Mi padre observó mi culito, me lo lamió, pasó su lengua lubricándome, introdujo su pene y sentà un gran goce, empezó un vaivén que me llevó hasta el cielo, sin mentirles ha sido el hombre que más placer me ha dado en la vida. Los dos en medio de tanta lujuria acabamos juntos en un orgasmo lleno de placer, sentà como todos los flujos derramaban por mis piernas.
Mi nombre es Laura soy una chica de 18 años y tengo muchas experiencias significativas en el campo del sexo hoy les voy a relatar una de ellas, y la primera de muchas más que vendrÃan después.
Mis padres se separaron cuando yo era una chica muy pequeña, desde ahà he vivido con mi madre. Mi padre ha tenido varias mujeres después de mi madre y varios hijos con ellas. Mi madre trabaja en una empresa como jefe de exportaciones por lo cual viaja mucho y muy a menudo me he quedado sola en casa por semanas, lo que me ha dado pie para realizar mis experiencias sexuales allÃ. Me encanta el porno, además me gusta chatear con hombres obscenos que no conozco. Perdà mi virginidad a muy temprana edad con mi novio y desde allà he tenido relaciones con otras chicas y orgias de toda clase.
Cierto dÃa a mi mamá la trasladaron por dos meses para otro paÃs, y como yo no podÃa irme a raÃz de mis estudios universitarios, me fui a vivir con mi padre, quien velarÃa por mà en este tiempo. Yo me mudé con él sin embargo no compartÃamos mucho tiempo.
Una tarde que llegué a su apartamento él no estaba y llamé a mi novio José para que viniera, y nos pusimos a ver una peli porno en el sofá de la sala, la pelÃcula estaba muy buena, habÃa dos chicas con unos senos divinos, grandes y duros, que le estaban mamando la verga a un sujeto, alto y moreno, a mi novio por supuesto le dio envidia y yo le bajé el pantalón hasta los tobillos y empecé a mamársela mientras él seguÃa viendo la tele.
RecorrÃa su verga desde los huevos hasta la punta con mi lengua, lubricaba con saliva y luego me la tragaba toda.
Luego José me quitó la ropa apresuradamente, y yo le quité su camisa, él me recostó e el sofá y miró mi concha mojada con codicia, la recorrió toda con su lengua, mordió mi clÃtoris varias veces, con toda esa estimulación yo ya no podÃa más…
José me penetró hasta el fondo y tomándome de la cintura me volteó de tal forma que él quedó sentado en el mueble y yo quedé sentada frente a él, entonces empecé a cabalgar. SentÃa como su miembro llegaba al fondo de mi vagina y mi trasero chocaba contra sus huevos.
En medio de mi cabalgata me di cuenta que mi padre habÃa llegado pero seguà mi faena como si nada para ver su reacción. Lo miré de reojo y vi que no tenÃa intención de moverse de ahà que estaba disfrutando de lo que veÃa, noté que tenÃa sus ojos clavados en mis tetas, las veÃa moverse con los pezones duros.
A mi me excitaba más el hecho de tener un espectador y como toda una puta quise darle un espectáculo, empecé a tocarme las tetas con deseo, con malicia, cabalgaba sobre la verga de José con más velocidad, sentÃa mucho placer, empecé a gemir, y José me dijo que iba a acabar, entonces para terminar mi espectáculo me puse a mamarle la verga a José posando para que mi padre viera mi concha y mi culo y todos los flujos que derramaban en mis piernas. Mi novio acabó en mi boca, tragué toda su leche y le dejé su verga limpiecita.
Me paré y me puse la ropa, cuando me iba al baño mi padre hizo un ruido en la puerta y entró, José apenado se despidió de mi con un beso en la boca y se fue. Miré disimuladamente el pantalón de mi padre y lo noté abultado lo que me hizo saber que hice un buen trabajo. Le dije, papi no te preocupes, yo me voy a duchar y enseguida bajo a prepararte algo.
Subà y me quité la ropa y dejé la puerta del baño abierta intencionalmente, al rato de estar en la ducha vi a mi padre espiar en la puerta asà que seguà con mi espectáculo, tomé la esponja y me la pasaba por el cuello, por mis senos, bajaba por mis caderas y luego por la vagina y las piernas subÃa por la otra pierna y hacÃa el mismo recorrido, me puse de espaldas a la puerta y dejé caer el jabón, cuando me agaché por el, le dejé ver a mi papá otra vez mi vagina y mi hermoso culito. Me enjuagué, sentÃa como mi padre me seguÃa mirando y me empecé a calentar otra vez.
Cerré la regadera y me sequé, cuando salà del baño él me tomó por la fuerza, me manoseó de la forma más obscena, al principio puse resistencia para seguirle el juego, pero esto no duró mucho tiempo ya que cuando mi padre me pasó su mano áspera por mi vagina notó que estaba completamente mojada, nos dimos un beso muy apasionado y sin pensarlo dos veces le quité la camisa, luego la correa, y luego el pantalón.
Me llevé una gran sorpresa al ver su verga, era muy gruesa y grande, empecé a manoseársela mientras él me seguÃa tocando, exploraba mis senos, bajaba hasta mi trasero, jugaba con mis nalgas, las separaba, tocaba mi culito con avidez.
Mi padre me dijo:
Ahora si nos vamos a conocer bien hijita, no sabÃa que fueras tan puta zorrita, pero eso me encanta, la vamos a pasar bien rico.
Yo le respondÃ: papi no sabÃa que fueras tan ganoso y tan perro como para espiar a tu hija pero yo te voy a satisfacer, ¿quieres que te chupe tu enorme verga?
Y él me respondió enseguida, si zorrita mámamela, quiero que me mames mi verga, entonces lo empujé hasta la cama y me acomodé en un 69 para que él me chupara mi conchita también.
Empecé a lubricarle su verga con mi saliva y le pasé la lengua desde los huevos hasta la punta, succionaba y luego me tragaba toda, era muy difÃcil debido a su tamaño pero yo jugaba con ella como una niña golosa…
Mientras tanto él me pasaba su lengua por mi clÃtoris y me lubricaba mi vagina, lo que me tenÃa muy caliente, me mordÃa el clÃtoris con avidez y yo ya no podÃa más querÃa sentir la verga de mi padre dentro de mÃ, asà que le pedà que me penetrara.
Empecé cabalgar encima de él, sentÃa su pene entrar y salir de mi vagina, como su pene era tan grande me provocaba mucho más placer que lo que habÃa sentido con otros hombres con los que habÃa estado.
Luego de disfrutar de su gran pene en mi vagina querÃa sentir esa gran verga en mi culo, querÃa saber que se sentÃa ser penetrada por la gran verga de mi papá en mi culito, en el culito de su hermosa hija, y eso fue lo que le pedÃ.
Mi padre también estaba esperando ese momento y con rapidez me puso de rodillas en la cama y observó mi culito bien formado, como ya lo habÃa hecho anteriormente a escondidas, pero esta vez lo tenÃa más cerca y podÃa hacer con el lo que le diera la gana.
Primero me lo lamió, pasó su lengua lubricándome y a la vez saboreando todos los jugos que tenÃa en mi vagina, introdujo lentamente su pene y sentà un gran goce, empezó un vaivén que me llevó hasta el cielo, sin mentirles ha sido el hombre que más placer me ha dado en la vida.
Los dos en medio de tanta lujuria acabamos juntos en un orgasmo lleno de placer, sentà como todos los flujos derramaban por mis piernas.
Limpié con mi lengua todo su pene, en agradecimiento por el momento tan delicioso que me habÃa dado. Esta solo fue la primera de muchas experiencias que he vivido con mi padre, en otra ocasión les contaré como ha seguido nuestra relación.
Autora: nessamosa
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