VAMPIRO II. Una noche al lado de FaithVAMPIRO II. Una noche al lado de Faith Es hora de vengar la muerte de mis padres, y busco a sus asesinos, para luego enfrentar a mi rival, el Inmortal.
Me burlé de ellos al ver lo que hacían, allí estaban dos ladrones y tal vez asesinos, violadores o tal vez alguna otra cosa, atacándome con sus armas y persignándose con el símbolo de la cruz mientras trataban de matar a un demonio según la creencia de ellos y eso es de dar risa. El primero que me atacó fue el primero en sufrir las consecuencias de su error, le agarré la mano y se la torcí con lo cual soltó la navaja, después le di un golpe con mi puño derecho en su estómago con lo cual le provoqué que se sofocara y a pesar de sentirme débil en ese momento, me había vuelto bastante fuerte. El otro tipo se echó sobre mi, pero lo contuve fácilmente, lo agarré con mi mano izquierda por su cuello y con un solo apretón de mi mano le rompí el cuello, lo levanté y comencé a beber su sangre, que sublime sensación sentí mientras su sangre entraba por mi boca y corría por mi garganta, el dolor que sentía se transformó en fuerza, mientras aún bebía la sangre de ese infeliz mis sentidos continuaron agudizándose, mis sentidos visuales, auditivos, olfativos, gustativos amentaron increíblemente. El primer pillo que me había atacado aún no se recuperaba de mi golpe, así que lo levanté lo puse contra la pared y lo mordí rápidamente, bebí hasta su última gota de sangre después de lo cual dejé caer su cuerpo inerte en el suelo junto a su compañero de fechorías. Sentí un éxtasis de fuerza como nunca lo había sentido, ni aún con todos los duelos que había ganado, ni aún con la fama que tenía de ser la mejor espada de todo Londres.
Al ir saliendo del callejón vi que Tarja me esperaba en la salida, entonces me acerqué a ella y la rodeé con mi brazo izquierdo mientras olfateaba su aroma, ella sonrió y me besó en la boca mientras ella probaba la sangre de mis labios y lengua. Mi rostro volvió a su apariencia humana en un instante, después de lo cual subimos a un carruaje de paga el cual nos llevó a la mansión Belmont. Mis sirvientes me recibieron con gran alegría pues había desaparecido durante todo un día completo sin dar aviso alguno, pero los calmé diciéndoles que tuve que salir de imprevisto de la ciudad para arreglar unos negocios pendientes y que lamentaba no poder haberles avisado, pero que no se preocupasen como podían ver por si mismos estaba sano y salvo. Ordené que preparasen un cambio de ropa para poder asistir al teatro esa misma noche, así pues una hora después estábamos en camino al teatro, al llegar al teatro saludé a mis conocidos e hice la introducción de lady Debary a lo mejor de la sociedad y aristocracia Londinense. Antes de que la función comenzara se hizo acto de presencia de parte de la reina Victoria en su palco real el cual est
deseaba hacer molestar a la diosa de las tinieblas que me había bendecido con cuestiones que no tenían caso analizar. Así pues mientras la obra avanzaba, la fascinación que sentía por el incremento de sentidos se hizo evidente para Tarja, los nuevos matices con los cuales podía ver los colores, pude ver a una pareja que se besaba oculta en las sombras de un balcón en el cual no se prendían aún las luces, los vi tan claramente como si estuviesen alumbrados por la misma luz solar, podía escuchar sus respiraciones agitadas, sus leves gemidos y sus palabras de amor llenas de pasión las cuales se susurraban para no ser descubiertos por los demás e incluso si me esforzaba fuertemente podía escuchar el rápido latir de sus corazones. Así pues sin más preámbulos disfrutamos de la obra esa noche, Tarja me enseñó durante esa noche que la rapidez, agilidad y fuerza de los vampiros es muy superior a la de los humanos e igualmente los sentidos, nuestros sentidos son más agudos y que por lo tanto somos cazadores natos dedicados a nuestra propia supervivencia. Así pues llegó el primer intermedio de la obra, tiempo del cual se aprovechaban los actores para cambiar de vestuario y por parte de la producción de la obra para cambiar la fachada del escenario, las personas aprovechaban para visitar a sus conocidos en sus balcones, mientras tanto yo continuaba observando a los presentes y entre la multitud al otro lado del teatro en uno de los pasillos visualicé a Jack el sirviente del Inmortal, pero Jack estaba bien vestido para la ocasión, lo miré fijamente y cuando él se dio cuenta de que descubrí que nos vigilaba se retiró inmediatamente a lo cual le dije a Tarja que regresaría en algunos minutos sin mencionarle la causa. Salí del balcón e inicié mi búsqueda, caminaba rápidamente por los pasillos del teatro hasta que lo vi salir por una de las puertas de emergencia, llegué a la puerta la cual conducía a una escalera hacia el techo, al llegar al techo lo vi esperándome.
Jack, -le dije mientras me acercaba- estás vigilándonos, verás no es nada inteligente de parte del Inmortal el mandar a vigilarnos y no es nada inteligente de tu parte el hacerlo. Estoy aquí para darte un mensaje de parte del Inmortal, -me contestó y me dio una nota donde estaba escrita la dirección del lugar y se fue por una escalera de emergencia la cual conducía a un callejón detrás del teatro.
El es un vampiro muy poderoso por lo que se y es probable que mueras en el intento de vengar a tu familia si es que lo atacas directamente. Entonces, ¿qué planeas hacer? Tarja me sorprendió en la azotea del teatro viendo la nota, las luces de los edificios de la ciudad se veían como si fuesen estrellas lejanas, pero las cuales estaban a mi alcance y mientras yo pensaba en una respuesta a una pregunta a la cual Tarja ya sabía la respuesta, ella me abrazó por la espalda.
En este instante prefiero disfrutar de este momento, disfrutarlo junto a ti.
Durantes el siguiente día Tarja me instruyó acerca de mi nueva existencia, del mundo y de su historia oculta, el Inmortal era un rival para no tomarse a la ligera, yo aún no era lo suficientemente fuerte para enfrentar a una criatura tan antigua y poderosa como él, así pues tenía que ser bastante cauteloso. Durante las horas de luz solar, nos ocultábamos en mi mansión o en la de ella, eso dependía cual era el lugar más cercano al
aunque en realidad no necesito respirar a pesar de hacerlo, así pues avanzamos rápida y sigilosamente brincando entre bodegas y casuchas al llegar entramos silenciosamente por una de las ventanas del segundo piso, el lugar estaba totalmente oscuro, pero eso no era obstáculo para nosotros, veíamos todo claramente. Allí lo vi por primera vez, él estaba sentado en un trono de madera con tapiz carmesí, era un hombre alto, de cabello negro, de tez pálida, sus ojos eran oscuros y su físico era de complexión fuerte.
Te estuve esperando durante días en esta pocilga Alexander, -me dijo irritadamente- que no sabes ver cuando se te está hablando para algo importante. Yo te busqué durante mucho tiempo, -le respondí- así que días más o días menos realmente no importan.
Así que fuiste engendrado por Tarja, -me dijo burlonamente- y ahora te sientes muy fuerte, ven niñito y veámoslo.
Es lady Debary, -le contesté- para ti maldito tonto. Entonces saqué una ballesta de bajo de mi abrigo y le disparé seis flechas seguidas, las cuales esquivó moviéndose a la derecha e izquierda cada vez que le disparaba. Cuando el Inmortal terminó de esquivar la última flecha brinqué por los aires sacando una estaca que tenía oculta en mi abrigo y la dirigí directamente a su corazón, pero esa criatura infernal me sostuvo con sus brazos cuando caía sobre él y me aventó contra la pared como si yo fuese un muñeco de trapo, caí sobre varias cajas de madera las cuales se destrozaron de bajo de mi, varios pedazos de madera atravesaron mi cuerpo, un pedazo atravesó mi estómago, otro pedazo penetró en mi hombre derecho, el dolor era insoportable. Aaaaaaaaahhhhhhhhhhh, no me detendré, -le grité dolorosamente al Inmortal- no lo haré, seguiré combatiendo.
