Hola, soy Audrey de nuevo, les escribo para contarles otra de mis experiencias ficticias, debo aclarar que ninguna de mis historias tienen relación entre sÃ, se trata nada más de fantasear.
En ese entonces, tenÃa ya los 18 años, mis pechos se habÃan desarrollado por completo al igual que mi trasero, pero pese a mi edad, no me interesó mucho tener novio o algo asÃ.
En una ocasión, se aproximaba el cumpleaños de mi hermano, yo era hasta cierto punto inexperta en temas de sexo, era inocente en esas cuestiones y solo consideraba al sexo como algo de grandes, en varias ocasiones, habÃa escuchado a mi madre y a mi padre teniendo relaciones sexuales en su cuarto, pero nunca me habÃa atrevido a verlos, solo escuchaba gemidos de dolor, de mi mamá y mi papá.
Un dÃa, cuando regresé de la escuela, me preguntaron que si podÃan hablar conmigo, yo les dije que sÃ, me dijeron que querÃan que jugara un juego con ellos, pero que no debÃa decirle nada a mi hermano ni a nadie más, porque se enojarÃan. Me dijeron que cuando el momento llegara, me explicarÃan que hacer, y les dije que sÃ, uno de los dÃas siguientes, mi papá entró a mi cuarto violentamente y me dijo que me preparara, que el momento de jugar ya casi llegaba.
¿Qué quieres que haga papá? mira, ponte esto, no preguntes y no salgas de aquà hasta que tu mamá venga a recogerte, me dio una bolsa y cuando la abrÃ, descubrà que habÃa una tanga negra, con un sostén negro, que apretaba mis pechos y los hacÃa ver muchÃsimo más grandes, claro que ya sabÃa que el juego serÃa sexo, y pese a que me habÃa mantenido casta por tanto tiempo, mi calentura me hizo seguirles la corriente.
Cuando acabé de ponerme el conjunto, me miré en el espejo y me di cuenta de que me veÃa muy erótica, muy excitante.
Mi mamá llegó a mi cuarto y me dijo que me iba a arreglar para empezar a jugar y entonces sacó maquillaje de una de sus bolsas, me puso sombra en los ojos, me pintó los labios de rojo, y me marcó las pestañas. Realmente me veÃa como prostituta, pero de algún modo, me encantó como me veÃa, te ves perfecta hija, te ves hermosa.
Noté como mi mamá mojó sus pantalones un poco por sus jugos, el hecho de excitar a mi propia madre me puso aún más caliente. (mi mamá era parecida a mÃ, tiene cabello castaño largo, labios grandes, tez blanca, pechos muy bonitos, redondos y grandes y un trasero muy deseable
En esa ocasión, mi mamá vestÃa una mini falda negra, que le tapaba a la mitad de su enorme trasero y dejaba al descubierto las braguitas blancas que usaba. llevaba una ombliguera morada, con un escote que solo cubrÃa sus pezones, porque las tetas se le salÃan de ese pequeño encierro, en fin, salimos a la sala, mi mamá y yo vestidas como prostitutas, aunque aún no sabÃa para que. Al llegar a la sala, mi papá ya nos estaba esperando, vestido normal.
Nos pidió que nos escondiéramos, mientras mi hermano llegaba. Fue entonces cuando supe que todo esto era para celebrar a mi hermano, maldito, tendrÃa su fiestecita con mi madre y yo. En cuanto mi hermano llegó, mi papá le tapó los ojos y le dijo que se preparara para recibir su sorpresa. Se acercó a mà y me puso una correa en el cuello, ahora abre los ojos hijo-dijo mi papá, y mi hermano me vio, con la correa en el cuello, con mis enormes pechos y mi vagina casi libres. No lo dudó dos veces y tiró de mi correa adelante, te damos a tu hermana, es tuya, cógetela.
Mi hermano se acercó a mà y me quitó el brasier. Mis pechos rebotaron y mis pezones se hicieron notar inmediatamente. Te voy a dar todo hermanita, sÃ, sÃ, dame cuanto quieras, que soy tuya, cógeme. Se arrodilló y me arrancó mi tanga, la lamió y me la puso en la boca, para que oliera mis jugos que salÃan de la vagina. Amarró mi correa a uno de los sillones y se sent&o
acute; frente a mÃ. Siéntate para que te de todo, siéntate, móntame.
Lo dudé mucho y hasta iba a retirarme, pero mi papá intercedió por mÃ, me dejó donde estaba y me dijo que no me iba a doler.
Después de que dijo esto, comenzó a lamer mi vagina, mi clÃtoris se endureció y mi papá me ensalivó todo mi aparato, metió su lengua y sentà como mis labios la apretaban, queriendo que se metiera más y más. Lamió tanto y metió tanto la lengua que me hizo tener el primer orgasmo, gemà fuertemente pues nunca habÃa sentido tal placer.
Mi vagina chorreaba jugos y mi clÃtoris se habÃa puesto rojo.
Mi papá abandonó mi vagina y me dejó tirada en el piso, tomó el pene de mi hermano y lo empezó a masturbar, cuando estuvo bien parado, comenzó a lamerlo y a metérselo a la boca, la saliva le escurrÃa al miembro de mi hermano y yo solo veÃa, sobando mi vagina, es hora- dijo mi papá me tomó de los hombros y acostó a mi hermano. Su pene erecto estaba lleno de saliva. Mi papá me dijo que me hincara sobre mi hermano y dirigió el pene de mi hermano a la entrada de mi vagina. Siéntate hija.
Y asà lo hice, sentà como entró la cabecita de mi hermano dentro de mÃ, la sensación de tener a mi propia sangre me hizo tener otro orgasmo, yo comencé a subir y a bajar lentamente, pues todavÃa no me acostumbraba al dolor, mi hermano, por lo pronto, jugaba con mis pechos, los masajeaba y pellizcaba mis pezones, que parecÃan piedras, cada vez, aumenté la fuerza y velocidad de los movimientos de mis caderas, subiendo y bajando, chocando contra los testÃculos de mi hermano.
¡Te amo!, sigue, sigue, hermanita, ah, me encanta tu hoyo, me encanta,- mi hermano gritaba como loco yo lo acompañaba con gritos de placer extremo y llevé sus manos a mi boca. Metà uno de sus dedos en mi boca y lo lamÃ.
Yo seguÃa cabalgando a mi hermano, sentÃa como su pene se iba hinchando cada vez más, asà que aumenté todavÃa más mi sube y baja. Mis caderas rebotaban, al igual que mis pechos. Mi cuerpo brillaba por sudor y mi hermano entrecerraba los ojos para aprovechar el placer, de pronto, intentó hacerme a un lado, quÃtate, que voy a acabar, quÃtate, quÃtate, pero sumà más mis caderas en él y frenéticamente, le dije no, no, embarázame, quiero tu leche en mÃ, quiero hijitos, -estaba totalmente ida en mi lujuria.
Y a los pocos momentos, sentà como un lÃquido caliente brotaba dentro de mà del pene de mi hermano, su esperma se sentÃa delicioso al rozar mis labios y mis paredes. Tuve un último orgasmo, antes de caer tendida en el piso, con el pene de mi hermano aún dentro, mi mamá salió de pronto y nos felicitó por nuestra labor, estaba con los pezones parados.
Mi papá se volteó inmediatamente al oÃrla y le bajó el top que traÃa, logrando que sus pechos saltaran con un enorme pezón negro parado. mi padre empezó a lamerlos frenéticamente, mi madre empujaba su cabeza hacia su busto, levantando la cabeza para disfrutar del momento, sácame leche, sácamela, mámame como bebé y mi papá succionaba eufóricamente el pezón de mi madre, que gemÃa como loca, repitiéndole que querÃa que se lo mamara. Y entonces, mi papá chupó tan fuerte, que la leche en efecto, salió del pecho de mi mamá, su pezón se paró aún más y mi papá lamió hasta que no quedó ni una sola gota.
Mi madre terminó en un orgasmo descomunal, yo me conformé con ver esa escena, viendo también como mi hermano tenÃa una erección, ahora te toca el regalo mayor, hijo-dijo mi papá- te regalo a mi esposa, cógetela, métesela a tu madre, y mi mamá se desabrochó inmediatamente su mini-falda, sacó sus 2 pechos del top y del brasier y se puso de perrito. Vamos hijo, dámela por donde quieras, que tu mami se la come toda.
Mi hermano se levantó y le metió la verga en la boca a mi mamá, le empujó la cabeza hacia sus testÃculos para que se la tragara toda. Mamá la lamÃa toda, la chupaba, absorbÃa, lo trataba como una deliciosa paleta, le lamió la cabecita, se lo sacó y comenzó a lamerle los testÃculos a mi hermano, jugó con su escroto y apachurró
los testÃculos, después, regresó a su labor de lamerla, mientras tanto, mi papá no me habÃa quitado los ojos de encima y empezaba a apretarme los pechos, a jalarme los pezones y a juguetear con mi vagina.
Mi hermano se la sacó de la boca a mi madre y la tomó de las caderas, le abrió las nalgas para dejar ver su ano y lo empezó a lamer, ay, si, dámelo, dámelo por el culo, poséeme, toma lo que quieras, que hoy tu mami te va a hacer gozar, y ya que estuvo bien ensalivado, no lo dudó ni un segundo más y le ensartó su pene directamente en el ano, con una gran punterÃa.
