METIÉNDOME…NUEVOS ESQUEMAS

Dominación, trío, hombre – mujer – hombre. En el séptimo cielo con sus dos desconocidos.

-Nos vemos otro día entonces, hasta luego Rut!

-Hasta luego Luis

Son las 2 de la tarde en pleno mes de mayo y hace un calor sofocante…¡Uf!

No sé que tiene la primavera que me hace hervir la sangre y me altera más de

lo que es habitual, y mi ex-cuñadito me acaba de dejar colgada, ¡con lo que

me pone!

Había pensado pasar todo el día en casa huyendo del calor, pero al final he

decidido darme una ducha tibia, para desperezarme.

Enciendo la ducha y dejo que el agua resbale por mi cuerpo, provocándome una

cálida sensación que me hace estremecer de placer… Me gusta sentir como

las gotas caen por mi piel, como se deslizan desde el cuello acariciándome

los pezones y precipitándose hacia el suelo de la bañera… ¡mmmm! Hago

resbalar el agua por mi sexo y inconscientemente mi mano empieza a jugar con

los rizos de mi coñito parcialmente depilado, se hunden en él, abriéndose

camino entre mis labios, que los acogen impacientes. El suave vaivén de mis

dedos me hace olvidar donde estoy y me nubla la visión !hasta hacerme

estallar entre gemidos de placer….!

Me encanta tocarme, pero… hoy mi sexo quiere más, ¡y yo tampoco quiero

conformarme con tan poco! Decido salir a la calle…quien sabe que sorpresas

puede traer este viento cálido que hoy se ha levantado…

Me ha costado un poco elegir la ropa que me voy a poner, no sé hasta que

punto quiero hacerme ver. Al final me he decidido por un vestido azul cielo,

cómodo pero ajustado; no es nada del otro mundo, pero tiene un escote muy

generoso y se me ciñe a los pezones, la verdad es que me sienta genial. Para

redondear la elección he escogido un tanga del mismo color, y me he quitado

los sujetadores para notar el contacto de la ropa. El vestido es cortísimo y

además, al moverme, se me engancha en el culo levantándose y dejando

entrever mi minúsculo tanga, mientras camino al compás de unas sandalias

blancas de tacón.

Salgo a la calle y enseguida veo como se clavan en mi todas las miradas…no

hago nada por evitarlas y camino moviendo las caderas de forma

insinuante…mientras me fijo en la reacción de los tíos con los que me voy

cruzando; me encanta ver tantos ojos fijos en mi cuerpo, ¡me pone tan

cachonda! Pero será mejor que me tranquilice, ¡el día no ha hecho más que

empezar!

Me siento en una terracita soleada y tiro hacia atrás la cabeza para

disfrutar del sol. Me devuelve a la realidad la voz del camarero, un tío

buenazo, unos 36 años, espalda ancha, brazos fuertes y mirada penetrante.

-¿Cómo te llamas?- le suelto de buenas a primeras.

-Juan, contesta mientras me repasa de arriba a abajo descaradamente-

¿qué vas a querer?- me pregunta sin quitarme el ojo de encima

-un granizado de limón muy frío- le pido, y el se va con una sonrisa. Vuelve

enseguida y al servírmelo me suelta, con un deje de complicidad… -¿vas a

tener bastante?

-De momento sí, gracias- le digo con una mirada inocente. Cojo el vaso y

empiezo a chupar lentamente la pajita, saboreando cada sorbo. Al poco rato

sólo queda el hielo. Inclino entonces el vaso, y lentamente paso la lengua

atrapando pequeños trozos haciéndolos añicos con los dientes, para luego

lamerme los labios recogiendo los trocitos. Pronto me doy cuenta que no

soy la única que disfruta con el juego, veo como el camarero y un compañero

suyo más cachas, que no está nada mal, mantienen la mirada fija en mí.

Al darse cuenta que los he descubierto Juan me sonríe y, después de decirle

algo a su compañero se me acerca con cara alegre .

-¿Quieres algo más?, ¡la casa invita!- y al verme dudar añade ¿Tal

vez te apetece el cóctel especial?- y sin darme tiempo a responder me tira

de la mano levantándome de golpe -¡ven que te lo enseñaré!

Estoy desconcertada, esto va muy rápido, pero le sigo a ver que me

ofrece…Me lleva a un cuartito que deben utilizar como almac&eacut

e;n. Está

bastante oscuro y solo distingo unas cuantas cajas amontonadas y un armario

que me llega a la rodilla, parece una nevera.

-¿Que te apetece tomar?- me suelta de golpe, y sin darme tiempo a reaccionar

abre una de las puertas del armario, veo que es un congelador. -¿Has dicho

que te gusta mucho el hielo, verdad?- me dice mientras va llenando un vaso

con cubitos. No le contesto de tan alucinada que estoy. Me indica que me

siente en la parte del congelador que no está abierta. Obedezco. El frío

contacto del metal en mis piernas me provoca un escalofrío que me recorre

todo el cuerpo, se me pone la piel de gallina y los pezones se me endurecen,

haciendo que el contacto con la tela del vestido me ponga un poco enferma.

Él se da cuenta y, acercándome el vaso me pregunta -¿que ponemos encanto?.

-Con un zumo de piña tengo bastante- contesto casi en un susurro. El me

lanza una mirada penetrante, acerca su cara a la mía de manera que noto como

su respiración me quema y me pasa sus helados dedos por la mejilla

haciéndome estremecer de nuevo.

-¿Seguro que no quieres nada más?- Yo me estoy poniendo muy nerviosa, no

puedo dejar de imaginar sus manos acariciándome todo el cuerpo. El se pone

de nuevo en pie y su paquete me queda delante de la cara, no sé adonde

mirar. Juan empieza a acariciarme el pelo suavemente, yo estoy bloqueada,

cierro los ojos y disfruto del suave contacto.

-¿Seguro que no quieres nada más putita?- sus palabras me hacen volver de

golpe al mundo, pero antes de que pueda reaccionar el me coge fuertemente

del pelo y me acerca la cara al enorme bulto que ha crecido en su pantalón.

