Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

MI MADRE ES UNA INSACIABLE

5 de septiembre de 2007

Doce de la noche, apago el televisor para dormir cuando escucho a mis padres teniendo relaciones. No era la primera vez, si no muchas. Nuestras piezas contiguas, más lo delgado de las paredes, más el calor que nos hacían dormir con las ventanas abiertas, fueron motivos de escuchar más de uno de sus actos sexuales, discusiones y otras cosas.

Morbo, vergüenza, no sé, pero la verdad es que pasaron los años y nunca les dije que de mi pieza podía escucharlos.

Esa noche no fue diferente a las demás, terminaron ambos al mismo tiempo y se quedaron callados, seguramente dormidos por el cansancio. Sin embargo una discusión una hora más tarde me despertó. Por lo que pude escuchar, era mi padre el que discutía con ella, por que, según el, mi madre no quedaba satisfecha con nada.

Pensé que era un discusión como muchas que había escuchado, pero no, esta fue creciendo, aumentaron sus tonos y terminó en un buena pelea. Por lo que escuché, mi madre era una adicta al sexo, que siempre quería más y que a él ya no le parecía tan bueno el sexo como antes. Las cosas que se dijeron eran muy hirientes, y a las finales terminaron sacándose ambos infidelidades que yo desconocía completamente. Para hacer más corto mi relato, mi padre a la semana abandonó la casa, llevándose todas sus cosas.

Ambos profesionales, ella abogada y el dentista, de muy excelente nivel económico, la separación no afectó mayormente a nuestra vida económica, pero si familiar.

Mi madre es una mujer muy especial. Tiene 45 años, descendiente de familia alemana, es rubia natural, mide 1.80, alta, buena moza, de contextura gruesa, sin llegar hacer gorda, es decir, tiene todo grande, pero en justa medida… tiene unas piernas preciosas, muy largas, unos grandes y redondos pechos, con una caderas también muy anchas y un tremendo culo. Pienso que cualquier hombre soñaría con tener una mujer así a su lado, más no mi padre.

Pasó el tiempo y mi madre un día me pide que le revise su notebook que usaba en su trabajo, ya que al parecer, tenía virus. Lo llevé a mi pieza y comencé a revisarlo. Efectivamente tenía un virus, que se había agarrado de una página porno. Una vez eliminado el virus, me dediqué a trajinar el historial de las páginas visitadas en Internet, y me sorprendí al ver que casi todas eran de carácter pornográfico. Mi madre había salido de compras por lo que tuve mucho tiempo de revisar todos sus archivos. Una de sus carpetas, estaba bloqueada con clave. Probé con las típicas, nombres, fechas de nacimiento etc. Me levantó mucho la curiosidad, ya que el tamaño de megas almacenado en esa carpeta era muy grande.

Pasó una semana y me dirigía al centro. Mi madre me pide que si le puedo retirar algo de efectivo de su tarjeta. Me la entrega y me da la clave. Retiré su encargo, pero me memoricé el número, para probar nuevamente con su PC.

No esperé mucho, ya que esa misma tarde, mi madre salió, dejando su computador personal en la casa. Lo llevé a mi pieza, ingresé la clave y entre sin problemas. Lo que vi, cambió completamente mi visión hacia mi madre. Un arsenal de material pornográfico increíble (incluso más que el mío), fotos, videos, direcciones etc. Abrí un archivo de Word, al que titulaba “personalidades”. Aparecían como 7 correos distintos, con las claves de ingreso.

Me dediqué a abrir cada una de esas cuentas y mi impresión fue enorme. Había correos de tipos que le mandaban sus vergas fotografiadas de distintos países, cartas de amor, etc. En otro correo, aparecían mail de hombres que se habían acostado con ella, y por las fechas, había sido hace poco, describiendo como la habían gozado y que no esperaban la hora de volver a realizarlo. Por las fechas me di cuenta que mi madre en un mes se había acostado con 12 tipos distintos.

Otro correo mostraba sus tendencias bisexuales, es decir, intercambiando su interés por acostarse con una mujer, incluso, tenía concertada una cita con una mujer para el viernes en la

noche. La imagen de mi madre se vino abajo, era una verdadera maraca en busca de vergas. Al parecer mi padre tenía razón, era adicta al sexo Otra carpeta aparece dentro de este directorio… Mis fotografías… ya me imaginaba lo que me encontraría. Hace poco mi madre se había comprado una cámara digital, con pedestal… Ahora sabía cual era el objetivo de esta.

Mis ojos no daban crédito a lo que veían. En su cama, aparecía mi madre vestida con lencería sexy, de todos colores, negra, rojo, blanco, en distintas poses, o completamente desnuda, con sus tetas al aire, ¡fotos de su culo con y sin bragas! Hasta fotos detalladas de su concha… ¡Abriéndoselas con sus manos!

Era un mundo completamente diferente… No sabía si era realidad o estaba soñando. Sin embargo, mi cuerpo reaccionó ante estas imágenes y mi verga despertó. Sin pensarlo dos veces, me comencé a masturbar viendo estas fotografías, acabando al poco rato… Más mi calentura no cesó. Entré a su cuarto y registré sus cajones, encontrándome con esa lencería… con solo imaginar el cuerpo de mi madre dentro de esta ropa… me puse nuevamente caliente. Lástima que todas estaban perfectamente limpias.

Desde ese día, no pasaba ni un minuto sin imaginar a mi madre desnuda. Descargué esas fotografías en mi computador y diariamente me masturbaba viéndolas, una y otra vez, haciendo zoom en sus partes íntimas… ¡Oh! Como la deseaba… Llegó a convertirse en una obsesión… Registraba cada vez que podía su PC… casi sufriendo veía como nuevos hombre se incorporaban al currículo de mi madre… llegué hasta trajinar la ropa sucia, buscando sus bragas… con la esperanza de encontrar un vello púbico, pero para colmo, mi madre siempre en las fotos salía completamente depilada…

Fueron como dos meses de sufrimiento, hasta que una tarde, en que ella había salido, seguramente a una de sus citas, abro su correo y veo un mail, de un hombre, con el que había salido, que le decía en el asunto: Preciosa… acá te mando las fotos que no tomamos. Eran tres correos, cada uno conteniendo fotografías, según me di cuenta por el tamaño de estos… La calentura pudo más que mi raciocinio, y casi sin darme cuenta abrí el primer correo.

¡Que había hecho!… ¡Ella se daría cuenta que le revisaba su correo!… me levanté de la cama y me quedé mirando su PC… Un frío recorrió mi espalda… me había equivocado y ya no podría remediarlo… estaba desesperado… me di unas vueltas por la habitación insultándome solo por ser tan estúpido… pero ya era tarde… el error ya estaba cometido. Me acerqué nuevamente al PC y leí el mail.

“Paula, diosa del sexo… En estas fotos quedó retratado nuestra locura, más lo vivido, quedara grabado por siempre en mi mente… Te amo, te deseo… eres maravillosa ”

Preparado para cualquier cosa, descargué la primera de 4 fotografías… aparecía mi madre completamente desnuda en la cama de algún motel… me imaginaba lo que vendría… pero mi imaginación quedó corta… era el rostro de mi madre con una verga muy gruesa metida casi hasta el final de su garganta… La tercera… mi madre en cuatro patas, con todo su culo al aire, con la mano del tipo que le tomaba las fotos agarrándole la nalga… cuarta foto… la verga del tipo metiéndosela por detrás…

Con una mezcla de rabia… calentura… tristeza… miedo… morbo… no sé como describirlo, comencé a masturbarme bruscamente, viendo las imágenes y abriendo los otros correos donde aparecían más fotos de ella desnuda, chupando… siendo penetrada…

Terminé como nunca antes había terminado… un placer que nunca antes había experimentado en una masturbación… litros de semen cayeron por todas partes, incluso en el notebook y sin saber por qué comencé a llorar.

Autor: Alexander_5149

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
MI MADRE ES UNA INSACIABLE, 8.6 out of 10 based on 5 ratings
  
categoría:

Ningún comentario »

Aún no hay comentarios

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados