TODA LA FAMILIA

Esto que les voy a contar me pasó hace ya unos 3 años, pero recién ahora se me ocurrió escribir y contarlo, para que la gente sepa que el sexo no es pecado. Así que ahí les va:

Todo empezó cuando un amigo me llamó por teléfono y me invitó a una fiesta que daba en su casa esa noche, yo accedí al instante y salí hacia allá. Ya en su casa, me presentó a todos los invitados, pero quedó sin presentarme a una mujer muy especial. Y digo "muy especial" porque ni bien me acerque para presentarme, por mi cuenta, se lanzó sobre mi diciendo que se había caído.

Estuvimos hablando horas enteras hasta que fui al toilete. Cuando estaba por salir de allí se apago la luz, era ella, había entrado sin que me diera cuenta, apoyó un dedo sobre mis labios y me pidió que no dijera nada, luego se arrodilló, desabrocho mi pantalón y comenzó a lamer mi pene. Nunca me habían chupado el pene con tanta suavidad. Lo lamía, se lo introducía todo en la boca, hasta la garganta. Así hasta que acabé. Entonces se paró, se levantó su larga pollera, corrió, un poco, su bombacha y me pidió que se lo metiera por atrás, porque era fanática del sexo anal.

Y así fue, la tome por la cintura y se la metí hasta el fondo de su culo hasta que se me ocurrió tocar su vagina y me encontré con otro pene. Acabe, justo, en su culo y luego la saque, me vestí y le dije que esas cosas a mi no me gustaban.

El/ella se disculpó y me dijo que se llamaba Fabio, me pidió que lo acompañe hasta su casa, porque tenia a alguien a quien coger, pero el no quería hacerlo. Inmediatamente sacó, de su zapato, una foto de una mujer de 41 años de edad, aproximadamente. Era su esposa y quería que la cogiera. Miré la foto, era muy linda, y acepte cogerla.

Fuimos a su casa, y cuando llegamos, su mujer estaba acostada en el sillón con una bata que apenas le cubría el cuerpo. Era mas linda que en la foto, y a mi ya se me había parado, otra vez, la pija. Fabio dijo que estaba muy cansado y se fue a dormir sin presentarme. A mi me llamó mucho la atención de que su mujer lo viera vestido de mujer y no le dijera nada, pero no dije nada y me presenté.

Su mujer, Claudia, en seguida me invitó un whisky y mientras lo tomaba, sentado junto a ella en el sillón, comenzó a contarme que su marido ya no la satisfacía. Mientras me contaba todo lo que deseaba chupar una buena pija, comenzó a desabrocharme el pantalón, mi pija ya estaba dura y cuando la agarró con sus manos y se la llevó a la boca creí que iba a estallar. La lamía con tanta suavidad que prácticamente no lo sentía, deje el whisky en el piso y, lentamente, comencé a sacarle la bata, debajo de esta no tenía nada, estaba completamente desnuda.

Ella seguía lamiendo mi pene mientras yo le acariciaba los pezones, comencé a desvestirme. Una vez desnudo me agache y comencé a lamer su vulva, con mis dedos, acariciaba sus labios vaginales. Se notaba que hacía mucho tiempo que no tenía sexo, porque lo estaba disfrutando como si fuese el ultimo de su vida.

Caímos del sillón al pisa, en donde la tomé por atrás e introduje mi pene en su precioso culo, ella gritó diciendo:-¡Por el culo noo! – Pero luego comenzó a gustarle y pedía mas. Así estuvimos un largo rato, y luego saque mi pene de su interior la di vuelta y lo introduje lentamente en su vagina que, por cierto, ya estaba mojada. Gemía sin parar, me acosté sobre ella, lamía sus pechos como dos grandes bolas de helado y mordisqueaba sus pezones, cosa que la hizo gemir más.

Cuando estaba por acabar, me tomo por los hombros y se puso encima mío. Esto demoro el orgasmo solo unos segundos, y bastaron para que se ponga a lamerme otra vez el pene. Me pidió que no pare, que acabe en su boca, y así lo hice, luego se montó sobre mi, tomo mi pene con sus suaves manos y lo introdujo en su vagina, nuevamente. Era su turno de llegar al orgasmo, se movía de una manera inexplicable, era como si estuviese enchufada a 220V, tenía la misma ( o más) energía de cuando habíamos

comenzado, en el sillón.

Yo acariciaba sus pechos, mientras ella se movía sin parar, luego anunció su orgasmo y finalmente cuando lo tubo, se dejó caer sobre mí sin decir nada.

Así estuvimos durante unos segundos, hasta que se levantó y dijo: -fue fabuloso, me has dejado agotada. Quiero volver a verte la próxima semana.-

Ya era muy tarde, así que pasé la noche en su casa, en la habitación de huéspedes. Estaba muy agotado, quizás mas que ella, ya que, en aquella fiesta, yo había estado con su marido, así que me dormí enseguida.

A la mañana siguiente, cuando me levanté, no había nadie, en la casa, solo una chica que decía ser la hija de este extraño matrimonio.

Mientras desayunábamos me dijo que se llamaba Paula, que tenía novio, y entre tantas otras cosas, me dijo que había escuchado todo lo que había pasado con su madre, la noche anterior. Yo no sabía que decir, me había quedado congelado, pero ella supo que hacer. Me tomo de la mano y dijo: – Ven aquí, acompáñame. Soy virgen y estoy cansada de serlo. Mi novio es muy lento para estas cosas- Una vez mas, la joven me había dejado con la boca abierta, pero en esta altura de la vida, y después de haberlo hecho con sus padres, no me podía faltar un miembro de la familia, su hija de 17 años, que por cierto era muy linda y parecía tener mas de 18.

Entonces la seguí hasta su habitación, la cual estaba llena de almohadones, de todos los tamaños. Ni bien entre se acostó en la cama y me dijo: – hazme tuya- Yo me acerqué lentamente y comencé a desvestirla, mientras le sacaba el pantalón rozaba sus piernas con mi lengua, al igual que cuando le saqué la remera. Luego le saqué el corpiño y me quede en sus pechos, que eran casi tan grandes como los de su madre. Comencé a recorrer su cuerpo con mi lengua hasta llegar a su bombachita, la cual le saqué deprisa y comencé a lamer el interior de su vagina.

Yo seguía lamiendo su vagina mientras ella gemía sin parar, luego me sacó la remera, yo me paré y comenzó a sacarme el pantalón y sin utilizar las manos se metió mi pene en la boca, con sus manos me guió hasta la cama, yo me acosté y le invité un 69, ella accedió encantada y se acostó sobre mí. Estuvimos en esa posición hasta llegar al primer orgasmo.

Luego se levantó, se sentó sobre mí, introdujo mi pene en su culo y comenzó a moverse igual que su madre. De repente alguien llamó a la puerta, era su novio, así que tuvimos que dejarlo ahí, por esa vez, y hacerlo pasar.

Ella fue a atender la puerta mientras yo me vestía y me escapaba por la ventana de la habitación de sus padres.

FIN.

Si quieren saber como sigue esto ( por que aun las sigo viendo), que les cuente mas cosas, o simplemente contactarme, escríbanme a: clubdelsexo (arroba) hotmail.com

 

RONNIE, ESA ÚNICA VEZ

Gay, filial, primos. Una aventura erótica entre su primo y él convirtiéndose en su chica.

Sucedió en verano y con mi primo. Sé que esto no es muy original; hay muchas historias así. Supongo que el calor y este tipo de parentesco son propicios para los descubrimientos sexuales de los adolescentes, incluso entre varones. Todo empezó como un juego y terminó siendo una maravillosa y extensa aventura erótica entre Ronnie, mi primo, y yo. Quiero presentarme: me llamo Mario, pero suelen llamarme Marito. Aquella vez, cuando sucedió lo que relataré, mi primo terminó llamándome "Marita".

Nuestras familias habían decidido compartir la casa de veraneo en un balneario sobre la costa, al sur de Buenos Aires. En la distribución de las habitaciones los dos varones fuimos confinados a un dormitorio originalmente destinado al personal de servicio, ubicado en la planta alta. Había también un baño pequeño al otro lado del pasillo y, sobre todo, mucha intimidad. Las hermanas de Ronnie y nuestros padres dormían en la planta baja, muy lejos de nosotros.

Era una edad caliente. Yo tenía 17 años y Ronnie 18 recién cumplidos. Él tenía un cuerpo bastante más grande que el mío – yo nunca superé el metro setenta, mientras que él andaba por el metro ochenta y pico -, hombros redondos y fuertes, cabello rubio con rulos, ojos celestes y otros atributos que resultaban extraordinariamente atractivos para las chicas del barrio. Precisamente éstas, las chicas, fueron la causa por la que iniciamos nuestras conversaciones sexuales. Al acostarnos, pasábamos lista de todas las que conocimos en la playa o en cualquier otro lugar e imaginábamos qué le podíamos hacer si estuvieran allí, con nosotros. Todos estos comentarios nos excitaban enormemente, al punto que una noche Ronnie me preguntó si yo me masturbaba. Le dije que sí, que lo había hecho muchas veces. Me propuso que lo hiciéramos, cada uno por su lado, pensando en una chica diferente. Mientras agitábamos nuestras pijas (así llamamos a la polla en mi país) mencionábamos en voz alta nuestras fantasías, hasta acabar esparciendo nuestro semen sobre las sábanas.

El ritual fue repetido durante tres noches seguidas, pero la cuarta, ya terriblemente caliente, no pude evitar proponerle:

¿Querés que yo te la haga yo a vos, y vos a mi?

Ronnie demoró unos segundos en responderme. Él era muy pudoroso y muy creyente de la iglesia católica.

Bueno, dale -, finalmente me contestó.

Fuimos muy torpes al principio; no sabíamos en qué posición colocarnos. Me pasé a su cama y ambos cruzamos el antebrazo sobre el vientre del otro, tendidos en paralelo, boca arriba, sin mirarnos y manoteando a través del calzoncillo. Finalmente, ambos nos sacamos el slip y, quizás por vergüenza, no atinamos a desprendernos de nuestras camisetas de dormir, como si el mantener el torso cubierto nos hiciera más inocentes. Luego, yo tomé la iniciativa colocarme al revés, remedando un 69. Sabía – la había visto antes, a escondidas – que su verga era grande, pero nunca pensé que me impresionaría tanto como cuando la toqué por primera vez. Me recorrió un temblor en el cuerpo y supongo que a él le sucedió algo parecido cuando apresó mi pija .

Nos sacudimos mutuamente nuestras vergas como expertos con las propias y mencionamos muy poco a las chicas. Aquella primera vez yo acabé primero, pero continué masturbándolo para que también él quedara satisfecho. Luego, charlamos un poco y nos dormimos.

Durante el día nunca comentamos, ni siquiera entre nosotros, lo que hacíamos de noche. Para sorpresa de nuestros padres, solíamos ir a dormir temprano, alegando que la playa nos había dejado exhaustos. Luego, allá arriba, construíamos nuestro mundo casi perfecto, sintiéndonos cada vez más libres, desnudándonos completamente y masturbándonos uno al otro, descansar un rato, y empezar otra vez hasta quedarnos dormidos. Estas sesiones duraron varios días y, felizmente, fueron vacaciones largas porque dieron lugar a que una noche, mientras yo agitaba su verga con devoción, acerqué m&a

acute;s mi rostro y me la metí en la boca. Fue un movimiento repentino, no pensado. Tuve un instante de miedo, creyendo que podría enojarse. Sin embargo, Ronnie no sólo no me reprendió sino que exhalo un quejido y se extendió totalmente sobre la cama, como invitándome a que siguiera. Me sentí libre de besar, chupar, sorber esa verga que había estado esos días tan cerca pero a la vez tan distante. Me puse de rodillas entre sus piernas y combando mi espalda, como respondiendo a un rito, puse mi cabeza en el medio de su vértice y mamé de su pija de un modo frenético. Percibía que Ronnie gozaba, se retorcía y me tomaba por la cabeza, enloquecido. Descubrí que yo mismo gozaba dándole ese placer, y de pronto comprendí que podía y quería ser una de esas chicas que mencionábamos en nuestras masturbaciones anteriores. Yo quería ser su chica.

Fue a partir de aquel momento que mis vacaciones se transformaron en arrebato. Puse toda mi alma y mi cuerpo al servicio del sexo de Ronnie, como si debiera convertirme en la mejor geisha del universo. Aprendí a mamar de la verga de Ronnie y a pasar, al mismo tiempo, la palma de mis manos sobre su pelvis, recoger sus huevos entre mis dedos, humedecer su glande con mi saliva, secarla con mi lengua y volverla a mojar. Hube de absorber sus líquidos pre seminales y pedirle que observara cómo pasaban por mi garganta. Lo mismo le solicité aquella vez que tragué todo su semen. Sé que estaba sorprendido: no esperaba de mí esos servicios. Yo quería seguir sorprendiéndole y avanzaba siempre un poco más con mis audacias. Había dejado, por ese tiempo, de ser varón. Quería a Ronnie para mí y logré que olvidara a las chicas.

Al fin, decidí invitarlo:

– Quiero que me penetres, le dije.

Supongo que lo esperaba. Mejor aún: lo deseaba, porque me confirmó que sí, que quería meterse por mi culo. Yo tenía un poco de miedo y él también. Sabíamos que podíamos lastimarnos si no lo hacíamos bien y tuve que hacer una incursión hasta el baño de planta baja para obtener un pote de crema. Ambos sabíamos, no sé de dónde, que era necesario lubricarse. Excepto el pequeño contratiempo de mi madre preguntando qué buscaba, pude obtener lo que necesitaba y volver a nuestra habitación. Allí empezamos lo que fue, en realidad, casi una ceremonia.

