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Mi esposa y los dos negros

9 de febrero de 2009

Johan no soportó más y se vino en el culo de mi esposa, cuando ella escuchó que Rick estaba próximo al orgasmo se quitó de encima y buscó su verga en busca de más semen, se la chupó con fuerza y lo hizo venir con tremendas contracciones y gritos, disfrutó y saboreó su semen como una loca y lo que se escapó de su boca se lo limpió con la lengua hasta no dejar nada de semen a la vista.

Estábamos en la sala de nuestra casa. Teníamos dos visitantes eran dos hombres negros y estaban allí discutiendo un negocio conmigo. La razón: querían que les vendiera vehículos de lujo usados para algunas islas del  Caribe; Me sorprendió mucho el nivel de educación de ellos, eran empresarios jóvenes y muy decentes. Mi esposa es una mujer de buena estatura cabello negro largo muy liso su rostro es hermoso y conserva un cuerpo voluptuoso y deseable  tiene 35 años, estaba muy hermosa y los atendía como era habitual en ella con los pocos invitados que teníamos en casa, era viernes y estábamos solos ya que nuestros hijos estaban con sus primos por el fin de semana.

Ella sabía de mi fantasía, de verla con más de un hombre al mismo tiempo y más aún si eran negros, ya que había tenido un sueño con ella así y quería verla como le hacían de todo. Yo no me atrevía a insinuarles algo a ellos ya que no es algo fácil de explicar, sin embargo le dije a mi esposa que si ella así lo quería y tenía el valor, contaba con toda mi autorización de comportarse como una verdadera zorra y que tuviera la iniciativa de ser necesario, no era algo fácil para ella ya que nunca  había hecho algo así y eso se salía de su esquema religioso, pero por otro lado me había confesado que no le disgustaba la idea y que además quería complacerme. Así que simplemente dejé que si algo había de pasar, todo se diera sin presiones y sin forzar a nadie.

Mi inglés no era el mejor y tenía algunas dificultades para entenderles en cuyo caso le pedí  a mi esposa que  me tradujera en determinadas ocasiones, ella es muy simpática y agradable, su sonrisa hace sentir bien a las personas y esta vez no fue una excepción, le pedí que se vistiera muy provocativa, ya que ella es algo conservadora, y así lo hizo,  estaba perfecta con unos zapatos de tacón alto transparentes (tipo bailarina exótica) una falda muy corta  que permitía ver sus lindas piernas y un corset ajustado en la cintura pero con un escote muy llamativo y sexy. Peinó su cabello negro largo y lo dejó suelto,  tenía un maquillaje sobrio que resaltaba su bello rostro, se veía estupenda, elegante y al mismo tiempo sexy.

Los invitados tomaron whisky Buchanas 18 años igual que mi esposa, por mi parte preferí el vodka con jugo de naranja. Luego de cenar y con varias copas encima, mi esposa se veía muy dispuesta a romper el hielo y buscar la manera de mostrarles nuestros deseos. Se sentó a mi lado y subió sus piernas sobre las mías mostrando algo más de lo que debía, mientras compartíamos con nuestros invitados y reíamos con diferentes temas, de repente ella me besó con mucha pasión y puso mi mano en la parte alta de su muslo, ellos miraban fingiendo que no pasaba nada pero en sus rostros pude ver que empezaban a mirarla de una forma más atrevida, la toqué un poco más arriba de sus muslos y ella abrió más sus piernas exhibiendo su hermosa ropa interior. Yo aún me sentía un poco incómodo y no me atrevía a tocarla demasiado, ella se paró y dijo que cambiaría la música por algo más alegre.

