Mi madre gemÃa como loca y solo decÃa que rico, cogeme asà hijo, que rico siempre te he deseado, eso me excitó más y empecé a moverme, a ratos paraba para metérsela más a fondo y ella gemÃa más, tocaron la puerta del baño y eso nos excitó más y mi madre solo pudo balbucear entre gemidos, esta ocupado, oÃmos pasos que se retiraban y seguimos follando con mucha lujuria.
Hola, antes de contarles lo que pasó entre mi madre y yo paso a describirles como somos y de donde y por motivos personales cambiaré nuestros nombres verdaderos, ya que el presente relato es totalmente verÃdico y pienso que quizá sea algo natural que al principio el hijo vea a su madre como mujer si es que aun no tuvo alguna experiencia, a continuación paso a relatarles mi historia.
Nosotros somos del Perú, vivimos el departamento de Puno, ahora empezaré por describir a mi madre, ella se llama Diana, en la actualidad tiene 46 años, tiene un culo bien formado y grande, sus tetas son algo caÃdas, no muy grandes pero tampoco pequeñas, ella es de talla regular, ni alta ni baja, morena y bonita, también debo de decir que tiene un poco de panza colgando y estrÃas, ya que luego ella me dijo que se habÃa rascado al tenerme a mi y le habÃan quedado como una especie de cicatrices, pero eso no le quitaba en nada lo bella que era, yo me llamo José LuÃs en la actualidad tengo 26 años, delgado, moreno, de 1.70 de talla, y mi miembro mide 15 centÃmetros y es grueso, creo que es normal y no quiero pasar de que la tengo grande y eso, y en la familia somos 5 hermanos 3 varones y 2 mujeres, soy el mayor de todos.
La verdad no me habÃa fijado en mi madre, pero sucedió que cuando yo tenÃa aproximadamente 18 años, habÃa una fiesta matrimonial y a mi madre le gustaba asistir a ese tipo de fiestas ya que bebÃan, bailaban etc., entonces fueron  con mi padre a dicha fiesta siendo un dÃa domingo la fiesta, y Ellos llegaron a la madrugada del lunes, mi padre se fue normalmente a su trabajo y nosotros al colegio, la cosa es que yo habÃa llegué a casa antes de la hora solemos llegar a las 2:00 de la tarde, sin embargo yo llegué a la casa siendo horas 11:30 de la mañana y al entrar a casa parecÃa que no hubiese nadie asà que fui a ver al cuarto de mis padres y me llevé un gran espectáculo, mi madre   estaba totalmente dormida encima de la cama y llevaba una falda corta y estaba en posición que daba la espalda hacia la puerta, asà que no podÃa verme, pero yo si a ella.
Como dije tenÃa una faldita corta y se encontraba totalmente dormida, seguro por la noche de tragos estarÃa de sueño, la cosa es que en esa posición tenÃa su trasero levantado y se le veÃa un poco de su calzón, el cual era de color amarillo, la llamé varias veces y no me respondió, asà que de miedo me le acerqué y ella seguÃa durmiendo, entonces me excité mucho viéndola en aquella posición, la observé muy de cerca y ella dormÃa profundamente, yo totalmente excitado me saqué el miembro bajándome el cierre del pantalón y empecé acariciarme, pero querÃa ver más asà que totalmente excitado le levanté más la falda y que rico se veÃa todo su culazo grande y redondo, tenÃa bastante vellos ya que se le salÃan muchos por los costados de su calzón.
Ella seguÃa durmiendo, entonces quise llegar a más y temblando y de miedo miré hacia la calle por las ventanas de su cuarto por si alguien venÃa, me acerqué de nuevo a mi madre y le hice a un lado el calzón y pude apreciar su delicioso coño, se veÃa tan rico y su culo, no aguanté más y con mucho placer me senté tras de ella y empecé a masturbarme viéndole el culo y coño descubiertos y seguà sin parar hasta correrme muchÃsimo, luego le me limpié el semen y puse un poco en su coño, le bajé la falda, ella seguÃa durmiendo y yo ya tranquilo me fui.
