Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

Me desvirgaron

30 de julio de 2009

De vuelta a puerto se le volvió a poner dura y me volvió a follar y como siempre se me queda una cantidad de leche dentro que va saliendo cuando quiere, me tuve que mojar los pantalones con la manguera poco antes de atracar, por si al llegar se me salía un borbotón de leche y no quería levantar sospechas, ese día mi culo quedó maltrecho y con un kilo de moda amarilla, durante 5 días no me podía ni tocar, así que se la mamaba hasta quedar lleno.

Hace unos meses poco después de suplir los 18 años me desvirgaron. Yo soy de un pueblo cercano a Cádiz, pueblo marinero y con mucha tradición de pescadores y como es normal me gusta el mar y todo lo que se refiere con la mar. Un amigo de mi padre tiene un barco muy bien equipado y se dedica a la pesca del atún rojo, que cuando pesca uno y de un tamaño grandísimo se lo vende a una casa japonesa que se lo paga como si fuera de oro, lo mandan enseguida a Japón y se lo comen crudo.  Un día le dije a mi padre que si podía hablar con él porque me gustaría aprender la pesca del atún al curricán, ya que quería aprender este oficio y dedicarme a el, no puso buena cara pero se lo dijo un día que lo vio, a este hombre no le pareció mal ya que cuando sale al rojo tiene que contratar a alguien para que le ayude, yo lo conocía pero no me atrevía a decírselo porque decían que tenía mal carácter, así que esperé haber que resultados tenía.

A los pocos días y para probarme quedamos una mañana bien temprano, yo estaba muy nervioso, preparamos todas las cosas y salimos de puerto rumbo a la zona de pesca, el frío a esa hora era grande y húmedo, iba tiritando, me preguntó que como había venido tan poco abrigado, le contesté que no me di cuenta, me dio vergüenza decir que no tenía otra ropa, entró en el camarote y salió con un chaquetón y me lo puso por encima, me llegaba por debajo de las rodillas pero dejé de tiritar, en el estrecho el oleaje era más fuerte y con el cabeceo del barco el agua salpicaba los cristales de la cabina donde estábamos muy bien protegidos es amplia y muy cómoda un gran sillón de mando y otro al lado que se pueden poner de muchas posiciones, al contrario de las habladurías él es una persona muy simpática y amable, enseguida trato de darme confianza y empezó a contarme cosas sobre la pesca y a explicarme como ir preparando y cuidando las carísimas cañas que como es lógico las tiene impecables con sus enormes carretes engrasados y a punto.

A eso de las diez y después de pescar un bonito de unos 5 kilos que me pareció grandísimo nos quedamos con mar en calma y al pairo para tomarnos el bocadillo porque el hambre era grande, yo me comí el mío y él se tomo uno que le puso dos latas de sardinas que yo hubiera tardado un mes en tomármelo, entonces sucedió algo que me dejó asombrado, se puso en la borda a orinar con toda naturalidad sin taparse de mi, en el barco hay un servicio muy completo y súper limpio, me quedé boqui abierto cuando vi su polla por lo grande y sobre todo por lo gorda que es y eso que estaba floja, él se dio cuenta de mi sorpresa y me dijo no creas que por tener la polla grande se es más hombre, esas palabras se me quedaron, el caso que empezamos hablar de mujeres y de si ya me había estrenado con alguna o con algún amigo, enseguida respondí que con amigos no lo había hecho nunca y me sentí un poco incómodo por haberme hecho esa pregunta, continuamos con nuestra charla y me contó muchas cosas de cuando estuvo embarcado en la pesca de altura y se llevaba varios meses sin bajar a tierra de cómo se quitaban la calentura, poco a poco fui teniendo confianza y yo le contaba mis cosas, la mar estaba en calma y era muy agradable navegar y como esto de la pesca es una lotería teníamos tiempo de hablar así que continuamos con nuestra charla de mujeres y de sus aventuras cuando tocaba puerto.