Pactamos, en primer lugar, cómo lo haríamos. Pensamos que lo mejor era imitar a los perros; yo me pondría en cuatro patas y él me montaría. Con prolijidad y mucha dulzura, Ronnie untó mi esfínter, el "himen", como lo llamamos en esa oportunidad. Ambos temblábamos de pensar en lo que vendría a continuación. La manipulación de sus dedos entre mis nalgas, rodeando el – hasta ese entonces -, pequeño orificio, no hizo más que enloquecerme completamente y rogaba en silencio que me penetrara de cualquier forma y rápido. Los dos estábamos desnudos y en penumbra. Podía distinguir su verga durísima y palpitante.

Al fin, se ubicó detrás de mí. Yo cerré los ojos. Su capullo (ese hermoso capullo de mi Ronnie) se apoyó sobre mi piel y tímidamente empujó hacia el centro. Yo afirmé mis piernas sobre la cama, esperando. Empujó más, y ya estaba allí, en el umbral de mi cuerpo. Yo arqueé la espalda para dejar el paso libre y él insistió suave pero tenazmente y…

Aún hoy siento ese infinito placer. Ronnie se me metió dentro. Él gimió, como yo y hasta temimos ser percibidos desde abajo. Eso hizo que nos detuviéramos a escuchar por si había movimientos en la habitación de nuestros padres, lo que resultó ser una maniobra deliciosa: su verga estaba dentro de mi culo, quieta, alerta como nosotros, pero llenándome completamente. Pasado el susto, empezó a bombearme suavemente y yo lo acompañaba como una puta avezada. Fue tan maravilloso que duró muy poco. Explotó en mí, me llenó de leche y tuvimos que reposar para continuar más tarde.

Esa ocasión fue otro quiebre en mi conducta. Estaba decidido a ser una verdadera puta. Durante las noches siguientes cabalgué sobre Ronnie como una amazona, gimiendo para excitarlo aun más, abriendo las piernas, subiendo

y bajando; inventé posiciones, lo invité a ensayar posturas imposibles, él me siguió en todas y recibí tanta leche que aún después de bañarme y durante el día sentía su olor en mi cuerpo. Me acompañó todo el tiempo, además, un suave dolor en mi "himen", que me recordaba la presencia del miembro de Ronnie.

Continuamos con la costumbre de no comentar nada, ni siquiera entre nosotros, mientras brillara el sol o estuviéramos con otra gente. Pero a la noche, en el dormitorio, volvíamos a desnudarnos; yo estimulaba mi imaginación para sorprenderlo, buscaba su leche y escamoteaba la mía para prolongar el goce de su goce. Mi pene es corto y gordito, no quería que Ronnie le diera importancia, pero me buscaba para excitarme, tan sólo para que yo repitiera el ofrecimiento de mi boca y de mi culo, de mi cuerpo entero, para recibir más leche.

Ese verano terminó y nunca más hicimos nada igual. Nunca más lo hablamos. Yo tuve una vida "normal". Me casé, tuve hijos. Él también. Aquel verano quedó encapsulado entre prejuicios y aquellos sentimientos míos sólo despertaron con otro hombre, mucho tiempo después, hace un año, en un chat. También esto se acabó, de un modo desdichado, pero me muero por ser, otra vez, aquella puta incansable que enloqueció a Ronnie.

Gracias por haberme leído. Un beso para todos.

marimenez (arroba) yahoo.com.ar

 

METIÉNDOME…NUEVOS ESQUEMAS

Dominación, trío, hombre – mujer – hombre. En el séptimo cielo con sus dos desconocidos.

-Nos vemos otro día entonces, hasta luego Rut!

-Hasta luego Luis

Son las 2 de la tarde en pleno mes de mayo y hace un calor sofocante…¡Uf!

No sé que tiene la primavera que me hace hervir la sangre y me altera más de

lo que es habitual, y mi ex-cuñadito me acaba de dejar colgada, ¡con lo que

me pone!

Había pensado pasar todo el día en casa huyendo del calor, pero al final he

decidido darme una ducha tibia, para desperezarme.

Enciendo la ducha y dejo que el agua resbale por mi cuerpo, provocándome una

cálida sensación que me hace estremecer de placer… Me gusta sentir como

las gotas caen por mi piel, como se deslizan desde el cuello acariciándome

los pezones y precipitándose hacia el suelo de la bañera… ¡mmmm! Hago

resbalar el agua por mi sexo y inconscientemente mi mano empieza a jugar con

los rizos de mi coñito parcialmente depilado, se hunden en él, abriéndose

camino entre mis labios, que los acogen impacientes. El suave vaivén de mis

dedos me hace olvidar donde estoy y me nubla la visión !hasta hacerme

estallar entre gemidos de placer….!

Me encanta tocarme, pero… hoy mi sexo quiere más, ¡y yo tampoco quiero

conformarme con tan poco! Decido salir a la calle…quien sabe que sorpresas

puede traer este viento cálido que hoy se ha levantado…

Me ha costado un poco elegir la ropa que me voy a poner, no sé hasta que

punto quiero hacerme ver. Al final me he decidido por un vestido azul cielo,

cómodo pero ajustado; no es nada del otro mundo, pero tiene un escote muy

generoso y se me ciñe a los pezones, la verdad es que me sienta genial. Para

redondear la elección he escogido un tanga del mismo color, y me he quitado

los sujetadores para notar el contacto de la ropa. El vestido es cortísimo y

además, al moverme, se me engancha en el culo levantándose y dejando

entrever mi minúsculo tanga, mientras camino al compás de unas sandalias

blancas de tacón.

Salgo a la calle y enseguida veo como se clavan en mi todas las miradas…no

hago nada por evitarlas y camino moviendo las caderas de forma

insinuante…mientras me fijo en la reacción de los tíos con los que me voy

cruzando; me encanta ver tantos ojos fijos en mi cuerpo, ¡me pone tan

cachonda! Pero será mejor que me tranquilice, ¡el día no ha hecho más que

empezar!

Me siento en una terracita soleada y tiro hacia atrás la cabeza para

disfrutar del sol. Me devuelve a la realidad la voz del camarero, un tío

buenazo, unos 36 años, espalda ancha, brazos fuertes y mirada penetrante.

-¿Cómo te llamas?- le suelto de buenas a primeras.

-Juan, contesta mientras me repasa de arriba a abajo descaradamente-

¿qué vas a querer?- me pregunta sin quitarme el ojo de encima

-un granizado de limón muy frío- le pido, y el se va con una sonrisa. Vuelve

enseguida y al servírmelo me suelta, con un deje de complicidad… -¿vas a

tener bastante?

-De momento sí, gracias- le digo con una mirada inocente. Cojo el vaso y

empiezo a chupar lentamente la pajita, saboreando cada sorbo. Al poco rato

sólo queda el hielo. Inclino entonces el vaso, y lentamente paso la lengua

atrapando pequeños trozos haciéndolos añicos con los dientes, para luego

lamerme los labios recogiendo los trocitos. Pronto me doy cuenta que no

soy la única que disfruta con el juego, veo como el camarero y un compañero

suyo más cachas, que no está nada mal, mantienen la mirada fija en mí.

Al darse cuenta que los he descubierto Juan me sonríe y, después de decirle

algo a su compañero se me acerca con cara alegre .

-¿Quieres algo más?, ¡la casa invita!- y al verme dudar añade ¿Tal

vez te apetece el cóctel especial?- y sin darme tiempo a responder me tira

de la mano levantándome de golpe -¡ven que te lo enseñaré!

Estoy desconcertada, esto va muy rápido, pero le sigo a ver que me

ofrece…Me lleva a un cuartito que deben utilizar como almac&eacut

e;n. Está

bastante oscuro y solo distingo unas cuantas cajas amontonadas y un armario

que me llega a la rodilla, parece una nevera.

-¿Que te apetece tomar?- me suelta de golpe, y sin darme tiempo a reaccionar

abre una de las puertas del armario, veo que es un congelador. -¿Has dicho

que te gusta mucho el hielo, verdad?- me dice mientras va llenando un vaso

con cubitos. No le contesto de tan alucinada que estoy. Me indica que me

siente en la parte del congelador que no está abierta. Obedezco. El frío

contacto del metal en mis piernas me provoca un escalofrío que me recorre

todo el cuerpo, se me pone la piel de gallina y los pezones se me endurecen,

haciendo que el contacto con la tela del vestido me ponga un poco enferma.

Él se da cuenta y, acercándome el vaso me pregunta -¿que ponemos encanto?.

-Con un zumo de piña tengo bastante- contesto casi en un susurro. El me

lanza una mirada penetrante, acerca su cara a la mía de manera que noto como

su respiración me quema y me pasa sus helados dedos por la mejilla

haciéndome estremecer de nuevo.

-¿Seguro que no quieres nada más?- Yo me estoy poniendo muy nerviosa, no

puedo dejar de imaginar sus manos acariciándome todo el cuerpo. El se pone

de nuevo en pie y su paquete me queda delante de la cara, no sé adonde

mirar. Juan empieza a acariciarme el pelo suavemente, yo estoy bloqueada,

cierro los ojos y disfruto del suave contacto.

-¿Seguro que no quieres nada más putita?- sus palabras me hacen volver de

golpe al mundo, pero antes de que pueda reaccionar el me coge fuertemente

del pelo y me acerca la cara al enorme bulto que ha crecido en su pantalón.

-¡Desabróchamelos calientapollas!, !estás deseando ver lo que hay dentro!,

¿verdad?- yo me descubro alucinada obedeciendo, en parte por miedo, en parte

por curiosidad…

Los pantalones caen al suelo, y descubro un miembro erecto, grande y bien

proporcionado. !No lleva calzoncillos el muy cabrón!. Mientras estoy

mirándole la polla como atontada me coge de la cabeza con fuerza y ¡ me la

hace tragar entera!

-!Mama putita!, !Es toda para ti!-

No hace falta que me lo repita dos veces; con su polla en la boca pierdo el

miedo que tenía y me dedico a disfrutar del manjar que me ofrece. El se da

cuenta que no necesita forzarme, pero el juego le ha gustado y no quiere

acabarlo tan rápido.

-Bien zorrita, ahora ya sabes quien manda, pero no te tengo donde yo

quiero…- me saca la polla de la boca y me lleva hacia una pared donde hay

una tubería que pasa paralela al suelo por encima de mi cabeza. Veo que ha

cogido una cuerda con la que me ata las manos a la conducción; busca algo,

ya veo, un trozo de tela que rasga con violencia para luego ponérmelo en la

boca; rasga otro y me venda los ojos….Al verme indefensa vuelvo a sentir

un poco de miedo, no conozco a este tío de nada, pero a la vez !me estoy

poniendo tan caliente!.

Oigo como se aleja de mí, me deja sola. Al cabo de unos minutos, que me han

parecido una eternidad, escucho pasos, no vuelve solo. Oigo como se cierra

una puerta y como gira una llave. Me pregunto que pasará… Noto su

presencia a flor de piel…

-¡Ras!- ¡me han roto el vestido!… dos manos fuertes recorren mi cuerpo

quitando los restos de la tela. Se entretienen en mis pezones, dibujan

círculos a su alrededor y los pellizcan, estirándolos cada vez más

fuerte…chillaría si pudiera; la mezcla de placer y dolor me está volviendo

loca.

Otras manos (tal vez las del camarero cachas) me arrancan el tanga

destrozándolo y empiezan a rozarme suavemente el sexo, me acarician

casualmente, como si hubieran olvidado su objetivo. Si pudiera chillar les

gritaría que no me hiciera sufrir más. Parece que se divierten viendo como

mi cuerpo se convulsiona buscándolo, pidiendo más…

Finalmente accede a mis deseos y me hunde un dedo entre los labios,

moviéndolo lentamente… y me mete otro… y otro… acentuando el movimiento

de fuera a dentro, chocando con las paredes de mi vagina que se contrae una

y otra vez estallando de placer.

-Ahora te toca a ti- me dice Juan, oigo como arrastra algo y se sube, noto

su miembro tocando mi cara. Intento chuparlo, pero él no me deja y solo

puedo lamerle la punta, descubriendo cada rincón de su glande que juega a no

querer entrar en mi boca. La quiero dentro- pienso. De golpe se para

y pierdo el contacto…lo recupero cuando me la introduce de golpe hasta el

fondo de mi boca…la chupo y me la trago una y otra vez. Me coge del pelo y

me folla la boca… yo solo puedo mamar mientras noto como crece en mi

interior, como la sangre bombea haciéndolo vibrar salvajemente hasta

estallar en un lecherazo que llena mi boca.- ¡Trágatelo todo puta!-me

ordena, al tiempo que el continuo mete y saca de los dedos del otro en mi

vagina me llevan a un orgasmo brutal que me recorre entera. Los ahogados

gritos que salen de mi garganta hacen que no pueda tragarme el semen y este

se me escape por las comisuras de la boca.

-Ahora vamos a jugar un poco- dice Juan. Me desatan de la tubería y me hacen

agacharme poniéndome a cuatro patas. Me atan de nuevo las manos a lo que

parece una argolla que debe de haber en el suelo. Empiezan a morderme el

culo, cada uno en una nalga, me las manosean con una mano mientras con la

otra me acarician las piernas y el coñito. Noto algo frío que me roza las

piernas, es el vaso con el hielo supongo. Siento de golpe el frío en mi

sexo, juegan a deshacer los cubitos con el calor de mis ardientes labios;

luego, me recorren la barriga, y después los hacen girar alrededor de mi

culito, en círculos cada vez más pequeños, hasta que primero uno y otro me

los introducen en el culo… Es una sensación extraña… aprovechan que

ahora lo tenga húmedo para introducirme un dedo cada uno, los mueven

lentamente haciéndome disfrutar de la nueva sensación…..

-¡gmmmmm!-gimo cuando uno de ellos se retira y el otro me introduce un nuevo

dedo….¡gmmmm!…. noto como se tumba debajo de mí y, agarrándome por el

culo, se acerca a mi coñito.

-Me gusta como te lo depilas putita, ¡Me pone muy cachondo esa tira de

pelo!- es la voz de Juan. Le sigue el silencio y su lengua explora todos los

rincones, me chupa los labios y me atrapa el clítoris…..¡mmmm!…me lo

chupa sin descanso hasta que pierdo el mundo de vista.

-¡Gmmmmm!- Estoy a punto de correrme cuando Juan abandona la tarea y antes

de que pueda darme cuenta saca los dedos de mi culo y de una sola estocada

me clava la polla hasta el fondo…-¡gmmmm!- me muero de gusto…mientras el

comienza a moverse al compás de mis gemidos.

-¡Plas!, ¡te has portado muy mal en la terraza!, ¡plas!, ¡tendremos que

castigarte!, ¡plas!, ¡sabes que eres una putita que merece un castigo!,

¡plas!, ¡te voy a dejar el culo bien rojo zorra!-, y me embiste sin parar a

la vez que golpea mis nalgas.

Noto una presencia delante mío, debe ser el cachas, que me quita el trapo de

la boca. Yo aprovecho para desfogarme, -¡me estáis destrozando ca….-

aunque me corta la frase al introducirme su gorda polla en la boca.

-¡Calla y come puta!-me dice mientras me coge con fuerza del pelo,- ¿te

gusta tener la boca llena eh?- yo intento asentir pero él empieza a follarme

la boca al compás de la cabalgada de su amigo. Noto como las pollas llenan

al mismo tiempo mi boca y mi culo. Oigo en la lejanía como no paran de

insultarme, de llamarme de todo y más, pero yo ya estoy en el séptimo cielo,

noto como el orgasmo me llega desde el culo y me llena todo el cuerpo. Ellos

lo notan y me follan aun con más ímpetu, siento como si me fueran a

destrozar el culo por dentro y por fuera….y entonces el cachas me coge

fuerte del pelo y metiendomela hasta el fondo empieza a descargar su leche

-¡Traga puta, traga!- me ordena mientras Juan también se corre apretando

fuertemente mis nalgas contra él. Me siento tan llena que vuelvo a correrme

mientras me imagino sus pollas tocándose dentro de mí…. Siento como me

llenan su leche caliente y quedo extasiada, hasta que Juan se retira y,

poniéndose al lado del otro, me ordena que les limpie las pollas. El cachas

la saca y yo empiezo a lamerlas a ciegas ayudada por sus manos que guían mi

cabeza

-¡Así, bien limpias zorrita!- y noto el diferente sabor de su semen, además

de mi propio sabor.

-¿una cervecita Pedro?- dice Juan

–¡Vale!- y empujándome me dejan tirada en el frío suelo, desnuda salvo por

mis sandalias de tacón.

-¡No sufras nena!, aun no hemo

s acabado contigo, ya sabemos lo que te gusta

y ¡te vamos a dar más¡

-!Sois unos cabrones¡, ¡que os den por cu…!- me tapan de nuevo la boca. Se

alejan y oigo como abren unas botellas. Hablan, ríen y beben mientras

comentan lo bien que se folla conmigo, las ganas que tenían de pillar una

putita así de viciosa, y además de gratis.

Me siento sucia y a la vez estoy disfrutando tanto con la situación que

vuelvo a humedecerme. Han conseguido que me siente como una putita de

verdad. Intento acercar mi coño a mis manos para tocarme, pero están muy

bien atadas.

-¡mírala la muy guarra!, ¡quiere más guerra!- y oigo como se acercan de

nuevo a mi…y !zas! una polla se clava hasta el fondo de mi culo sin

contemplaciones… estoy tan excitada que entra sin problemas por mi

dilatado ano. -¡que gusto dios!- dice Andrés, mi nuevo jinete

-¡Espera tío!, que la desato y la vamos a hacer gozar de verdad- y mientras

lo hace me dice- ¿quieres más putita?. Yo asiento y gimo de placer, y

mientras Andrés me coge de las tetas tirandome hacia atrás, Juan pasa los

piernas por debajo de los dos y se acerca hasta tocarme. -¿Tomas algo?- Me

dice cariñosamente al oído, y mientras le contesto que no con la cabeza

espero que no se le ocurra follarme a pelo.-¡Tranquila!, que no soy un

cabrón-, y oigo como rompe un envoltorio al tiempo que mi enculador retira

su polla. Me cojen los dos con una mano de la cadera y ¡zas!, me clavan una

polla por cada agujero. Mi coñito lo estaba esperando y el orgasmo no se

hace esperar

-¡Gmmmm!- !me corro!, !me corro!, !me corro!, !me corro!..con esta nueva y

extraña sensación, !me están follando a la vez por los dos agujeritos!.

Quiero chillar y ellos se excitan aun más y incrementan el ritmo.

-¿Ves putita como pedías a gritos que te follaramos?- ¡no podré aguantar

tanto placer!…creo que voy a correrme con cada embestida… y cuando me

quitan el pañuelo de la boca chillo sin parar- ¡más!, ¡más!, ¡más!, ¡más!,

¡más!- y no dejo gritar hasta que estallo en un orgasmo interminable que

acaba enlazando con el suyo que me llena sólo el culo de semen.

Quedamos exhaustos…la enfundada polla de Juan se retira antes, mientras que

Andrés me abraza y espera que se le baje

-¡Dios mio que polvo!, de donde has salido – dice Juan mientras me

quita la venda y me besa en la boca.- !Venga Pedro al tajo!- y este saca su

ya flácida polla y empieza a vestirse. -!Ten zorrita!- y me tira lo que

parece una bata de camarero

-¡Vuelve cuando quieras que invita la casa!- y salen los dos por la puerta.

No encuentro ni mi roto vestido ni mi tanga, y no me queda otro remedio que

salir con la bata puesta, ¡que apenas me cubre el coño y que deja ver el

principio de mis nalgas!

Al salir al bar ellos están apoyados en la barra mirándome y enviándome

besos, todos los clientes se giran y oigo como me piden consumiciones y les

felicitan por la nueva camarera.

Salgo a la calle y me dirijo hacia casa.

Todos el mundo se gira al verme pasar y muchos tíos me silban y me dicen lo

guapa que voy o lo putita que soy….No sé que piel se me debe ver mas roja,

si la de la cara o la del culo; y tampoco se que moja más mis piernas, si el

semen que me chorrea del culo o la excitación que sigue mojando mis piernas

al rememorar la fantástica sesión de sexo que acabo de disfrutar.

Rut

Si os ha gustado la nueva aventura escribid a burgeseta (arroba) hotmail.com

 

INICIACIÓN FILIAL Filial, gay, primos. Mostrándole a su primo todo sobre el sexo.

No soy gay soy solo una persona abierta a todo tipo de experiencia, y me toco la mas gratificante con mi inexperto primo. En mis días de juventud, yo conté con un tutor que me indico todo sobre el sexo: desde como besar, masturbarse, tener una buena erección y una gratificante experiencia sexual, me enseño posiciones de todo tipo y todas las formas de disfrutar el sexo creí conveniente que mi primo necesitaría también ese tipo de orientación y puse en marcha mi plan de enseñanza.

Lo llamé a solas a mi cuarto y le dije que había descubierto su secreto de masturbarse(el tema sexual es algo prohibido en la familia) el no hallaba como ponerse se sentía quizás incomodo, pero le dije que se tranquilizara, que yo le iba a mostrar lo bueno que es el sexo, con personas del otro sexo y hasta solo. Tenia revistas que avivaron su interés y su excitación, pude ver como se marcaba su pene a través del pantalón. Le dije que lo sacara para verlo y cuando lo sacó tremendo miembro, mucho mas grande de lo que imagine una verga gruesa y larga (aprox: 17 cm de largo por 4 cm de grosor). Me sentí sorprendido y algo extraño me atraía pero no podía ser.

Recordé que el era un poco rarito y me olvide de su rescate y me propuse que fuera para mi Le pregunte si había estado con una mujer y su respuesta fue negativa. Pregunte si había tenido sexo con otro hombre y me contesto que no. La ultima pregunta y la que decidiría todo: ¿Te agrada la idea de tener sexo con otro hombre? Y me contesto que era su mayor curiosidad. Sin duda tenia lo gay en su ser y a mí eso me excitaba. Le dije que yo también quería ser el hombre que cumpliera su fantasía y el acepto gustoso, además le serviría como practica.

Iniciamos con la parte de los besos nos besamos largamente y muy delicioso, nuestras lenguas se cruzaban en nuestra boca y jugaban entre sí nunca antes había besado a otro hombre y el tampoco a nadie pero que tremenda experiencia era sensacional. Nos quitamos la ropa e iniciamos nuestro calentamiento iniciamos con el Sexo Oral: le enseñe a mamar una verga por su inexperiencia inicie yo el asunto: tome su verga entre mis manos y empecé a lamerla y meterla a la boca sentí ganas de vomitar pero me contuve jugando con su verga le enseñaba como hacerlo, cuando fue su turno de mostrarme la lección caramba: como había aprendido, era todo un experto sus labios suaves creaban una agradable sensación, lo mamaba todo sin sentir el menor asco, era un experto a pesar de no tener practica que sabroso, quería acabar pero me contuve sabia que faltaba más.

Prepare su culito tierno y virgen para la penetración, hundí el dedo meñique en su culo, con aceite mineral para preparar la dilatación, al momento no quería, sentía que le dolería pero lo tranquilicé y le dije que seria como él quisiera. Metí mi dedo y empecé suavemente, tenia el huequito apretadito, sabroso, limpio. Que exquisitez.

Luego prepare mi verga para penetrarlo. Él me detuvo, dijo que con paciencia. Me acosté en la cama, se vino arriba de mí mientras me besaba y tomaba mi verga entre sus manos y la ponía en la puerta de su culo. Solo se atrevió a hundirse la cabecita (el glande), y empezó a moverse de arriba hacia abajo, sostenía la verga con su mano para que no entrara mas de ahí, yo lo entendía no quería causarle un desgarro en el culo, gemía, lloraba de placer, me besaba con pasión y furia, sentía un orgasmo anal y yo casi me venia. Antes de acabar, lo saque de su culo, y le invite para un 69, su boca estupenda era lo que ansiaba se vino sobre mí y lo hicimos. Acabé como nunca, nuestras bocas blancas de semen era un espect

áculo de verse y sobre todo el beso que nos dimos con nuestras bocas así.

Después tuvimos otros encuentros, nos penetramos mutuamente, sentí ese rico placer.. mi primito era mi amante, estábamos muy unidos sexualmente, era nuestro secreto nos bañábamos juntos, dormíamos juntos toda lo noche, éramos los verdaderos amantes Bueno somos los verdaderos amantes, tenemos tiempo sin vernos, yo me casé y el estudia todavía es joven pero cuando nos vemos recordamos nuestras aventuras y tenemos el mejor sexo el que no he encontrado en ninguna parte y que solo el mejor de los secretos puede dar

Soy de Venezuela y quiero un chico pasivo para enseñarle el buen sexo escríbeme y cuéntame tu historia luego les cuento otra mas emocionante por esta misma vía.

Peter.

 

DE GATOS Y TEQUILAS

Al revisar mi correo me encuentro con un mail de Karlos, un chico mexicano de 17 años fanático de mis relatos, que desde que publiqué el primero no para de escribirme cada vez que tiene la posibilidad. Me informaba que venía con un grupo de amigos a mi país, Argentina y que quería conocerme en la semana que se quedaba en Buenos Aires. Mail va, mail viene, Karlos me envía una foto donde pude conocer a los otros tres chicos que venían con él. Dos de ellos de veinticinco años, y un tercero de 17 llamado Tom. Este último, estaba más que interesante. Se lo veía muy bonito, con un lindo gorro y un aro en un labio. Ver la foto me calentaba, entonces empecé a averiguar si Tom era gay. No le era. El desafío estaba planteado, ese chico tenía que caer en las garras de el Gato. Le comenté a Karlos que su amigo me gustaba y me dijo que ni me haga ilusiones, que él ya había intentado de todo para esta con él y no había conseguido nada, eso no me acobardó, la experiencia estaba de mi lado.

Pasaron unas semanas y por fin llegaron a la Argentina hospedándose en un hotel del centro. El mismo día que llegaron Karlos me invitó al hotel, y fuimos a cenar y a bailar los cinco.

Tom era realmente hermoso, me calentaba desde el aro hasta como pronunciaba la palabra "pendejo" tan común en su vocabulario como en los argentinos el "boludo". Ya al amanecer y de vuelta en el hotel, me ofrezco como guía turístico para ese día, prometiéndoles un paseo de lujo. Los dos chicos mayores me agradecen la invitación, pero habían quedado en visitar unos parientes que tenían acá ese día. Ya me retiraba para mi casa cuando Karlos me dice si no podía irse conmigo ya que yo vivía solo le dije que no había problema. Entonces, Tom, que no sospechaba nada de nada, nos preguntó si a él lo íbamos a dejar solito. Obvio, le dije que no. A Karlos mucho la idea de llevar a Tom a mi casa no le gustó, pero en fin, a mi me fascinaba. Él pensaba que su amigo y yo nos habíamos hecho amigos en chat, según Karlos, Tom no sabía que yo también era gay.

Llegamos a casa ya de día. Pero con mucho sueño. En mi casa hay dos habitaciones, una más grande con una cama matrimonial, y otra chiquita con una cama de una plaza en donde yo por ser algo corta no duermo muy cómodo. Aclarado esto restaba ver quién dormiría conmigo en la cama grande donde también había TV y quién en la otra pieza. Aquí estaba la oportunidad que había estado esperando. Karlos era más bajito que Tom, entonces su amigo le dijo que dormiría conmigo. Mucho la idea no le agradó, pero lo convencimos cuando le ofrecí llevarse el TV a la piecita, y más aún cuando le dije que tenía dos canales pornos que transmitían las 24 horas, a esa edad, eso es irresistible. De inmediato se llevó el aparato y se acostó en la camita. Tom y yo nos acostamos en la otra pieza. Como hacía calor (los veranos de Buenos Aires son terribles) Le dije a Tom que podía dormir en calzoncillos, que no había ningún problema, porque se había acostado con los pantalones puestos. Aceptó gustoso y se quedó en bóxer. Tenía un cuerpito hermoso, delgado y marcadito. Yo cerré las ventanas, puse el ventilador de techo y le pregunté si tenía problemas en que cerrara la puerta ya que la luz que entraba de la sala me molestaba para dormir, me dijo que a él también, así que cerré la puerta y me acosté. Comenzamos a hablar sobre Guadalajara, el lugar donde vive en México, y me comentó sobre su familia y su novia. Hablamos un rato buen largo hasta que me preguntó cómo era que yo había hecho amistad con Karlos.

