosté con él. Aunque le había puesto los cuernos más de una vez, en el período de tiempo de esas tres semanas no había ocurrido gran cosa.

Como siempre que él regresaba en tren, yo lo esperaba en su casa. El seguía viviendo con sus padres y su hermana. Me eran simpáticos, sobre todo la hermana que tenía 17 años y se llamaba igual que yo. De camino a su casa pasé por una plaza que estaba llena de vendedores ambulantes y compré dos tobilleras, una para ella y otra para mí. Al llegar a casa de mi novio me sorprendió que estuviera su hermana sola. Ella me dijo que sus padres se habían ido a pasar el fin de semana a casa de unos parientes aprovechando de que el lunes era fiesta y que ella se iría a casa de unas amigas. Entonces me empecé a poner caliente, mi sexo reaccionó a la idea de estar sola con mi novio durante dos días, solos en su casa estaríamos follando en la cama de sus padres todo el tiempo que nuestros cuerpos aguantaran. Nunca habíamos podido hacerlo en su casa y la idea de hacerlo en la cama de sus padres me pareció muy morbosa.

Ella llevaba puesta poca ropa, tan solo una camiseta que le estaba muy grande, pensé que la camiseta debía de ser de mi novio. Nos sentamos en el sofá y empezamos a hablar de ella, me contaba que ella no tenía novio formal y varias cosas más que se suelen decir con esa edad, cuando me acordé de la tobillera. El regalo le pareció muy bonito y se lo puso inmediatamente. Al apoyar la pierna en un sillón me enseñó sin querer las braguitas, las miré por un momento pero no le di importancia, pero ella sí.

-¿Viste mis braguitas?.- Me preguntó.

Me quedé sorprendida pero asentí con la cabeza.

-¿Es muy importante que sean bonitas?.- Volvió a interrogarme.

-Depende, para enseñármelas a mi no, pero si quieres que las vea un chico es mejor que te pongas las más bonitas.- Le dije si que eso le iba a llamar la atención a un chico. Yo aún estaba pensando en su pubis con una pequeña mata de vello y que a los hombres no les importa el tanga si no lo que está debajo cuando me preguntó si querría enseñarle la ropa interior que llevaba puesta. No me importó, sin ninguna muestra de erotismo me quité los pantalones vaqueros ajustados que llevaba puestos para deleite de mi novio y la blusa. Ese día, llevaba un tanga rojo transparente con encajes que sabía que ponía a cien a mi novio, ella se sorprendió de que casi no me tapaba nada, le pareció un adorno en vez de una prenda de vestir.

-Claro que es un adorno, querrán quitártelas rápidamente.-Ella estaba sentada en su cama y yo de pie junto a ella, de repente noté que me miraba el tanga fijamente -¿Te afeitas ahí?.- Me dijo señalándome el pubis -Si, a tu hermano le gusta.

-¿Quieres enseñarme como lo tienes afeitado?.-

Esta niña no sabe como me esta poniendo pensé, me quité el tanga. Aún tenía puesta la camisa pero por abajo estaba desnuda. Ella me miraba el pubis, yo me lo había afeitado con una delgada línea de vello que es como a mi novio más le gustaba.

-¿Te duele cuando te afeitas?.

- No, claro que no, aunque luego pica un poco.-. Le dije riéndome.

-¿Quieres afeitarme?, yo no me atrevo.-.

- De acuerdo, trae del baño una toalla, algo con agua y jabón, una cuchilla de afeitar sin usar y algo para que no se te irrite después.

Ella fue al cuarto de baño y trajo todas las cosas, puse la toalla extendida en el borde de la cama y le dije que se tumbara en ella, con los pies y el culo lo más pegados al borde de la cama para que estuviera abierta de piernas y para que no se cansara de la postura y se moviera. La vista era muy bonita

, un pequeño coñito virgen con su culito lindo y abierta depiernas, era de un color rosa muy intenso casi rojo, estaba segura de que terminaría tocándole el clítoris porque lo tenía a escasos centímetros, ¿estaría húmeda?.