-¡Desabróchamelos calientapollas!, !estás deseando ver lo que hay dentro!,

¿verdad?- yo me descubro alucinada obedeciendo, en parte por miedo, en parte

por curiosidad…

Los pantalones caen al suelo, y descubro un miembro erecto, grande y bien

proporcionado. !No lleva calzoncillos el muy cabrón!. Mientras estoy

mirándole la polla como atontada me coge de la cabeza con fuerza y ¡ me la

hace tragar entera!

-!Mama putita!, !Es toda para ti!-

No hace falta que me lo repita dos veces; con su polla en la boca pierdo el

miedo que tenía y me dedico a disfrutar del manjar que me ofrece. El se da

cuenta que no necesita forzarme, pero el juego le ha gustado y no quiere

acabarlo tan rápido.

-Bien zorrita, ahora ya sabes quien manda, pero no te tengo donde yo

quiero…- me saca la polla de la boca y me lleva hacia una pared donde hay

una tubería que pasa paralela al suelo por encima de mi cabeza. Veo que ha

cogido una cuerda con la que me ata las manos a la conducción; busca algo,

ya veo, un trozo de tela que rasga con violencia para luego ponérmelo en la

boca; rasga otro y me venda los ojos….Al verme indefensa vuelvo a sentir

un poco de miedo, no conozco a este tío de nada, pero a la vez !me estoy

poniendo tan caliente!.

Oigo como se aleja de mí, me deja sola. Al cabo de unos minutos, que me han

parecido una eternidad, escucho pasos, no vuelve solo. Oigo como se cierra

una puerta y como gira una llave. Me pregunto que pasará… Noto su

presencia a flor de piel…

-¡Ras!- ¡me han roto el vestido!… dos manos fuertes recorren mi cuerpo

quitando los restos de la tela. Se entretienen en mis pezones, dibujan

círculos a su alrededor y los pellizcan, estirándolos cada vez más

fuerte…chillaría si pudiera; la mezcla de placer y dolor me está volviendo

loca.

Otras manos (tal vez las del camarero cachas) me arrancan el tanga

destrozándolo y empiezan a rozarme suavemente el sexo, me acarician

casualmente, como si hubieran olvidado su objetivo. Si pudiera chillar les

gritaría que no me hiciera sufrir más. Parece que se divierten viendo como

mi cuerpo se convulsiona buscándolo, pidiendo más…

Finalmente accede a mis deseos y me hunde un dedo entre los labios,

moviéndolo lentamente… y me mete otro… y otro… acentuando el movimiento

de fuera a dentro, chocando con las paredes de mi vagina que se contrae una

y otra vez estallando de placer.

-Ahora te toca a ti- me dice Juan, oigo como arrastra algo y se sube, noto

su miembro tocando mi cara. Intento chuparlo, pero él no me deja y solo

puedo lamerle la punta, descubriendo cada rincón de su glande que juega a no

querer entrar en mi boca. La quiero dentro- pienso. De golpe se para

y pierdo el contacto…lo recupero cuando me la introduce de golpe hasta el

fondo de mi boca…la chupo y me la trago una y otra vez. Me coge del pelo y

me folla la boca… yo solo puedo mamar mientras noto como crece en mi

interior, como la sangre bombea haciéndolo vibrar salvajemente hasta

estallar en un lecherazo que llena mi boca.- ¡Trágatelo todo puta!-me

ordena, al tiempo que el continuo mete y saca de los dedos del otro en mi

vagina me llevan a un orgasmo brutal que me recorre entera. Los ahogados

gritos que salen de mi garganta hacen que no pueda tragarme el semen y este

se me escape por las comisuras de la boca.

-Ahora vamos a jugar un poco- dice Juan. Me desatan de la tubería y me hacen

agacharme poniéndome a cuatro patas. Me atan de nuevo las manos a lo que

parece una argolla que debe de haber en el suelo. Empiezan a morderme el

culo, cada uno en una nalga, me las manosean con una mano mientras con la

otra me acarician las piernas y el coñito. Noto algo frío que me roza las

piernas, es el vaso con el hielo supongo. Siento de golpe el frío en mi

sexo, juegan a deshacer los cubitos con el calor de mis ardientes labios;

luego, me recorren la barriga, y después los hacen girar alrededor de mi

culito, en círculos cada vez más pequeños, hasta que primero uno y otro me

los introducen en el culo… Es una sensación extraña… aprovechan que

ahora lo tenga húmedo para introducirme un dedo cada uno, los mueven

lentamente haciéndome disfrutar de la nueva sensación…..

-¡gmmmmm!-gimo cuando uno de ellos se retira y el otro me introduce un nuevo

dedo….¡gmmmm!…. noto como se tumba debajo de mí y, agarrándome por el

culo, se acerca a mi coñito.

-Me gusta como te lo depilas putita, ¡Me pone muy cachondo esa tira de

pelo!- es la voz de Juan. Le sigue el silencio y su lengua explora todos los

rincones, me chupa los labios y me atrapa el clítoris…..¡mmmm!…me lo

chupa sin descanso hasta que pierdo el mundo de vista.

-¡Gmmmmm!- Estoy a punto de correrme cuando Juan abandona la tarea y antes

de que pueda darme cuenta saca los dedos de mi culo y de una sola estocada

me clava la polla hasta el fondo…-¡gmmmm!- me muero de gusto…mientras el

comienza a moverse al compás de mis gemidos.

-¡Plas!, ¡te has portado muy mal en la terraza!, ¡plas!, ¡tendremos que

castigarte!, ¡plas!, ¡sabes que eres una putita que merece un castigo!,

¡plas!, ¡te voy a dejar el culo bien rojo zorra!-, y me embiste sin parar a

la vez que golpea mis nalgas.

Noto una presencia delante mío, debe ser el cachas, que me quita el trapo de

la boca. Yo aprovecho para desfogarme, -¡me estáis destrozando ca….-

aunque me corta la frase al introducirme su gorda polla en la boca.

