Paty el compa y yo

Era una noche en casa, estábamos reunidos mi compadre Toño, su amigo chava, Paty mi mujer y yo, estábamos en el comedor, bebiendo y llevando una agradable velada, mi compadre y yo teníamos las mismas aficiones y gustos; en cada reunión solíamos reunirnos los matrimonios para convivir y pasar momentos agradables, juntos compartimos buenos momentos memorables todos, y como en toda amistad, después de muchos años de confianza, surgieron confesiones y charlas de carácter intimo en donde de alguna manera compartíamos nuestras respectivas fantasías, cada vez que nos reuníamos, las charlas eran cada vez mas alusivas al sexo y esas cosas, de tal suerte que con el paso del tiempo y con la combinación de las copas, nos desinhibiamos mas y mas

Al grado de que llegamos en mas de una ocasión a  jugar a la botella y como castigo imponíamos que cuando a alguien le tocaba el turno, debía quitarse una prenda, así lo hacíamos cada vez mas y mas hasta que terminábamos excitados y nos íbamos a nuestra alcoba a tener sexo con nuestra respectiva pareja, eso si, sin llegar nunca a tocar o intercambiar con el otro.

pasaron muchos meses y cada vez hacíamos lo mismo cada vez mas y mas, intentando llegar hasta donde fuera posible, estábamos conscientes de que podríamos llegar incluso al intercambio de parejas y era en el fondo algo que mi compadre y yo deseabamos experimentar.

el tiempo pasó y los caminos se separaron, nos fuimos mi esposa y yo del departamento, Toño se divorció de Maura y nos dejamos de ver por un buen tiempo sin embargo nunca perdimos el contacto de hecho; tal parece que nuestra fantasía se había esfumado como la espuma de la ola cuando llega a la arena.

Transcurridos algunos pocos años, mi compadre me busco para saludarme y debido a la vieja amistad que había, decidí invitarle a casa, me pregunto si podía llevar a su amigo con el y le dije que sin problema alguno; le comente a mi esposa que tendríamos visita esa noche y le dio gusto saber que veríamos a un gran amigo después de muchos años, la noche transcurrió entre copa y copa, platicamos de nuestras vidas actuales, de los triunfos, fracasos y todas las cosas por las que atraviesa una persona en la vida, posteriormente nos acordamos de cuando vivíamos en el departamento, de los vecinos, de las reuniones en casa de alguno de ellos, y por supuesto de nuestras reuniones privadas e intimas, ya podíamos platicar sin pudor ni bochorno, toda vez que lo vimos como algo parte de un proceso que experimentan la mayoría de las parejas. en un momento dado, mi esposa le dijo a Toño que supo que en una ocasión había hecho un baile tipo stripper a una vecina y que lo había hecho muy bien, Toño le dijo que si que mas o menos, y mi esposa le dijo que quería ver como lo había hecho, el obviamente se sintió apenado e ignoro la petición, yo en ese momento, comencé a experimentar aquella vieja sensación y quise comprobar si mi esposa estaría dispuesta esta vez a ir mas allá y hacer realidad la fantasía que alguna vez soñamos mi compadre y yo, en el fondo, sabía que ella, le excitaba la idea, aunque tal vez no lo deseara, pero y que tal si si? para comprobarlo, comencé a decirle a Toño que si hacíamos un trio y el solo sonreía, se ponía nervioso porque estaba con su nueva pareja ( mi compadre se hizo gay) y su amigo le decía que por el no había problema, mi esposa obvio me decía que estaba loco y no me seguía el juego, pero mi esposa insistía en el baile erotico que Toño había hecho y le animaba a que lo hiciera, en ese momento, Toño decidido, se levanto y comenzó a bailarle a mi esposa quien estaba entre fascinada y ruborizada por el contorneo de su cintura bailando frente a ella, yo le dije que le pusiera un billete en su calzón como si fuera un bailador stripper, ella le puso tímidamente y con torpeza un billete dentro de su calzón, tomando con apenas la punta de sus dedos la tela tratando de no hacer contacto con su miembro ya erecto, acto seguido le dije que le acariciara el miembro, mi mujer me miro asombrada a la vez que animada y tímidamente aunque con cierta coquetería me hizo entender que si estaba seguro y le daba permiso de hacerlo, a lo que para demostrarle que no había problema, tome su mano y se la lleve directamente al miembro de mi compadre, ella al sentir el trozo de carne, en su mano, lo empezó a acariciar torpe y tímidamente, mi compadre para ayudarla la levanto de la silla y la abrazo hacia el, ella en ese momento para mi sorpresa, lo comenzó a besar con lujuria y deseo, veía su lengua como recorría la boca de mi compadre, estaba frenética, en ese momento, vi a una mujer dispuesta a coger y todo lo que se pudiera.

para mas intimidad y comodidad, les pedí se metieran al estudio para seguir bailando y demás, ya dentro el baile continuo, esta vez, ya los dos trenzados en besos y caricias, monica le acariciaba el miembro a mi compadre quien a su vez le chupaba sus senos y con sus manos le tocaba la vulva y las nalgas. Desnude a mi esposa quien quedo lista para ser arremetida, mi mujer se llevo al compadre al sillón donde ella tumbada se abrió de piernas para mostrarle a mi compadre su vulva mojada y hambrienta de ser mamada y cogida, mi compadre al ver tan linda cosa, se dejo ir como un perro hambriento a lamer esa rica panocha deliciosa, mi mujer, ponía los ojos en blanco, se notaba que le estaba encantando esa experiencia, yo no podía creerlo!!! estaba viendo a mi mujer siendo besada, acariciada y mamada en sus partes mas intimas y ella disfrutaba !!!!! no quería que parara.. yo estaba excitado al máximo y comencé a masturbarme, al grado de que inmediatamente me chorree al ver tan excitante escena.  el problema fue que al venirme inmediatamente deje de experimentar deseo y les pedí que pararan, mi mujer no quería hasta que tuve que jalar con suavidad a mi compadre para que se apartara de tan delicioso bocado. en ese momento los tres abandonamos el juego entre confundidos y con sentimientos de culpa, a la vez que con deseo morboso de seguir.

esa noche fue distinta, algo pasó que cambio nuestra sexualidad, para bien, a partir de entonces las fantasías fueron distintas, ya habíamos experimentado el placer del intercambio pero solo a medias, ahora mi fantasía había sido hecha realidad, aunque me pregunto que habría pasado si hubiéramos continuado hasta consumar el acto? como habría sido después?

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2 comments

  1. Pues en esos juegos todo vale, si ya estaban puestos, ella debió ofrecerle su chocho rico a su amigo para q la penetrara y la hiciera hacer gozar, lo hubiera ordeñado y ya lubricada meterse la verga del marido para q sintiera el dulzor de una rica experiencia

     
  2. Joder pero como ese tío no te dejo disfrutar, ya estabas ahí puesta para disfrutar tu primera vez según parece, te hubieras montado la pija de tu amigo y habrías experimentado un placer con el q sueña toda hembra, tener dos vergas para ti sola y vivir la experiencia que para eso es la vida

     

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