Puso música latina y empezó a bailar sola y mirándonos con mucho morbo, mis invitados estaban incómodos esperando tal vez una reacción negativa de mi parte, y procuré mostrar que lejos de eso, estaba muy contento y excitado con su comportamiento, me paré a bailar y la ajusté contra mi cuerpo mientras ellos veían encantados como bailábamos salsa, la besé con pasión y toqué sus nalgas levantándole un poco la falda, el vodka ya estaba haciendo efecto en mí, ellos como dos personas educadas que eran miraban con mucha discreción, y en ese momento le dije a mi esposa que bailara con uno de ellos y que se portara bien mal, me miró con picardía y sonrió, fue y cambió la música y puso un CD de Barry White, el ritmo era lento pero muy adecuado para una seducción, sacó al que más la había mirado, era alto y delgado y medía aproximadamente 1,85 cms. de estatura.

Su nombre era Johan y debía tener unos 30 años de edad, él se sintió un poco incómodo y dudó en pararse pero le dije en un perfecto inglés que a una dama no se le dejaba esperando para bailar, él sonrió y se levantó; mientras tanto yo me senté con  Rick quien era un poco más bajo y tímido que Johan,  me hice el que no estaba pendiente de mi esposa mientras veía como ella ponía los brazos alrededor del cuello de Johan y lo acercaba contra ella, en ese momento supe como el whisky había hecho un buen trabajo en ella y estaba muy desinhibida y caliente, seguí hablando con Rick como si no pasara nada y lo noté muy nervioso por la actitud de mi esposa, la cual se había volteado y tomando las manos de Johan las ajustó contra su vientre mientras ella bajaba su cuerpo lentamente y ajustaba su trasero contra el miembro de Johan, seguí observando con disimulo y pude notar como él le dijo algo al oído y ella contestó rápido y sonriendo, después me enteré que él le dijo que no quería tener un problema conmigo a lo que ella contestó: no te preocupes a él le gusta verme así,  somos una pareja muy liberal, y siguió bailando y apretando los brazos de Johan contra su cuerpo, decidí ir al baño y pasé por el lado de ellos y le guiñé un ojo a Johan en señal de mi aprobación.

Entré al baño el cual tenía otra salida con la intención de que pudieran tener un poco más de privacidad y me quedé esperando para ver si se atrevían un poco más con mi ausencia y correspondían a las insinuaciones de mi esposa.

Me quedé observándolos desde la oscuridad para saber el momento en que debía reaparecer, mi esposa invitó a Rick a bailar y este muy temeroso se paró y se les unió, ella de inmediato puso sus brazos alrededor del  cuello de Rick mientras Johan por detrás la apretaba y la restregaba, Rick miraba todo el tiempo la puerta del baño esperando con temor que yo saliera, Jennifer mi esposa lo notó y le dijo que no se preocupara, que todo estaba bien y que yo no iba a enojarme o algo así, sin embargo él no le creía, luego nos confesó que él pensaba que estaba muy ebria y por eso ella actuaba así, ella se volteó y abrazó por el cuello a Johan besándolo con muchas ganas y fuerza, este dudó un poco pero aceptó el beso de buena manera, en ese momento yo trataba de imaginarme que estarían pensando ellos y si esto no rompería nuestras relaciones comerciales, pero decidí no pensar en eso.

Se terminó la canción y ella los llevó al sofá y se sentó entre los dos y les habló con claridad, les dijo que ella y yo queríamos tener una experiencia en grupo donde ella estaría con varios hombres al tiempo, que esto no estaba planeado pero que se sentía a gusto con ellos por lo respetuosos y educados que eran y que yo también los veía con buenos ojos, que no se sintieran presionados y si no querían nosotros respetaríamos su decisión, pero que si aceptaban dejaran sus temores, para que todos pudiéramos disfrutar del sexo plenamente.

Jennifer siempre a sido directa, pero me sorprendió como les puso las cartas sobre la mesa, ellos no sabían que decir y en ese instante decidí que era el momento de reaparecer, entré al baño de nuevo y salí por la puerta por donde había entrado. Los 2 negros no me miraban a los ojos y me senté en una silla y mi esposa me comentó lo que había hablado con ellos y entonces les dije que era cierto, que mi fantasía más grande era ver como mi esposa tenía sexo con muchos hombres al mismo tiempo y que sin querer ofenderlos, el hecho de que fueran de color me producía más morbo todavía, les ofrecí disculpas si de alguna manera  estaba ofendiéndolos o algo parecido pero que me gustaría que se quedaran en casa y que fueran libres de hacer lo que quisieran con ella.

