EL JEFE I
EL JEFE I
No paso mucho tiempo que entendiera que el trabajo iba junto al sexo
Nunca es suficiente la disciplina de sus empleados. Para el jefe las cosas bien hechas se conseguían con mano férrea.
Así lo entendió su empleada favorita.
La había dejado en su departamento como siempre, apenas 15 minutos despues de acabado el horario de oficina.
Habían pasado 3 días desde su primera sesión, y el jefe consideraba que ya era hora de aplicar el rigor en su zona preferida. Pero primero atendería otros asuntos. Un ejecutivo ocupado no debía tener exclusividad con nadie. Hay que saber hacer esperar un poco al "cliente"...
9:30 pm , habian pasado ya 4 horas, las muñecas de Tini ya estaban muy marcadas, dolían. tanto calor...el sudor le recorria su espalda pálida, los brazos estirados ayudaban a destacar sus costillas desnudas y dejaban a la vista una cintura ajustada. "ya estará por venir". sus pulsaciones se aceleraron por la ansiedad. Lo deseaba pero al mismo tiempo lo temía. "Esta vez será peor..." creía empezar a sentirlo en la piel. Tini era muy obediente , nunca le permitieron negarse...ni lo quiso.
9:45, la brisa que habitualmente llegaba por las noches no existía hoy. Igualmente Tini sentía sus pezones erectos apuntando a la pared. No aguantaba los tacones ni un segundo más pero claro, no debía sacárselos. El castigo sería impiadoso. Se mojó sus labios con la lengua: "sed" tradujo su cerebro, "...ya me darán algo que beber...", pensó y no pudo evitar una sonrisa perversa.
9:56, la llave entró en la cerradura y disparó automáticamente una inyección de adrenalina. Ahora no solo tenía la boca húmeda. El Jefe entró sin decir palabra, como de costumbre. buscó algo en el placard pequeño y esbozó una unica frase, la que Tini ya conocía de la noche anterior:
-"preparate puta, hoy sí que me vas a conocer".
-"Si amo".
15 latigazos en los pechos, seguidos y progresivos en cuanto a intensidad, Tini reservó sus peores gemidos para después, los necesitaría. El jefe la desenganchó para hecerla arrodillar delante suyo. Tini empezó a chuparla instintivamente cerrando sus ojitos negros... pero recibió un fuerte cachetazo:
-"cuando yo lo ordene"
-"perdón amo".
-"cada vez más indisciplinada Tini, tendrás un castigo extra hoy".
-"gracias"
La levanto de un tirón y la llevó hacia la mesa sus tetas adolescentes rebotaran con la caoba. 12 latigazos más, esta vez en la espalda, y luego una pausa , Tini no quiso mirar, 30 segundos más y el jefe volvió. Penetró su ano violentamente, primero con algún consolador despues, con su propio pene. No paró hasta que se aseguró que sangrara. Tini se retorcía mientras era destrozada... gimiendo y sollozando de dolor.
10:44, semi desfallecida sintió como el jefe la agarraba de su melena corta azabache:
-" ahora "
Tini empezó a chupar. Reconoció el gusto de su propia sangre y pronto su sed se vio satisfecha. Mañana en la oficina tendría algo que comentar con su amiga...
Autor: Dr Gam
ga78 ( arroba ) iespana.es