TendrÃa yo unos veinte años, mi hermana tendrÃa unos diecinueve. Era una chica realmente preciosa, alta, delgada, una buena delantera y cara de picaruela. Siempre me habÃa llevado muy bien con ella, habÃamos jugado juntos y compartÃamos todos nuestros secretos, pero hacÃa ya casi un año que la notaba distinta, se habÃa hecho toda una mujer, y según a mi me parecÃa, demasiado. VestÃa siempre muy atrevidamente, y siempre la veÃa con algún chico, siempre distintos y siempre mayores que ella. Evidentemente se lo pasaba en grande, nunca me dijo nada, pero un dÃa le encontré un paquete de condones medio vacÃo en su bolso. Según parecÃa follaba como una loca, y eso me fastidiaba. Yo a mis veinte todavÃa era virgen, y eso que tenÃa un miembro de considerables dimensiones, pero claro, no vas a ir por hay diciéndole eso a las tÃas. Yo en aquel entonces era muy tÃmido.
Todo empezó un dÃa en que estaba yo duchándome… salà de la ducha como siempre. Me secaba delante del espejo, desnudo, silbaba una canción distraÃdamente cuando me percaté que la puerta estaba entreabierta. Cuando fue a cerrarla me encontré que mi hermana estaba detrás, mirándome. Al momento me tapé con la toalla y me puse coloradÃsimo.
"Pero ¿qué haces ahÃ?" – la dije.
"No sabÃa que la tuvieses tan grande" – me dijo ella.
Aquello me hizo avergonzarme todavÃa más. No me acuerdo lo que balbuceé y cerré la puerta deprisa y corriendo, mientras pude oÃr a mi hermana riéndose detrás.
Durante un par de dÃas intenté esquivarla… estaba muy avergonzado, pero noté que ella cada vez me mostraba más atenciones, siempre querÃa hablar conmigo, y bueno, pasaba más tiempo en casa. Una semana después, cuando pensé que todo estaba olvidado, era viernes por la noche, nuestros padres habÃan salido a pasar fuera el fin de semana. Estaba yo en mi cuarto estudiando, estaba terminando un trabajo en el ordenador. Entonces entró ella. Era verano, asà que sólo llevaba una camiseta de manga corta que la llegaba a media altura de los muslos, era mÃa, se la di hacia tiempo, iba descalza y casi no la oà entrar.
"¿Qué haces?" me preguntó.
Me sorprendió un poco. La miré, estaba increÃble, sus muslos resplandecÃan a la luz artificial, y sus pechos se marcaban en la camiseta, dos pezoncitos en mitad de esas dos montañas.
"Terminando un trabajo" la dije volviendo al ordenador.
"Tú tienes acceso a Internet, ¿verdad?""SÃ" la dije sin separar la vista del trabajo, tenÃa que terminarlo cuanto antes.
"Por qué no me dices cómo funciona, porfa" me dijo"No tengo tiempo, tengo que terminar esto""Venga hermanito, sólo un rato, nunca he visto cómo funciona"- me dijo.
Evidentemente eso era mentira, creo que nadie de nuestra edad no ha entrado alguna vez en Internet, pero ella se acercó, noté el calor de su cuerpo, me revolvió el pelo cariñosamente como solÃa hacer cuando me pedÃa algo.
"Bueno, pero sólo un rato, luego te vas y me dejas acabar esto" le dije. Se puso detrás de mÃ, casi podÃa notar sus pechos flotando encima de mis hombros la verdad es que empecé a excitarme un poquito. "¡¡¡Dios mÃo!!!" pensé… es mi hermana, pero es que está muy buena. La enseñé un par de buscadores, y unas cuantas páginas curiosas, querÃa que se fuese cuanto antes.
"Bueno, esto está muy bien, pero sé que hay páginas más divertidas" me dijo. La miré con sorpresa.
"¿Páginas más divertidas? ¿De qué estás hablando?""Venga, no te hagas el tonto, seguro que las has mirado miles de veces, páginas eróticas, páginas porno, sé que hay muchÃsimas, enséñame una, venga""Per
o tÃa, qué dices, cómo te voy a enseñar eso" le dije.
"Venga, no seas idiota, si tú puedes verlas, yo también, venga, enséñame una y te dejo acabar ese trabajo tan importante".