La sangre que emanaba de mis heridas comenzaba a mojar el suelo, comencé a escupirla de mi boca, pateé y manoteé los pedazos de madera a mi alrededor los cuales formaban peligrosas estacas, me levanté y saqué la gran astilla de mi estómago y la de mi hombro, mientras la sangre continuaba emanando de ellas las heridas se cerraban y cicatrizaban rápidamente, pero no lo suficientemente rápido para mi, el dolor de esas heridas continuaba latente en mi cuerpo. Me levanté y con una estaca en mi mano corrí hacia el Inmortal, le tiré un golpe, pero él lo bloqueó después de lo cual dirigí la estaca rápidamente a su corazón, pero una vez más el bloqueó mi golpe certero. Me aplicó un golpe con su puño izquierdo en mi rostro y un gancho de derecha en la parte de mis costillas con lo cual me inmovilizó, después me agarró de mi abrigo y me levantó haciendo que separara mis pies del suelo y me aventó fuertemente hacia una pared contra la cual choqué fuertemente.
No te mandé llamar para esto Lord Belmont, -me dijo el Inmortal- esto no es lo que quiero, al menos no esta noche.
Y si no es para esto. ¿Para que me has mandado llamar si no acabar lo que tus esbirros comenzaron años atrás cuando mataron a mis padres? Te he buscado durante años, al líder de esa banda de ladrones y asesinos los cuales mataron a mi familia.
En mi cuerpo sentía las dolencias de una docena
pronunció mi nombre era el único sirviente fiel al cual utilicé de espía, pero fue descubierto por la banda del verdadero cabecilla. No te creo, -le repliqué mientras me levantaba- pues incluso mandaste a matar a Tarja hace unas semanas, todo lo que me dices es mentira. Claro que la mande a matar, -me dijo sin asustarse- pues el estar peleando Londres con un solo vampiro es más que suficiente, este es mi territorio y no deseo que una vampiro tan antigua y poderosa como Tarja Debary entre en el juego, pero ellos fallaron aún en plena luz del día y todo gracias a ti Alexander y aquí esta la mejor parte de todo, el que me traicionó y se unió a Prístina Bathory, su nombre es Duque de York. Cuando dijo eso, muchas cosas se aclararon en mi mente y sus palabras se tornaron verdaderas para mi, si el duque de York era el verdadero líder de esa banda eso explica como fue que irrumpieron tan fácilmente en su mansión la noche del baile donde mis padres murieron, pues el mismo les abrió las puertas y no me era incoherente el pensar que los dos detectives de Scotland Yard que estaban encargados de la investigación fueran aliados del duque de York, pues ellos dos se comportaban de manera sospechosa. Pero ¿por qué mandó matar a mis padres? -Eso no lo se, -me dijo el Inmortal,- pero eso ya no importa pues de todas maneras morirás pues es posible que en el futuro tú seas un obstáculo para mi. El Inmortal me agarró de mi abrigo y me levantó, mi furia hacia él y el duque de York era inmensa pues si no hubiese sido por el Inmortal que escogió al duque de York como sirviente tal vez mis padres no hubieran muerto. Inmortal, -escuchamos una voz que pronunció su nombre desde las sombras- suéltalo ahora y te prometo que te dejaré salir de este lugar.
Era Tarja que se había quedado a presenciar el desenlace de mis acciones en esa noche, el Inmortal la miró y se burló, cuando él estaba volteando hacia la izquierda para verme le lancé un golpe con mi puño derecho impulsado con la furia que había inundado mi mente durante los pasados años, mi puño golpeó su nariz fuertemente y esta comenzó a derramar sangre a chorros. Me separé y alejé de él y caminé hacia Tarja lentamente, ella me sostuvo con su brazo izquierdo para que no cayese al suelo. Así que lo que quieres es que yo mate al Duque de York, -le dije al Inmortal- para que destruya el imperio criminal que él esta construyendo, pues si tú lo matas provocarías una guerra con Prístina Bathory, pero si yo lo hago, destruyo a un vampiro que se reveló en tu contra y tu solamente te retirarías y Prístina Bathory no iría en tu contra sino contra mi. Esa es la idea, -me contestó afirmativamente el Inmortal sarcásticamente. Si, después de todo es mi derecho el castigar al asesino de mis padres, pues lo que haré será realmente castigar al duque de York, pero recuerda algún día nos volveremos a encontrar y entonces seré más fuerte.