El caso es que entre risas y bromas nos fuimos calentando sin darnos cuenta, no se porque me daba mucha confianza hablar con él de estas cosas y vi como su pantalón se abultaba, me dijo que llevaba tiempo sin estar con una mujer y que cuando volviera tendría que ir a Cádiz para echar un polvo pero que tenía algunos problemas por que no todas las putas querían acostarse con él por lo gorda que la tenia, pensé que me gustaría verlo hacerse una paja para ver como era de grande y gorda cuando se le pusiera dura, seguimos hablando de tías y yo también me puse caliente, su pantalón estaba ya con un bulto grandísimo, entre risas le dije que como no se hiciera una paja le estallaría, me preguntó que si yo seria capaz de hacerle una paja, al principio me quedé cortado pero después le dije que no me importaría siempre que mantuviera el secreto entre nosotros, nos dimos la mano en señal de cumplir un pacto y sacó su enorme polla, al principio tenía reparos en tocársela pero me decidí a cumplir mi palabra comencé a acariciarla, era dura fuerte como un tronco y sobre todo muy gorda, le salía a chorros las babas, vencí mi vergüenza y me saqué la mía que al lado de la suya era enana yo también babeaba y la tenía dura como una piedra, se la seguí acariciando con las dos manos y no se porque me dieron ganas de mamarla pero al intentar metérmela en la boca le hice daño con los dientes, en mi boca no cabía una cosa tan gorda, seguí lamiendo y chupando su punta y él suspirando de gusto, de la misma manera que me dio ganas de mamarla pensé que pasaría si me la metía en el culo.

Le insinué mi intención y me preguntó que si me habían dado antes por el culo le dije que no y entonces me dijo que tenía que prepararme antes como hacia cuando se acostaba con alguna tía, comentó que tener una polla tan gorda era un problema para follar, que además tendría que limpiarme por dentro porque si no es muy asqueroso, que ya lo hizo una vez con un pinche de cocina que se tiraba a la tripulación en el barco y se llenaron de mierda hasta los ojos a pesar de tener condón, cosa que también era un problema encontrar unos de su medida, con las dos manos se la meneaba despacito y él con su cara de gusto, le pedí que me la refregara por las nalgas y me quité los pantalones para ver que se sentía, me gustaba mucho y me puse ardiendo de calentura notándola entre mis nalgas, él empezó a tocarme con su mano ruda y grande a la vez que me decía que tenía un culito redondito, chico y muy blanquito y duro, eso me gustó pero yo seguía pensando que se sentiría tenerla dentro en uno de los vaivén y con lo resbaloso que lo tenía por sus babas se puso en la entrada de mi culo y al moverme di un respingo porque me dolió mucho, él se quitó rápido y me dijo que si quería que me la metiera que tenía que ser con preparación.

Yo no entendía eso y seguía con su polla rozando la raja de mi culo y tratando que presionara la entrada, eso me gustaba mucho con lo caliente que estaba mientras tanto yo me hacía una paja, de repente se corrió y salió un río de leche a presión que me mojó entero, tenía leche por todas partes y noté que era muy caliente, en el ciber con los amigos hemos visto eso en algún video y nos reíamos pensando que era truco y que no podía salir tanta leche de una polla y con esa presión, pero vi que era verdad, me la puse entre las piernas y las cerré y seguía soltando goterones de leche que resbalaban por mis piernas. Cuando todo acabó me entró vergüenza y pensé que había estropeado mi oportunidad de iniciar mi aprendizaje con la persona más entendida en la pesca del atún al curricán y además que pensaría por haberle hecho todas esas cosas y además en el primer día, no sabía si pedirle perdón era peor, notó que me puse colorado, me ardía la cara y me quedé maldiciendo mi comportamiento, se dio cuenta y me dijo que no me sintiera mal, que para él yo era su amigo, que seria nuestro secreto, y que no dudara que intentaría hacer de mi un buen pescador de atunes, que además de amigos podíamos disfrutar de muchas cosas juntos.

Lleno de alegría le dije que si y lo abracé por primera vez y me correspondió apretándome contra él, hacía mucho que no sentía un abrazo de cariño y lo manché de su leche, me lavé y limpiamos todo aquello que se había puesto perdido, me contó riéndose que algunas veces cuando salía de pesca se ponía a pensar en las ganas que tenía de echar un polvo, fijaba el timón y miraba a todas partes por si había algún barco cerca y en el espejo de popa se hacia una paja y echaba al mar sus chorros de leche, nos reímos mucho y continuamos con nuestra pesca, a eso de las 12 enganchamos otro y sentado sobre él en el sillón de guerra me dejó la caña que estaba bien metida en la cañera y sujeto por sus fuertes brazos para que yo fuera viendo como se hacía, me pareció que pesaba 100 kilos de lo que tiraba, siempre con su ayuda fui soltando y recogiendo hilo, era otro bonito pero un poco más pequeño que el primero me parecía enorme, después enganchó, lo que él me dijo un pez espada mediano pero se soltó lo difícil de este tipo de pesca es saber que tipo se engancha sin verlo para de esa forma ir tirando hasta sacarlo.

A media tarde volvimos a puerto y me desperté cuando estaba atracando, me regaló el que él decía que yo había pescado y me fui para mi casa más contento que unas pascuas, mi madre se puso loca de contenta, sobre todo por verme feliz cuando le conté como lo pescamos.

Esa noche en la cama no paraba de pensar en mi nuevo amigo y en lo que podía aprender de él, aun que no pasó nada me reproché el haberme comportado así el primer día pero no le importó y entonces me vino a la memoria el tamaño de su polla y lo que me gustó tenerla entre mis nalgas hasta que se corrió dando suspiros, pensaba el gusto que me daba cuando rozaba la entrad de mi culo, con esos pensamientos se me puso dura, mojé un dedo en mis babitas y me lo metí mientras me hacia una paja y no me podía imaginar ese mástil dentro de mi y pensaba que era imposible que me entrara, soy delgado y de culo pequeño la verdad es que tengo un poco de complejo porque a mis 18 años soy muy aniñado y en el instituto hace un par de años algunos se cachondean de mí, menos dos que son amigos de verdad, y hasta nos enseñamos la polla que aunque no es chica, pero tengo muy poquillos pelos en los huevos y eso me corta un poco cuando ahora trato de ligar con alguna

A la mañana siguiente le conté a mi padre y hermanos, lleno de alegría, mi primera salida de pesca, no me hicieron ni caso bueno pero a mi madre le gustó oírlo otra vez. Durante la comida mi padre me dijo que se lo había encontrado en el bar y que le dijo que le parecía un chaval listo, muy espabilado y con muchas ganas de aprender, así que estaba dispuesto a enseñarme y a llevarme de ayudante suyo, que ya vería lo que me pagaría, eso fue lo mejor para mi padre, seguro que me lo contó por eso, pensé que menos mal que mi comportamiento en el barco no le sentó mal, mi padre, como siempre que me habla, me ordenó que tenía que ir y aprender todo lo que me enseñara. Como si fuera al instituto preparé mi cuaderno para no perder un detalle y loco de contento me fui para su casa a mi segunda lección, su casa era la típica de pescador, muy limpia y bonita llena de cosas de barcos y muchas fotos suyas algunas con gigantescos atunes pescados por él.

El tiempo cambió y el levante era fuerte así que continuamos con nuestras clases teóricas en su casa y muchas veces quedábamos en el bar, eso no me gustaba mucho porque no podía invitarlo yo, me seguía explicando cosas sobre la pesca y yo con mi cuaderno anotando todos los detalles para que no se me olvidaran y poderlo repasar, eso le gustaba y demostraba mi interés, algunos se acercaban a curiosear y a decirme que tuviera cuidado que era un ogro, no entiendo por que decían eso de él, transcurrieron varios días y al llegar a casa me iba con mi madre y repasaba todo lo que él me decía que yo anotaba a ella le contaba lo que me estaba enseñando y se ponía muy contenta de verme feliz, después de la cena en vez de sentarme a ver la tele prefería seguir repasando y haciendo anotaciones de las cosas que me explicaba, además como mis hermanos solo hablan entre ellos me iba a mi pequeño cuarto de la guardilla donde me puso mi padre, y ponerme a repasar mis notas.

En mi cama me venia al pensamiento mi amigo y lo que me gustaría que me follara, nunca antes había tenido estos pensamientos de hacerlo con otro hombre siempre eran chicas que conocía o alguna mujer que había visto en alguna revista y si se me ponía gorda me hacía una paja pensando en ellas pero esto no se porque era distinto y el caso es que lo veo más como alguien al que admiro y necesito que sea mi amigo, es un hombre tan alto fuerte con espaldas anchas y pecho fuerte muy moreno de la mar pero su culo también es blanco pero más moreno que el mío, mi madre dice que es muy guapo, pero sobre todo es cariñoso y muy simpático y alegre. Al final siempre termino recordando los juegos de aquel día y pensando si ya no querrá que juguemos más.

Al día siguiente, camino de su casa, me lo encontré por la calle y me dijo que esa mañana tenía unas cosas que hacer y que me fuera temprano por la tarde a su casa que teníamos mucho trabajo, pues me tenía que explicar como maniobrar el barco cuando tienes enganchado un gran rojo, como él los llama, en vista de eso me fui a buscar a mis amigos para contarles lo que estaba aprendiendo pero no los encontré y me fui al puerto para estar cerca del barco que es el más bonito y marinero del puerto y lo tiene impecable. Después de comer me fui para su casa y como siempre tiene una sonrisa y una palabra amable cuando me ve, nos sentamos y comenzó a explicarme lo importante que son las maniobras en el momento de enganche y sobre todo saber interpretar rápido sus órdenes porque se puede partir el hilo o sumergirse a profundidad y entones se multiplica por tres el tiempo de pesca, que de proxy es de 4 o 5 horas incluso más yo anotaba cada detalle y me gustaba lo bien que explica las cosas y las discusiones sobre el tema, no le importa que le pregunte cien veces cuando no entiendo algo.

A media tarde dijo que era hora de parar porque no quería atosigarme con tantas cosas y era el momento en él que empezábamos nuestra charlas sobre las diferentes cosa que me había estado explicando y es muy divertido porque todo lo acompaña con gestos y movimientos como si estuviera luchando con un atún o maniobrando con el barco, se levantó y me dijo que nos íbamos a preparar la merienda, hicimos café y nos lo tomamos con un montón de galletas que le encantan por la cantidad de cajas que tiene, cuando terminamos me dijo que lo acompañara, me llevó al servicio, yo no tenía ni idea de que pasaba, me dijo, quítate los pantalones, me los quité y sacó de un armarito una pera de goma grande y con agua templada la llenó, le pregunté que iba hacer y me dijo que primero me tenía que lavar por dentro, chupó el pitorro, me puso en pompa y despacito me fue metiendo el pitorro en el culo, con cuidado fue vaciando el agua calentita y notaba un gustito agradable, así lo hizo dos veces y me dijo que aguantara para que no se saliera, cuando vació la segunda me dijo que esperara un poco y saliendo del servicio me dijo que repitiera esta operación dos tres veces sentado en la taza hasta que el agua saliera limpia, así lo hice y la primera vez salió mucha porquería y cuando vi que salía limpia me sequé y me lavé las manos temblando de nervios.