-¡Calla y come puta!-me dice mientras me coge con fuerza del pelo,- ¿te

gusta tener la boca llena eh?- yo intento asentir pero él empieza a follarme

la boca al compás de la cabalgada de su amigo. Noto como las pollas llenan

al mismo tiempo mi boca y mi culo. Oigo en la lejanía como no paran de

insultarme, de llamarme de todo y más, pero yo ya estoy en el séptimo cielo,

noto como el orgasmo me llega desde el culo y me llena todo el cuerpo. Ellos

lo notan y me follan aun con más ímpetu, siento como si me fueran a

destrozar el culo por dentro y por fuera….y entonces el cachas me coge

fuerte del pelo y metiendomela hasta el fondo empieza a descargar su leche

-¡Traga puta, traga!- me ordena mientras Juan también se corre apretando

fuertemente mis nalgas contra él. Me siento tan llena que vuelvo a correrme

mientras me imagino sus pollas tocándose dentro de mí…. Siento como me

llenan su leche caliente y quedo extasiada, hasta que Juan se retira y,

poniéndose al lado del otro, me ordena que les limpie las pollas. El cachas

la saca y yo empiezo a lamerlas a ciegas ayudada por sus manos que guían mi

cabeza

-¡Así, bien limpias zorrita!- y noto el diferente sabor de su semen, además

de mi propio sabor.

-¿una cervecita Pedro?- dice Juan

–¡Vale!- y empujándome me dejan tirada en el frío suelo, desnuda salvo por

mis sandalias de tacón.

-¡No sufras nena!, aun no hemo

s acabado contigo, ya sabemos lo que te gusta

y ¡te vamos a dar más¡

-!Sois unos cabrones¡, ¡que os den por cu…!- me tapan de nuevo la boca. Se

alejan y oigo como abren unas botellas. Hablan, ríen y beben mientras

comentan lo bien que se folla conmigo, las ganas que tenían de pillar una

putita así de viciosa, y además de gratis.

Me siento sucia y a la vez estoy disfrutando tanto con la situación que

vuelvo a humedecerme. Han conseguido que me siente como una putita de

verdad. Intento acercar mi coño a mis manos para tocarme, pero están muy

bien atadas.

-¡mírala la muy guarra!, ¡quiere más guerra!- y oigo como se acercan de

nuevo a mi…y !zas! una polla se clava hasta el fondo de mi culo sin

contemplaciones… estoy tan excitada que entra sin problemas por mi

dilatado ano. -¡que gusto dios!- dice Andrés, mi nuevo jinete

-¡Espera tío!, que la desato y la vamos a hacer gozar de verdad- y mientras

lo hace me dice- ¿quieres más putita?. Yo asiento y gimo de placer, y

mientras Andrés me coge de las tetas tirandome hacia atrás, Juan pasa los

piernas por debajo de los dos y se acerca hasta tocarme. -¿Tomas algo?- Me

dice cariñosamente al oído, y mientras le contesto que no con la cabeza

espero que no se le ocurra follarme a pelo.-¡Tranquila!, que no soy un

cabrón-, y oigo como rompe un envoltorio al tiempo que mi enculador retira

su polla. Me cojen los dos con una mano de la cadera y ¡zas!, me clavan una

polla por cada agujero. Mi coñito lo estaba esperando y el orgasmo no se

hace esperar

-¡Gmmmm!- !me corro!, !me corro!, !me corro!, !me corro!..con esta nueva y

extraña sensación, !me están follando a la vez por los dos agujeritos!.

Quiero chillar y ellos se excitan aun más y incrementan el ritmo.

-¿Ves putita como pedías a gritos que te follaramos?- ¡no podré aguantar

tanto placer!…creo que voy a correrme con cada embestida… y cuando me

quitan el pañuelo de la boca chillo sin parar- ¡más!, ¡más!, ¡más!, ¡más!,

¡más!- y no dejo gritar hasta que estallo en un orgasmo interminable que

acaba enlazando con el suyo que me llena sólo el culo de semen.

Quedamos exhaustos…la enfundada polla de Juan se retira antes, mientras que

Andrés me abraza y espera que se le baje

-¡Dios mio que polvo!, de donde has salido – dice Juan mientras me

quita la venda y me besa en la boca.- !Venga Pedro al tajo!- y este saca su

ya flácida polla y empieza a vestirse. -!Ten zorrita!- y me tira lo que

parece una bata de camarero

-¡Vuelve cuando quieras que invita la casa!- y salen los dos por la puerta.

No encuentro ni mi roto vestido ni mi tanga, y no me queda otro remedio que

salir con la bata puesta, ¡que apenas me cubre el coño y que deja ver el

principio de mis nalgas!

Al salir al bar ellos están apoyados en la barra mirándome y enviándome

besos, todos los clientes se giran y oigo como me piden consumiciones y les

felicitan por la nueva camarera.

Salgo a la calle y me dirijo hacia casa.

Todos el mundo se gira al verme pasar y muchos tíos me silban y me dicen lo

guapa que voy o lo putita que soy….No sé que piel se me debe ver mas roja,

si la de la cara o la del culo; y tampoco se que moja más mis piernas, si el

semen que me chorrea del culo o la excitación que sigue mojando mis piernas

al rememorar la fantástica sesión de sexo que acabo de disfrutar.

Rut

Si os ha gustado la nueva aventura escribid a burgeseta (arroba) hotmail.com

 

INICIACIÓN FILIAL Filial, gay, primos. Mostrándole a su primo todo sobre el sexo.

No soy gay soy solo una persona abierta a todo tipo de experiencia, y me toco la mas gratificante con mi inexperto primo. En mis días de juventud, yo conté con un tutor que me indico todo sobre el sexo: desde como besar, masturbarse, tener una buena erección y una gratificante experiencia sexual, me enseño posiciones de todo tipo y todas las formas de disfrutar el sexo creí conveniente que mi primo necesitaría también ese tipo de orientación y puse en marcha mi plan de enseñanza.

Lo llamé a solas a mi cuarto y le dije que había descubierto su secreto de masturbarse(el tema sexual es algo prohibido en la familia) el no hallaba como ponerse se sentía quizás incomodo, pero le dije que se tranquilizara, que yo le iba a mostrar lo bueno que es el sexo, con personas del otro sexo y hasta solo. Tenia revistas que avivaron su interés y su excitación, pude ver como se marcaba su pene a través del pantalón. Le dije que lo sacara para verlo y cuando lo sacó tremendo miembro, mucho mas grande de lo que imagine una verga gruesa y larga (aprox: 17 cm de largo por 4 cm de grosor). Me sentí sorprendido y algo extraño me atraía pero no podía ser.