Lo vi detenidamente, su herida había sanado rápidamente, ya no tenía rastros de sangre en su rostro ni mostraba cicatriz alguna solamente en su ropa había algunas
día en que conoció a mi madre, de los sentimientos que tenía por ella y de los caballeros que pretendían cotejar a mi madre entre ellos el duque de York y de cómo mi madre se decidió por mi padre en lugar de los demás, leí como el duque de York viéndose derrotado en amores por mi padre lo retó a un duelo, duelo en el cual mi padre lo derrotó y le perdonó la vida, una humillación para el duque de York pues nunca había sido derrotado. Así que el Inmortal me dijo la verdad. En el transcurso de ese día contraté a detectives privados para que investigasen en los barrios bajos de Londres acerca de casas de apuestas, burdeles, casas de drogas que hubieran sido establecidas en los últimos tres años, pues supuse que el duque de York había instalado su imperio criminal en cuanto Prístina Bathory le ofreció su protección. Así pues al recibir los informes de esos establecimientos, tracé un plan de acción a seguir el cual era la destrucción total de esos negocios ilícitos, si iba a destruir al duque de York su caída del imperio que el había construido sería lenta y dolorosa. Durante las siguientes semanas me dediqué a destruir las casas de apuestas, los prostíbulos, casas de drogas, casas de mercancías robadas y toda clase de negocio ilícito, esas casas de vicio las incendiaba y las dinamitaba, a los lugartenientes de esos lugares le dejaba dicho que le dijesen al duque de York que el Ejecutor era quien hacía estas cosas, es decir algunos vampiros tenían sus apodos y en esto yo los imité, pero siempre tuve el cuidado de usar una máscara para que las personas no me reconociesen, utilizaba la máscara no por temor al duque de York sino para que su desesperación y las interrogantes de quien destruía su imperio le carcomieran la mente, el duque puso mercenarios en su lugares de vicio para que me matasen, pero nada pudieron hacer esos simples humanos en contra de la supremacía de un vampiro, los masacraba a todos y después destruía todo a mi paso, la ira del duque de York solamente iba en aumento, eso era excelente para mi pues deseaba que mi enfrentamiento con él fuese sin restricciones. Así pues una noche llegué a su mansión y en la puerta de la reja ahí estaban vigilando algunos policías de Scotland Yard, Tarja y yo estábamos en el carruaje enfrente de la mansión de York, entonces me armé con una ballesta y varias flechas.
No tardaré mucho.
Lo se, -ella me contestó- Alexander desata toda tu fuerza, vas a castigar al culpable de muchas cosas terribles no solamente de las muerte de tus padres, no dudes en hacerlo, no te cuestiones tu acciones, ejecútalo sin piedad y has que lo último que el vea en este mundo sea tu rostro.
Bajé del carruaje y caminé directamente al portón de la entrada donde estaban los policías con sus pistolas, uno de ellos era uno de los detectives que estuvieron a cargo de la investigación del robo y de dos muertes en la mansión del duque de York tres años atrás. Lord Belmont, -dijo el detective- su visita es un placer, pero no es un buen momento. Si ya lo veo, -le contesté- lo debí deducir hace mucho tiempo.
No entiendo, ¿a qué se refiere? -El que tú y el otro detective de pacotilla estaban involucrados en los negocios ilegales de York y que son socios, que tú al igual que tu compañero son solamente dos perros guardianes, -le decía mientras su ojos casi salían de sus orbitas por su incredulidad ante mi deducción- que son compañeros de asesinatos, robos, tráficos y cualquier clase de pillaje.
enfrentaba, pues su dueño era una criatura de la misma clase, lo comencé a asfixiar mientras los demás guardias corrían para estar listos para el combate. No te preocupes no morirás tan rápidamente, -le dije- tu agonía será lenta y dolorosa. Entonces le desgarré el cuello con mi uñas afiladas, comenzaron a salir chorros de sangre de su cuello, el cayó de rodillas en el frío suelo, entonces brinqué de un solo salto la reja y caí al lado del detective lo levanté y lo mordí, bebí de su sangre mientras tanto el luchaba por golpearme y alejarse de mi, pero todo era inútil, mientras bebía de su sangre pude ver una parte de sus recuerdos entre ellos cuando el duque de York planeó junto con él y su compañero el asesinato de mi padres. Lo dejé caer en el suelo, estaba muerto, pero aún quedaban muchos más por morir, agarré su pistola y corrí hacia la mansión, cuando entré las luces estaban apagadas, ya estaban ahí dos policías con rifles para matarme, pobres ilusos pensé en ese momento, los podía ver tan claramente en la oscuridad como si estuviesen en plena luz de día, los maté rápidamente con dos disparos, caminé por uno de los pasillos, comenzaron a dispararme a través de una de las puertas cerradas entonces las abrí y los vi directamente eran cuatro, justamente el número de balas en mi pistola ellos comenzaron a dispararme las balas golpeaban mi cuerpo, pequeños hilos de sangre salían de mis heridas, pero la ira era mayor que el dolor, no desperdicié el tiempo y disparé las cuatro balas restantes las cuales alcanzaron sus objetivos, las cuatro balas golpearon en un órgano vital en el corazón, enfoqué mis sentidos y percibí una respiración agitada, era el segundo detective, el estaba en el pasillo que dirigía a la habitación donde estaba el duque de York, caminé hacia el detective rápidamente, al verme ir hacia él me reconoció rápidamente pues mi rostro había vuelto a su estado natural. ¿Qué hace usted aquí? -El Ejecutor reclama tu vida esta noche, -le contesté- esta noche morirás. No le permití siquiera sacar su pistola, lo golpé en el estómago, golpe que demostró ser demasiado fuerte pues lo mandó contra la puerta, lo levanté rápidamente, puse mis manos alrededor de su cabeza y con un movimiento rápido le quebré el cuello. Abrí las puertas y ahí estaba mi objetivo, el duque de York estaba con una mujer rubia en la habitación. Así que tú eres el Ejecutor, -me dijo- destruiste mi maldito imperio en cuestión de semanas, vas a pagar por eso, vas a morir.
Es un pequeño precio el que estas pagando por la muerte de mis padres, te prometo que la ultima cosa que veras en esta tierra será mi rostro.
Matadlo, -ordenó el duque de York a la mujer rubia que estaba con él- matadlo ahora. No, -le contestó la rubia- la condesa Prístina Bathory me ordenó observar como resolvías este problema y no ser tu sirvienta, ella desea saber si vales la pena.
Entonces el duque de York agarró una espada de su pared de trofeos, y corrió hacia mí rápidamente a lo cual yo saqu&eacut
en adelante el mundo entero es mi campo de batalla.
Así lo haré lord Belmont, -me contestó e inmediatamente se fue de la mansión. ¿Y la servidumbre? Pregunto, por que es raro el que no hayan aparecido. Tal vez es su día libre, -le contesté a Tarja.
Agarré todas las botellas de licor y las aventé contra la pared, rociando así los líquidos inflamables, después de lo cual agarré una vela la prendí y la arrojé contra las paredes las cuales estaba empapadas en licor, la habitación se prendió en fuego inmediatamente, el suelo, las paredes y el techo de la habitación se bañaron en fuego en cuestión de segundos, Tarja y yo salimos de la mansión y subimos a nuestro carruaje y observamos como en cuestión de segundos el fuego se esparcía por toda la mansión, mi venganza había sido implacable.
Se acabó, -dije audiblemente- por fin se ha acabado. Se ha terminado para ellos, -me contestó Tarja- eso es evidente mi niño, pero para ti solo es el comienzo, verás cosas que nadie ha visto jamás, harás cosas que muchos anhelan hacer secretamente, para ti el haber vengado a tus padres es el primer paso en la eternidad. Di la orden de marcha al cochero quien obedeció inmediatamente, nos alejamos lentamente mientras la gente se reunía para observar la mansión caer en llamas de fuego vengador, el carruaje se perdió a la vista de cualquier ser entre las tumultuosas calles de Londres.
Así pues, dejo de enseñarle el principio de mi vida oscura a Faith, ella esta recargada en mi hombro y yo la abrazo como si fuésemos una pareja de varios años. Ahora lo entiendo, estás para combatir contra él, estás aquí para la revancha. Estoy aquí primero por ti, -le digo a Faith- por ti amada mía, desde que te conocí en esa pequeña ciudad no te he podido olvidar, no he querido sacarte de mi mente, estoy obsesionado contigo Faith.
