LA DEUDA - Debes acostumbrarte, tu culo ayudara a saldar la deuda de tu marido, tu marido se beneficiaba de este pequeño manjar, no, el decia que esas practicas no eran propias de una mujer decente como yoLA DEUDA Debes acostumbrarte, tu culo ayudará a saldar la deuda de tu marido, tu marido se beneficiaba de este pequeño manjar, no, él decía que esas practicas no eran propias de una mujer decente como yo Hacía días que notaba a mi marido con una preocupación fuera de lo normal. Preocupado y nervioso. Yo no hacía más que preguntarle por su estado, a lo que él me contestaba con evasiva respuesta: "pequeños problemas en el trabajo, nada más". Sus respuestas no me convencían y eso me ponía más nerviosa.
En un principio pensé que se trataba de una aventura con otra mujer y que estaba pensando en dejarme. Pero se me hacía imposible pensar algo así, ¿dónde iba a encontrar mi marido a una mujer como yo?... que aguante su carácter y lo mantenga económicamente como lo hago yo, pues él no tiene un trabajo fijo.... Puedo decir con cierto orgullo que soy una mujer con muy buenas virtudes: buena conversadora, cariñosa, complaciente, soy atractiva, fiel, y soy ocho años más joven (tengo 27); llevo perfectamente la organización de la casa (cosa que convino con mi trabajo de relaciones publicas), soy tolerante... muy tolerante! ... y comprensiva, entre otras cosas.
Mi marido pasó más de un mes con ese nerviosismo, después de ese tiempo se fue tranquilizando. Pero no duró mucho esa tranquilidad, a las pocas semanas, un domingo, recibió una llamada misteriosa que lo trastornó. Comenzó a dar vueltas por la casa, nunca antes lo había visto tan preocupado y nervioso. Yo no paraba de preguntarle que le pasaba, pero él solo me respondía: nada... nada, cosas mías, déjame tranquilo. No sabía que hacer, me angustiaba verlo así.
- No puedo ayudarte si no me explicas lo que te pasa, siempre nos hemos tenido confianza para contarnos los problemas, vamos cariño, cuéntamelo ... seguro que puedo ayudarte- le dije al borde de un ataque de nervios. De pronto se me quedó mirando y comenzó a llorar, se arrodilló en el suelo frente a mí con las manos en la cabeza, como si hubiera matado a alguien. Por mi mente pasó: ahora confesará que tiene una amante, será cabrón.
-Cariño, no..no no me he a...a...atrevido a contártelo antes para no preocuparte, pero te lo contaré todo. Ya sabes que con lo que yo gano no puedo permitirme ciertos lujos ... y por ello me siento frustrado ... por no poder darte todo lo que te mereces. Hace unos meses se me ocurrió regalarte para tu cumpleaños un collar de diseño, algo que fuera muy especial, pero no tenía el dinero suficiente, así que decidí jugarme el dinero que tenía ahorrado,- (mientras me contaba esto yo lo miraba con cara de incertidumbre), me lo jugué a las cartas con un grupo de jugadores. Tuve muy mala suerte y lo perdí todo en pocas jugadas, yo pensé que no podía seguir con esa mala racha, y decidí continuar jugando.
Tocaron a la puerta, mi marido se dirigió a ella para abrir, yo le seguí detrás. Cuando abrió tres hombres bien vestidos se encontraban en la entrada:
-Hombre! Veo que nos estabas esperando.. y espero que con nuestro dinero- dijo el más bajito de los tres -Bu...bueno, no he conseguido el dinero aún...pero puedo ir pagando poco a poco- dijo mi marido.
-Si, queremos pagar lo que debemos sin ningún tipo de problemas, les aseguro que mi marido y yo pagaremos lo más rápidamente posible- añadí yo.
El más bajito comenzó a reírse de forma escandalosa: -jajajaja, esa si que es buena, me parece que su marido no le ha contado todo...en la última manga de la última partida su marido dijo: si gano esta partida no os debo nada, si pierdo os pagaré en un plazo de un mes, pero claro, nosotros pedimos avales para tales apuestas...jajajaja, así que su marido nos firmó un papel en el que decía que si en el plazo de un mes no es zanjada la deuda, nos pagaría con el ofrecimiento de su esposa durante el tiempo de dos meses-.