Recordé que el era un poco rarito y me olvide de su rescate y me propuse que fuera para mi Le pregunte si había estado con una mujer y su respuesta fue negativa. Pregunte si había tenido sexo con otro hombre y me contesto que no. La ultima pregunta y la que decidiría todo: ¿Te agrada la idea de tener sexo con otro hombre? Y me contesto que era su mayor curiosidad. Sin duda tenia lo gay en su ser y a mí eso me excitaba. Le dije que yo también quería ser el hombre que cumpliera su fantasía y el acepto gustoso, además le serviría como practica.

Iniciamos con la parte de los besos nos besamos largamente y muy delicioso, nuestras lenguas se cruzaban en nuestra boca y jugaban entre sí nunca antes había besado a otro hombre y el tampoco a nadie pero que tremenda experiencia era sensacional. Nos quitamos la ropa e iniciamos nuestro calentamiento iniciamos con el Sexo Oral: le enseñe a mamar una verga por su inexperiencia inicie yo el asunto: tome su verga entre mis manos y empecé a lamerla y meterla a la boca sentí ganas de vomitar pero me contuve jugando con su verga le enseñaba como hacerlo, cuando fue su turno de mostrarme la lección caramba: como había aprendido, era todo un experto sus labios suaves creaban una agradable sensación, lo mamaba todo sin sentir el menor asco, era un experto a pesar de no tener practica que sabroso, quería acabar pero me contuve sabia que faltaba más.

Prepare su culito tierno y virgen para la penetración, hundí el dedo meñique en su culo, con aceite mineral para preparar la dilatación, al momento no quería, sentía que le dolería pero lo tranquilicé y le dije que seria como él quisiera. Metí mi dedo y empecé suavemente, tenia el huequito apretadito, sabroso, limpio. Que exquisitez.

Luego prepare mi verga para penetrarlo. Él me detuvo, dijo que con paciencia. Me acosté en la cama, se vino arriba de mí mientras me besaba y tomaba mi verga entre sus manos y la ponía en la puerta de su culo. Solo se atrevió a hundirse la cabecita (el glande), y empezó a moverse de arriba hacia abajo, sostenía la verga con su mano para que no entrara mas de ahí, yo lo entendía no quería causarle un desgarro en el culo, gemía, lloraba de placer, me besaba con pasión y furia, sentía un orgasmo anal y yo casi me venia. Antes de acabar, lo saque de su culo, y le invite para un 69, su boca estupenda era lo que ansiaba se vino sobre mí y lo hicimos. Acabé como nunca, nuestras bocas blancas de semen era un espect

áculo de verse y sobre todo el beso que nos dimos con nuestras bocas así.

Después tuvimos otros encuentros, nos penetramos mutuamente, sentí ese rico placer.. mi primito era mi amante, estábamos muy unidos sexualmente, era nuestro secreto nos bañábamos juntos, dormíamos juntos toda lo noche, éramos los verdaderos amantes Bueno somos los verdaderos amantes, tenemos tiempo sin vernos, yo me casé y el estudia todavía es joven pero cuando nos vemos recordamos nuestras aventuras y tenemos el mejor sexo el que no he encontrado en ninguna parte y que solo el mejor de los secretos puede dar

Soy de Venezuela y quiero un chico pasivo para enseñarle el buen sexo escríbeme y cuéntame tu historia luego les cuento otra mas emocionante por esta misma vía.

Peter.

 

DE GATOS Y TEQUILAS

Al revisar mi correo me encuentro con un mail de Karlos, un chico mexicano de 17 años fanático de mis relatos, que desde que publiqué el primero no para de escribirme cada vez que tiene la posibilidad. Me informaba que venía con un grupo de amigos a mi país, Argentina y que quería conocerme en la semana que se quedaba en Buenos Aires. Mail va, mail viene, Karlos me envía una foto donde pude conocer a los otros tres chicos que venían con él. Dos de ellos de veinticinco años, y un tercero de 17 llamado Tom. Este último, estaba más que interesante. Se lo veía muy bonito, con un lindo gorro y un aro en un labio. Ver la foto me calentaba, entonces empecé a averiguar si Tom era gay. No le era. El desafío estaba planteado, ese chico tenía que caer en las garras de el Gato. Le comenté a Karlos que su amigo me gustaba y me dijo que ni me haga ilusiones, que él ya había intentado de todo para esta con él y no había conseguido nada, eso no me acobardó, la experiencia estaba de mi lado.

Pasaron unas semanas y por fin llegaron a la Argentina hospedándose en un hotel del centro. El mismo día que llegaron Karlos me invitó al hotel, y fuimos a cenar y a bailar los cinco.

Tom era realmente hermoso, me calentaba desde el aro hasta como pronunciaba la palabra "pendejo" tan común en su vocabulario como en los argentinos el "boludo". Ya al amanecer y de vuelta en el hotel, me ofrezco como guía turístico para ese día, prometiéndoles un paseo de lujo. Los dos chicos mayores me agradecen la invitación, pero habían quedado en visitar unos parientes que tenían acá ese día. Ya me retiraba para mi casa cuando Karlos me dice si no podía irse conmigo ya que yo vivía solo le dije que no había problema. Entonces, Tom, que no sospechaba nada de nada, nos preguntó si a él lo íbamos a dejar solito. Obvio, le dije que no. A Karlos mucho la idea de llevar a Tom a mi casa no le gustó, pero en fin, a mi me fascinaba. Él pensaba que su amigo y yo nos habíamos hecho amigos en chat, según Karlos, Tom no sabía que yo también era gay.

