FANTASIA CUMPLIDA - Su boca estaba en la cabeza de mi pene y su lengua jugaba con mi ranura, su mano me masturbaba de prisa, la comence a masturbar. Sentia su sexo en mis dedos humedeciendomelos, pidiendo masFANTASÍA CUMPLIDA Su boca estaba en la cabeza de mi pene y su lengua jugaba con mi ranura, su mano me masturbaba de prisa, la comencé a masturbar. Sentía su sexo en mis dedos humedeciéndomelos, pidiendo más Quiero contarles una historia que me ocurrió recientemente, gracias a este modernismo que los eruditos llaman cybersex. Yo acepto que por labores de trabajo, he tenido que adaptarme muy bien al uso de las computadoras y muy especialmente al Internet.
Incluso, para mi esto del cyber espacio era solo una herramienta de trabajo, hasta que un día, un amigo me contó que la pasó fenomenal con una chica que había conocido chateando. Así que en vista de mi último fracaso con Laura y el desplante que me echó mi ex-amante, decidí entrar a uno de estos chat-eróticos y ver que pasaba.
Transcribo la conversación que tuve dentro de un chat privado, luego de no menos de una docena de intentos con diferentes chicas.
A- Discúlpame estás ocupada ?S- No, para nada. A- Que bueno. Eres una chica verdad? S- Si por supuesto y espero que tú seas un chico? A- Jajaja, Claro mi vida. Y dime cual es tu verdadero nombre. S- Me llamo Sandra ¿y tú? A- Yo, soy Armando. Y que edad tienes preciosa? S- 27 años, ¿y tú? A- Guaooo, me gusta tu edad. Yo tengo 38. Tan solo 10 más que tú.
S- ¿Te puedo preguntar algo? A- Dime, adelante, atrévete. S- ¿Por que estás aquí? A- Aunque esto no lo creas, es mi primera vez aquí y tenía mucha curiosidad de conocer esto. S- Armando, ¿Quieres conocerme? A- Bueno no se. Como eres tú? S- Soy de 1,70 m y 60 Kg. Pelo castaño claro, más abajo de los hombros y ojos azules (son mi gancho). Y tú, Como eres? A- Suenas muy bien. Yo soy bastante clásico: de 1,75 m y de 74 k (para mi, me sobran unos 4 Kg) de pelo castaño oscuro y de ojos cafés, y una que otra canita. S- También suenas bien tú. A- Y ahora dime, de verdad quisieras conocerme?
S- Si, por que no. Eres maduro y me gustan los hombres maduros, eres bien educado y además hasta quizás seas bien parecido? A- vaya que eres bien directa. Dime linda, que te gustaría hacer conmigo? S- Solo hacerte el amor, no tengas miedo. Será como hacer realidad una fantasía mía. A- Y en que consiste esa fantasía tuya? S- Ven a buscarme y lo averiguaras.
A- Vaya que eres directa. Eso me gusta mucho de una chica. ¿Donde te encuentro? S- Estaré paradita en el semáforo que esta en la esquina de la Bolsa de valores dentro de unos 30 min.(pueden creerlo? Esta chica que pareciera estar requete buena, me esperará en 30 min. Ufff. El pulso me comenzó a temblar, respiré hondo y le respondí)A- Ok, está bien te iré a buscar en 30 min. Mi carro es un Toyota Corola azul de vidrios ahumados.
Luego de un ataque de nervios y de indecisiones, opté por el reto y fui a buscarla. Les juro amigos lectores que no me arrepentí.
Al cabo de los 30 min exactos, estaba yo llegando a la esquina de la bolsa de valores y créanme, ella está allí. Era tal cual se describió solo que no dijo que además, su cuerpo está bellamente adornado por unas curvas increíbles, además que los senos eran sin lugar a duda tersos y de buen tamaño. Vestía una minifalda negra bien estrecha y una franela rosa.
Cuando la vi, mi corazón comenzó a palpitar con fuerza y me sentí realmente nervioso, ella esta allí y yo iba por ella. Así que luego de unos segundos de temor y de nuevo indecisión, paré mi carro delante de ella, bajé la ventana eléctrica y le dije - ¿Eres Sandra?- a lo que respondió - Si Armando, soy yo- Su voz era grave y aterciopelada, lo que mi hizo tragar fuerte para poder invitarla a montarse
Una vez en el carro, la conversación se desarrolló "relativamente" normal (el tema sexual lo abordo siempre luego de la 2da cita más o menos) pero con Sandra era diferente, no era una cita, era un encuentro para hacer el amor.
Ella no dejó pasar mucho el tiempo, hablamos de como te gusta a ti, como me gusta a mi, lo más loco que has hecho, etc. Ella fue acercándoseme y se apoyó en mi hombro mientras hablamos de sexo, así que yo aún no había llegado a ninguna parte y ya esta excitado.
Ella continuaba en el tema del sexo, del s
exo oral, sexo anal, etc. y yo a responderle que me gustaba todo y en especial el sexo oral. Cuando dije eso, como que fue un interruptor en ella; bajo su mano y la puso sobre mi sexo y me dijo - que bien- .
