Otra noche loca de sexo

Hola que tal, soy Eva de nuevo y les voy a contar a todos otra de mis aventuras con mi hermano Juan Jesús. Pero antes, quisiera daros las gracias por la cantidad de gente amigos /as que me han escrito contándome que les gustaba mis relatos. Pues chicos, chicas aquí tenéis otro y espero seguir contando con vuestras opiniones.

Bien, vamos a lo que interesa ¿verdad?… mi relato. Esto sucedió hace unos días, mi hermano y yo, nos fuimos con una prima al cine y después de marcha. En un púb, mientras mi hermano jugaba con unas amigas, mi prima y yo fuimos a ver si nosotras encontrábamos a mi otra prima. Pero, no pudimos encontrarla ya que se había ido, por lo cual, regresamos cada uno a su casa.

Cuando llegamos mi hermano y yo a nuestra casa, vimos que no había nadie, nos fuimos cada uno a su dormitorio y nos pusimos una ropa más cómoda. A continuación, vimos una nota en el frigorífico diciendo que nuestros padres, habían tenido que salir por problemas familiares y que no volverían hasta el día siguiente. Así que cenamos los dos juntos y luego, nos pusimos a ver la televisión.

-¿Qué quieres ver, Eva…

-Pues me da igual… Comenzó a hacer zaping por las cadenas de la televisión pero no encontramos nada, pero al final, apareció una película romántica (eso era lo que parecía). Él como estaba pegado a mi, acercó sus labios a mi oreja y me dijo en voz baja -No sabes cuánto te amo…

-Yo también te quiero…

Nos miramos a los ojos, me acaricio la cara y nos besamos. Fue un beso realmente muy apasionado.

Cuando terminamos de besarnos, miramos la televisión y nos dimos cuenta de que la película era pornográfica y veíamos cómo se daban una mamada profesional en la pantalla. Comenzamos a excitarnos los dos y entonces, mi hermano me puso una de sus manos en mi muslo y me dijo:

-Eva, ¿has visto lo que están haciendo esos. . . ? -Pues claro, que los veo… ¿y que? -Pues que había pensado en que… estamos solos… tú y yo… toda la casa para nosotros…

-Joder Juanje, ¿quieres que hagamos nosotros ahora mismo eso? -No eso no, mucho mejor que eso… todo…

-No se, ahora mismo…

-Si Eva, además por fin hoy estamos tranquilos los dos y solos. -Es verdad. . . mmm. . . De acuerdo Juanje, hagámoslo.

Dicho esto, nos abrazamos y nos fundimos en unos besos muy apasionados, mientras nuestras manos recorrían nuestros cuerpos

Empezó a besarme y fue bajando poco a poco. Yo estaba muy excitada por lo que, cuando llegó a mi pecho, mi respiración se entrecortó, mientras yo acariciaba su espalda. Se levantó un momento y me dijo -Eva, vamonos al dormitorio -No Juanje, para que perder tiempo, Hagamos el amor, aquí mismo… -dije yo

Entonces, se apartó un poco de mí y comenzó a desabrocharme la blusa, mientras yo iba sacándole su camisa. Terminó de sacársela él mismo y desabrochó mi sostén. . .

-Guauu Eva. . . mmm. . . como me gustan tus tetas.

-Pues son todas tuyas… Juanje. . .

Yo me senté sobre él haciendo que chupara mis senos, los mordía suavemente mientras yo gemía y me movía sobre él, sintiendo cómo su verga ya había crecido. Mientras él me chupaba, metí la mano yo fui desabrochando su pantalón. Se la metí por dentro del mismo y sentí que estaba muy caliente, la agarré con mis manos y él empezó a gemir.

-mmm… que calentita la tienes… hermanito…

-Si hermanita… mmm. . . manoséamela. . .

Nos pusimos de pie los dos cuando, al fin, logré quitárselo, pude ver aquel pene grande y muy erecto. Ahí estaba, desnudo completamente. Me quedé parada, con el pecho desnudo, y se sentó debajo de mí, metiendo sus manos en mi falda, acariciando mi trasero.