Cuando sintió la puerta del baño me llamó desde su cuarto y al entrar estaba desnudo sobre la cama, todo en él es grande y muy fuerte, de piel brillante y tensa, me abrió los brazos y asustado me acerque a él, se incorporó y me abrazó con fuerza pero con cariño, su mano buscó mi culo y empezó a acariciarme, los nervios se fueron calmando y yo estaba ansioso por tener su polla entre mis manos y comérmela, se la chupé como pude y le di muchos lametones y bebí sus dulces babitas que salía a borbotones, mientras tanto él lamía mis nalgas y las mordía, con la punta de su lengua lamía la entrada haciendo que me pusiera a mil, con suavidad me puso a cuatro patas sobre la cama, tenía en la mano un tubo como de pasta de dientes y me metió el gollete y de un apretón noté un liquido frío que entraba, cuando lo sacó me toqué y vi que era tan resbaloso como las babas, comenzó a meter un dedo muy despacio y yo estaba que saltaba de nervioso, me dijo que me relajara, lo dejó entero metido durante un rato, cuando notó que estaba relajado y confiado comenzó a meter dos y lo dejaba un rato haciendo fuerza para que mi culo se fuera abriendo, después tres y la misma operación ya el dolor era mayor, pero al rato me acostumbré y hasta me gustaba ese entre dolor y gusto, acariciaba mis huevos y mi polla y me decía que le gustaba que se perecieran a la de un niño.

Eso me gustó y me dio confianza y que no le importaba que tuviera tan pocos pelos, él tampoco es peludo, su cuerpo está limpio de pelos y sus huevos tienen poco pelo y muy suaves, me dio la vuelta con su tremenda fuerza y me pidió que lamiera su enorme polla que yo chupé solo la punta, mientras se la chupaba y lamía volvió a meterme los dedos pero esta vez los tres de una vez y con mucho cuidado y los dejó dentro, mis ganas eran cada vez más grandes, los sacó y metió un dedo de cada mano y empezó hacer fuerza para que mi culo se estirara para dejar paso a su mástil, después de un rato me dijo que lo tenía bastante abierto pero que no haría nada que me fuera a lastimar y que si no quería en algún momento él paraba.

Me puso la punta en la entrada y me dijo que yo fuera empujando despacio hacia atrás y controlara su entrada, ardía de ganas de tenerla dentro y empecé a empujar hasta que noté un dolor muy fuerte retrocedí y paró el dolor, empujé de nuevo y cuando el dolor era fuerte retrocedía, así varias veces hasta que noté que el dolor ya era muy pequeño y al empujar pasó esa zona y entró de golpe un buen trozo, el placer era grandísimo, las palpitaciones de su capullo eran muy fuerte y sentía cada vez más placer sentía mi culo tenso como el hilo de la caña pero entre meter y sacar fue entrando despacio cada vez más mi locura era muy grade, metí mi mano entre las piernas y le toque su resbalosa polla que todavía faltaba mucho pero a pesar de todo no podía imaginar cuanta tenía dentro, seguí empujando y noté como si hubiera otro estrechamiento que al pasarlo de repente me produjo mucho dolor, él se apresuró a sacarla y esperó un poco antes de comenzar de nuevo a metérmela, él no me dejaba que me apresurara por temor a que me hiciera daño, así que empezó a entrar y salir de forma que en cada embestida me metía un poco más, sus movimientos me volvía loco de gusto, en uno de esos últimos empujones, yo con lo caliente que estaba, apreté más de la cuenta y de repente entró de golpe con un dolor muy fuerte pero que enseguida se fue pasando,  notaba mi barriga hinchada, ya estaba contento la tenía dentro, palpé para ver cuanto tenía metida y aun faltaba una buena parte, esa parte es gordísima, me dijo que ya era suficiente para la primera vez.

Comenzó a meter y sacar su fuerte y potente mástil, entre dolor y gusto me relajé y disfruté de su polla dentro de mi culo y me sentía el más feliz del mundo, quería que se corriera y que su placer fuera muy grande para que así tuviera muchas ganas de follarme siempre, estuvimos un buen rato follando y me corrí de una manera tremenda, noté que estaba a punto de correrse por lo continuo de sus quejidos y su polla cada vez más gorda y dura, un chorro de leche me inundó y después otro y otro, no se cuantos fueron pero mi barriga se abultó, él resoplaba de gusto, acaricié sus huevos con la mano, que curiosamente no son grandes en proporción al tamaño de su polla, eso si son duros, y redondos, le pedí que no me la sacara, quería recrearme con ella dentro junto con el dolor que sentía, cuando se le fue aflojando despacio la fue sacando y en algunas partes aumentaba el dolor, en el momento que ya estaba fuera un borbotón de leche me salió de golpe, intenté tapar y me di cuenta del agujero tan grande que tenía abierto…

