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Me puso a cuatro patas y me dio todo su rabo mientras el guardia le follaba a él. Luego noté un cambio de polla, el guardia otra vez me follaba, se turnaron durante una hora y algo, no se que sensación notaba cuando dos rabos de distintos grosores, se turnaban por mi culo. Al final se corrieron en mi boca.

Yo tenía unos 24 años, ahora tengo tres más, medía 1.70, unos 68 Kg. de peso, moreno, ojos azules, no era muy bueno en salto de altura ya que mis piernas no son muy fuertes. En poco tiempo debía superar una prueba de altura para sacar nota en mi asignatura de Educación Física y no quedarme con una nota baja. Así que mi profesor de Educación Física me propuso entrenar todos los días con él esa prueba.

Él medía 1,80, con buenos pectorales, anchos hombros y espalda bastante ancha. De unos 34 años. La primera tarde que me quedé con él sólo probando altura y haciendo ejercicios fue buena, me gustaba cuando me agarraba de la cintura y me ayudaba a saltar, agarraba fuerte como un hombre como a mí me gustan. Y cada vez que lo hacía me ponía nervioso.

Le veía sudado de todos los ejercicios que hacía, y su olor a macho me ponía más, además llevaba una camiseta blanca que el sudor hacia que se le transparentasen sus pectorales y su vello ya que tenía no mucho, pero lo justo para hacerle un hombre interesante. Y yo estaba muy caliente.

Ya a última hora después de 2 horas de ejercicios nos fuimos a duchar, a él nunca le había visto desnudo ya que por norma general no se duchaba con la clase, pero bueno esta vez estábamos los dos solos y nos duchamos juntos.

Que cuerpo, que piernas y sobre todo que polla, venosa con dos enormes bolas. Y brazos enormes, la tenía medio parada y a mí se me notaba algo. Le pregunté si estaba contento porque tenía el rabo semi duro y me dijo que si que estaba contento de haber podido tocar mi cuerpo que le gustaba mucho y que sabía que a mí me iban los tíos porque había follado con amigos suyos. Así que se me acercó y se agachó a comerme la polla, joder como tragaba, era una aspiradora la chupaba de vicio, se me puso bastante dura entre que me la chupaba y el miedo a que alguien entrara a las duchas.

Luego se levantó y me dijo que me tocaba a mí, sin vacilar me agaché y se la comí, me la metí en la boca entera, mediría unos 22 cm., gruesa, muy gruesa, y bastante dura como todo su cuerpo. Estuve rato comiendo ese largo mástil, saboreando su glande, pasándole la lengua mientras mis manos acariciaban sus muslos y sus pectorales. Que placer hasta que la noté que se hinchaba que iba a correrse y me la sacó de la boca.

Me dio la vuelta y me puso contra la pared me restregó su rabo por mi raja, haciendo que la desease, que mi culo quisiera que me penetrara, mientras hacía algo que hace que me someta, comerme el cuello, que rico, comía como un animal en celo, me bajó por la espalda su lengua potente hasta que llegó a mi culo que lamió como nunca me lo habían hecho, se me abría. Al rato noté como su cabeza se disponía a entrar, que escozor, de un golpe metió su cabeza la dejó un tiempo para que me hiciera y de otro el resto de su polla. Me follaba mientras me daba cachetes en el culo fuertes y se me ponía rojo de escozor, pero joder como follaba. Eso era un macho de pocos que quedan.

De repente oí como las puertas de las duchas se abrían era el guardia de seguridad del recinto, me quise quitar, pero mi profesor no me dejó dijo que no pasaba nada y él seguía follando, me pareció raro, pero vi como el guardia, nos miraba y decía que había oído jaleos y le dijo a mi profesor ya sabía que eras tú, que te estarías follando a un putito rico. Así que ya se conocían. Se bajó la cremallera y me hizo chupar su rabo, era parecido al de mi profesor, pero el guardia era más brusco, me decía cosas como traga puta, conocerás a machos.

Mi profesor se corrió, y se puso el guardia a follarme, a clavármela, me dijo que no tuviera prisa que él y el profesor suelen tener jornadas intensas en esas duchas. El seguía follando y al rato mi profesor me metió su gran polla en la boca tenía lefa de su corrida anterior y que rica sabía. El guardia follaba sin parar, cada vez más fuerte y más potente, me dolía el culo de las embestidas que me metía.

Me puso de pie y me siguió follando mientras mi profesor me comía el rabo y a veces el guardia lo sacaba por debajo de mi culo para que el profesor se lo comiera. Se corrió en mi culo y me la mandó limpiar con mi boca.

Luego mi profesor me subió a sus brazos y me metió su gran espada por el culo montándome fuertemente, mientras el guardia nos miraba y se le empezó a poner dura, se puso detrás del profesor de gimnasia y se la clavó entera por la cara que puso.

Luego me bajó, me puso a cuatro patas y me dio todo su rabo mientras el guardia le follaba a él. Luego noté un cambio de polla, el guardia otra vez me follaba, se turnaron durante una hora y algo, no se que sensación notaba cuando dos rabos de distintos grosores, se turnaban por mi culo. Al final se corrieron en mi boca.

Todas las tardes fueron parecidas hasta que hice el examen, que por cierto aprobé. Después tuvimos más historias que ya contaré. Si queréis hacerme comentarios escriban, por cierto no agrego a nadie al MSN, solo admito sugerencias gracias.

Autor: Juan

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Mi profesor de educación física, 9.3 out of 10 based on 8 ratings
  
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