Llegamos a casa ya de día. Pero con mucho sueño. En mi casa hay dos habitaciones, una más grande con una cama matrimonial, y otra chiquita con una cama de una plaza en donde yo por ser algo corta no duermo muy cómodo. Aclarado esto restaba ver quién dormiría conmigo en la cama grande donde también había TV y quién en la otra pieza. Aquí estaba la oportunidad que había estado esperando. Karlos era más bajito que Tom, entonces su amigo le dijo que dormiría conmigo. Mucho la idea no le agradó, pero lo convencimos cuando le ofrecí llevarse el TV a la piecita, y más aún cuando le dije que tenía dos canales pornos que transmitían las 24 horas, a esa edad, eso es irresistible. De inmediato se llevó el aparato y se acostó en la camita. Tom y yo nos acostamos en la otra pieza. Como hacía calor (los veranos de Buenos Aires son terribles) Le dije a Tom que podía dormir en calzoncillos, que no había ningún problema, porque se había acostado con los pantalones puestos. Aceptó gustoso y se quedó en bóxer. Tenía un cuerpito hermoso, delgado y marcadito. Yo cerré las ventanas, puse el ventilador de techo y le pregunté si tenía problemas en que cerrara la puerta ya que la luz que entraba de la sala me molestaba para dormir, me dijo que a él también, así que cerré la puerta y me acosté. Comenzamos a hablar sobre Guadalajara, el lugar donde vive en México, y me comentó sobre su familia y su novia. Hablamos un rato buen largo hasta que me preguntó cómo era que yo había hecho amistad con Karlos.

Le dije que si en verdad quería saberlo tendría que leer algo. Medio sorprendido aceptó leer. Yo agarré una carpeta que tengo en mi mesita de luz con todos mis relatos y se la pasé, ofreciéndole "Derritiendo nieve" uno de los relatos míos que más me gusta. Se sentó en la cama, encendió el velador y se puso a leer. Yo le dije que primero lo lea y después m

e pregunte lo que quiera.

A medida que avanzaba en la lectura se empezó a poner medio incómodo, porque como es natural, se estaba empinando. Debajo del bóxer se adivinaba una pija de buenas dimensiones. De vez en cuando me miraba de reojo, yo hacía que no lo observaba para que se sintiera más cómodo. Terminó de leerlo y me entregó la carpeta con un sonrisa. Hubo un silencio un tanto incómodo que yo rompí con un : ¿y…? recostándose nuevamente, me dijo "o sea que tu también eres homo, como Karlitos, creo que elegimos mal las camas".Le contesté que sí lo era, pero que no mordía. Además, no puedes negar que te ha gustado el relato… Al menos a tu pija sí le gustó. Y eso que no leíste la segunda parte. Y él me respondió, dame que la leo. Y la leyó. A esta altura yo ya no le sacaba los ojos de encima, la cosa empezaba a ponerse caliente de verdad, mientras leía con una mano se tocaba la pija, y me pedía disculpas por eso, pero me decía que la culpa era mía por hacerle leer esas cosas. Yo me reía, ya estábamos en confianza. Al terminar de leerlo me dijo que estaba muy caliente y que se quería hacer una paja. Si podía ir al baño. Le dije que si quería se la podía hacer allí mismo, que yo también me haría una ya que verlo tan al palo me había calentado. Dudo unos instantes y de golpe se bajó el bóxer hasta los pies, dejándome ver una pija de unos 20 cm realmente hermosa. Inmediatamente yo hice lo mismo, y ambos comenzamos a pajearnos. Mientras lo hacíamos yo le pregunté en qué pensaba mientras se pajeaba y su respuesta fue su perdición… "Tus relatos, que están bien chidos" me dijo. No lo dudé un segundo más, atrapé su pija entre mis manos, él se quedó congelado, pero no dijo nada, así que continué dándole una paja de lujo.

Poco a poco me fui acercando hasta que mis labios quedaron muy cerca de su pija, y me la llevé a la boca, tragándomela entera. Siempre supe que soy muy bueno chupando pijas, y los gemidos de Tom me lo confirmaban. Se la chupaba lentamente, desde la base hasta la cabeza, subía y bajaba pasando m lengua por todo el tronco y deteniéndome en el glande para dar pequeños mordiscos. Ya lo tenía en el cielo, estaba totalmente entregado a mí. Dejé su pija un rato para comenzar a subir por su vientre y llegar a su pecho que prácticamente no tenía vellos, y chupé y mordí por todos lados. Poco a poco me fui acercando a su boca, que hice mía en un beso resistido al principio, pero que también se abrió a mi lengua que se encontró con la suya en un beso impresionante. El rozar con mis labios el aro que él tenía en el suyo me puso a mil. Sus manos buscaron mi pecho y me empezó a acariciar tiernamente. Era hermoso. Me puse de costado en llevándome su pija a mi boca una vez más y ofreciéndole mi culo para que hiciese lo que quisiera con él. Tom se ensalivó los dedos, y me fue introduciendo uno a unos tres de ellos que jugaban en mi interior y que él manejaba a la perfección. Ahora el que estaba en el cielo era yo. Sentía como me cojía con la mano. Y me encantaba. Sus dedos largos entraban y salían de mí marcando un ritmo que yo acompañaba con la mamada que le estaba brindando. Estuvimos así un buen rato, hasta que me dijo que estaba por acabar. Dejé de chuparle la pija y comencé con los huevos, pasaba mi lengua entre ellos haciéndolo delirar de placer. Él se atrevió a más, y sacando sus dedos llevó su lengua hasta m culo que le pedí lubrique bien, ya que quería que me la metiese bien adentro. Lo chupaba muy bien, yo sentía como su lengua me penetraba y lamía mi interior, llenándome de saliva. Cuando consideró que ya estaba bien, se puso de pié y me pidió que me pusiera en cuatro a la orilla de la cama, que me iba a enseñar como culeaban los mexicanos. Así lo hice y sin mediar más palabras, con una mano me separó una nalga y con la otra ubicó la punta de sus 20 cm de carne en la entrada de mi orto, y de un empujón, me la enterró hasta los huevos. Comenzó a moverse tan bien que por un momento pensé en irme a vivir a México. ¡Por dios, que