-¿Qué? Será broma eso- dije asustada. Mi marido se encontraba con la mirada al suelo y yo no paraba de temblar por los nervios.
-Bueno, no tenemos todo el día, el dinero o la mujer...nos da igual, no quiero irme con las manos vacías. Ya os aseguro que si me v
oy con las manos vacías me lo cobraré más delante de una forma mucho más desagradable...no tengo ganas de perder el tiempo! ¿Tienes el dinero o que?-
Al ver que mi marido no levantaba la mirada del suelo di un paso para adelante ofreciéndome como pago, aquellos hombres no estaban para bromas y nos encontrábamos en un callejón sin salida, no había otra solución. Un hombre corpulento me agarró del brazo y me sacó del portal de mi casa con un tirón. Mientras era arrastrada escaleras abajo mi marido se quedó llorando sin atreverse a mirar como me llevaban.
Me introdujeron en un lujoso coche. El hombre que parecía más atractivo se sentó al volante, el corpulento de copiloto y el bajito a mi lado.
-Yo sirvo para llevar las cosas de casa.. y para limpiar. Y soy muy buena cocinera- dije.
-Ya , ya , eso esta muy bien. ¿Pero crees que con solo hacer eso vamos a recuperar nuestro dinero? Jajaja, tenemos pensado otro tipo de trabajos para ti- Dijo el bajito.
Al oír esto me quedé helada, ¿qué querían que hiciera?, ¿algo ilegal?. Por mi cabeza pasó una idea más descabellada, vender mi cuerpo, pero la rechacé al instante, no podía pensar que fuera algo así.
-Vale, pues decirme que tendré que hacer- dije algo nerviosa.
-Hummmm... pues déjame pensar...- dijo el bajito mirándome de arriba abajo con una expresión de duda. Está claro que con tu cuerpo podremos recuperar el dinero en menos de dos meses-.
Casi me desmayo al oír eso, perdí la noción del tiempo. Cuando reaccioné, el tipo me tenía cogida las manos por mi espalda...me las había atado! ¿Qué haces? Suéltame! Me haces daño!- grité.
-Hummm, te gusta dar órdenes...pues vamos por mal camino así. Has de aprender a obedecer....y a soportar el dolor. Muchos de nuestros clientes quieren a sumisas para humillarlas y castigarlas. Aunque aún estás a tiempo de echarte atrás, pero no creo que te interese, los que dejan de pagarme lo acaban pagando muy caro. ¿Qué quieres hacer?- -Esta bien, solo serán dos meses, después se habrá acabado la pesadilla- dije.
-Buena elección- dijo el bajito, pues vamos a ver si te a quedado claro-.
Tras decir esto comenzó a tocarme la pierna, yo sentí mucho asco notando como me acariciaba el coño con su dedo. No pude disimular mi excitación y cerré los ojos para dejarme llevar por aquella experiencia. Un par de dedos entraban y salían de mi vagina humedecidos por mis fluidos, con esos mismos dedos comenzó a acariciarme la entrada del culo. Finalmente introdujo uno de los dedos.
-AHHH, me duele- grité. -Debes ir acostumbrándote, tu culo ayudará a saldar la deuda de tu marido. ¿Acaso tu marido no se beneficiaba de este pequeño manjar?- -No, mi marido siempre decía que ese tipo de prácticas no eran propias de una mujer decente como yo. Nuestras relaciones eran muy convencionales- -Bueno, no le hacía falta.
Todo lo que no era tan convencional lo hacía con nuestras putas- -¿Qué? ¿mi marido se iba de putas? y una mierda, no me lo creo- -¿ah no?, ¿pues porque crees que se apostó todo su dinero?, tu marido estaba obsesionado con una de mis mujeres, una diosa al alcance de muy pocos bolsillos. Es una mujer que ha vuelto locos a muchos hombres... tu marido hubiera dado la vida por pasar una noche con ella, pero en vez de eso...apostó a su mujer, jajajaa- -hijo de puta!- chillé -El sitio donde vas a trabajar es uno de los mejores de la ciudad, está compuesto por tres grandes plantas...la de arriba es la planta de lujo, la mayoría de las mujeres que trabajan en esa planta se dedican al mundo de las pasarelas.