"Bueno, una y te vas" le dije, pero me temblaba el pulso. Iba a enseñarle páginas porno a mi hermanita, ¡¡¡estaba loco o qué!!! Bueno, en aquel momento hubiese hecho cualquier cosa porque me dejase solo, de todas maneras tal y como estaba de excitado iba a entrar un poco más tarde para hacerme una paja, asà que irÃa calentando.
Entramos en una página que conocÃa, tenÃa bastantes fotos clasificadas, empecé por los desnudos de chicas, lo que siempre hacÃa, después de mirar unas cuantas fotos, ella me dijo:
"Bueno, y ¿no hay chicos?"
La verdad es que no lo sabÃa, nunca lo habÃa mirado, pero allà estaban, tÃos enormes, con enormes pollas. Aquello pareció interesarle más, asà que dio la vuelta a mi silla y se sentó encima de mi rodilla, yo estaba en pantalón corto, asà que pude sentir el calor a través de mi pierna. Se sentó solo en uno de mis muslos, abriéndose las piernas… pude notar como el calor y la dureza de sus glúteos, me estaba poniendo malÃsimo, mi polla empezaba a crecer debajo de mis shorts, y cada vez se notaba más, pero mi hermana seguÃa concentrada en la pantalla.
"Qué interesante, déjame el ratón ahora, porfa" me pidió.
La verdad es que tal y como estaba casi no llegaba al ratón, se lo dejé, estuve a punto de apoyar una mano en su muslo, en el ultimo momento reaccioné y la puse en el brazo de la silla. La verdad es que para no haber entrado nunca en la Web, se le daba muy bien. Después de ver la carpeta de chicos, pasó a la de hardcore, aquello se empezó a poner muy caliente.
"Ufffff" decÃa ella. "¡¡¡Qué barbaridad!!!" Yo ya no podÃa hablar, tenÃa la polla que me apretaba en el pantalón como mil demonios. Entonces abrió el enlace de hardcore-teenagers, empezaron a aparecer fotos de chicas no mucho mayores que mi hermana follando como locas.
"Ya has visto bastante, por favor, vete ya" la dije, ella me miró con una sonrisa.
"Un poquito más, porfa!" entonces me miró a la entrepierna. Allà mi polla luchaba por salir de su encarcelamiento y el abultamiento era increÃble. Vi cómo se pasaba la lengua por el labio y volvÃa a la pantalla… antes se incorporó un momento para levantarse un poco la camiseta, ahora caÃa a los lados de mi pierna, y mi muslo estaba en contacto directo con su entrepierna. Pude comprobar que llevaba un tanguita, de esos que se meten entre las piernas, y que estaba muy caliente, muy caliente.
Ella seguÃa viendo las fotos, mientras empezó a moverse un poco entre mi pierna, frotándose contra mi muslo, primero muy despacio, luego fue aumentando. Yo estaba a punto de reventar el pantalón.
"Hermanito, ¿tú crees que yo estoy más buena que estas chicas?" Me dijo. Yo no sabÃa qué responder, entonces algo dentro de mà que no era yo la dijo.
"Bueno, ellas están desnudas…" en ese momento me tapé la boca, intenté reaccionar "Bueno, quiero decir, que no es lo mismo,…" Ella se mordió un poco el labio inferior como pensando. Se levantó.
"Eso se soluciona fácil" me dijo mientras se quitaba la camiseta delante de mÃ. No llevaba sujetador como ya suponÃa, y su pechos empezaron a moverse, estaban brillantes, hacÃa mucho calor y tenÃa algunas gotas de sudor en la tetas, lo cual las hacÃa más deseables. Yo me quedé con la boca abierta sin saber qué decir.
"Claro, esas chicas te parecerán más buenas, haciendo lo que hacen y excitándote tanto" dijo ella mientras se sentaba encima de mÃ, ahora notaba su sexo justo encima de mi polla, se pegó a mà y empezó a pasearme los pechos por delante de la cara.
"¡¡¡Me deseas, a que me deseas!!! Yo te deseo como una loca, desde que te vi desnudo no he pensado en otra cosa que hacerte mÃo hermanito, y de esta noche no pasa" me dijo, mientras que se agachaba y se ponÃa entre mis rodillas, me aflojó la cuerda del pantalón y me sacó la polla, ésta saltó como un resorte.
"Oh, sà que es grande. Hermanito, eres un egoÃsta, cómo no le has dicho que t
enÃas esto tan increÃble entre las piernas." Me dijo mientras empezó a pajearla.
