Mi hermano se acuesta en el sillón y me suben encima de él, su pene estaba totalmente erecto y me sientan encima haciendo que su pene penetrara mi culo, él me toma de las tetas y mueve su pija en mi culo, el dolor y el placer son tan grandes que me abro de piernas y me acaricio el clÃtoris llegando al tercer orgasmo de la tarde, parecÃa la puta de la pelÃcula pero estaba disfrutando muchÃsimo.
Eran las tres de la tarde, una tarde de mucho viento y frÃo. Y para empeorar, lluvia…
Estaba realmente aburrida en mi casa y como no sabÃa realmente que hacer, ya que mi esposo no estaba porque estaba viajando por varios dÃas, me pongo a hacer zaping en la tele hasta que si proponérmelo llego a un canal de pelÃculas pornográficas. En ese momento una chica muy mona era penetrada analmente mientras en su boca tenÃa otro pene.
Una de mis fantasÃas inconfesables era poder disfrutar de varios hombres en una sola sesión de sexo, pero mi esposo era tan tradicional que no me animo ni siquiera a contárselo como fantasÃa.
Dentro de la casa la temperatura es muy agradable ya que poseemos calefacción central, además de una estufa a leña que permanece encendida durante todo el invierno. Por eso dentro de la casa estaba únicamente con ropa interior, un conjunto de cola less y sujetador color gris de algodón.
Me encontraba tirada en el sofá de la sala mirando la tele y con la ventana abierta, por la que podÃa ver la ferocidad de la tormenta y como caÃa la lluvia.
La pelÃcula se ponÃa muy interesante aburrida como estaba y excitada por la pelÃcula y la tarde lluviosa comencé a acariciarme la conchita, primero sobre la bombacha y luego directamente en mi clÃtoris y metiendo algún dedo en mi concha.
De esa manera logré un orgasmos muy fuerte pero me dejó más caliente todavÃa. Si en ese momento hubiese estado mi esposo le hubiese hecho el amor toda la tarde.
Pero como no estaba me comencé a masturbar nuevamente, ahora metÃa alternadamente un par de dedos en mi conchita y luego los metÃa en mi culito, luego los sacaba y los pasaba por mi clÃtoris. Logré mi segundo orgasmo pero estaba más caliente aún. Necesitaba urgente coger, una pija un hombre.
Tengo que aclarar que soy una mujer de 28 años, normal, bastante atractiva, delgada, rubia, con un cuerpito muy lindo y buena cola y tetas.
Me levanto del sillón para ir a la cocina a prepararme un café cuando la puerta del recibidor se abre y entra mi hermano. Viene con tres compañeros del liceo y vienen empapados y muertos de frÃo.
Me dice que los agarró la tormenta saliendo del liceo y que no les dio para llegar a sus respectivas casas, y que como vio que yo estaba en casa pensaron pasar un rato hasta que pasara la tormenta.
Yo estaba como petrificada en medio de la sala, en ropa interior y muerta de vergüenza, ya que mi hermano me habÃa visto asà muchas veces pero sus amigos nunca…
Los miro muertos de frÃo, con los labios morados y escurriendo agua… les digo que vayan al baño, se den una ducha caliente y pongan la ropa a secar en el secarropas.
Les facilito unos bóxer de mi esposo y les preparo una merienda caliente.
Mientras ellos se duchan yo me cambio de ropa y me pongo una camiseta larga a modo de vestido. A todo esto me olvido de quitar el canal pornográfico y cuando llego a la sala con la merienda los veo mirando la tele muy entusiasmados. En ese momento una chica era penetrada en forma doble mientras le chupaba el pene a otro y el cuarto hombre era masturbado pro la hermosa morocha.
Los chicos estaban totalmente excitados y uno le dice a los otros “eso solo lo hacen las mujeres en las pelÃculas, de seguro que es un truco…”.
Me siento en uno de los sillones y comenzamos a merendar. La polémica seguÃa mientras mirábamos la pelÃcula. Mi excitación era tan grande que mis labios estaban rojos por la sangres acumulada, al igual que mis mejillas. Los pezones parecÃan que explotaban de duros e hinchados y mi bombacha estaba totalmente empapada, en parte por la pelÃcula, en parte por la tarde lluviosa, en parte por la calentura que me provocaba haberme masturbado dos veces, en parte porque veÃa los penes de los chicos (entre 18 y 19 años) totalmente erectos que intentaban ocultar.
Mi hermano me ve toda colorada y me dice “hermanita, ¿tenés tanto calor que estás toda roja?”…
“es que entre el calor, la pelÃcula, el chocolate caliente y la ausencia de tu cuñado…”
Los chicos no se aguantaban más, se querÃan masturbar pero mi presencia los cohibÃa.
Mientras tanto afuera la tormenta se hacÃa cada vez más intensa y algunas calles habÃan comenzado a inundarse. En vista de la situación le digo a mi hermano si se quiere quedar en casa hasta mañana, me dice que si y le digo que llame a nuestros padres para avisarles. Miro a los otros chicos y les digo que si alguno se quiere quedar, que por mi no hay inconveniente.
Pronto todos llaman a sus familias y les avisan que van a quedarse a dormir en mi casa.
Solucionado este problemita volvemos a sentarnos a mirar la pelÃcula. Era otra pelÃcula donde dos chicas y dos chicos hacÃan de todo. Los muchachos no aguantaban más y yo tampoco. En forma imprevista mi hermano me toma de las manos y me inmoviliza acostada en el sillón.
La remera se me sube por lo que me ve la bombachita, ya no ocultan sus penes que por lo que veo dos de ellos son exageradamente grandes, muchos más grandes que el de mi esposo. me quitan la remera y la ropa interior y quito las manos de mi hermanito de las mÃas e intento resistirme, pero sin mucha insistencia, solamente para quedar bien. Me meten mano por todos lados y mi calentura se hace inmensa, más aún cuando me meten los dedos en la concha y en el culo.
Mi hermano se acuesta en el sillón y entre los otros tres me suben encima de él, de espaldas, su pene estaba totalmente erecto y me sientan encima haciendo que su pene penetrara mi culo acostándome sobre él.
Me toma de las tetas y me aprieta contra su pecho mientras comienza a mover su pija en mi culo, el dolor y el placer son tan grandes que me abro de piernas y me acaricio el clÃtoris llegando al tercer orgasmo de la tarde. Los otros muchachos se pelean por tocarme y mi hermano le dice a uno que se suba encima de mà mientras otro me la pone en la boca.
No lo podÃa creer, parecÃa la puta de la pelÃcula pero estaba disfrutando muchÃsimo.
Autora: Ana Less
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