Relatos eroticos, Sexo, Sexo gratis, Videos porno, Fotos porno, Porno, Porno gratis, xxx

Relatos eróticos Marqueze. El Sexo que te gusta leer.

Mi suegra es una morbosa

11 de mayo de 2009

Ella notó como mi polla se hinchaba y empezó a gritar al tiempo que mis embestidas eran cada vez más fuertes, tanto que el sillón donde estaba apoyada se calló hacia delante arrastrándome con ella y cayendo encima de ella justo en el momento de la corrida, lo que hizo que mi polla llegase más hondo de lo que había llegado antes.

Todo empezó por unos CDS que había prestado a mi novia. Por culpa de un maldito virus había perdido mucha de la música que tenía almacenada en mi disco duro así que pedí a mi novia que me prestase unos CDS que le había grabado para volver a grabarlos.

Ella me dijo que me fuese a su casa cuando quisiese para recogerlos así que un par de días después me llegué por la mañana. Cuando llegué me abrió la puerta su madre y me hizo entrar…

- Noelia no está, la han llamado para una entrevista de trabajo, pero ¿te importaría ayudarme un momento? Tengo que buscar unos documentos viejos y me parece que están en el desván en la parte más oscura y me da un poco de miedo ir sola, anda ¿por qué no me ayudas? Evidentemente no me podía negar, mi suegra era una mujer muy guapa (43 añitos muy bien llevados, morena, ojos verdes, 1,65 y un cuerpecito muy bien conservado para esa edad), simpática y muy liberal, para que os hagáis una idea una vez mi novia y yo compramos el kamasutra para regalarlo a una pareja de amigos nuestros y antes de dárselo fuimos a casa de mi novia, cuando la madre lo vio nos dijo:

- ¿Qué es eso? ¡Alaaaa el kamasutraaa! No veas como os lo montáis ¿ehh? – me miró en ese momento y me dijo – ¡Tú! ¡Ten cuidado a ver si te vas a cargar a mi hija con tanta postura rara que eres muy grande! (Mido 1,85 y mi novia solo 1,60). – Que no mamá, que no es para nosotros, que es para Luis y Rosa que mañana es su aniversario, ya llevan 5 años de novios. – Entonces hasta mañana no se lo daréis ¿no? – dijo mi suegra. – No – contestó mi novia. – Entonces me da tiempo a leerlo y a practicar esta noche con tu padre, además podemos leerlo juntas y ya sabes más cosas que hacerle a él ¿no? -dijo mi suegra refiriéndose a mí, ante lo cual no pude soportar una carcajada y mi novia un grito de reproche.

Unas semanas más tarde, mi novia me contó que al día siguiente su padre se levantó después de que su madre leyera el libro, con una sonrisa de oreja a oreja. Subí con mi suegra al desván, y en la parte más oscura y honda había un viejo y destartalado armario en el que guardaban cientos de carpetas. Mi suegra se agachó para mirar dentro del armario y sus vaqueros se bajaron lo justo para dejarme ver su precioso tanga negro lo cual me puso muy, muy cachondo. Ella me dio varias carpetas que pesaban lo suyo y lo notó enseguida, aparte de mis colores se notaba en el bulto de mi pantalón, unos piratas de algodón que no disimulan nada, sin dudarlo un momento me dijo:

- ¡Vaya, ahora sé porqué mi hija está tan contenta contigo cariño!- a lo que intentando desviar la conversación yo repliqué: – ¡Pero si estas carpetas no pesan nada! – ¿Quién habla de carpetas? – dijo señalándome el paquete que abultaba más de lo que yo creía. – Mujer – dije – es que me ha sorprendido que tú también uses esos tangas. – ¿Qué pasa? ¿Que creías que solo mi hija los usaba? – Estoy segura de que te sorprendería en más de un aspecto. Yo, tonto e inocente de mí, pregunté. – ¿En qué aspecto? – ¿Qué tal en este? Se abalanzó sobre mí agarrándome el paquete directamente y besándome salvajemente lo que hizo que se me cayeran las carpetas.- ¿Te he puesto nervioso?

Aquello me sacó de mis casillas, de repente y sin que lo esperase me abalancé sobre ella dándole la vuelta y refregando mi polla contra su duro culito, a lo que ella respondió con un gemido que me puso aún más cachondo, pasé la mano por su estómago y subí hasta sus tetas, que estaban sorprendentemente duras para los 43 años de mi suegra, arranqué su sujetador por debajo de la camiseta que llevaba, lo que provocó que gimiese aún más fuerte. Le quité la camiseta y dándole la vuelta empecé a besar su cuello y sus orejas, bajando después hasta sus tetas lo que pareció volverla loca, porque me agarró del cuello y empezó a achucharme contra su pecho mientras gemía aún más fuerte.

- ¡Si bésalas! ¡Más fuerte! – ¡Oohh!

Mi suegra gritaba y gemía igual que su hija, aquello me estaba poniendo más y más cachondo, bajé mi mano hasta su entrepierna para subir después y desabrocharle los vaqueros, bajárselos poco a poco mientras besaba los cachetes de su culo que estaba jodidamente duro para su edad. Me levanté lamiendo su culo y su espalda hasta que mi polla quedó atrapada en la raja de su culo.

- Así no me gusta sentirla- dijo y se dio la vuelta y me agarró el paquete al tiempo que me besaba el cuello. Me bajó los piratas y el bóxer al mismo tiempo, saliendo mi polla como un resorte. -¡Joder! Es más grande de lo que parece, con razón mi hija está tan contenta!

Aquello me recordó que era mi suegra y que estaba engañando a mi novia con su propia madre lo que hizo que me arrepintiese de lo que estaba haciendo, claro que el arrepentimiento duró justo hasta que se metió la polla en la boca de un tirón lo que me hizo gemir a mí. Mi suegra era una maestra chupándola ni su hija, mi novia, que lo hacía bastante bien por cierto, llegaba al nivel de su madre. Siguió chupándola un rato hasta que decidí que quería más caña, la levanté, la besé y le arranqué el tanga, lo que la hizo gemir de nuevo y le metí un dedo directamente en el coño, lo que la hizo estremecerse y volver a gemir.

-¡Mmm! ¡Házmelo! ¿A qué esperas? Sin mediar palabra le di la vuelta, ella se apoyó en el respaldo de un viejo sillón, me acerqué y rocé mi polla por los labios de su húmedo coño e incluso por su ano retirándola después para esperar su reacción. – ¿Qué esperas por qué no me la metes?

En ese momento se la clavé enterita, 19 cms de polla dentro de su coño de un solo golpe lo que la hizo no gemir sino gritar, me estaba poniendo aún más cachondo al escuchar sus gritos con mis embestidas cuando de repente alzando mi mano que estaba puesta en el cachete de su culo me la lanzó contra su propio culo, gritando de placer. Aquello era el no va más, mi suegra quería que le pegase cachetes mientras me la follaba.

- Si, dame. ¡Aaagghh! Estaba flipando cuando de repente mi suegra se paró y me dijo: – Bésame el culo, quiero que me beses el culo. De modo que sin dudarlo 2 veces empecé a lamerle el culo, y allí estaba yo follándome a mi suegra en su casa y disfrutándolo además cuando me dijo: – Métemela por el culo, pero despacio ¿eh?

Estaba soñando, ¡no solo me estaba follando a mi suegra sino que además iba a romperle el culo!

- Así poquito a poco, déjala tu firme y yo me la voy metiendo poco a poco ¿vale?

Yo me quedé quieto y ella empujaba hacia atrás ese precioso y apretado culo en el que mi polla entraba suavemente. Empujaba suavemente y se paraba hasta que su culo se acostumbraba al grosor de mi polla, así lo hizo un par de ocasiones, cuando de repente, dio un empujón más fuerte acompañado de un grito de placer

- ¡Arghhhhhh!

Vi que sus nalgas habían chocado contra mis muslos y que tenía mi polla enterita dentro de ella, en ese momento decidí lanzarme a lo bestia, la cogí por los pelos y levanté su cara hasta que tuve su cuello a la altura de mi boca, mordiéndolo al tiempo que metía mi polla con todas mis fuerzas dentro de su culo

- ¡Argghhhh! – gritó. – ¿Te gusta zorra? ¿Quieres más?- aquello sin duda la excitó sobre manera porque empezó a moverse salvajemente hacia atrás gritando abiertamente, y al mismo tiempo gemía y pedía más. – ¡No pares cabrón, dame, dame!

Le pegué de nuevo varios cachetazos, lo que la volvía aún más loca, aquella situación era muy fuerte lo que hizo que mi orgasmo no tardase en llegar, ella notó como mi polla se hinchaba y empezó a gritar al tiempo que mis embestidas eran cada vez más fuertes, tanto que el sillón donde estaba apoyada se calló hacia delante arrastrándome con ella y cayendo encima de ella justo en el momento de la corrida lo que hizo que mi polla llegase más hondo de lo que había llegado antes.

Ambos terminamos con un grito salvaje, y ella me pidió rápidamente que me saliera de su culo que le dolía, lo hice y sin darme cuenta se agachó hasta mi polla y limpió los restos de semen que quedaban en ella. Se tumbó a mi lado y continuó jugando con mi polla al tiempo que me besaba y me acariciaba por todo el cuerpo, cuando mi polla se volvió a animar ella se dio cuenta y me dijo:

-Acabo de tener el mejor orgasmo anal de mi vida, ¿serás capaz de darme también el mejor orgasmo vaginal? No me dejó contestar cuando ya estaba encima de mí y rozando mi polla por los labios de su coño, y prácticamente sin darme cuenta estaba cabalgando como una experta amazona.

Mientras ella cabalgaba oímos un ruido en la escalera del desván y alguien subía por ella, pero… eso es otra historia

Autor: eapok

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Mi suegra es una morbosa, 9.1 out of 10 based on 15 ratings
  
categoría:

Ningún comentario »

Aún no hay comentarios

Canal RSS de los comentarios de la entrada | URL para TrackBack

Deja un comentario

Debes iniciar sesión para hacer comentarios.

Bienvenido a la mayor comunidad de escritores de relatos eróticos


Copyright © 2008. Gestores Profesionales de Contenidos Digitales S.L.
Todos los derechos reservados