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LE PENETRE EL CULO

18 de septiembre de 2007

Maria estaba dispuesta a hacerse un tatuaje, es mi hermana y tiene 18 años, al parecer es la gran fantasía de su novio con el que solo lleva 7 meses. – Mira Maria eso es para toda la vida y a tu novio lo acabas de conocer. – Ya le conozco desde que éramos pequeños, siempre hemos ido juntos a clase. – Si solo lleváis 7 meses. – Bueno si no quieres acompañarme me lo dices.

Ella me había propuesto que la acompañara a hacerse el tatuaje, yo tengo 20 años y tengo novia desde hace 2 años, no se porqué me lo propuso a mi, siempre hemos tenido mucha confianza pero me imaginé que seria más apropiado que la acompañara una amiga suya, su novio no podía ir con ella porque era una sorpresa que le quería dar, al final pues bueno accedí a acompañarla, su mejor amiga se había hecho un tatuaje también y no quería que dijera que era una envidiosa o algo así, y mis padres por supuesto que no lo sabían…

Maria es muy guapa, pelo moreno largo y liso, unas tetas pequeñas y un gran culo redondito, que lo tiene duro porque hace mucho deporte, mide 1,65 y está muy buena de cuerpo.

Al parecer quería hacerse el tatuaje en el culo, en la nalga derecha, se quería tatuar un duendecillo, ya había concertado la cita, llegamos al local, era por la mañana pronto, nos recibió un chico con un piercing en la ceja. – Pasar para adentro, nos dijo. – Yo me quedo aquí, dije yo. – No, pasa tu también Oscar, me dijo mi hermana.

Entramos y tenía una camilla como la de los médicos. – Bueno Maria, bájate los pantalones, túmbate y tranquila, nos dijo el chaval.

Mi hermana se bajó el chándal y se quedó con un tanguita blanco.

- He pensado que como el tatuaje va a ser en el culo, no te importaría si me quedo con el tanga, dijo mi hermana. – No , para mi es más cómodo trabajar sin nada, no te preocupes que yo te tapo con unas toallas.

Me excitó mucho como hablaban, esto y mientras mi hermana allí solo con un tanga de cintura para abajo, nunca la había visto como una mujer hasta ese día, después se bajó los pantalones dándome la espalda y se quedó con su culito al aire, se tumbó en la camilla, me puso bastante caliente la imagen de su culito blanquito antes de tumbarse en la camilla, aunque bueno al fin y al cabo era mi hermana.

El chico la puso varias toallitas recubriéndola la nalga izquierda, otra para las piernas y otra para la espalda, la puso como una calcomonía con la figura del duendecillo y empezó su trabajo.

Después de un buen rato terminó su trabajo, me produjo muchísimo morbo verle trabajando en el culo de mi hermana, para cuando acabó el tatuaje tenia la polla completamente tiesa.

Mi hermana salía prácticamente cojeando, por la noche me llamó a su cuarto. – Oscar me escuece mucho, échamelo un vistazo. – Ya te dije que no te hicieras nada, anda túmbate en la cama.

Mis padres ya se habían acostado, sino me hubiera dado mucha vergüenza verle así el culito en su habitación, Se tumbó en la cama se bajó el pijama y se quedó con el culito al aire, tenia el tatuaje muy rojo, yo creo que se la había infectado. – Creo que se te ha infectado, voy a ponerte la pomada que nos ha dado el chico de la tienda. – Vale, te espero.

Me senté a su lado y empecé a untarla la cremita por el culo, que culo tan suave y blanquito, le tenia precioso, redondito, duro, era una gozada, pensé que su novio tenia mucha suerte de disfrutar de un culo así.

- Lo haces muy bien me dijo. – ¿Te gusta? – Si , masajéamelo un poquito.

No me lo podía creer, Maria me estaba pidiendo que la masajeara su culito, pero si era mi hermana, ¿que me pasaba?, mi polla ya hacía rato que estaba completamente tiesa, lE tocaba el culito a mi antojo, incluso una vez la abrí bien su culo y pude ver su agujerito rosado y muy prieto, me dolía hasta la polla, la masajeaba los cachetes hacia arriba, se los abría, contemplaba su aguj

erito, que gusto, a mi hermanita parecía que le encantaba, le pasé un dedo por su canalillo del culo, de arriba abajo muy despacito hasta llegar a su agujero, ahí me detenía, estaba nervioso, no sabia si seguir o detenerme, probé suerte, bajé hasta la entrada de su culito, se lo rocé suavemente con el dedo índice.

- Ay que bien, dijo ella. – Lo tienes muy suavecito el culito. – Tócame un poquito más…

Seguí a lo mío, la rozaba ahora más fuerte en su agujero, hice un poco de presión y la introduje un poquito el dedo índice de mi mano derecha, resbaló bien debido a la crema, ella gimió, con la otra mano le acariciaba el glúteo izquierdo, tras unos segundos le saqué el dedo. – Bueno esta ya está, dije y la di un besito en el culito. – Me has curado muy bien.

La puse una gasa que la recubría el tatuaje.

- Mañana te lo echaré otra ojeada.

Salí de la habitación, allí la dejé con el culo al aire, me metí en el baño, me senté en el water, me bajé los pantalones y allí me hice una paja fenomenal, me dolían los huevos, me olía el dedo que acababa de tener en su culo, salió toda la leche disparada mientras recordaba lo ocurrido, con el dedo sobre mi nariz.

Al día siguiente más de lo mismo, por la noche me llamó Maria para que la viera el tatuaje, ya lo tenia un poco mejor, tenía encendida su lámpara de la mesilla, se bajó el pijama y se quedó con el pijama en los pies, la parte de arriba la tenia puesta, tumbada en la cama, boca abajo, me puse sentado en sus rodillas.

- Te voy a quitar la gasa. – Despacio…

Allí tenia otra vez ese culito para mi.

- Masajéamelo un poco como ayer.

- Espera que te voy a poner la crema.

Le extendí la crema por el tatuaje, luego empecé a amasar sus cachetes, tiraba hacia arriba de ellos, otra vez la veía el agujerito rosado, ya estaba empalmado de nuevo, no podía dejar de mirar su agujerito. – Tienes el culo diferente al de mi novia, la dije – ¿Si?, ¿diferente en que? – No se, este es más redondito, más duro y hasta más suave. – Vamos que te gusta más que el de tu novia.

- No es eso, el de ella me vuelve loco y este es el de mi hermanita.

Otra vez metí la mano por su canalillo, hasta su agujerito, y le metí un poco el dedo, gimió un poquito, parece que le estaba gustando, le saqué el dedo, le seguía acariciando su precioso culo, lo acariciaba de arriba abajo, lo puse en su entradita y otra vez le metí el dedo índice de mi mano derecha, solo un centímetro, no sabia que hacer, con la crema resbalaba de maravilla, empujé un poco, entró el dedo hasta la mitad, Maria no decía nada, su cara se empezaba a poner roja, saqué un poco el dedo y lo metí otra vez, ahora hasta el fondo, lo retiré de nuevo.

- Te puedo hacer una pregunta personal?, me dijo Maria.

- Claro.

- Has mantenido relaciones anales con tu novia? – Si, muchas veces.

- Y le gusta? – Si bastante.

- Bueno yo también con mi novio lo he hecho dos veces y a él le encanta, me hace masajes como los tuyos.

- Creo que por hoy hemos terminado, le dije – Y el beso? – Quieres un beso? – Claro, un besito en el culito como ayer.

Me tumbé sobre su culo, poniendo mi boca en él.

- Te doy un beso y los que quieras.

Y la empecé a besar por todo el culo, incluso pasaba mi lengua por el, le abrí las nalgas y le pegué un lametazo a su ojete, luego otro..

- Ya está la dije, mañana te haré la última cura.

- Vale.

Después me levanté y me fui a mi habitación con una empalmada terrible, parecía que esto le gustaba a mi hermana mucho, en la habitación me hice un pajote y en menos de un minuto solté toda la leche.

A media noche me desperté empalmado, pensando en el culo de mi hermanita Maria, no me lo podía sacar de la cabeza, me dormí como pude.

Al día siguiente tendría lugar la última cura, otra vez se tumbó boca abajo en la cama, esta vez se quitó el pantalón de pijama, de cintura para abajo estaba desnuda, solo llevaba unos calcetines, me senté otra vez en sus piernas, le quité la gasa, ya estaba curado, le puse la cremita otra vez.

- Esto ya está muy bien.

- Que pena, porque me estaban empezando a gustar los masajes.

- Jaja, que mala eres.

- Me haces hoy el último? – Bueno un poco.

Me puse a masaj

earle el culo, en cuanto le veía su agujerito se me ponía la polla a puntito de reventar, con la crema en mi dedo índice derecho, le metí el dedo en el culito, otra vez hasta el fondo.

- Entra muy fácil el dedo, le dije.

- Te gusta como entra? – Mucho…

- A mi novio también le gusta mucho hacerme cosas de esas, por eso me he hecho el tatuaje en el, contigo es distinto porque eres mi hermano y se que no te propasarías, aunque reconozco que ayer me excité cuando me tocaste con la lengua el agujerito del culo, mi novio nunca me lo había hecho.

Yo mientras metía y sacaba el dedo de el.

- Quieres que te de un besito como ayer? – Vale.

Me recosté sobre ella, y me puse a pasar la lengua por todo su culo, le abrí las nalgas y besé su agujerito, después metí mi lengua en el, se lo empecé a chupar. Ella se puso a mover su culo, la estaba gustando mucho.

- Ahhh, dijo, que bien, no te pares, es fantástico.

- Te gusta mi lengua? – Siiii, es fantástica, esto es un buen masaje.

- No se si deberíamos seguir…

- ¿Porque?…

- Porque esto no está bien, me estoy poniendo un poco malo – ¿Malo? – Si, caliente.

- Bueno yo estoy también un poco caliente…

Le metí un dedo, hasta el fondo del culo y la chupaba su ojete, ella se estaba volviendo loca…

- Ahhhhhh que gusto, por favor sigue Oscar, sigue, pero contrólate..

- Como que controle yo? – Siii, tú eres mayor, yo no se si podría parar ahora, por eso te pide que seas tú el que detenga esto.

- Vale, un poco más, tranquila

Le metí dos dedos en su culo, me puse a tocarme la polla totalmente dura por encima del pijama, subía y bajaba sobre mi polla, Maria no me veía, no sabía que hacer, me tumbé sobre ella, aprisionando mi polla guardada en el pijama contra su culo desnudo.

- Estoy muy caliente Maria, tienes un culo precioso. – Ahhhhh, Oscar ¡me estás volviendo loca! – Me encanta frotarte contra tu culo Ella movía el culo, frotando mi polla sobre sus nalgas, iba a reventar…

- Ahora estoy muy excitada…

- No voy a poder controlarlo…

- Ahhhhh, siiiiii Oscar, tranquilo, solo un poco más…

Me bajé el pijama un poco, lo justo como para que saliera mi polla, metí mi mano entre su piernas llegando hasta el coñito de mi hermana, estaba muy mojado, se lo acaricié un poco, vaya coño de puta, puse la polla a la entrada de su culo, estaba muy húmedo entre la crema y la saliva.

- No lo hagas Oscar, de ti depende , yo no puedo pararlo. – Solo un poquito, déjame un poquito. – Un poco más y lo paras.

Empujé fuerte y entró un poquito de mi polla en su culito, no me lo podía creer, se la estaba clavando en el culo a mi hermana. – Ahhhh que bueno , dijo ella, eres un cabrón…

- ¿Quieres que te la meta hasta el fondo?…

- Siiiiii, métemela…

- Te la voy a clavar hasta el fondo, toma!

Y de un empujón se la clavé hasta el fondo, comencé un mete y saca suave, como resbalaba mi polla en ese culito, sabía que no íbamos a tardar nada en corrernos, de repente aceleré mis embestidas, unos 30 segundos, luego más fuerte, reventándoselo, Maria gozaba como una perra, le di unos golpes secos y rápidos. – Me voy a correr en tu culo Maria , me voy a correr en tu culo – Siiiiiii, yo también, me corrooo, ahhhhhhh, siiiiiiiiiiiii, échame la leche en el culoooo! – Tomaaaaa, hermanitaaa, mi leche en tu culitooo, ahhhhhhhh.

Me corrí como nunca, la mejor corrida de mi vida en el culo de mi hermana Maria, nos quedamos 5 minutos jadeando los dos, yo con mi polla dentro hasta que se me bajó.

Y así fue como le penetré el culo a mi hermana, ahora tiene 19 años y me ha dicho que quiere hacerse un tatuaje en las tetas, me ha pedido que la acompañe…

Autor: Elculodecristina

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