Yo estaba sin habla, entonces noté sus labios posarse en la punta de mi capullo, empezó a engullirlo, yo seguÃa allà parado mientras mi hermana me hacÃa la primera mamada, aquello era mucho mejor de lo que nunca hubiese imaginado.
"Para, para" le dije "Nunca lo he hecho, soy virgen" la dije.
"TÃo, con este aparato que tienes y ¿todavÃa no te has tirado a ninguna tÃa? Tus amigas son gilipollas, o no será que tú eres…""No, no, me gustan las chicas, me gustan mucho, pero…""Asà que voy a ser la primera. Voy a desvirgar a mi hermanito, ¡huy! eso hace que me ponga todavÃa más caliente", me dijo mientras que se quitaba el tanguita, ahora pude ver su coñito, la tÃa se lo depilaba… sólo quedaba una pelusilla en la parte alta, no podÃa dejar de mirarla, sus tetas, su coño.
"¿Te gusto? me preguntó. Yo movà la cabeza afirmativamente.
"Quieres comerme el coñito?"
Le dije que sÃ… asà que me llevó de la mano a la cama, casi me caigo, tenÃa los pantalones en los tobillos, me los quité y me quedé en pelotas. Ella se tumbó en la cama y se abrió de piernas, yo me puse entre ellas… olÃa extraño, lo más excitante que habÃa olido nunca, empecé a lamerle el sexo, a chupetones, luego empecé a recordar las fotos y los videos que habÃa visto, le abrà los labios del sexo y recorrà mi lengua por ellos, los noté muy húmedos, los separé más y metà toda mi lengua, hasta donde pude, mi hermanita se retorcÃa en la cama jadeando.
"Ah, ah, ah hermano, qué bien lo haces, sigue metiendo tu lengua, ¡¡¡sigue!!!" me gritaba. Yo seguà con la lengua, pero ahora también me ayudé de un dedo, el cual metÃa y sacaba de su coño… ella pareció perder el control… en ese momento noté una oleada húmeda y caliente se me venÃa en la boca, ella empezó a gritar y a jadear como una loca.
"ahhhhh, Ahhhhhh" se habÃa corrido en mi cara la muy guarra. "fóllame, fóllame" empezó a gritar, yo estaba alucinando, allà estaba mi hermana tumbada en mi cama, desnuda, pidiéndome que la follase, y lo malo, es que yo querÃa hacerlo, era lo que más deseaba hacer. Asà me lancé sobre ella, evidentemente en el primer intento no acerté ni a meterla, la espachurré contra su entrepierna y pensé que me la partÃa, ella se incorporó un poco, me miró mientras jadeaba.
"Hay que ver lo que tiene que hacer una hermanita pequeña por su hermano mayor" me dijo mientras me ponÃa la punta en la entrada de su sexo, entonces yo empujé, casi toda mi polla se deslizó dentro de su coño, estaba tan mojado que no me fue complicado "Aaaaahhh" gritó ella, pero quedaba otra buena parte…, empecé a empujar hasta que se la metà toda, evidentemente por el grito que dio nunca se habÃa metido un calibre como el mÃo por el coño.
"Aaaaaaaahhhhhhh, Siiiiiiiiiiiii, Ohhhhhhhhh,… que gusto… ahhhhhhhhhhhhh" gritaba y jadeaba mientras que se retorcÃa como una serpiente. Yo empecé a perforarla, al principio despacio, pero poco a poco me fui calentando, dejé de pensar que era mi hermana, era la primera tÃa a la que me follaba, y me convertà en un animal… la penetraba como un loco, pero ella parecÃa gozar más que yo, le apretaba los pechos, o me tiraba sobre ella para morderlos, asà estuve gozando de ella era como estar en el paraÃso, entonces sentà que me iba a correr, me entró miedo.
"Me corro, me corro" le dije… ella me sujetó y apretó las piernas.
"Córrete dentro, córrete dentro, quiero tu leche, ahhhhhh" gritaba, yo no puede más y descargué todo mi semen dentro de ella, allà estaba yo descargando mi manguera que parecÃa no terminar nunca de sacar lefa, ella gritando como una loca, al final caà rendido encima de ella.
"Ha sido increÃble" la dije. Ella me miró y nos besamos.
"Yo te he desvirgado, pero ahora quiero que tú seas el primero" me dijo, no comprendà muy bien.
"¿Qué quieres decir?""Como sabrás, ya he follado antes, pero nunca me han dado por el culo, y quiero que tú seas el primero, me da un poco
de miedo, porque la tienes muy grande, pero lo deseo tanto, asà que quiero que me rompas el culito hermanito". La miré alucinado, si follar me ponÃa a cien, el tema de dar por culo a una tÃa era lo más lujurioso que hubiese pensado.
Lo primero era recuperar a mi pobre polla, asà que me tumbé, ella se puso encima de la cama, pude ver cómo se le salÃa el semen por el coño y le chorreaba por las piernas. Ella lo notó, asà que cogió parte con los dedos y se los llevó a la boca, luego empezó a acariciar su cuerpo contra el mÃo, acabó poniendo las tetas en mi polla, que empezaba a crecer y a crecer de nuevo, para acabar el trabajo me la chupó como siempre habÃa visto en las pelÃculas, hasta que empezó a costarle meterse toda la polla dentro, estaba ya muy empalmado.
"Espera asà un momento" me dijo mientras saltaba de la cama y salÃa de la habitación. Yo empecé a pajearme mientras la esperaba, volvió al rato con un bote… era vaselina, me la dio y se puso a cuatro patas encima de la cama.
"Bueno, sabes lo que tienes que hacer, ¿no?" me dijo, mirándome con cara de lujuria. Yo abrà el bote, unté bien mis dedos y me puse detrás de ella.
"Me he lavado bien", me dijo, eso me sonó a "chúpamelo", asà me empecé haciéndole un dedito, luego empecé a aplicar mi lengua para humedecerlo, notaba cómo su esfÃnter se abrÃa y se cerrada al sentir mi lengua.
Aaaaahhh, gritaba ella, entonces empecé aplicarle la vaselina por todo su ano, me unté otra vez más, la verdad es que miraba mi polla y aquella abertura y pensé que jamás podrÃa meterla, me puse un poco en mi polla.
"Venga, hazlo ya, no puedo esperar más, me estoy corriendo como una loca de sólo pensarlo" entonces le abrà los muslos, puse la polla en la entrada de su culito, y empecé a metérsela, el principio fue fácil, estaba muy lubricada y la cabeza del capullo entró sin muchos problemas.
"Aaaaaayyyyyyy" gritó, pero sólo tenÃa la punta dentro, el resto fue más complicado, era tan estrechita, fue empujando y empujando cada vez más fuerte para poder meterle toda la polla, ella no paraba de gritar todo el rato.
"Ahhhhhhh, Aaaaaah, Aaaaaah, que dolor, como me gusta, sigue, sigue, la quiero toda en mi culito, la quiero ahhhhhahhh, toda" gritaba mi hermanita según la sodomizaba… no sé cuánto tiempo tardé, pero al final conseguà empalarla del todo, mi hermana estaba muy tensa, su espalda erizada, gritaba como una posesa, entonces empecé a follarme su culito, la empalaba a dentro y afuera una y otra vez, ella perdió completamente el control. "rómpeme el culo, rómpemelo, Aaaaaaaaaahhhhhh que bueno, como me corro" gritaba yo también perdà completamente el control, la perforaba como si fuese una planta petrolÃfera, sin contemplaciones, me agarré a sus pechos para poder metérsela más, y gozar el tacto más agradable, cada vez se me hacÃa más fácil meterla y sacarla, y la verdad es que como acababa de correrme mi capacidad de aguantar era increÃble, pensé que perderÃamos el sentido los dos.
"espera, aggg espera, quiero ponerme encima, quiero ponerme encima: me dijo ella jadeando. asà me que tumbé en la cama, la espalda apoyada en el cabecero, ella se puso encima de mÃ, apoyó las piernas en mis rodilla y se dejó empalar, creo que llegó todavÃa más al fondo, ella temblaba según se la volvÃa a meter, siguió jadeando, ahora yo me agarré a sus tetas y no las soltaba, ella saltaba encima de mÃ, cada vez que caÃa yo la empujaba para arriba para perforarla más.
"aaahhhhhhh, ahhhhhh, ahhhhh, ahhhhhh, aaaahhhhh" eran sus gritos ante cada embestida, estábamos completamente cubiertos de sudor, ella con una mano empezó a excitarse el coño, era como un manantial de flujos, entonces ya no pude aguantar más, esta vez ni se lo pregunté descargué toda mi carga en su culito, ella erizó la espalda, yo me apreté contra ella y le agarré los pechos con más fuerza, ella volvió la cabeza y nuestras lenguas se fundieron mientras que mis ultimas gotas de semen salÃan dentro del sodomizado culito de mi hermanita.
Autor: Erick
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