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LOS RATONES EN CANTIDAD - Te subiste a mi dejando tus tetas a la altura de mi boca, te agarraba del culito, lo habria bien mientras mi pija te llenaba toda la concha, mientras mi pija se alojaba para no salir nunca, bien adentro

LOS RATONES EN CANTIDAD Te subiste a mi dejando tus tetas a la altura de mi boca, te agarraba del culito, lo habría bien mientras mi pija te llenaba toda la concha, mientras mi pija se alojaba para no salir nunca, bien adentro

Hola, mi nombre es Joaquín, soy de Buenos Aires, Argentina y hoy quiero contarles algo que no se exactamente como definir.

El asunto empezó así, una tarde estando en mi oficina, descansando mientras tomaba una taza de café, estaba hablando vía msn con algunos amigos, de repente se conectó alguien que yo no sabía exactamente bien quien era, nos presentamos, ella se llama María, y comenzamos una charla interesante y que con el correr de esa tarde se fue transformando en amena, encontramos varios puntos es común, ella tiene treinta y algo...yo cuarenta y algo... y los temas fueron apareciendo como por arte de magia.

Cuando esa tarde nos despedimos, me quedé con ganas de más..., en los días siguientes se fueron sucediendo charlas cada vez más agradables, más inteligentes, y más intrigantes, no voy a negarles que me moría de ganas de avanzar, de conocer más de la persona que escribía eso que tanto me gustaba, que tanto me intrigaba.

Hasta que una tarde no recuerdo bien como, comenzamos a hablar de nuestras vidas privadas, fue así como le conté que estaba en pareja, que tenía una amante y tantas otras cosas, en un momento un momento la charla se fue calentando, fuimos subiendo la temperatura de las preguntas y las respuestas no se quedaban atrás, hasta que se produjo un instante de quiebre,…

María escribió... " ¿sabe una cosa?..., Usted me calienta", cuando leí eso, sentí como si un fuego interno subiera por mi cuerpo, para mi sorpresa, estaba excitado, caliente, con ganas de tenerla..., sin embargo, traté de calmarme, me dije... ¿que quiero tener?

Si ni siquiera se como es...., pero no pude evitar lo que esa mujer me producía, era algo extraño, me estaba excitando mucho con alguien que jamás había visto, y ese alguien, me excitaba tan solo con escribir sus pensamientos..., tan solo a través de una computadora. Lo mejor...lo más interesante, era que ella.

María, estaba tan excitada como yo, entonces me dio su teléfono, enseguida le ordene que a mi secretaria que no me molestara, que no me pasara ninguna llamada, cerré la puerta de mi oficina y marqué el numero, estaba excitado, como un adolescente..., al escuchar la voz de María del otro lado, sentí una especie de shock, y me sobre excitó escucharla a María, estaba caliente, muy caliente, escuchaba su respiración agitada.

Comenzamos a hablar, a contarnos lo caliente que estábamos, sentía como se estaba tocando, como sus deditos jugaban en su conchita caliente..., gemía y escucharla me calentaba mucho, aunque no lo crean mi pija ya estaba dura...muy dura, pedía a gritos que la liberara, entonces me desabroché el cinturón, bajé el cierre, y ayudándome con una mano la saqué, estaba grande, húmeda, latiendo...y todo por vos...

Empezamos a contarnos todo lo que nos haríamos, le conté como me gustaría chuparle la conchita, como desearía sentir sus jugos en mi lengua..., en mi boca, como desearía ponerle la pija despacito en su boca, en su concha..., ella, con esa voz tan sensual y caliente que tiene me contó como me chuparía la pija..., cerré los ojos, y mientras mi mano subía y bajaba por mi pija, sentía como si fuera su boca la que estaba dándome todo ese placer.

María me hizo escuchar su conchita mojada...y me excitó mucho más todavía...seguimos así...hasta que pasó lo inevitable...acabamos...mucho, muy rico...inolvidable. Escucharla gritar de placer hizo que la pija se pusiera bien dura...otra vez.

Apenas cortamos me quedé sentado en mi sillón, exhausto, como si realmente hubiera tenido a María toda para mi, y en cierta forma la tuve, porque sentí cosas que jamás pensé que podía sentir con solo hablar con alguien a quien jamás vi..., y lo más maravilloso era que si bien tenía ganas de salir corriendo a buscarla y darle pija a más no poder, también tenía ganas de no verla, de seguir imaginándola, dejando que nuestra imaginación cre


zca y crezca...hasta que nos explote la cabeza.

Después de esa primera llamada, empezó a sucederme algo extraño, las tardes que no la veía conectada la extrañaba, extrañaba ese momento de charla vía msn en el que nos íbamos calentando de a poco, extrañaba llamarla y que nos contásemos todo lo que nos haríamos.

Las tardes sucesivas volvió a ingresar, y todo se reproducía, hablamos, nos contábamos lo bien que la habíamos pasado, nos calentábamos y terminábamos hablando por teléfono, volándonos la cabeza, diciéndonos todo eso que tanto nos calentaba y acabábamos y gozábamos. Pero cada vez mejor, cada vez más placentero, cada vez los ratones eran más y más grandes.

Tanto que una noche, estando en mi casa, mi mujer comenzó a buscarme, a jugar, yo estaba en el sillón de mi sala de estar, y comenzó a chuparme bien la pija, a ponérmela dura, como tan bien lo hace, al cerrar mis ojos, fue como si la que estuviera comiendo mi pija fuera María, me dejé llevar y seguí gozando, cuando no pude más y descargué toda mi lechita en la boquita de mi mujer...

Pensé en vos, pensé que era tu boca la que guardaba y tragaba toda mi lechita, fue hermoso.

Unos días después volvimos a hablar, volvimos jugar, volvimos a llevarnos hasta el extremo, gozando de nuestros cuerpos, vos, recostada en tu cama, con ese conjuntito negro, que de solo imaginarlo hizo que mi pija crezca hasta el cielo, y yo, sentado en mi oficina, después de haber abandonado una reunión que nada me importaba al saber que vos estabas ahí, esperando mi llamado, esperando para jugar, esperando para que volemos juntos.

Volvimos a contarnos todo lo que nos haríamos, volví a decirte como gozaría chupándote bien las tetas, sacándolas del corpiño negro y chupando, lamiendo, saboreando y llevando tus pezones hasta el extremo del placer, como mi lengua bajaría hasta el punto máximo de tu humedad y como chuparía, y mientras te la chupo como mis delitos jugarían entrando y saliendo.

Y en nuestra imaginación vos te subiste a mi, dejando tus tetas a la altura de mi boca, yo te agarraba del culito, te lo habría bien, mientras mi pija te llenaba toda la concha, mientras mi pija se alojaba para no salir nunca, bien adentro, mientras la sentías...., mientras nos sentíamos Joaquín.

Entonces acabamos, entonces quedamos que la próxima vez querés que te haga la colita, querés que mi pija te llene el culito...y fue hermoso, fue placentero, fue excitante, fue... hermoso...tanto como vos.

Quiero que sepas que disfruto mucho de esto, quiero que sepas que quiero tenerte...no se cuando, o tal vez no..., tal vez nunca te tenga, sin embargo, esto me fascina. Me fascina que seas mi puta...que seas tan caliente...

Y este viernes. Espero escucharte, este viernes voy a llamarte...y quiero que vuelvas a ser mi puta.

Hasta aquí mi relato, espero que hayan disfrutado y espero, por sobre todas las cosas que vos lo hayas disfrutado...mucho.

Un abrazo a todos.

Autor: Joaquín

Un producto Marqueze Telecom S. A.