Mamá gimió de placer, creo que ya debÃa estar acostumbrada al de papá, por eso no le dolió mucho. Mi hermano le hizo un mete-saca a mi madre bastante apetecible. Ahhh, estás deliciosa mamá, estás deliciosa, me aprietas bien rico, me encantas, mi madre ayudó a mi hermano moviendo sus enormes caderas hacia él y poniéndose a su ritmo, mientras gemÃa y se tocaba el trasero.
Los movimientos siguieron hasta que mi madre tuvo un orgasmo y mi hermano también, su semen escurrió a mi madre por entre las piernas y su ano se llenó. Ay, maldito, me jodiste el ano, me lo llenaste todo de tu sabrosa leche, sácamela, que te la quiero chupar toda- dijo mamá, mi hermano no tardó mucho en sacar su flácida verga de mi mamá, la cual lo miró y le dijo que no habÃan acabado y se la empezó a mamar de nuevo, la limpió de sangre, de caca y de semen, mientras mi hermano aún respiraba agitado, en cuanto la erección regresó al pene de mi hermano, mi mamá le dijo ahora sÃ, quiero que me des por la vagina donde te hice, fóllate a tu mami como quieras, fóllame que hoy soy tuya.
Mi hermano tumbó a mi mamá boca arriba, acarició sus pechos un poco y le incrustó su pene. Mamá gimió de dolor, los dos empezaron a moverse muy rápidamente, sus caderas subÃan y bajaban intensamente, espera mamá, espera, súbete a la mesa, y mi madre se acomodó de lado, asà está bien, ahora prepárate para gozar, y la tranca de mi hermano de nuevo estuvo dentro de mi madre.
Mi hermano comenzó a bombear a tal velocidad que me resultó increÃble, mi madre tenÃa los pezones erectos, su vagina chorreaba fluidos a más no poder, su ano estaba dilatado al igual que su vagina y se tomaba de la esquina de la mesa para apoyarse y brindarle mayor satisfacción a mi hermano, continuaron las penetraciones otros segundos, hasta que mi hermano la sacó de mi mamá.
¿Qué te pasa cariño, ya acabaste?-dijo mamá, no, es solo que no quiero que vaya a pasar nada.-dijo mi hermano, ay hijo, no te preocupes, dale hijitos a tu mamá, como se los dejaste a tu hermana, y ni lerda ni perezosa, mi madre se introdujo el miembro de mi hermano, a los pocos segundos, los dos acabaron en un orgasmo que manchó la mesa de fluidos.
Mi papá por lo pronto, al ver que yo no querÃa cooperar con él, sacó su pene y tomó a mi hermano de la cintura, le pidió a mi madre que lamiera su ano y asà lo hizo, poco a poco, mi papá le fue introduciendo el pene, hasta que entró completo y mi hermano comenzó a gritar como mujer, se movió bruscamente para disfrutar todo lo que podÃa del pene de mi padre, mientras la mano izquierda de mi padre sostenÃa a mi hermano por la cadera, la otra tomó su miembro y empezó a masturbarlo, después de unos minutos, los dos eyacularon.
A los dÃas, mi mamá nos dijo que habÃa quedado embarazada en el cumpleaños de mi hermano, iba a tener hijos de mi hermano, que bueno que no estoy embarazada- se me ocurrió decir, pues pronto lo estarás, ahora vas a ver.-dijo mi padre sacó su enorme aparato del pantalón y me bajó el pantalón y mis calzones. ¿Qué haces papá ?no quiero, no quiero. QuÃtate pero no me hizo caso y en cuanto pudo, introdujo su miembro completo de un solo empujón.
Comencé a llorar, por el dolor, mi padre me lo hacÃa muy violento, como si se hubiera enojado por que no quedara embarazada, me apoyó contra una puerta y comenzó a penetrarme más y más fuerte, sus movimientos aumentaron y yo aún trataba de zafarme, no pasó mucho antes de que sintiera su esperma recorriendo mi vagina y llegando a mis óvulos en mi perÃodo.
Ahora si no quedas embarazada, me dices y te cojo de nuevo p
reciosa- y después, se fue, dejándome con su leche dentro de mÃ.
Y efectivamente, mi mamá se embarazó de mi hermano y yo me embaracé de mi padre y pese a nuestras pancitas, no pudimos contenernos de tener varias aventuras.
Esta fue otra de mis aventuras ficticias. Espero que les haya gustado, y por favor la votan.
Gracias a todos.
Autor: nellis_cuteblonde
Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack
Debes iniciar sesión para hacer comentarios.