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MI PROFE DE HISTORIA - Me introdujo su verga hasta lo mas profundo, el mete y saca era tremendamente placentero, lo sentia a la perfeccion en mis paredes, y por lo visto el tambien lo estaba pasando bien con su alumna

MI PROFE DE HISTORIA Me introdujo su verga hasta lo más profundo, el mete y saca era tremendamente placentero, lo sentía a la perfección en mis paredes, y por lo visto él también lo estaba pasando bien con su alumna

Hola amigos, debo reconocer que hace poco tiempo que leo su página, pero definitivamente me encanta, y para qué decir los relatos, de hecho me he imaginado en varios de ellos.

Bueno, dejándome de rodeos, yo también quiero aportar algo, y aunque me pasó hace años (cuando terminé el colegio), todavía cuando me acuerdo me da un poco de nostalgia, y me gustaría repetirlo, pero con la experiencia de ahora.

Cuando estaba en el último año, llegó al colegio un profesor nuevo de historia (ramo que nunca me gustó y en el que siempre me fue mal), y aunque no era muy atractivo físicamente. A todas nos llamó la atención por lo simpático y joven que era (comparado con los otros), tenía alrededor de 27, en fin, recuerdo que en las primeras pruebas que tuvimos con él me saqué la nota máxima, y por ende me comenzó a llamar la atención más todavía. Pasaron los meses y siempre conversábamos mucho con el profe, hasta que un buen día me declaré, le dije que me gustaba mucho, y aunque sabía que era imposible que pasara algo entre nosotros, quería que lo supiera, me dio mucha risa ver su cara, sin embargo me dijo que él ya se había dado cuenta por la forma en que lo miraba en las clases, ya que para colmo, yo me sentaba en el primer puesto.

En el mes de octubre, el curso me eligió candidata a reina (aunque no soy muy bonita, más bien atractiva), y el día del reinado, al finalizar, el colegio organizó un pequeño cóctel, dentro del mismo, sólo para las reinas, los padres y los profesores. Ahí estaba él, se acercó, me llevó a un rincón y después de saludarme con un beso muy cerca de la boca, me dijo que me veía muy linda, que tenía lindas piernas (andaba con un vestido negro corto y bastante escotado), etc. Pasaron los días, hasta que un día, nos dijo a todos que iba a ser papá y se iba a casar, ya que su relación con mi curso era muy buena, de hecho él y otros compañeros siempre salían a bailar, conversar, etc.

En diciembre, nosotros salíamos del colegio, y el día de la licenciatura dijo que me iba a extrañar, pero estaba muy frío. El día 13 de enero, nos juntamos como ex alumnos, en la casa de una compañera, y llegó él, ya que como dije antes, se llevaba muy bien con todo el curso, yo me sorprendí mucho al verlo y estoy segura que él también se sorprendió al verme a mí, ya que yo nunca compartía con mi curso, en fin, nos sentamos todos a conversar y no me quitaba los ojos de encima (yo nuevamente andaba con un vestido corto, muy corto), yo le correspondía a sus miradas, porque igual me encantaba, hasta se me había olvidado que se había casado.

Luego pusieron música y me sacó a bailar, encantada acepté, aunque reconozco que nadie estuvo de acuerdo, ya que todos pusieron mala cara, pero bailamos igual y ¡de qué manera!, de hecho cada vez que él me rozaba servía para humedecerme un poco más, ya que con cada roce me daba cuenta de lo empalmado que estaba y ¡me encantaba!, luego nos dio calor y paramos de bailar, yo me fui por mi lado a la cocina y él salió al patio a conversar, al rato salí yo, él estaba con dos compañeros, pero uno se entró cuando me vio porque nos llevábamos mal, entonces el profe me invitó a sentarme a su lado, mi otro compañero también entró, cuando quedamos solos no aguantó más y comenzó a declararse.

Me dijo que hace mucho tiempo que quería decirme que yo le gustaba mucho, y que si no me lo dijo antes fue para no tener problemas en el colegio, además me dijo que no se había casado, que sólo lo había dicho para sacarse de encima a la secretaria del colegio, con la cual tuvo un breve romance, dicho esto se acercó y me besó, fue un beso maravilloso, no tanto por lo apasionado, sino por lo que significaba para mí estar con el profesor de historia, que a todo esto se llama Felipe, nos abrazamos, seguimos bes&a


acute;ndonos hasta que de pronto escuchamos una exclamación de sorpresa, que nos hizo abrir los ojos.

Era una compañera que se sorprendió mucho al vernos besándonos, pero el compañero que andaba con ella era el mejor amigo del profe, por lo cual la hizo callar y la entró a la casa, el profe me siguió besando hasta que me quedó mirando fijamente a los ojos y me preguntó si yo estaba dispuesta a hacer el amor con él, obviamente le dije que sí, pero como no era el momento ni el lugar, quedamos de acuerdo para ir el día 18 de enero. Cuando entramos a la casa para buscar mis cosas, estaban todos sentados y nos quedaron mirando en forma de reproche, pero ya no me importaba, me fue a dejar a mi casa y confirmamos la cita.