Me dijo que me fuera al servicio para que echara la leche y me lavara con agua fría, por el camino se me escapaba a cada paso cayendo por mis muslos y piernas, cuando me senté salió una cantidad grandísima y de color un poco rosado de sangre, mirándola pensé que mi amigo me había desvirgado, me lavé con agua fría, mi boquete después de un rato se puso de tamaño normal, salí y ya estaba vestido, corrí a abrazarme con él todavía desnudo, le dije que creía que ya no quería nada conmigo, con sus enormes brazos me apretó contra él y le dije que me había desvirgado, porque su leche era de color rosa, me preguntó si me dolía y me dio una crema amarilla pera que me la pusiera en mi dolorido culito. Abrió la puerta y miró al cielo y después de dar un vistazo comentó que haría un buen día, que si estaría en condiciones de salir a la mar a lo que respondí que por supuesto, nos dimos la mano, porque nunca nos besamos, y me fui para mi casa andando como podía y con el gusto del polvo que me había echado mi amigo, por la noche dije a mis padre que al día siguiente saldría a la mar, di un beso a mi madre y me fui a mi cuarto, en la cama indagué el estado de mi agujero y me dolía bastante cuando lo presionaba, además de estar todavía saliendo leche, así que puse una toalla, no fuera a manchar la cama de sangre y comprometer a mi madre si la veía alguno de mis hermanos, o mi padre, porque con ella no tengo problema, solo de recordar cuando la tenía dentro de mi notaba sus palpitaciones, con ese recuerdo y el gusto que tenía en el cuerpo me quedé dormido.

Me desperté temprano para asearme con calma, en esta época me aseo en la azotea porque mi servicio es muy chico y el lavabo minúsculo y como no me dejan mis hermanos usar el suyo ni mi padre tampoco así que en invierno me tengo que duchar a la hora que no están ninguno y mi madre enseguida lo recoge todo antes que llegue alguno de ellos, salí de la casa y era todavía de noche y mi amigo me dio un susto de muerte porque no lo esperaba, me estaba esperando para regalarme un chaquetón que me había comprado, no sabía que decir pero le comenté que lo tenía que dejar en el barco y lo entendió, que calentito y bonito era y que contento me puse, nos fuimos a desayunar al bar del puerto que abre muy temprano, le dije que no tenía dinero, me dio un apretón en el hombro y me dijo, ya lo tendrás, pero hoy pago yo, arrancamos motores, calentamos y salimos del puerto rumbo este en busca de algún rojo, mientras navegábamos las claras del día era cada vez mayor y faltaba poco para que saliera el sol, yo iba en silencio pegado a su sillón de mando pensando lo bueno que era mi amigo, creo que estaba leyendo mis pensamientos, tocó mi cabeza diciendo, deja de darle vueltas que ya llegara tu hora de demostrar quien eres.

Me empezó a explicar las pantallas y su manejo e interpretación, saqué mi cuaderno y anoté todo eso, pero me dijo que me daría unos libros donde podía aprender su manejo, dejé de escribir porque con el cabeceo del barco la letra era rarísima, nos reímos mucho y me abracé a él, entonces me dio un beso en la frente que me transmitió mucho cariño, me comentó que habíamos salido para que yo practicara con el barco para cuando llegara el momento de coger el mando por estar él con alguno enganchado, me hizo demostrar lo que me explicó el día anterior y tras un par de errores me los hizo repetir y me felicitó con un apretón de manos y un saludo militar que nos provocó mucha risa, fue una buena mañana, pescamos 8 bonitos 6 de ellos de muy buen tamaño y un atún que soltó por pequeño, después de comer nos quedamos descansando un buen rato en la cabina del barco que la tiene muy bien acondicionada con todo tipo de instrumentos de navegación y control de los motores, hacia proa está el camarote que ya quisiera yo que fuera así el cuarto donde duermo, los vaqueros me molestaban, todavía estaba dolorido, me dijo quítatelos, le hice caso y me quedé desnudo de cintura para abajo, además la temperatura ya era buena, me tumbé a su lado y con su mano acarició mi culo al momento se le empezó a poner dura y se la acaricié por encima del pantalón, se lo abrí y salió como disparada por un muelle, fue entonces cuando me di cuenta de su tamaño real y le pregunté que como era posible que ese mástil entrara en mi culo tan chico…

Empezó a reírse por llamarla mástil, empecé a jugar con ella, me ponía de espaldas a él y me la sacaba entre las piernas como si fuera la mía, me gustaba verlo reír con sus blancos dientes destacando con el moreno de su cara, se la empecé acariciar y al momento sus babitas salían, me mojaba las manos y la acariciaba mejor mientras metía un dedo por la raja de mis nalgas y tenía mucho cuidado al llegar a mi dolorido agujero que rozaba con mucho cuidado, continuaba con su mano hasta mis huevos y acariciaba mi polla, estas caricias me hacían gemir de deseo, me puse a chupar y lamer su hinchado capullo y podía saboreando las babas que me ofrecía su calentura, estaba a punto de correrme por sus caricias cuando comenzó a respirar rápido, aumenté la intensidad de mi mamada, su polla se puso durísima y su capullo a punto de reventar y entre mis manos y la mamada se corrió, en ese momento yo me corrí también y los chorros de leche ardiendo y a presión me llenaron inflando los mofletes de mi cara…

Era demasiada cantidad y no cabía cuando estaba a punto de dejarla escapar, no se como se abrió mi garganta y cada descarga pasaba directamente a mi estómago notando como bajaba su caliente leche, me gustó que no se derramara ni una gota y que fuera a parar a mis tripas, le chupé los restos que le salían y se la lamí entera y él se quedó relajado y con cara de satisfecho, le dije que ya no tenía necesidad de comer porque me había dado de mamar, se reía como un niño y a partir de ese día le decía, tengo hambre, dame de mamar pero échale un poco más de azúcar, se descojonaba de risa, me gusta mucho porque nos divertimos de lo lindo entre sus bromas y mis diabluras con su torpedo como también se lo llamo.

Pusimos rumbo a puerto patroneando yo el barco y él sentado en el sillón de al lado, con el móvil llamó a un hotel de esos de lujo y les dijo lo que había pescado y quedaron en verse en el puerto, quería que yo entrara al mando del timón para que la gente y los demás pescadores me vieran, cuando estábamos ya dentro tiró del cordón de la potente bocina y se salió a popa y así verían que no era él quien llevaba el timón y como solo estábamos los dos a bordo sabrían quien maniobraba el barco, pero la maniobra de atraque la hizo él, todos miraron y saludaron y vieron que el barco no lo llevaba él, mirándome me dijo que se sentía orgulloso de mi y me saludó como si fuera el capitán.

Bajamos los bonitos y ya estaba la furgoneta del hotel, me dijo que así lo vendía directamente y que le pagaban tres veces más que en el mercado, nos dimos la mano y quedamos en vernos en el bar a las 9 del día siguiente para que le ayudara a limpiar y revisar el barco, ya se había corrido por el pueblo que yo iba a los mandos del barco y al entrar los que estaban me felicitaban por lo rápido que aprendía, casualmente mi padre estaba en el bar con uno de mis hermanos tomando café y algunos le gritaban, estarás orgulloso del chaval, pero mi padre ponía cara de circunstancia y mi hermano ni se inmutaba, me llamó, al que yo llamo mi Maestro, y cual fue mi sorpresa cuando me dio una parte del beneficio de los bonitos, fueron unos buenos euros que enseñé a mi padre con mucho orgullo, le dije que de camino al puerto pasaría por la mi casa para darle la mitad a madre, al entrar le enseñé el dinero, se puso loca de contenta y me llenó de besos, le conté todo y que le quería dar la mitad y con el resto me quería comprar ropa, me dijo que no, que me lo gastara todo en ropa y que ella diría que se lo había dado, es la única persona que me quiere en mi casa.

A partir del tiempo que llevo con mi Maestro las cosas están cambiando, no solo porque ya cuento con mi propio dinero, que gano trabajando, si no por que en mi casa las cosa ya no son iguales.
Salimos siempre que el tiempo lo permite de pesca y las cosas van muy bien, pescamos muchos bonitos, pez de espada y atunes de tamaño respetable, esperando que cualquier día enganchemos un gran rojo, los hoteles y restaurante de lujo de la zona se rifan lo que pescamos y eso proporciona muy buenos ingresos porque se vende directamente y sobre todo cuando luchan durante la pesca, eso le da más valor todavía.

Aparte de todo eso compartimos una amistan sincera, mi Maestro siempre me está hablando de cosas que me hacen mucho bien, luego nos divertimos mucho en los momentos de relax a mi Maestro le gusta mucho jugar conmigo y nos reímos sin parar.

Después me gusta tanto que me folle y como es tan fuerte siempre está dispuesto, eso si cada cosa en su momento, con el trabajo es muy rígido y meticuloso, me gusta muchísimo cuando con su gran fuerza me levanta y me maneja sin ningún esfuerzo, pero después es delicado y tierno follándome, ya me la mete con más facilidad en mi pequeño, blanco y chico culito como él dice, sentir sus chorros de caliente leche dentro de mi es una de las sensaciones mayores que puedo tener y no digamos cuando quiere que se la mame, que aun que no me la puedo meter en la boca, yo chupo su capullo y me trago esas cantidades de leche tan grande que echa entre gritos de placer de mi.

Luego, en los ratos de descanso le excita mucho verme solo con una camiseta, porque le gusta mucho verme el culito y yo de pensar que él se pone caliente con eso me pongo yo también, recuerdo un día de mucha pesca que después del bocadillo me echó uno de sus tremendos polvos, cuando íbamos con los señuelos en el agua, me levantó y me sentó sobre sus rodillas, en mi culo había restos de leche del polvo anterior y me la metió mientras navegábamos, el polvo fue increíble con el cabeceo del barco, otra vez en esa postura, porque le gustaba mucho follarme así.

En ese momento se soltó el freno de un carrete, él sabía que era grande y me la sacó tan de prisa que sonó como el taponazo de una botella, riéndonos los dos sin parar, él en el sillón de guerra y yo al timón, cuando lo izamos le pedí que terminara lo que empezó, y a cuatro patas en la cubierta me la metió sin compasión hasta rugir como un león los dos, inundando mi culo con su caño de leche ardiendo, de vuelta a puerto se le volvió a poner dura y me volvió a follar y como siempre se me queda una cantidad de leche dentro que va saliendo cuando quiere, me tuve que mojar los pantalones con la manguera poco antes de atracar, por si al llegar se me salía un borbotón de leche y no quería levantar sospechas, ese día mi culo quedó maltrecho y con un kilo de moda amarilla, durante 5 días no me podía ni tocar, así que se la mamaba hasta quedar lleno.

Parece que vivo en una nube por que me da todo lo que más deseo en el mundo, su amistad, afecto y consideración, y luego su tremendo mástil, lo que no he conseguido es tenerlo entero dentro lo que espero conseguir cualquier día.

Autor: Pescador de Altura

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Me desvirgaron, 8.9 out of 10 based on 8 ratings
  
categoría:

1 comentario »

  1. Ofloda_89 dice:

    Hola, me gusto mucho tu relato. En donde vives? Me presentarias a tu maestro?
    No es cierto heee!
    No creo que me quepa de todas formas je je.
    Disfrutalo mucho, auqnue, ya has tenido relaciones sexuales con alguien mas?
    Yo creo que no vas a sentir nada con alguien mas.

    GD Star Rating
    loading...
    GD Star Rating
    loading...

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados