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LOS PLOMEROS ME FOLLARON

22 de septiembre de 2007

Esta es la primera vez que escribo, empezaré por describirme, tengo 39 años de 1.70 m, bien parecido por lo que me dicen algunas amigas en la actualidad, algo descuidado por dejar de hacer ejercicio pero nada gordo, mi mujer de 1.65 m de mi misma edad, guapa, de pechos grandes y duros para su edad y un culito no muy grande pero paradito y firme llama mucho la atención, le gusta lucir sus pechos.

Bueno les voy a contar de cómo un par de plomeros disfrutaron de mi mujer y también a mi me dieron mi ración. Nuestra relación es de lo más normal yo diría que monótona y aburrida, ya que cuando yo busco mamar su vagina siempre se opone diciendo que le dan muchas cosquillas o quiero experimentar algún juego o no se diga querer estrenar su culito el cual o se deja ni tocar, bueno al menos no por mi o que me la mame mucho menos, lo hacemos de una manera normal solo por la vagina y sin posiciones extrañas.

Una ocasión en una reunión con otros dos matrimonios la plática se torno algo cachonda platicando de algunas experiencias y de cómo nos gustaba o nos gustaría hacer el amor con nuestras parejas, en la cual no participábamos mucho y fue notorio nuestras dos amigas coincidieron en que les fascinaba hacerlo por el ano y sus maridos dijeron que era lo que más les gustaba para concluir una buena cogida yo me excité bastante ya que para mi era una obsesión, mi mujer no decía nada, después seguimos la reunión y empecé a tomar un poco más de la cuenta mi esposa también tomó algo y veía como se secreteaba con sus amigas y se reían, terminó la reunión.

Al llegar a casa yo estaba bastante cachondo por la plática de sexo que tuvimos y al parecer ella también no iba a desaprovechar esta ocasión así que la empecé a besar y ella respondía de manera ardiente bajé hasta sus pechos, los besé, sus pezones estaban durísimos, así es que seguí bajando hasta su vagina que la tenia mojadísima empecé a darle lengüetazos y ella se retorcía y gemía, yo estaba ya con la verga bien parada, le pasé entonces la lengua por su ano y sus gemidos aumentaron, le abrí bien las nalgas y le metí la lengua en su culo.

Pensé por fin este iba ser mi día, pero no se dejó mucho tiempo, se levantó y me dijo, hay que desvestirnos, ya desvestidos se arrodilló y me dijo, dame tu verga en mi boca, yo enseguida se la acerqué y de un solo golpe se la metió toda en la boca, hizo que casi terminase hay pero mi plan era tener su culo así que la recosté boca bajo y empecé a mamar su culo de nuevo, -espera que vas hacer- le dije solo relájate, -no por ahí no- y me dijo haber tú, metete algo por ahí, yo con lo cachondo que estaba y las copas que traía le dije y si me meto algo después tú te dejaras coger por el culo.

Una sonrisa burlona se reflejó en su rostro y me dijo trato hecho, sacó de una bolsa que trajo de la reunión un consolador algo pequeño y no muy grueso, le dije, ¿de donde sacaste eso?, me lo prestaron mis amigas para ir entrenando mi culo, métetelo tu primero y si lo aguantas después sigo yo, así es que por la excitación que traía le dije está bien, untó un poco de crema en el consolador, yo estaba acostado boca arriba, levanté mis pernas y abrí mis nalgas, ella lo puso en la entrada de mi ano y lo empezó a frotar y daba unos pequeños empujones, yo trataba de abrir más mis nalgas, la sensación era bastante agradable.

Ya un poco relajado lo empujó y entró casi la mitad, sentí un pequeño dolor pero quería que siguiera, ella se dio cuenta y lo empujó todo, fue tan rico sentirme penetrado, en ese momento ella me empezó a dar una mamada increíble que no aguanté más y derramé toda mi leche en su boca, nunca había sentido una eyaculación como esa y jamás había echado tanta leche, al terminar me sacó el consolador, mi ano palpitaba del placer que había recibido, qued

é un poco cansado y tardé un poco en reponerme, lo cual fue una desgracia, porque cuando me disponía a obtener mi premio ella ya estaba dormida y me dijo mañana te lo doy.

Lo cual nunca llegó y quise repetir el cachondeo que habíamos tenido esa noche pero volvió a poner su barrera y dijo esa noche estábamos borrachos.

A los 15 días hicimos unos cambios en la cocina y el cuarto de lavado por lo que contraté a un plomero que llamaré Don Pancho de unos 50 años pero bien conservado y fuerte, el señor de 1.75 m y su ayudante Genaro, de unos 30 años, moreno, bajito de estatura, como de 1.55 m, empezaron a trabajar un miércoles, yo por mi trabajo no podía estar supervisando el trabajo así es que mi esposa se encargaba de eso, el jueves llegué temprano y mi mujer discutía algunas cosas que no le parecían con el trabajo del plomero, intercedí para solucionar el asunto, todo parecía normal, el sábado no trabajé y Don Pancho necesitaba material, yo me ofrecí para traérselo ya que me urgía me terminara y si él iba se retrasaría más, tenia que ir al centro por unas piezas difíciles de conseguir (por cierto somos de la ciudad de México)

Al salir mi esposa se disponía a bañarse, pues tenia un compromiso con unas amigas al medio día, ya en camino me encuentro con un amigo, le comento que voy al centro por unas piezas que necesito, y al decirle por lo que iba me dice yo tengo esas piezas, te las vendo para que no vayas tan lejos, fui a su casa a recogerlas, me habré tardado como 30 minutos al llegar a mi casa, entré sin hacer ruido, al dirigirme a la cocina escuché ruidos en la parte de arriba y vi que en la cocina no estaban los plomeros, subí despacio sin hacer ruido y escuché un sonido de chasqueo cuando alguien está chupando algo, al subir me di cuenta de que los ruidos venían del baño, al estar más cerca oí gemidos, enfrente de la puerta del baño tenemos un espejo por el cual vi como mi mujer le estaba mamando la verga a Genaro, el cual se encontraba sentado en la taza del baño y mi mujer empinada mamándole la verga, que por cierto era bastante grande como de 18 cm. más gruesa que la mía y muy negra.