Mi vampiro. -me contesta ella- ¿Qué es lo que dices? ¿Me amas? -Deseo amar y ser amado por ti, solamente por ti. ¿Pero pelearás contra él verdad? No quiero perderte, -me dice ella- deseo estar contigo. Lo se, acompáñame a enfrentar mi destino, -le pido tranquilamente. Nos levantamos de nuestra mesa y bajamos por las escaleras, caminamos entre la multitud y Faith sujeta mi mano fuertemente, no quiere que yo combata en esta noche, pero ella lo entiende. Atravesamos la pista de baile, y allí lo veo al lado de una hermosa jovencita rubia, me acerco despreocupadamente lo que pase esta noche debió de haber sucedido hace décadas, pero me alegro que pase esta noche. El me ve acercarme, su mirada delata su incredulidad, él no creía que me vería de nuevo, pero aquí estoy, la jovencita rubia mira a Faith extrañada. Faith, -dice su nombre mientras me mira- ¿quién es tu amigo? -El es, -le contesta a Buffy- Alexander Belmont. Y tú debes de ser Buffy Anne Summers, -le digo- es placer.
Realmente ¿quieres pelear contra mi?Le lanzo un golpe directamente a su nariz, golpe que da directamente en su blanco, después le aplico dos golpes a los costados de su cuerpo y una patada giratoria que lo manda al suelo.
¿Tú que crees? Es mi destino el haber llegado a este momento. Brinco por los aires y él me atrapa en los aires, me sostiene y lanza a una pared, me golpeo fuertemente contra la pared de ladrillos, pero nada importa, me levanto y lo contraataco rápidamente, le lanzo un golpe con mi puño derecho, pero él lo detiene, lanzo otro golpe con mi puño izquierdo, pero es nuevamente bloqueado, mis dos manos están atrapadas, lo golpeo en su nariz con mi cabeza y entonces él se tambalea hacia atrás. ¿Qué te pasa, -me pregunta rabiosamente- te gusta mi nariz o que? -Si me gusta para hacértela sangrar toda la noche idiota. Entonces el corre rápidamente hacia mi, me sujeta de mis ropas y me levanta, corre mientras me levanta y me golpea contra la pared de su club, me golpea contra cajas de madera, me golpea contra una escalera de emergencia y finalmente me lanza contra el suelo. Te alejaras de mi, de Buffy y de Faith, -me dice autoritariamente- o sino te mataré. Haré lo que yo quiera y lo que quiero estar junto a ella.
Me levanto todo adolorido y sangrando, pero nada importa, me sacudo el polvo de mi ropa mientras acomodo el hueso de mi dedo pulgar el cual se dislocó en esta última caída. Mientras tanto Faith me esta viendo recibir la paliza del siglo y crean eso no es bueno para nadie, es decir a ningún hombre le gusta que limpien el suelo con él mientras su novia lo ve todo. <Vamos Alexander acábalo, -sus pensamientos los percibo nuestro lazo psíquico se hace más fuerte por cada segundo que pasa- se acerca corriendo por detrás de ti> <Lo se, -le digo- no te preocupes><Esto es genial, acábalo mi amor y dormirás conmigo esta noche> <Esa es una propuesta que no puedo rechazar, -le contesto- aléjate un poco Faith> Es hora de terminar con esto, el vampiro en mi sale a la superficie, mis rostro se deforma, mis ojos se oscurecen totalmente, mis dientes se afilan y alargan al igual que mis uñas. Me volteo rápidamente y mientras lo hago saco una pistola automática con dieciséis balas en el cargador de las cuales le descargo nueve balas en su cuerpo, el Inmortal cae de espaldas en el suelo, en realidad no se lo esperaba, eso no lo matara, pero si le dolerá por un buen rato. Buffy trata de intervenir, pero Faith la sujeta del brazo. ¿Que haces Faith, -alcanzo escuchar que pregunta Buffy- estas loca? -Tranquila Buffy, -le responde Faith- se lo que él va hacer. Camino hacia él lentamente deseo que sienta venir la humillación antes de que pase, lo levanto con mi mano derecha y lo coloco contra la pared, con mi mano izquierda le aplico dos bofetadas y después saco una estaca que traía oculta en mi espalda, la agarro fuertemente y se la clavo con todas mis fuerzas en el lado de