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Me cogí a mi vecinita

10 de agosto de 2009

Se lo metí hasta su virginidad, donde tuve que penetrarla con fuerza para que se desvirgara. Empezó a sangrar, pero solo yo me di cuenta pues ella me agarraba por la espalda y yo la bombeaba, la tenía abierta debajo de mí y empalada, y le empecé a dar más duro, ella solo gemía, su cara de niña me dio lástima. ¡Sí! Increíblemente, me la estaba follando y me dio lástima. Y me vine dentro de ella.

Para comenzar esto sucedió un martes de septiembre del año pasado en Panamá, en San Francisco, vivo en un edificio y tengo 22 años, me llamo Adrián y vivo con mi mamá y hermana…. ellas trabajan todo el día…. mi hermana va a casarse éste verano. Tengo una vecinita desde los últimos 5 años que me mudé a este edificio, ella tiene 18 años ahora, así que la he visto prácticamente crecer, acaba de graduarse de la escuela y recién entró a una universidad cerca de nuestra casa, su familia tiene suma confianza con la nuestra aunque yo hablo poco con ellos…. a veces les he reparado su computadora. Ella de niña siempre iba así a mi casa recién nos mudamos y los primeros años, pero con el pasar del tiempo, pues ya solo pasamos a saludarnos esporádicamente en las escaleras.

Durante los últimos años la había visto engordarse bastante y le comenté a mi mamá que algo raro le pasaba a Sofía, pero ella me dijo que era normal pues se estaba desarrollando. Yo no le hice caso, pensé que las niñas ya se desarrollaban como a los 13 años… a los 15, el engordarse es pura excusa barata. – pensé. Habrán pasado unos 7 meses cuando un día regresaba yo de la tienda de la esquina y me encuentro con mi vecinita sentada en las escaleras… yo casi no la reconocí… llevaba el cabello suelto, una cabellera castaña. Wow!… y que sonrisa… ya se imaginarán, quedé medio pasmado, pero logré seguir caminando hacia ella.

- ¿Qué pasó? ¿Te quedaste por fuera?- Sí… no tengo llave. –contestó.- ¡Vaya! ¿Y tu familia va a demorar?- Bueno, la verdad, no sé…- Mmm… ¿Quieres esperarlos en mi casa?

Ella me miró por un segundo como dudando.

- Bueno, ok.

Su departamento estaba justo frente al mío, así que no habría problema en saber cuando llegara su familia. ¡Wow! Cuando iba subiendo las escaleras tras de ella me iba preguntando. – ¿De dónde le salió ese culo? Cerré solo la reja de afuera de la puerta y dejé la de madera abierta. Ella se sentó en el sillón pegado a la puerta.

- Bueno… yo voy a mi cuarto… solo atiné a decir.

¡Ooohh! Que tronco de mujer… y es que debido a su gordura, o que sé yo, le habían quedado unas tetazas de antología, y había rebajado un montón… la tipa estaba buenísima. ¡Puta madre! me dije… tenía que ser mi vecina… en buena hora y mala… ¡chucha madre! De verdad que la tipita estaba… ¡de lo mejor!…yo me fui al cuarto para bajarme las ganas de tirármele encima y calmarme un poco la excitación. En eso escucho una voz desde la sala.

- Ya llegaron Adrián.- No habíamos ni terminado de entrar casi.- ¡Ah! ok… bueno, nos vemos. – Su mamá y hermanita. (De unos 12 años)

Se alejaba de mí esta niña que dormía en la casa de al lado mío y que nunca antes había visto con estos ojos. Ya se imaginarán las pajas que le dediqué…y ahora cada vez que salía, esperaba encontrármela. Yo la verdad no pensaba hacer más que eso, pues era mi vecina, y me traumaba el hecho de que no fuera a culeármela nunca. ¡Coño! – ¿quién se la irá a culear?… siempre me preguntaba. – ¿quién le va a chupar esas tetas? ¿Quién le irá a meter su pipí en la boca a esa perra? No terminaba de pensar en eso cuando otra paja era mi destino. Siempre la saludaba con una sonrisa, pero era una sonrisa para una niña buenísima… ustedes saben… de levantador…. de: -”me gustas chichi”. Esa hembrita se estaba dando cuenta de lo que tenía, la veía llegar ya muy arreglada, se le veía que el tener ese culo y esas tetas, ese cabello y esa cintura, le habían abierto la mente.

- Debe tener la mota llenecita de pelo ya. – pensaba. Hasta que ayer… se fue el agua en mi edificio, y se fue en su casa, pero en la mía tenemos tanque de agua. Sonó el timbre de mi departamento, era su madre.

- ¿Sí?- ¡Ay! Adrián…. mira…. se nos fue el agua en la casa…. ¿ustedes tienen agua?- Bueno, sí, yo creo… sí.- Disculpa, ¿crees que Sofía se pueda bañar en tu casa? es que ahora se va para la U.

¡Wow! Esa niñita bañándose en mi casa, estuve a punto del infarto, pero sin mostrar mi brutal desenfreno mental, solo contesté normalmente como a quien no le importa.

-Sí, claro señora…- Ay, gracias, mijo… ¡Ven Sofía! – la llamó. Salió la reina de mis pajas en un shortcito y un shirt sin mangas. – Ay, gracias Adrián… yo me tengo que ir… voy al supermercado. – concluyó la señora. – Ok, pasa Sofía.

Entró Sofía a mi casa mientras su mamá bajaba las escaleras, yo dejé la puerta de la casa abierta y la señora dejó la de su casa abierta. “Para mantener a su hija segura”, supongo.

- Gracias me dijo mientras entró con su toalla al hombro, pero en esa mirada ya no había tanta inocencia, era una mirada… algo rara. Yo no me lo creía. – Bueno, ya sabes donde está el baño. – Sí, claro… – Yo voy a seguir con una traducción que estoy haciendo en mi “compu”. – Ok.

Yo me fui a mi cuarto alucinado, esperaba que se escuchara el sonido de la regadera en cualquier momento para ir a espiar por las rendijas del baño, pero pasaron al menos 1 minuto y no escuchaba yo regadera alguna, así que continué con lo mío. En eso decido algo un poco más atrevido y me acerco a la puerta.

- Oye. – afuera el lobo.- ¿Sí?. – adentro la caperucita.- Oye, ¿tú sabes inglés? – Sí,.. ¿Por qué?- Oye, como se dice: ” entonces el auto la arrojó contra el pavimento”…era lo que yo traducía.

Ella me comenzó a decir… pero yo no entendía mucho… continuaba dictándome desde dentro del baño, pero yo le continuaba diciendo que no entendía, que me lo repitiera nuevamente, así estuvimos como por 1 minuto… yo creo que ella ya se estaba molestando. Cuando escucho el cerrojo de la puerta abrirse, y sale ésta mujer con su sostén puesto y la toalla bajo en la parte de abajo. Quedé paralizado mientras ese par de tetazas saliéndose casi del brassiere pasaron frente a mí rápidamente hacia mi cuarto. Se dirigía a escribirlo en la computadora rápidamente. ¿Pero qué estaba pensando esta tipa? ¿Creía que yo era su hermanito o qué carajo?

Yo ya estaba endiablado y la seguí al cuarto… ella se dobló sobre el teclado para no sentarse, pero con eso me dio una idea del culonsón que tenía debajo de esa toalla. Lo que hice de ahí en adelante fue solo instinto. Me senté en la silla y la halé encima de mi pene super erecto bajo mi pantalón, ella se sentó por un segundo e hizo ademán de levantarse rápidamente, pero yo la agarré por las tetas encima de su sostén… solo inclinó su cabeza hacia atrás sobre mi cuello… le apreté sus melones mientras se retorcía sobre mi pipí. Pero solo fueron unos segundos.

- ¡No Adrián!, no… ¿Qué estás haciendo?

Y se zafó de mí hacia el baño, yo la seguí como un perro en celo y la alcancé dentro y tuve entonces esos tetones frente a mí y los apreté mientras la empecé a besar. No fue ni un segundo de forcejeo cuando la niña cedió al deseo dentro de ella. Le saqué las tetas del brassiere y le di una chupada a cada una de locos, ella jadeaba como una perrita en celo. Entonces bajé hasta la toalla y cual sería mi sorpresa que ya no tenía el panty y tenía la chucha completamente llenita de pelo. Como yo me lo imaginaba y correspondía a su edad. La miré por un segundo y tenía como una mirada de miedo en su cara… claro… primer hombre que la miraba desnuda completamente.

Le levanté su pierna izquierda por encima de mi hombro izquierdo con lo que quedó mi boca con esa almejita abierta frente a mí y le empecé a meter lengua como loco. La chiquilla jadeaba y gemía como solo en películas porno he escuchado, tanto gemía que me dio miedo que alguien afuera escuchara. Le estaba dando lengua de la buena y dedo como loco, estaba que se venía la niña, yo seguía y seguía… quería que ésta nena disfrutara su primera vez como una perra… sé que si me culeo a ésta niña bien, va a regresar siempre por más. Le di lengua como por 10 minutos y estaba como loca. Cuando la miré tenía los ojos que ni podía abrirlos, supe que estaba lista para la foto. Salí del baño y cerré la puerta de mi casa… la llevé a mi cuarto…estaba como hipnotizada.

- Ahora vas a saber lo que es saborear un caramelo. – le dije, y me desnudé. Me acosté boca arriba.

- ¡Chupa! – fue solo una orden.

La imagen vivirá para siempre en mí, casi lloró, su primera mamada, imaginé, abrió la boca más grande que he visto y se lo metió todo… y empezó la mamada más rica que me han dado en mi vida, yo le agarraba el cabello solamente un poco y la guiaba otro rato, ni me miraba, solo chupaba una y otra vez. ¡Y que le tiro mi leche en su boca, ella se quitó enseguida claro está y yo tomé su toalla y me limpié el resto de esperma de mi pene y su cara, saqué un condón de mi cartera que estaba justo cerca de mi cabeza en la cama.

- No por favor… soy virgen. – Sí… yo se…pero desde hoy ya no…

Y le empiezo a mamar las tetas ricas otra vez… ella se estremecía… digo… su primera experiencia con su cuerpo…Pero justo antes de metérselo, que me acuerdo que tengo unas pastillas para no preñar, en el baño de mi cuarto que eran de mi novia. Me paré rápido y traje el frasco con una pastilla, son para después del acto.

- Mi amor, que suerte tienes… vas a probar carne libre.

Y me saqué el condón, le puse mi pene en su valle lleno de pelo y se lo metí hasta su virginidad donde tuve que penetrarla con fuerza para que se desvirgara. Empezó a sangrar, pero solo yo me di cuenta pues ella me agarraba por la espalda y yo la bombeaba.

- ¡Ay! me duele, me duele… – ¡Sí, mi amor! Nada más aguanta un poquito…

Pero la tenía abierta debajo de mí y empalada, así que no iba a dejarla y le empecé a dar más duro, ella solo gemía y empezó a llorar. Teníamos nuestros cuerpos pegados y sudados. Su cara de niña por un instante me dio lástima. ¡Sí! Increíblemente…. me la estaba follando y me dio lástima. Y me vine dentro de ella. Ahí quedé listo yo… con esa niña en mis brazos, sangre en la cama y un sentimiento de culpabilidad creciendo.

¡Puta madre, me cogí a mi vecinita!

Autor: Adrián

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