Ese dÃa todo quedo ahÃ, pero yo siempre le andaba mirando el culo a mi madre y la veÃa como a una hembra imaginándome follarla y poseer ese coño tan rico que vi ese dÃa, después de eso me di cuenta que mi madre se excitaba cuando se embriagaba, de eso me di cuenta cuando un dÃa mi padre y mi madre asistieron a otra fiesta y no se habÃan embriagado mucho porque mi padre tenÃa que irse de viaje por situaciones del trabajo y supongo que mi madre se quedó con ganas de seguir bebiendo porque pasó algo inesperado cuando se fue mi padre, mi madre conversaba con el inquilino que tenÃamos por esas fechas.
Él también estaba algo tomado y al parecer tenÃa una botella de ron en las manos el cual le mostró a mi madre y conversaron coqueteando, yo me puse celoso y estaba al tanto, mi madre esperó hasta que todos durmieran pero yo no dormÃ, solo me eché en la cama y me hice el dormido, mi madre nos revisó uno a uno y luego se fue y se metió al cuarto del inquilino el cual quedaba en el primer piso, yo por mi parte bajé despacio y oÃa tras la puerta, se oÃa música suave y risitas y algo de gemidos, asà que furioso y celoso patee la puerta y ellos supongo de miedo apagaron la luz y se callaron y no contestaron nada, asà que solo me fui y vi que mi madre con cara de arrepentimiento subió y se durmió.
Nunca me dijo nada de lo que pasó esa noche, ni yo me atrevà a reclamarle o decirle algo a ella o contárselo a mi padre no se porque.
Después de eso pasó un año, yo ya tenÃa 19 años y habÃa sacado buenas notas en mis exámenes en mi pedagógico, asà mismo se presentó una fiesta a la que me llevaron mis padres y por primera vez me dijeron que podÃa beber con ellos, todo pasó con normalidad hasta que mi padre estaba muy ebrio, yo bebà tanto que perdà el sentido, pero al despertar me dolÃa la cabeza y a mi lado estaba mi madre, estaba vestida y yo tenÃa mi verga fuera del pantalón ya que también me habÃa dormido con el traje puesto, como la cabeza me daba vueltas mi madre se fue sin decir nada y yo jamás supe explicarme que habÃa sucedido ni nunca me atrevà a preguntárselo.
Al año siguiente a los primeros dÃas del mes de enero mi padre se fue de viaje por situaciones de trabajo y sufrió un accidente en el cual se volteó el bus en donde él viajaba y falleció por un traumatismo encéfalo craneano, y su muerte causó mucho dolor a mi familia y sobre todo a mi madre quien se notaba muy triste e inmediatamente empezaron a presentarse visitas masculinas enamorando a mi madre, e incluso trataban de conquistarnos con adulaciones y cosas materiales a nosotros sus hijos, pero ella siguió sola y no fuimos a ninguna fiesta por el tiempo de 6 meses.
Luego de eso empezamos a ir a fiestas donde nos invitaban y ella siempre me llevaba a mi, al hijo mayor como acompañante, mi madre aunque siempre recordaba a mi padre, coquetea con los hombres que le gustaban, yo por mi parte siempre le decÃa lo bella que era y que si querÃa rehacer su vida que lo haga, a lo que ella no decÃa nada, pero cuanto yo querÃa estar con ella en una cama y soñaba con follármela siempre planeaba algo para tratar de hacerlo pero no pasaba nada.
Hasta que sucedió sin planificarlo, para mediados del mes de noviembre se casarÃa mi tÃo, a lo que mi madre dijo que debÃamos ir bien presentables y yo en representación de mi familia, como hijo mayor, y asà llegó el dÃa un 16 de noviembre que jamás olvidaré.
Nos alistamos para ir a la fiesta, yo llevé un traje negro, y ella estaba con un traje de color crema, lo que más llamaba la atención era lo apretada que le quedaba la falda la cual le llegaba solo a los muslos, claramente se notaba como le marcaba tras la falda el pequeño calzón que llevaba, y se veÃan unos preciosos muslos, luego llevaba medias de nylon de color blanco de encaje con portaligas, con zapatos de tacón también blancos, ya querÃa yo estar encima de ella.
En general ese dÃa se veÃa tan hermosa y deseable que al verla me emocioné y me excité mucho sin dejar de mirarla una y otra vez diciéndole que estaba muy preciosa. El matrimonio de mi tÃo transcurrió con toda normalidad, solo yo tanto pensar en mi madre no podÃa sacármela de la cabeza y veÃa a todas las invitadas como estaban, mirándoles el culo, a lo que mi mamá me parecÃa la más deseable, empezamos a bailar y tomar licor y cervezas, ya se hacÃa algo tarde y algunas parejas empezaban a retirarse y otras empezaban a besarse y a bailar más pegados ya sin miedo por efectos del alcohol, y mi madre coquetea maliciosamente sin dejar de tentar hombres a su alrededor, yo estaba sentado a un lado solo.
Fue cuando entonces mi madre me miró fijamente a los ojos y dejando de lado a sus pretendientes se me acercó y me preguntó con una sonrisa coqueta, ¿bailamos señor?, a lo que respondÃ, claro mami, ya que tenÃas tantos hombres que te sacaban me quedé solo a observar y quizá aprender algunos pasos de baile le dije nervioso, ella estaba ya algo borracha y no paraba de mirarme a los ojos y noté que una de esas miradas bajó hasta mi bragueta, yo también algo bebido abracé a mi madre por las caderas y empezamos a bailar, a nuestros familiares ni a la gente no parecÃa importarle nada, ya que cada quien se daba a su libertad bebiendo y platicando.
Mientras bailábamos con mi madre noté que ella se habÃa pegado a mi y eso me causó mucha excitación y yo también me pegué aun más a ella, no decÃa nada pero estoy seguro que sentÃa mi pene erecto frotándose con su vientre, todo esto disimuladamente, ella solo recostó la cabeza en uno de mis hombros y dio un suspiro, seguimos asà hasta que ella se dijo asà misma susurrando, no esto no, no debo desearlo, lo cual pude oÃrlo claramente aun con la bulla que habÃa.
Ella dejó de abrazarme y me dijo, bailamos luego, debo de ir al baño, yo me quedé pensativo y aun excitado sin saber que hacer y al verla a mi madre yendo al baño no pude evitar mirarle el enorme culo que tenÃa y fijarme de nuevo en que su calzón se notaba allá tras la falda, asà que me armé de más valor tomándome una copa de vino y la seguà al baño, entré y ahà estaba mi madre mojándose la cara y mirándose al espejo, ella no notó cuando entré y me retuve un rato para observarla.
Respiraba rápidamente y estaba sonrojada, se secó la cara y al tratar de sacar su pintalabios se le cayeron al suelo sus cosas de maquillaje y ella se agachó a recogerlos dejándome ver su gran culo que en esa posición pude apreciar y vi claramente su calzón blanco que era muy pequeño y se le veÃa una parte de su coño, me excité tanto que no aguanté más, corrà el cerrojo de la puerta y me acerqué muy despacio por atrás y  le levanté la falda sin más ni más totalmente excitado, y empecé a chuparle el coño a través de su calzón, agarrándole fuertemente de sus muslos a lo que ella me reaccionó sorprendida y casi gritándome me dijo, ¿Que haces aquÃ? y que la suelte.
Pero ya ella estaba caliente asà que le dije que no podÃa estar tranquilo porque la deseaba mucho, ella no dijo nada asà que seguà lamiéndole la concha haciendo a un lado su calzón y al ver ese bosque tan peludo me excité aun más y empecé a moverme pegado a su trasero en cÃrculos, mi madre solo reaccionaba con gemidos y no me decÃa nada, empezó a gemir y me decÃa que pare, que alguien podÃa entrar, le dije que no se preocupara, mientras yo me sacaba el pene del pantalón bajándome tan solo la bragueta y lo puse en su mano.
Ella no hizo nada pero al poco rato empezó a acariciármelo deliciosamente, entonces la puse en posición de perrito y le saqué sus tetas que colgaban mientras le subà más la falda e hice más a un lado su calzón, su concha estaba húmeda y muy caliente..
Al penetrarla sentà un inmenso placer y mi pene totalmente erecto se fue hundiendo dentro de su coño como si fuera un cuchillo caliente cortando mantequilla y empecé a moverme despacio, lentamente, disfrutando al máximo su concha que parecÃa un volcán ardiendo, mientras con mis manos la agarraba de sus tetas y a ratos de sus dos nalgas que parecÃan ancas y yo montándola tan riquÃsimo, la visión que podÃa apreciar era su culazo bien parado y su cintura pequeña mientras colgaba su barriga y sus tetas.
Mi madre gemÃa como loca y solo decÃa que rico, cogeme asà hijo, que rico siempre te he deseado, eso me excitó aun más y empecé a moverme más y a ratos paraba para metérsela más a fondo y ella gemÃa más, tocaron la puerta del baño y eso nos excitó más y mi madre solo pudo balbucear entre gemidos, estaaa ocuuupaaadooo, oÃmos pasos que se retiraban y seguimos follando con mucha lujuria.
Ella se corrió mucho y veÃa como sudaba su concha y mi verga se notaba muy húmeda, ella me pidió que me corriera, que querÃa sentir mi leche dentro, eso me puso a mil y empecé a follarla más rápido hasta correrme en gran cantidad dentro de ella, después de eso me paré y arreglé el pantalón cerrándome la bragueta, ella también mientras me miraba la verga que acaba de cogerla, vi que de su concha goteaba mi leche la cual golpeteó en el piso a lo cual mi madre lo aplastó con sus zapatos y lo restregó con el piso mientras se limpiaba el coño con su calzón quitándoselo.
Luego se arregló, se bajó la falda sin calzón y yo de nuevo me excité viendo lo pegado que le quedaba la falda a su piel desnuda, sabiendo que estaba sin calzón, la ayudé a recoger sus cosas de maquillaje que habÃan quedado tirados en el piso y la abracé pegándole mi paquete en su culo y besándola apasionadamente, ella me dijo que volviéramos a la fiesta, que estuviéramos un rato más ahà y nos fuéramos, hicimos eso.
Cuando nos fuimos a casa todos dormÃan asà que nos metimos muy calladamente a la sala ya que quedaba alejada y nos cerramos con llave por dentro, ella se sentó en el sofá abriendo las piernas sin pudor y me dijo ven, yo caliente de nuevo me quité el pantalón y saqué de uno de los bolsillos mi celular y me quité toda la ropa quedándome totalmente desnudo, me acerqué a mi madre le quité su saco, blusa y sostén.
Le subà la falda y empecé a follármela riquÃsimo al borde del sofá, levantándose ella las piernas y podÃa apreciar sus zapatos de tacón a los costados de mis hombros, me corri otra vez, en una de esas agarré mi celular y me filmé haciéndole el amor como tres de veces, ella no dijo nada y aquella noche lo hicimos como 8 veces sin parar, asà como también me confesó que aquella vez cuando ella se habÃa quedado dormida a mi lado y yo con el pene afuera ella me lo habÃa mamado porque me deseaba mucho.
Amanecimos abrazados en la alfombra de la sala, luego de ese dÃa no nos dijimos nada el uno al otro, hasta la fecha no volvió a pasar, ella tiene ahora un novio de su edad con el cual sale y se encama, mientras yo me fui a radicar por otras ciudades, ahora estoy en Tacna, y siempre que recuerdo aquella vez me excito y masturbo tanto viendo las grabaciones en mi celular de aquel dÃa.
Autor: Izeking
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