Empecé a disfrutar de la follada que me estaba dando Toni, mi polla se empalmó, y vi como él me agarraba la polla y me pajeaba, agarré la polla de Marc, y empecé a pajearlo
Toda mi vida he sido un terror con las chicas, me he ligado a la que me a dado la gana, y he sido un cabrón con ellas, solo hacÃa sexo por diversión y se me a dado muy bien siempre darle a la lengua para llevármelas a todas al huerto.
Yo soy un chico guapo (muy guapo, para que caer en la falsa modestia) de cuerpo muy bien definido, y muy buena musculatura (aunque no hinchado, pues mis músculos son naturales) pelo castaño, ojos color miel, 1,85 de altura, 21 años recién cumplidos y unos labios que hacen alucinar a cualquiera que los prueba.
Esto que os voy a contar me sucedió este verano, fue un viernes por la noche que yo habÃa quedado con mis amigos de siempre para tomar algo en una terraza que habÃan inaugurado hacÃa nada aquà en Ibiza, asà que me vestà bien guapo para ver si podÃa llevarme a alguna guiri al huerto y explicarle como somos los machos mediterráneos. Se hizo la hora y mis amigos no aparecÃan asà que decidà llamarles, me dijeron que venÃan todos juntos, pero que se retrasarÃan aún mucho debido a que habÃan tenido un pequeño golpe con el coche, pero que estaban bien. Asà que me encontré un viernes de verano a las 22:00 de la noche, solito en el puerto de Ibiza, con muchas ganitas de marcha, y compañÃa femenina.
Me encaminé hacia un Pub que me llamó la atención, al que no solÃamos entrar nunca, pero como iba solo pues decidà echar un vistazo. Al entrar me gustó el ambiente, musiquilla house ibicenca, gente guapa, y ¡muchas tÃas buenas! El temita se presentaba acojonante esta noche caerÃa alguna fijo (pensé yo). Me acerqué a la barra y pedà una copa, cuando me di cuenta de que una preciosidad de lo más femenina me miraba, asà que decidà ir a por ella sin perder el tiempo, me acerqué y le pregunté de dónde era. ¿Y eso que más da? – Me dijo ella. -Mira amor, ¿te gustarÃa hacértelo con dos bellezas amigas mÃas? Son extranjeras, no hablan, pero tienen ganas de marcha ya me entiendes, y les gustarÃa hacérselo con un tÃo guapo como tú… ¿estás dispuesto? Asà que yo todo chulo le dije – bueno, si tengo que hacerles el favor, pues se lo haré, pero por ellas que están necesitadas ¿eh? – - OK machote ahora vuelvo con ellas –me dijo ella con sonrisa pÃcara.
Al momento apareció con dos auténticas bellezas, que iban vestidas como genuinas zorritas, ellas no paraban de mirarme, y su amiga me dijo que las siguiera al hotel y asà lo hice, deseoso de montármelo con dos tÃas y alucinando de lo bien que se me estaba dando la noche, ¡menuda potra! El hotel no era gran cosa, y la habitación estaba desordenada, pero ¡más la Ãbamos a desordenar! De repente una de ellas me cogió por la barbilla, y me empezó a besar con un desespero bastante importante, yo que no salÃa de mi asombro, me dejé llevar por su pasión, nuestras lenguas jugaban, y yo me empecé a empalmar, mi polla empezó a tomar un tamaño considerable. De repente la otra chica me abrazó por detrás y me acarició la polla y el culo, me apretaba y se la notaba deseosa de sexo, la primera, sacó su lengua de mi boca, me quitó la camiseta negra, y dejó mi impresionante torso al desnudo, y empezó a comerme el cuello, y a bajar hasta mi escultural pecho, me comÃa los pezones, y yo levanté la cabeza hacia arriba cerrando los ojos y flipando por la suerte que habÃa tenido, mi amiguita siguió besándome hasta llegar a mi ombligo, mi cuerpo se morÃa de gusto, y acto final empezó a comerme la polla por encima de mis blancos y finos pantalones de tela.
Yo en ese momento no me daba cuenta, pero su amiga estaba preparando unas esposas en el cabezal de la cama, entre las dos me acostaron, y me esposaron allà tendido hacia arriba, y sin creerme lo que me estaba ocurriendo, ellas se quedaron de pie mirándose, de repente sus sonrisas angelicales se volvieron risotadas perversas, y una de ellas me dijo: -Hola mi am
or ¿que tal?? Yo soy Marc, y mi amigo es Toni, y siempre nos ha apetecido tirarnos a un hetero que esté bien bueno, nos apetece reventarte el culo, y ¡hacerte todas las perrerÃas posibles!
Me quedé sin saber que decir en ese momento, por eso no hablaban los cerdos, para que no me diera cuenta que ¡tenÃan voz de tÃo! Entonces Marc se acercó a mÃ, y empezó a tocarme mi polla que aún estaba dura, me la descapulló, y me la empezó a besar. Yo le pedÃa que parara, que eran unos maricones y que me dejaran, pero lo cierto es que aquellos besos que denotaban una cierta práctica me hacÃan sentir auténticos escalofrÃos de placer… Empezó a comerme la polla, la lamÃa, y se la metÃa en la boca, y yo empezaba a gemir de placer, no querÃa, pero no podÃa evitarlo, me morÃa de gusto, ¡era mejor que cualquiera de las muertas de hambre que me habÃa tirado! Y no podÃa negar que me gustaba.