En la primera planta nos dedicamos al arte escénico, representamos las fantasías de nuestros clientes en zonas ambientadas para ello. Conseguimos aquello que quieran nuestros clientes...una cárcel, la habitación de un hospital, una clase de colegio, lo que quieran...y nuestras chicas se disfrazan y hacen el papel que se les encarga. La última planta es la subterránea, la que llamamos "mazmorra", y en ella se realizan prácticas sadomasoquistas-.
La simple idea de pensar lo que me esperaba me llenó de excitación, ¿cómo podía ser? Era repugnante lo que iban hacer conmigo....y eso me gustaba, pero contradictoriamente me sentía mal por sentir esa excitación, ¡no podía actuar como una guarra!, ¿qué iban a pensar de mí esos tipos?. .Vale, vale,
dejémonos de charlas, me has dejado el dedo asqueroso-. Tras decir esto sacó el dedo de mi culo y me lo metió en la boca. Yo me resistía a abrirla. Después de varios esfuerzos por intentar abrirme la boca dijo: -Coño! he dicho que abras la boca!- chilló, pero yo me resistía . Metete por ese camino- indicó al hombre que conducía señalando un pequeño camino de tierra. Llegamos a un pequeño claro en medio del bosque.
Aquel paraje deshabitado daba miedo, sobretodo en aquel momento, pues ya era de noche y solo se veía gracias a los faros del coche. Me bajaron del coche y me desataron, yo quedé desorientada, sin saber que hacer y temblando por el frío delante del coche y alumbrada por los faros. Los tres hombres me rodearon y comenzaron a darme cachetes en el culo. Cada vez que me giraba recibía un nuevo cachete: -Ya está bien, por favor, chuparé el dedo, no...- supliqué. Pero no me dio tiempo a decir más. El hombre corpulento me agarró de la falda y me la desgarró de un fuerte tirón. Seguidamente hizo lo mismo con el jersey y el sujetador. Yo caí de rodillas al suelo. Los tres hombres se bajaron los pantalones dejando al descubierto sus pollas.
Dos de ellos comenzaron a metérmela en la boca, el otro me cogió por detrás, me bajó las bragas y me la metió hasta el fondo de mi coño sin ningún tipo de miramientos. Como tenía la boca llena solo se me oía: ummm...ummm...ummmm. Mientras ellos jadeaban como perros. Al rato se corrieron, uno dentro de mi boca, el otro en mi coño y el descenderás a los infiernos donde proseguirás tu camino de libertinaje.
No había duda, me encontraba en el purgatorio. Tras de mi se abrió una puerta. En la entrada me esperaban una mujer de extraordinaria belleza y un ser con boca de lobo, cuerpo de hombre y pechos de mujer. Anda y ve, no hay otro camino para ti, dijo la voz.
Entré al recibidor donde me esperaban esos dos seres. Toda la estancia se encontraba exquisitamente decorada con colores cálidos y acogedores. La mujer, que vestía una estrecha prenda de cuero negro, me acarició el pelo y me dijo: esto no lo vas a necesitar aquí, y me quitó el vestido de seda blanca. En su lugar me puso un collar con una correa en el cuello y unos grilletes en los tobillos unidos por una cadena. Oí la voz del mismísimo demonio que me decía: "Camina". La voz venía de aquel ser que se encontraba a mis espadas cubierto únicamente por una capa negra. Al fijarme en él pude observar el enorme tamaño de su aparato; este destacaba por sus enormes venas y un color rojizo: "Camina". Repitió, esta vez dándome un tirón de la correa con la que me llevaba sujeta y obligándome a dar un forzado paso hacia delante.
Me llevaron por un pasillo hasta llegar a una especie de caverna larga y espaciosa. Fuimos atravesando la caverna, a los lados se encontraban multitud de instrumentos de tortura. En uno de ellos un hombre con una capucha negra daba vueltas con la mano a una rueda que tensaba cuatro cuerdas sujetas a las cuatro extremidades de una joven. Los gritos quedaban tapados por los espantosos ruidos que se oían...lloros, chillidos, gritos, gemidos...
Era conducida por aquel ser, dos pasos detrás de mí nos seguía la bella mujer. A mi derecha pude ver como tenían a un hombre a cuatro patas, atado al suelo y con dos fila de seres monstruosos, una por detrás y otra por delante. Todos hacían cola para penetrarlo con enormes aparatos. La bella mujer dijo: aún le quedan 5 días más.