Don Pancho le estaba comiendo el culo, le abría las nalgas y le daba unos lengüetazos que hacían que moviera su culo, Genaro estaba con los ojos clavados viendo como se la mamaba, por lo cual no me veía, en eso Don Pancho se incorpora para bajarse los pantalones y Genaro también se levanta, mi esposa se arrodilla y ahora se voltea para seguir su mamada a Don Pancho el cual tiene un pene aún más grande y gordo que Genaro, como de 22 cm.

En la posición en que estaba solo veía las nalgas de Don Pancho y como arremetía su pene en la boca de mi esposa como si la estuviera cogiendo por la boca, en eso veo que ella pone sus manos en las nalgas de Don Pancho y lleva un dedo a su ano para metérselo, Don Pancho la para y le dice, ¿que te traes puta?, ella le dice perdón, es que a mi esposo le gusta que lo penetre mientras se la mamo, soltaron una carcajada.

Así es que a tu marido le gusta se lo piquen, en eso Genaro le dice, bueno ya estuvo bien, ahora te voy a dar por el culo, ella se empina recargándose en el lavabo esperando la verga de Genaro, yo me encontraba muy excitado ver como se cogían a mi mujer en eso toca a la puerta y me escondo, baja ella a abrir era su amiga que pasaba a recogerla, la pasa y le dice que la espere yo me salgo sin que me vean y hago como que voy llegando.

Los plomeros ya estaban en la cocina, me dicen no se tardó, no un amigo me las vendió, como a los 20 minutos se van mi esposa y su amiga, yo me quedo imaginando lo que vi y sigo excitado, en ese momento me hablan los plomeros para ayudarles con la tarja del fregadero, me piden que la sostenga de abajo para darle la posición exacta, me encantaba agachado sosteniendo la tarje con mi cabeza a la altura de su cintura y Don Pancho se acerca para marcar la posición y me pone su pene cerca de mi cara y noto que seguía con su erección, volteo a ver a Genaro y también lo tenia abultado.

Al volver a ver a Don Pancho él se acercó más y choqué con su pene con mi nariz, pero ninguno de los dos dijo nada, eso me daba una sensación muy cachonda y Don Pancho se arrimo más y en lugar de quitarme lo dejé que me arrimara su verga, y frotó su bulto en mi cara, retiraron la tarja y me dijo Don Pancho, tu vieja nos a dejado bien calientes, y contigo nos vamos a desahogar,

en ese momento ya estaba muy caliente también y Genaro se sacó su verga y yo no lo pensé y se la empecé a mamar, era la primera vez que lo hacía y lo disfruté bastante.

Después Don Pancho sacó la suya y yo hincado en frente de los dos empecé a mamar una y otra, me levantaron y Genaro se puso detrás de mi, Don Pancho me agachó para que se la siguiera mamando, Genaro me abrió las nalgas, puso su pene en la entrada, lo frotó embarrando con su flujo mi ano, después metió un dedo el cual entró fácil, al ver esto metió tres al mismo tiempo, como unas cinco veces lo metió y sacó, mi ano ya estaba listo y de un golpe dejó ir toda su verga, me dolió pero no quería que la sacara, la dejó un rato y empezó a cogerme, el dolor desapareció, y era algo tan rico, mientras Don Pancho me cogía por la boca, en eso siento que Genaro aceleraba más sus embestidas y Don Pancho lo retira rápido y le dice, todavía no, vamos a gozar a esta putita.

Me llevaron a mi recámara y Don Pancho me dice, ponte una pantaleta de la puta de tu vieja que quiero cogerte con una pantaleta puesta, abro el cajón y saco una tanga negra, me la pongo y me pone en cuatro sobre la cama y dice, esto me excita más, verte como si fuera el culo de tu mujer, se pone atrás de mí, hace a un lado la tanga y me empieza a clavar esa enorme verga, afortunadamente mi ano esta dilatado así que lo mete sin problemas, ya todo adentro siento un escalofrío que recorre todo mi cuerpo y empieza a meter y sacar, hago lo posible por abrir más mis nalgas y recibir toda esa verga, siento que sus testículos chocan en mis nalgas, en eso Genaro me da su verga para mamar la cual yo devoro, y se la mamo como desesperado sintiendo las embestidas de Don Pancho, en eso Genaro suelta su leche, yo con lo caliente que estoy me la trago toda, al pasar por mi garganta yo también exploto, en ese momento siento a Don Pancho llenar mi culo, siento su leche muy caliente, la saca y me la pone en la boca para que se la limpie, fue genial.

Ya relajados les pido me cuenten de cuantas veces se han cogido a mi esposa y como, que me den todos los detalles, les confieso que los vi en el baño a lo cual Don Pancho me dice, si te vi por eso nos animamos a esto, y la historia de mi mujer se las contaré en otra ocasión.

Me gustaría conocer a alguien de México D.F. para que me de otra ración de verga como la de mis plomeros, espero me contacten de preferencia maduros.

Autor: David davidmn29 (arroba) hotmail.com

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