Mi experiencia con una “chica”

Transexuales. Me llamo Jorge y quisiera compartir lo que viví cuando tenía 22 años.

Hola amigos de Marqueze Después de leer varias experiencias e historias en Marqueze, me decidí a contarles mi experiencia.

Esa noche fuimos con unos amigos a un boliche de la Zona Norte de Buenos Aires, como hacíamos casi todos los fines de semana, y donde siempre teníamos oportunidad de conocer chicas con las que pasábamos momentos muy agradables. Esa noche el lugar estaba particularmente lleno, no había donde estar cómodo. Uno de mis amigos de encontró con una chica con quien él había estado la semana pasada y se lo veía muy bien y contento, y José, el otro de mis amigos se puso a conversar con un conocido. Fue cuando me quedé solo, observando esa cantidad de gente que bailaba, conversaba, tomaba y se divertía.

Noté en un costado mío, la mirada de una señorita que no dejaba de observarme, me di media vuelta e hice lo mismo, clavando mis ojos en ella. Mi primer impresión fue de fascinación, rubia, ojos claros, unas tetas que se notaban duras y paradas, un cuerpo muy seductor y llamativo………….Ideal para una noche de diversión. Me acerqué a conversar con ella y me sonrió francamente. La invité a bailar y aceptó de buena gana. ” horas después de bailar, conversar acerca del tiempo, los mosquitos, la situación económica y otras pavadas del tipo, la invité a un reservado, donde apenas nos sentamos le di un profundo beso en la boca, al que ella respondió adecuadamente primero entreabriendo su boca y recibiendo ,mi lengua, y después atacando con su lengua las profundidades de la mía.

Nos besamos apasionadamente hasta que me dijo que tenía calor y yo la invité a que nos vayamos a un hotel por horas para estar mas cómodos y frescos sin tanta gente, lo que para mi sorpresa ella aceptó sin oponerse ni hacer comentarios.

Ya en la habitación del hotel, nos besamos apasionadamente y toqué y besé sus hermosos pechos, y empecé a sentir su mano buscando sobre mi pantalón el bulto que delataba mi excitación. Busqué con mi mano su entrepierna y ella se alejó suavemente y me dijo: “ahora déjame a mi, ya vas a tener tiempo para hacerme disfrutar” y se agachó frente a mi, me desabrochó el pantalón, me lo bajo hasta los tobillos junto al slip, y empezó a acariciarme con las dos manos la verga que se puso mas dura y mas gorda que nunca, empezó a besarla y recorrerla con la lengua mientras me decía que tenía una pija hermosa y gigante y que no sabía si la podría meter toda en su boca. Sentí como me la chupaba y la metía lentamente adentro haciendo que le coja suavemente la boca, y el deseo de lanzar toda mi leche, frente a la sensación de cercanía al goce que yo tenía.

Le pedí que no siga y que yo quería ocuparme ahora de ella, a lo que me dijo, bueno adelante, pero no te sorprendas. No pude entender sus palabras hasta que al comenzar a tocarla y buscando su agujerito para llenárselo con mi dedos, noté que no había agujerito y si en cambio un bulto que estaba bastante duro y que me dejó tieso y nervioso. Me paré como un resorte y la miré a los ojos con una mezcla de odio y rechazo, no sin una sensación muy extraña en el cuerpo que no podía descifrar, pero que no resultaba desagradable. Con voz muy suave solo me dijo: no muerdo, no hago daño, no voy a matarte. Solo intenta abrir un poco tu cabeza y permitirte cosas nuevas, que te van a dar mucho placer. Sus palabras quedaron rondando mis pensamientos y tuve sensaciones muy dispares, mientras no dejaba de mirarla parada, quieta, con su sorpresa apuntando hacia mi desafiante. Estuve casi 10 minutos dudando que hacer, no sabía si agredirla, insultarla, vestirme y salir de ése lugar, acercarme a ella nuevamente, agacharme y agarrar su mástil y conocerlo, hasta que en un impulso atiné a decirle “enséñame” a lo que ella dulcemente sonrió y me dijo: “no te vas a arrepentir”.

Me pidió que me relaje y me acueste en la cama y se puso a mi lado y me invitó a que se lo agarre y acaricie. La sensación me resultó agradable y me empezó a calentar al notar que se iba agrandando a medida que mas lo tocaba y acariciaba. También me gustó sentir que el liquido preseminal

que salía era un buen lubricante y permitía el deslizamiento mas suave. Le dije como sigo, y me invitó a que la bese y me la meta en la boca. Tuve miedo de sentir asco, pero apenas empecé descubrí que la noche iba a ser muy placentera.

A medida que la chupaba seguía creciendo y mi verga también mostraba lo agradable que me resultaba lo que estaba haciendo. Pude sentir el sabor del liquido preseminal que seguía saliendo, y mi boca no dejaba de crear saliva lo que hacia muy fácil el desplazamiento a todo lo largo del tronco de “esa hermosa mujer con tremendo aparato que me estaba dando para que aprenda”. En determinado momento me pidió que no continúe porque estaba por acabar y quería seguir enseñándome cosas que me iban a gustar mas todavía. Me hizo acostar boca abajo y me sugirió que me relaje, para evitar molestias que enturbien el placer que me iba a dar. Me beso apasionadamente el orificio de mi virgen culito y al rato me dejo que me iba a hacer sentir mujer y que a partir de ése momento solo querría sentirme putita nuevamente.

Luego se apoyó sobre mi y automáticamente empecé a sentir olas de placer y escalofríos por todo mi cuerpo. El roce de su verga sobre mis piernas y bordes de mi culo, y el apoyo de la cabeza sobre mi agujerito, me hicieron largar grandes cantidades de leche que no pude contener. Luego me apoyó firmemente y me dijo que ahora iba a empezar a gozar. Yo a ésa altura solo quería que me coja sin mas vueltas y un solo y pequeño empujón me hicieron sentir primero un dolor intenso acompañado de un cosquilleo generalizado que me hacia desear mas y mas. Le pedí que siga, que me gustaba y me sugirió que empuje yo. Empecé a dar culazos suaves y a sentir que ante cada movimiento mío, tenía un pedazo de carne que me llenaba mas y mas y que ya la sentía bien adentro. Le pregunté si lo estaba haciendo bien y me dijo, si, fantástico, estas comiéndote mi verga como una buena putita que le encanta tenerla toda. Al poco tiempo sentí sus piernas pegadas a mis muslos y le dije si ya me la había metido toda, y me dijo si mi amor, hasta el fondo, la tenés toda adentro y tu culito me la aprieta bien y se la está comiendo todita.

Empecé a sentir como se movía y a disfrutar de ése meta y saca suave, lento, profundo, gustoso, mi culo se abría para recibirla toda y mi placer era incontrolable. Empecé nuevamente a mover mis piernas haciendo que mi culo subiera y bajara y la verga me entraba profundamente y sentía en mis piernas el roce de los huevos a hacer tope. De golpe se quedó quieta y yo me quedé atento a lo que pasaba hasta que empecé a sentir en mi interior los chorros de leche caliente que me hicieron acabar nuevamente. Pensé en lo mal que había hecho en no ponerle un preservativo, pero ya era tarde, así que me dediqué a disfrutar de toda esa leche.

Quedé tendido en la cama, agotado y contento, pero mi amante quería su parte y me invitó a que le haga el amor tal como yo deseaba en la discoteca. Me empezó a chupar nuevamente hasta que logró parármela otra vez y después me dijo “cogeme como a ésa chica que deseaste hoy” Le pedí que se acueste boca abajo y le apoye mi verga en su agujero y empecé a empujar con muchas ganas de hacerla gozar como me lo había hecho a mi, pero me dijo, despacio amor, la tenés muy dura y gorda y me vas a lastimar, quiero sentirla toda y que me partas al medio, pero no que me lastimes, entonces se puso de costado y me dijo ahora si, dale despacio que la estoy esperando y te la voy a exprimir. Haceme tu mujer. Fue hermoso como le fue entrando y como jadeaba y se movía acompasadamente mientras me decía que le dé mas, que la quería conocer toda y que le encantaba mi verga y que nunca se había comido una tan gordita. Cuando ya le había metido mas de la mitad, se salió, se incorporó y me acostó boca arriba para sentarse encima mío y se acomodó suavemente y dejó caer sus piernas hasta que le fue entrando. No paró hasta estar totalmente apoyada sobre mi con todo adentro, mientras me decía casi gritando, papito que placer que me estas dando , me estas dejando el culito hecho una flor. Cuando notó que yo estaba por acabar nuevamente apuró el movimiento y yo no pude contener ni un momento mi acabada que fue explosiva. Ella gritaba: ay como siento tu leche y yo notaba que eso me hacia largar chorros mas intensos.

Finalmente quedamos rendidos en la cama hasta que nos avisaron que ya se habían

cumplido 2 turnos, lo que nos obligó a bañarnos, vestirnos y salir, sino no hubiéramos podido hacernos cargo de la cuenta del hotel.

Me parece importante aclarar que soy activo, adoro las mujeres y me encanta hacerla sentir bien y que disfruten cuando les hago el amor y me calienta terriblemente cuando les veo en los ojos el deseo de tenerme adentro. No obstante eso la situación que viví, me pareció fantástica y siempre espero poder repetirla y gozar como me tocó vivirlo. En la calle nos despedimos y me dio su número de teléfono y me dijo, sos estupendo y muy buen alumno, y si querés seguir aprendiendo llámame…… Yo tuve deseos de pedirle matrimonio. Si quieren hacerme comentarios, pueden escribirme a: parradojorge (arroba) hotmail.com

Autor: Jorge

parradojorge ( arroba ) hotmail.com

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Kara Marqueze
Buenas! soy Kara de Relatos.Marqueze.net, vuestra anfitriona. Bajo mi nombre republicamos relatos que, estando incluidos desde hace tiempo en Relatos Marqueze.net, no sabemos su autor. Si eres autor de uno de estos relatos y/o sabes quien es el autor, escríbenos y le daremos el crédito que se merece! Un besito donde quieras...
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