A esas alturas sus rostros estaban mucho más relajados y sonreían nerviosos mientras que Jennifer llenaba sus vasos de whisky una vez más.

De nuevo Jennifer tuvo la iniciativa y se sentó encima de Johan besándolo y este ya más relajado siguió el juego de ella pero esta vez estando yo presente, mi corazón latía a mil por hora viéndola actuar así y luego se movió encima de Rick y también lo besó con hambre, yo sabía lo caliente que ella estaba, me acerqué por detrás y le besé el cuello ya que esto la vuelve loca, luego empecé a tocar su senos y a sacárselos para que Rick pudiera chuparlos a gusto. Jennifer empezó a gemir excitada y yo estaba fascinado cumpliendo mi fantasía, me empecé a desvestir y le dije a Johan que hiciera lo mismo, él no lo hizo de inmediato, pero le insistí que todo estaba bien y empezó a desvestirse tímidamente, nos sentamos cada uno al lado de Rick y cuando Jennifer nos vio desnudos con tremendas erecciones se paró y terminó de desvestirse y de inmediato se abalanzó sobre mi verga chupándola con desespero.

Rick se empezó a desnudar, y unos minutos después ella de rodillas se movió hacia Johan y se tragó su miembro con igual desespero, ella observó a Rick que estaba al lado en el largo sofá y empezó a masturbarlo con la mano; mientras tanto yo me arrodillé y empecé a tocarla con los dedos y sentí lo húmeda que estaba y metí mis dedos lentamente para mojarla más, ella gemía mientras chupaba las dos vergas negras en justos turnos…

La levanté del suelo y la senté en el sofá, abrí sus piernas y chupé su clítoris con suavidad y deleite, ella guió las cabezas de Johan y Rick (cada uno a un lado), hacia sus senos y ellos chupaban con gusto mientras ella gemía de placer, estuvimos así un rato hasta que supe que estaba lista para ser penetrada por Johan que estaba más que listo con su gran miembro como la torre Eiffel,  y luego empezó a cogerlo con rapidez,

observé a Rick y me dejó sorprendido por el gran miembro que tenía, no pude dejar de pensar en la noche que mi bella esposa iba a tener y eso me excitaba mucho.

Estábamos tan a gusto que parecía que lo hubiéramos hecho muchas veces, yo la observaba y veía como había dejado todas sus inhibiciones y estaba disfrutando del sexo plenamente, se paró del miembro de Johan y se arrodilló en el sofá ofreciéndole todo su culo a Rick para que la penetrara, pero primero Rick metió su lengua en su ano y le besó toda su ranura de arriba abajo con notorio placer luego se arrodilló detrás de ella y la penetró con fuerza y ella enloqueció de placer de inmediato.

Rick era mucho más brusco que Johan y en cada penetración parecía que quería partirla en dos hasta que la hizo llegar a un explosivo orgasmo, de inmediato Rick empezó a bramar y unos segundos después eyaculó en su espalda y su semen embadurnó  las dos nalgas de mi esposa, fui a la cocina por papel para limpiarla y cuando regresé  ella chupaba de nuevo la verga de Johan, le limpié su espalda y trasero con papel seco y toallitas húmedas desinfectantes, de inmediato la penetré por detrás igual que Rick y ella aceptó gustosa, Rick por su parte pidió permiso para tomar una ducha, le indiqué el lugar de las toallas y seguí penetrando a mi bella esposa, no tardó mucho en tener un nuevo orgasmo.

Ella puede tener muchísimos y todos son muy intensos, propuse que fuéramos a nuestra habitación para estar más cómodos ya que tenemos un cuarto inmenso con una cama King size y cómodas sillas, Jennifer quiso tomar una pequeña ducha y se llevó a Johan con ella dejaron la puerta abierta y pude ver como se enjabonaban y se tocaban y besaban con mucho deseo, yo estaba acostado masturbándome en mi cama y disfrutando del espectáculo…

Rick llegó del otro baño con la toalla en la cintura y se sentó en el borde de la cama a mirar igual que yo, terminaron la ducha y regresaron al cuarto, ella vio a Rick y se fue encima de él, le quitó la toalla y empezó a chuparle el miembro de nuevo, chupó sus huevos y luego le levantó sus piernas para besar su ano, devolviéndole el favor que él le había hecho.

Yo estaba realmente sorprendido de verla metiéndole la lengua en el recién lavado ano de Rick y pensaba que rara vez a mí me hacía algo así, debía estar muy caliente para actuar de esa manera, pero como ya ustedes saben me encantaba la situación, Rick tuvo una nueva erección y Jennifer al verlo se acostó en la cama al lado mío jalándolo para que la penetrara acostado encima de ella, me sentí incómodo con Johan ya que no había podido disfrutarla plenamente y siempre quedaba a mitad de camino, entonces le indiqué que le pusiera el miembro en su boca y de inmediato el se arrodilló y le metió su verga en la boca ahogando sus gemidos, saqué del nochero un gel lubricante y esperé un ratito mientras Rick la penetraba salvajemente hasta que ella tuvo un nuevo y ruidoso orgasmo y le indiqué a Rick que se hiciera a un lado, le pedí a ella que se volteara y le apliqué el lubricante en el ano en forma abundante, metí mi dedo suavemente varias veces hasta que empezó a dilatar lentamente su pequeño agujero.

Con mucho cuidado la empecé a penetrar con mi verga cada vez más profundo mientras se adaptaba a el poco a poco, varios minutos después empezó a moverse indicándome que empezaba a disfrutarlo y quería que le hiciera más fuerte, la penetré con más fuerza durante un rato hasta que tuvo otro intenso orgasmo, me hice a un lado y le pedí a Rick que se acostara boca arriba ya que su miembro era más grande y a Johan que la penetrara por atrás al mismo tiempo, me sentía como un director de una película de cine porno, después de buscar la posición más adecuada, lograron penetrarla y ella estaba loca de placer con cada embestida que hacían en forma intercalada sus dos amantes, me paré en la cama enfrente de ella y le puse mi miembro en su boca, podía ver todo en los espejos del cuarto y su rostro me indicaba el éxtasis que tenía mi bella esposa, a veces no podía chupármela ya que estaba teniendo una seguidilla de orgasmos y necesitaba gritar, Johan no soportó más y se vino en el culo de mi esposa gritando y jadeando intensamente, yo no aguanté más y también me vine en su boca con mucha intensidad y ella no dejó escapar ni una gota de mi abundante semen.

Cuando ella escuchó que Rick estaba próximo al orgasmo se quitó de encima y buscó su verga en busca de más semen, se la chupó con fuerza

y lo hizo venir con tremendas contracciones y gritos, disfrutó y saboreó su semen como una loca y lo que se escapó de su boca se lo limpió con la lengua hasta no dejar nada de semen a la vista.

Mis invitados se fueron el domingo en la tarde, hicimos de todo ese fin de semana, fue una experiencia inolvidable, ya les contaré más adelante el final de esta primera aventura y otras que hemos tenido desde entonces, les dejo a ustedes queridos lectores la decisión de creer que esto es real o no, por mi parte les diré que si lo es y estoy feliz de tener una esposa como la mía, que es una excelente madre, es una dama en todos los aspectos, pero en la cama es una puta y mi actriz porno privada, la amo y no la cambio por ninguna.

Estamos radicados en el sur de la Florida pueden escribirnos a nuestro correo, muchas gracias.

Autor: Martin9

couple917-email@yahoo.com

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