Mientras yo le describía una experiencia que tuve hace unos meses con una amiga amante del sexo oral, ella se liberaba cada vez más de sus inhibiciones. Yo hablaba, ella más se excitaba y más me excitaba, comenzó a tocar mi sexo por arriba del pantalón con más decisión. Yo no sabía que hacer con el volante del vehículo y mucho menos con aquella preciosidad. Todo daba vueltas por mi cabeza pensando donde ir, que hacer, etc…
Ella se veía sensiblemente excitada con la situación tocándome y besándome, cada vez con más intensidad, el carro daba vueltas y yo no sabia donde ir, sin embargo se me ocurrió rápidamente detenerme en un estacionamiento. Ella no se detenía por nada, ni siquiera entrando al estacionamiento donde casi me la arranco para poder tomar el tiquet.
Ella continuaba besándome, su lengua ya era parte de mi boca, sus manos parte de mis deseos. Una vez que quedamos dentro del estacionamiento, sus manos fueron más directa y lograron sacar mi pene que salió disparado en absoluta erección; ya yo no podía ni sabía que hacer, así que detuve el carro en el primer puesto que vi (menos mal que tengo vidrios ahumados).
Cuando ella sintió que el auto se detuvo, bajó su cabeza para practicarme el sexo oral. Por mi parte (y al fin mis manos estaban libres), mis manos fueron directo a su trasero, le subí la minifalda y pude ver su hilo dental negra. Mientras ella acariciaba mi pene de una forma divina con su lengua, mis manos apartaron el hilo de su trasero y la comencé a acariciar desde mi posición. Me moví un poco para reclinarme sobre ella y lograr llegar a su sexo con mis dedos.
Cuando lo hice, ella me regaló un suspiro de placer. Así que comencé a masturbarla moviendo circularmente mi mano sobre su sexo. Ella continuaba ocupada en mi pene, hacia todo tipo de cosas, se lo metía entero en la boca, lo sacaba, lo lamía por los lados, por debajo, etc. Aquello era una maravilla de sensaciones. Mientras mis dedos estaban entrando y saliendo de su cueva.
Desde donde yo estaba, la vista era increíblemente excitante, veía su cabeza subiendo y bajando y su increíble trasero, mientras mis dedos la masturbaban entrando y saliendo, quizás como recompensa a su labor. Yo no aguantaba más y sentía que me iba explotar dentro de su boca, así que le murmuré que iba a acabar.
Ella se detuvo, se irguió y me dio un súper beso. Pero su mano no se detuvo. Luego, se separó de mí y me dijo, que esa era su fantasía, quería que yo acabara dentro de su boca, por lo que tomó nuevamente su posición y comenzó a masturbarme a gran velocidad. Su boca estaba en la cabeza de mi pene y su lengua jugaba con mi ranura, mientras su mano me masturbaba de prisa. Luego de aquello, yo no pude hacer menos, la comencé a masturbar más de prisa también y más fuerte.
Sentía su sexo en mis dedos humedeciéndomelos, pidiendo más. Estaba realmente húmeda. Los vidrios del auto se empezaron a empañar por el calor que brotaban nuestros cuerpos. Su mano iba y venía y su boca tomaba todo mi sexo. Yo no pude detener lo inevitable, y comencé a explotar, la electricidad fluía dentro de mi y me hacía sentirme en el cielo, ella no se detenía por nada y continuaba chupando y bebiendo de mi sexo.
Mi mano continuaba masturbándola, a lo que ella empezó a responder con murmullos de deseo, no se si por que la masturbaba o por mi explosión. Todo fue una locura, escucharla acabando mientras ella me hacía sexo oral. Uffffff, fue fenomenal. Ella se estremecía y más duro lo hacía y yo mientras más sentía que mi volcán erupcionaba dentro de su boca, más mis dedos entraban dentro de ella.
Luego ella se recuperó rápidamente, retomó su posición erguida y de nuevo me besó en alguna forma sublime. Nuestros labios se unieron profundamente y yo la apreté fuerte contra mi cuerpo, luego ella se separó, se acomodó en su asiento y se arregló la minifalda. Me dijo, que fue un verdadero placer el haberme conocido. Abrió la puerta del carro y se bajó.
Yo le verdad quedé boquiabierto, sin saber que hacer o decir, Solo la veía marcharse ¿caminando? Ella se alejaba de mí, aú
;n terminando de arreglarse su ropa y tratando de llevarse la falda a su lugar de origen y quedaba pensativo sin saber nada, sin saber que decir. Solo pensaba en lo que acababa de vivir como un film, que retrocedía y adelantaba una y otra vez. Quedé realmente confundido con lo que acababa de pasar.
El tiempo a pasado y yo aún pienso en aquel día, lamentando el no saber absolutamente nada de aquella mujer y lo pero es que por falta de experiencia no le pedí ni su e-mail.
Autor: Elena y Paul |