Le mojé el pubis pasando mi mano por él después de meterla dentro de la palangana con agua templada que había traído, luego le unté un poquito de jabón y empecé a afeitarla como yo tenía mi pubis. Con una mano le afeitaba con mucho cuidado y muy despacio mientras con la otra me recreaba en su sexo, tenía un dedo sobre su clítoris y otro en el mismo agujero de su sexo, estaba mojada, lo notaba. La miré inquisitivamente pero ella estaba tumbada con los ojos muy abierto mirando el techo, con la boca abierta un poco parapoder dejar salir un gemido que se estaba formando en su garganta, a espera de sentir placer.

¿Eres virgen?.

No, dijo poniéndose aún más colorada, hace dos meses me acosté con un chico¿Te gustó?.

Si, creo que fue muy bien.

¿Practicasteis sexo oral?, le dije mientras seguía afeitándole, esa pregunta se la hice porque quería terminar de ponerla cachonda y porque eso era lo que quería practicar con ella. Sentir su boca en mi coño que estaba chorreando por la humedad. Quiero que me comas el coño me decía una y otra vez, quiero ser la primera mujer que te coma tu coño, tal vez sea la única. Ya no pensaba en mi novio solo veía mis dos manos en su sexo y nopensaba en otra cosa.

No, contestó ella.

A mi me encanta, sentir la polla de tu hermano en mi boca, metérmela hasta mi garganta, sentir su calor, mmmm, es maravilloso ver como algo tan blandito se pone grande y duro. A tu hermano le gusta una buena mamada antes de empezar a follarme. Todo esto se lo decía con una voz muy provocativa, dejé de afeitarle y l pararme”Tranquila como sabes que no te gusta si no lo has probado, relájate y déjame hacer a mi, te lo haré como tu hermano me lo hace a mi, como a cualquier hombre le gusta “.

Cada vez que le mencionaba alguna experiencia que yo tenía con su hermano, ella se relajaba y esta vez no fue ninguna excepción, se volvió a tumbar en la cama y me dejó que le metiera a mi gusto los dedos en su coño y en su culo a la vez que le lamía el clítoris. Sus gemidos empezaron a ser más continuos y a los diez minutos se corrió gracias a los movimientos frenéticos de mis dedos dentro de su cuerpo.

Ella se relajo después del orgasmo y me miraba con una sonrisa mientras le acariciaba las piernas, pero eso no duró mucho, ahora me toca a mí. Me puse de pie encima de la cama, con su cuerpo entre mis piernas.

“Ahora me toca disfrutar a mi, lo único que tienes que hacer es pasar tu lengua por toda mi raja y besarme los labios de mi coño como si fueran los de una boca, venga.” Me puse de rodillas, dejando su cara entre mi piernas, ella me agarró por los muslos y yo me pellizcaba los pezones, “No lo hacía mal del todo para ser la primera vez que comes coño” la animaba.

Empecé a mover mis caderas para rozarme toda la raja por su cara. Empecé a gemir de placer, sabía que me iba a correr si seguía haciéndolo así.

Pero entonces oímos la puerta, alguien la estaba abriendo, agarré mis pantalones y mis bragas y me fui rápidamente para el cuarto de baño sin mirar que era lo que hacía ella. Cerré la puerta y empecé a vestirme en silencio para ver quien era. Resultó ser mi novio y lo primero que hizo fue preguntar por mi a su hermana. Cuando me tranquilicé, salí del baño y me encerré con mi novio en su habitación, él decía que esperásemos a que su hermana no estuviera pero yo sabía que mi cuñada no nos molestaría.

Autor: Ana Yo Misma goddala ( arroba ) hotmail.com

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
  
categoría:

Ningún comentario »

Aún no hay comentarios

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados