Los pies de Natalia

Hola a todos, este es mi primer relato y quiero narrarles mi historia con Natalia… Todo comenzó una calurosa mañana de enero, yo había retornado de mis vacaciones en la costa y no había podido ponerla, entonces estaba algo caliente, y como en esas épocas el calor es terrible, todas las mañanas cuando me despertaba muerto de calor me iba al cyber que queda a una cuadra de mi casa para navegar un rato en Internet, leer algún relato erótico y disfrutar del aire acondicionado del lugar…

Con el correr de los días hubo algo que empezó a ser frecuente y es que hablando con la que atiende se encontraba una chica que vivía a metros del cyber se llama Natalia, una mina de 1,70, linda cola y pocas tetas, muy buenas piernas, bonita de cara, y lo más importante unos pies blancos, largos, siempre impecablemente limpios, para comérselos todos. Por la época ella siempre estaba en ojotas, eran rosas, de goma con tiritas bien finitas y como estaba siempre parada en el mostrador charlando con la otra, las sacaba y quedaba la planta de sus pies a mi vista, era terrible como me excitaba, en más de una ocasión mientras leía un relato erótico terminaba mirando de reojo sus pies y lograba un orgasmo refregándome el pene por encima del pantalón.

Pero todo comenzó cuando decidí agregarla al MSN, obviamente que no lo hice con la casilla que utilizaba habitualmente sino con una nueva para que no tuviera forma de averiguar quien soy, entonces comenzamos a chatear y le expliqué que me parecía una chica muy linda, y bla, bla, bla, pero al final de la primera conversación le dije que lo que más loco me traía eran sus hermosos pies… pensé que me iba a mandar a la mierda, pero contrariamente a eso se rió y me dijo que le llamaba la atención que lo que más me excitara de ella sean sus pies, pero después de una breve explicación mía, terminó pareciéndole algo casi normal.

A partir de eso empezamos a chatear todos los días, y cada vez que podía yo le remarcaba que sus pies me tenían loco a lo cual ella se reía y me decía que todo bien y me preguntaba quien era porque estaba segura que nos conocíamos, pero yo me negaba. Pasaron 2 semanas y las conversaciones fueron cambiando de rumbo, me contaba acerca de sus estudios y me preguntaba sobre mí, hasta que llegó “la” noche que no voy a olvidar nunca… Era miércoles y eran las 12 de la noche, el calor no se soportaba y me fui para el cyber a comprarme un helado cuando la vi sentada en una pc, se había sacado las ojotas y sus bellas plantas apuntaban hacia mí. Pedí una máquina, me conecté con el MSN que usaba para chatear con ella y la saludé….

Después de 5 minutos de preguntas formales ella tiró la primera piedraNati: ¿dónde estás? Yo: en la casa de un amigo, en un rato nos vamos a tomar un helado, ¿por qué?Nati: preguntaba nada más, porque acá en el cyber que vengo yo, hay un chico conectado que no deja de mirarme los pies, y como vos me viste acá, pensé que eras vos.

Yo: Ahhh, no nada que verNati: es raro porque a ese chico lo conozco y nunca había notado que me mirara los pies como ahora, me los está comiendo con la mirada jaja, jajaYo: mmm me pongo celoso, tus pies son nada más para que los mire yoNati: si, si vos seguí mirando que él esta acá en este momento y si sigue mirando así en cualquier momento me paro y le pongo los pies en la cara jajajajaYo: mmmm ¿serías capaz? (empecé a tocarme el bulto que crecía a pasos agigantados)Nati: si, me está calentando mucho y además tiene un bulto terribleYo: ¡¡como lo miras vos también!! ¿Se dio cuenta que vos notaste que lo miras?Nati: esta tan concentrado en mis pies que no se da cuenta de nada, pero yo me excité mucho así que me voy a tener que ir a mi casita y aprovechando que mis tíos están de vacaciones y que estoy sola me voy a dar una ducha de agua fría que me haga pasar esta calenturaYo: esperaaaa. ¿Me das una oportunidad de besarte los pies?Nati: discúlpame, pero no te conozco, si me hubieses mandado la foto cuando te la pedí si, ahora lamentablemente ya fue, ahora quiero que me besen los pies, mañana a lo mejor ya no, así que me voy, otro día la seguimos. Besos Se levantó y se fue. Yo en un movimiento más intuitivo que otra cosa y con la verga a mil me paré, pagué y salí tras sus pasos, ella se dio cuenta que la seguí y en la entrada de su casa fingió pisar mal y doblarse el tobillo…

– ¿Te hiciste mal? pregunté – un poco, no puedo pisar mucho – ¿querés que te ayude a entrar a tu casa? – si por favor, te lo agradecería mucho La ayudé a entrar a la casa, el calor era insoportable, y tuve una idea muy buena, le dije que mi casa tenía una pomada para las torceduras y me dijo que la fuera a buscar mientras ella se ponía cómoda, solo una cuadra separaba su casa de la mía, fui y volví en 2 minutos y al entrar escuché que Nati me llamaba – vení acá que hace mucho calor ahí adentro… cuando salí al patio estaba ella sentada en una reposera con un short de jeans que era más chiquitito que un culote, estaba todo deshilachado lo que permitía ver su tanguita roja y arriba una musculosa blanca que dejaba traslucir que no tenía corpiño…

– Traje la pomada- alcancé a balbucear yo casi tartamudeando – que bueno porque me duele mucho Me puse manos a la obra, empecé a deslizar la pomada por su tobillo durante 5 minutos y ella gemía de dolor y placer… al terminar le dije, — estos golpes pueden afectar la planta del pie, si querés puedo hacerte masajes también… —mmm me da un poquito de cosita, pero si vos decís que es para que no me duela hacéme. –es para prevenir bombón—

Entonces empecé a masajear esos hermosos pies, era increíble al fin tenerlos en mis manos, estaba tocando el cielo con las manos y ella emitía pequeños gemidos de placer. Hasta que me dio el pie justo para lo que yo quería. — ¿me vas a pasar pomada en el pie también? —no, esta pomada no sirve para el pie, pero leí en una revista que para mantener la suavidad de los pies la saliva puede ser mas efectiva que cualquier pomada – ¿¿la saliva?? ¿¿De quien?? Preguntó poniendo carita de nenita inocente. —la may bebé, si es que no te molesta – mmm no me molesta, al contrario me da cosita por vos, pero viendo como te preocupas y lo bien que me hizo el masaje en el tobillo dale mis pies son tuyos papi, hace lo que quieras con ellos.

Esa frase terminó de calentarme y en menos de un segundo ya estaba pasando la lengua por esos pies que tanto había deseado… Ella gemía de placer, – siiii dale papi, bésame los pies, ¿¿no es eso lo que tanto querías?? – si amor, es lo que más deseaba en el mundo, yo lamía su pie con desesperación, lo chupaba con devoción y ella estaba cada vez más caliente y levantó el otro pie y me lo puso en la cara, – este se va a poner celoso si no lo mimas- eso me puso a diez mil y mientras chupaba el otro pie, empecé a sacarme la bermuda para quedarme en bóxer, en ese momento noté que Nati estaba tocándose la conchita y gozando como una loca y de un tirón le arranqué su short.. – vení que te chupo la concha pendeja…empecé a comerme su conchita con devoción mientras ella me decía – si así papi, chupáme la concha, esta noche soy tuya…

Sentía que la verga me iba a estallar entonces la levanté de la reposera, me acosté yo y le dije que se pusiera en posición de 69, lo hizo rápidamente y empezó a darme la mejor chupada de pija que me habían hecho en mi vida, mientras yo pasaba la lengua desde la concha hasta el agujero del culo que se lo abría con un dedo lo cual la volvía loca de placer.

-Papi, quiero que me la metas – si amor, ponéte en 4… Se puso en 4 y empecé a penetrarla por la concha, mis embestidas eran terribles, hasta que me dijo…- ponémela en el culo, quiero sentir toda tu pija en mi culo.

Se la saqué de la concha y empecé a lubricarle el agujero con mi saliva, le penetraba el orto con mi lengua – prepárate que ahí va, le dije – eso y esperándote, daleee. Se la metí y empecé a bombear con todo, ella gritaba de placer. — mmmm si papito, siii dame más, dame más como me gusta daleeeeeeeeeeeeeee…. -¿te gusta puta? te gusta como te estoy rompiendo el orto…- siii me encanta dale más, más, rompéme el ojete, papito soy tu puta, soy tu puta, eso terminó de enloquecerme y cuando estaba a punto de acabar le pregunté si podía acabar en sus pies, que era mi deseo lo cual ella aceptó con la condición que después le tenía que acabar en el culo, acepté y cuando estaba por venirme, se la saqué y ella empezó a hacerme una paja terrible y cuando ya no aguanté más la empujé, agarré mi pija y apuntado a sus pies descargué como medio litro de blanca y caliente leche sobre sus pies, ella sonrió y me dijo, – ahora recupérate porque tenés una deuda con mi colita, yo sonreí y ya la tenía parada nuevamente para cumplir con lo que había prometido, pero eso es parte de otro relato…

 

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