Le dije que si en verdad quería saberlo tendría que leer algo. Medio sorprendido aceptó leer. Yo agarré una carpeta que tengo en mi mesita de luz con todos mis relatos y se la pasé, ofreciéndole "Derritiendo nieve" uno de los relatos míos que más me gusta. Se sentó en la cama, encendió el velador y se puso a leer. Yo le dije que primero lo lea y después m

e pregunte lo que quiera.

A medida que avanzaba en la lectura se empezó a poner medio incómodo, porque como es natural, se estaba empinando. Debajo del bóxer se adivinaba una pija de buenas dimensiones. De vez en cuando me miraba de reojo, yo hacía que no lo observaba para que se sintiera más cómodo. Terminó de leerlo y me entregó la carpeta con un sonrisa. Hubo un silencio un tanto incómodo que yo rompí con un : ¿y…? recostándose nuevamente, me dijo "o sea que tu también eres homo, como Karlitos, creo que elegimos mal las camas".Le contesté que sí lo era, pero que no mordía. Además, no puedes negar que te ha gustado el relato… Al menos a tu pija sí le gustó. Y eso que no leíste la segunda parte. Y él me respondió, dame que la leo. Y la leyó. A esta altura yo ya no le sacaba los ojos de encima, la cosa empezaba a ponerse caliente de verdad, mientras leía con una mano se tocaba la pija, y me pedía disculpas por eso, pero me decía que la culpa era mía por hacerle leer esas cosas. Yo me reía, ya estábamos en confianza. Al terminar de leerlo me dijo que estaba muy caliente y que se quería hacer una paja. Si podía ir al baño. Le dije que si quería se la podía hacer allí mismo, que yo también me haría una ya que verlo tan al palo me había calentado. Dudo unos instantes y de golpe se bajó el bóxer hasta los pies, dejándome ver una pija de unos 20 cm realmente hermosa. Inmediatamente yo hice lo mismo, y ambos comenzamos a pajearnos. Mientras lo hacíamos yo le pregunté en qué pensaba mientras se pajeaba y su respuesta fue su perdición… "Tus relatos, que están bien chidos" me dijo. No lo dudé un segundo más, atrapé su pija entre mis manos, él se quedó congelado, pero no dijo nada, así que continué dándole una paja de lujo.

Poco a poco me fui acercando hasta que mis labios quedaron muy cerca de su pija, y me la llevé a la boca, tragándomela entera. Siempre supe que soy muy bueno chupando pijas, y los gemidos de Tom me lo confirmaban. Se la chupaba lentamente, desde la base hasta la cabeza, subía y bajaba pasando m lengua por todo el tronco y deteniéndome en el glande para dar pequeños mordiscos. Ya lo tenía en el cielo, estaba totalmente entregado a mí. Dejé su pija un rato para comenzar a subir por su vientre y llegar a su pecho que prácticamente no tenía vellos, y chupé y mordí por todos lados. Poco a poco me fui acercando a su boca, que hice mía en un beso resistido al principio, pero que también se abrió a mi lengua que se encontró con la suya en un beso impresionante. El rozar con mis labios el aro que él tenía en el suyo me puso a mil. Sus manos buscaron mi pecho y me empezó a acariciar tiernamente. Era hermoso. Me puse de costado en llevándome su pija a mi boca una vez más y ofreciéndole mi culo para que hiciese lo que quisiera con él. Tom se ensalivó los dedos, y me fue introduciendo uno a unos tres de ellos que jugaban en mi interior y que él manejaba a la perfección. Ahora el que estaba en el cielo era yo. Sentía como me cojía con la mano. Y me encantaba. Sus dedos largos entraban y salían de mí marcando un ritmo que yo acompañaba con la mamada que le estaba brindando. Estuvimos así un buen rato, hasta que me dijo que estaba por acabar. Dejé de chuparle la pija y comencé con los huevos, pasaba mi lengua entre ellos haciéndolo delirar de placer. Él se atrevió a más, y sacando sus dedos llevó su lengua hasta m culo que le pedí lubrique bien, ya que quería que me la metiese bien adentro. Lo chupaba muy bien, yo sentía como su lengua me penetraba y lamía mi interior, llenándome de saliva. Cuando consideró que ya estaba bien, se puso de pié y me pidió que me pusiera en cuatro a la orilla de la cama, que me iba a enseñar como culeaban los mexicanos. Así lo hice y sin mediar más palabras, con una mano me separó una nalga y con la otra ubicó la punta de sus 20 cm de carne en la entrada de mi orto, y de un empujón, me la enterró hasta los huevos. Comenzó a moverse tan bien que por un momento pensé en irme a vivir a México. ¡Por dios, que

bien que me estaba empernando ese pendejo!. Me tomaba de la cintura y me apretaba contra él, enterrándomela más aún si eso era posible. Se movía para todos lados, yo acabé prácticamente sin tocarme, inundé las sábanas de leche. Tom llevó una de sus manos a mi boca, y yo empecé a chuparle los dedos con devoción. Él mientras me decía "¿te gusta Gatito cómo cojen los chicos de Guadalajara? Síiiiii…. Contestaba yo que ya había perdido todas mis fuerza en la acabada. "Y ahora me vas a dar tu boquita para que la llene de tequila…. jajajaja….. de lechita, Gatito. ¿Verdad que sí?" . Inmediatamente me di vuelta y abrí la boca para recibir en ella los jugos del chico. Los primeros chorros dieron en mi cara, el resto en mi garganta, nunca antes había visto a alguien que acabara de esa forma. Me llenó de leche por todos lados, luego se inclinó y me besó, dejándose caer arriba mío en otro beso apasionado al mejor estilo Hollywood. Así nos quedamos un buen rato, hasta que nos dormimos. Y así nos encontró Karlos esa tarde. La envidia del chico era tremenda, creo que en ese momento me odió, pero al rato se le pasó cuando comprendió que yo había abierto la puerta para que él juegue con Tom las veces que quisiera allá en México.

El Gato.- gatocat2001 (arroba) hotmail.com

Y si quieren escribirle a Tom, éste es su mail de_longe202 (arroba) hotmail.com

 

EL PRINCIPIO (III) PERDIENDO LA VIRGINIDAD

A pesar de haber tenido ya varios encuentros con hombres, la verdad nunca me habían penetrado, pero conocía a varios que solo les gustaba que nos masturbáramos mutuamente, y con los que más hacia practicábamos los 69, la verdad mi afición por comer semen nunca paró, cuando tenia la mas mínima oportunidad, trataba de tener una buena dosis de semen de mis amigos, el comer semen para mi era lo máximo.

Un día cuando tuve que salir a presentar un examen de admisión en otra ciudad, mis amigos y yo habíamos planeado irnos todos juntos a un hotel, pero nuestras respectivas mamas, no quisieron por que temían a los destrozos que podíamos ocasionar; por su parte mi mama, le hablo a uno de sus amigos que vive en esa ciudad a la que iba, entonces el le pidió el favor a uno de sus hermanos, que vivía cerca de la Universidad, por que el vivía al otro lado de la ciudad; me dieron la dirección y me llevaron a la terminal del autobús, me despedí de todos y emprendí mi viaje, al llegar a mi destino se me acerco un chico como unos dos o tres años mayor que yo, me llamo por mi nombre y me dijo que era Paco el hermano menor del amigo de mi mama, la verdad era un chico normal de buena apariencia, no guapo, no feo, sino normal, entonces me llevo hasta su departamento y me di cuenta que solo estaba la universidad a cinco minutos caminado, al entrar vi que había una mochila, entonces me dijo, ten las llaves, te quedas en tu casa y yo vuelvo dentro de tres días, y se fue.

Fui a arreglar mis papeles y me dieron fecha de examen hasta la semana siguiente, entonces le hable a mi mama y le dije que si regresaba, ella me dijo que me quedara ahí para no gastar mas, le dije que estaba bien, y salí a vagar todos los días por la ciudad, al fin y al cabo tenia ocho días para hacerlo.

Déjenme decirles que el departamento de Paco, solo tenia una recamara con una sola cama, donde había estado durmiendo, una tarde llamo por teléfono Paco, y me pregunto lo que hacia y le dije que nada por que estaba aburrido, entonces me dijo si quieres en el ropero del fondo esta mi colección de películas, vi de todo un poco tenia buenas películas, pero al acomodar la primera me tope con varias películas que no tenían nombre, entonces puse una, era una película gay, había unos chicos con unos penes enormes y todos ellos bien musculosos, se daban unas penetradas de miedo, termine por masturbarme viendo estas películas, pero seguí viendo, tenia de todo un poco, de travestís, de zoofilia, de sexo en grupos, de cámaras escondidas, etc.

Ya había visto varias películas, estaba como frenético, todas las noches soñaba con penes que se venían en mi boca y que me inundaban la garganta, pero paso algo diferente una tarde en que estaba buscando mas títulos de películas, me tope con una caja la cual contenía un pene artificial y un lubricante; saque la película estaba muy buena se trataba de un negro musculoso dotado con un pene como de 28 centímetros que se dedicaba a buscar muchachos jóvenes y los penetraba, se dejaba dar unas mamadas tremendas, la verdad es que me gustaría estar en esa película, y que ese negro con su impresionante palo me hubiera echo lo que quisiera.

Era demasiado estaba excitado, saque el consolador lo lubrique y me lo introduje, pero fui muy tonto quise metermelo de un solo golpe y lo único que hice fue lastimarme, entonces apoye la base del consolador sobre la cama y lentamente me lo fui metiendo, esto mientras me masturbaba, cuando me alce un poco no lo podía creer estaba todo dentro de mi, fui lo ultimo que vi antes de eyacular.

Me acosté, quede rendido de cansancio, al siguiente día llegó Paco de su viaje, observó todo y me dijo que opinaba de sus películas y le dije que estaba muy bien, entonces él me dijo pues dormiremos juntos sino tienes inconveniente, ya ves que solo hay una cama, yo le dije que si, nos quedamos dormidos rápidamente, entonces en la madrugada lo sentí, tenia su pene bien erecto sobre mi trasero, entonces con mi mano lo acaricie un poco, el sintió rico después me bajo el short que traía, por mi parte le metí la ma

no en su pants, y le saque su pene déjenme decirle que no era muy largo pero si bastante gordo; el se acerco mas a mí, yo empecé a frotar su pene en mi ano, se sentía rico, entonces de momento el empujo hacia mi, y yo lo sujete, el me dijo que te pasa, a lo cual le conteste que nunca me habían metido un pene, al momento que se lo dije, se le puso mas dura, el me dijo entonces vas a perder la virginidad conmigo; se puso de pie y fue por el lubricante.

Se lleno el pene de lubricante y me dijo quédate así, entonces yo estaba de lado, el se recostó al lado mío y con sus dedos llenos de lubricante empezó a masajearme el pene, sentía delicioso, de momento se me acerco y puso la cabeza de su pene en mi ano, trague saliva sabia lo que me iba a pasar, entonces empezó, sentí algo caliente y demasiado duro que me entraba, no se describir la sensación, mis intestinos se dilataban cuando mas empujaba, pero luego se contraían sobre ese pene; después de un largo rato el dejo de empujar, yo abrí un poco las piernas y pase mi mano al tocar, me di cuenta que ya me la había metido toda, entonces el se empezó a mover, me dolía mucho quería que ya no siguiera, pero después de un rato creo que me acostumbre y empecé a disfrutarlo, el paso una de sus manos al frente y me tomo por el pene y empezó a masturbarme, se sentía delicioso, de momento yo no pude mas eyaculé como una fuente era impresionante tenia muchísimo tiempo que no terminaba de esa manera, de momento sentí que su pene se hacia mas duro, entonces sabia que iba a suceder, con una de mis manos tome una de mis nalgas y me la abrí para que se viniera, entonces me dijo me vengo, entonces tome aire, y me la empuje yo mismo hasta el fondo, el grito de placer y yo también, fue fantástico, después de un rato fui al baño y me percate que por mis piernas me escurría semen y un fino hilillo de sangre, había entregado mi virginidad y me había gustado; y creo que esto es solo el comienzo.

marin_29 (arroba) yahoo.com

 

DOBLE PLACER (II) DEBORAH

Esta es la segunda entrega, aquí hablare de otro miembro de la familia, pero antes un poco de historia.

Cuando Isaac y yo, Daniel nacimos nuestra madre contaba con solo 17 años.

Lo doloroso fue que cuando mi gemelo y yo teníamos 3 años, ella se separo de mi padre por problemas que un tercer fulano, Bernardo.

Mas tarde ella tuvo un hijo de Bernardo, el se llama Héctor, pero no nos llevamos nada bien.

Luego ella dejo a Bernardo y, sorprendentemente volvió con nuestro padre. De ese regreso nació Deborah.

Entre Deborah y nosotros, los gemelos hay siete años de diferencia.

Papa murió al poco tiempo de nacida Deborah, y mi madre la entregó a una tía de papá, la cual se la llevo a vivir a Madrid ella nos visitaba cada verano, pero a partir de su décimo cumpleaños, dejo de hacerlo, pues los estudios y el costo del viaje hasta México, lo hacían prohibitivo.

He aquí que un buen día mama recibió una llamada de Deborah, diciendo que venia al día siguiente.

Para colmo mama tenia una salida para dos días después, ella es pintora y escultora y tenia que realizar una exposición. Mi hermano Isaac la acompañaría, así que solo tenían tiempo para recibirla en el aeropuerto y, dos semanas después reunirnos todos.

Yo debía quedarme en el pisito que comparto con mi hermano, realizando algunos pendientes de la música.

Así que fuimos todos a recibir a mi hermana, la cual llego con dos horas de retraso.

¡Cómo describir ese momento? Fue maravilloso.

Por las fotos vía mail que recibíamos, yo tenia idea de que ella era guapa.

Pero el verla en persona era otra cosa.

Llevaba puesto un pantalón de licra muy ajustado y un top negro.

Rubia, de ojos azules como mi madre, para nada el color oscuro que Isaac y yo tenemos.

Sus medidas (días después lo comprobaría) son perfectas.

Un busto generoso, de 95 cm., una cintura estrecha, 63 cm. Y unas caderas de 95 cm.

Su culo parado, arrogante haciendo contrapeso con las tetas deliciosas.

No pude evitar el empalmarme ante aquella visión.

Mi hermano Isaac experimento lo mismo nos fuimos todos a comer juntos y mi hermana declaro que quería recorrer la ciudad. Así que no acompañaría a mama.

Ella tiene 19 años y muchas inquietudes.

Así fue que después de la comida, despedimos a mama y a Isaac y nosotros solos nos fuimos al pisito.

Cabe añadir que el pisito es muy pequeño, una salita comedor, una cocina reducida, dos habitaciones y un solo baño.

Bien, una de las habitaciones la utilizamos como estudio, la otra es dormitorio.

Es tan estrecha que solo cabe una cama matrimonial donde Isaac y yo dormimos juntos(nadie piense mal, aun no se nos aloca la hormona, así que no pasa nada) así que la decisión fue acomodar a mi hermanita en la habitación y yo dormiría en el estudio, en un lecho improvisado.

Después de cenar le prepare la cama, mientras ella se ponía cómoda en el estudio, luego se metió a bañar y yo me prepare mi lecho.

Salió de bañarse envuelta en una toalla que me hizo empalmar nuevamente.

Por un segundo fantasee con la idea de arrebatársela y contemplarla desnuda, pero ¡como iba a hacerlo, si ella es mi hermana? Nos deseamos las buenas noches con una corto beso y me metí al estudio.

Ahí me di cuenta de una característica que tenemos todos mis hermanos en común.

Ella también es desordenada, y dejo tirado en el piso su pantalón y su top.

No pude evitarlo, acaricie las prendas pensando en su piel y cayeron sus bragas, de algodón blanco.

Las inhale como si fuese una droga.

Una prenda tan intima, impregnada por sus mas deliciosos u secretos olores.

Me metí en el lecho y no pude resistir la tentación de pasármela por el miembro, totalmente excitado.

De pronto escuche que gemía.

Ella gemía muy bajito y me acerqué a la puerta.

Me asome por la rendija del marco para espiarla.

La pude ver totalmente echada en la cama, desnuda, masturbándose con violencia.

No me pude contener. Mordí sus braga

s, aspirando ese aroma delicioso, y me masturbe ahí mismo, frente a la puerta, procurando no hacer ningún ruido.

Me vine a la vez que ella se venia.

Limpie mi semen con la playera que llevaba puesta, hubiera querido hacerlo con sus bragas, pero no me atreví a dejar señales.

Me metí al estudio dejando la puerta abierta.

Al poco rato, Deborah salía y yo, haciéndome el dormido la espiaba a través de las pestañas.

Por toda prenda llevaba una playera hasta las rodillas.

A la luz del farol que se ve por la ventana, se transparentaba su cuerpo.

Fue al baño, seguramente a asearse.

Cuando regreso a la habitación, intente dormir y luego de mucho rato lo logre.

Al otro día me levante temprano y prepare el desayuno.

Ella se levanto luciendo su playera de anoche y desayunamos juntos.

Nos preparamos para el paseo que ella deseaba dar y salimos a eso del medio día, a la zona rosa, que es un hermoso lugar donde hay tiendas y muchas cosas que ver.

Caminábamos de la mano, riéndonos de cualquier cosa, de pronto se soltó una de esas lloviznas que duran poco y solo sirven para alborotar el calor.

Nos resguardamos debajo de un balcón, yo protegía su cuerpo.

Su cuerpo escultural, que se pegaba al mío.

Abrazados soportamos lo mas terrible de la llovizna, pero mi excitación volvió. Ella estaba pegada a mi, nuestras bocas muy cerca.

Nos miramos a los ojos y ella se sonrojo, pero me apretó mas.

Juraría que si noto mi miembro erecto contra su vientre.

Cualquiera que nos viera pensaría en una pareja de enamorados.

La lluvia amaino y seguimos nuestro camino, de la mano de teniéndonos aquí y allá.

Nos metíamos a cuantas tiendas y lugares le llamaban la atención, hasta que llegamos a un sex shop.

Entramos de la mano y contemplamos las mercancías.

Consoladores, revistas, pollas andantes, ropa de piel, látigos.

Ella reía imaginándome amarrado mientras ella me golpeaba.

La encargada del lugar nos pregunto: -son pareja?- -somos hermanos- fue mi respuesta.

Deborah se soltó a reír mientras la empleada nos miraba como bichos raros.

Salimos de ahí y regresamos a casa, pero antes de eso pasamos al video club a rentar una película llegamos a casa y nos pusimos cómodos.

Ella se coloco su playera larga (conservando las bragas)y yo un short y playera, prepare botanas y nos fuimos a la habitación a ver la película en la única televisión del pisito.

Me tumbe en la cama y ella se acostó sobre mi pecho, recordando los tiempos en que, siendo pequeña, veía la tele conmigo y con Isaac.

La película tenia un tema erótico, donde la protagonista descubría el placer paso a paso, sin ser porno, me excitó la trama y la presencia de ella.

Le frote la espalda mientras ella me frotaba el pecho.

-¡es posible tanto placer?-pregunto ella al ver una escena donde la chica disfrutaba las caricias de su amante.

-yo-continuo diciendo- solo he tenido un novio, y debo confesarte que jamás he experimentado lo que llaman orgasmo, salvo cuando me masturbo.

-es posible hermana- respondí, para ese momento mi erección era total y se notaba perfectamente.

-quisiera conocerlo- me dijo Deborah, con esa voz sensual que me derrite desde entonces no pude evitarlo y no me arrepiento.

La bese en los labios cálida y apasionadamente, como si besar a mi hermana fuera el único medio de salvar al mundo.

Ella respingo en un primer momento, pero luego se dejo hacer, incluso introdujo su lengua en mi boca.

-me emocionas- dijo ella en un suspiro.

Le retire la playera y comencé a besar esos enormes y deliciosos pechos, entreteniéndome en los pezones enormes y oscuros.

Fui bajando poco a poco, me dedique a besar su cintura, en busca de las zonas erógenas.

Pasaba mi barba de un día por su piel sensible, produciéndole sensaciones que antes no creía conocer.

La puse de costado y mordí sus nalgas, deleitándome en el sabor de su piel.

La puse de nuevo boca arriba y me dedique a su sexo.

Mi hermana tiene el sexo mas delicioso que jamás haya probado, un aroma fino, delicado, pliegues exquisitos entre los que hundí mi lengua.

Succione con dulzura, pero luego con un ansia ciega, hasta que la escuche gemir y venirse.

Me separe de su deliciosa gruta y le coloque la cabeza de la verga en sus labios sexuales.

Ella me estrecho con sus talones y empec&eacu

te; a penetrar poco a poco, sintiendo la calidez de sus entrañas, que me daban la bienvenida.

Empecé a moverme con ritmo, ella respondía, haciendo presiones con sus músculos internos, dándome muchísimo placer, pues no todas las mujeres pueden hacerlo.

-asiiiii hermanooooooooo”””””””””””””” ¡¡¡¡¡me llenas como no creí que fuera posibleeeeeeeeeeeeeeeee¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Y comenzó a ascender a una cadena de orgasmos múltiples que me brindaban presiones inenarrables en la verga.

Me sumí por completo en su vagina y comencé a eyacular de un modo demencial, sintiendo los orgasmos que sentía mi hermana.

Me vine hasta sentir que el ultimo espermatozoide quedaba en su interior.

La abrace, con la verga bien clavada en ella.

¡en mi propia hermana¡¡¡ era inaudito, pero maravilloso, quería guardar en nuestros cuerpos para siempre la mas maravillosa compenetración que hombre y mujer pueden sentir.

Una cosa aquí.

Cualquiera que piense que el sexo entre hermanos es prohibido o pecado, le respondo que si podemos gozar así con una pareja extraña, ajena a nosotros, podemos y debemos compartir las maravillas del sexo también entre gente que comparte nuestra sangre.

Es la unión mas maravillosa que la carne puede ofrecer.

Me recosté sobre ella, procurando no abusar de mi peso sobre su cuerpo.

La escuche sollozar. A través de mi verga bien encajada y erecta en sus entrañas sentí los estertores de su llanto suave y manso.

-hermana… Lo siento- musite asustado.

-no digas nada hermanito- -pero me siento…- ella calló mis palabras con un tierno beso en mis labios.

-no lloro por lo que ha pasado, amado hermano, sino por ver que los sueños a veces se hacen realidad. Me has dado el mayor placer que mi cuerpo ha conocido, y yo siempre soñé contigo, y con Isaac haciéndome el amor. Desde que supe lo que es follar, siempre deseé este momento.

Bien, espero que este relato les haya agradado porque aquí no termina, en un futuro muy cercano les contaremos lo que sigue, especialmente cuando mi hermana continua conociendo sensaciones que pensaba no existían.

Se agradecerá cualquier comentario, del tipo que sea y sobre todo que compartáis historias con nosotros.

GRACIAS MARQUEZE POR LA ATENCION A ESTE RELATO, ESTAMOS PREPARANDO MAS.

lobojuglar (arroba) hotmail.com

 

UN DÍA FLIPANTE

Comencé a visitar la página mirando cosas de humor, pero descubrí los relatos eróticos y me aficione a leerlos con mi novio, tengo diecinueve años pero practico el sexo desde joven, siempre con todos los que estuve lo hice normal, me refiero a que practicaba unas cuatro o cinco posturas a lo sumo, y no había pasado de hacerlo y mamarla, me habían comido un par de veces pero no sentía nada especial, con mi novio todo cambio, el era virgen es cinco años mayor que yo, cuando nos conocimos yo tenia 17 años, y yo a la primera de cambio quise hacerlo, el me dijo que no y yo me quede alucinada, veras una no esta acostumbrada a que la rechacen en el sexo.

Lo conocí y me gusto pero tarde en ligármelo tres días yo nunca había tardado tanto, lo más que se me resistió un chico fueron unas horas y bueno no es que sea mis ni nada de eso pero tengo unos pechos redondos bien puestos y suelo vestir bastante provocativa, voy teñida de pelirroja y tengo los ojos verdes y mido 1″70 más o menos, sin embargo, él no daba signos de importarle nada; y yo, que no me rindo, pues donde pongo el ojo pongo la bala, pensé que tenía que ser mío a toda costa, así que me hice su amiga inseparable durante tres días que ya fue cuando por fin se enrolló conmigo, yo por aquel entonces estaba saliendo con un chico, aunque eso nunca me paró, ese era el "novio" que más me duraba, llevaba casi cinco meses con él, aunque me había enrollado con unos cuantos mientras salíamos, pero David que es mi actual novio, me llego a fondo en esos días, me enamore de él, lo que pasa es que soy bastante directa y salvaje por decirlo de alguna manera y cuando llevábamos un día enrollándonos lo lleve a mi casa, mis padres estaban en el curro y mi hermano estaba en la facultad, así que esa mañana estábamos solos en casa y me puse en plan provo, pero el nada, bueno el caso es que esa es otra historia, ahora llevamos dos años, con él llegue al orgasmo, el de verdad, solo uno de mis líos me había hecho llegar pero me lo tuve que currar yo muchísimo, David en la primera vez me hizo temblar, al principio supongo que por ser virgen, no me quería comer, pero poco a poco empezó a probarlo y ahora es de lo que más le gusta, a él y a mi desde luego.

Con David probé millones de cosas nuevas, una de ella fue el sexo anal, yo no me atrevía porque pensé que me dolería muchísimo pero aunque al principio molesta, con lubricante y sus habilidosas manos hizo me encantase y tuviese orgasmos de los más fuertes y salvajes.

A David le gusta decirme cosas como zorrita, puta… y a mi eso me pone a mil, siempre que me voy a ir le pido que me diga puta mientras me embiste por el culo.

Otra cosa que nos encanta a parte de probar muchísimas cosas es, hacerlo en el sofá de mi casa mientras mi familia duerme, o en su cuarto a riesgo de que pueda entrar alguien, también en casa de amigos y es ahí donde viene lo que os quiero contar…

Un día estábamos en casa de Bea y Marta son dos amigas mías muy intimas, nos lo contamos todo, Marta es bisexual, se lo confeso un día a David cuando estábamos borrachos en su casa, ellas viven sola en un piso de estudiantes en mi ciudad, Bea es de Barcelona y Marta de Bilbao, pero estudian aquí en Málaga.

Bueno Marta se lo confeso a David y después me lo dijo a mi porque no quería ocultármelo, yo le confesé que yo me había liado con una tía por probar una vez y Bea dijo que a ella le gustaría probar, que es una fantasía suya, David lo estaba flipando cada vez más tenía una cara de atónito alucinante, él es más bien cortado y claro oyendo eso estaba que se salía, lo mío ya lo sabía porque yo nunca le oculto nada, pero ante tantas confesiones se estaba quedando de piedra.

Ahí quedo la cosa, de vez en cuando empezábamos con las coñas pero eso era todo, hasta ese día que estábamos en casa de ellas comiendo palomitas y viendo la tele para variar, era sábado y eso, todos los sábados tocaba peli o juegos en

casa de estas, los domingos también y de lunes a viernes cafetito a medio día, estábamos siempre juntos y nadie imaginaba que ese día sería distinto.

Nos tumbamos en el sofá pero la peli nos aburría mazo así que decidimos jugar al trivial, pero quien fallase una respuesta chupito de whisky, como íbamos por parejas, Bea y Marta contra David y yo cada vez que perdía un equipo se tomaban chupitos los dos miembros, y claro en cuanto llevábamos unos cuantos ya no sabíamos ni lo que decíamos, así que Marta propuso que para no beber tanto quien perdiese la próxima ronda se quitaba prenda, todos de acuerdo seguimos jugando, ya llevábamos entre todos media botella a palo seco y con el calor que hacía nos daba igual así que seguimos jugando le tocaba a ellas contestar y perdieron se quitaron la camiseta, tanto David como yo lo flipamos las dos están verdaderamente bien, Marta tiene más pecho, es rubia con los ojos azules y Bea también es rubia, algo más alta que Marta pero con los ojos marrones; y ahí estaban sin camisetas nos toco el turno a David y a mi y perdimos yo me saque es sujetador por debajo de la camiseta y David se iba a quitar la camiseta pero Bea le dijo que no era justo porque ellas se quitaran lo que se quitaran terminaban en ropa interior y el no, así que se quito el pantalón seguimos jugando y en poco terminamos todos en bolas riéndonos Marta y Bea dijeron que se iban a duchar por el calor y que ahora volvían pero que no nos vistiésemos porque el juego no había acabado en cuanto escuche el agua de la bañera aproveche para acariciarle la pija a David y él empezó a empalmarse enseguida, la metí en mi boca lentamente y comencé a mamarla cuando me doy cuenta de que Bea y Marta están en la puerta mirándonos, nos habían escuchado comentar más de una vez que lo habíamos hecho en casa de tal amigo o cual aprovechando que salían un momento y eso y supusieron que haríamos lo mismo allí así que se acercaron y nos preguntaron entre risitas que si se podían apuntar a la fiesta, David ya alucinaba completamente, lo mire y les dije que sí, él no sabía ni que decir pero se dejo llevar en cuanto noto que las tres nos turnábamos su pija para lamerla, David estaba ahí tumbado dejándose en nuestras manos y nosotras mamando sin parar de repente note una mano en mi raja era Marta, yo estaba ya tan mojada que el flujo se deslizaba por mis muslos, Marta dejo de mamarsela a David para comerme a mí y Bea se quedó mirando algo alucinada yo le pregunte que si todavía no se había liado con una tía y ella me dijo que no, ahí fue cuando yo me quede sorprendida, pensé que se habría liado con Marta algún día pero me entro el morbo de ser la primera así que deje que Marta siguiese un rato lamiéndome, al poco Marta se levanto y dijo que enseguida volvía y yo no desaproveche y me fui hacia Bea, comencé a besarla y a lamerle los pechos mientras David me acariciaba la espalda tumbe a Bea en el sofá y empecé a lamerla, era la primera vez que yo hacía eso pues con la otra chica me había besado y acariciado pero no había llegado a tanto mientras yo se lo lamía David me metió los dedos en la rajita los movió por un momento dentro y en poco los paso hacia mi culito humedeciéndolo y me la penetro en el yo me retorcía de placer mientras le lamía la rajita a Bea que estaba ya apunto de explotar, vino Marta con un vibrador en la boca y otros dos en la mano yo agarre uno y se lo metí a Bea mientras la lamía, David se separo de mi y dejo que Marta me metiese los dos que quedaban, uno en mi raja y otro en mi culito; David humedeció la rajita de Marta con su lengua y le metió un par de dedos los movió un poco y los paso por el culo, Marta se volvió y le dijo que nunca la habían enculado que tuviese cuidado así que David se levanto fue a mi bolso abrió uno de los bolsillos ( donde metemos los condones de sabores, lubricantes de sabores, lubricantes normales, condones con estrías, normales, una argollita … ) cogió lubricante sabor piña fue a donde estaba marta metiendome los vibradores y embadurno su rajita y su culito con la piña, comenzó a lamerla lentamente y le introdujo uno de sus dedos suavemente al poco el culito de Marta comenzó a d

ar de sí y el le fue introduciendo su pija lentamente, Bea ya se había ido con el vibrador dos veces lo menos y me pidió que también se lo metiese en el culo mientras la seguía lamiendo y eso hice, ella se estremecía y gritaba con fuerza, Marta se fue a la par que yo y David se termino a Bea mientras Marta y yo le lamíamos los pechos y acariciábamos su clítoris y termino otra vez en un jadeante grito.

Desde ese día hemos vuelto a repetir unas cuantas veces más e incluso con un par mas de amigas nuestras y algún amigo de David, pero eso es otra historia que ya contare más adelante ;).

 

DEBILIDAD

Gay, cyber, infidelidad. Su amigo del chat se convierte en su gran amante.

Mi nombre es Massimo, soy blanco, mido 1,70, buen cuerpo, con 19 cms de puro placer, vivo en Caracas, una ciudad en la que he tenido unas cuantas experiencias interesantes…

aquí les cuento la primera…

Todo comenzó cuando tenia 17 años (ahora tengo 21) cuando estaba en un chat muy conocido en mi ciudad, matando el aburrimiento… de repente se conecto alguien con el nick de Gay…, uy! pensé, me pareció demasiado directa la propuesta, así que le abrí un privado y comenzamos a hablar, no es que yo sea gay, de hecho me encantan las mujeres, pero también me encanta el sexo y como todos, había tenido una que otra experiencia de toqueteo homosexual, así que hablando con "Gay…" me di cuenta de que vivía muy cerca de mi, así que comenzamos a hablar de lo que yo quería y de lo que él quería… le comente que no estaba buscando nada fuerte, que solo quería una mamada y un pajazo, y el me dijo que perfecto que eso era lo que el estaba buscando también, así que me describí y le pedí que se describiera, era blanco como de 1,70 con 16cms buen cuerpo, no lo dude y cuadramos una cita para ese mismo día en la tarde.

A las 6 de la tarde salí de mi casa para encontrarme con mi "amigo", cuando llegue al sitio acordado ahí estaba el vestido como me había dicho, y yo llegue y aunque lo reconocí no le dije nada pues nunca había estado en esa situación y me daba medio vergüenza, después de mirarlo por 5 minutos, el se acerco a mí y me pregunto ¿tú eres Massimo? yo, lleno de miedo le respondí "sí". Así que él me dijo "Vamos?" y yo acepte.

Caminamos poco tiempo pues él vivía muy cerca del punto de encuentro, al llegar a su casa, solo vi un colchón, una Laptop, un televisor y más nada, el apartamento estaba completamente vacío. Nos pusimos a hablar de lo que hacíamos en la vida y yo estaba excitadísimo, así que me puse a jugar con su computadora portátil, donde encontré unos cuantos videos pornos, lo que termino de calentarme, él me comenzó a tocar por todos lados y yo me deje, luego nos desnudamos, y comenzamos a tocarnos con mas fuerza, yo comencé a pajearlo (lo había deseado desde el principio) y el hizo lo mismo, seguíamos pajeandonos y viendo los videos pornos que el tenia en su computadora, cuando en el video un chamo comenzó a mamarselo a otro chamo, a los pocos segundos, yo se la estaba mamando a él, era delicioso sentir su pene dentro de mi boca, cada cierto tiempo botaba pequeñas gotas, las cuales yo me saboreaba como si fueran de miel, lo pajeaba, me pajeaba y le mamaba él estaba gozando demasiado así que pare y él comenzó a mamarme a mí, era espectacular ver como se tragaba mis 19cms y como se bebía mis gotitas con tanto gusto, después de un rato no aguantamos mas y acabamos, él me acabo en mi culito (sin penetrarme) y yo acabe en su abdomen.

Después de esa tarde no volví a verlo, pero siempre me conectaba a esperar a que se conectara, un día, lo vi de nuevo conectado con el mismo nick, y le abrí un privado (ya con un poco mas de confianza) le pregunte, hey! te acuerdas de mí? Massimo!… Él me dijo que si se acordaba y que si quería podía bajar hasta su casa que estaba sola nuevamente, rápidamente me excite muchísimo, me vestí y estaba listo para salir, y caminando por la calle iba pensando en ese hermoso guevo, entrando y saliendo de mi boca. cuando llegue, él estaba ahí, esta vez sin mediar palabras, nos lanzamos a la cama y en un 69 nos mamamos enseguida, yo quería tragármelo todo y él a su vez me mamaba deliciosamente, como siempre, viendo videos porno. Esa vez el acabo en mi cara, algo nuevo para mí, pero no les voy a decir que me disgusto, trate de tragar lo que pude y lo demás me lo regué por todo el cuerpo, cuando yo acabe, le acabe sobre su pene, y seguí mamandoselo, así que tenia un pene todo lleno de mi leche entrando y saliendo de mi boca… ufffff.. demasiado!

después de esa tremenda mamada que nos dimos uno al otro, nos duchamos y me fui a mi casa. Jose, me dijo, es mi nombre.

Después de esa vez, m

e empate con una chama, con la que tuve muchísimo sexo por muchísimo tiempo, pero, de vez en cuando me provocaba ir a donde Jose para mamársela toda. Así que no me importo y seguí conectándome a cada momento para esperar a mi gran amigo, cuando lo encontré le pregunte que si podíamos divertirnos un rato y me dijo que si, así que me vestí y salí para su casa, poniéndole una excusa cualquiera a mi novia, cuando llegue a su casa, le dije que tenia muchas ganas de mamársela y el me pregunto que que estaba esperando, así que me arrodille y se la saque, el no estaba muy excitado pero sentí que se le paro de un solo golpe cuando me metí su guevo en mi boca, se la chupaba y se la chupaba y no quería parar, pero el me hizo parar porque era su turno, se metió mi guevo en la boca y comenzó a chupar, como siempre, divinamente. cuando acabamos, nos quedamos acostados en su cama con la computadora, viendo fotos y demás. Yo me puse caliente y se me paro otra vez, a él también, pero esta vez ya no quería que se la mamara, así que comenzó a meterme un dedo por el culito. se sentía un poco raro, ya que nunca había sentido esa sensación, pero después de un rato comenzó a gustarme, lo que yo no sabia, era que después de su dedo, venia su hermoso guevo, el que me comenzó a meter poco a poco, me dolía, en serio, me dolía muchísimo, pero después de un rato, el dolor se convirtió en placer y comencé a gozar como nunca, ufff , no sabia que por ahí atrás se podía gozar tanto!, así que acabe ahí mismo, sobre el colchón, y el acabo dentro de mí, y yo sentía su lecha caliente, dentro de mí… fue lo máximo.

Nos quedamos ahí inmóviles por un rato, yo me levante, me vestí y me fui, esa vez no olvide pedirle su teléfono, era mas fácil localizarlo por ahí.

Desde entonces, lo llamo de vez en cuando y nos mamamos un rato… aunque últimamente esta medio desaparecido… así que si lees este relato y estas en caracas… escríbeme… podemos cuadrar algo…

xxx_69 (arroba) cantv.net Massimo.

 

CACHONDEANDO EN EL AUTOBÚS

Hola me haré llamar Lizbeth, eso lo hago pues les relatare una hecho que me

sucedió en estas vacaciones de semana santa. Mi familia y yo acostumbramos a

salir, no se a un balneario, al campo ect, esta vez elegimos entre todos un

lugar turístico que estaba algo lejos, mi primo tiene coche, pero para mala

suerte o buena, no pude viajar con ellos ese día pues tenia un suceso para

el día siguiente lo que me hizo tomar un autobús muy temprano, el viaje

duraría aprox. 3 horas.

Hay veces en que me quedo dormida y pues como no me gusta que me vean,

decidí ir a los asientos que están casi atrás, para ser exacta uno

antes, como estaba sin mis hermanos en casa un día antes, conseguí una

película porno para ver yo sola, fue la mejor película porno que hubiera

visto, cuando iba sola en el bus, recordaba esas imágenes y me excitaba,

esta vestida de la siguiente manera, blusa de tirantes con un saco oscuro

encima, una pantalón de mezclilla suave con cierra, y unas sandalias. En el

camión solo iban cinco personas y yo, estas se encontraban en la parte

delantera del bus, así que sola y sin que nadie me viera, baje en cierra de

mi pantalón baje el pantalón y la tanguita que llevaba, pensé y me propuse

disfrutar ese viaje y quería masturbarme imaginando cosas por todo el

camino, como nadie me veía me quiete el pantalón, luego mi tanga, y volví a

poner el pantalón, estaba sin nada abajo solo el pantalón, y al masturbarme

me imaginaba que alguien estaba ahí conmigo, que me besaba, me tocaba y que

acariciaba mi conchita que ya estaba húmeda, empecé introduciendo un dedo,

tocaba mis labios, masajeaba el botoncito, yo misma me exploraba para ver en

que parte me daba mas placer, movía mi dedo, primero lentamente, luego mas

rápido hasta que sin darme cuanta lo estaba agitando tanto que tuve un

orgasmo algo simple pero me hizo hasta brincar del asiento, luego de eso,

entramos a la primera ciudad, abroche mi pantalón, y con mi tanga me limpie

lo que pude. Metí mi tanga en una pequeña mochila que llevaba solo con un

cepillo y un gel, lo de mas de mi equipaje viajaba abajo.

En esa parada se subieron mas personas de las cuales eran un joven y varios

chavos como de 17 años, pensé que mi aventura ahí acababa, yo tenia sueño y

por desgracia me quede dormida delante de ellos, luego entre dormida vi que

se bajaban al final de la cd, pues el autobús atravesó la cuidad, creo que

ellos solo querían llegar al otro lado, y me volví a quedar dormida.

Me desperté pero no porque quisiera sino que el joven aquel, no se había

bajado y estaba en el asiento de al lado, lo que no me permitía mucha

libertad, él como que me hacia señas pero yo no volteaba mucho, después se

vino a mi asiento y me puse muy nerviosa, me pregunto mi nombre y todas esas

cosas, al principio no sabia que hacer pues era un extraño, después me sentí

en confianza y empezamos a platicar, y el me dijo- oye no hueles algo raro

aquí como a sexo- y yo le dije- como crees estas loco se ve que te gusta eso

ya hasta lo hueles- el se rió y guardo silencio, me sorprendido mucho pues

su mano se plasmo en su pierna derecha (yo estaba a su derecha) y yo

presentí que ahí pararía algo, tenia mi mochilita en mis piernas y con mucho

cuidado la abrí y la tire con toda intención, él muy amable la recogió y me

la dio, pero se habían ido algunas cosas, me dio mi cepillo y yo le dije

que me faltaban algunas cosas y el se agacho y las busco, se tardo algo y

cuando se levanto me dijo- es esto lo que te falta- y se llevo ese objeto a

la nariz, era mi tanga, desde ese momento el supo que yo estaría colaborando

con el y él conmigo, la tomo en su mano, y yo me quite el saco que llevaba

el me paso la tanga por mis senos, por mi cuello, mi abdomen y mis piernas,

y me dijo- lo ves yo nunca me equivoco- y me pregunto- entonces, no traes

nada?- y yo le dije- no, nada. Basto eso p

ara se me abalanzara sobre mi y me

besara muy bruscamente, luego eso fue bajando y se convirtió en un beso muy

suave, mientras me besaba, no perdía el tiempo pues me acariciaba los senos,

me tocaba muy rico, yo me empezaba a mojar de nuevo, con una de mis manos

bajaba mi cierre del pantalón, el se dio cuenta y metió su mano en mi concha

y empezó a masajear como yo la había hecho anteriormente, así estuvo un

buen rato y yo me olvide por completo, después reaccione y empecé a sacar su

pene por encima del pants que el llevaba, era grande y cada vez se erguía

mas, lo toque de arriba abajo, con un dedo toque la cabeza, luego con dos,

luego con toda la mano, hasta que decidí meterlo en mi boca, me agache hacia

él, y jugué con la lengua, el se despegaba del asiento rítmicamente como si

estuviera penetrándome pero por la boca, hasta que el se vino en mi boca,

trague poca leche, pues me agarro desprevenida, yo le dije que ahora me

tocaba a mi y que quería que me sorprendiera, bajo mi pantalón por completa

casi hasta los tobillos, entro por debajo des mis piernas, el pantalón que

quedaba en mis tobillo hacía que el se pegara mas a mi concha. Metió su

cabeza dentro de mi vagina y con la lengua tocaba mi clítoris, así

estuvimos, yo gemía de placer, el lo hacia mas rápido cada vez, yo estaba

por venirme cuando el con ayuda de sus dedos, me metió algo, me penetro con

un objeto extraño, no sabia que era pero al sentir esa cosa dentro de mi, me

vine por completo, después de eso el me vio a la cara y me dijo – quieres

que lo saque- y yo con la cabeza le dije que no, le sonreí y con mis manos

guié las suyas hasta ese objeto, el entendió inmediatamente, y empezó

nuevamente a meterlo y sacarlo rápidamente, luego el subió al asiento, y me

besada pero no dejaba de metermelo duro, el y yo nos movíamos al mismo

tiempo, pero silenciosos para que nadie notara mucho,. Yo tocaba su verga y

tuve un segundo orgasmo con él, y el tercero del día. Yo cerré los ojos y

sentí como el objeto salía de mi y el lo escondió en su pantalón y no me

dejo ver lo que era, nos acomodamos la ropa y nos besamos tiernamente y así

abrazados nos quedamos dormidos hasta que llegamos a nuestro destino, el

tomo un taxi y yo me fui con mis primos y hermanos, no se de el , no se si

el vive ahí o solo iba de visita como yo, lo único que se es que se llama

Miguel y que me dio mucho placer.

Comentarios, y observaciones, y si pueden fotos:

runsix_mj (arroba) hotmail.com

 

UN TRÍO EN LA BOLA CUADRADA

Orgía. Después de muchos anuncios le respondió una pareja que le aceptaba como amante.

Me considero una persona de mente abierta. Me case hace 7 años y llevo una vida marital normal. Mis inquietudes sexuales de hacer un trío o un intercambio fueron escuchadas por mi esposa, pero nunca aceptadas. A cambio me ofreció llevarlas a cabo fuera del matrimonio, con la condición de que le fuera sincero. Envié anuncios buscando a una pareja que me aceptara como el tercero. Fueron muchas desilusiones. Y llego el e-mail que cambio todo: Quiero hacer un trío, mi esposa esta indecisa, no dice si, pero tampoco no, me ayudas?. Sentados en una banca de un parque, platicamos. Mario -así se llama- me explico lo que quería, lo que esperaba. Después de casi tres horas de charla, lo sentí como a un amigo, de esos que conoces hace mucho. Ya tenia tiempo buscando a la persona indicada, pero nunca pasaban de la entrevista inicial. Ojala y no pasara lo mismo conmigo. Panzones, vulgares, ególatras, curiosos… la lista seguía. Parecía que mi historia se repetía, cuando buscaba parejas. Sé que es mucho pedir sobre todo en México -dijo-, pero si yo trato a mi esposa como a una dama, porque voy a permitir que un infeliz sin educación intime con ella, o que nos haga pasar un mal rato. Debe ser un caballero que la mime, que la consienta, que la haga sentirse como la mujer mas deseada y bella de este planeta. Se veía que la amaba, y no permitiría que se acercara un pelafustán. Pensé que yo buscaría exactamente lo mismo para mi esposa y seria el hombre más atento con su mujer. Me hice el firme propósito que fuera ella como fuera, la trataría como a una reina.

Mira, el sábado en la noche vamos a ir a un bar que esta próximo a abrir. El propietario es amigo mío. Ahí nos vemos a las 9.00 p.m..Al parecer había pasado la prueba. Llegue al bar "La Bola Cuadrada" que se encuentra a 500 metros antes del puente de San Mateo Atenco, cerca de Toluca, México. Dentro estaba otra pareja y el barman. Le dije quien era y a quien buscaba. Me pidió esperarlos. Mario y Lilian llegaron. Me presento como un compañero de trabajo que venia a tomar un seminario. Nos acomodamos en la barra y pude apreciar las piernas de Lilian. Hermosas. Enfundadas en medias de red y zapatillas altas. Delgada, bonita. Platicamos de trivialidades, esto es, cosas importantes. Eso le dio la pauta de evaluarme, de saber si era la persona que ella esperaba. Al rato los tres reíamos. Mario le pidió a su amigo música para bailar. Lilian se despojo de su abrigo y casi me sofoco. Traía una minifalda negra, de vuelo, y una blusita muy ajustada que marcaba sus pezones. Al principio bailaba con mesura, pero la música la hizo entrar en ambiente y más desinhibida, daba vueltas sin importarle que buena parte de su trasero quedara al descubierto. Trasero no es la palabra. CULO. Tenia un CULO precioso, levantado, con una tanga que se le incrustaba en medio de sus nalgas. Quería, por discreción, dejar de mirarla, pero era imposible. El barman hacia que limpiaba un vaso, pero discretamente volteaba. La otra pareja salió a bailar y la miraban frecuentemente. 20 minutos mas tarde, se sentaron. Mario, extenuado, apuro su cerveza de un trago. Lilian tomo agua. Mario me pidió que bailara con ella. Que bailada me dio. Regrese a la barra con la lengua de corbata. Mario entonces le dijo a Lilian que siempre había deseado ver a una mujer recostarse boca abajo sobre una barra mientras tomaba su copa y seguir conversando como si nada. Lilian miro al barman y él dijo: Adelante Srita. , Este bar es suyo. Ayudándole a subir, puse mi rodilla para que apoyara el pie, quedando su culo totalmente a mi vista. En efecto, traía una tanga minúscula. Nunca se me había antojado tanto mamarle a una mujer su culo, enterrarle mi lengua en medio de sus portentosas nalgas, lamerle su ano, en fin darle una mamada increíble.. Mi pantalón estaba con un bulto. Haciendo un esfuerzo enorme, me contuve y regrese a mi lugar. Mario estaba sonriente y me pregunto que era lo mas atractivo de Lilian. Con el respeto que me mereces, dije dirigiéndome a ella, tienes un trasero increíble. Eres una mujer muy sensual y Mario tiene mucha suerte en tener una mujer como tu. Lilian pidió un Alexander y flexion

ando sus piernas, nos daba a todos un espectáculo único. Así que te gustan mis piernas?. Sí. Quieres besarlas? Como. Eh ..err. . De las rodillas hacia abajo puedes besarme el tiempo que gustes. Mire a Mario y asintió. Recostada en la barra boca abajo, cerro sus ojos y le empecé a besar sus pies sobre las medias. Debo reconocerme fetichista de las zapatillas altas y estaba en la gloria. Con la otra mano acariciaba su otro pie, recorriéndolo sin dejar un centímetro. El tocar sus tacones me excitaba, así que muy despacio mis dedos los tocaban. Lilian empezó a agitarse un poco, como gato ronroneando. Mire a Mario y acariciaba las nalgas de Lilian sin disimulo, y despacio le levanto la mini, apareciendo su culo, redondo, besándolo. En un minuto Lilian alcanzo un orgasmo fenomenal. Se incorporo y fue al baño (que por cierto es unisex), dejándonos desconcertados. Regreso sin medias. Vamos a bailar, no? , Nos dijo, arrastrándonos a la pista. Ahí se nos repegaba hasta el limite, se contorsionaba, dejándonos apreciar esa tanguita. Al descansar, le dije que no conocía a nadie que bailara como ella y con movimientos tan sensuales. Su vanidad afloro y le pedí con el consentimiento de Mario que dado que no había una mujer más bella que ella, seria un honor que nos deleitara bailando sola. El barman adivino mis pensamientos y puso "sexo, pudor y lagrimas". Lilian se deslizo a la pista y empezó a bailar al compás de la música. Se tocaba lentamente las piernas, las tetas y dos ocasiones levanto su mini para verle su tanga, cubriendo su monte de venus. Todos aplaudimos. Inmediatamente empezó otra canción " Wind of change" de Scorpions. Lilian regreso a la barra a tomarse su cóctel. Le guiño un ojo a Mario y regreso a la pista. Se recargo en un tubo que había en el centro. Parecía una puta esperando cliente. Una puta, la más sensual que había visto en mi vida. Se inclino dándonos una perspectiva de su culo y muy lentamente levanto su vestido. Sentí que me venia. Estaba con liquido seminal y se me veía en el pantalón. Se bajo la tanga a las rodillas y la volvió a subir. Dio una vuelta al tubo y se nos acerco. Puso su mano en mi bragueta y apretó muy dulcemente mi pene. A Mario le hizo lo mismo. Volvió a la pista y se despojo de su blusa. No llevaba sostén, así que aparecieron dos tetas, pequeñas, pero hermosas. Después se quito la mini, quedando únicamente con la tanga puesta y zapatillas. Nos llamo y se coloco en medio de nosotros. Tomo una de mis manos y la coloco en el nudo de la tanga. Jala aquí, me pidió. Mario hacia lo mismo. La tanga cayo al piso. Me incline a recogerla y su panocha quedo en mi rostro. Aspire su aroma de mujer cachonda, de puta deseando ser cogida. Subió una pierna en mi hombro y me atrajo. Ahí, hincado, en medio de una pista, con cuatro personas viéndome, le empecé a mamar su concha, toda empapada, depilada. Le metí la lengua en su vagina, saboreando sus jugos -las personas que han hecho sexo oral a diferentes mujeres estarán de acuerdo conmigo en que cada una tiene un sabor y aroma diferentes- El de Lilian era dulce. Y olía. mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm. Por fin podía tocar ese culo, esas nalgas que desde que las vi desee que fueran aunque solo un momento, mías. Mis manos se aferraban a sus piernas, a su culo. Uno de mis dedos toco su ano y se movió bruscamente. Bajo la pierna y nuevamente fue al baño a vestirse. Mario me dijo que no la reconocía, que estaba encantado de que Lilian dejara salir a la puta que todas las mujeres llevan dentro. Regreso y se coloco en medio de nosotros. El barman permanecía amable, y pensé: este amigo debe de estar mas caliente que el demonio y sin poderse desahogar. ufffff. La otra pareja estaba al fondo, y nadie los molestó. Lilian tocaba nuestras piernas y nosotros las de ella. Mario le levanto el vestido y vimos que no se había puesto la tanga, así que Mario empezó a meterle el dedo. Lilian entrecerraba sus ojos. Se levanto y retirando el banco abrió sus piernas, dándome la espalda. Metí mi mano bajo su falda, encontrándome con la mano de Mario. Cedió su lugar y le metí un dedo a Lilian después dos, y Mario hacia lo mismo. Después tomo el jugo de Lilian y le acaricio el ano, metiendole suavemente un dedo. Sentía el dedo de Mario a través de la delgada pared que separa a la va

gina del ano. Como no nos acomodábamos bien, Lilian se volteo y ahora la tenia cara a cara. Le tome de su rostro y la bese al principio tiernamente, después nuestras lenguas se entrelazaron en una batalla. Le subí la blusa y lamí sus tetas, hasta que sus pezones se pusieron duros, y los mordisqueaba suavemente. Quería acabarme esas tetas. Mario le estaba dando bien y bonito al culo de Lilian. Su dedo salía y entraba ya sin dificultad. Mis dedos entraban y salían de su vagina mientras su aroma invadía el ambiente lo que hacia excitarme más. Sus manos estaban en nuestros penes, pero sin sacarlos de su encierro. Lilian se separo bruscamente y se fue atrás de la barra, pidiéndole al barman que la ayudara a subir a la barra. Este ni tardo ni perezoso, la cargo agarrandole disimuladamente las nalgas y la deposito sobre la barra. Se tendió boca arriba y le ordeno a este: desvísteme, pero sin utilizar tus manos, solo tu boca. Al barman se le ilumino el rostro como un condenado a la silla eléctrica que le otorgan el perdón. Y miro a Mario. Sus ojos suplicaban " te ruego que me dejes, patéame, pero déjame hacerlo. Mario le dijo adelante. Con los dientes le bajo la falda, teniendo cuidado de pasar justo arriba de su panocha -Lilian nos comento después que le había tocado el clítoris repetidas veces con su lengua- y después prosiguió con su blusa, tratando, obviamente de besarle las tetas, cosa que consiguió. Lilian se dispuso a quitarse las zapatillas pero todos gritamos a coro!! Noooo ¡!. Hasta el barman resulto un fetichista de las zapatillas. Lilian me atrajo a su entrepierna y le di besos muy suaves, como no queriendo que se acabara ese momento. Con sus dedos separo sus labios vaginales y la mame con desesperación, con una devoción que ni yo mismo comprendía. Decir que su aroma era lo mas excitante era poco. Estaba loco por su cuerpo. Mario se subió al descansa pies de la barra para ganar altura y se situó junto a la cabeza de Lilian, que le desabrocho el pantalón y le saco la verga. Pareciera que se le iba la vida en ello. Chupaba con fruición, y de cuando en cuando paraba, ya que los orgasmos le sucedían uno tras otro. Le pidió al barman que se acercara y sacándosela lo empezó a masturbar. Mario termino en la boca de su esposa, quien se apresuró a chuparlo y no dejar una sola gota. El barman soltó un quejido y se vino en la mano de Lilian. Solo faltaba yo, pero ni hacia falta. Una eyaculación iba a acabar con ese momento tan especial, y no quería terminar, así que me contuve. Ha sido lo más difícil que he hecho. Lilian pidió su ropa y fue al baño, caminando totalmente desnuda y encontrándonos todos con que la pareja que estaba al fondo se había cambiado de mesa para poderlo presenciar todo. Como Lilian no salía, le dije a Mario si tenia inconveniente que fuera al baño, ya que tenia una urgencia de orinar. Solo sonrió. En el baño encontré a Lilian, arreglándose el pelo y retocando su maquillaje. Al pasar me dio una nalgada y me dijo que se la estaba pasando muy bien, pero que lo sentía por mi, ya que no me había venido. Le comente que no cambiaria por nada los momentos que había pasado con ellos, y que estaba mas que agradecido por permitirme admirarla, besarla, tocarla. Que quieres de premio por ser tan gentil? Quisiera sentir mi pene entre tus nalgas. Nada me haría más dichoso. Por respuesta Lilian se recargo en el lavabo, levantando aun más su impresionante culo. Me baje los pantalones y descanse mi verga en medio de sus nalgas. Ella se movía como pidiéndome que se la metiera, pero quise que se desesperara un poco. Se volteo y me beso. Su sabor agridulce me confundió, pero caí en cuanta que era el semen de Mario el que estaba probando. Tomo mis manos y las deposito sobre sus nalgas, que estruje, amase. Me olvide de todo, de Mario y su semen, de que nos podía pillar ahí, del mundo. Estaba con la mujer más sensual que tenia memoria y no la iba a dejar sin una cogida. La separe y busque un condón de mi cartera, mientras ella se agachaba y me sorprendió besándome la verga. Paso su lengua por todo el tronco hasta que lo engulló. Su boca era una cueva que daba placer incomparable. Su lengua alrededor del glande estaba a punto de hacerme explotar. La separe y me coloque el condón. Volvió a recargarse en el lavabo y desde atrás, contempl&aacut

e;ndole esas nalgas que hacia solo cuatro horas había visto, la penetre. Su vagina recibió a mi verga sin dificultad. Estaba lubricadísima. Solo se oía el choque de sus nalgas y como hacia el chop, chop, chop, de sus jugos. Una de mis manos agarraba sus tetas furiosamente. Me fascinaba verle su espalda, sus nalgas, sus piernas y claro, sus zapatillas. Me sentí como todo un Tenorio, cogiéndose a una conejita de Play Boy, pero Lilian era REAL. Dio un grito tan fuerte que seguro se escucho muy lejos. Se estaba viniendo. Y a mí me faltaba poco. Se salió y se quito la falda y la blusa. Se coloco frente a mí y agarrándome la verga, se la metió. Agarrame del culo que quiero cabalgarte. Sostuve con mis manos sus nalgas, mientras ella me abrazaba y sus piernas se enroscaban en las mías. Ahora si, cogete a esta puta. La dulce Lilian estaba hablando con un lenguaje que no le era propio, pero hay mujeres que se excitan en la intimidad con leperadas. Para no "regar el tepache" le dije: Que nalgas tan bellas tienes, a lo que respondió: Culo, quiero que le digas culo, o que, no te gusta? Claro que me encanta tu culo, que ahora es mío, porque eres una puta, y te encanta la verga, te gusta que todos te vean ese culo y que te metan muchas vergas. si.si…. soy tu puta y la de todos, quiero muchas vergas para que me las metan por todos lados…ojala y mi esposo me vea como me metes la verga, y que sepa que tiene en su casa a la mas perra a la mas puta, que sus amigos me cojan delante de el, y que sepan que clase de puta tiene Mario. Ahora que lleve a sus amigos, me los voy a coger a todos. ahhhhhhhhhhh……………otro orgasmo la sacudió y sus movimientos se redujeron, pero los míos no. Es cansada esa posición, pero la estaba disfrutando. Me pidió que la dejara " bajar". Cuando lo hice me quito el condón y empezó a mamarmela. Y logre la venida más espectacular que tenga memoria. No sé de donde salió tanto semen, pero no lo alcanzo a tragar todo y le escurría por las comisuras de sus labios. Me sentía liberado de una carga enorme, y Lilian seguía ahí, de rodillas mamandome la verga, esta vez, con ternura. Mi pene se encogió. La levante y le di un beso. Fue un beso cargado de sensualidad, de gratitud, de amor. Si, me enamore del momento, de la situación, como decimos, me enamore del amor. Solo sonrió y me dijo: eres un amor, te quiero mucho. Así permanecimos abrazados como un minuto, sin decirnos nada, simplemente tocándonos. Mario apareció por la puerta y se nos quedo viendo. Yo procedí a retirarme, pero movió la cabeza en señal de desaprobación. Ahí estaba la reina a la que había que mimar, que consentir. La tome de su mejilla y le di un beso. Un beso que me devolvió entregándose, diciéndome que en ese momento era mía, y que quería estar ahí, conmigo. Así lo sentí. Mario la tomo de la mano y solo entonces se percato Lilian de su presencia. Lo acerco a nosotros y nos abrazamos los tres. Lilian le dio un beso, y otro a mí. Y por primera vez en mi vida vi a una mujer llorar de felicidad. Mario la abrazo y ella rompió a llorar. Salí del baño y fui por su abrigo. Mario me paso un brazo por la espalda y me agradeció lo feliz que había hecho a su esposa. Le iba a contestar y puso su dedo índice sobre sus labios. No había nada que decir. En el ambiente flotaba el agradecimiento de unos a otros. Salí del baño, dejándolos abrazados y me fui a la barra, a platicar con el barman. Nunca toco el tema, calladamente le agradecí su discreción. Les vimos salir del baño, abrazados. Ahora el barman puso " cuando un hombre ama a una mujer" con Michael Bolton. Si ustedes no han disfrutado del amor que se profesan otros, no saben lo que se pierden. Lilian veía a Mario con amor, con ese amor de pareja, un amor maduro. Mario no necesitaba decirle a Lilian cuanto la amaba. Yo lo sabia, y el cantinero, como respuesta, subió un poco el volumen. Salimos de " la bola cuadrada " y les acompañe a su auto. Mario se despidió de mí con un fuerte apretón de manos y Lilian me dio un beso en la mejilla. Le abrí la puerta de su auto y aprecie esas hermosas piernas otra vez. Lilian saco un pie por la ventanilla y me dijo sonriente: Bésame el pie y mi zapatilla. Con devoción bese su pie, mientras le acariciaba la pantorrilla. Después su zapato recibió

otro beso, de agradecimiento, por hacerle resaltar la belleza de sus piernas a Lilian.

Desde ese día han pasado muchas cosas que ya les contare. Tenemos una amistad y le he pedido a Mario que seduzca a mi esposa. A Lilian le agrada la idea.

Lo único que nos mantiene vivos son nuestros sentimientos. Hay que vivir el aquí, el ahora, no en el pasado, no en el futuro. Y si, las fantasías son posibles… para el que las busca con ahínco.

 

AMANTE PLÁSTICA

Autosatisfacción masculina. Un regalo de su hermano por su cumpleaños para disfrutar a solas.

Cuando cumplí 18 años, me sentía algo triste, pues mi

hermano mayor estaba de viaje por Nueva York y no

podría estar conmigo en mi cumpleaños, en la mañana me

llegó su regalo por correo, era una caja algo grande y

marrón, en la tarjeta de felicitación anexa, me dijo

que lo abriera cuando estuviera solo.

Tenía mucha curiosidad, así que me encerré en mi

cuarto con la excusa de que iba a hablar por teléfono,

pero en realidad fui a abrir mi regalo, abrí la caja,

que estaba llena de papelillos y esas cosas, la vacié

y encontré un paquete plástico, parecía una pelota

desinflada, comencé a desdoblarla, tenía una tarjeta

que decía, “Ja ja ja, Disfrútala hermanito”.

Mi hermano siempre me fastidiaba cuando era pequeño

diciéndome que me iba a comprar una muñeca sexual,

pero no creí que lo hiciera, al principio me pareció

estúpido cojerme a una muñeca de plástico cuando ya lo

había hecho con mujeres de verdad, pero luego me dió

curiosidad, algunos de mis amigos lo habían hecho y

decían que era chévere.

Comencé a inflarla y empezó a tomar forma, era rubia,

ojos azules, labios carnosos, unos melones prominentes

y tremendas curvas, tenía la boca abierta para fines

obvios, al igual que unas estrechas ranuras en su

vagina y su culito, llevaba una pequeña ropa interior

roja con encajes.

Al terminar de inflarla, ya tenía mi güevo bien

parado, me parecía tan sádica la idea que me excitaba,

comencé a manosear su plástica piel y a besar y chupar

sus suaves labios plásticos, comencé a hurgar con mi

lengua en la abertura de su boca, lo que me dejaba un

extraño sabor en la boca, como a goma de borrar.

Metí mi mano bajo su pequeño hilo dental e introduje

mi dedo medio en la estrecha ranura de su vagina,

sentí como el mecanismo interior de la muñeca

succionaba mi dedo mientras emitía un gemido

evidentemente grabado y repetitivo, le quité el sostén

y comencé a chupar sus duros pezones de plástico, metí

su inflada mano bajo mis pantalones y comencé a

sobarme con ella.

Ya me estaba poniendo caliente, más que una muñeca,

parecía una nena sumisa y complaciente a todos mis

deseos, me quité la camisa y me bajé los pantalones,

me senté al borde de la cama y puse a la muñeca en

posición para poder meterle mi tieso aparato en su

boca, así lo hice y comencé a moverle la cabeza para

simular una mamada.

Siguió “mamándome” el güevo por un rato, luego leí

las instrucciones, en las que decía que antes de

penetrar vaginal o analmente a “Susie” tenía que

lubricarme la paloma con algún tipo de gel o crema

para evitar que se rompiera por el roce, saqué el pote

de vaselina de mi armario, terminé de desnudarme, ya

me encontraba a millón, la tire en la cama y comencé a

cubrir toda la longitud de mi virilidad (22 cm) con la

crema.

Me acosté sobre ella y me acomodé entre sus piernas,

hizo un molesto sonido cuando me acomodaba, como no

quería que nadie oyera desde afuera, encendí mi equipo

y puse rock con el volumen bien alto, terminé de

acomodarme, me arrodillé entre sus rodillas, puse una

de mis manos en su cintura y con la otra dirigía mi

duro pene a su cuquita.

Comencé a meterle la cabecita, luego de un solo

empujón terminé de envainarle completamente mi

machete, comenzó a emitir su gemido electrónico y

programado, tenía un mecanismo en su vagina que

imitaba una cuca de verdad, era cálido, húmedo y

absorbía lentamente mi miembro, como si me estuviera

haciendo la paja.

Puse sus piernas sobre mis hombros y comencé a

embestirla, me gustaba ver como saltaba todo su

inflado cuerpo cuando la penetraba brutalmente, seguí

clavándola si

n piedad mientras manoseaba lascivamente

sus senos, el mecanismo vaginal era muy efectivo, me

tenía en la cúspide del placer, casi me hace venirme,

así que me aguanté y se lo saqué, pues quería probar

ese culito.

La enorme erección que tenía me hacía sentir una gran

presión en mi verga y en mis bolas, además de una

calentura en todo el cuerpo y el típico zumbido en los

oídos. La acosté boca abajo, la puse en una posición

que siempre había querido hacerle a una mujer pero

ni siquiera me atrevía a proponérselo.

Me acosté sobre ella, con una mano sujetaba las suyas

que estaban amarradas y con la otra la halaba del

cabello haciéndola voltear la cabeza hacia mi, me

lubriqué el güevo con mis propios líquidos

preseminales y se lo introduje todo en su pequeño

culo, era mas rico cojérmela así, pues la tenía

inmovilizada, casi obligada, además la abertura de su

culo era mas estrecha y áspera, lo que me daba mas

placer.

Seguí cabalgándola salvajemente, oía el sonido sordo

de mi cuerpo sudado rozando el plástico, sus gemidos

falsos y el rock a todo volumen, ya estaba llegando al

final, sentí el semen subiendo desde mis bolas y el

acostumbrado escalofrío general, traté de aguantarme

pero no pude, acabé llenándole todo su culo plástico

con mi leche blanca y caliente.

Quedé agotado y sudado sobre ella, cuando pude

recuperarme me dio risa ver la muñeca ahí toda llena

de sudor y semen tirada en la cama, la limpié un poco

y la desinflé para guardarla, después de cojérmela no

me pareció tan estúpida la idea de hacerlo con una

muñeca sexual, la guardé en su caja y la metí bajo la

cama, a lo mejor otro día me daban ganas de culiármela

otra vez.