Marc se acercó a mÃ, se desnudó me quedé asombrado al ver esa polla tan dura, era extraño. Se agachó y empezó a besarme la boca, al principio retiré la cara, pero luego me cogió y me metió la lengua, mi polla estaba a reventar, ¡creÃa que me iba a morir! Marc se sentó en mi pecho y me dijo –se un niño bueno y cómetelo todo, porque si no seremos mucho más crueles contigo- Me metió la polla en la boca, era extraño, pero me gustaba la cosa, sentir aquel rabo dentro de mi boca me gustaba, asà que empecé a comérsela, ¡me gustaba, y mucho! Yo estaba apunto de correrme, y cuando ya casi llegué al orgasmo, Toni que hasta ese momento me habÃa estado comiendo el rabo se detuvo, entonces me cogió las piernas y me las levantó, se agachó y empezó a lamerme el culo, aquella sensación era insólita, ¡era un placer desconocido para mà hasta el momento! Sentà que dejaba de hacerlo, y vi que se ponÃa de rodillas sobre la cama, y fue entonces cuando me di cuenta de lo que iba a hacer. Sentà miedo, y me saqué la polla de Marc de la boca, y grité – no, no, no, por favor ¡para eso no!- entonces empecé a sentir como su capullo rozaba la entrada de mi culo, ¡mi macho y virgen culo iba a ser violado por un tÃo!, apreté el culo para que no lo hiciera, no querÃa, me iba a doler, y me sentirÃa un macho humillado.
Fue cuando Marc que estaba de pie me dijo – te habÃa dicho que si te portabas bien serÃamos buenos, pero ¡como no lo haces te voy a castigar!- , entonces acercó su polla a mi cara, y un lÃquido caliente empezó a caer sobre mi cara y mi pecho, no podÃa creerlo, estaba orinando encima de mÃ, yo intenté quejarme, pero su lÃquido salado penetró en mi boca, me sentà tan mal… bajé la guardia, momento que aprovechó Toni para metérmela de golpe hasta el fondo, me dolió…, y tanto que me dolió, querÃa llorar… y empezó a bombearme el culo, allà estaba yo, con las piernas en los hombros de Toni, siendo follado por el culo, mientras Marc me meaba entero…
De repente la cosa cambió, y empecé a disfrutar de la follada que me estaba dando Toni, mi polla se empalmó, y vi como Toni me agarraba la polla y me pajeaba. Agarré la polla de Marc, y empecé a pajearle, y él se reÃa, fue en ese momento cuando comprendà que habÃa salido de casa siendo un macho, y volverÃa hecho una maricona. Fue en ese momento, cuando sentà que me iba a correr, el placer que sentà fue inmenso, me corrà en la mano de Toni y este empezó a lamer su mano llena de mi leche caliente, tanto gusto no podÃa ser normal, y de repente sentà el rabo de Toni que daba como pequeños bombeos, y tuve una extraña sensación, su cipote escupÃa leche dentro de mis entrañas, aquello fue alucinante, tan caliente, me morÃa de ganas de que me llenara todo el culo, fue tanto el placer que me volvà a poner cachondo, oà a Marc reÃrse, y decir que se notaba que me gustaba, que me iba a follar él, asà lo hicieron, Toni se quitó, y Marc me empezó a follar, entonces Toni se sentó sobre mi rabo duro, se lo metió en el culo y se puso a saltar sobre mi verga dura.
Yo allà acostado veÃa su cara de placer, no tardé nada en correrme en su culo, y sin articular palabra se levantó y puso su culo en mi cara, yo veÃa a 3 cm. de mi como la leche que acababa de descargar en su
ano goteaba sobre mi cara, y sin pensarlo empecé a lamerla. Al momento Toni se levantó y desapareció tras una puerta, Marc seguÃa fallándome como a una de esas putitas a las que yo solÃa trabajarme muy a menudo, de repente Marc se corrió… y tanto que se corrió, más que Toni, lo sentà caliente… que rico joder, me encantaba aquello, Toni apareció tras la puerta y me dijo: -te has portado muy maricón, ahora bébete esto y se bueno-
Me dio a beber de un vaso que por el sabor debÃa contener cerveza, se me derramó un poco por las comisuras de los labios, pero me la bebà toda. Los dos rieron, pero era demasiado tarde, yo ya veÃa borroso y de repente cerré los ojos y caà en un profundo sueño. Desperté completamente desnudo tirado en una cala de cristalinas aguas, dolorido y completamente sucio, todo aquello habÃa sido como muy extraño, decidà darme un pequeño baño y salir escopetado hacia casa, humillado y hecho todo un maricón…
Espero que les haya gustado mi relato, esta no fue mi última experiencia con hombres, ya os contaré
Autor: xxx xxx
Aún no hay comentarios
Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack
Debes iniciar sesión para hacer comentarios.