Bajó mi falda junto con mis bragas de una sola vez, quedando yo desnuda totalmente. Se levantó un poco y se dio cuenta de lo mojada que yo estaba, sacó su lengua y la pasó por mis virginales labios, lo que hizo que yo lanzara un gemido muy fuerte…

-Asi; Juanje. . . mmm. . . chupámelooo. . .

Me sentó en el sofá con las piernas abiertas, metió su lengua en mi vagina haciéndome gritar de placer, así lo hizo durante unos minutos. Cada vez con más fuerza, metía y sacaba su lengua de mí. Después, de chupármelo un rato, se levanto, se puso enfrente de mi con lo cual, su pene quedaba en dirección a mi boca y dijo. . .

-Anda Eva, trabájamela un poco -Si. . . ahora mismo Claro, no pude resistir la tentación de mamarlo y lo acaricié en la puntita, mientras él me decía -Más, así, así. . . mmm. . . Quise que gritara como yo. Metí su pene completo en mi boca y gritó.

-Siii… así… mmm… asiii… oouuhh… Empecé a mamárselo más a prisa y sentí como al rato de chupárselo, se venía en mi boca, por lo que hice que se sentara en el sofá.

-Evaaa… aaauuuhhh… me corrooo…

Así lo tuve, desnudo y con el pene erecto completamente dentro de mi boca, hasta que se corrió por completo. Después, me tomó de las manos y me sentó sobre él. Mientras nos besábamos y nos acariciábamos, sentí como su verga se ponía nuevamente muy dura. Así que mientras lo besaba, se la cogí, la apunte a mi vagina y me la introduje por completo, los dos al momento suspiramos de gusto. . .

-Evaaa. . . aaahhh. . .

-Juanjeee. . . ooouuuhhh. . . así. . . Su pene es muy grande y me hizo daño de nuevo, pero es el dolor más rico de todo el mundo, y me excité mucho más al ver cómo cerraba los ojos mientras me sentaba sobre él.

Cuando ya estaba casi todo dentro de mí, me tomó de las nalgas y me dio un empujón hasta la raíz, por lo que gritamos los dos llenos de placer. Nos quedamos así un momento hasta que de pronto me agarró de las caderas y me levantó. Empecé a moverme también, primero lento pero luego fue más rápido, más fuerte, por lo que tuve un violento orgasmo. . .

-Así Juanje. . . ooouuhhh. . . metémela así. . .

-Eva. . . mi amor. . . que deliciosa eres. . . aaahhh. . . Sentí que me desgarraba pero yo seguía saltando, cabalgando. Gritaba desesperada y él también. Ya casi no podía resistir, así que él me cargó y me puso debajo. Me embistió como una bestia y me vine una vez más. Era realmente delicioso lo que estaba sintiendo. Yo ya no podía más, ya nos veníamos juntos, pero antes de eso me dijo…

-Anda Eva, ponte a 4 patas…

Me puse y noté como su verga se introducía por completo nuevamente dentro de mi cueva. Me agarró por las tetas y comenzó a embestirme de nuevo. Al rato la sacó y de pronto, sentí cómo aquel tronco me penetraba por el ano…

-aaahhh… juanjeee. . . Mis gritos eran desgarradores pero después de unos empujones me sentí en la gloria. Él seguía empujando más fuerte y gritaba conmigo…

-¿Te gusta eh…

-Siii… aaauuuhhh… muchooo. . . Ya no pudimos aguantar más. Me puso nuevamente debajo de él y me embistió desesperadamente, fue muy rápido. A continuación la sacó, se la masturbé un poco y se corrió. Su leche me lleno mis tetas, mi cara, mi pubis… en fin, todo mi cuerpo.

Después, él se tumbó en el sofá y yo me tumbé encima de él mientras hablábamos.

-¿Te ha gustado, Eva? -Si Juanje, muchísimo… ya sabes que me encanta hacerlo contigo -Ha sido magnifico volver a hacerlo de nuevo.

-Si, es verdad. Por fin hoy estábamos solos de nuevo. Nos fuimos al dormitorio y nos quedamos profundamente dormidos después de la sesión de sexo que nos habíamos dado.

En fin, aquí tenéis otro de mis relatos para que lo disfrutéis. Ah, más adelante os contaré otro pero esta vez mi hermano y yo haremos por primera vez un trío con una prima nuestra pero, eso será otra historia… muchos besos a todos y a todas.

 

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