bien que me estaba empernando ese pendejo!. Me tomaba de la cintura y me apretaba contra él, enterrándomela más aún si eso era posible. Se movía para todos lados, yo acabé prácticamente sin tocarme, inundé las sábanas de leche. Tom llevó una de sus manos a mi boca, y yo empecé a chuparle los dedos con devoción. Él mientras me decía "¿te gusta Gatito cómo cojen los chicos de Guadalajara? Síiiiii…. Contestaba yo que ya había perdido todas mis fuerza en la acabada. "Y ahora me vas a dar tu boquita para que la llene de tequila…. jajajaja….. de lechita, Gatito. ¿Verdad que sí?" . Inmediatamente me di vuelta y abrí la boca para recibir en ella los jugos del chico. Los primeros chorros dieron en mi cara, el resto en mi garganta, nunca antes había visto a alguien que acabara de esa forma. Me llenó de leche por todos lados, luego se inclinó y me besó, dejándose caer arriba mío en otro beso apasionado al mejor estilo Hollywood. Así nos quedamos un buen rato, hasta que nos dormimos. Y así nos encontró Karlos esa tarde. La envidia del chico era tremenda, creo que en ese momento me odió, pero al rato se le pasó cuando comprendió que yo había abierto la puerta para que él juegue con Tom las veces que quisiera allá en México.

El Gato.- gatocat2001 (arroba) hotmail.com

Y si quieren escribirle a Tom, éste es su mail de_longe202 (arroba) hotmail.com

 

EL PRINCIPIO (III) PERDIENDO LA VIRGINIDAD

A pesar de haber tenido ya varios encuentros con hombres, la verdad nunca me habían penetrado, pero conocía a varios que solo les gustaba que nos masturbáramos mutuamente, y con los que más hacia practicábamos los 69, la verdad mi afición por comer semen nunca paró, cuando tenia la mas mínima oportunidad, trataba de tener una buena dosis de semen de mis amigos, el comer semen para mi era lo máximo.

Un día cuando tuve que salir a presentar un examen de admisión en otra ciudad, mis amigos y yo habíamos planeado irnos todos juntos a un hotel, pero nuestras respectivas mamas, no quisieron por que temían a los destrozos que podíamos ocasionar; por su parte mi mama, le hablo a uno de sus amigos que vive en esa ciudad a la que iba, entonces el le pidió el favor a uno de sus hermanos, que vivía cerca de la Universidad, por que el vivía al otro lado de la ciudad; me dieron la dirección y me llevaron a la terminal del autobús, me despedí de todos y emprendí mi viaje, al llegar a mi destino se me acerco un chico como unos dos o tres años mayor que yo, me llamo por mi nombre y me dijo que era Paco el hermano menor del amigo de mi mama, la verdad era un chico normal de buena apariencia, no guapo, no feo, sino normal, entonces me llevo hasta su departamento y me di cuenta que solo estaba la universidad a cinco minutos caminado, al entrar vi que había una mochila, entonces me dijo, ten las llaves, te quedas en tu casa y yo vuelvo dentro de tres días, y se fue.

Fui a arreglar mis papeles y me dieron fecha de examen hasta la semana siguiente, entonces le hable a mi mama y le dije que si regresaba, ella me dijo que me quedara ahí para no gastar mas, le dije que estaba bien, y salí a vagar todos los días por la ciudad, al fin y al cabo tenia ocho días para hacerlo.

Déjenme decirles que el departamento de Paco, solo tenia una recamara con una sola cama, donde había estado durmiendo, una tarde llamo por teléfono Paco, y me pregunto lo que hacia y le dije que nada por que estaba aburrido, entonces me dijo si quieres en el ropero del fondo esta mi colección de películas, vi de todo un poco tenia buenas películas, pero al acomodar la primera me tope con varias películas que no tenían nombre, entonces puse una, era una película gay, había unos chicos con unos penes enormes y todos ellos bien musculosos, se daban unas penetradas de miedo, termine por masturbarme viendo estas películas, pero seguí viendo, tenia de todo un poco, de travestís, de zoofilia, de sexo en grupos, de cámaras escondidas, etc.

Ya había visto varias películas, estaba como frenético, todas las noches soñaba con penes que se venían en mi boca y que me inundaban la garganta, pero paso algo diferente una tarde en que estaba buscando mas títulos de películas, me tope con una caja la cual contenía un pene artificial y un lubricante; saque la película estaba muy buena se trataba de un negro musculoso dotado con un pene como de 28 centímetros que se dedicaba a buscar muchachos jóvenes y los penetraba, se dejaba dar unas mamadas tremendas, la verdad es que me gustaría estar en esa película, y que ese negro con su impresionante palo me hubiera echo lo que quisiera.

Era demasiado estaba excitado, saque el consolador lo lubrique y me lo introduje, pero fui muy tonto quise metermelo de un solo golpe y lo único que hice fue lastimarme, entonces apoye la base del consolador sobre la cama y lentamente me lo fui metiendo, esto mientras me masturbaba, cuando me alce un poco no lo podía creer estaba todo dentro de mi, fui lo ultimo que vi antes de eyacular.

Me acosté, quede rendido de cansancio, al siguiente día llegó Paco de su viaje, observó todo y me dijo que opinaba de sus películas y le dije que estaba muy bien, entonces él me dijo pues dormiremos juntos sino tienes inconveniente, ya ves que solo hay una cama, yo le dije que si, nos quedamos dormidos rápidamente, entonces en la madrugada lo sentí, tenia su pene bien erecto sobre mi trasero, entonces con mi mano lo acaricie un poco, el sintió rico después me bajo el short que traía, por mi parte le metí la ma

no en su pants, y le saque su pene déjenme decirle que no era muy largo pero si bastante gordo; el se acerco mas a mí, yo empecé a frotar su pene en mi ano, se sentía rico, entonces de momento el empujo hacia mi, y yo lo sujete, el me dijo que te pasa, a lo cual le conteste que nunca me habían metido un pene, al momento que se lo dije, se le puso mas dura, el me dijo entonces vas a perder la virginidad conmigo; se puso de pie y fue por el lubricante.