Llegó el día y yo estaba muy nerviosa esperándolo, apenas me vio, se acercó y me saludó con un tremendo beso, me tomó la mano y nos fuimos a su auto, ya en el auto me dijo infinidad de cosas lindas, que ya no eran necesarias, ya que yo lo único que quería era estar con él. Fuimos a un motel, yo estaba muy nerviosa porque nunca había ido a uno, cuando llegamos, me abrazó muy fuerte y comenzó a besarme, luego comenzamos a desvestirnos, nos tiramos a la cama y comenzaron las caricias, aunque debo reconocer que él tampoco era muy experto, me gustaron sus caricias, no era muy atractivo desnudo, pero era lo de menos, lo único que yo quería era sentirlo dentro de mi.

Debo reconocer que me excité rápidamente, sus caricias eran suaves, sus besos eran extremadamente excitantes, fuertes, y rápidamente comenzaron a bajar hasta posarse en mis pechos, los cuales ya estaban erizados con sólo sentir su lengua recorrer mis pezones y sus dedos recorrer mis labios vaginales, deteniéndose en mi clítoris con suaves movimientos, luego los introducía uno a uno, aprovechando mi humedad, que ya era bastante evidente.

Entonces me puso en cuatro (que evidentemente era su pose favorita) y comenzó a introducirme su herramienta de a poco para poder sentirla hasta lo más profundo, era genial sentir cómo mi "querido profesor de historia" me tenía totalmente dominada, el mete y saca era lento, suave, y tremendamente placentero, lo sentía a la perfección en mis paredes, y por lo visto él también lo estaba pasando bien con su alumna, ya que gemía y me decía cosas que no sé si las decía por la excitación del momento o porque realmente las estaba sintiendo, pero me gustaba así y a la vez me excitaba más, luego comenzó a aumentar el ritmo, por lo que me di cuenta de que iba a acabar, entonces comencé a mover mi cadera en forma circular y tuvimos un orgasmo genial; en todo caso a mis 18 años, no eran muchos los orgasmos que había tenido.

Luego del orgasmo, nos acostamos, me abrazó y comenzó a decirme que hace mucho tiempo me imaginaba así, y que cada vez que me veía, en su imaginación, me veía desnuda, siguieron las caricias, ahora fui yo la que tomé la iniciativa, comencé a besarlo, en la boca, las orejas, el cuello, paré en su pecho, lamí sus pezones, bajé por su cintura, por el ombligo, pasando mi lengua suavemente, y cuando él creía que iba a parar en su herramienta, pasé de largo a la parte interior de sus muslos, mordisqueándolos suavemente, luego lamí sus testículos y fue allí donde él gimió de una manera espectacular, lo que indicaba que le gustaba mi trabajo, hasta que no aguantó más y me llevó la boca hasta su glande, el cual chupé de la mejor manera posible, lamiéndolo, besándolo, subiendo y bajando.

Cuando él sintió que estaba a punto de correrse, me apartó, me besó y me puso en su posición favorita (en 4), pero esta vez me penetró muy fuerte, aunque no le costó porque yo con la mamada, ya me había excitado lo suficiente como para estar muy húmeda, comenzó el mete y saca, que esta vez fue más largo que el anterior, pero lo disfruté de igual manera, entonces comenzó a decirme que me movía de una forma espectacular, como lo que era, una verdadera mujer, que le encantaba, que dónde había estado antes que no me había encontrado, etc.

Sus palabras me excitaban más todavía, hasta que me dijo que estaba a punto de correrse, entonces nos separamos y comencé a mamársela para beber todo la leche que emanaba de su herramienta, la cual inundó toda mi boca hasta mi garganta,

pero no perdí ni una sola gota y debo reconocer que tenía un sabor exquisito, y me encantaba mamarla mientras él me decía las palabrotas típicas que se dicen cuando estás muy excitado, luego me acostó y comenzó a lamerme mi clítoris desenfrenadamente, mientras introducía su lengua por mi orificio. Lo cuál me puso a mil y tuve un orgasmo genial, el cuál le agradecí con un tremendo beso, el cuál tenía el sabor de su leche y mis jugos. Nos abrazamos, nos besamos, conversamos un rato, nos duchamos, y nos despedimos. Esa fue mi graduación definitiva.

Aunque no lo veo hace 5 años, cada vez que me acuerdo, me veo en la obligación de masturbarme pensando en lo genial que lo pasé con mi profesorcito, y en la envidia de todas mis compañeras que se quedaron con las ganas, ya que muchas de ellas supieron lo que pasó.

Autor: Excitante23

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