Pasé por delante de mujeres que eran flageladas, otras se encontraban atadas en posiciones impensables, era una visión terrible. Pero, ¿dónde me conducían a mí? Llegamos a un rincón donde había una cama enorme. Me tumbaron y me colocaron boca abajo. La bella mujer abrió las piernas delante de mí ofreciéndome un precioso sexo sin un solo vello. Hazlo tuyo, chúpalo, mete la lengua.
Al momento me vi chupando su coño como si fuera un manjar, estaba delicioso. Después noté como el monstruo que nos acompañaba comenzaba a metérmela. Para tener el tamaño que tenía entró con gran facilidad, pero una vez dentro, y tras varios movimientos suaves, la polla del monstruo empezó a aumentar de tamaño. Me presionaba cada vez más las paredes de mi vagina. Ya no podía crecer más, ¡me iba a reventar! Dejé de lamer y comencé a chillar de dolor: nooo...ahhhhh
hhhh!, no mmmm... La mujer empujó mi cabeza hacia su coño restregándomelo por la boca.
Noté como el ser se corría y me inundaba todo el interior de mi cuerpo, lo notaba hasta por el cuello. Lo último que oí fue a la mujer decir: para, ya tiene bastante por hoy . Todo se volvió confuso y borroso en ese momento, estaba despertando de mi sueño....
DE VUELTA A LA REALIDAD
-Para, he dicho que ya tiene bastante por hoy-. Abrí los ojos y vi delante de mí al hombre bajito y de pronto noté un dolor agudo en mi trasero...¡tenía a un tipo metiéndomela por el culo! -Noooo, por el culo noooo, ohhhhh que dolor- chillé.
-Es por tu bien, hay que ir dilatándolo para que te acostumbres- dijo el bajito.-ahora vendrá un médico para hacer a la camilla con una fuertes correas que ya estaban incorporadas. Quedé totalmente inmóvil. El hombre se dirigió hacia un maletín que había traído y de él sacó un pequeño instrumento plateado. Después se bajó los pantalones y calzoncillos y se colocó de pie entre mis piernas forzosamente abiertas. Sin más apuntó su grueso pene en la entraba de mi coño y comenzó a penetrarlo.
Me encontraba excitadísima y no pude controlar mis gemidos a cada embestida. Cerré los ojos y noté como sacaba su polla y me metía algún fino objeto por el culo, será el instrumento plateado que ha sacado del maletín, pensé. Estaba frío, pero no me hacía daño. Al rato, cuando no sentía que lo tenía comencé a notar como el pequeño instrumento aumentaba de tamaño y me abría el culo. Uffff...cada vez más grande hasta que llegó un punto en el que mi ano no pudo dilatarse más. Dejó el instrumento abierto dentro de mi culo y volvió a penetrarme. Al rato se corrió.
Entonces dejó de penetrarme y se agachó hasta poner su mirada a la altura de mi coño y Comenzó a meter su lengua. Se levantó con la boca llena de su propio semen y se acercó para besarme. Yo me resistí. Ni con todas sus fuerzas logró abrirme la boca. Tras varios intentos se limpió la boca y dijo: - ¡mierda de puta! ¿Para esto pago?- y se fue.
Pasé como tres horas atada a esa camilla sin que nadie viniera a desatarme. Cuando pasó ese tiempo vino el tipo pequeñajo: -El cliente no ha quedado del todo satisfecho, irás a la mazmorra, allí te enseñaran a comportarte como una auténtica perra. Allí serás castigada duramente y adiestrada para follar todo aquello que se te imponga. Ahora conocerás lo que es el dolor y la humillación. Allí no hay cabida para los escrúpulos Guarra!
Vas a saber lo que se siente cuando diez hombres a la vez se mean y corren encima de tu cuerpo mientras eres azotada... y como son ocupados todos tus agujeritos a la vez por las pollas más grandes y viciosas de la ciudad...
-Nooo por favor...no pondré más pegas, se lo aseguro señor!- supliqué. -No me supliques PUTA! No lo soporto! Mañana irás directamente a la mazmorra, esta noche te tengo reservada una cosa muy especial...
Autor: Sumiso send |