Se lleno el pene de lubricante y me dijo quédate así, entonces yo estaba de lado, el se recostó al lado mío y con sus dedos llenos de lubricante empezó a masajearme el pene, sentía delicioso, de momento se me acerco y puso la cabeza de su pene en mi ano, trague saliva sabia lo que me iba a pasar, entonces empezó, sentí algo caliente y demasiado duro que me entraba, no se describir la sensación, mis intestinos se dilataban cuando mas empujaba, pero luego se contraían sobre ese pene; después de un largo rato el dejo de empujar, yo abrí un poco las piernas y pase mi mano al tocar, me di cuenta que ya me la había metido toda, entonces el se empezó a mover, me dolía mucho quería que ya no siguiera, pero después de un rato creo que me acostumbre y empecé a disfrutarlo, el paso una de sus manos al frente y me tomo por el pene y empezó a masturbarme, se sentía delicioso, de momento yo no pude mas eyaculé como una fuente era impresionante tenia muchísimo tiempo que no terminaba de esa manera, de momento sentí que su pene se hacia mas duro, entonces sabia que iba a suceder, con una de mis manos tome una de mis nalgas y me la abrí para que se viniera, entonces me dijo me vengo, entonces tome aire, y me la empuje yo mismo hasta el fondo, el grito de placer y yo también, fue fantástico, después de un rato fui al baño y me percate que por mis piernas me escurría semen y un fino hilillo de sangre, había entregado mi virginidad y me había gustado; y creo que esto es solo el comienzo.

marin_29 (arroba) yahoo.com

 

DOBLE PLACER (II) DEBORAH

Esta es la segunda entrega, aquí hablare de otro miembro de la familia, pero antes un poco de historia.

Cuando Isaac y yo, Daniel nacimos nuestra madre contaba con solo 17 años.

Lo doloroso fue que cuando mi gemelo y yo teníamos 3 años, ella se separo de mi padre por problemas que un tercer fulano, Bernardo.

Mas tarde ella tuvo un hijo de Bernardo, el se llama Héctor, pero no nos llevamos nada bien.

Luego ella dejo a Bernardo y, sorprendentemente volvió con nuestro padre. De ese regreso nació Deborah.

Entre Deborah y nosotros, los gemelos hay siete años de diferencia.

Papa murió al poco tiempo de nacida Deborah, y mi madre la entregó a una tía de papá, la cual se la llevo a vivir a Madrid ella nos visitaba cada verano, pero a partir de su décimo cumpleaños, dejo de hacerlo, pues los estudios y el costo del viaje hasta México, lo hacían prohibitivo.

He aquí que un buen día mama recibió una llamada de Deborah, diciendo que venia al día siguiente.

Para colmo mama tenia una salida para dos días después, ella es pintora y escultora y tenia que realizar una exposición. Mi hermano Isaac la acompañaría, así que solo tenían tiempo para recibirla en el aeropuerto y, dos semanas después reunirnos todos.

Yo debía quedarme en el pisito que comparto con mi hermano, realizando algunos pendientes de la música.

Así que fuimos todos a recibir a mi hermana, la cual llego con dos horas de retraso.

¡Cómo describir ese momento? Fue maravilloso.

Por las fotos vía mail que recibíamos, yo tenia idea de que ella era guapa.

Pero el verla en persona era otra cosa.

Llevaba puesto un pantalón de licra muy ajustado y un top negro.

Rubia, de ojos azules como mi madre, para nada el color oscuro que Isaac y yo tenemos.

Sus medidas (días después lo comprobaría) son perfectas.

Un busto generoso, de 95 cm., una cintura estrecha, 63 cm. Y unas caderas de 95 cm.

Su culo parado, arrogante haciendo contrapeso con las tetas deliciosas.

No pude evitar el empalmarme ante aquella visión.

Mi hermano Isaac experimento lo mismo nos fuimos todos a comer juntos y mi hermana declaro que quería recorrer la ciudad. Así que no acompañaría a mama.

Ella tiene 19 años y muchas inquietudes.

Así fue que después de la comida, despedimos a mama y a Isaac y nosotros solos nos fuimos al pisito.

Cabe añadir que el pisito es muy pequeño, una salita comedor, una cocina reducida, dos habitaciones y un solo baño.

Bien, una de las habitaciones la utilizamos como estudio, la otra es dormitorio.

Es tan estrecha que solo cabe una cama matrimonial donde Isaac y yo dormimos juntos(nadie piense mal, aun no se nos aloca la hormona, así que no pasa nada) así que la decisión fue acomodar a mi hermanita en la habitación y yo dormiría en el estudio, en un lecho improvisado.

Después de cenar le prepare la cama, mientras ella se ponía cómoda en el estudio, luego se metió a bañar y yo me prepare mi lecho.

Salió de bañarse envuelta en una toalla que me hizo empalmar nuevamente.

Por un segundo fantasee con la idea de arrebatársela y contemplarla desnuda, pero ¡como iba a hacerlo, si ella es mi hermana? Nos deseamos las buenas noches con una corto beso y me metí al estudio.

Ahí me di cuenta de una característica que tenemos todos mis hermanos en común.

Ella también es desordenada, y dejo tirado en el piso su pantalón y su top.

No pude evitarlo, acaricie las prendas pensando en su piel y cayeron sus bragas, de algodón blanco.

Las inhale como si fuese una droga.

Una prenda tan intima, impregnada por sus mas deliciosos u secretos olores.

Me metí en el lecho y no pude resistir la tentación de pasármela por el miembro, totalmente excitado.

De pronto escuche que gemía.

Ella gemía muy bajito y me acerqué a la puerta.

Me asome por la rendija del marco para espiarla.

La pude ver totalmente echada en la cama, desnuda, masturbándose con violencia.

No me pude contener. Mordí sus braga

s, aspirando ese aroma delicioso, y me masturbe ahí mismo, frente a la puerta, procurando no hacer ningún ruido.

Me vine a la vez que ella se venia.

Limpie mi semen con la playera que llevaba puesta, hubiera querido hacerlo con sus bragas, pero no me atreví a dejar señales.

Me metí al estudio dejando la puerta abierta.

Al poco rato, Deborah salía y yo, haciéndome el dormido la espiaba a través de las pestañas.

Por toda prenda llevaba una playera hasta las rodillas.

A la luz del farol que se ve por la ventana, se transparentaba su cuerpo.

Fue al baño, seguramente a asearse.

Cuando regreso a la habitación, intente dormir y luego de mucho rato lo logre.

Al otro día me levante temprano y prepare el desayuno.

Ella se levanto luciendo su playera de anoche y desayunamos juntos.

Nos preparamos para el paseo que ella deseaba dar y salimos a eso del medio día, a la zona rosa, que es un hermoso lugar donde hay tiendas y muchas cosas que ver.

Caminábamos de la mano, riéndonos de cualquier cosa, de pronto se soltó una de esas lloviznas que duran poco y solo sirven para alborotar el calor.

Nos resguardamos debajo de un balcón, yo protegía su cuerpo.

Su cuerpo escultural, que se pegaba al mío.

Abrazados soportamos lo mas terrible de la llovizna, pero mi excitación volvió. Ella estaba pegada a mi, nuestras bocas muy cerca.

Nos miramos a los ojos y ella se sonrojo, pero me apretó mas.

Juraría que si noto mi miembro erecto contra su vientre.

Cualquiera que nos viera pensaría en una pareja de enamorados.

La lluvia amaino y seguimos nuestro camino, de la mano de teniéndonos aquí y allá.

Nos metíamos a cuantas tiendas y lugares le llamaban la atención, hasta que llegamos a un sex shop.

Entramos de la mano y contemplamos las mercancías.

Consoladores, revistas, pollas andantes, ropa de piel, látigos.

Ella reía imaginándome amarrado mientras ella me golpeaba.

La encargada del lugar nos pregunto: -son pareja?- -somos hermanos- fue mi respuesta.

Deborah se soltó a reír mientras la empleada nos miraba como bichos raros.

Salimos de ahí y regresamos a casa, pero antes de eso pasamos al video club a rentar una película llegamos a casa y nos pusimos cómodos.

Ella se coloco su playera larga (conservando las bragas)y yo un short y playera, prepare botanas y nos fuimos a la habitación a ver la película en la única televisión del pisito.

Me tumbe en la cama y ella se acostó sobre mi pecho, recordando los tiempos en que, siendo pequeña, veía la tele conmigo y con Isaac.

La película tenia un tema erótico, donde la protagonista descubría el placer paso a paso, sin ser porno, me excitó la trama y la presencia de ella.

Le frote la espalda mientras ella me frotaba el pecho.

-¡es posible tanto placer?-pregunto ella al ver una escena donde la chica disfrutaba las caricias de su amante.

-yo-continuo diciendo- solo he tenido un novio, y debo confesarte que jamás he experimentado lo que llaman orgasmo, salvo cuando me masturbo.

-es posible hermana- respondí, para ese momento mi erección era total y se notaba perfectamente.

-quisiera conocerlo- me dijo Deborah, con esa voz sensual que me derrite desde entonces no pude evitarlo y no me arrepiento.

La bese en los labios cálida y apasionadamente, como si besar a mi hermana fuera el único medio de salvar al mundo.

Ella respingo en un primer momento, pero luego se dejo hacer, incluso introdujo su lengua en mi boca.

-me emocionas- dijo ella en un suspiro.

Le retire la playera y comencé a besar esos enormes y deliciosos pechos, entreteniéndome en los pezones enormes y oscuros.

Fui bajando poco a poco, me dedique a besar su cintura, en busca de las zonas erógenas.

Pasaba mi barba de un día por su piel sensible, produciéndole sensaciones que antes no creía conocer.

La puse de costado y mordí sus nalgas, deleitándome en el sabor de su piel.

La puse de nuevo boca arriba y me dedique a su sexo.

Mi hermana tiene el sexo mas delicioso que jamás haya probado, un aroma fino, delicado, pliegues exquisitos entre los que hundí mi lengua.

Succione con dulzura, pero luego con un ansia ciega, hasta que la escuche gemir y venirse.

Me separe de su deliciosa gruta y le coloque la cabeza de la verga en sus labios sexuales.

Ella me estrecho con sus talones y empec&eacu

te; a penetrar poco a poco, sintiendo la calidez de sus entrañas, que me daban la bienvenida.

Empecé a moverme con ritmo, ella respondía, haciendo presiones con sus músculos internos, dándome muchísimo placer, pues no todas las mujeres pueden hacerlo.

-asiiiii hermanooooooooo”””””””””””””” ¡¡¡¡¡me llenas como no creí que fuera posibleeeeeeeeeeeeeeeee¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Y comenzó a ascender a una cadena de orgasmos múltiples que me brindaban presiones inenarrables en la verga.

Me sumí por completo en su vagina y comencé a eyacular de un modo demencial, sintiendo los orgasmos que sentía mi hermana.

Me vine hasta sentir que el ultimo espermatozoide quedaba en su interior.

La abrace, con la verga bien clavada en ella.

¡en mi propia hermana¡¡¡ era inaudito, pero maravilloso, quería guardar en nuestros cuerpos para siempre la mas maravillosa compenetración que hombre y mujer pueden sentir.

Una cosa aquí.

Cualquiera que piense que el sexo entre hermanos es prohibido o pecado, le respondo que si podemos gozar así con una pareja extraña, ajena a nosotros, podemos y debemos compartir las maravillas del sexo también entre gente que comparte nuestra sangre.

Es la unión mas maravillosa que la carne puede ofrecer.

Me recosté sobre ella, procurando no abusar de mi peso sobre su cuerpo.

La escuche sollozar. A través de mi verga bien encajada y erecta en sus entrañas sentí los estertores de su llanto suave y manso.

-hermana… Lo siento- musite asustado.

-no digas nada hermanito- -pero me siento…- ella calló mis palabras con un tierno beso en mis labios.

-no lloro por lo que ha pasado, amado hermano, sino por ver que los sueños a veces se hacen realidad. Me has dado el mayor placer que mi cuerpo ha conocido, y yo siempre soñé contigo, y con Isaac haciéndome el amor. Desde que supe lo que es follar, siempre deseé este momento.

Bien, espero que este relato les haya agradado porque aquí no termina, en un futuro muy cercano les contaremos lo que sigue, especialmente cuando mi hermana continua conociendo sensaciones que pensaba no existían.

Se agradecerá cualquier comentario, del tipo que sea y sobre todo que compartáis historias con nosotros.

GRACIAS MARQUEZE POR LA ATENCION A ESTE RELATO, ESTAMOS PREPARANDO MAS.

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